{"id":4961,"date":"2016-02-08T19:05:12","date_gmt":"2016-02-09T00:05:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-tesoro-en-vasos-de-barro\/"},"modified":"2016-02-08T19:05:12","modified_gmt":"2016-02-09T00:05:12","slug":"un-tesoro-en-vasos-de-barro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-tesoro-en-vasos-de-barro\/","title":{"rendered":"UN TESORO EN VASOS DE BARRO"},"content":{"rendered":"<div>El t&#237;tulo de este escrito est&#225; tomado de la segunda ep&#237;stola a los Corintios, donde Pablo nos ense&#241;a acerca de la vida de Cristo en nosotros como algo glorioso, pero al mismo tiempo se&#241;ala la parad&#243;jica realidad de nuestras limitaciones humanas.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">La ilustraci&#243;n nos recuerda el tiempo en que la gente guardaba sus monedas de oro en un puchero de barro cocido, m&#225;s o menos grande y despu&#233;s sellaban la boca con m&#225;s barro. El tesoro quedaba encerrado en el barro y solo rompi&#233;ndolo se pod&#237;a ver y disfrutar de su contenido. Veamos el pasaje:<\/p>\n<p>&#8220;Porque Dios, que mand&#243; que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeci&#243; en nuestros corazones, para iluminaci&#243;n del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros&#8221; 2&#170; Corintios 4:6-7<\/p>\n<p>Cuando nos predicaron el evangelio habl&#225;ndonos de  Jesucristo como el Salvador del mundo, y su amor nos enterneci&#243;,  y arrepentidos abrimos nuestro coraz&#243;n para que &#201;l entrara, Dios hizo de nosotros una nueva creaci&#243;n. Igual que &#8220;al Principio &#201;l mand&#243; que de las tinieblas resplandeciese la luz&#8221; as&#237; su presencia en nosotros es nada menos que &#8220;el resplandor de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo&#8221; que alumbra las tinieblas de nuestros corazones. Este resplandor ilumina el conocimiento de la realidad de la potencia de Cristo viviendo en nuestras vidas. &#161;Cristo vive en m&#237;! Esto es una realidad desde ese momento que nadie puede quitar ni cambiar, &#161;&#201;l es el tesoro! y nosotros somos los recipientes, el vaso de barro. <\/p>\n<p>Este es un contraste y fuerte con el que hemos de saber convivir y tratar, aunque no es f&#225;cil &#191;Cu&#225;l es el valor del barro? Si encontr&#225;ramos un puchero con un tesoro dentro &#191;Qu&#233; valor dar&#237;amos al recipiente? &#191;No lo har&#237;amos pedazos para recoger el oro? En nosotros vemos el valor del tesoro que llevamos dentro y el poco valor del recipiente que lo contiene. Hasta el punto que muchas veces quedamos desorientados y dudamos si de verdad tenemos tal tesoro dentro de nosotros obsesionados por el poco valor del barro que somos.<\/p>\n<p>El barro es figura de Ad&#225;n y sus descendientes, nos dice la Palabra que &#8220;Dios hizo al hombre del polvo de la tierra&#8221; G&#233;nesis 2:7. As&#237; que la Gloria del Cielo est&#225; envuelta en nosotros por la naturaleza humana con todas sus limitaciones y complicaciones, con sus debilidades y miserias.<\/p>\n<p>Aunque ya hemos o&#237;do que Dios ha tratado con nuestra vieja naturaleza (el barro) en la cruz, de tal manera que cuando Cristo muri&#243;, nosotros morimos con El, para librarnos del dominio del pecado; lo cual describe el ap&#243;stol ordenadamente en los cap&#237;tulos 5 al 8 de Romanos.  En este pasaje que estamos considerando, Pablo trata otros aspectos del barro que no tienen que ver con el pecado en s&#237;, sino con nuestra limitaciones humanas, que se hacen patentes cuando enfrentamos situaciones que nos desbordan como son las tribulaciones, amarguras, sinsabores, los apuros, las persecuciones, los agotamientos, las enfermedades, etc.  Leamos los vers&#237;culos 8 y 9:<\/p>\n<p>&#8220;Que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; Derribados, pero no destruidos;&#8221; 2&#170; Corintios 4:8-9<\/p>\n<p>&#191;Qui&#233;n no pasa por estas cosas? &#191;Qui&#233;n no las experimenta? &#161;Cu&#225;nto presumimos cuando somos j&#243;venes! Nos parece que podemos comernos el mundo, pero la vida nos va ense&#241;ando que no somos tan fuertes como creemos, y as&#237; nos pasa en la vida cristiana, inevitablemente llegan los momentos de debilidad, nos damos cuenta que nuestras fuerzas son insuficientes, que no llegamos a las metas que nos proponemos, nos desbordan los retos que la vida nos plantea. Estamos experimentando la incapacidad del barro que somos, &#191;Qu&#233; hacemos entonces? &#191;Nos desanimamos?  &#191;Nos damos por vencidos? &#191;Nos rendimos? &#191;Tiramos la toalla? &#191;Pensamos que no hay m&#225;s? &#191;Escondemos la cabeza? En los vers&#237;culos de arriba el ap&#243;stol tambi&#233;n experimenta estas facetas del barro, pero habla tambi&#233;n de recursos que le sostienen. &#161;S&#237;! Atribulados en todo, mas no angustiados. &#161;S&#237;! No le faltaban los apuros, pero tampoco faltaba la esperanza. Perseguidos, pero no sin amparo. Derribados, ca&#237;dos, pero no aniquilados ni destruidos.<\/p>\n<p>No cabe duda que nos est&#225; hablando de recursos celestiales, de la manifestaci&#243;n del tesoro que contiene el barro y &#161;Es que esa es la ense&#241;anza que quiere comunicarnos! Tenemos dentro de nosotros la vida de Cristo mismo, no solo para darnos victoria sobre el pecado, sino tambi&#233;n para darnos poder en nuestra debilidad. &#191;Pero c&#243;mo? De la misma manera que nos consideramos muertos con Cristo en la cuesti&#243;n del pecado, as&#237; nos consideramos muertos con &#201;l en el aspecto de la debilidad humana, las limitaciones de cada d&#237;a y sus achaques. Leamos c&#243;mo lo expresa:<\/p>\n<p>&#8220;llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jes&#250;s, para que tambi&#233;n la vida de Jes&#250;s se manifieste en nuestros cuerpos.  Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jes&#250;s, para que tambi&#233;n la vida de Jes&#250;s se manifieste en nuestra carne mortal.  De manera que la muerte act&#250;a en nosotros, y en vosotros la vida.&#8221; 2&#170; Corintios 4:10-12<\/p>\n<p>\nEL TESORO MANIFESTADO<\/p>\n<p>&#161;La vida de Jes&#250;s manifestada en nuestros cuerpos! &#161;En estos vasos de barro! Pero para que eso sea posible es necesario que el barro se rompa, &#191;Y c&#243;mo se rompe? Con nuestra muerte con Cristo. Pablo dice que para que la vida de Jes&#250;s se manifieste en su cuerpo, lleva en ese mismo cuerpo la muerte de Jes&#250;s. No hay vida sin muerte, Dios nos dice en su palabra que cuando Cristo muri&#243;, nosotros morimos con &#201;l, y que cuando &#201;l resucit&#243;, nosotros tambi&#233;n resucitamos juntamente con Cristo.<\/p>\n<p>&#8220;Llevando en el cuerpo&#8221; Pablo conoc&#237;a muy bien esta doctrina, la expone magistralmente en Romanos: La Santificaci&#243;n es que Cristo sea formado en nuestros corazones, que Cristo sea nuestra vida, y nos ense&#241;a tambi&#233;n la necesidad de morir para vivir. Pero sus palabras que comienzan este p&#225;rrafo nos hacen pensar que para &#233;l, esto es m&#225;s que una doctrina, algo m&#225;s que pensamientos correctos bien colocados en alguna parte de su cabeza, en alg&#250;n rinc&#243;n de su memoria. &#161;Llevaba la muerte de Cristo en su cuerpo! Hab&#237;a profundizado, hab&#237;a crecido tanto en su identificaci&#243;n con el Cristo crucificado, hasta el punto que todo su ser, incluido su cuerpo, llevaba impreso la muerte de Jes&#250;s, sent&#237;a y experimentaba esa muerte desde los pies a la cabeza. De esta manera la vida celestial de Jes&#250;s se manifestaba tambi&#233;n en su cuerpo.<\/p>\n<p>Hemos hablado del puchero de barro que contiene un tesoro, pero que mientras no se rompe no podemos ver ese tesoro, si s&#243;lo lo rompemos un poquito, veremos algo del tesoro, pero poco, en la medida que rompemos m&#225;s el recipiente, m&#225;s se ve el contenido; as&#237; Pablo quiere llevar esa muerte de Cristo en su cuerpo hasta el punto que s&#243;lo se le vea a &#201;l, como algunos hermanos han dicho comentando este pasaje: &#8220;A m&#225;s de nuestra muerte con Cristo, m&#225;s de Su Vida en nosotros.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Llevando en el cuerpo siempre&#8221; He marcado la palabra siempre porque quiero hacer notar que no era para el ap&#243;stol algo que hac&#237;a en momentos puntuales, en reuniones especiales cuando hay &#8220;que parecer espiritual&#8221; y dar buena impresi&#243;n a los que nos van a ver y a o&#237;r. Tampoco cuando las cosas le iban bien y Dios hab&#237;a respondido a oraciones que hab&#237;a hecho. O cuando las cosas le iban mal y no ten&#237;a otra salida. Independientemente de la situaci&#243;n que viviera, su prioridad era vivir unido a Cristo en su muerte y llevar esa muerte siempre con &#233;l para que la vida de Cristo tambi&#233;n estuviera con &#233;l siempre.<\/p>\n<p>&#8220;Llevando en el cuerpo siempre por todas partes&#8221; Tampoco limitaba esta realidad a lugares concretos o especiales, como el local de reuniones o comidas con hermanos, o campamentos o retiros espirituales. Fuera por donde fuera y estuviera donde estuviera, lo m&#225;s importante era llevar en el cuerpo esa muerte, para que tambi&#233;n la vida de Jes&#250;s se manifestara en &#233;l y a trav&#233;s de &#233;l. &#161;Qu&#233; fant&#225;stico! Cristo mismo en nosotros &#191;Alguna vez hemos so&#241;ado algo semejante? Decimos a la gente cuando les damos testimonio: &#8220;Tengo un tesoro dentro de m&#237;&#8221;  Pero  &#191;Por qu&#233; no dejamos que le vean?. Mientras el puchero no se rompe, s&#243;lo ven el barro.<\/p>\n<p>ENTREGADOS A MUERTE<\/p>\n<p>&#8220;Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jes&#250;s, para que tambi&#233;n la vida de Jes&#250;s se manifieste en nuestra carne mortal. De manera que la muerte act&#250;a en nosotros, y en vosotros la vida&#8221;. 2&#170; Corintios 4:10-12<\/p>\n<p>En los vers&#237;culos anteriores el ap&#243;stol abunda m&#225;s en el mismo pensamiento pero usa una palabra en la que nos vamos a fijar, esta es: &#8220;entregados&#8221;. En c&#237;rculos cristianos se usa bastante al hablar de una persona &#8220;entregada&#8221; al Se&#241;or, de un creyente tambi&#233;n entregado a la obra, o a la iglesia. Nos llaman la atenci&#243;n estas personas por su trabajo y esfuerzo, y quisi&#233;ramos ver a muchos como ellos en las congregaciones. Pero aqu&#237; nos habla de entrega a la muerte, a esa uni&#243;n con Cristo en su muerte, para que la vida celestial del Hijo de Dios se manifieste en nuestra carne mortal. Pienso que es la meta m&#225;s alta a la que puede apuntar cualquier creyente. Es tambi&#233;n la m&#225;s dif&#237;cil, la m&#225;s escondida. Poco se conoce y se habla de ello. Pero &#161;ah&#237; est&#225;! &#191;Se puede comparar mi vida con la de Cristo? &#191;El puchero de barro con el tesoro?<\/p>\n<p>No quiero dejar la impresi&#243;n que menosprecio lo que tanto valor tiene para Dios, que dio a su Hijo Unig&#233;nito para salvarnos.  Somos importantes y valiosos para &#201;l, nos salv&#243; a un precio muy alto y nos ha honrado depositando en nosotros la vida de su Hijo. Pero su proyecto es que esa nueva vida se desarrolle, en esto hay esperanza, en nosotros mismos no la hay. S&#243;lo la vida del Hijo de Dios manifestada en nuestra carne mortal proveer&#225; recursos para vivir m&#225;s all&#225; de nuestras limitaciones e impactar&#225; a los que nos vean y convivan con nosotros, y lo har&#225; en lo m&#225;s profundo de su ser.<\/p>\n<p>&#161;Qu&#233; precioso es el vers. 12! Nos da idea de lo que estamos diciendo:<\/p>\n<p>&#8220;De manera que la muerte act&#250;a en nosotros, y en vosotros la vida&#8221;.<\/p>\n<p>&#161;Qu&#233; seguros y confiados nos sentir&#237;amos si encontr&#225;ramos un tesoro como el que ilustra este escrito! Nos sentir&#237;amos apoyados en cualquier necesidad, emprender&#237;amos compras y viajes m&#225;s all&#225; de lo habitual y normal, tendr&#237;amos acceso a cosas que no hab&#237;amos so&#241;ado antes, podr&#237;amos ayudar a otras personas con esas riquezas; pero volvemos a reconocer que todo esto no ser&#237;a posible hasta que no rompi&#233;ramos el barro que lo encierra.<\/p>\n<p> Es posible que nos parezca penoso eso de &#8220;llevar en nuestro cuerpo la muerte de Jes&#250;s, siempre  y por todas partes&#8221; Que  sintamos que es duro eso de &#8220;estar siempre entregados a muerte por causa de Jes&#250;s&#8221;, pero no hay otra forma de que la vida de Jes&#250;s se manifieste en nuestros cuerpos, en nuestras vidas, y esta Vida nos proporciona recursos para alcanzar imposibles, nos sostiene cuando nuestras fuerzas se han acabado, nos consuela en esos momentos duros y dif&#237;ciles por los que atravesamos en la vida. No hay otra forma de que &#8220;la vida act&#250;e en otros&#8221; sino que &#8220;en nosotros act&#250;e la muerte&#8221;. No existe otra manera de que experimentemos los recursos del tesoro que llevamos dentro ni de que esos recursos sean bendici&#243;n para otros. &#161;Tenemos que consentir en romper el vaso de barro!<\/p>\n<p>UN TESORO QUE NUNCA SE ACABA<\/p>\n<p>Los tres &#250;ltimos vers&#237;culos de este cap&#237;tulo nos hablan de la verdadera riqueza que adquirimos en el ejercicio de estar unidos a Cristo en su muerte y dar libertad a su vida. &#161;Esto nunca nos empobrece! Cuanto m&#225;s nos rompemos y el tesoro enriquece a otros, m&#225;s nos enriquecemos nosotros tambi&#233;n.<\/p>\n<p>&#8220;Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de d&#237;a en d&#237;a&#8221; 2&#170; Corintios 4:16<\/p>\n<p>Para todos es inevitable que &#8220;el hombre exterior&#8221; se desgaste, lo notamos cuando vemos a una persona, un hermano despu&#233;s de varios a&#241;os, pero &#191;y el interior? &#191;Notamos crecimiento, madurez? &#191;Vemos que se ha renovado? &#191;Y eso de renovarse de d&#237;a en d&#237;a? La vida del Se&#241;or es siempre joven y fresca &#161;no envejece! Su amor, su ternura, su paciencia, todo es como el primer d&#237;a. Es  esta clase de vida la que disfrutamos a cambio de llevar su muerte en nuestros cuerpos.<\/p>\n<p>&#8220;Porque esta leve tribulaci&#243;n moment&#225;nea produce en nosotros un cada vez m&#225;s excelente y eterno peso de gloria;&#8221;  2&#170; Corintios 4:17<\/p>\n<p>Cualquier tribulaci&#243;n por la que tengamos que pasar siempre ser&#225; &#8220;leve y moment&#225;nea&#8221; en comparaci&#243;n con &#8220;el cada vez m&#225;s excelente y eterno peso de gloria&#8221;  que experimentaremos al estar &#8220;siempre entregados a muerte&#8221; &#161;El tesoro ser&#225; m&#225;s grande cada vez! Cristo m&#225;s formado en nosotros;  Dios nos guiar&#225; d&#237;a a d&#237;a a lo que &#201;l mismo ha preparado de antemano para nosotros, y Su presencia nos consolar&#225;. Sentiremos que estamos en su voluntad y tendremos una paz que nos llena en los momentos m&#225;s dif&#237;ciles.<\/p>\n<p> &#8220;No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.&#8221;  2&#170; Corintios 4:18<\/p>\n<p>Tenemos mucho de Tom&#225;s y nos gusta ver y tocar, pero estas cosas son para la fe, fe en la Palabra de Dios, en lo que &#201;l nos dice ah&#237;, miramos el barro y nos quedamos impresionados, hay barro con buena apariencia, como la cer&#225;mica de Talavera  &#161;y no vemos m&#225;s all&#225; en muchas ocasiones! Pero &#191;y el tesoro? &#191;Lo vemos? &#191;Vemos su valor? Tenemos que aprender a &#8220;mirar lo que no se ve&#8221;.<\/p>\n<p>MIRANDO LAS COSAS QUE NO SE VEN<\/p>\n<p>Nos ayuda a esto el pasar tiempo con el Se&#241;or a solas, a ser posible cada d&#237;a. No venimos delante de &#201;l con muchas peticiones, sino a que nos muestre lo que somos y d&#243;nde estamos &#161;Aunque esto nos asuste a veces! No dudemos en contarle como nos vemos y nos sentimos. &#201;l nos conoce y nos comprende. Que nos haga ver estas cosas invisibles para el barro, pero que se hacen visibles en su compa&#241;&#237;a para nuestro esp&#237;ritu. Despu&#233;s de media hora &#161;muchas cosas han cambiado! Cuantas peque&#241;as o grandes tempestades en el mar de nuestra vida han sido calmadas. Ah&#237;, en su presencia, surgen peticiones de otra manera, con otra paz, sin atropellarnos. La vida es complicada y f&#225;cilmente nos olvidamos hoy de lo que aprendimos ayer, necesitamos el sosiego que podemos adquirir en su presencia.<\/p>\n<p>Tampoco venimos a esa comuni&#243;n para comprar algo, su favor o su gracia, porque todo eso lo pag&#243; Cristo en la cruz.  Ah&#237; aprendemos que todo viene de &#201;l y que est&#225; gustoso de d&#225;rnoslo. Nuestra fe sale fortalecida y enriquecida al cultivar esa relaci&#243;n con el Padre. Hace unos a&#241;os editaron el libro de los Salmos con el t&#237;tulo: &#8220;Dialogando con Dios&#8221;, esto expresa muy bien lo que debe ser ese tiempo de oraci&#243;n al que me refiero. Dios es un Dios vivo y quiere relacionarse con nosotros en un di&#225;logo, no en un mon&#243;logo como hacemos muchas veces. <\/p>\n<p>Tampoco tenemos que llenar ese tiempo diciendo cosas, puede haber momentos de silencio en los que esperamos una respuesta, o direcci&#243;n en la oraci&#243;n, algo en lo que no hemos pensado y que el Se&#241;or nos puede indicar. Tambi&#233;n le hacemos preguntas al Se&#241;or que nos muestre algo para orar o hacer, en lo que nosotros no hab&#237;amos considerado, algo que quiere decirnos o ense&#241;arnos.<\/p>\n<p>Estamos en la escuela, a&#250;n estamos aprendiendo, a orar, a morir para vivir y tantas otras cosas. La vida cristiana es la aventura m&#225;s fascinante que se puede vivir sobre esta tierra cuando dejamos a Cristo vivir en nosotros, y como dec&#237;a D. Jorge a sus ochenta a&#241;os: &#8220;&#161;Lo mejor est&#225; por delante!&#8221; <\/p>\n<p> Autor: Feliciano Briones<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El t&#237;tulo de este escrito est&#225; tomado de la segunda ep&#237;stola a los Corintios, donde Pablo nos ense&#241;a acerca de la vida de Cristo en nosotros como algo glorioso, pero al mismo tiempo se&#241;ala la parad&#243;jica realidad de nuestras limitaciones humanas. 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