{"id":4432,"date":"2015-12-01T14:20:30","date_gmt":"2015-12-01T19:20:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nuestro-lugar-apropiado-en-la-oracin\/"},"modified":"2015-12-01T14:20:30","modified_gmt":"2015-12-01T19:20:30","slug":"nuestro-lugar-apropiado-en-la-oracin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nuestro-lugar-apropiado-en-la-oracin\/","title":{"rendered":"Nuestro lugar Apropiado en la Oraci&oacute;n"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><em>Charles Spurgeon<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Buscar el santuario que la iglesia considera m\u00e1s famoso, estar parado al lado del peque\u00f1o cerro llamado Calvario y orar all\u00ed, ir al monte de los Olivos y arrodillarse en Getseman\u00ed, no necesariamente nos pone en la presencia de Dios.<\/p>\n<p>Pero debemos cuidar que el lugar donde oramos sea santificado y reverentemente presentado ante Dios. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nNo siempre se encuentra un lugar as\u00ed. El fariseo subi\u00f3 al templo a orar (Lucas 18.10), sin embargo, evidentemente, no or\u00f3 \u201cen la presencia de Dios\u201d. Incluso en el templo, el fariseo no encontr\u00f3 el lugar deseado. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nOr\u00f3 en base a su propia estima, pero el hecho de que dej\u00f3 el templo sin ser justificado era evidencia de que o bien no hab\u00eda orado en absoluto, o que no hab\u00eda orado en la presencia de Dios. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nBuscar el santuario que la iglesia considera m\u00e1s famoso, estar parado al lado del peque\u00f1o cerro llamado Calvario y orar all\u00ed, ir al monte de los Olivos y arrodillarse en Getseman\u00ed, no necesariamente nos pone en la presencia de Dios. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPodemos estar en el centro mismo de la reuni\u00f3n de oraci\u00f3n y no estar \u201cdelante de Dios\u201d. Orar en la presencia de Dios es un asunto m\u00e1s espiritual que el mero hecho de mirar hacia el este o hacia el oeste, o ponerse de rodillas o entrar en paredes consagradas durante siglos. Y no es tan f\u00e1cil (en realidad es algo que no se puede hacer si no es por el poder del Esp\u00edritu Santo), penetrar hasta dentro del velo\u201d (Hebreos 6.19) y estar de pie frente al trono de Dios, consciente y realmente en presencia del Invisible, cumpliendo el mandato de derramar delante de \u00e9l nuestro coraz\u00f3n (Salmo 62.8). \u201cDelante de \u00e9l\u201d es el lugar para desahogar el coraz\u00f3n, \u00a1y bendita la persona que lo encuentra!<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEste lugar \u201cdelante de Dios\u201d puede encontrarse en la oraci\u00f3n p\u00fablica. La oraci\u00f3n de Salom\u00f3n fue ofrecida en medio de una gran multitud. Los sacerdotes estaban en sus lugares, y los levitas se mantuvieron donde les correspond\u00eda. La gente estaba reunida y todos los ej\u00e9rcitos de las tribus de Israel estaban en las calles de la ciudad santa cuando Salom\u00f3n se arrodill\u00f3 y clam\u00f3 con toda su alma a su Dios. Es evidente que Salom\u00f3n no or\u00f3 para agradar a la gente ni para impresionarla con su lenguaje elocuente y maravillosa oratoria. Salom\u00f3n estuvo inspirado para orar delante de Dios. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAquellos de nosotros que oramos en p\u00fablico debi\u00e9ramos esforzarnos diligentemente por ser vistos de Dios en secreto mientras los hombres nos oyen en p\u00fablico. Y estoy seguro de que oramos con mucho m\u00e1s poder y eficacia cuando estamos rodeados como por una gran nube, encerrados en el lugar secreto del Alt\u00edsimo, que cuando estamos orando en voz alta en la asamblea p\u00fablica del pueblo de Dios. Lo mismo es cierto para todo creyente. No est\u00e1 bien orar en una reuni\u00f3n con la intenci\u00f3n de impresionar a alguien importante o pensando en las personas que est\u00e1n presente. El trono de Dios no es lugar para mostrar nuestras habilidades. Un mal aun mayor es usar la oraci\u00f3n p\u00fablica para acusar a otras personas. Con frecuencia he o\u00eddo insinuaciones hechas por medio de oraciones. Lamento decir que hasta he o\u00eddo afirmaciones tan cr\u00edticas y ofensivas que he sentido dolor en el coraz\u00f3n. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nTal procedimiento es censurable e irreverente. Ni siquiera debemos usar las reuniones de oraci\u00f3n para rectificar los errores doctrinales, ense\u00f1ar verdades b\u00edblicas, se\u00f1alar los errores de ciertos hermanos o acusarlos delante de Dios. Creo que deber\u00edamos orar seriamente por todas estas cosas, pero no como una especie de predicaci\u00f3n indirecta y reprensi\u00f3n por medio de la oraci\u00f3n. Convertir la oraci\u00f3n en una oportunidad para se\u00f1alar las faltas de otros es un proceder propio del acusador de los hermanos. Nuestra oraci\u00f3n debe ser \u201cdelante de Dios\u201d para que sea una oraci\u00f3n aceptable. Si pudi\u00e9ramos aislar nuestros ojos, nuestros recuerdos y pensamientos de la presencia de los dem\u00e1s, estaremos realmente orando en presencia de Dios, y eso se puede hacer en p\u00fablico si Dios nos da la gracia. Nuestra oraci\u00f3n debe ser: \u201cSe\u00f1or, abre mis labios, y publicar\u00e1 mi boca tu alabanza\u201d (Salmo 51.15). <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa oraci\u00f3n delante de Dios puede tambi\u00e9n ofrecerse en privado, aunque temo que la verdadera oraci\u00f3n con frecuencia no se realiza tampoco all\u00ed. Tal vez la siguiente escena le resulta familiar. Est\u00e1 orando en privado y se encuentra repitiendo palabras espirituales mientras su coraz\u00f3n divaga. Muchos hemos descubierto que nuestras oraciones se han convertido en un h\u00e1bito, con el resultado de que hablamos tanto delante de las paredes de la habitaci\u00f3n como delante de Dios. No nos hemos percatado de su presencia, no le hemos hablado clara y directamente a \u00e9l. Es posible que estemos cumpliendo la ense\u00f1anza del Salvador en cuanto a cerrar la puerta para orar en privado, y aun as\u00ed descubrir que hemos estado orando principalmente en nuestra propia presencia mientras que Dios ha estado lejos de nuestra alma. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEs deplorable hablar piadosamente para s\u00ed mismo. \u201cDerramo mi alma dentro de m\u00ed\u201d, dice David (Salmo 42.4). No se obtiene gran cosa al derramar el alma dentro de s\u00ed mismo, orando para nuestro propio coraz\u00f3n. No se lograr\u00e1 vaciarse a s\u00ed mismo ni llenarse de Dios. Solamente revuelve lo que m\u00e1s valdr\u00eda haber dejado como escoria en el fondo. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nMucho mejor es seguir el curso prescrito en el precepto santo: \u201cDerramad delante de \u00e9l vuestro coraz\u00f3n\u201d (Salmo 62.8). Eleve sus oraciones hacia arriba y permita que se derramen completamente delante de Dios, dejando lugar en su coraz\u00f3n para algo divino y mucho mejor. Derramar el alma dentro de s\u00ed mismo no lleva a nada, sin embargo muchas veces eso es a lo que se limita nuestra oraci\u00f3n, a una recapitulaci\u00f3n personal de deseos sin destello alguno de las provisi\u00f3n divina, un lamento de debilidad sin un atisbo de fuerza, una conciencia de nulidad sin sumergirse en la total suficiencia de Dios. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nRecordemos que el punto principal de la s\u00faplica no es orar en la presencia de otros ni en la propia presencia, sino presentar la oraci\u00f3n delante de Dios. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEs claro que esto significa que la oraci\u00f3n debe estar dirigida a Dios. Suena muy simple y, sin embargo, con frecuencia lo olvidamos. Como un ni\u00f1o que juega, tomamos el arco y las flechas las lanzamos en cualquier direcci\u00f3n. La forma verdadera de orar es tomar el arco y las flechas pero no arrojarlas apresuradamente con toda la fuerza. Hay que esperar un poco. S\u00ed, tense la cuerda y acomode la flecha, pero espere, \u00a1espere! Espere a tener el ojo puesto en el blanco. \u00a1Espere a ver el centro del blanco con claridad! \u00bfPor qu\u00e9 disparar si no tenemos nada a que disparar? Espere entonces hasta que sepa lo que debe hacer. Conc\u00e9ntrese en el centro del blanco. Imite el consejo de David para la oraci\u00f3n: \u201cDe ma\u00f1ana me presentar\u00e9 delante de ti, y esperar\u00e9\u201d (Salmo 5.3), David acomoda la flecha, tensa el arco, apunta al blanco y lanza la flecha. Ten\u00eda los ojos en el blanco, por eso acert\u00f3 con la flecha. Quiera Dios que pudi\u00e9ramos orar con un objetivo claro. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa oraci\u00f3n indefinida es una p\u00e9rdida de tiempo. Comenzar a orar simplemente porque es la hora de hacerlo nunca servir\u00e1. Debemos pensar: Estoy a punto de pedirle a Dios lo que deseo. Voy a hablar con el Rey de Reyes, de quien proviene toda gracia. A \u00e9l es a quien debo dirigir mi oraci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 es, entonces, lo que debo pedir de sus manos? \u00bfAcaso el repetir ciertas palabras de un libro o nuestras propias palabras tiene alguna virtud? Algunos parecen pensar (por sus repeticiones frecuentes del Padrenuestro), que hay un encanto m\u00e1gico en ese orden sagrado de palabras. Yo le digo con toda solemnidad que podemos repetir esa oraci\u00f3n perfecta tanto de atr\u00e1s para adelante como de adelante para atr\u00e1s, que si no tenemos el coraz\u00f3n en ello, no nos aprovechar\u00e1. Si su alma no est\u00e1 mirando a Dios, profana las palabras del Se\u00f1or y es culpable de pecado. La verdadera oraci\u00f3n no tiene nada que ver con las repeticiones sin sentido. Ore claramente a Dios con todas sus facultades. \u00a1H\u00e1blele! <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEs esencial que nos esforcemos en la oraci\u00f3n para llegar a la presencia de Dios. Podemos afirmarlo de la siguiente manera: Usted no ha orado bien si ha hablado con Dios como un hombre habla con su amigo. Si usted est\u00e1 tan seguro de que Dios est\u00e1 ah\u00ed, tal como lo est\u00e1 usted, y tal vez aun m\u00e1s seguro; si usted permanece en \u00e9l, y \u00e9l est\u00e1 en usted; y si usted le habla como a alguien a quien no puede ver pero s\u00ed percibir mejor que con la vista, ha orado bien. Si le habla como a alguien a quien no puede tocar con la mano pero puede sentir con su naturaleza interior, sabiendo que lo escucha y recompensar\u00e1 su diligente b\u00fasqueda, eso es orar y rogar ante un Dios vivo que siente y es movido por lo que usted siente. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nConversar\u00e1 con un Dios tierno que es sensible a todos los sentimientos de su alma. Quiera el Se\u00f1or que podamos conocer el significado de estar en la presencia del Dios vivo. No es ni un Dios lisiado e impotente, ni un Dios impersonal o muerto, sino que es el Dios verdadero, el Dios en Jesucristo. Si sabemos a quien hablamos, a ese Dios muy cercano a nosotros en la persona del Unig\u00e9nito, que ha tomado sobre s\u00ed mismo nuestra naturaleza, \u00a1qu\u00e9 oraciones podremos orar! Esa es la verdadera forma de orar. Que el Dios de toda verdad, al hablarnos a cada uno, puede decir con respecto a nosotros lo mismo que dijo de Salom\u00f3n: \u201cYo he o\u00eddo tu oraci\u00f3n y tu ruego que has hecho en mi presencia\u201d. Se\u00f1or, ay\u00fadanos a pasar por las cortes exteriores y entrar al lugar santo para hablar contigo. Se\u00f1or, l\u00edbranos de quedarnos en las palabras de nuestras oraciones, y que podamos traer tu presencia al esp\u00edritu de nuestra oraci\u00f3n. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u00bfDesea ingresar en oraci\u00f3n verdadera? No pregunte: \u201c\u00bfQu\u00e9 debo decir?\u201d D\u00edgale a Dios lo que desea decir. \u00bfCu\u00e1l es su deseo? \u00bfQuiere ser salvo? Ru\u00e9guele que lo salve. \u00bfQuiere ser perdonado? P\u00eddale perd\u00f3n. Tal vez se pregunte: \u201c\u00bfQu\u00e9 palabras uso?\u201d No necesita palabras especiales. Si no tiene palabras, mire a Dios. Permita que su coraz\u00f3n piense en lo que desea. Hay m\u00fasica sin palabras, y hay oraciones sin palabras. El alma de la oraci\u00f3n es estar en la presencia de Dios y anhelar delante de \u00e9l. El oye sin sonidos y comprende si explicaciones. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAbra su coraz\u00f3n, m\u00edrelo, y p\u00eddale que lea lo que usted no puede leer. Supl\u00edquele que en su gran misericordia le d\u00e9, no de acuerdo a su propio sentido de lo que necesita, sino a las riquezas de su gracia en Jesucristo. Est\u00e1 orando delante de Dios si tiene conciencia de su presencia. Dios no exige que usted se exprese en palabras. Con una mirada omnisciente, \u00e9l lee lo que est\u00e1 escrito en su coraz\u00f3n. Saber que \u00e9l conoce su coraz\u00f3n y rogar en ese esp\u00edritu, es orar delante de Dios. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nTomado del libro: El poder de la oraci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Charles Spurgeon Buscar el santuario que la iglesia considera m\u00e1s famoso, estar parado al lado del peque\u00f1o cerro llamado Calvario y orar all\u00ed, ir al monte de los Olivos y arrodillarse en Getseman\u00ed, no necesariamente nos pone en la presencia de Dios. 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