{"id":4883,"date":"2016-02-08T19:04:28","date_gmt":"2016-02-09T00:04:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-doctrina-de-la-gracia-2323-comentario\/"},"modified":"2016-02-08T19:04:28","modified_gmt":"2016-02-09T00:04:28","slug":"la-doctrina-de-la-gracia-2323-comentario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-doctrina-de-la-gracia-2323-comentario\/","title":{"rendered":"La Doctrina de la Gracia: (23\/23) &#8211; Comentario"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tHa surgido en la Iglesia de Cristo la idea de que hay muchas cosas ense&ntilde;adas en la Biblia que no son esenciales; que podemos alterarlas un poquito para amoldarse a nuestras conveniencias: que siempre y cuando tengamos raz&oacute;n en lo fundamental, lo dem&aacute;s no debe preocuparnos&#8230; Pero sabed esto, que la m&aacute;s m&iacute;nima violaci&oacute;n de la ley divina acarrea juicios a la Iglesia, y ha acarreado juicios, y aun en este d&iacute;a est&aacute; deteniendo la mano de Dios de forma que no nos bendiga&#8230; La Biblia, toda la Biblia y nada m&aacute;s que la Biblia es la religi&oacute;n de la Iglesia de Cristo. Y hasta que no volvamos a eso, la Iglesia tendr&aacute; que sufrir&#8230; &iexcl;Ah, cu&aacute;ntos ha habido que han dicho:<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t&quot;Los antiguos principios puritanos son demasiado &aacute;spero para estos d&iacute;as; los cambiaremos, los bajaremos un poco de tono&quot;! &iquest;De qu&eacute; va usted, se&ntilde;or? &iquest;Qui&eacute;n es usted para atreverse a tocar una sola letra del libro de Dios que Dios ha cercado con truenos&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEs terrible cuando nos ponemos a pensar en ello, que los hombres no se formen un juicio adecuado acerca de la Palabra de Dios; que el hombre deje un solo punto en ella sin escudri&ntilde;ar, un solo mandato sin estudiar, para no descarriar a otros, mientras que nosotros mismos desobedecemos a Dios. Nuestras victorias en la Iglesia no han sido como las victorias de los tiempos antiguos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t&iquest;Porqu&eacute; es esto? Mi teor&iacute;a para explicarlo es &eacute;sta. En primer lugar, la ausencia del Esp&iacute;ritu Santo de nosotros en gran medida. Pero si vamos a la ra&iacute;z para saber la raz&oacute;n, mi otra respuesta m&aacute;s completa es &eacute;sta: la Iglesia ha abandonado su pureza original, y por tanto, ha perdido su poder. Si una vez que hayamos terminado con todo lo err&oacute;neo, si por la voluntad un&aacute;nime de todo el cuerpo de Cristo, toda ceremonia malvada no ordenada en la Escritura fuera cortada y desechada; si se rechazara toda doctrina que no est&eacute; sostenida por la Santa Escritura; si la Iglesia fuera pura y limpia, su senda ser&iacute;a hacia adelante, triunfante, victoriosa&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEsto puede parecernos intrascendente, pero realmente es una cuesti&oacute;n de vida o muerte. Yo suplicar&iacute;a a todo cristiano: pi&eacute;nsalo bien mi querido hermano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tCuando algunos predicamos el calvinismo, y otros el arminianismo, los dos no podemos tener raz&oacute;n: es in&uacute;til intentar pensar que s&iacute;: &quot;S&iacute;&quot; y &quot;No&quot; no pueden ser ambos verdad&#8230; La verdad no oscila como el p&eacute;ndulo que se mueve de un lado a otro. No es como un cometa, que est&aacute; aqu&iacute; y all&iacute; y en todas partes.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tUno debe tener raz&oacute;n; el otro debe estar equivocado.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tTomad cualquier condado en Inglaterra, y encontrar&eacute;is pobres hombres poniendo cercas y cavando cunetas que tienen un mejor conocimiento teol&oacute;gico que la mitad de los que provienen de academias y colegios, (seminarios) por la sencilla raz&oacute;n de que estos hombres han aprendido primero en su juventud el sistema del que la elecci&oacute;n es el centro, y han hallado posteriormente que su propia experiencia concuerda exactamente con &eacute;l. Han construido sobre ese buen fundamento un templo de santo conocimiento, que les ha convertido en padres en la iglesia de Dios&#8230; La antigua y buena doctrina de la gracia es un sistema que, una vez que se recibe, raramente se abandona; cuando se aprende correctamente, moldea los pensamientos del coraz&oacute;n, y pone un sagrado sello en los caracteres de los que una vez descubrieron sus poderes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tCHARLES HADDON SPURGEON. 1834-1892.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ha surgido en la Iglesia de Cristo la idea de que hay muchas cosas ense&ntilde;adas en la Biblia que no son esenciales; que podemos alterarlas un poquito para amoldarse a nuestras conveniencias: que siempre y cuando tengamos raz&oacute;n en lo fundamental, lo dem&aacute;s no debe preocuparnos&#8230; Pero sabed esto, que la m&aacute;s m&iacute;nima violaci&oacute;n de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-doctrina-de-la-gracia-2323-comentario\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Doctrina de la Gracia: (23\/23) &#8211; Comentario\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4883","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4883","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4883"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4883\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4883"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4883"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4883"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}