{"id":4206,"date":"2015-12-01T13:06:02","date_gmt":"2015-12-01T18:06:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/necesitas-escuchar-la-voz-de-dios-otra-vez\/"},"modified":"2015-12-01T13:06:02","modified_gmt":"2015-12-01T18:06:02","slug":"necesitas-escuchar-la-voz-de-dios-otra-vez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/necesitas-escuchar-la-voz-de-dios-otra-vez\/","title":{"rendered":"Necesitas Escuchar la Voz de Dios Otra Vez"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><em>Predicacion de Tony Woodlief<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Algunos de nosotros pedimos a gritos la direcci\u00f3n de Dios, pero no hemos tenido en cuenta las lecciones que aprendimos en la Escuela Dominical. Hay tanta sabidur\u00eda en la Biblia, tanta ense\u00f1anza de un Padre amoroso, pero no podremos escucharla hasta que comencemos a prestar atenci\u00f3n a las palabras que ya hemos recibido.<\/p>\n<p align=\"justify\">A mi fe nunca la ha ayudado el compararme con los dem\u00e1s. Lamentablemente, esa verdad me ha hecho sentir envidia por las vidas de las personas a quienes parece que todo les va bien \u2014tienen buenos matrimonios, hijos bien educados, trabajos estables, actitudes positivas. Observo lo bien que viven, y me pregunto por qu\u00e9 no puedo ser como ellos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nQu\u00e9 bueno debe ser sentirse as\u00ed, sin grandes preocupaciones o dudas, sin pecados secretos carcomi\u00e9ndonos el coraz\u00f3n, sin d\u00edas y noches clamando a Dios con preguntas y recibiendo como respuesta un silencio aterrador.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLo que aprendemos, sin embargo, cuando llegamos a conocer a personas aparentemente perfectas, es que la fe de nadie es perfecta. Ellas tambi\u00e9n tienen luchas a pesar de sus rostros felices, y de su intento por mantener sus dudas y sus pecados escondidos, por tanto, no se sienten m\u00e1s cerca de la perfecci\u00f3n que el resto de nosotros.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nCualquiera que piense que se ha ocupado de su salvaci\u00f3n de modo satisfactorio, de hecho, quien no tiene \u201ctemor y temblor\u201d (Fil 2.12), est\u00e1 aun m\u00e1s perdido que nosotros. Ya que por lo menos, tenemos una conciencia que nos atormenta record\u00e1ndonos la gran divisi\u00f3n que hay entre nuestras vidas manchadas y la santidad de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPuesto que hay un gran abismo, pero cada uno de nosotros ha sido llamado a andar por el camino de la santificaci\u00f3n para encontrarse poco a poco con la santidad de Dios. A veces, esto parece imposible, porque volvemos a caer \u2014como en mi caso\u2014 en el pecado persistente, las distracciones, y los sentimientos de debilidad, inutilidad y agotamiento.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nSin embargo, somos llamados a transitar por este camino pues fuimos creados para buenas obras \u201clas cuales Dios prepar\u00f3 de antemano para que anduvi\u00e9semos en ellas\u201d (Ef 2.10). Pero es un camino muy largo, \u00bfverdad? Un camino largo y agotador, y a veces miramos atr\u00e1s y lo \u00fanico que vemos es el fracaso; miramos hacia adelante, e imaginamos que encontraremos m\u00e1s fracasos; entonces le preguntamos a Dios: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 yo?\u00bfPor qu\u00e9 has dispuesto que tantas personas dependan de m\u00ed?\u00bfPor qu\u00e9 has permitido que yo luche con este pecado?\u00bfPor qu\u00e9 quieres que me mantenga por este camino, cuando estoy tan cansado?\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPreguntamos por qu\u00e9 y d\u00f3nde. \u00bfD\u00f3nde, Se\u00f1or, termina todo esto? \u00bfCu\u00e1l es tu prop\u00f3sito para esta enfermedad, este desempleo, este hijo rebelde?<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nVarias veces he tratado de negociar con Dios; le he pedido que me muestre a d\u00f3nde estoy yendo, para yo dejar de preguntar por qu\u00e9. Un viaje puede parecer interminable cuando no se tiene un mapa que diga qu\u00e9 tan cerca estamos del destino final.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa Biblia dice: \u201cY sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien\u201d (Ro 8.28). Pero eso no significa que siempre sabemos cu\u00e1ndo vendr\u00e1 el bien, o a d\u00f3nde nos llevar\u00e1 el embravecido r\u00edo de la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAs\u00ed que, todos estamos en una b\u00fasqueda. Algunos, buscando el camino que conocimos una vez, porque perdimos el norte. Podemos estar asistiendo a la iglesia, a un grupo de estudio b\u00edblico y oraci\u00f3n, o incluso estar leyendo la Biblia cada d\u00eda, y aun as\u00ed seguir sinti\u00e9ndonos perdidos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nOtros se pueden sentir perdidos, y todo el mundo sabe que necesitamos ayuda, pero pensamos que estamos demasiado cansados para hacer lo que tenemos que hacer. Demasiado cansados para resistir el llamado de esa botella, de esa pornograf\u00eda, o de esa relaci\u00f3n incorrecta. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nNos sentimos demasiado cansados para orar, demasiado temerosos del silencio que resulta de habernos distanciado de Dios. En lo m\u00e1s profundo de nosotros seguimos buscando a Dios, aunque solo sea porque \u00c9l nos llama: \u201cMis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen\u201d (Jn 10.27).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nNosotros, los que nos sentimos perdidos, escuchamos el susurro de Dios y al mismo tiempo huimos de \u00e9l; queremos correr a los brazos de Dios, pero nos aterra hacerlo porque eso significa que tendremos que renunciar a las vidas que hemos creado para nosotros mismos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nMe he \u201cestancado\u201d en mi fe, y he estado perdido, y cada vez mi inclinaci\u00f3n ha sido culpar a Dios por no hablarme m\u00e1s claramente. Si solo me dijera lo que quiere que yo haga \u2014me digo a m\u00ed mismo\u2014 entonces lo har\u00eda, por supuesto. Cuando mi coraz\u00f3n est\u00e1 en ese estado de testarudez, oro y leo la Biblia por puro formalismo, pero eso no me hace ning\u00fan bien. No puedo escuchar nada \u2014absolutamente nada\u2014 y me digo a m\u00ed mismo la mentira de que Dios ha dejado de hablar.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nCristo dice: \u201cMirad lo que o\u00eds; porque con la medida con que med\u00eds, os ser\u00e1 medido, y aun se os a\u00f1adir\u00e1 a vosotros los que o\u00eds\u201d (Mr 4.24).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEstamos llamados a recorrer un camino, y porque somos infieles tenemos la tendencia a detenernos, al igual que ni\u00f1os testarudos, porque no podemos ver el final. Tal vez una raz\u00f3n por la que no podamos ver m\u00e1s all\u00e1 en el camino de la fe, es porque no ponemos suficiente atenci\u00f3n a donde nos encontramos ahora mismo. O\u00edmos, nos dice Cristo, cuando escuchamos. No podemos esperar tener una fe m\u00e1s grande, un camino m\u00e1s claro, a menos que recibamos en nuestros corazones esas palabras de Dios que ya entendemos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPalabras como: \u201cAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d (Mr 12.31).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPalabras como: \u201cDe la manera que Cristo os perdon\u00f3, as\u00ed tambi\u00e9n hacedlo vosotros\u201d (Col 3.13).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPalabras como: \u201cAbrir\u00e1s tu mano a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra\u201d (Dt 15.11).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAlgunos de nosotros pedimos a gritos la direcci\u00f3n de Dios, pero no hemos tenido en cuenta las lecciones que aprendimos en la Escuela Dominical. Hay tanta sabidur\u00eda en la Biblia, tanta ense\u00f1anza de un Padre amoroso, pero no podremos escucharla hasta que comencemos a prestar atenci\u00f3n a las palabras que ya hemos recibido.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nMuchas veces me he parado en el camino, exigiendo saber de Dios cu\u00e1l ser\u00e1 mi pr\u00f3ximo paso, sin darme cuenta de que \u00c9l ya me lo ha indicado. Amar a mi pr\u00f3jimo. Visitar a los presos. Dar de mi mismo a \u201cestos m\u00e1s peque\u00f1os\u201d. No s\u00e9 c\u00f3mo seguir adelante, porque no s\u00e9 c\u00f3mo vivir debidamente donde me encuentro ahora. Estoy llamando a gritos, pero cierro mis o\u00eddos a la respuesta. No soy capaz de o\u00edr, porque no escucho.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nVivimos la vida a la cual somos llamados, no teniendo la mirada fija en la distancia, pregunt\u00e1ndonos cu\u00e1ndo llegaremos \u201call\u00e1\u201d, sino apreciando que el \u201call\u00e1\u201d est\u00e1 \u201caqu\u00ed\u201d, as\u00ed como el reino de los cielos se ha acercado. El reino se ha acercado porque Cristo es Emanuel \u2014Dios con nosotros\u2014 lo que significa que no necesitamos llegar all\u00e1 porque \u00c9l ha venido aqu\u00ed. Est\u00e1 aqu\u00ed y est\u00e1 hablando.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicacion de Tony Woodlief Algunos de nosotros pedimos a gritos la direcci\u00f3n de Dios, pero no hemos tenido en cuenta las lecciones que aprendimos en la Escuela Dominical. Hay tanta sabidur\u00eda en la Biblia, tanta ense\u00f1anza de un Padre amoroso, pero no podremos escucharla hasta que comencemos a prestar atenci\u00f3n a las palabras que ya &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/necesitas-escuchar-la-voz-de-dios-otra-vez\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNecesitas Escuchar la Voz de Dios Otra Vez\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4206","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4206","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4206"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4206\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4206"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4206"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4206"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}