{"id":4969,"date":"2016-02-08T19:05:16","date_gmt":"2016-02-09T00:05:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-humildad-y-la-perseverancia-claves-para-un-milagro-2\/"},"modified":"2016-02-08T19:05:16","modified_gmt":"2016-02-09T00:05:16","slug":"la-humildad-y-la-perseverancia-claves-para-un-milagro-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-humildad-y-la-perseverancia-claves-para-un-milagro-2\/","title":{"rendered":"La humildad y la perseverancia, claves para un milagro"},"content":{"rendered":"<div>A la mujer le recomendaron muchos curanderos pero ninguno result&#243; eficaz. Iba de un lado a otro en procura de la sanidad para su hija que, sorpresivamente, ca&#237;a al suelo, perd&#237;a todo color y se revolv&#237;a de un lado a otro en medio de gritos desgarradores.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">La ciencia de la &#233;poca no encontr&#243; una respuesta, pese a que los facultativos revisaron una y otra vez los rollos en los que consignaban prescripciones de remedios. Sencillamente no hab&#237;a explicaci&#243;n.<\/p>\n<p>&#8211;Para serle sincero, se&#241;ora, este caso es muy diferente de todos cuantos haya visto&#8212;le explic&#243; el galeno en la &#250;ltima visita.  Ella regres&#243; con su hija para soportar el calor propio de la costa del Mar Mediterr&#225;neo, sin resignarse al drama que experimentaba a diario.<\/p>\n<p>Por esa raz&#243;n, cuando le informaron que Jes&#250;s iba de paso, no lo pens&#243; dos veces y fue en su b&#250;squeda. Sab&#237;a que en &#201;l encontrar&#237;a una respuesta a los tormentos de su peque&#241;a, duramente azotada por lo que conoc&#237;an en la ciudad como un  &#8220;esp&#237;ritu inmundo&#8221;. &#8220;&#8230;luego que oy&#243; de &#233;l, vino y se postr&#243; a sus pies. La mujer era griega, y sirofenicia de naci&#243;n; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio.&#8221; (Marcos 7:25, 26).<\/p>\n<p>La humildad, fundamental cuando pedimos un milagro<\/p>\n<p>Un milagro escapa a toda l&#243;gica. No tiene explicaci&#243;n cient&#237;fica. Rompe todas las leyes. Es ajena a la voluntad humana y por tanto, s&#243;lo atribuible a un poder divino. &#191;C&#243;mo lograr un milagro? En la vida de la mujer sirof&#233;nica que observamos en el relato del evangelio de Marcos, una primera caracter&#237;stica que apreciamos es la humildad.<\/p>\n<p>Ella reconoci&#243; que hab&#237;a llegado al l&#237;mite de sus fuerzas. Todo estaba acabado. Era tanto como correr para encontrarse, al final del camino, que no iba a ninguna parte. Nadie le daba una voz de aliento, por el contrario, las recomendaciones que escuch&#243; en todas partes fue:&#8221;Hay que resignarse&#8221;. Fue la humildad la actitud que le llev&#243; a postrarse a los pies del maestro.<\/p>\n<p>Quien persevera, alcanza<\/p>\n<p>Hay quienes desean que, una vez elevan una oraci&#243;n a Dios, se produzca la respuesta de inmediato. Igual que cuando ocurre una emergencia y llamamos a la l&#237;nea de los bomberos. Llegan en cuesti&#243;n de minutos. Sin embargo en algunas circunstancias, las reglas de juego no operan as&#237;. No al menos cuando estamos clamando un milagro ante el Supremo Hacedor.<\/p>\n<p>Lo primero que enfrent&#243; la mujer, fue un reto a su fe. &#8221;Pero Jes&#250;s le dijo: Deja primero que se sacien los hijos, porque no est&#225; bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos. Respondi&#243; ella y le dijo: S&#237;, Se&#241;or; pero aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. &#8220;(Marcos 7:27, 28).<\/p>\n<p>Cualquier en su lugar, bien pudo dar media vuelta y salir. Pero ella persever&#243;. Un secreto que jam&#225;s debemos olvidar. Hay que insistir. Orar y orar, sin desmayar tal como lo ense&#241;&#243; el Se&#241;or Jes&#250;s (Lucas 18:1).<\/p>\n<p>Obrar en fe, una actitud de quien recibe milagros<\/p>\n<p>Si hay algo a lo que nos condicion&#243; la sociedad desde la ni&#241;ez, es a creer s&#243;lo cuando podemos apreciar y tocas las cosas. Cuando son tangibles. De ah&#237; que se necesitara fe para regresar a casa, sin angustia y creyendo, cuando el Se&#241;or Jes&#250;s le anunci&#243; que su hija estaba sana.<\/p>\n<p> &#8220;Entonces le dijo: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija. Y cuando lleg&#243; ella a su casa, hall&#243; que el demonio hab&#237;a salido, y a la hija acostada en la cama.&#8221; (Marcos 7:29, 30).<\/p>\n<p>Es natural que ella deseara la compa&#241;&#237;a del maestro hasta su vivienda para corroborar, con sus propios ojos, que se iba a operar la sanidad. En cambio, le dijo: &#8220;Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija&#8221;. &#191;Resignaci&#243;n? No creo, pero si regres&#243; es prueba irrefutable que hab&#237;a aceptado que, tal como le dec&#237;a Jes&#250;s, as&#237; era. No puso en tela de juicio su afirmaci&#243;n. Obr&#243; en fe, y vio el milagro.<\/p>\n<p>Lo esencial<\/p>\n<p>Tres elementos fundamentales cuando estamos en procura de un milagro, se conjugan en el texto: humildad, perseverancia y obrar en fe. Unidos, abren las puertas al mover de Dios. <\/p>\n<p>Quiz&#225; su vida est&#225; atravesando por un momento dif&#237;cil. Requiere la manifestaci&#243;n gloriosa del Creador, bien en su vida, en sus finanzas o quiz&#225; en su salud. Todos le han dicho que es imposible. Pero usted persiste. Cree que hay una salida. Y est&#225; en lo cierto: esa salida es Jesucristo. <\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; hacer? Volver su mirada a Jesucristo con humildad, reconociendo que para El nada es imposible. Es necesario pedir ese milagro y no desistir hasta ver el poder divino transformando las circunstancias que enfrenta. No olvide \tque  para Dios no hay nada imposible.<\/p>\n<p>Si desea que le ayudemos a interceder, no dude en escribirnos ahora mismo:<\/p>\n<p>Autor: Fernando Alexis Jim&#233;nez<\/p>\n<p>Correo electr&#243;nico: <span id='eeEncEmail_7TOj0Is96X'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 114';l[9]=' 111';l[10]=' 100';l[11]=' 97';l[12]=' 114';l[13]=' 111';l[14]=' 100';l[15]=' 97';l[16]=' 64';l[17]=' 111';l[18]=' 100';l[19]=' 110';l[20]=' 97';l[21]=' 110';l[22]=' 114';l[23]=' 101';l[24]=' 102';l[25]='>';l[26]='\"';l[27]=' 109';l[28]=' 111';l[29]=' 99';l[30]=' 46';l[31]=' 114';l[32]=' 111';l[33]=' 100';l[34]=' 97';l[35]=' 114';l[36]=' 111';l[37]=' 100';l[38]=' 97';l[39]=' 64';l[40]=' 111';l[41]=' 100';l[42]=' 110';l[43]=' 97';l[44]=' 110';l[45]=' 114';l[46]=' 101';l[47]=' 102';l[48]=':';l[49]='o';l[50]='t';l[51]='l';l[52]='i';l[53]='a';l[54]='m';l[55]='\"';l[56]='=';l[57]='f';l[58]='e';l[59]='r';l[60]='h';l[61]='a ';l[62]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_7TOj0Is96X').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><br \/>\nP&#225;gina en Internet <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com\">http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com<\/a> y meditaciones diarias en <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones\">http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A la mujer le recomendaron muchos curanderos pero ninguno result&#243; eficaz. 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