{"id":4216,"date":"2015-12-01T13:06:07","date_gmt":"2015-12-01T18:06:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/testigos-de-la-cruz-de-cristo\/"},"modified":"2015-12-01T13:06:07","modified_gmt":"2015-12-01T18:06:07","slug":"testigos-de-la-cruz-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/testigos-de-la-cruz-de-cristo\/","title":{"rendered":"Testigos de la Cruz de Cristo"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><em>Predicacion de Charles Stanley<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">La crucifixi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or y Salvador es fundamental para la fe cristiana. Reflexionemos m\u00e1s profundamente sobre el regalo maravilloso de lo que Jes\u00fas hizo por nosotros.<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>La crucifixi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or y Salvador es fundamental para la fe cristiana<\/b>. Reunimos aqu\u00ed estos breves bosquejos de algunas de las personas que estuvieron involucradas en lo que sucedi\u00f3 aquel Viernes Santo, con la esperanza de que reflexionemos m\u00e1s profundamente sobre el regalo maravilloso de lo que Jes\u00fas hizo por nosotros.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<b>Los l\u00edderes religiosos<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEn este tiempo de altibajos laborales, muchas personas han enfrentado el temor y la crisis que se producen cuando se pierde un empleo. Los principales sacerdotes, los ancianos y los escribas lo habr\u00edan entendido. Esa inquietante perspectiva los hab\u00eda estado preocupando durante tres a\u00f1os y medio cuando Jes\u00fas comenz\u00f3 a ense\u00f1ar y contrastar su mensaje con el de ellos (Mt 5.20; 7.29).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAngustiados por el cambio que ve\u00edan venir, los l\u00edderes religiosos concluyeron: \u201cSi le dejamos as\u00ed, todos creer\u00e1n en \u00e9l; y vendr\u00e1n los romanos, y destruir\u00e1n nuestro lugar santo y nuestra naci\u00f3n\u201d (Jn 11. 48). Les gustaba su estilo de vida. Un nuevo r\u00e9gimen pod\u00eda significar p\u00e9rdida de posici\u00f3n, o al menos un nivel social menos prestigioso.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nA menudo, pensamos en los l\u00edderes religiosos como personas que rechazaban a Cristo, pero muchos de ellos realmente cre\u00edan en \u00c9l. Sin embargo, tem\u00edan tomar posici\u00f3n a favor del Se\u00f1or (Jn 12.42, 43). Por eso, aunque con frecuencia estaban en desacuerdo entre ellos sobre filosof\u00eda religiosa, fariseos y saduceos se unieron en su com\u00fan deseo de preservar el statu quo. \u00bfSu soluci\u00f3n? Deshacerse de Jes\u00fas.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nJunto a la cruz, los l\u00edderes religiosos asumieron que sus valiosas posiciones estaban ahora a salvo. No fueron capaces de reconocer que su posici\u00f3n espiritual era igual a la de todos los dem\u00e1s: pecadores necesitados de un Salvador. Solo ten\u00edan que renunciar a su apreciado estatus humano para recibir otro mucho m\u00e1s grande: de herederos de Dios y part\u00edcipes de su gloria (1 P 5.1).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<b>La multitud<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEl Se\u00f1or hab\u00eda llegado a ser muy conocido por los milagros que llevaba a cabo entre el pueblo (Lc 23.8). Pero la gente consideraba tambi\u00e9n que algunos de sus comentarios eran escandalosos, como su afirmaci\u00f3n de que era el Hijo de Dios, y las palabras que ellos distorsionaron, como la amenaza de que destruir\u00eda el templo (Jn 2.19-21; 10.30, 31).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDebido a que mucha gente estaba de acuerdo con los milagros y las ense\u00f1anzas de Cristo, los l\u00edderes religiosos, que sintieron que \u00c9l era una amenaza a su autoridad, tramaron su muerte en secreto para no despertar sospechas (Lc 22.2). M\u00e1s tarde, los principales sacerdotes \u201cincitaron a la multitud para [pedir a Pilato que] les soltase m\u00e1s bien a Barrabas\u201d en vez de Jes\u00fas (Mr 15.11). Y el fluctuante populacho obedeci\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nSin embargo, a pesar de su influencia, el poder no le pertenec\u00eda al pueblo. Le pertenec\u00eda al supremo Juez, quien permiti\u00f3 que un d\u00e9bil e indigno tribunal crucificara, no simplemente a un hombre famoso, sino a la \u00fanica Persona que ten\u00eda el poder de liberar a la humanidad de las ataduras del pecado y la muerte.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<b>Los soldados<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPrimero azotaron a Jes\u00fas. Luego se burlaron de \u00c9l llam\u00e1ndolo \u201cRey de los jud\u00edos\u201d, poni\u00e9ndole una corona de espinas puntiagudas, y visti\u00e9ndolo de p\u00farpura, el color de la realeza. Finalmente, lo clavaron en una cruz junto a dos delincuentes. Mientras Jes\u00fas colgaba delante de ellos, los soldados se dedicaron a tener una vulgar exhibici\u00f3n de codicia: \u00bfQui\u00e9n se quedar\u00eda con sus vestiduras?<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPartieron sus vestidos, pero decidieron que la t\u00fanica del Se\u00f1or era demasiado valiosa para hacer lo mismo (Jn 19.23, 24). Al echar suertes por su ropa, su acci\u00f3n revela unos corazones que se hab\u00edan vuelto insensibles a la vida humana, y endurecidos a las cosas divinas.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAl ocuparse de Cristo sin m\u00e1s esfuerzo del que requer\u00edan sus obligaciones, se burlaron de su muerte, rif\u00e1ndose sus pertenencias \u2014una distracci\u00f3n moment\u00e1nea de su trabajo, con el moribundo Jes\u00fas simplemente como trasfondo de su fr\u00edvolo entretenimiento. Insensibles al profundo sufrimiento en su entorno, los soldados demostraron, sin propon\u00e9rselo, su necesidad de un Salvador para que volvieran a ser verdaderos seres humanos. Cristo era el \u00danico que pod\u00eda restaurar en ellos la imagen y semejanza del Dios misericordioso y dador de vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<b>El centuri\u00f3n<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEjecutar a criminales en Palestina era el trabajo del oficial romano que presidi\u00f3 la crucifixi\u00f3n del Se\u00f1or Jesucristo. La coraza que cubr\u00eda su coraz\u00f3n ten\u00eda el sello de su amo, C\u00e9sar, el emperador de Roma. Era un honor ser un centuri\u00f3n, un valeroso guerrero a cargo de cien valientes soldados entrenados para defender al Imperio Romano. En cruces como las que estaban frente a \u00e9l, se hab\u00edan cumplido innumerables sentencias con el prop\u00f3sito de preservar la paz.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPero el Se\u00f1or Jes\u00fas no era como otros criminales que \u00e9l hab\u00eda visto. Desnudo, azotado y ensangrentado, este Hijo del Hombre no hab\u00eda luchado por su vida como otros. Tampoco hab\u00eda rogado o maldecido. Incluso, despu\u00e9s de que los militares echaron suertes sobre sus ropas y mojaron con vinagre su boca reseca, no implor\u00f3 clemencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nCuando el Se\u00f1or Jesucristo, finalmente, dio un grito con el \u00faltimo aliento que le quedaba (Lc 23.46) y la tierra comenz\u00f3 a temblar, algo pareci\u00f3 cambiar en el coraz\u00f3n y la mente del centuri\u00f3n. Lo \u00fanico que pudo decir, fue: \u201c\u00a1Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios!\u201d (Mr 15.39 NVI).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<b>Mar\u00eda Magdalena<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nElla observ\u00f3 la crucifixi\u00f3n desde lejos. \u00bfQu\u00e9 significar\u00eda la crucifixi\u00f3n para ella, ahora que Jes\u00fas hab\u00eda muerto?<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAntes de encontrarse con Cristo, Mar\u00eda Magdalena hab\u00eda estado pose\u00edda por siete demonios. Es dif\u00edcil imaginar una condici\u00f3n espiritual peor que ser prisionera dentro del propio cuerpo: la de ser juzgada tan mal del todo, que ten\u00eda que vivir marginada del resto de la sociedad.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nJes\u00fas le hab\u00eda dado a Mar\u00eda una nueva vida, no solo al expulsar de ella los demonios, sino adem\u00e1s al acogerla en su redil. De ser una mujer marginada por la sociedad, pas\u00f3 a ser parte del grupo de los acompa\u00f1antes de Cristo en los viajes que \u00c9l hac\u00eda ense\u00f1ando y sanando a las personas (Lc 8.1, 2).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nA ciertos espectadores que estuvieron junto a la cruz pudo haberles parecido que Mar\u00eda se hab\u00eda dejado enga\u00f1ar por las palabras de un lun\u00e1tico, de un hombre que se cre\u00eda Dios. Pero en ese momento, Jes\u00fas estaba probando que era realmente Dios al enfrentar y derrotar a los peores enemigos del hombre: el pecado y la muerte. Solo tres d\u00edas despu\u00e9s \u00c9l volver\u00eda y le pedir\u00eda a Mar\u00eda Magdalena que le acompa\u00f1ara una vez m\u00e1s compartiendo el milagro de la nueva vida, libre ella ya de las garras de Satan\u00e1s (Jn 20.17).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<b>Las mujeres que ayudaban a Jes\u00fas<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEntre los muchos seguidores del Se\u00f1or Jesucristo, hab\u00eda un grupo de mujeres fieles que acompa\u00f1aron al Se\u00f1or hasta el final, algunas de los cuales daban ayuda econ\u00f3mica al ministerio del Se\u00f1or. Lea m\u00e1s sobre ellas en el art\u00edculo \u201cUn dolor santo\u201d, en la p\u00e1gina 16 de esta revista.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<b>Mar\u00eda, la madre de nuestro Se\u00f1or<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa primera preocupaci\u00f3n de una madre es proteger a su hijo. Ese hecho hace que sea dif\u00edcil imaginar cu\u00e1n doloroso debi\u00f3 ser para Mar\u00eda soportar la crucifixi\u00f3n. Al igual que las otras personas que estaban junto a la cruz, ella miraba a su hijo colgado en el instrumento romano de humillaci\u00f3n y tortura. Pero, a diferencia de los que estaban all\u00ed para ver el espect\u00e1culo de su muerte, o incluso de quienes lo hab\u00edan amado como Maestro, Mar\u00eda lo hab\u00eda llevado en su vientre y experimentado el gozo de mecerlo entre sus brazos. Ella hab\u00eda aliviado sus heridas, y lo hab\u00eda visto crecer en sabidur\u00eda \u2014guardando y atesorando todo en su coraz\u00f3n (Lc 2.19, 47-51). Durante treinta a\u00f1os, hab\u00edan compartido juntos las sencillas comodidades del hogar y disfrutado del compa\u00f1erismo y el amor mutuos. Mientras ella se ocupaba de sus necesidades f\u00edsicas, \u00c9l prove\u00eda para ella con su trabajo de carpintero, el oficio que hab\u00eda aprendido de su padre terrenal, Jos\u00e9. Tal vez esos recuerdos de su beb\u00e9 envuelto en pa\u00f1ales la sosten\u00edan, ahora que deb\u00eda enfrentar el verlo en ropa mortuoria. Pero, lo que era m\u00e1s importante, pod\u00eda confiar en las promesas del Todopoderoso. Porque ella sab\u00eda, desde que era muy joven, que \u201csu misericordia es de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n a los que le temen\u201d (Lc 1.50).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<b>El disc\u00edpulo Juan<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa \u00faltima instrucci\u00f3n de Jes\u00fas antes de la resurrecci\u00f3n, fue dirigida a Mar\u00eda y a su disc\u00edpulo amado. El doble mandato: \u201cMujer, he ah\u00ed tu hijo\u2026 [y a Juan] he ah\u00ed a tu madre\u201d, fue una orden que simbolizaba el nuevo lugar de los creyentes en su reino (Jn 19.26, 27). En este momento, fue revelada la promesa de Juan 14.20: \u201cEn aquel d\u00eda vosotros conocer\u00e9is que yo estoy en mi Padre, y vosotros en m\u00ed, y yo en vosotros\u201d. El decir que Juan era el hijo de Mar\u00eda, significaba que el disc\u00edpulo participaba ahora en la vida de su Maestro, y que era coheredero de la vida en Dios (Ro 8.17). En cierto modo, este momento es simb\u00f3lico para todos los creyentes que proclaman a Jes\u00fas como Se\u00f1or: crecemos en la semejanza a Cristo como hijos e hijas del Padre celestial, y como coherederos con el Hijo en su reino.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa declaraci\u00f3n era tambi\u00e9n una afirmaci\u00f3n de perd\u00f3n y compasi\u00f3n. Juan, al igual que los otros disc\u00edpulos, hab\u00eda abandonado a su Maestro en el Getseman\u00ed, pero solo \u00e9l regres\u00f3 para presenciar el sacrificio de Cristo. En este momento, Jes\u00fas no solo perdon\u00f3 la falta de convicci\u00f3n de Juan, sino que tambi\u00e9n le confi\u00f3 a su amada madre. Pensemos en esto: aun en el G\u00f3lgota, mientras experimentaba un sufrimiento que nadie es capaz de comprender, Jes\u00fas imparti\u00f3 gracia y misericordia. \u00c9l sigue haciendo esto con todos los que vienen al Calvario. Quienes est\u00e1n dispuestos a ponerse al pie de la cruz y aceptar su voluntad para sus vidas, pueden, al igual que Juan, experimentar las incontables bendiciones que dan generosamente esas manos perforadas por los clavos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<b>El ladr\u00f3n<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nViendo c\u00f3mo marchaba Jes\u00fas a su muerte en el G\u00f3lgota, y a la multitud que iba detr\u00e1s de \u00c9l, en un primer momento el ladr\u00f3n se uni\u00f3 a los que se burlaba de Jes\u00fas, diciendo: \u201c\u00a1Bah! T\u00fa que derribas el templo de Dios, y en tres d\u00edas lo reedificas, s\u00e1lvate a ti mismo, y desciende de la cruz\u201d (Mt 27.44; Mr 15.29, 30).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPero, por alguna raz\u00f3n, en lo m\u00e1s profundo de este criminal cuyo nombre no sabemos, algo cambi\u00f3, quiz\u00e1s cuando escuch\u00f3 orar a Jes\u00fas, respirando trabajosamente: \u201cPadre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u201d (Lc 23.34).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEn medio de la ceguera del mundo, la revelaci\u00f3n de Dios vino a un criminal colgado en una cruz: Este hombre era realmente el Mes\u00edas, el Rey, el Salvador, el Se\u00f1or. El ladr\u00f3n fue tocado por Cristo, y sus ojos fueron abiertos. Su \u00faltima petici\u00f3n estuvo llena de humildad y esperanza, aun cuando osadamente llam\u00f3 al Hijo de Dios con una familiaridad inesperada. \u201cJes\u00fas\u201d, le dijo, \u201cacu\u00e9rdate de m\u00ed cuando vengas en tu reino\u201d (v. 42).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nMientras que los disc\u00edpulos de Jes\u00fas hab\u00edan perdido la esperanza, sin entender su misi\u00f3n, este delincuente entendi\u00f3 que su reino no era de este mundo, y que su muerte, de alguna manera, ser\u00eda parte del triunfo de Jes\u00fas. Este desvalido pecador, que estuvo tan consciente de su imposibilidad de salvarse a s\u00ed mismo, nos mostr\u00f3 el camino a todos: \u00e9l fue el primero en ser sacado de la oscuridad a la luz gloriosa, por el victorioso Jes\u00fas.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<b>Nicodemo y Jos\u00e9 de Arimatea<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nMuy a menudo, los amigos de toda la vida son aquellos que comparten un pasado de errores similares, y un testimonio de redenci\u00f3n com\u00fan. Nicodemo y Jos\u00e9 de Arimatea eran, posiblemente, dos hombres as\u00ed. Cuando cada uno escuch\u00f3 a Jes\u00fas ense\u00f1ar, algo profundo dentro de ellos les dio testimonio de su origen celestial. \u00c9l hablaba como alguien con autoridad, lleno de gracia y de verdad, satisfaciendo la sed profunda que hab\u00eda en ellos. Pero, al mismo tiempo, hab\u00eda un dilema. Otros amigos influyentes de ellos criticaban al hacedor de milagros y satanizaban a quienes lo segu\u00edan. As\u00ed que, al parecer, los dos decidieron \u201cguardarse sus opiniones\u201d y optar por la seguridad de la aprobaci\u00f3n de sus amigos (Jn 19.38, 39).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPero, a la luz de la cruz, donde comienza siempre la redenci\u00f3n, sus corazones deben de haber sentido menos miedo. Aunque hab\u00edan temido la p\u00e9rdida de su prestigio social, Aquel que colgaba en la cruz nunca le temi\u00f3 a la p\u00e9rdida de la vida. Ellos hab\u00edan evadido la cr\u00edtica, pero Aquel irreconocible ensangrentado la acept\u00f3, y mucho m\u00e1s, por amor a ellos. Despu\u00e9s que Jes\u00fas fue retirado de la cruz, Jos\u00e9 y Nicodemo, movidos por amor, pidieron su cuerpo. Y, como sucede a menudo en los funerales, estos hombres estuvieron m\u00e1s cerca de su Se\u00f1or en su muerte que lo que hab\u00edan estado en su vida, y lo sepultaron; su devoci\u00f3n a \u00c9l ya no era vacilante, sino plena, realizada.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<b>Un pensamiento final<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAl pensar en las personas presentes el d\u00eda en que nuestro Se\u00f1or fue crucificado, considere c\u00f3mo podemos vernos reflejados en cada una de ellas, para bien o para mal. Aunque las actitudes de algunas son m\u00e1s deseables que las de otras, podemos ver que nuestros corazones no est\u00e1n siempre en el lugar que deben estar. \u00bfPermaneceremos cerca de \u00c9l, devotamente, sin importar las consecuencias? \u00bfO dejaremos que nuestras circunstancias empa\u00f1en nuestro amor? Cualquiera que sea nuestra situaci\u00f3n, hay esperanza para acercarse a Aquel que es poderoso para hacer abundantemente m\u00e1s de lo que somos capaces de pedir o entender (Ef 3.20) cuando nos arrepentimos de nuestros pecados, tomamos nuestra cruz, y le seguimos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nTomado de <a href=\"http:\/\/encontacto.org\/\" target=\"_blank\">Miniterios En Contacto<\/a><\/p>\n<p align=\"justify\">\nPastor Charles F. Stanley<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicacion de Charles Stanley La crucifixi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or y Salvador es fundamental para la fe cristiana. Reflexionemos m\u00e1s profundamente sobre el regalo maravilloso de lo que Jes\u00fas hizo por nosotros. La crucifixi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or y Salvador es fundamental para la fe cristiana. 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