{"id":4665,"date":"2015-12-01T18:43:27","date_gmt":"2015-12-01T23:43:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/obteniendo-el-premio-de-dios\/"},"modified":"2015-12-01T18:43:27","modified_gmt":"2015-12-01T23:43:27","slug":"obteniendo-el-premio-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/obteniendo-el-premio-de-dios\/","title":{"rendered":"Obteniendo el premio de Dios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;\u00bfNo sab\u00e9is que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obteng\u00e1is. (25) Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. (26) As\u00ed que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, (27) sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.&#8221; <strong>1 Corintios 9:24-27<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo est\u00e1 escribiendo a los corintios. Una iglesia inmersa en una sociedad que adoraba el cuerpo humano. Lo privilegiaba. Los atletas y luchadores eran como dioses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los juegos \u00edstmicos (hoy ol\u00edmpicos) eran un acontecimiento muy esperado cada a\u00f1o en forma nacional e internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso Pablo les escribe de cosas que ellos entienden. Hay dos figuras aqu\u00ed que le sirven al ap\u00f3stol para dar una lecci\u00f3n: los maratonistas y los luchadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. El maratonista.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un atleta de largo aliento. La palabra marat\u00f3n proviene de una leyenda de las guerras m\u00e9dicas en las que un soldado griego tuvo que dar aviso a la ciudad de Atenas sobre la victoria en la batalla de Marat\u00f3n, una regi\u00f3n a 40 km de la ciudad. Se dice que recorri\u00f3 tres veces esta distancia y luego de dar la noticia de la victoria, muri\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La carrera que tenemos por delante tiene un recorrido: toda la vida Tiene una meta: ganar el premio Pablo dice: \u201ccorred de tal manera que lo obteng\u00e1is\u201d. \u00bfC\u00f3mo debemos correr?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo se pone de ejemplo en el vrs. 26: As\u00ed que yo de esta manera corro, no como a la ventura. \u201cno corro sin preparaci\u00f3n\u201d B95 \u201cno corro sin entrenamiento\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estar entrenados significa estar fuertes, bien alimentados, atentos, concentrados. La historia nos mira. Los que dieron la vida por el evangelio nos miran.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Heb 12:1-3 Innumerables son estos testigos, y nos envuelven como una nube. Depongamos, pues, toda carga in\u00fatil, y en especial las amarras del pecado, para correr hasta el final la prueba que nos espera. (2) Levantemos la mirada hacia Jes\u00fas, que dirige esta competici\u00f3n de la fe y la lleva a su t\u00e9rmino. El escogi\u00f3 la cruz en vez de la felicidad que se le ofrec\u00eda; no tuvo miedo a la humillaci\u00f3n, y ahora est\u00e1 sentado a la derecha del trono de Dios. (3) Piensen en Jes\u00fas, que sufri\u00f3 tantas contradicciones de parte de gente mala, y no les faltar\u00e1n las fuerzas ni el \u00e1nimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No te faltar\u00e1n las fuerzas y el \u00e1nimo. Vamos, no desmayes, segu\u00ed adelante. No es en vano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. El luchador.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El maratonista compite junto con otros. El luchador lo hace contra otro para derribarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo dice que el luchador de todo se abstiene. Hay un trato del cuerpo severo, pensado, medido. Si no es as\u00ed, el cuerpo falla y se pierde la lucha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los boxeadores que luego de hacer dinero, se detienen en su entrenamiento, andan en la noche emborrach\u00e1ndose, empiezan a perder su estado f\u00edsico y terminan perdiendo su carrera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo dice: Yo peleo no dando golpes al aire. No sin metas. Golpeo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuerpo, nuestro ser exterior, puede ser nuestro peor enemigo en la lucha. Los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida, nos pueden descalificar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo ten\u00eda claro que si no somet\u00eda sus pasiones, pod\u00eda quedar descalificado, o sea, perder el premio. Poner el cuerpo en servidumbre, significa enfocarlo al servicio de uno, y no yo al servicio del cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3. Pablo hace menci\u00f3n del heraldo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El heraldo era la persona que llamaba a los corredores a la pista. Era un representante de los atletas que los invitaba a la competencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo dice que ser\u00eda una verg\u00fcenza invitar a otros a corres y el fuera descalificado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed descalificado, no significa perder la salvaci\u00f3n, sino el premio de nuestro llamamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No corremos o luchamos para ser salvos. Corremos y luchamos porque ya somos salvos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Flp 3:12-16 No que lo tenga ya conseguido o que sea ya perfecto, sino que contin\u00fao mi carrera por si consigo alcanzarlo, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jes\u00fas. (13) Yo, hermanos, no creo haberlo alcanzado todav\u00eda. Pero una cosa hago: olvido lo que dej\u00e9 atr\u00e1s y me lanzo a lo que est\u00e1 por delante, (14) corriendo hacia la meta, para alcanzar el premio a que Dios me llama desde lo alto en Cristo Jes\u00fas. (15) As\u00ed pues, todos los perfectos tengamos estos sentimientos, y si en algo sent\u00eds de otra manera, tambi\u00e9n eso os lo declarar\u00e1 Dios. (16) Por lo dem\u00e1s, desde el punto a donde hayamos llegado, sigamos adelante. DHH<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CONCLUSI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1ntos han sentido que esta carrera que es la vida cristiana muchas veces se hace dif\u00edcil?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ap\u00f3stoles lo sab\u00edan. Por eso nos alientan a seguir en carrera con disciplina, con fuerza, mirando a Jes\u00fas que ya corri\u00f3 la carrera que le fue asignada y obtuvo el premio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede, se puede, la unci\u00f3n est\u00e1 sobre tu vida. No abandones. Los maratonistas corr\u00edan por una corona de olivos en su cabeza, que a los pocos d\u00edas ya estaba marchita. Nosotros peleamos por una corona que nunca se marchita, preciosa. Esa corona nos dar\u00e1 un d\u00eda nuestro Se\u00f1or cuando nos diga: \u201cbien, buen siervo y fiel, sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondr\u00e9\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;\u00bfNo sab\u00e9is que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obteng\u00e1is. (25) Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 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