{"id":4398,"date":"2015-12-01T14:20:11","date_gmt":"2015-12-01T19:20:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-legalismo-la-carnalidad-y-la-apostasa-ii\/"},"modified":"2015-12-01T14:20:11","modified_gmt":"2015-12-01T19:20:11","slug":"el-legalismo-la-carnalidad-y-la-apostasa-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-legalismo-la-carnalidad-y-la-apostasa-ii\/","title":{"rendered":"El Legalismo, la Carnalidad y la Apostas&iacute;a II"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><em>Derek Prince<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">La primera referencia es a la ley de Mois\u00e9s, pero la declaraci\u00f3n se aplica del mismo modo a cualquier otro juego de reglamentos religiosos. La ley puede demostrarnos que somos pecadores, pero no tiene poder para cambiarnos.<\/p>\n<p>Esta fue la clase de situaci\u00f3n con que Pablo trat\u00f3 de lidiar en la iglesia de Galacia. En G\u00e1latas 3:1-10 \u00e9l rastrea el problema desde su origen hasta su culminaci\u00f3n. A continuaci\u00f3n ofrezco un breve bosquejo. En el vers\u00edculo 1 Pablo identifica el origen como una enga\u00f1osa influencia sat\u00e1nica que \u00e9l llam\u00f3 \u201cfascinaci\u00f3n\u201d. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u00a1Oh G\u00e1latas insensatos! \u00bfQui\u00e9n os fascin\u00f3\u2026ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente\u2026como crucificado?<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nOtra versi\u00f3n alternativa de la pregunta de Pablo es: \u201c\u00bfQui\u00e9n te hechiz\u00f3?\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">\nEsta influencia sat\u00e1nica ha oscurecido la \u00fanica fuente de la m\u00e1s que suficiente gracia de Dios: \u201cJesucristo crucificado\u201d. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPrivados as\u00ed de la gracia de Dios, su pueblo inevitablemente se vuelve hacia la \u00fanica opci\u00f3n: un sistema de leyes religiosas. Esto conduce a la siguiente pregunta de Pablo en el vers\u00edculo 2:<\/p>\n<p align=\"justify\">\n\u00bfRecibisteis el Esp\u00edritu por las obras de la ley, o por el o\u00edr con fe?<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa palabra normalmente utilizada para describir esto es \u201clegalismo\u201d. Puesto que esta palabra a menudo se usa con imprecisi\u00f3n, es importante definirla con m\u00e1s exactitud.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEn Romanos 3:20 Pablo ha descartado esto con finalidad absoluta:<\/p>\n<p align=\"justify\">\nYa que por las obras de la ley ning\u00fan ser humano ser\u00e1 justificado delante de \u00e9l; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEl art\u00edculo \u201cla\u201d delante de \u201cley\u201d lo agreg\u00f3 el traductor. Lo que Pablo dijo en realidad es \u201cPor las obras de la ley ninguna carne ser\u00e1 justificada\u201d. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa primera referencia es a la ley de Mois\u00e9s, pero la declaraci\u00f3n se aplica del mismo modo a cualquier otro juego de reglamentos religiosos. La ley puede demostrarnos que somos pecadores, pero no tiene poder para cambiarnos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEl \u201clegalismo\u201d se puede definir tambi\u00e9n como un intento de imponer cualquier condici\u00f3n adicional para conseguir la justicia m\u00e1s all\u00e1 de lo que el mismo Dios ha dispuesto. Los requisitos de Dios aparecen en Romanos 4:24-25.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nA quines ha de ser contada (la justicia), estos es, a los que creemos e el que levant\u00f3 de los muertos a Jes\u00fas, Se\u00f1or nuestro, el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificaci\u00f3n (a fin de que pudi\u00e9ramos ser reconocidos justos por Dios).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEste es el requisito de Dios \u2013 simple pero todo suficiente \u2013 para alcanzar la justicia: que nos entreguemos a \u00e9l, creyendo que \u00e9l hizo dos cosas a favor de nosotros: Primera, entreg\u00f3 a Jes\u00fas a la muerte por nuestros pecados. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nSegunda: levant\u00f3 a Jes\u00fas de entre los muertos para que pudi\u00e9ramos ser contados justos. Dios no pide m\u00e1s que esto, y nadie jam\u00e1s ha sido autorizado para a\u00f1adir  nada a los requisitos de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDespu\u00e9s, una vez que hemos recibido la justicia por fe, las buenas obras propias de esa condici\u00f3n fluir\u00e1n de nuestra fe. Pero si a\u00f1adimos cualquier requisito adicional para alcanzar la justicia, Dios no nos reconocer\u00e1 sobre esta base, y las buenas obras no se manifestar\u00e1n. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nJam\u00e1s seremos capaces de llegar m\u00e1s all\u00e1 de lo mejor que pueden alcanzar nuestros esfuerzos carnales.<\/p>\n<p align=\"justify\">\nEsto explica la siguiente pregunta de Pablo en G\u00e1latas 3:3:<\/p>\n<p align=\"justify\">\n\u00bfHabiendo comenzado por el Esp\u00edritu, ahora vais a acabar por la carne?<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEl t\u00e9rmino acostumbrado para esto es \u201ccarnalidad\u201d; o sea, depender de nuestra propia naturaleza carnal. Adem\u00e1s, en G\u00e1latas 5:19-21, Pablo relaciona al menos quince \u201cobras de la carne\u201d. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nNinguna de \u00e9stas es buena o aceptable para Dios, porque la carne no es capaz de producir cosa alguna que Dios aceptar\u00eda. En Romanos 8:8 Pablo lo resume as\u00ed:<\/p>\n<p align=\"justify\">\nY los que viven seg\u00fan la carne no pueden agradar a Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nFinalmente, en G\u00e1latas 3:10, Pablo declara que la culminaci\u00f3n de este proceso descendente es una maldici\u00f3n. Porque todos los que dependen de las obras de la ley est\u00e1n bajo maldici\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAs\u00ed, por l\u00f3gica del Esp\u00edritu Santo, Pablo analiza el problema de las iglesias en Galicia, que es tambi\u00e9n el problema de muchas iglesias contempor\u00e1neas. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nProviene de una enga\u00f1osa influencia sat\u00e1nica que infiltra la iglesia y distrae la atenci\u00f3n del pueblo de Dios de la \u00fanica fuente de su gracia: \u201cJesucristo crucificado\u201d. Pablo cataloga esta influencia como \u201chechicer\u00eda\u201d o \u201cfascinaci\u00f3n\u201d. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nSeparados as\u00ed de la fuente de la gracia, los cristianos inevitablemente degeneran en la carnalidad y el legalismo. El resultado final de este derivar descendente es una \u201cmaldici\u00f3n\u201d. Ya se se\u00f1al\u00f3 \u2013 en el cap\u00edtulo 6 \u2013 que los encantamientos y las maldiciones son los principales instrumentos de la hechicer\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDe este modo, la verdad de Jerem\u00edas 17:5-6 es llevada al Nuevo Testamento, y encuentra su expresi\u00f3n en G\u00e1latas 3:1-10. \u201cconfiar en las obras de la ley (legalismo)\u201d y \u201chacer de la carne nuestra fuerza (carnalidad)\u201d culminan en una maldici\u00f3n. Como resultado, el pueblo de Dios se encuentra viviendo \u201csequedades\u201d y en \u201ctierra despoblada\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa carnalidad puede tomar muchas formas. Con frecuencia son obvias y no resultan atractivas para la gente con una visi\u00f3n religiosa. Algunos ejemplos t\u00edpicos ser\u00edan: impureza sexual o inmoralidad; lenguaje vulgar; gula o ebriedad; desmedida ambici\u00f3n personal; ira descontrolada u otras pasiones malvadas. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLo que hace el legalismo especialmente peligroso es que resulta atractivo para los hombres y mujeres dedicadas y diligentes que no se dejar\u00edan entrampar f\u00e1cilmente por los pecados obvios de la carne. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nSin embargo, en sus consecuencias finales, el legalismo es tan mortal como otros pecados menos \u201crespetables\u201d. Es el instrumento preferido de Satan\u00e1s para desviar a los cristianos que de otra forma se convertir\u00edan en una seria amenaza para su reino. (Contin\u00faa parte 3)<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nTomado del libro: Bendici\u00f3n o maldici\u00f3n: \u00a1Usted puede escoger!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Derek Prince La primera referencia es a la ley de Mois\u00e9s, pero la declaraci\u00f3n se aplica del mismo modo a cualquier otro juego de reglamentos religiosos. La ley puede demostrarnos que somos pecadores, pero no tiene poder para cambiarnos. 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