{"id":468,"date":"2015-11-30T19:07:20","date_gmt":"2015-12-01T00:07:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/demasiado-pobre-para-diezmar\/"},"modified":"2015-11-30T19:07:20","modified_gmt":"2015-12-01T00:07:20","slug":"demasiado-pobre-para-diezmar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/demasiado-pobre-para-diezmar\/","title":{"rendered":"Demasiado pobre para diezmar"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"> \t<strong>Predicas Cristianas | Estudios Biblicos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tDurante una campa&ntilde;a para alistar a cada miembro de la iglesia, un di&aacute;cono toc&oacute; la puerta de una viuda muy pobre. &quot;Se supone que debo invitarla a firmar una tarjeta de promesa para la iglesia, pero no creo que usted deba hacerlo,&quot; le dijo. &quot;&iquest;Por qu&eacute;?&quot; la mujer pregunt&oacute; asombrada. &quot;Porque no tiene mucho dinero y usted lo necesita todo para usted mismo,&quot; replic&oacute; el di&aacute;cono. &quot;Es verdad que tengo muy poco dinero,&quot; contest&oacute; la viuda quietamente. &quot;Pero lo que tengo me ha venido de mi Padre celestial. No soy due&ntilde;a de lo poco que poseo, pues lo debo a Dios. Puede ser que sea muy pobre, pero no soy demasiado pobre para diezmar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tLa gente nunca se empobrece tanto que no pueda diezmar.&quot; &iexcl;Demasiado pobre para diezmar! A diferencia de la viuda, muchas personas creen sinceramente que la falta de mucho dinero los excusa de dar el diezmo. Puede ser que usted, lector, sea uno de ellos. Puede ser que usted diga; &quot;Oh, s&iacute; yo soy demasiado pobre para diezmar. Yo tengo mis deudas que pagar.&quot; Es verdad que tiene usted deudas que pagar, pero, &iquest;con cu&aacute;nto est&aacute; endeudado con Dios? M&aacute;s de lo que usted podr&aacute; jam&aacute;s pagar. Y debe considerar sus deudas con Dios tan seriamente como considera sus deudas con sus semejantes.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSu diezmo es una prenda de su deseo de pagar lo que debe al Se&ntilde;or. Es un reconocimiento de que usted es deudor y no due&ntilde;o. O bien puede ser que usted diga: &quot;Tengo mi familia a la cual debo sostener. Soy demasiado pobre para diezmar.&quot; Cierto, usted tiene que sustentar a su familia. Debe ofrecerles alimento y abrigo. Pero no olvide que debe brindarles tambi&eacute;n oportunidades de recibir bendiciones espirituales, y que &eacute;stas. Vienen s&oacute;lo sobre aquellos que siguen el camino de Dios, Adem&aacute;s, debe usted evitar caer en el error de disfrazar los lujos como necesidades. O puede ser que usted ofrezca esta excusa: &quot;Dejemos a aquellos que tienen m&aacute;s dinero que yo la responsabilidad de sostener, de su abundancia, la iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tRealmente soy muy pobre para diezmar.&quot; Si esto fuera as&iacute;, las iglesias ser&iacute;an s&oacute;lo para los acomodados. Nada est&aacute; m&aacute;s lejos que esto de las ense&ntilde;anzas del Nuevo Testamento. Dios tiene m&aacute;s inter&eacute;s en el desarrollo del car&aacute;cter que de la cantidad que usted pueda dar. Un esp&iacute;ritu feo y ego&iacute;sta puede desarrollarse tanto en el rico como es el pobre. Su d&aacute;diva es una especie de expresi&oacute;n de car&aacute;cter que solamente usted puede ofrecer. Su d&aacute;diva puede ser peque&ntilde;a, pero s&iacute; es lo mejor que usted tiene, agradar&aacute; a Dios, que es lo que verdaderamente cuenta. Suponga que usted ofrece alguna de estas excusas, &iquest;qu&eacute; ha hecho en realidad? S&oacute;lo ha puesto de manifiesto lo que estaba en la superficie de su coraz&oacute;n. &ldquo;Su verdadera pobreza est&aacute; mucho m&aacute;s adentro&rdquo;. Primero, Puede haber pobreza de devoci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tGeneralmente el hombre da a aquello que ama. El hombre que gasta excesivamente en s&iacute; mismo est&aacute; enamorado de s&iacute; mismo. &iquest;Ama usted la iglesia? &iquest;Ama usted al Salvador? &iquest;Ama usted Su Reino? Entonces usted indudablemente les dar&aacute; algo. El amor se entrega todo. Si el amor de Dios dio al Salvador, y el amor de Cristo le dio a usted la salvaci&oacute;n, entonces su amor, el amor de usted, despu&eacute;s de haberle entregado toda su vida, no hallar&aacute; que el diezmo sea cruz tan pesada que no pueda cargar. El camino m&aacute;s cierto para llegar a tener un car&aacute;cter voluble e irresponsable es amar m&aacute;s al dinero que a Dios y a los dem&aacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEl diezmo es el ant&iacute;doto contra el amor al dinero. Segundo, Puede haber pobreza de visi&oacute;n. La persona que se excusa diciendo: &quot;Soy demasiado pobre para diezmar&quot; no se considera a s&iacute; misma responsable del mundo. No comprende que Cristo estaba hablando a &eacute;l cuando dijo: &quot;Id por todo el mundo &#8230;&quot; (Mateo. 28:18), y que su &uacute;nica manera de ir es entregar su diezmo para que otros vayan en su lugar. Ni tampoco puede ver que cuando &eacute;l diezma, aunque sea muy pobre, est&aacute; almacenando tesoro en donde ni la polilla ni el or&iacute;n corrompen y donde ladrones no minan ni hurtan. Finalmente, Puede haber pobreza de fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Conclusi&oacute;n:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tUn creyente miedoso jam&aacute;s diezmar&aacute;, Insiste en andar por vista. Las promesas del Se&ntilde;or no son reales para &eacute;l, sino que desea verlas cumplidas antes de aventurarse. &quot;Cre&eacute;is en Dios, creed tambi&eacute;n en m&iacute;&quot; (Juan 14:1). Note usted: &quot;Cre&eacute;is.&quot; Si verdaderamente cree usted, entonces Dios es importante. La causa del Se&ntilde;or ser&aacute; su causa. Si usted cree de coraz&oacute;n no tendr&aacute; mucha dificultad para dar. La fe halla expresi&oacute;n en la d&aacute;diva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tResuelva usted de una vez y para siempre no volver a ofrecer la pobreza como excusa para no diezmar. Si quieres ser menesteroso, acumula; Si deseas ser pobre, s&eacute; avaro; Pero si quieres abundancia, desparrama. Y permita usted que toda su d&aacute;diva sea por amor de Cristo. El es el mayor Dador de todos, &quot;Porque ya sab&eacute;is la gracia de nuestro Se&ntilde;or Jesucristo, que por amor de vosotros se hizo pobre, siendo rico; para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos&quot; (2 Corintios. 8:9). &iexcl;Si usted anhela todas las bendiciones de Dios pague los diezmos completos.! Y al no darlos completos ni ha diezmado siquiera.&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/3171-demasiado-pobre-para-diezmar\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicas Cristianas | Estudios Biblicos Durante una campa&ntilde;a para alistar a cada miembro de la iglesia, un di&aacute;cono toc&oacute; la puerta de una viuda muy pobre. &quot;Se supone que debo invitarla a firmar una tarjeta de promesa para la iglesia, pero no creo que usted deba hacerlo,&quot; le dijo. &quot;&iquest;Por qu&eacute;?&quot; la mujer pregunt&oacute; asombrada. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/demasiado-pobre-para-diezmar\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDemasiado pobre para diezmar\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-468","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/468","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=468"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/468\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=468"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=468"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=468"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}