{"id":4970,"date":"2016-02-08T19:05:17","date_gmt":"2016-02-09T00:05:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-diferencia-entre-consagracin-y-fanatismo\/"},"modified":"2016-02-08T19:05:17","modified_gmt":"2016-02-09T00:05:17","slug":"la-diferencia-entre-consagracin-y-fanatismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-diferencia-entre-consagracin-y-fanatismo\/","title":{"rendered":"La diferencia entre consagraci&#243;n y fanatismo"},"content":{"rendered":"<div>A la vecina de enfrente nadie pod&#237;a negarle que era una persona callada, cumplidora de sus deberes, izaba la bandera nacional los d&#237;as festivos, jam&#225;s se le ve&#237;a en los cuchicheos de las comadres, y de su casa, jam&#225;s sal&#237;an gritos o ruidos que hicieran pensar en las grescas comunes en muchos hogares de la cuadra.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">&#8211;Yo la vi el domingo con la Biblia&#8212;coment&#243; alguien, a lo que otro contertuliano acot&#243;:&#8211; &#161;Claro, es cristiana! eso explica por qu&#233; viste tan recatadamente&#8211;.<\/p>\n<p>Unos y otros coincid&#237;an en asegurar que era buena persona. Ejemplar cuando se trataba de ayudar al pr&#243;jimo. Entusiasta al saludar con un &#8220;Buenos d&#237;as&#8221; y generalmente cuidadosa a la hora de guardarse en su casa. Jam&#225;s se le vio despu&#233;s de las diez de la noche afuera.<\/p>\n<p>As&#237; las cosas, el comit&#233; de barrio no tuvo el m&#225;s m&#237;nimo temor de tocar a su puerta cuando &#8211;pr&#243;ximos a la celebraci&#243;n de la Navidad&#8211; dispusieron colocar luces de colores, engalanar la v&#237;a con adornos y pintar sobre la acera un enorme pap&#225; Noel con una bolsa desproporcionada de regalos en su espalda.<\/p>\n<p>&#8211;&#191;C&#243;mo se les ocurre?&#8212;expres&#243; escandalizada.&#8212;&#161;Ni m&#225;s faltaba!. Una pr&#225;ctica tan imp&#237;a no puede convocar mi participaci&#243;n. Para ese tipo de actividades no doy un solo peso&#8211;,  y se les qued&#243; mirando furibunda, como si uno de los visitantes le hubiese animado a participar en un aquelarre de brujas.<\/p>\n<p>Se retiraron sin decir una palabra, pero marcharon &#8211;calle abajo&#8212;pregunt&#225;ndose cu&#225;l ser&#237;a la religi&#243;n de la vecina, que le imped&#237;a socializar con sus vecinos y marginarse de actividades propias de una sociedad occidental. Sin duda, pensaron, es una fan&#225;tica. &#8220;A tal iglesia no aspirar&#237;a ir jam&#225;s&#8230;&#8221;, murmur&#243; alguien.<\/p>\n<p>A su turno, la mujer cerr&#243; la puerta, se recost&#243; a la pared, mir&#243; al cielo, y dijo:&#8211;Gracias Dios m&#237;o por librarme de pr&#225;cticas mundanas&#8230;&#8212;<\/p>\n<p>&#191;Y usted tambi&#233;n est&#225; confundido?<\/p>\n<p>Con demasiada frecuencia confundimos consagraci&#243;n con fanatismo. Y llegamos a los extremos. No dudo que haya  pr&#225;cticas amorales que corrompen la fe, pero no podemos cerrar los ojos a lo que ocurre alrededor. Ser&#237;a tanto como esconder la cabeza en la arena, como lo hacen los avestruces.<\/p>\n<p>Un pasaje que nos ayuda a dilucidar el asunto es el primer cap&#237;tulo del libro de los Salmos. All&#237; podemos estudiar detenidamente cu&#225;l podr&#237;a ser en esencia el comportamiento de un cristiano de testimonio, es decir, aqu&#233;l que marcha conforme debe hacerlo quien profesa fe en Jesucristo.<\/p>\n<p>El autor escribe: &#8220;Feliz el hombre que no sigue   el consejo de los malvados, ni va por el camino de los pecadores, ni hace causa com&#250;n con los que se burlan de Dios&#8230;&#8221;(vers&#237;culo 1, Versi&#243;n Popular &#8220;Dios habla hoy&#8221;). De acuerdo con la Biblia, ser un creyente fiel comienza con asumir una actitud de firmeza en nuestras convicciones, dejando de lado las presiones del sistema que nos rodea y que trata de imponernos actitudes y corrientes de pensamiento contrarias a lo dispuesto por el Se&#241;or.<\/p>\n<p>Sin duda no podremos eludir a quienes est&#225;n a nuestro lado, pero el compartir con ellos, saludarles, brindarles nuestra colaboraci&#243;n, no necesariamente nos &#8220;contamina espiritualmente&#8221;. Lo que no est&#225; bien es expresarnos con vulgaridad, adoptar su l&#237;nea de vida exenta de principios y valores, y mimetizarnos de tal con su comportamiento, que dejemos de lado nuestra profesi&#243;n de fe en Jesucristo.<\/p>\n<p>El error nuestro radica en creer que solamente nosotros estamos en el camino indicado y que quienes se desenvuelven cerca nuestro, son pecadores, imp&#237;os, a quienes ni siquiera podemos volver la mirada y razonar que pueden conducirnos a la condenaci&#243;n si les saludamos.<\/p>\n<p>Cambiar el derrotero de nuestra vida<\/p>\n<p>Una forma sencilla y eficaz de asumir una nueva l&#237;nea de vida es meditando en lo que leemos cada d&#237;a en la Biblia. Lo trascendental no estriba tanto en memorizar el mayor n&#250;mero posible de vers&#237;culos, sino adoptarlos en todo cuanto hacemos.<\/p>\n<p>Si leemos c&#243;mo contin&#250;a el texto, podremos hacernos una idea. Dice el salmista: &#8220;&#8230; sino que pone su amor   en la ley  del Se&#241;or y en ella medita noche y d&#237;a. Ese hombre es como un &#225;rbol plantado a la orilla de un r&#237;o,  que da su fruto a su tiempo y jam&#225;s se marchitan sus hojas. &#161;Todo lo que hace, le sale bien!&#8221;(vers&#237;culo 4).<\/p>\n<p>Imagine que las cosas que va a decir o hacer, las mide a partir de lo que plantea la Biblia. Si va a expresarse de determinada manera, toma unos instantes y se pregunta primero: &#191;Esto agradar&#225; a Dios? &#191;Acaso las Escrituras avalar&#237;an estas palabras? Aquello que estoy planeando hacer &#191;Est&#225; bien para un cristiano?.<\/p>\n<p>Es una forma sencilla, pr&#225;ctica y transformadora de expresar el cambio en nuestra cotidianidad. Sin ser fan&#225;ticos. Simplemente llevando a los hechos aquello que aprendemos. <\/p>\n<p>Un principio que hemos adoptado en la iglesia de la que&#8212;por gracia de Dios&#8212;he sido asignado como pastor, es concluir los mensajes pidiendo a los asistentes que me recuerden qu&#233; aprendimos nuevo en esa ocasi&#243;n. Al principio tom&#233; a muchos por sorpresa. En adelante, todos estaban atentos para responder a las preguntas y aportar sus opiniones. Ahora, hasta Susana&#8212;una hermana de edad mayor&#8212;se atreve a interrumpir diciendo:&#8211;Hoy aprend&#237; esto y  aquello, que voy a poner en pr&#225;ctica&#8211;.<\/p>\n<p>Fortalecidos en medio de la adversidad<\/p>\n<p>El final del vers&#237;culo precisa que &#8220;jam&#225;s se marchitan sus hojas. &#161;Todo lo que hace, le sale bien&#8221;. Significa, en pocas palabras, que Dios est&#225; junto a nosotros en los momentos de crisis. <\/p>\n<p>Si avanzamos, tomados de su mano, las circunstancias no nos doblegar&#225;n. &#161;Es una promesa b&#237;blica para nuestra vida hoy! Y prosigue el texto definiendo una premisa que debe mover su vida, y es que Dios prospera todo cuanto hacemos. &#191;Hab&#237;a pensado en eso?<\/p>\n<p>&#191;Qui&#233;n determina quien es el pecador y cu&#225;l no?<\/p>\n<p>Con frecuencia nos aventuramos a se&#241;alar y a juzgar a quienes nos rodean. En muchas ocasiones, bajo el convencimiento de que s&#243;lo nuestra organizaci&#243;n religiosa tiene la raz&#243;n, nos atrevemos a decir que &#233;ste o aqu&#233;l es imp&#237;o, que no es otra cosa que nuestra designaci&#243;n &#8211;exagerada, adem&#225;s&#8211; de quienes no han tenido una experiencia personal con el Se&#241;or Jesucristo, y un encuentro con &#201;l como su &#250;nico y suficiente Salvador.<\/p>\n<p>Pero si nos atenemos a las Escrituras, aprendemos que no somos nosotros sino Dios quien puede decidirlo. El texto se&#241;ala que &#8220;Con los malvados no pasa lo mismo, pues son como paja que se lleva el viento. Por eso los malvados caer&#225;n bajo el juicio de Dios y no tendr&#225;n parte en la comunidad de los justos.&#8221; (vers&#237;culos 4 y 5).<\/p>\n<p>Decir qui&#233;n es o no malvado, ser&#237;a muy temerario. Incluso, aquellos que consideramos &#8220;perdidos en el pecado&#8221; en cualquier momento podr&#237;an cambiar su situaci&#243;n aceptando al Redentor en sus corazones. Y ese cambio puede producirse en cuesti&#243;n de minutos. &#191;Comprende el error de asumir la actitud de jueces de quienes nos rodean?.<\/p>\n<p>El pasaje concluye con otra promesa extraordinaria, que en nuestra condici&#243;n de cristianos, debe llevarnos a reflexionar. Dice: &#8220;El Se&#241;or cuida el camino de los justos, pero el camino de los malos lleva al desastre.&#8221; (vers&#237;culo 6).<\/p>\n<p>Viene a mi memoria un la imagen de compa&#241;ero de  la secundaria que se caracterizaba, no solo por el consumo de alucin&#243;genos, sino por llevar una vida disipada. En aquella &#233;poca lo m&#225;s que pod&#237;a esperar de ese amigo era verlo en la c&#225;rcel o en una sala de hospital, contagiado por el Sida. <\/p>\n<p>Coincid&#237;a con otros estudiantes en decir que D&#225;vila &#8211;generalmente nos llam&#225;bamos por el apellido antes que por el nombre&#8212;no ten&#237;a mucho futuro.<\/p>\n<p>Pero mi sorpresa fue may&#250;scula cuando, a&#241;os despu&#233;s, lo encontr&#233; en el Seminario donde curs&#233; la formaci&#243;n teol&#243;gica. No s&#243;lo asist&#237;a a una iglesia sino que esperaba terminar sus a&#241;os de formaci&#243;n acad&#233;mica, para asumir responsabilidades pastorales y administrativas en la denominaci&#243;n a la que serv&#237;a.<\/p>\n<p>El error fue se&#241;alarlo como un &#8220;pecador&#8221; o un &#8220;perdido&#8221; desconociendo que, no s&#243;lo jam&#225;s le compart&#237; mis convicciones de fe &#8211;en aqu&#233;l tiempo era parte de las juventudes de la Iglesia Bautista&#8211; sino que adem&#225;s me ocupaba s&#243;lo de se&#241;alarle. No dudo que ofrec&#237;a una imagen de fan&#225;tico religioso y no de fiel seguidor de Jesucristo.<\/p>\n<p>Mir&#225;ndolo desde una perspectiva aterrizada, el primer Salmo nos invita a reevaluar cu&#225;l es nuestra actitud como creyentes y revisar si no hemos ca&#237;do en las fronteras del fanatismo, las que llevan al rechazo antes que a impactar un mundo que necesita del Se&#241;or Jes&#250;s.<\/p>\n<p>Autor: Fernando Alexis Jim&#233;nez<\/p>\n<p>P&#225;gina en Internet <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com\">http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com<\/a> y MEDITACIONES DIARIAS en <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones\">http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A la vecina de enfrente nadie pod&#237;a negarle que era una persona callada, cumplidora de sus deberes, izaba la bandera nacional los d&#237;as festivos, jam&#225;s se le ve&#237;a en los cuchicheos de las comadres, y de su casa, jam&#225;s sal&#237;an gritos o ruidos que hicieran pensar en las grescas comunes en muchos hogares de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-diferencia-entre-consagracin-y-fanatismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa diferencia entre consagraci&#243;n y fanatismo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4970","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4970"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4970\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}