{"id":4760,"date":"2015-12-01T18:46:50","date_gmt":"2015-12-01T23:46:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-efecto-de-las-malas-palabras-2\/"},"modified":"2015-12-01T18:46:50","modified_gmt":"2015-12-01T23:46:50","slug":"el-efecto-de-las-malas-palabras-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-efecto-de-las-malas-palabras-2\/","title":{"rendered":"El efecto de las malas palabras"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Predicas Cristianas | Estudios Biblicos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Santiago 3:10<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me podr\u00eda atrever a decir que todos los idiomas que se hablan en este mundo contienen palabras que se usan para gratificar, alabar, honrar y exaltar a algo o alguien; pero tambi\u00e9n tienen vocablos y expresiones para hacer todo lo contrario: injuriar, insultar, ofender y degradar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si las palabras ofensivas existen en la mayor\u00eda de los idiomas (por no decir todos), podr\u00edamos decir que forman entonces parte de cada cultura y por lo tanto deber\u00edan aceptarse hasta cierto punto. Pero si pudi\u00e9semos entrevistar a Jes\u00fas cara a cara, como hacen muchos periodistas, y le pregunt\u00e1ramos sobre estas expresiones verbales, \u00bfqu\u00e9 cree usted que \u00e9l dir\u00eda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si tambi\u00e9n le pregunt\u00e1ramos: Jes\u00fas, \u00bft\u00fa dices groser\u00edas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 cree usted que responder\u00eda \u00c9l?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, no tenemos por el momento la posibilidad de sentarnos con Jes\u00fas frente a frente en un estudio de grabaci\u00f3n, pero tenemos Su palabra, en la cual dej\u00f3 plasmada su moral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos estudios b\u00edblicos, vamos a examinar un poco el tema de las denominadas groser\u00edas o malas palabras y el efecto que \u00e9stas tienen en la vida de una persona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>I. LA LENGUA, UN FUEGO PEQUE\u00d1O QUE PUEDE INCENDIAR UN BOSQUE. Santiago 3: 5.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para nadie es un secreto que la lengua es un \u00f3rgano peque\u00f1o. La Biblia hace tambi\u00e9n menci\u00f3n de esta cualidad y a\u00f1ade que aun teniendo este tama\u00f1o puede hacer grandes estragos. Y es que la lengua nos puede causar grandes problemas, uno incluso muy terribles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>A. Todos ofendemos muchas veces. Santiago 3: 2.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nadie puede decir que jam\u00e1s ha ofendido de palabra. Alguna vez en la vida, aunque sea una sola, hemos insultado, proferido maldiciones y\/o dicho cosas que no corresponden a un vocabulario sano. As\u00ed que hay que partir por reconocer que no estamos exentos de este pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>B. La lengua es un \u00f3rgano indomable. Santiago 3: 2.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00fanico hombre que ha podido domar su lengua desde que naci\u00f3 hasta que ascendi\u00f3 de nuevo al cielo es Jesucristo, pues \u00e9l es el \u00fanico var\u00f3n perfecto. Los dem\u00e1s, tenemos que someter esta debilidad a los pies de Dios. Otra cosa m\u00e1s que debemos saber, reconocer y hacer si queremos de verdad agradar a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>II. EL EFECTO SOBRE DIOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>A. Dios se ofende<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Dios no le agradan las groser\u00edas ni los insultos. El evangelio de Mateo en el cap\u00edtulo 5 versos 21 y 22, ense\u00f1a que para ser acusado de un crimen no se necesita asesinar a alguien, basta con insultarlo para ser culpable y merecedor de castigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>B. \u00bfDe una misma fuente procede agua dulce y salada? Santiago 3: 12.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Dios no tiene sentido que la misma boca que usamos para decirle alabanzas a \u00c9l, para honrarlo, para enamorar, etc. La usemos para pronunciar palabras totalmente opuestas. De la misma manera en la que Dios desecha la tibieza en el cristianismo, no aceptar\u00e1 nunca que una misma lengua se use para alabarlo y para insultar, ofender y maldecir al mismo tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>III. EL EFECTO SOBRE NOSOTROS MISMOS, QUIENES MALDECIMOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta aqu\u00ed, pareciera que los afectados por nuestros insultos fueran los objetivos de nuestras injurias y Dios mismo. Pero vamos a seguir examinando en estos estudios b\u00edblicos, c\u00f3mo somos nosotros mismos los primeros afectados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>A. Corrompe las buenas costumbres. I Co. 15: 33.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una mala conversaci\u00f3n \u2013como dice el texto b\u00edblico- corrompe las buenas costumbres. No necesariamente se usan insultos y palabras soeces para agredir verbalmente a otro. Lamentablemente en nuestra sociedad las palabras consideradas como groser\u00edas hacen parte aun de los di\u00e1logos informales de las personas. Esto, que parece una cuesti\u00f3n irrelevante, es desagradable para Dios y conlleva a atrofiar los buenos h\u00e1bitos que debe practicar un cristiano: bendecir, no maldecir, ser positivo, transmitir confianza en Dios, ser puro, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>B. Contamina nuestro interior. Mateo 15: 11<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este c\u00e9lebre pasaje en el que los Fariseos reclaman a Jes\u00fas sobre el por qu\u00e9 los disc\u00edpulos no se lavaban las manos antes de comer tiene una ense\u00f1anza contundente: Lo que contamina no es lo que entra, sino lo que sale de la boca. Naturalmente estamos hablando en t\u00e9rminos espirituales. Todos sabemos que por higiene es necesario lavarse las manos antes de comer, pero lo que Jes\u00fas enfatiz\u00f3 es el hecho de que las malas palabras, los insultos, groser\u00edas y todo lo semejante a esto, nos hace m\u00e1s impuros ante Dios que cualquier cosa que comamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>C. Condenaci\u00f3n. Mateo 5: 22<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya vimos que Dios condena a todo aquel que insulte a su pr\u00f3jimo. As\u00ed que ante esta verdad, tenemos la opci\u00f3n de seguir igual o cambiar de rumbo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>IV. EL EFECTO SOBRE LOS DEM\u00c1S<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>A. Levanta barreras<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A nadie le gusta recibir insultos ni injurias ya que esto genera distanciamiento de la persona agresora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>B. Es un punto de partida para la enemistad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la persona ofendida responde con otros insultos, se da inicio entonces a una enemistad que podr\u00eda desembocar en consecuencias peores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>C. Mal testimonio<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para un cristiano debe ser importante su testimonio. No se trata de vivir pendientes de lo que digan de nosotros, no. Se trata de hablar de Jesucristo con nuestra propia conducta. No es f\u00e1cil convencer a otras personas con nuestras palabras cuando nuestros actos no nos respaldan. Las groser\u00edas e insultos no son propias de un cristiano y pueden ser un obst\u00e1culo para poder ganar a las personas para Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>V. \u00bfQU\u00c9 DEBER\u00cdAMOS HACER?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. Bendecir y no maldecir<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Biblia ense\u00f1a que debemos bendecir aun a nuestros enemigos. I Pedro 3: 9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B. La blanda respuesta. Proverbios 15: 1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En alg\u00fan momento de nuestra vida puede que nos enfrentemos a situaciones conflictivas en las que se acelera el pulso y la adrenalina se segrega por todo nuestro cuerpo. Pero como se trata de considerar lo que debemos hacer ante situaciones donde hay propensi\u00f3n a insultar, pues aqu\u00ed un consejo del sabio Salom\u00f3n: La blanda respuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lengua puede acrecentar un fuego y convertirlo en un incendio abrasador. Pero tambi\u00e9n puede servir como un b\u00e1lsamo que apacig\u00fce los \u00e1nimos. As\u00ed que aqu\u00ed est\u00e1 un sabio consejo: usar la lengua para calmar, para tranquilizar y para ser pacificadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>C. Pedir perd\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naturalmente, habr\u00e1 momentos en los que erremos y malas palabras salgan de nuestra boca. Sea que \u00e9stas vayan dirigidas a alguien para ofenderlo o no, igual lastimaremos el coraz\u00f3n de Dios y contristaremos su Esp\u00edritu. Por lo cual, si lo que queremos es estar en paz con Dios (100% recomendado sobre cualquier otra alternativa), pidamos perd\u00f3n a nuestro pr\u00f3jimo ofendido \u2013cuando as\u00ed haya sido-, y a Dios. Luego de esto, sentiremos c\u00f3mo una gran carga cae de sobre nuestros hombros y experimentaremos Su paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado lector de estos estudios b\u00edblicos, ante todo, gracias por tomarse unos minutos para leer un mensaje de la palabra de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerde que la moral divina est\u00e1 sobre cualquier cultura. No importa si en el colegio o la universidad nos ense\u00f1an que las groser\u00edas y vulgaridades hacen parte de las manifestaciones propias de una comunidad, Dios dice que bendigamos y no maldigamos y eso es lo que un verdadero cristiano debe entonces obedecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si por alguna raz\u00f3n usted ha insultado a alguien, proceda a pedir perd\u00f3n. De esta forma agradar\u00e1 a Dios y usted sentir\u00e1 una paz maravillosa, esa paz que nuestro mundo necesita para salir de tantos conflictos que cobran incluso vidas inocentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acercarnos a Dios ser\u00e1 el mejor combate contra ese \u00f3rgano que es capaz de grandes tragedias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicas Cristianas | Estudios Biblicos Santiago 3:10 Me podr\u00eda atrever a decir que todos los idiomas que se hablan en este mundo contienen palabras que se usan para gratificar, alabar, honrar y exaltar a algo o alguien; pero tambi\u00e9n tienen vocablos y expresiones para hacer todo lo contrario: injuriar, insultar, ofender y degradar. 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