{"id":4425,"date":"2015-12-01T14:20:27","date_gmt":"2015-12-01T19:20:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-santidad-del-cuerpo\/"},"modified":"2015-12-01T14:20:27","modified_gmt":"2015-12-01T19:20:27","slug":"la-santidad-del-cuerpo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-santidad-del-cuerpo\/","title":{"rendered":"La Santidad del Cuerpo"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><em>Jerry Bridges<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">La verdadera santidad incluye el control sobre el cuerpo f\u00edsico y sobre los apetitos. Si hemos de procurar la santidad, tenemos que reconocer que nuestro cuerpo es templo del Esp\u00edritu Santo, y que hemos de glorificar a Dios con \u00e9l. <\/p>\n<p>La verdadera santidad incluye el control sobre el cuerpo f\u00edsico y sobre los apetitos. Si hemos de procurar la santidad, tenemos que reconocer que nuestro cuerpo es templo del Esp\u00edritu Santo, y que hemos de glorificar a Dios con \u00e9l. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLos creyentes del siglo veinte, especialmente los que pertenecemos al mundo occidental, generalmente hemos sido llamados faltos en lo que respecta a la santidad del cuerpo. La glotoner\u00eda la holgazaner\u00eda, por ejemplo, eran consideradas por los primitivos cristianos como pecado. Hoy quiz\u00e1 las consideremos debilidades de la voluntad, pero no pecado por cierto. Hasta hacemos bromas sobre el hecho de que comemos demasiado y nos permitimos otras exageraciones, en lugar de clamar a Dios con esp\u00edritu de confesi\u00f3n y de arrepentimiento. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEl cuerpo f\u00edsico y los apetitos naturales fueron creados por Dios y son pecaminosos en s\u00ed mismos. Empero, si no se los controla, hallaremos que se vuelven \u201cinstrumentos de iniquidad\u201d antes que \u201cinstrumentos de justicia\u201d (Romanos 6.13). Iremos en pos de los \u201cdeseos de la carne\u201d (1 Juan 2.16) en lugar de la santidad. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nSi nos observamos cuidadosamente, podremos comprobar con cuanta frecuencia comemos y bebemos simplemente para gratificar los deseos f\u00edsicos; con cuanta frecuencia nos quedamos en cama por la ma\u00f1ana, simplemente por que no tenemos \u201cganas\u201d de levantarnos cuando debi\u00e9ramos hacerlo; con cu\u00e1nta frecuencia cedemos a las miradas y los pensamientos inmorales, simplemente para satisfacer los impulsos sexuales manchados por el pecado, que anidan en nuestro ser. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nMichael Quoist dice en si libro \u201cThe Christian Response: \u201cSi nuestro cuerpo hace todas las decisiones y da todas las \u00f3rdenes, y si obedecemos, lo f\u00edsico puede destruir efectivamente toda otra dimensi\u00f3n de la personalidad. Nuestra vida emocional se ver\u00e1 embotada y nuestra vida espiritual ser\u00e1 suprimida y terminar\u00e1 por volverse an\u00e9mica.\u201d Hace m\u00e1s de 200 a\u00f1os Susannah Wesley escribi\u00f3: \u201cToda aquello que aumenta la fuerza y la autoridad de nuestro cuerpo por encima de las de la mente \u2013 eso es pecado para nosotros\u201d. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEl ap\u00f3stol Pablo recalc\u00f3 la necesidad de controlar los apetitos y deseos naturales. Habl\u00f3 del cuerpo como su adversario, como el instrumento por el que los apetitos y la concupiscencia, si no se los controla, batallan contra el alma (1 Corintios 9.27). Pablo estaba decidido a hacer que su cuerpo con sus apetitos, fuese esclavo de \u00e9l, y no amo. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPablo tambi\u00e9n nos insta a que presentemos nuestro cuerpo como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, y a no conformarnos a este mundo (Romanos 12.1-2). Es muy posible que no haya otro conformismo m\u00e1s grande entre los creyentes evang\u00e9licos en el d\u00eda de hoy que la forma en que, en lugar de presentar nuestro cuerpo en sacrificio santo, lo mimamos y le damos rienda suelta, contrariando nuestro propio buen sentido y nuestros objetivos cristianos en la vida. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nNo es que haya elegido aqu\u00ed a los que supuestamente tienen \u201cproblemas de peso\u201d. Los que podemos comer lo que nos plazca sin aumentar de peso, podemos ser m\u00e1s culpables de glotoner\u00eda y darles rienda suelta a los apetitos del cuerpo que la persona que lucha \u2013 a menudo sin \u00e9xito \u2013 para controlar su apetito de comida. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPor otra parte, la persona con exceso de peso no deber\u00eda disculpar su fracaso. Todos debemos examinarnos para ver si comemos y bebemos a la gloria de Dios, reconociendo que nuestro cuerpo es templo del Esp\u00edritu Santo. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLos mormones son conocidos por la forma que se abstienen del tabaco, de las bebidas, alcoh\u00f3licas y de todas las bebidas que contiene cafe\u00edna. Nosotros los cristianos podemos decir livianamente que esa abstinencia es legalista y que no es m\u00e1s que una lista de prohibiciones semejantes a las de otros grupos. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPero no deber\u00edamos perder de vista el hecho de que esa forma de obrar de ellos es una respuesta pr\u00e1ctica a su creencia de que sus cuerpos son templo de Dios. Para el creyente, el cuerpo es verdaderamente templo de Dios. Qu\u00e9 triste es, por lo tanto, que los seguidores de una religi\u00f3n falsa sean m\u00e1s diligentes en este aspecto, que nosotros los creyentes cristianos. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nQuiero ser enf\u00e1tico: no estoy aprobando ni desaprobando la lista de prohibiciones de los mormones. Pero tenemos que preguntarnos si lo que comemos y bebemos est\u00e1 regulado por la clara conciencia de que nuestro cuerpo es templo del Esp\u00edritu Santo. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nOtra raz\u00f3n para controlar atentamente la liberalidad con que comemos y bebemos es que la persona que mima su cuerpo en este aspecto, encontrar\u00e1 que le resulta cada vez m\u00e1s dif\u00edcil mortificar otros aspectos pecaminosos del cuerpo. El h\u00e1bito de ceder invariablemente a los deseos de comida o bebida se extender\u00e1 a otras \u00e1reas tambi\u00e9n. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nSi no podemos decir \u201cno\u201d cuando se nos despierta un apetito exagerado por algo, nos resultar\u00e1 dif\u00edcil decirles \u201cno\u201d a los pensamientos lujuriosos. Tiene que haber una actitud de diligente obediencia en todas las \u00e1reas, si hemos de tener \u00e9xito en la mortificaci\u00f3n de cualquier expresi\u00f3n pecaminosa. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nTomas Boston escribi\u00f3: \u201cLos que quieren conservarse puros tienen que mantener sujeto su cuerpo, y esto puede requerir, en algunos casos, una violencia santa.\u201d Junto con pecados del cuerpo como la inmoralidad sexual, la impureza, la concupiscencia, los malos deseos, Pablo menciona tambi\u00e9n la avaricia, que considera idolatr\u00eda (Colosenses 3.5). <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nSi bien la avaricia se manifiesta con frecuencia en su forma b\u00e1sica  &#8211; el amor al dinero como tal \u2013 m\u00e1s a menudo se manifiesta en lo que llamamos materialismo. No somos muchos los que queremos ser extremadamente ricos; s\u00f3lo queremos todas las cosas bellas que el mundo que nos rodea considera importantes. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEl materialismo batalla contra nuestra alma en dos formas. Primero, nos hace sentirnos disconformes y envidiosos de los dem\u00e1s. Segundo, nos lleva a mimar y darle rienda suelta al cuerpo, de modo que acabamos por hacernos blandos y perezosos. Al hacernos blandos y perezosos f\u00edsicamente, tendemos a volvernos blandos y perezosos espiritualmente tambi\u00e9n. C<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nuando Pablo hablaba de hacer esclavo su cuerpo, para qu\u00e9 despu\u00e9s de haberles predicado a otros, \u00e9l mismo no fuese descalificado, no estaba pensando en alguna descalificaci\u00f3n f\u00edsica, sino espiritual. Bien sab\u00eda que la flojera f\u00edsica conduce a la flojera espiritual. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nCuando el cuerpo recibe atenci\u00f3n excesiva y se le da rienda suelta, los instintos y las pasiones corporales tienden a dominar los pensamientos y las acciones. Tendemos a hacer, no lo que debemos hacer, sino lo que queremos hacer, porque seguimos las inclinaciones de la naturaleza pecaminosa. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nNo hay lugar para la pereza y los mimos del cuerpo en la disciplinada b\u00fasqueda de la santidad. Tenemos que aprender a decirle \u201cno\u201d al cuerpo, en lugar de estar continuamente cediendo a sus deseos moment\u00e1neos. Tendemos a actuar de conformidad con los sentimientos y las sensaciones. El problema est\u00e1 en que pocas veces \u201csentimos\u201d que queremos hacer lo que debemos hacer. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nNo nos dan ganas de levantarnos a tiempo para estar a solas con Dios, o para estudiar la Biblia, u orar, o hacer cualquier otra cosa que tendr\u00edamos que hacer. Es por esto que tenemos que hacernos cargo del cuerpo, para someterlo a servidumbre, en lugar de permitirle que sea nuestro amo. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEl aspecto en el que tenemos que comenzar a ejercer control sobre los anhelos vehementes de los apetitos f\u00edsicos, es en el de la reducci\u00f3n de las posibilidades de tentaci\u00f3n. Los anhelos pecaminosos se fortalecen con la tentaci\u00f3n. Cuando nos es presentada una tentaci\u00f3n adecuada, las ansias parecen cobrar m\u00e1s vigor y poder. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPablo tiene palabras caras de instrucci\u00f3n para estos casos. Dice: \u201cHuye tambi\u00e9n de las pasiones juveniles\u201d (2 Timoteo 2.22). Algunas tentaciones se vencen mejor huyendo. Tambi\u00e9n dice Pablo: \u201cNo prove\u00e1is para los deseos de la carne\u201d (Romanos 13.14). No debemos hacer planes por anticipado en busca de formas de satisfacer los apetititos corporales. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nHace varios a\u00f1os me di cuenta de que se me hab\u00eda despertado el deseo de comer helados. El helado no tiene nada de malo en s\u00ed mismo, desde luego; se trataba sencillamente de que el deseo me arrastraba a comer tantos helados, que se hab\u00eda convertido en un impulso irresistible. Cuando convers\u00e9 sobre el problema con mi esposa, ella dej\u00f3 de tener helados en la congeladora. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAs\u00ed me ayud\u00f3 a superar este deseo que, por haberle dado rienda suelta, se hab\u00eda convertido en un pecado en mi caso. Hace varios a\u00f1os tambi\u00e9n cancel\u00e9 una suscripci\u00f3n a una revista popular, porque me di cuenta de que muchos de los art\u00edculos ten\u00edan el efecto de despertar pensamientos impuros en mi mente. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nTenemos que huir de la tentaci\u00f3n y dar pasos concretos para evitarla, y tenemos que dejar de pensar en formas de gratificar los deseos pecaminosos. \u201cEl avisado ve el mal y se esconde; m\u00e1s los simples pasan y llevan el da\u00f1o\u201d (Proverbios 27.12). <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nTambi\u00e9n tendr\u00edamos que estudiar nuestros deseos pecaminosos para descubrir c\u00f3mo es que se despiertan en nosotros. John Owen escribi\u00f3: \u201cEl comienzo de esta lucha consiste en esforzarnos por comprender los modos, los ardides, los m\u00e9todos, las oportunidades, y las ocasiones a que hecha mano el pecado para tener \u00e9xito\u201d. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nConsideremos de antemano. Es sorprendente con cu\u00e1nta frecuencia nos encaminamos por \u00e1reas conocidas de tentaci\u00f3n, sin ning\u00fan plan o resoluci\u00f3n que nos indique c\u00f3mo hemos de reaccionar. Si tenemos debilidad por los confites, como es el caso conmigo, y tenemos que concurrir a una reuni\u00f3n social de la iglesia, pensemos de antemano lo que vamos a hacer. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nHace varios a\u00f1os un amigo que era nuevo en la fe, fue invitado a ir con un grupo de patinadores a un encuentro juvenil de creyentes. Decidi\u00f3 no ir porque, antes de hacerse cristiano, con frecuencia hab\u00eda trabado amistad con chicas con fines inmorales cuando iba a patinar. Pensaba que en esa etapa de su desarrollo cristiano, el hecho de volver a un lugar tal, tendr\u00eda el efecto de despertar nuevamente en \u00e9l sus antiguos deseos lujuriosos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDe modo que resolvi\u00f3 \u201chuir\u201d y \u201cno proveer para los deseos de la carne\u201d. Pudo hacerlo, porque hab\u00eda considerado previamente las posibles consecuencias de concurrir a una sesi\u00f3n de patinaje aparentemente inocente. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDios espera que asumamos la responsabilidad correspondiente para controlar los deseos corporales pecaminosos. Cierto es que no podemos lograrlo con nuestras propias fuerzas. Los deseos pecaminosos, estimulados por todas las tentaciones que nos rodean, son demasiado fuertes para que podamos controlarlos nosotros solos. Pero aun cuando nosotros solos no podamos hacerlo, es posible lograrlo. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nUna vez que nos proponemos hacerlo, sometidos a la dependencia del Esp\u00edritu Santo, veremos que \u00e9l obra en nosotros. Fracasaremos muchas veces, pero al perseverar, hemos de poder decir con Pablo: \u201cTodo lo puedo en Cristo que me fortalece\u201d (Filipenses 4.13). <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nTomado del libro: En pos de la santidad <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jerry Bridges La verdadera santidad incluye el control sobre el cuerpo f\u00edsico y sobre los apetitos. Si hemos de procurar la santidad, tenemos que reconocer que nuestro cuerpo es templo del Esp\u00edritu Santo, y que hemos de glorificar a Dios con \u00e9l. 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