{"id":4768,"date":"2015-12-01T18:47:00","date_gmt":"2015-12-01T23:47:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-necesidad-de-perdonar\/"},"modified":"2015-12-01T18:47:00","modified_gmt":"2015-12-01T23:47:00","slug":"la-necesidad-de-perdonar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-necesidad-de-perdonar\/","title":{"rendered":"La Necesidad de Perdonar"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Predicas Cristianas | Estudios Biblicos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Texto B\u00edblico:<\/strong> Mateo 18: 23-35<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia que est\u00e1 registrada en este pasaje del libro de Mateo es una clara ilustraci\u00f3n acerca del perd\u00f3n. Aquel rey del que habla la historia representa a Dios, el siervo nos representa a todos nosotros, y el consiervo representa a aquellas personas que en alg\u00fan momento de nuestra vida nos han ultrajado, ofendido o lastimado; es decir, nos deben una.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 tan relevante es perdonar? En estos estudios b\u00edblicos vamos a tomar muy en cuenta el desenlace de esta historia para responder esta pregunta y para analizar otros factores importantes relacionados con el perd\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>I. El perd\u00f3n es un b\u00e1lsamo que alivia, una carga que se quita.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Salmo 32 vers\u00edculos 1 y 2, el rey David, quien era un hombre conforme al coraz\u00f3n de Dios, califica a aquellos que han sido perdonados de sus pecados como \u2018Bienaventurados\u2019. Cuando Dios nos perdona nuestras culpas y pecados, recibimos un gran alivio y un gran peso de encima se cae de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>II. Dios nos da ejemplo de perdonar.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. Todos somos pecadores y necesitamos de su perd\u00f3n. Romanos 3: 23.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la Biblia, todos los seres humanos somos pecadores que necesitamos ser salvos por Dios. Tambi\u00e9n dice que la paga del pecado es muerte (Romanos 6: 23). En otras palabras, sin el perd\u00f3n de nuestros pecados, estamos muertos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B. Dios perdona nuestras grandes deudas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de Mateo 18 relata que aquel rey, que representa a Dios, fue \u201cmovido a misericordia\u201d (vers\u00edculo 27). Esto nos ense\u00f1a que Dios se compadece de nuestra condici\u00f3n, ve que jam\u00e1s podremos pagar por nuestros propios medios todas las ofensas que le hayamos hecho, y nos perdona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>III. Dios nos exige perdonar a nuestros ofensores.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. Las ofensas que suframos jam\u00e1s ser\u00e1n peores que lo que nosotros hemos hecho contra Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre todos los detalles interesantes en el relato de Mateo, hay uno que habla de la cuant\u00eda de lo que el siervo deb\u00eda: 10.000 talentos. Seg\u00fan algunos estudiosos, 1 talento equival\u00eda a 6000 denarios. Un siervo com\u00fan de aquella \u00e9poca tardar\u00eda unos 16 a\u00f1os en ganar esta cantidad. \u00bfSe puede imaginar cu\u00e1nto le tardar\u00eda ganar 10.000 talentos entonces?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre tanto, el consiervo le deb\u00eda a este hombre solo 100 denarios, muy, pero muy inferior a su deuda con el rey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B. \u2018As\u00ed como nosotros perdonamos a los que nos ofenden\u2019<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta popular frase hace parte de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas sobre la oraci\u00f3n que se registra en Mateo cap\u00edtulo 6 verso 12. Esta expresi\u00f3n implica que para que nosotros recibamos el inmenso perd\u00f3n de Dios, debemos tambi\u00e9n dar perd\u00f3n a aquellos que nos han ofendido sea como fuere.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C. No hay l\u00edmites para el perd\u00f3n. Mateo 18: 22<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Pedro pregunt\u00f3 a Jes\u00fas algo que quiz\u00e1 muchos de nosotros hubi\u00e9ramos preguntado tambi\u00e9n: \u00bfcu\u00e1ntas veces debo perdonar a quien me ofende?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser\u00eda interesante tambi\u00e9n preguntar: \u00bfcu\u00e1ntas veces deseo que Dios me perdone a m\u00ed?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que el final de nuestra historia cuenta que aquel rey castig\u00f3 a su siervo por no perdonar y dice enf\u00e1ticamente \u201cas\u00ed tambi\u00e9n mi Padre celestial har\u00e1 con vosotros si no perdon\u00e1is de todo coraz\u00f3n cada uno a su hermano sus ofensas.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vers\u00edculo 22 de Mateo 18 da un dato: \u201cSetenta veces siete\u201d, en otras palabras, SIEMPRE debemos perdonar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>IV. Consecuencias de no perdonar.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. Castigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le\u00edmos en el final del relato de Mateo 18 que si no perdonamos, Dios tampoco nos perdonar\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B. Dios no recibir\u00e1 nuestra ofrenda. Mateo 5: 23 \u2013 24.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudios b\u00edblicos nos ense\u00f1a que antes de presentar nuestra ofrenda a Dios, debemos estar en paz con nuestro pr\u00f3jimo. Nuestras ofrendas son nuestro servicio a Dios, los sacrificios que hacemos por \u00c9l. Pero si no estamos reconciliados con nuestros semejantes, Dios no aceptar\u00e1 nada de eso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C. Enfermedades f\u00edsicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ciencia ha descubierto que existen unas enfermedades \u2018invisibles\u2019 que son causadas por sentimientos negativos producidos por el remordimiento, el odio y la falta de perd\u00f3n. Tales enfermedades han sido denominadas psicosom\u00e1ticas y hacen un gran da\u00f1o al cuerpo. Por lo general se visita al m\u00e9dico y nunca encuentran algo porque se debe todo a emociones negativas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusi\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos visto en estos estudios b\u00edblicos que el perd\u00f3n es una ola refrescante sobre nuestras vidas. As\u00ed como sentimos paz al recibirlo de parte de Dios, se siente un gran alivio al otorgarlo a quienes nos han hecho da\u00f1o. Quiz\u00e1 haya muchas personas que han sufrido ofensas muy graves, pero a\u00fan para esas ofensas la cura es el perd\u00f3n. S\u00f3lo Dios puede ense\u00f1arnos a perdonar y lo hace todos los d\u00edas cuando se lo pedimos. Pero si no perdonamos, \u00c9l se abstiene de perdonarnos tambi\u00e9n. Mientras estemos con vida, hay tiempo de aprender a perdonar, que Dios nos guarde de ir a la eternidad con odios y resentimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>C. Condenaci\u00f3n. Mateo 5: 22<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya vimos que Dios condena a todo aquel que insulte a su pr\u00f3jimo. As\u00ed que ante esta verdad, tenemos la opci\u00f3n de seguir igual o cambiar de rumbo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>IV. EL EFECTO SOBRE LOS DEM\u00c1S<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>A. Levanta barreras<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A nadie le gusta recibir insultos ni injurias ya que esto genera distanciamiento de la persona agresora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>B. Es un punto de partida para la enemistad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la persona ofendida responde con otros insultos, se da inicio entonces a una enemistad que podr\u00eda desembocar en consecuencias peores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>C. Mal testimonio<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para un cristiano debe ser importante su testimonio. No se trata de vivir pendientes de lo que digan de nosotros, no. Se trata de hablar de Jesucristo con nuestra propia conducta. No es f\u00e1cil convencer a otras personas con nuestras palabras cuando nuestros actos no nos respaldan. Las groser\u00edas e insultos no son propias de un cristiano y pueden ser un obst\u00e1culo para poder ganar a las personas para Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>V. \u00bfQU\u00c9 DEBER\u00cdAMOS HACER?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. Bendecir y no maldecir<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Biblia ense\u00f1a que debemos bendecir aun a nuestros enemigos. I Pedro 3: 9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B. La blanda respuesta. Proverbios 15: 1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En alg\u00fan momento de nuestra vida puede que nos enfrentemos a situaciones conflictivas en las que se acelera el pulso y la adrenalina se segrega por todo nuestro cuerpo. Pero como se trata de considerar lo que debemos hacer ante situaciones donde hay propensi\u00f3n a insultar, pues aqu\u00ed un consejo del sabio Salom\u00f3n: La blanda respuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lengua puede acrecentar un fuego y convertirlo en un incendio abrasador. Pero tambi\u00e9n puede servir como un b\u00e1lsamo que apacig\u00fce los \u00e1nimos. As\u00ed que aqu\u00ed est\u00e1 un sabio consejo: usar la lengua para calmar, para tranquilizar y para ser pacificadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>C. Pedir perd\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naturalmente, habr\u00e1 momentos en los que erremos y malas palabras salgan de nuestra boca. Sea que \u00e9stas vayan dirigidas a alguien para ofenderlo o no, igual lastimaremos el coraz\u00f3n de Dios y contristaremos su Esp\u00edritu. Por lo cual, si lo que queremos es estar en paz con Dios (100% recomendado sobre cualquier otra alternativa), pidamos perd\u00f3n a nuestro pr\u00f3jimo ofendido \u2013cuando as\u00ed haya sido-, y a Dios. Luego de esto, sentiremos c\u00f3mo una gran carga cae de sobre nuestros hombros y experimentaremos Su paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado lector de estos estudios b\u00edblicos, ante todo, gracias por tomarse unos minutos para leer un mensaje de la palabra de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerde que la moral divina est\u00e1 sobre cualquier cultura. No importa si en el colegio o la universidad nos ense\u00f1an que las groser\u00edas y vulgaridades hacen parte de las manifestaciones propias de una comunidad, Dios dice que bendigamos y no maldigamos y eso es lo que un verdadero cristiano debe entonces obedecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si por alguna raz\u00f3n usted ha insultado a alguien, proceda a pedir perd\u00f3n. De esta forma agradar\u00e1 a Dios y usted sentir\u00e1 una paz maravillosa, esa paz que nuestro mundo necesita para salir de tantos conflictos que cobran incluso vidas inocentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acercarnos a Dios ser\u00e1 el mejor combate contra ese \u00f3rgano que es capaz de grandes tragedias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicas Cristianas | Estudios Biblicos Texto B\u00edblico: Mateo 18: 23-35 Introducci\u00f3n: La historia que est\u00e1 registrada en este pasaje del libro de Mateo es una clara ilustraci\u00f3n acerca del perd\u00f3n. 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