{"id":4977,"date":"2016-02-08T19:05:21","date_gmt":"2016-02-09T00:05:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-las-palabras-a-los-hechos-la-gran-diferencia\/"},"modified":"2016-02-08T19:05:21","modified_gmt":"2016-02-09T00:05:21","slug":"de-las-palabras-a-los-hechos-la-gran-diferencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-las-palabras-a-los-hechos-la-gran-diferencia\/","title":{"rendered":"De las palabras a los hechos: la gran diferencia"},"content":{"rendered":"<div>A Jorge Alfredo Mendoza el entusiasmo para correr la &#8220;Marat&#243;n R&#237;o Cali&#8221;, tan solo le alcanz&#243; para cubrir la distancia de dos kil&#243;metros. Hab&#237;a anunciado a sus amigos y familiares que estaba preparado para ganar la competencia. Y le creyeron. Al fin y al cabo, le ve&#237;an salir cada ma&#241;ana a trotar por el barrio.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">&#8211;Yo veo a Jorgito muy preparado&#8212;refiri&#243; su abuelita cuando alguien le coment&#243; que sab&#237;a de las intenciones del joven universitario.<\/p>\n<p>&#8211;Mi hermano dice que, haciendo c&#225;lculos, cree llegar a la meta&#8212;dijo Alberto, el menor de la familia.<\/p>\n<p>Y con ese entusiasmo a flor de piel, salieron a verle participar. Una noche de s&#225;bado. Hac&#237;a calor. Decenas de personas, a lado y lado de la avenida, presenciaban la justa.<\/p>\n<p>Pero no llego ni siquiera a la mitad del recorrido. Amigos, familiares y conocidos no pod&#237;an creerlo. Estaban tan seguros de que lo lograr&#237;a&#8230; El que no estaba seguro era el propio Jorge Alfredo&#8230;<\/p>\n<p>La diferencia&#8230;<\/p>\n<p>Hay una enorme diferencia entre decir y hacer. Igual con el cristiano. Hay una brecha gigante entre profesar la fe y vivir la fe. Muchos saben que experimentar la Palabra es esencial para que haya coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Sin embargo, en el momento crucial, vuelven atr&#225;s.<\/p>\n<p>&#191;Acaso ha escuchado a quienes dicen: Desde ahora voy a ser un cristiano irreprensible? Tal vez despu&#233;s de un servicio religioso. El coraz&#243;n tocado por la emoci&#243;n, les lleva a expresar una y mil promesas. Pero en el momento crucial, renuncian a su promesa. &#191;Qu&#233; les ocurre? Hay factores que analizaremos a la luz de la Palabra.<\/p>\n<p>&#191;Miedo al compromiso?<\/p>\n<p>Con frecuencia, decenas de personas, tras reconocer en sus vidas el caos y la crisis fruto de sus acciones, admiten la necesidad de un cambio radical y de recibir a Jesucristo en sus corazones. Pero le temen al compromiso&#8230;<\/p>\n<p>En los tiempos del Se&#241;or Jes&#250;s ocurr&#237;a igual. Decenas ve&#237;an su obrar poderoso, pero se negaban a creer: &#8220;A pesar de haber hecho Jes&#250;s todas estas se&#241;ales en presencia de ellos, todav&#237;a no cre&#237;an en &#233;l.&#8221;  (Juan 12:37 Nueva Versi&#243;n Internacional).<\/p>\n<p>Otros por el contrario, se dejaban gobernar por las presiones de quienes les rodeaban. Tem&#237;an al qu&#233; dir&#225;n: &#8220;Sin embargo, muchos de ellos, incluso de entre los jefes, creyeron en &#233;l, pero no lo confesaban porque tem&#237;an que los fariseos los expulsaran de la sinagoga.&#8221; (vers&#237;culo 42. Nueva Versi&#243;n Internacional).<\/p>\n<p>La falta de compromiso y el temor al qu&#233; dir&#225;n, constituyen enormes barreras para vivir a Cristo.<\/p>\n<p>Respeto a los dem&#225;s, respeto a nosotros<\/p>\n<p>Un hecho a considerar es que, si respetamos las convicciones de las personas que est&#225;n a nuestro alrededor, debemos esperar respeto a nuestra fe y, si no la tuvi&#233;ramos, igual, avanzar sin mirar o prestar atenci&#243;n a sus comentarios. <\/p>\n<p>No olvide que est&#225; de por medio nuestra vida presente y futura. El cambio en nuestra existencia, que nadie puede obrar sino cada uno, cuando toma la determinaci&#243;n de emprender un nuevo camino con ayuda de Jesucristo.<\/p>\n<p>Quiz&#225; se encuentre en una frontera: tentado a regresar atr&#225;s, a permitir que quienes le rodean, ejerzan influencia en sus decisiones. &#191;Qui&#233;n puede darnos la fortaleza para seguir adelante? El Se&#241;or Jesucristo. Nadie m&#225;s que &#201;l. <\/p>\n<p>Es hora que busque su fortaleza. H&#225;galo en oraci&#243;n. No quedar&#225; defraudado. Podr&#225; seguir adelante. No olvide que est&#225; de por medio nuestra vida presente y futura. &#161;Renunciar a Jesucristo, jam&#225;s! Ser&#237;a la decisi&#243;n m&#225;s desacertada que pudiera tomar.<\/p>\n<p>Quiz&#225; le falta algo&#8230;<\/p>\n<p>S&#237;, aceptar a Jesucristo en su coraz&#243;n. Es hora que lo haga. Es f&#225;cil. Basta con una sencilla oraci&#243;n. Perm&#237;tale que entre en su coraz&#243;n. D&#237;gale: &#8220;Se&#241;or Jesucristo, reconozco que he pecado. Mi vida te necesita. Entra en mi coraz&#243;n y haz de mi la persona que t&#250; quieres que yo sea. Am&#233;n&#8221;.<\/p>\n<p>Si tom&#243; esa determinaci&#243;n, le felicito. Ahora resta recomendarle tres cosas. La primera, que comience a hablar diariamente con Dios, mediante la oraci&#243;n. La segunda, que asuma el h&#225;bito de leer la Biblia cada d&#237;a. Y la tercer, que comience a reunirse en una iglesia cristiana.<\/p>\n<p>Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme ahora mismo.<\/p>\n<p>Ps. Fernando Alexis Jim&#233;nez<br \/>\nCorreo electr&#243;nico: <span id='eeEncEmail_QouxBqfMJL'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 114';l[9]=' 111';l[10]=' 100';l[11]=' 97';l[12]=' 114';l[13]=' 111';l[14]=' 100';l[15]=' 97';l[16]=' 64';l[17]=' 111';l[18]=' 100';l[19]=' 110';l[20]=' 97';l[21]=' 110';l[22]=' 114';l[23]=' 101';l[24]=' 102';l[25]='>';l[26]='\"';l[27]=' 109';l[28]=' 111';l[29]=' 99';l[30]=' 46';l[31]=' 114';l[32]=' 111';l[33]=' 100';l[34]=' 97';l[35]=' 114';l[36]=' 111';l[37]=' 100';l[38]=' 97';l[39]=' 64';l[40]=' 111';l[41]=' 100';l[42]=' 110';l[43]=' 97';l[44]=' 110';l[45]=' 114';l[46]=' 101';l[47]=' 102';l[48]=':';l[49]='o';l[50]='t';l[51]='l';l[52]='i';l[53]='a';l[54]='m';l[55]='\"';l[56]='=';l[57]='f';l[58]='e';l[59]='r';l[60]='h';l[61]='a ';l[62]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_QouxBqfMJL').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script> <br \/>\nP&#225;gina <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com\">http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com<\/a> y meditaciones diarias en <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones\">http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Jorge Alfredo Mendoza el entusiasmo para correr la &#8220;Marat&#243;n R&#237;o Cali&#8221;, tan solo le alcanz&#243; para cubrir la distancia de dos kil&#243;metros. Hab&#237;a anunciado a sus amigos y familiares que estaba preparado para ganar la competencia. Y le creyeron. Al fin y al cabo, le ve&#237;an salir cada ma&#241;ana a trotar por el barrio. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-las-palabras-a-los-hechos-la-gran-diferencia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDe las palabras a los hechos: la gran diferencia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4977","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4977","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4977"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4977\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4977"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4977"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4977"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}