{"id":4185,"date":"2015-12-01T13:05:52","date_gmt":"2015-12-01T18:05:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-salvacion-por-la-fe\/"},"modified":"2015-12-01T13:05:52","modified_gmt":"2015-12-01T18:05:52","slug":"la-salvacion-por-la-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-salvacion-por-la-fe\/","title":{"rendered":"La Salvacion por la Fe"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><em>Predicacion de Juan Wesley<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">El se\u00f1or Juan Wesley predic\u00f3 este serm\u00f3n ante la Universidad de Oxford el 11 de junio de 1738, diez y ocho d\u00edas despu\u00e9s de haber te\u00adnido la conciencia de una nueva vida. Consiste de tres partes: la defini\u00adci\u00f3n de la fe, definici\u00f3n de la salvaci\u00f3n y contestaciones a las objecio\u00adnes.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por gracia sois salvos por la fe (Efesios 2:8).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n1.     Impulsos \u00fanicamente de gracia, bondad y favor, son todas las bendiciones que Dios ha conferido al hombre; favor gratuito, inmerecido; gracia enteramente inmerecida, pues que el hombre no tiene ning\u00fan derecho a la menor de sus miseri\u00adcordias. Movido por un amor espont\u00e1neo, \u201cform\u00f3 al hombre del polvo de la tierra y alent\u00f3 en \u00e9l&#8230;soplo de vida,\u201d alma en que imprimi\u00f3 la imagen de Dios; \u201cy puso todo bajo sus pies.\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa misma gracia gratuita existe a\u00fan para nosotros. La vida, el aliento y cuanto hay, pues que en nosotros nada se encuentra ni podemos hacer cosa alguna que merezca el menor premio de la mano de Dios. \u201cJehov\u00e1, t\u00fa nos deparar\u00e1s paz; porque tambi\u00e9n obraste en nosotros todas nuestras obras.\u201d Son estas otras tantas pruebas m\u00e1s de su gratuita misericordia, puesto que cualquiera cosa buena que haya en el hombre, es igual\u00admente un don de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n2.     \u00bfCon qu\u00e9, pues, podr\u00e1 el pecador expiar el menor de sus pecados \u00bfCon sus propias obras Ciertamente que no; por muchas y santas que \u00e9stas fuesen, no son suyas, sino de Dios. A la verdad las obras todas del hombre son inicuas y pe\u00adcaminosas, y as\u00ed es que todos necesitamos de una nueva expia\u00adci\u00f3n. El \u00e1rbol podrido no puede dar sino fruto podrido; el co\u00adraz\u00f3n del hombre est\u00e1 enteramente corrompido y es cosa abo\u00adminable; se halla \u201cdestituido de la gloria de Dios;\u201d de esa su\u00adblime pureza que al principio se imprimiera en su alma, como imagen de su gran Creador. No teniendo pues nada, ni santidad ni obras qu\u00e9 alegar, enmudece confundido ante Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n3.     Ahora pues, si los pecadores hallan favor con Dios, es \u201cgracia sobre gracia.\u201d A\u00fan se digna Dios derramar nuevas bendiciones sobre nosotros y la mayor de ellas es la salvaci\u00f3n. \u00bfY qu\u00e9 podremos decir de todo esto, sino \u201cgracias sean dadas a Dios por su don inefable\u201d Y as\u00ed es: en esto \u201cDios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aun pecadores, Cristo muri\u00f3,\u201d para salvarnos; \u201cporque por gracia sois salvos por la fe.\u201d La gracia es la fuente, y la fe la condici\u00f3n de la sal\u00advaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPrecisa por lo tanto, a fin de alcanzar la gracia de Dios, que investiguemos cuidadosamente:<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nI. Por medio de qu\u00e9 fe nos salvamos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nII. Qu\u00e9 cosa es la salvaci\u00f3n que resulta de esta fe.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nIII. De qu\u00e9 manera se puede contestar a ciertas obje\u00adciones.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nI.      \u00bfPor medio de qu\u00e9 fe nos salvamos<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n1.     En primer lugar, no es solamente la fe de los paganos. Exige el Creador de todos los paganos que crean: \u201cque le hay, y que es galardonador de los que le buscan;\u201d que se le debe buscar para glorificarlo como a Dios; d\u00e1ndole gracias por todas las cosas y practicando con esmero las virtudes de la justicia, misericordia y verdad para con los dem\u00e1s hombres. El griego y el romano, el escita y el indio no ten\u00edan disculpa alguna si no cre\u00edan en la existencia y los atributos de Dios, un premio o un castigo futuro y lo obligatoria que por naturaleza es la virtud moral; porque esta es apenas la fe de un pagano.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n2.     Ni es, en segundo lugar, la fe del diablo; si bien \u00e9sta es m\u00e1s amplia que la del pagano; pues no s\u00f3lo cree en un Dios sabio y poderoso, bondadoso en el premio y justo en el castigo; sino que Jes\u00fas es el Hijo de Dios, el Cristo, el Salvador del mundo; lo confiesa claramente al decir: \u201cyo te conozco qui\u00e9n eres, el santo de Dios\u201d (Lucas 4:34). Ni podemos dudar que ese desgraciado esp\u00edritu crea todas las palabras que salieron de la boca del Santo de Dios; m\u00e1s a\u00fan, todo lo que los hom\u00adbres inspirados de la antig\u00fcedad escribieron, pues que dio su testimonio respecto de dos de ellos al decir: \u201cEstos hombres son siervos del Dios alto, los cuales os anuncian el camino de salud.\u201d Todo esto cree el gran enemigo de Dios y de los hom\u00adbres y tiembla al creer que Dios fue hecho manifiesto en la carne; que \u201cpondr\u00e1 a sus enemigos debajo de sus pies;\u201d y que \u201ctoda Escritura es inspirada divinamente.\u201d Hasta all\u00ed llega la fe del diablo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n3.     Tercero. La fe por medio de la cual somos salvos, en el sentido de la palabra que m\u00e1s adelante se explicar\u00e1, no es solamente la que los ap\u00f3stoles tuvieron mientras Cristo estuvo en la tierra; si bien creyeron en El de tal manera, que \u201cdejaron todo y le siguieron;\u201d aunque ten\u00edan poder de obrar mila\u00adgros, \u201cde sanar toda clase de dolencia y enfermedad;\u201d m\u00e1s a\u00fan \u201cpoder y autoridad sobre todos los demonios;\u201d y m\u00e1s que todo esto, fueron enviados por su Maestro \u201ca predicar el reino de Dios.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n4.     \u00bfPor medio de qu\u00e9 fe, pues, somos salvos En general y primeramente se puede contestar: que es la fe en Cristo, cu\u00adyos dos \u00fanicos objetos son: Cristo, y Dios por medio de Cristo. Y en esto se distingue suficiente y absolutamente de la fe de los paganos antiguos o modernos. De la fe del diablo se dife\u00adrencia por completo, en que no es una cosa meramente espe\u00adculativa o racional; un asentimiento inerte y fr\u00edo; una suce\u00adsi\u00f3n de ideas en la mente; sino una disposici\u00f3n del coraz\u00f3n. Porque as\u00ed dice la Escritura: \u201cCon el coraz\u00f3n se cree para jus\u00adticia.\u201d \u201cSi confesares con tu boca al Se\u00f1or Jes\u00fas, y creyeres en tu coraz\u00f3n que Dios le levant\u00f3 de los muertos, ser\u00e1s salvo.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n5.     En esto se distingue de la fe que los ap\u00f3stoles ten\u00edan mientras nuestro Se\u00f1or Jesucristo estuvo sobre la tierra: en que reconoce la necesidad y los m\u00e9ritos de su muerte y el po\u00adder de su resurrecci\u00f3n. Reconoce su muerte como el \u00fanico medio suficiente para salvar al hombre de la muerte eterna, y su resurrecci\u00f3n como la restauraci\u00f3n de todos nosotros a la vida y a la inmortalidad, puesto que \u201cfue entregado por nues\u00adtros delitos, y resucitado para nuestra justificaci\u00f3n.\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa fe cristiana, por lo tanto, no es s\u00f3lo el asentimiento a todo el Evangelio de Cristo, sino tambi\u00e9n una perfecta confianza en la sangre de Jes\u00fas; la esperanza firme en los m\u00e9ritos de su vida, muerte y resurrecci\u00f3n; reposo en El como nuestra ex\u00adpiaci\u00f3n y nuestra vida, como dado para nosotros y viviendo en nosotros; cuyo efecto es la uni\u00f3n y perfecta adhesi\u00f3n a El como nuestra \u201csabidur\u00eda, justificaci\u00f3n, santificaci\u00f3n y reden\u00adci\u00f3n;\u201d en una palabra, nuestra salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nII.    La salvaci\u00f3n que se obtiene por medio de esta fe, es el segundo punto que pasamos a considerar.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n1.     Y, en primer lugar, adem\u00e1s de cualquiera cualidad que tenga, es una salvaci\u00f3n actual; es algo que se puede ob\u00adtener y que de hecho adquieren en la tierra los que partici\u00adpan de esta fe; pues no dijo el ap\u00f3stol a los creyentes en Efeso, y en ellos a los fieles de todas las \u00e9pocas, ser\u00e9is salvos, (lo que habr\u00eda sido cierto), sino: \u201cSois salvos por la fe.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n2.     Sois salvos (para comprender todo en una palabra) del pecado. Tal es la salvaci\u00f3n por medio de la fe\u2014la gran salvaci\u00f3n predicha por el \u00e1ngel antes que Dios mandase a su Unig\u00e9nito al mundo: \u201cllamar\u00e1s su nombre JESUS, porque \u00e9l salvar\u00e1 a su pueblo de sus pecados;\u201d y ni en esta ni en nin\u00adguna otra parte de las Escrituras se encuentra l\u00edmite o res\u00adtricci\u00f3n alguna. El salvar\u00e1 de todos sus pecados: del pecado original y actual, de los pasados y presentes; \u201cde la carne y del esp\u00edritu,\u201d a todo su pueblo o, como est\u00e1 escrito en otro lugar, \u201ca todos los que creen en \u00e9l.\u201d Por medio de la fe en El est\u00e1n salvos de la culpa y el poder del pecado.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n3.     Primeramente, de la culpa de los pecados pasados; puesto que siendo todo el mundo culpable delante de Dios, por cuanto si Jehov\u00e1 mirase a los pecados, \u201c\u00bfQui\u00e9n, oh Se\u00f1or, podr\u00e1 mantenerse\u201d y \u201cpor la ley existe\u201d solamente \u201cel cono\u00adcimiento del pecado,\u201d mas no el libramiento de \u00e9l; y por el cumplimiento, de \u201clas obras de la ley, ninguna carne se justi\u00adficar\u00e1 delante de \u00e9l,\u201d mas \u201cla justicia de Dios por la fe de Je\u00adsucristo, para todos los que creen en \u00e9l,\u201d y est\u00e1n \u201cjustificados gratuitamente por su gracia, por la redenci\u00f3n que es en Cris\u00adto Jes\u00fas; al cual Dios ha propuesto en propiciaci\u00f3n por la fe en su sangre, para manifestaci\u00f3n de su justicia, atento a ha\u00adber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados.\u201d Cristo ha destruido \u201cla maldici\u00f3n de la ley, hecho por noso\u00adtros maldici\u00f3n,\u201d \u201crayendo la c\u00e9dula&#8230;que nos era contraria\u2026quit\u00e1ndola de en medio y enclav\u00e1ndola en su cruz.\u201d \u201cAhora pues, ninguna condenaci\u00f3n hay para los que\u201d creen \u201cen Cris\u00adto Jes\u00fas.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n4.     Y estando salvos de la culpa, est\u00e1n libres del temor; no del temor filial de ofender, sino del miedo servil; de ese mie\u00addo que atormenta, del miedo del castigo, de la ira de Dios a quien ya no consideran como un se\u00f1or duro, sino como un padre indulgente; porque no han recibido \u201cel esp\u00edritu de ser\u00advidumbre&#8230;mas hab\u00e9is recibido el esp\u00edritu de adopci\u00f3n, por el cual clamamos, Abba, Padre, porque el mismo Esp\u00edritu da testimonio a nuestro esp\u00edritu que somos hijos de Dios.\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEst\u00e1n asimismo libres del temor, si bien no de la posibilidad de caer de la gracia de Dios y perder sus grandes e inestima\u00adbles promesas; de manera que tienen \u201cpaz para con Dios por medio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo,\u201d se glor\u00edan en la esperan\u00adza de la gloria de Dios y \u201cel amor de Dios est\u00e1 derramado en sus corazones por el Esp\u00edritu de Dios que les es dado.\u201d Est\u00e1n persuadidos, por tanto, (si bien no constantemente ni con la misma plenitud) que: \u201cni la muerte, ni la vida, ni \u00e1ngeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura los podr\u00e1 apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jes\u00fas, Se\u00f1or nuestro.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n5.     M\u00e1s a\u00fan: por medio de esta fe est\u00e1n salvos no s\u00f3lo de la culpa, sino del poder del pecado. As\u00ed lo declara el ap\u00f3s\u00adtol cuando dice: \u201cSab\u00e9is que \u00e9l apareci\u00f3 para quitar nues\u00adtros pecados y no hay pecado en \u00e9l; cualquiera que permane\u00adce en \u00e9l, no peca\u201d (1 Juan 4:5, etc.). \u201cHijitos, no os enga\u00f1e ninguno: el que hace justicia, es justo, como \u00e9l tambi\u00e9n es justo. El que hace pecado, es del diablo. Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado, porque su simiente est\u00e1 en \u00e9l; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.\u201d Y en otro lu\u00adgar: \u201cSabemos que cualquiera que es nacido de Dios, no pe\u00adca; mas el que es engendrado de Dios, se guarda a s\u00ed mismo, y el maligno no le toca\u201d (1 Juan 5:18).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n6.     El que por medio de la fe es nacido de Dios, no peca: <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n(1) con pecados habituales; porque todo h\u00e1bito pecamino\u00adso es pecado que reina, pero el pecado no puede reinar en los que creen; <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n(2) ni voluntariamente; porque mientras perma\u00adnece en la fe, su voluntad se opone por completo a toda cla\u00adse de pecado y lo aborrece como veneno mortal; <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n(3) ni por deseos pecaminosos, pues que constantemente desea hacer la santa voluntad de Dios y con el auxilio de la gracia divina, ahoga en su nacimiento cualquier pensamiento impuro; ni <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n(4) peca por debilidades, de obra, palabra o pensamiento; puesto que sus debilidades no tienen el asentimiento de su voluntad, sin la cual no pueden en justicia reputarse como pecados. As\u00ed es que: \u201cel que es nacido de Dios no hace pe\u00adcado\u201d y aunque no puede decir que no ha pecado, sin embar\u00adgo, ahora ya \u201cno peca.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n7.     Esta es pues la salvaci\u00f3n que por medio de la fe se adquiere aun en este mundo; salvaci\u00f3n del pecado y sus con\u00adsecuencias, seg\u00fan lo expresa a menudo la palabra justifica\u00adci\u00f3n que tomada en su sentido m\u00e1s lato significa libramien\u00adto de la culpa y del castigo, por medio de la expiaci\u00f3n de Cristo que el alma del pecador se aplica a s\u00ed misma en el mo\u00admento de creer, as\u00ed como del poder del pecado por medio de Cristo, formado en su coraz\u00f3n. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDe manera que todo aquel que de este modo est\u00e1 justificado o salvo por la fe, cierta\u00admente ha nacido otra vez. Ha nacido otra vez del Esp\u00edritu a vida nueva \u201cque est\u00e1 escondida con Cristo en Dios,\u201d y co\u00admo un ni\u00f1o reci\u00e9n nacido, recibe gustoso \u201cla leche espiritual, sin enga\u00f1o, para que por ella\u201d crezca, siguiendo con la ayu\u00adda de Dios, de fe en fe, de gracia en gracia, hasta que por \u00faltimo llegue a ser un \u201cvar\u00f3n perfecto, a la medida de la edad de la plenitud de Cristo.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nIII. La primera objeci\u00f3n que por lo general se presen\u00adta a lo anterior, es \u00e9sta:<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n1.      Que la predicaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n o la justificaci\u00f3n por la fe solamente, es predicar en contra de la santidad y las buenas obras; a lo que se puede prestamente contestar:<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u201cEso ser\u00eda cierto si predic\u00e1semos, como algunos lo hacen, una fe aislada de las buenas obras; pero la fe que ense\u00f1amos es productiva de buenas obras y santidad.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n2.      Conviene, sin embargo, considerarla m\u00e1s detenida\u00admente y con especialidad ya que no es una objeci\u00f3n nue\u00adva, sino tan antigua como los tiempos de Pablo, puesto que desde entonces se preguntaba: \u201c\u00bfluego deshacemos la ley por la fe\u201d A lo que luego contestamos: que todos los que no predican la fe, necesariamente la invalidan, ya sea directa y abiertamente por medio de limitaciones y comentarios que destruyen todo el esp\u00edritu del texto, o de un modo indirecto al no se\u00f1alar los \u00fanicos medios de ponerla en pr\u00e1ctica; mien\u00adtras que nosotros, en segundo lugar, \u201cestablecemos la ley\u201d no s\u00f3lo al demostrar toda su amplitud y sentido espiritual, sino tambi\u00e9n invitando a todos a esta fuente de vida, para que \u201cla justicia de la ley se cumpla en ellos.\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLos que conf\u00edan en la sangre de Cristo \u00fanicamente, usan de todos los medios por El establecidos para hacer aquellas \u201cbuenas obras, las cua\u00adles Dios prepar\u00f3 para que anduvi\u00e9semos en ellas;\u201d tienen y ha\u00adcen palpable su genio puro y santo, semejante a la mente de Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n3.      Mas la predicaci\u00f3n de esta fe, \u00bfno desarrollar\u00e1 el or\u00adgullo en los hombres A lo que contestamos, que muy bien puede darse el caso y, por lo tanto, se debe amonestar muy fervientemente a todos los creyentes con las palabras del gran ap\u00f3stol: \u201cpor su incredulidad\u201d las primeras ramas \u201cfueron quebradas, mas t\u00fa por la fe est\u00e1s en pie. No te ensoberbez\u00adcas, antes teme; que si Dios no perdon\u00f3 a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonar\u00e1. Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios. La severidad ciertamente en los que cayeron; mas la bondad para contigo, si permanecieres en la bondad; pues de otra manera t\u00fa tambi\u00e9n ser\u00e1s cortado.\u201d Y mientras que permanezcan en la fe, se acordar\u00e1n de aquellas palabras de San Pablo anticipando y contestando esta misma objeci\u00f3n. \u201c\u00bfD\u00f3nde, pues, est\u00e1 la jactancia <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEs excluida. \u00bfPor cu\u00e1l ley \u00bfDe las obras No, mas por la ley de la fe\u201d (Romanos 3:27). Si el hombre se justificara por sus obras tendr\u00eda de qu\u00e9 glo\u00adriarse; mas no hay gloria para el que \u201cno obra, pero cree en aquel que justifica al imp\u00edo\u201d (Romanos 4:5). El mismo sen\u00adtido tienen las palabras que anteceden y las que siguen al texto. \u201cEmpero Dios, que es rico en misericordia, por su mu\u00adcho amor con que nos am\u00f3, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo; por gracia sois salvos; y juntamente nos resucit\u00f3, y asimismo nos hi\u00adzo sentar en los cielos con Cristo Jes\u00fas, para mostrar en los siglos venideros, las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jes\u00fas. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPorque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros\u201d (Efesios 2:4-8). Ni la fe ni la salvaci\u00f3n vienen de vosotros: \u201ces don de Dios,\u201d don gratuito, inmerecido; la fe por medio de la cual sois sal\u00advos, lo mismo que la salvaci\u00f3n que os ha dado, son por su gra\u00adcia y misericordia. Que cre\u00e9is, es una manifestaci\u00f3n de su gracia, y que al creer se\u00e1is salvos, es otra. \u201cNo por obras para que nadie se glor\u00ede,\u201d puesto que todas nuestras obras, nues\u00adtra justicia que ten\u00edamos antes de creer, no merec\u00edan de Dios otra cosa sino la condenaci\u00f3n; tan lejos est\u00e1bamos de merecer, por nuestras propias obras, la fe que nunca se recibe como premio de buenas obras. Ni es la salvaci\u00f3n el resultado de las buenas obras que hacemos despu\u00e9s de creer, porque enton\u00adces es Dios quien obra en nosotros, y que nos d\u00e9 un premio por las obras que El hace, s\u00f3lo manifiesta lo infinito de su mi\u00adsericordia, pero no nos deja nada de qu\u00e9 gloriamos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n4.      A pesar de todo esto, \u00bfno se corre el peligro, al ha\u00adblar de esta manera de la misericordia de Dios que salva y santifica s\u00f3lo por la fe, de inducir a los hombres a pecar Ciertamente que lo hay y muchos contin\u00faan en el pecado \u201cpara que la gracia abunde,\u201d mas su sangre sea sobre sus ca\u00adbezas. La bondad de Dios deber\u00eda impulsar al arrepentimien\u00adto y esta es la influencia que ejerce en los corazones sinceros. Sabiendo que El perdona, le piden fervientemente que borre sus pecados por medio de la fe en Jes\u00fas; y si ruegan con ins\u00adtancia y no desmayan, si lo buscan por todos los medios que El ha establecido, si se reh\u00fasan a \u201cser consolados\u201d hasta que El venga, El vendr\u00e1 y no se tardar\u00e1. El puede llevar a ca\u00adbo mucho en poco tiempo. Multiplicados ejemplos tenemos en el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, de esta fe que Dios infunde en los corazones de los hombres s\u00fabitamente, semejante al rayo que rasga los cielos. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAs\u00ed, en la misma hora en que Pablo y Silas empezaron a predicar, se arrepinti\u00f3 el carcelero, crey\u00f3 y fue bautizado, como tambi\u00e9n lo fueron tres mil personas por Pedro el d\u00eda de Pentecost\u00e9s; todos los que se arrepintieron y creyeron al escuchar su primera predica\u00adci\u00f3n. Bendito sea el Se\u00f1or que hoy d\u00eda existen muchas almas, pruebas vivientes de que es \u201cgrande para salvar.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n5.     Considerada esta misma verdad bajo otro punto de vista, ofrece una objeci\u00f3n muy diferente de la anterior. \u201cSi no pueden los hombres salvarse a pesar de sus buenas obras, muchos se dar\u00e1n a la desesperaci\u00f3n.\u201d S\u00ed, por cierto: perde\u00adr\u00e1n la esperanza de salvarse por sus propias obras, sus pro\u00adpios m\u00e9ritos, su justicia. Y as\u00ed debe ser, porque ninguno pue\u00adde confiar en los m\u00e9ritos de Cristo, hasta no haber completa\u00admente renunciado a los suyos propios; y los que tratan de \u201ces\u00adtablecer su propia justicia\u201d no obtienen la justicia de Dios, puesto que mientras conf\u00edan en la justicia que pertenece a la ley, no se les puede dar aquella que pertenece a la fe.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n6.     Pero se dice que esta es una doctrina poco consola\u00addora. El diablo habl\u00f3 como quien es, el padre de la mentira y el embuste, cuando sugiri\u00f3 a los hombres semejante idea. Es la doctrina consoladora por excelencia, \u201cllena de consuelo,\u201d para todos los pecadores que se han destruido y condenado a s\u00ed mismos. \u201cTodo aquel que en \u00e9l creyere no ser\u00e1 avergon\u00adzado&#8230;porque el mismo que es Se\u00f1or de todos, rico es para con todos los que le invocan.\u201d Aqu\u00ed hay consuelo tan alto como los cielos, m\u00e1s fuerte que la misma muerte. \u00bfQu\u00e9 \u00bfMi\u00adsericordia para todos \u00bfPara Zaqueo, el ladr\u00f3n del p\u00fablico \u00bfPara Mar\u00eda Magdalena, una miserable pecadora Parece que escucho a alguno que dice: \u201cEntonces tambi\u00e9n para m\u00ed, aun para m\u00ed hay misericordia.\u201d Y as\u00ed es, pobre alma, a quien na\u00addie ha consolado. Dios no despreciar\u00e1 tu oraci\u00f3n; tal vez muy presto te dir\u00e1: \u201cconf\u00eda hijo, tus pecados te son perdona\u00addos;\u201d de tal manera perdonados, que ya no te dominar\u00e1n m\u00e1s, sino que el Esp\u00edritu Santo dar\u00e1 testimonio con tu es\u00adp\u00edritu de que eres hijo de Dios. \u00a1Oh las buenas nuevas, nue\u00advas de gran gozo para todo el pueblo! \u201cA todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, com\u00adprad, y comed.\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nCualesquiera que sean vuestros pecados, aun\u00adque fueren como la grana, rojos como el carmes\u00ed y m\u00e1s que los cabellos de vuestra cabeza, volveos a Jehov\u00e1, el cual tendr\u00e1 misericordia; al Dios nuestro, el cual ser\u00e1 amplio en perdonar.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n7.     Cuando ya no hay m\u00e1s objeciones que presentar, se nos dice que no se deber\u00eda predicar la salvaci\u00f3n por la fe como la doctrina principal o mejor dicho, que no se debe ense\u00ad\u00f1ar. Pero \u00bfqu\u00e9 dice el Esp\u00edritu Santo \u201cNadie puede poner otro fundamento que el que est\u00e1 puesto, el cual es Jesucristo;\u201d de manera que el tenor de nuestra predicaci\u00f3n es y deber\u00e1 ser: \u201ccualquiera que crea en \u00e9l ser\u00e1 salvo.\u201d \u201cAhora bien, pero no a todos.\u201d \u00bfA qui\u00e9n entonces debemos predicar \u00bfA qui\u00e9\u00adnes exceptuamos \u00bfA los pobres <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDe ninguna manera, su\u00adpuesto que tienen derecho especial a que se les predique el Evangelio. \u00bfA los ignorantes Tampoco. Dios ha revelado es\u00adtas cosas a los humildes y a los ignorantes desde el principio. \u00bfA los j\u00f3venes Mucho menos. \u201cDejad a los ni\u00f1os venir a m\u00ed y no los impid\u00e1is,\u201d dijo Cristo. \u00bfA los pecadores Menos que menos. \u201cNo he venido a llamar justos, sino pecadores a arre\u00adpentimiento.\u201d Si hemos de exceptuar a algunos, ser\u00e1 a los ricos; a los sabios; a los de buena reputaci\u00f3n; a los hombres morales quienes ciertamente se substraen siempre que pueden de la predicaci\u00f3n. Sin embargo, debemos brindar la palabra del Se\u00f1or puesto que el solemne mandato dice: \u201cId&#8230;predi\u00adcad el Evangelio a toda criatura.\u201d Si alg\u00fan alma se opone, en todo o en parte, a esta predicaci\u00f3n, causando su propia rui\u00adna, c\u00falpese a s\u00ed misma, por lo que toca a nosotros, \u201cVive Je\u00adhov\u00e1, que todo lo que Jehov\u00e1 nos revele, eso anunciaremos.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n8.     Muy especialmente debemos predicaros en la actua\u00adlidad, que \u201cpor gracia sois salvos por la fe,\u201d porque nunca ha sido tan necesaria esta doctrina como en nuestros d\u00edas, y s\u00f3lo ella puede impedir el desarrollo entre nosotros del ro\u00admanismo, cuyos errores es imposible atacar uno a uno. La doctrina de la salvaci\u00f3n por la fe los ataca de ra\u00edz y todos caen cuando \u00e9sta queda establecida. Llama nuestra Iglesia a esta doctrina la roca eterna y la base de la religi\u00f3n cristiana, que primeramente hizo huir al papado de estos reinos; y s\u00f3lo ella puede evitar que vuelva. S\u00f3lo esta ense\u00f1anza puede de\u00adtener ese desarrollo de la inmoralidad que se va extendiendo por toda la naci\u00f3n. \u00bfPod\u00e9is vaciar gota a gota el oc\u00e9ano Pues mucho menos podr\u00e9is por medio de persuasiones, destruir los vicios que nos afligen; pero procurad \u201cla justicia que es de Dios por la fe,\u201d y ver\u00e9is c\u00f3mo todo se puede. S\u00f3lo esto puede hacer enmudecer a aquellos que se glor\u00edan en su ver\u00adg\u00fcenza y abiertamente \u201cniegan al Se\u00f1or que los rescat\u00f3.\u201d Aquellos que hablan tan elevadamente de la ley como si la tuviesen grabada por Dios en sus corazones; quienes, cual\u00adquiera, al escucharlos, dir\u00eda que no est\u00e1n lejos del reino de Dios; pero sacadlos de la ley y traedlos al nivel del Evangelio; empezad por explicarles la justicia de la fe, presentadles a Cristo como \u201cel fin de la ley para todo el que cree,\u201d y ver\u00e9is que aunque parec\u00edan casi cristianos, quedan confundidos y confiesan ser \u201chijos de perdici\u00f3n,\u201d tan lejos de la salvaci\u00f3n (Dios tenga misericordia de ellos) como lo m\u00e1s profundo del infierno est\u00e1 de lo m\u00e1s alto del cielo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n9.     Es por esto que el demonio ruge siempre que se pre\u00addica al mundo \u201cla salvaci\u00f3n por la fe;\u201d y por esto movi\u00f3 el infierno y la tierra para destruir a aquellos que primeramen\u00adte la predicaron. Por esta misma raz\u00f3n, sabiendo que la fe sola puede desmenuzar los fundamentos de su reino, llam\u00f3 a todas sus fuerzas y emple\u00f3 todos sus artificios, mentiras y calumnias para asustar a Mart\u00edn Lutero que la revivi\u00f3. Y no es de asombrarse, porque como dice aquel santo var\u00f3n de Dios: \u201c\u00a1c\u00f3mo no se enfurecer\u00eda un hombre fuerte y soberbio, bien armado, a quien marcase el alto y venciese un ni\u00f1o, tan s\u00f3lo con una peque\u00f1a varita en su mano!\u201d especialmente si sab\u00eda que ese ni\u00f1o lo vencer\u00eda y hollar\u00eda bajo sus plantas. As\u00ed es, Se\u00f1or Jes\u00fas. Siempre tu fuerza \u201cen la flaqueza se perfec\u00adciona.\u201d Ve pues, criatura que crees en El y \u201c\u00a1su mano derecha te mostrar\u00e1 cosas terribles!\u201d Aunque seas d\u00e9bil como un re\u00adci\u00e9n nacido, el enemigo fuerte no podr\u00e1 estar delante de ti; t\u00fa prevalecer\u00e1s sobre \u00e9l, lo derribar\u00e1s y hollar\u00e1s bajo tus pies. Marchar\u00e1s adelante bajo el gran Capit\u00e1n de la salvaci\u00f3n, \u201cconquistando y a conquistar,\u201d hasta que todos tus enemigos sean destruidos y la muerte sorbida en la victoria.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u201cA Dios gracias, que nos da la victoria por el Se\u00f1or nues\u00adtro Jesucristo.\u201d A quien, con el Padre y el Esp\u00edritu Santo sean dados toda honra, majestad, poder, dominio y gloria, por siem\u00adpre jam\u00e1s. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicacion de Juan Wesley El se\u00f1or Juan Wesley predic\u00f3 este serm\u00f3n ante la Universidad de Oxford el 11 de junio de 1738, diez y ocho d\u00edas despu\u00e9s de haber te\u00adnido la conciencia de una nueva vida. Consiste de tres partes: la defini\u00adci\u00f3n de la fe, definici\u00f3n de la salvaci\u00f3n y contestaciones a las objecio\u00adnes. 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