{"id":4982,"date":"2016-02-08T19:05:25","date_gmt":"2016-02-09T00:05:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/adventismo-y-jehovismo\/"},"modified":"2016-02-08T19:05:25","modified_gmt":"2016-02-09T00:05:25","slug":"adventismo-y-jehovismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/adventismo-y-jehovismo\/","title":{"rendered":"ADVENTISMO Y JEHOVISMO"},"content":{"rendered":"<div>(Su origen y su peculiar mensaje)<\/p>\n<p>Dedicado a los que<br \/>\nbuscan la Verdad<br \/>\n(Jn. 14:6; Ef. 4:21)<\/p>\n<p>INTRODUCCI&#211;N<\/p>\n<p>\tCierto te&#243;logo, en el momento de obtener su doctorado en Teolog&#237;a, con una tesis sobre Carlos Taze Russell, dijo: &#8220;Lo que yo no s&#233; es por qu&#233; aparecieron los Testigos de Jehov&#225;.&#8221; Exactamente eso es lo que vamos a descubrir en este libro; vamos a probar que, por causa de una palabra sola, mal traducida en cierta Biblia, aparecieron el Adventismo y el Jehovismo.<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Decimos Adventismo con el fin de abarcar, con este t&#233;rmino, las diferentes denominaciones adventistas: Iglesia Adventista del S&#233;ptimo D&#237;a, e Iglesia Adventista del S&#233;ptimo D&#237;a (Movimiento de Reforma). La mencionada en segundo lugar tuvo su origen escindi&#233;ndose de la anterior en Alemania en el transcurso de la I Guerra mundial.<\/p>\n<p>\tEn la palabra Jehovismo incluimos los diferentes nombres que los Testigos de Jehov&#225; han usado desde su aparici&#243;n. <\/p>\n<p>\tTras descubrir por qu&#233; aparecieron el Adventismo y el Jehovismo, estudiaremos el mensaje peculiar de cada uno:<\/p>\n<p>1) El mismo Adventismo dice que su mensaje exclusivo es &#233;ste:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;La doctrina del Santuario, incluyendo la ense&#241;anza del juicio investigador y la creencia en que Elena G. de White fue inspirada divinamente, pertenecen &#250;nica y exclusivamente a los adventistas del s&#233;ptimo d&#237;a. Si Cristo no comenz&#243; un ministerio de juicio investigador en el cielo en 1844, y si Elena G. de White no fue la mensajera elegida de Dios, la Iglesia Adventista perder&#237;a dos ense&#241;anzas que la identifican como un movimiento prof&#233;tico levantado por Dios, a fin de preparar el camino para el segundo advenimiento de Cristo.&#8221; (85\/7; v&#233;ase el comienzo de la Bibliograf&#237;a).<\/p>\n<p>2) Un ex miembro del &#8220;cuerpo gobernante&#8221; del Jehovismo dice cu&#225;l es el mensaje exclusivo de &#233;ste:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Lo que especialmente distingue sus ense&#241;anzas de las de cualquier otra denominaci&#243;n es la doctrina fundamental que se centraliza en el 1914 como la fecha en que el gobierno activo de Cristo comenz&#243;; [&#8230;] y, m&#225;s que nada, la selecci&#243;n de la organizaci&#243;n de la Watch Tower como su canal oficial, asign&#225;ndole control completo sobre sus intereses terrenales a una &#8216;clase del esclavo fiel y discreto&#8217; y, de hecho, dando autoridad completa al cuerpo gobernante de esta clase.&#8221; (56\/395-396).<\/p>\n<p>\t\t&#8220;As&#237; que algo termin&#243; en 1914 y algo empez&#243;. [&#8230;] Lo que empez&#243; fue el reino de Dios en el cielo con Cristo como Rey.&#8221; (65\/173).<\/p>\n<p>3) Es evidente que tanto el Adventismo como el Jehovismo se consideran dos movimientos aparecidos en cumplimiento de ciertas profec&#237;as b&#237;blicas en las respectivas fechas de 1844 y 1914, y que ellos son el pueblo de Dios en la Tierra (pero excluy&#233;ndose el uno al otro), por medio de los cuales Dios da a conocer su &#250;ltimo mensaje para la humanidad, el cual ellos tienen que predicar al mundo entero; sin que lo que predica el uno tenga ning&#250;n valor para el otro. Por tanto, esas dos fechas (1844 y 1914) y las dos doctrinas que se sustentan en ellas (la &#8220;purificaci&#243;n del santuario&#8221; y el &#8220;reino de Dios en el cielo&#8221;, comenzados en dichas fechas) son objeto de nuestro riguroso estudio, para dejar al descubierto qu&#233; es lo que en realidad pas&#243; en 1844 y 1914, fechas m&#237;ticas para el Adventismo  y para el Jehovismo, de las cuales dependen todas sus pretensiones, para, cada uno excluyendo al otro, proclamarse el &#250;nico y verdadero pueblo de Dios en la Tierra con el &#250;nico mensaje en exclusiva. El lector ver&#225; lo que queda de todas esas pretensiones, y, adem&#225;s, sabr&#225; m&#225;s de esas dos organizaciones que muchas de las personas que pasan toda su vida siendo miembros de cualquiera de ellas.<\/p>\n<p>4) Al leer la presente obra, t&#233;ngase en cuenta lo que dicen el Adventismo y el Jehovismo:<\/p>\n<p>a) El Adventismo:<\/p>\n<p>\t\t\u00abEstudia para aprender qu&#233; dice el Se&#241;or. Ycuando la convicci&#243;n te posea mientras investigas, si ves que tus opiniones  acariciadas no est&#225;n en armon&#237;a con la verdad, no tuerzas la verdad para que cuadre con tu creencia, sino acepta la luz dada.\u00bb (142\/8).<\/p>\n<p>b) El Jehovismo:<\/p>\n<p>\t\t\u00abLa exposici&#243;n de errores religiosos y la revelaci&#243;n de las verdades b&#237;blicas no perturban a la persona honrada que desea servir a Dios.\u00bb (67\/226).<\/p>\n<p>Secci&#243;n primera<br \/>\nEL ADVENTISMO<br \/>\n(1Samuel 17:45)<\/p>\n<p>Primera parte<\/p>\n<p>EL ADVENTISMO Y SU PECULIAR MENSAJE<\/p>\n<p>A ti, profetisa ignorante,<br \/>\ninventora de visiones,<br \/>\nque son bodrios a montones<br \/>\nde tu mente petulante.<\/p>\n<p><b>Cap&#237;tulo primero<\/p>\n<p>\nEL ORIGEN DEL ADVENTISMO<\/b><\/p>\n<p>\n1) Un hombre estadunidense, Guillermo Miller (1782-1849), fue quien dio origen al &#8220;Movimiento millerita&#8221;, del que sali&#243; el Adventismo (como veremos en lo sucesivo). Era el hijo mayor de una familia de diecis&#233;is hermanos. Aunque en su juventud no pudo cursar estudios, fue un hombre amante de la lectura. Vivi&#243; en Low Hampton (Nueva York). Siendo agricultor de profesi&#243;n, lleg&#243; a desempe&#241;ar los cargos de condestable, aguacil mayor y juez de paz en su comunidad. En la guerra comenzada en 1812 entre Estados Unidos y Gran Breta&#241;a, sirvi&#243; como capit&#225;n (1\/129-130).<\/p>\n<p>2) Por lo que se refiere al aspecto religioso, Miller no tuvo inter&#233;s por la religi&#243;n hasta la edad de 34 a&#241;os:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Miller hizo entonces p&#250;blica profesi&#243;n de la fe en la religi&#243;n que hab&#237;a despreciado antes. [&#8230;]. Resolvi&#243; estudiar las Sagradas Escrituras por su cuenta, y averiguar si toda contradicci&#243;n aparente no pod&#237;a armonizarse.&#8221; (2\/364-366).<\/p>\n<p>3) As&#237;, pues, Miller empez&#243; a estudiar la Biblia por su cuenta en 1816 y, en dos a&#241;os, fund&#225;ndose en Daniel 8:14, lleg&#243; a la conclusi&#243;n de que la segunda venida de Cristo tendr&#237;a lugar hacia 1843 aproximadamente:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;La profec&#237;a de Daniel 8:14 : &#8216;Hasta dos mil y trescientos d&#237;as de tarde y ma&#241;ana y el santuario ser&#225; purificado&#8217;, inquietaba a Miller. Estudi&#243; y repas&#243; las cifras y las fechas. Alrededor de 1818, despu&#233;s de dos a&#241;os de concentrado escudri&#241;amiento, Miller expres&#243; su creencia de que la venida de Cristo ocurrir&#237;a dentro de unos veinticinco a&#241;os.&#8221; (1\/131).<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Hab&#237;a dedicado dos a&#241;os al estudio de la Biblia, cuando, en 1818, lleg&#243; a tener la solemne convicci&#243;n de que unos veinticinco a&#241;os despu&#233;s aparecer&#237;a Cristo para redimir a su pueblo.&#8221; (2\/376-377).<\/p>\n<p>4) Miller no dio a conocer de inmediato su creencia de que Cristo vendr&#237;a a la Tierra hacia 1843; pues lleg&#243; a temer que estuviera equivocado y equivocara a otros; por esto, dedic&#243; otros cinco a&#241;os &#8220;a revisar las pruebas que apoyaban las conclusiones a que hab&#237;a llegado&#8221;, tras lo cual qued&#243; convencido en su creencia:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;No pudo por menos que sentir que era deber suyo impartir a otros la luz que hab&#237;a recibido. [&#8230;]. Lo &#250;nico que tem&#237;a era que en su gran j&#250;bilo por la perspectiva de la gloriosa liberaci&#243;n que deb&#237;a cumplirse tan pronto, muchos recibiesen la doctrina sin examinar detenidamente las Santas Escrituras para ver si era la verdad. De aqu&#237; que vacilara en presentarla, por temor a estar errado y de hacer descarriar a otros. Esto le indujo a revisar las pruebas que apoyaban las conclusiones a que hab&#237;a llegado, y a considerar cuidadosamente cualquier dificultad que se presentase a su esp&#237;ritu. Encontr&#243; que las objeciones se desvanec&#237;an ante la luz de la Palabra de Dios como la neblina ante los rayos del sol. Los cinco a&#241;os que dedic&#243; a esos estudios le dejaron enteramente convencido de que su manera de ver era correcta.&#8221; (2\/377-378).<\/p>\n<p>5) Por fin, Miller lleg&#243; a tener una especie de autosugesti&#243;n que le llev&#243; a creer que Dios le ordenaba que diera a conocer al mundo lo que hab&#237;a descubierto, de lo contrario ser&#237;a castigado:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;El deber de hacer conocer a otros lo que &#233;l cre&#237;a estar tan claramente ense&#241;ado en las Sagradas Escrituras, se le impuso entonces con nueva fuerza. &#8216;Cuando estaba ocupado en mi trabajo &#8211; explic&#243;, &#8211; sonaba continuamente en mis o&#237;dos el mandato: anda y haz saber al mundo el peligro que corre. [&#8230;]&#8217;.<br \/>\n\t\t&#8220;De continuo se presentaban a su esp&#237;ritu las siguientes palabras: &#8216;Anda y an&#250;ncialo al mundo; su sangre demandar&#233; de tu mano.&#8217; [&#8230;]&#8221;. (2\/378).<\/p>\n<p>6) La autosugesti&#243;n le presionaba el cerebro; la aguant&#243; durante nueve a&#241;os, hasta que, por fin, en 1831, dio a conocer su descubrimiento sobre la fecha de la segunda venida de Cristo:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Esper&#243; nueve a&#241;os; y la carga continuaba pesando sobre su alma, hasta que en 1831 expuso por primera vez en p&#250;blico las razones de la fe que ten&#237;a.&#8221; (Ib.).<\/p>\n<p>7) As&#237;, pues, en 1831, Miller empez&#243; a predicar que la segunda venida de Cristo y el fin del mundo tendr&#237;an lugar hacia 1843. Algunos dirigentes religiosos se unieron a Miller; compusieron un diagrama con sus c&#225;lculos y fechas que apoyaban, seg&#250;n ellos, su creencia en la fecha indicada para el regreso de Jes&#250;s (v&#233;ase el Ap&#233;ndice 1); las iglesias que no aceptaron su mensaje, fueron acusadas de ser Babilonia:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;En 1842, Fitch y Halle dibujaron el famoso diagrama &#8216;1843&#8217;. Este diagrama prof&#233;tico, pintado en tela, fue presentado en el congreso de Boston, celebrado en mayo de 1842, que fue presidido por Jos&#233; Bates. Despu&#233;s de la presentaci&#243;n del diagrama, con los s&#237;mbolos gr&#225;ficos y per&#237;odos de tiempo, los predicadores adventistas autorizaron hacer 300 ejemplares en litograf&#237;a. En el segundo trimestre de 1843, Fitch predic&#243; su notable serm&#243;n sobre la &#8216;Ca&#237;da de Babilonia&#8217;. En este serm&#243;n declar&#243; que Babilonia ya no se limitaba a la Iglesia Cat&#243;lica Romana, sino que deb&#237;a incluir al gran grupo de la cristiandad protestante. Dijo que los protestantes hab&#237;an rechazado la luz del advenimiento y amonest&#243; a los sinceros cristianos a salir de Babilonia.<br \/>\n\t\t&#8220;Jorge Storrs y Silvestre Biss fueron otros destacados dirigentes milleritas.&#8221; (1\/137-138).<\/p>\n<p>8) Vemos que los adventistas de ahora lo mismo llaman &#8220;adventistas&#8221; como &#8220;milleritas&#8221; a los seguidores de Miller, quienes pusieron tres fechas para el final de los 2.300 &#8220;a&#241;os&#8221; (sacados de Daniel 8:14, donde se dice &#8220;d&#237;as&#8221;), en cuyo momento tendr&#237;an lugar la segunda venida de Jes&#250;s y el fin del mundo; pero esas tres fechas fallaron:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Recordaremos que Miller y otros que intentaron hallar una fecha definida para el fin de los dos mil trescientos a&#241;os, al principio dec&#237;an &#8216;alrededor de 1.843&#8217;. M&#225;s tarde, se&#241;alaron como l&#237;mite el 21 de marzo y luego el 18 de abril de 1844, [&#8230;].&#8221; (1\/149-150).  <\/p>\n<p><b>Cap&#237;tulo II<\/p>\n<p>\nEL CHASCO DEL ADVENTISMO EN 1844<\/b><\/p>\n<p>\n1) Tras haber fallado las tres fechas anteriores, dicen que recibieron nueva luz, para fijar otra nueva fecha que los llevar&#237;a a un dram&#225;tico final, llamado por ellos &#8220;el chasco&#8221;:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;En el verano de 1844, un nuevo torrente de luz apareci&#243; e ilumin&#243; al movimiento adventista hasta su dram&#225;tica culminaci&#243;n, en octubre.&#8221; (1\/150).<\/p>\n<p>2) La nueva fecha era el 22 de octubre de 1844. Tan convencidos estaban de que Cristo regresar&#237;a en esta fecha, gracias a ese &#8220;nuevo torrente de luz&#8221;, que muchos se deshicieron de sus posesiones:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Muchos entregaron todas sus posesiones para ayudar a esparcir el mensaje del advenimiento.&#8221; (1\/154).<\/p>\n<p>3) No faltaron  quienes les recordaban las palabras de Jes&#250;s, de que nadie sabe el d&#237;a ni la hora de la segunda venida (Mateo 24:36); pero ellos no tomaron en cuenta esas palabras:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;La predicaci&#243;n de una fecha definida para el advenimiento levant&#243; violenta oposici&#243;n en todas partes, desde el ministro en el p&#250;lpito hasta el m&#225;s descuidado y empedernido pecador. El ministro hip&#243;crita y el descarado burl&#243;n dec&#237;an: &#8216;Pero el d&#237;a y la hora nadie sabe&#8217;.&#8221; (3\/233).<\/p>\n<p>4) Es evidente que los milleritas se hab&#237;an jugado todo a una fecha, el 22 de octubre de 1844; por tanto, esperaban con gran tensi&#243;n que llegara ese d&#237;a; pero &#191;se iba a presentar Cristo en esa fecha? He aqu&#237; lo que pas&#243; aquel d&#237;a: llegaron a donde los condujo aquel &#8220;nuevo torrente de luz&#8221;; a lo que ellos llaman &#8220;el chasco&#8221;:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;A medida que se acercaba el 22 de octubre de 1844, aumentaba la tensi&#243;n entre los adventistas. [&#8230;].<br \/>\n\t\t&#8220;Y lleg&#243; el d&#237;a. Los adventistas estaban reunidos en capillas o en los hogares particulares, [&#8230;]. Pas&#243; el d&#237;a, y se puso el sol. [&#8230;]. Finalmente pas&#243; la media noche. Se ofrecieron oraciones y los ojos de muchos creyentes derramaron l&#225;grimas. Por fin lleg&#243; la ma&#241;ana, y ya no pod&#237;an seguir pretendiendo que estaban en el d&#237;a 22. Aquel d&#237;a pas&#243; y Jes&#250;s no hab&#237;a venido. [&#8230;].<br \/>\n\t\t&#8220;[&#8230;] cuando pas&#243; el 22 de octubre de 1844 y Jes&#250;s no apareci&#243;, el chasc&#243; fue muy amargo. [&#8230;].<br \/>\n\t\t&#8220;[&#8230;]. Hiran Edson expresa cu&#225;les eran sus sentimientos: &#8216;Nuestras m&#225;s caras esperanzas y expectativas estaban marchitas y nos sobrevino una necesidad de llorar como nunca antes sentimos. Parec&#237;a que la p&#233;rdida de todos los amigos terrenales no ten&#237;a comparaci&#243;n con este dolor. Lloramos y lloramos hasta que aclar&#243; el d&#237;a&#8217;.&#8221; (1\/153-156, 443).<\/p>\n<p><b>Cap&#237;tulo III<\/p>\n<p>\nLAS CONSECUENCIAS DEL CHASCO<\/b><\/p>\n<p>\n1) Como consecuencias del chasco del 22 de octubre de 1844, el grupo de milleritas (o adventistas) seguidores de Gillermo Miller salt&#243; por los aires; se hizo pedazos:<\/p>\n<p>a) Hubo muchos milleritas que, sencillamente, se apartaron del movimiento de Miller en cuanto se produjo el chasco; pero continu&#243; un grupo de ellos:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Muchos milleritas se echaron atr&#225;s en seguida despu&#233;s del chasco, aunque un grupo considerable continu&#243; durante varios a&#241;os.&#8221; (1\/155).<\/p>\n<p>b) Este grupo que continu&#243; con Miller, despu&#233;s de la muerte de &#233;ste, se extingi&#243;:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Miller muri&#243; en diciembre de 1849. Sus colaboradores continuaron fijando fechas durante a&#241;os. Estos llegaron a ser los adventistas evang&#233;licos [&#8230;]. Gradualmente se fueron extinguiendo.&#8221;(Ib.).<\/p>\n<p>c) Antes que este grupo se extinguiera, muchos de sus miembros se separaron y dieron lugar a otros grupos de adventistas: de uno de ellos, se origin&#243; &#8220;la Iglesia Cristiana Adventista&#8221;, que observaba el domingo como d&#237;a de reposo, y que fij&#243; una nueva fecha para la segunda venida de Cristo. En contraposici&#243;n con este grupo, otros de esos milleritas formaron la &#8220;Iglesia Adventista del S&#233;ptimo D&#237;a&#8221;; la continuaci&#243;n del relato as&#237; lo dice:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Un grupo considerable se separ&#243; de estos milleritas fijando una nueva fecha para la venida de Cristo. [&#8230;]. Fueron conocidos como la Iglesia Cristiana Adventista, observadores del domingo; el &#250;nico grupo adventista importante fuera de los Adventistas del S&#233;ptimo D&#237;a.<br \/>\n\t\t&#8220;En contraste con &#233;stos que persistieron en la idea de que el Se&#241;or vendr&#237;a pronto y continuaron fijando fechas, hubo grupos de creyentes que se mantuvieron firmes en la convicci&#243;n de que la profec&#237;a de los dos mil y trescientos d&#237;as hab&#237;a sido calculada correctamente al se&#241;alar 1844 como terminaci&#243;n de dicho per&#237;odo, y que la purificaci&#243;n del santuario empez&#243; en esta fecha. Pero hallaron otra explicaci&#243;n que se&#241;alaba otro acontecimiento en vez de la segunda venida de Cristo. Este inclu&#237;a a Hiram Edson, Jos&#233; Bates, Jaime White; Elena Harmon y Jos&#233; Turner.<br \/>\n\t\t&#8220;[&#8230;[. Nos interesa especialmente el grupo de Hiram Edson, Jos&#233; Bates, Jaime White y Elena Harmon, porque formaron el n&#250;cleo de nuestra iglesia.&#8221; (1\/155-156).<\/p>\n<p>2) Vemos que, de los seguidores de Miller, tras el chasco de 1844, se formaron varios grupos; pero los dos m&#225;s importantes que permanecieron, fueron:<\/p>\n<p>a) La Iglesia Cristiana Adventista que observaba el domingo como d&#237;a de reposo. Tengamos bien en cuenta a esta Organizaci&#243;n, porque, como veremos en su lugar correspondiente, por medio de ella aparecer&#225; el Jehovismo.<\/p>\n<p>b) La Iglesia Adventista del S&#233;timo D&#237;a, que no se llamar&#225; as&#237; hasta 1860, ya que, en el principio de su formaci&#243;n, tambi&#233;n observaba el domingo como d&#237;a de reposo hasta 1846, cuando aceptaron de forma oficial el reposo del s&#225;bado, tras debatir este tema en un congreso celebrado a finales del a&#241;o anterior. Antes de esta fecha, hubo algunos adventistas que empezaron a observar el s&#225;bado por su cuenta, a ra&#237;z de que Raquel Oakes (miembro de la Iglesia Bautista del S&#233;ptimo D&#237;a) transmitiera esta ense&#241;anza al pastor adventista Federico Wheeler, en cuya iglesia estuvo escuchando su predicaci&#243;n un domingo tras \u00abel chasco&#8221; en 1844. Los White (Jaime y Elena) no aceptaron el s&#225;bado hasta despu&#233;s de agosto de 1846; t&#233;ngase esto en cuenta por las implicaciones que tiene para ella y sus visiones anteriores a esta fecha, desde el punto de vista del Adventismo, lo veremos m&#225;s adelante (1\/158-161, 443-444).<\/p>\n<p>\n<b>Cap&#237;tulo IV<\/p>\n<p>\nEL AMA&#209;O DEL CHASCO<\/b><\/p>\n<p>1) Como hemos visto, el mensaje de Miller y sus seguidores consist&#237;a &#250;nicamente en anunciar la segunda venida de Cristo a la Tierra para el d&#237;a 22 de octubre de 1844; en este d&#237;a, por tanto, tendr&#237;a lugar el fin del mundo.<\/p>\n<p>2) Cuando lleg&#243; esa fecha y no sucedi&#243; nada de lo que hab&#237;an anunciado, no s&#243;lo obtuvieron un &#8220;chasco&#8221;, como dice ahora el Adventismo, sino que result&#243; que todo su mensaje hab&#237;a fallado. Por consiguiente, no les quedaba absolutamente nada de todo lo que hab&#237;an predicado hasta esa fecha. As&#237;, pues, lo &#250;nico que pod&#237;an hacer era reconocer que el mensaje anunciado por todos los milleritas no hab&#237;a sido nada m&#225;s que un error de bulto.<\/p>\n<p>3) Ahora bien, en lugar de reconocer eso, el grupo que dio lugar a la Iglesia Adventista del S&#233;ptimo D&#237;a, busc&#243; hasta que hall&#243; &#8220;otra explicaci&#243;n&#8221;:<\/p>\n<p>     \t&#8220;Pero hallaron otra explicaci&#243;n que se&#241;alaba otro acontecimiento en vez de la segunda venida de Cristo. Este grupo inclu&#237;a a Hiram Edson, Jos&#233; Bates, Jaime White, Elena Harmon y Jos&#233; Turner&#8221;. (1\/155).<\/p>\n<p>4) La nueva explicaci&#243;n consisti&#243; en lo siguiente:<\/p>\n<p>a) Hab&#237;an explicado que los 2.300 d&#237;as de Daniel 8:14 terminaban el d&#237;a 22 de octubre de 1844; por tanto, en esta fecha, tendr&#237;a lugar la purificaci&#243;n del santuario a que se refiere ese texto de Daniel, interpretando, por purificaci&#243;n del santuario, la purificaci&#243;n de la Tierra y, por consiguiente, esto supon&#237;a la segunda venida de Cristo.<\/p>\n<p>b) Despu&#233;s, la &#8220;otra explicaci&#243;n&#8221; consisti&#243; en decir que la fecha del 22 de octubre de 1844 era buena; pero se hab&#237;an equivocado en lo que era el acontecimiento que deb&#237;a producirse en esa fecha; pues, en lugar de venir Cristo a purificar la Tierra, lo que sucedi&#243; en esa fecha es que Cristo entr&#243; en el lugar sant&#237;simo y empez&#243; a purificar el santuario del cielo; uno del grupo, Hiram Edson, dijo que &#233;l lo vio en visi&#243;n:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Aquel d&#237;a pas&#243; y Jes&#250;s no hab&#237;a venido. En la quinta de Hiram Edson hubo mucho llanto, como en centenares de otros lugares de reuni&#243;n. Los creyentes se preguntaban uno a otro: &#191;Nos han enga&#241;ado las Escrituras? Diligentes estudios posteriores revelaron que el tiempo prof&#233;tico era correcto pero que el acontecimiento a ocurrir en esa fecha hab&#237;a sido interpretado equivocadamente.&#8221; (1\/154).<br \/>\n\t\t&#8220;[&#8230;] La equivocaci&#243;n de ellos consisti&#243; en no comprender lo que era el santuario ni la naturaleza de su purificaci&#243;n.&#8221; (3\/243).<br \/>\n\t\t&#8220;Edson escribe: &#8216;Vi distinta y claramente que nuestro sumo sacerdote, en vez de salir del lugar santo del santuario celestial, para venir a esta tierra [&#8230;], al fin de los dos mil trescientos d&#237;as, aquel d&#237;a entraba por primera vez en el segundo departamento del santuario y ten&#237;a una obra que realizar en el lugar sant&#237;simo antes de regresar a esta tierra&#8217;.&#8221; (1\/156).<\/p>\n<p>5) La visi&#243;n que dijo haber tenido Edson, fue ratificada por las visiones que dicen que tuvo despu&#233;s la Sra. White, que explica que Cristo, desde que ascendi&#243; al cielo hasta el d&#237;a 22 de octubre de 1844, estuvo en el lugar santo del santuario celestial y, en esa fecha, pas&#243; al lugar sant&#237;simo y empez&#243; a purificar los pecados de los creyentes; cuando termine de hacer esa obra de purificaci&#243;n, tendr&#225; lugar la segunda venida. A esta obra que dicen que hace Cristo desde aquel d&#237;a, la llaman &#8220;purificaci&#243;n del santuario&#8221; y &#8220;juicio investigador&#8221;; y hacen un paralelo de la obra de Cristo desde que ascendi&#243; al cielo con lo que hac&#237;an los sacerdotes en el lugar santo, y el sumo sacerdote una vez al a&#241;o en el lugar sant&#237;simo del santuario terrenal:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Se me mostr&#243; &#8211; dice la Sra. White &#8211; el amargo chasco que sufri&#243; el pueblo de Dios por no ver a Jes&#250;s en la fecha que lo esperaban. No sab&#237;an por qu&#233; el Salvador no hab&#237;a venido, pues no ve&#237;an prueba alguna de que no hubiese terminado el tiempo prof&#233;tico. Dijo el &#225;ngel: &#8216;&#191;Ha fallado la palabra de Dios? &#191;Ha faltado Dios en cumplir sus promesas? No; ha cumplido cuanto prometi&#243;. Jes&#250;s se ha levantado a cerrar la puerta del lugar santo del santuario celestial, y ha abierto una puerta en el lugar sant&#237;simo y ha entrado a purificar el santuario. [&#8230;].<br \/>\n\t\t&#8220;Tambi&#233;n se me mostr&#243; en la tierra un santuario con dos departamentos. Se parec&#237;a al del cielo, y se me dijo que era una figura del celestial. [&#8230;]. El sacerdote oficiaba en ambos departamentos del terrenal. Entraba diariamente en el primer departamento, y s&#243;lo una vez al a&#241;o en el lugar sant&#237;simo para purificarlo de los pecados all&#237; transferidos. [&#8230;].<br \/>\n\t\t&#8220;[&#8230;]. As&#237; como el sacerdote entraba una vez al a&#241;o en el lugar sant&#237;simo para purificar el santuario terrenal, tambi&#233;n Jes&#250;s entr&#243; en el lugar sant&#237;simo del celestial al fin de los 2.300 d&#237;as de Daniel 8, en 1844, para hacer la expiaci&#243;n final por todos los que pudiesen recibir el beneficio de su mediaci&#243;n, y purificar de este modo el santuario.&#8221; (3\/250-253).<br \/>\n\t\t&#8220;El servicio del sacerdote durante el a&#241;o en el primer departamento del santuario, &#8216;dentro del velo&#8217; que formaba la entrada y separaba el lugar santo del atrio exterior, representa la obra y el servicio a que dio principio Cristo al ascender al cielo. [&#8230;].<br \/>\n\t\t&#8220;Este ministerio sigui&#243; efectu&#225;ndose durante dieciocho siglos en el primer departamento del santuario. La sangre de Cristo, ofrecida en beneficio de los creyentes arrepentidos, les aseguraba perd&#243;n y aceptaci&#243;n cerca del Padre, pero no obstante sus pecados permanec&#237;an inscritos en los libros de registro. Como en el servicio t&#237;pico hab&#237;a una obra de expiaci&#243;n al fin del a&#241;o, as&#237; tambi&#233;n, antes de que la obra de Cristo para la redenci&#243;n de los hombres se complete, queda por hacer una obra de expiaci&#243;n para quitar el pecado del santuario. Este es el servicio que empez&#243; cuando terminaron los 2.300 d&#237;as. Entonces, as&#237; como lo hab&#237;a anunciado Daniel el profeta, nuestro Sumo Sacerdote entr&#243; en el lugar sant&#237;simo, para cumplir la &#250;ltima parte de su solemne obra: la purificaci&#243;n del santuario.&#8221; (2\/473-474).<br \/>\n\t\t&#8220;En ambos servicios, el t&#237;pico y el real, la purificaci&#243;n debe efectuarse con sangre; en aqu&#233;l con sangre de animales; en &#233;ste, con la sangre de Cristo. [&#8230;] La remisi&#243;n, o sea el acto de quitar los pecados, es la obra que debe realizarse.&#8221; (2\/470).<br \/>\n\t\t&#8220;La obra del juicio investigador y el acto de borrar los pecados deben realizarse antes del segundo advenimiento del Se&#241;or. En vista de que los muertos han de ser juzgados seg&#250;n las cosas escritas en los libros, es imposible que los pecados de los hombres sean borrados antes del fin del juicio en que sus vidas han de ser examinadas. [&#8230;] Cuando el juicio investigador haya concluido, Cristo vendr&#225; con su recompensa para dar a cada uno seg&#250;n sus obras.<br \/>\n\t\t&#8220;[&#8230;].<br \/>\n\t\t&#8220;En el tiempo se&#241;alado para el juicio &#8211; al fin de los 2.300 d&#237;as, en 1844 &#8211; empez&#243; la obra de investigaci&#243;n y el acto de borrar los pecados. Todos los que hayan profesado el nombre de Cristo deben pasar por ese riguroso examen.&#8221; (2\/539-540).<\/p>\n<p>6) Por tanto, el ama&#241;o del chasco que tuvo lugar el d&#237;a 22 de octubre de 1844, consisti&#243; en decir que el acontecimiento de la segunda venida de Cristo, que se ten&#237;a que haber producido en ese d&#237;a (como hab&#237;an anunciado) estaba equivocado; porque lo que ten&#237;an que haber anunciado era que, en dicho d&#237;a, Cristo iba a comenzar, en el Cielo, el \u00abjuicio investigador\u00bb o \u00abpurificaci&#243;n del santuario\u00bb. As&#237; retuvieron la fecha de 1844, y cambiaron el acontecimiento que ten&#237;a que haberse producido en ella seg&#250;n su anuncio.<\/p>\n<p>\n<b>Cap&#237;tulo V<\/p>\n<p>\nEL PECULIAR MENSAJE DEL ADVENTISMO<\/b><\/p>\n<p>1) Como acabamos de ver, el mensaje que anunciaba la segunda venida de Cristo para el 22 de octubre de 1844, result&#243; totalmente err&#243;neo y qued&#243; anulado al llegar esa fecha; pero el Adventismo sustituy&#243; ese mensaje err&#243;neo por otro mensaje: el mensaje de que , en esa misma fecha (que mantuvieron como aut&#233;ntica), hab&#237;a comenzado Cristo en el cielo el &#8220;juicio investigador&#8221; o &#8220;purificaci&#243;n del santuario&#8221;, todo fundado en Daniel 8:14, seg&#250;n la interpretaci&#243;n que hace el Adventismo de este texto, de acuerdo con ciertas visiones, especialmente las de la Sra. White.<\/p>\n<p>2) Por consiguiente, un a&#241;o despu&#233;s del &#8220;chasco&#8221;, en 1845, el Adventismo no ten&#237;a otra doctrina nada m&#225;s que la de la \u00abpurificaci&#243;n del santuario\u00bb (o \u00abjuicio investigador\u00bb); en este a&#241;o 1845, discutieron esta doctrina junto con el tema del s&#225;bado en un congreso:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;En el congreso b&#237;blico convocado por Hiram Edson, en Port Gibson, a finales de 1845, se discutieron las doctrinas principales sobre las cuales se funda nuestra iglesia. El capit&#225;n Bates aprendi&#243; m&#225;s acerca del santuario y Edson aprendi&#243; acerca del s&#225;bado.&#8221; (1\/160-161).<\/p>\n<p>3) Seg&#250;n hemos observado, en el cap&#237;tulo III, la doctrina del s&#225;bado les fue transmitida por Raquel Oakes (de la Iglesia Bautista del S&#233;ptimo D&#237;a). Por consiguiente, el Adventismo no sac&#243; la doctrina del s&#225;bado de la Biblia, por un estudio que hiciera en ella; ni siquiera obtuvo la ense&#241;anza del s&#225;bado por medio de las visiones de su profetisa, Sra. White; m&#225;s a&#250;n, esta se&#241;ora no se interes&#243; en el asunto del s&#225;bado hasta despu&#233;s de contraer matrimonio el 30 de agosto de 1846 (146\/52):<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Hemos o&#237;do poco acerca de Jaime y Elena White, que se hab&#237;an casado en agosto de 1846. Jaime hab&#237;a sido invitado al congreso de Port Gibson, convocado por Edson, pero no pudo asistir. Elena se hab&#237;a encontrado con Jos&#233; Bates dos veces antes de su casamiento y en ambas ocasiones lo hab&#237;a o&#237;do explicar el tema del s&#225;bado. Pero los White no se impresionaron con la importancia de esta doctrina. Despu&#233;s de su casamiento, los White estudiaron un folleto que Bates hab&#237;a publicado y aceptaron en seguida el mensaje del s&#225;bado.&#8221; (1\/161).<\/p>\n<p>4) Por consiguiente, la &#250;nica doctrina que constituye el peculiar mensaje del Adventismo desde 1844 es la doctrina de la  &#8220;purificaci&#243;n del santuario&#8221; o &#8220;juicio investigador&#8221;. Esta &#250;nica doctrina, y s&#243;lo ella, fue la causa de que la Iglesia Adventista del S&#233;ptimo D&#237;a se fundara en 1844, tras \u00abel chasco&#8221;, y exista desde entonces. Despu&#233;s fueron adoptando las dem&#225;s doctrinas que tienen; pero esas otras doctrinas ya se hallaban en otras iglesias, como es el caso del s&#225;bado. Por consiguiente, el mensaje del santuario es la &#8220;raz&#243;n de ser&#8221; de la Iglesia Adventista del S&#233;ptimo D&#237;a &#8220;desde 1844&#8221;. As&#237; lo reconoce el Dr. Jean Z&#252;rcher, un alto dirigente de esta Iglesia en Europa, y que tambi&#233;n fue, en los a&#241;os sesenta, director y profesor del Seminario Adventista en Francia, donde impart&#237;a clases sobre &#8220;Daniel y Apocalipsis&#8221;; &#233;l lo dice as&#237;:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;La profec&#237;a de las 2.300 tardes y ma&#241;anas constituye, en efecto, un per&#237;odo prof&#233;tico &#250;nico en la Biblia. Este per&#237;odo prof&#233;tico no se encuentra mencionado m&#225;s que en el libro de Daniel y no tiene equivalente en ninguna otra parte de las Escrituras. De su interpretaci&#243;n depende no solamente nuestra ense&#241;anza acerca del santuario celestial y la doctrina del juicio, sino incluso nuestra raz&#243;n de ser como movimiento adventista desde 1844. Por eso ninguna otra profec&#237;a tiene m&#225;s importancia para la Iglesia Adventista que la de Daniel 8:14, tanto desde el punto de vista doctrinal como desde el punto vista hist&#243;rico.&#8221; (4\/12).<br \/>\n\t\t&#8220;El pueblo de Dios deber&#237;a comprender claramente el asunto del santuario y del juicio investigador.&#8221; (2\/542).<\/p>\n<p>5) Es evidente que el peculiar mensaje del Adventismo y la causa de su existencia desde 1844 es la doctrina de la &#8220;purificaci&#243;n del santuario&#8221;, basada &#250;nicamente en la frase &#8220;el santuario ser&#225; purificado&#8221; (de Daniel 8:14); y, a partir de esa doctrina y en relaci&#243;n con ella, establecieron despu&#233;s otras doctrinas referentes a cualquier &#233;poca de la historia de la salvaci&#243;n: <\/p>\n<p>\t\t\u00ab[&#8230;] la doctrina del santuario se convirti&#243; en el microcosmos del plan de salvaci&#243;n. Esta ense&#241;anza no s&#243;lo fue la &#8216;llave&#8217; que abri&#243; el misterio del Chasco de 1844, sino que &#8216;revel&#243; todo un sistema de verdades, que formaban un conjunto armonioso [&#8230;]. La luz del santuario iluminaba lo pasado, lo presente y lo porvenir&#8217;.\u00bb (146\/260). <\/p>\n<p>6) En la Tercera parte, demostraremos que la palabra &#8220;purificado&#8221; de Daniel 8:14 es una err&#243;nea traducci&#243;n, y, por tanto, toda la fallida ense&#241;anza de Guillermo Miller para el 22 de octubre de 1844, y el peculiar mensaje del Adventismo, fundado en la misma palabra, &#8220;purificado&#8221;, no tiene ni un &#225;tomo de apoyo en la Biblia; y, si esa palabra, &#8220;purificado&#8221;, hubiera estado bien traducida en la Biblia usada por Miller, nunca hubiera aparecido el Adventismo ni el Jehovismo.    <\/p>\n<p>\n<b>Segunda parte<\/p>\n<p>EL DESMONTAJE DE LOS C&#193;LCULOS PARA LLEGAR A 1844<\/b><\/p>\n<p>\n       Sobre arena, un edificio<br \/>\n       sostenerse no podr&#225;,<br \/>\n       y un c&#225;lculo tan ficticio<br \/>\n       la Historia lo arruinar&#225;.<\/p>\n<p>\n<b>Cap&#237;tulo primero<\/p>\n<p>EL FUNDAMENTO DEL MENSAJE DE GUILLERMO MILLER<\/b><\/p>\n<p>\n1) Miller predic&#243; el mensaje de que el d&#237;a 22 de octubre de 1844 tendr&#237;a lugar la segunda venida de Cristo, como ya hemos visto en la primera parte.<\/p>\n<p>2) Ese mensaje estaba fundado en Daniel 8:14, que, seg&#250;n la versi&#243;n usada por Miller, como se ve por las citas aportadas ahora por el Adventismo, dec&#237;a igual que la  Reina-Valera, que dice as&#237;:<\/p>\n<p>\t&#8220;[&#8230;]: Hasta dos mil trescientas tardes y ma&#241;anas; luego el santuario ser&#225; purificado.&#8221; (5\/823).<\/p>\n<p>3) En efecto, de este texto sac&#243; Miller los dos componentes de su mensaje:<\/p>\n<p>a) De la frase: &#8220;dos mil trescientas tardes y ma&#241;anas&#8221;, interpretadas como 2.300 d&#237;as, sac&#243; la fecha de 1844.<\/p>\n<p>b) De la expresi&#243;n: &#8220;el santuario ser&#225; purificado&#8221;, sac&#243; la doctrina de que el santuario que deb&#237;a ser purificado en 1844 era la Tierra, lo que supon&#237;a la segunda venida de Cristo en esa fecha, como ya hemos visto en la primera parte.<\/p>\n<p>4) por consiguiente, tenemos que estudiar estos dos puntos, para demostrar el error en el que incurri&#243; Miller, que construy&#243; todo su mensaje &#8220;sobre la arena&#8221;, como probaremos en lo sucesivo; por tanto, vamos a ver c&#243;mo hizo los c&#225;lculos para llegar a 1844; despu&#233;s revisaremos cada fecha de esos c&#225;lculos; y, en la tercera parte, estudiaremos el tema de la \u00abpurificaci&#243;n del santuario\u00bb.<\/p>\n<p>a) Los 2.300 d&#237;as (de Daniel 8:14) fueron convertidos en 2.300 a&#241;os, sirvi&#233;ndose de dos textos: N&#250;meros 14:34 y Ezequiel 4:6, de los cuales sacan la medida de que &#8220;un d&#237;a = a un a&#241;o&#8221;.<\/p>\n<p>b) Despu&#233;s relacion&#243; estos 2.300 a&#241;os con la profec&#237;a de las 70 semanas de Daniel 9:24-27, y lleg&#243; a la conclusi&#243;n de que estos dos per&#237;odos de tiempo empezaban en la misma fecha, siendo las 70 semanas el primer tramo de los 2.300 d&#237;as; es decir, cuando se acabara el tramo de las 70 semanas, se a&#241;adir&#237;a el resto de los 2.300 d&#237;as.<\/p>\n<p>c) Ahora le faltaba encontrar la fecha para empezar a contar las 70 semanas de Daniel. El texto de este profeta dice que esas semanas se empezar&#237;an a contar:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;[&#8230;] desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusal&#233;n [&#8230;].&#8221; (Daniel 9:25).<\/p>\n<p>d) Miller consider&#243; que esa &#8220;orden&#8221; fue el decreto dado por el rey persa Artajerjes a Esdras, en el s&#233;ptimo a&#241;o de su reinado, seg&#250;n se indica en Esdras 7:6-28.<\/p>\n<p>e) Despu&#233;s de haber hecho los c&#225;lculos que fallaron por tres veces (como ya hemos visto en la primera parte), Miller y los suyos llegaron a la conclusi&#243;n que ese decreto dado por Artajerjes a Esdras (Esdras 7:12-13) &#8220;entr&#243; en vigor&#8221; o &#8220;fue promulgado&#8221; en el oto&#241;o del a&#241;o 457 a. C., y, por tanto, hab&#237;a que empezar a contar los 2.300 a&#241;os desde el oto&#241;o de ese a&#241;o; as&#237;, el final coincidir&#237;a con el oto&#241;o de 1844, en cuyo a&#241;o el d&#237;a 10 del mes s&#233;ptimo del calendario b&#237;blico, en el cual era la purificaci&#243;n del santuario jud&#237;o, coincid&#237;a con el 22 de octubre de dicho a&#241;o; as&#237; se lleg&#243; a esta fecha para la segunda venida de Cristo:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;El simbolismo del d&#237;a de la expiaci&#243;n, que en 1844 cay&#243; el 22 de octubre se combin&#243; con la profec&#237;a de los dos mil trescientos d&#237;as, y los creyentes adventistas se&#241;alaron aquel d&#237;a como el de la purificaci&#243;n del santuario.<br \/>\n\t\t&#8220;Se cre&#237;a que el santuario era la tierra y su purificaci&#243;n la venida de Cristo.&#8221; (1\/128).<br \/>\n\t\t&#8220;Los dos mil trescientos d&#237;as habr&#237;an terminado en la primavera [oto&#241;o meridional] (el d&#237;a de a&#241;o nuevo seg&#250;n el calendario jud&#237;o) de 1844, si el decreto de Artajerjes se hubiera promulgado el primer d&#237;a del a&#241;o 457 AC. Pero siendo que el decreto no se hab&#237;a promulgado hasta el oto&#241;o [primavera meridional] de aquel a&#241;o, los dos mil trescientos a&#241;os no pod&#237;an terminar hasta el oto&#241;o [primavera meridional] de 1844. Un estudio m&#225;s detenido del santuario y su servicio, les revel&#243; que la purificaci&#243;n del santuario ocurr&#237;a el d&#237;a d&#233;cimo del mes s&#233;ptimo. Esto confirmaba la idea de que los dos mil trescientos a&#241;os terminar&#237;an en el oto&#241;o [primavera meridional] porque el d&#237;a d&#233;cimo del mes s&#233;ptimo correspond&#237;a al 22 de octubre de 1844.&#8221; (1\/150-151).<br \/>\nf) La Sra. White (1827-1915),  &#8220;profetisa&#8221; del Adventismo, cuenta todo esto de la siguiente manera:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;La profec&#237;a que parec&#237;a revelar con mayor claridad el tiempo del segundo advenimiento, era la de Daniel 8:14: &#8217;Hasta dos mil y trescientas tardes y ma&#241;anas; entonces ser&#225; purificado el Santuario.&#8217; (V. M.) Siguiendo la regla que se hab&#237;a impuesto, de dejar que las Sagradas Escrituras se interpretasen a s&#237; mismas, Miller lleg&#243; a saber que un d&#237;a en la profec&#237;a simb&#243;lica representa un a&#241;o (N&#250;meros 14:34; Ezequiel 4:6); vio que el per&#237;odo de los 2.300 d&#237;as prof&#233;ticos, o a&#241;os literales, se extend&#237;a mucho m&#225;s all&#225; del fin de la era judaica, y que por consiguiente no pod&#237;a referirse al santuario de aquella econom&#237;a. Miller aceptaba la creencia general de que durante la era cristiana la tierra es el santuario, y dedujo por consiguiente que la purificaci&#243;n del santuario predicha en Daniel 8:14 representaba la purificaci&#243;n de la tierra con fuego en el segundo advenimiento de Cristo. Lleg&#243; pues a la conclusi&#243;n de que si pod&#237;a encontrar el punto de partida de los 2.300 d&#237;as, ser&#237;a f&#225;cil fijar el tiempo del segundo advenimiento. As&#237; quedar&#237;a revelado el tiempo de aquella gran consumaci&#243;n, [&#8230;].&#8221; (2\/371).<\/p>\n<p>g) Ella misma explica el resto de la interpretaci&#243;n de Miller, relacionando los 2.300 d&#237;as con las 70 semanas de Daniel hasta llegar a 1844:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Hab&#237;a un punto importante en la visi&#243;n del cap&#237;tulo octavo, que no hab&#237;a sido explicado, a saber, el que se refer&#237;a al tiempo: el per&#237;odo de los 2.300 d&#237;as; por consiguiente, el &#225;ngel, reanudando su explicaci&#243;n, se espacia en la cuesti&#243;n del tiempo:<br \/>\n\t\t&#8220; &#8216;Setenta semanas est&#225;n determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad. &#8230; Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar a Jerusal&#233;n hasta el Mes&#237;as Pr&#237;ncipe, habr&#225; siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornar&#225;se a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y despu&#233;s de las sesenta y dos semanas se quitar&#225; la vida al Mes&#237;as, y no por s&#237;. &#8230; Y en otra semana confirmar&#225; el pacto a muchos, y a la mitad de la semana har&#225; cesar el sacrificio y la ofrenda.&#8217; (Daniel 9:24-27).<br \/>\n\t\t&#8220;El &#225;ngel hab&#237;a sido enviado a Daniel con el objeto expreso de que le explicara el punto que no hab&#237;a logrado comprender en la visi&#243;n del cap&#237;tulo octavo, el dato relativo al tiempo: &#8216;Hasta dos mil y trescientas tardes y ma&#241;anas; entonces ser&#225; purificado el Santuario.&#8217; Despu&#233;s de mandar a Daniel que &#8216;entienda&#8217; &#8216;la palabra&#8217; y que alcance inteligencia de &#8216;la visi&#243;n&#8217;, las primeras palabras del &#225;ngel son: &#8216;Setenta semanas est&#225;n determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad.&#8217; La palabra traducida aqu&#237; por &#8216;determinadas&#8217;, significa literalmente &#8216;descontadas.&#8217; El &#225;ngel declara que setenta semanas, que representan 490 a&#241;os, deb&#237;an ser descontadas por pertenecer especialmente a los jud&#237;os. &#191;Pero de d&#243;nde fueron descontadas? Como los 2.300 d&#237;as son el &#250;nico per&#237;odo de tiempo mencionado en el cap&#237;tulo octavo, deben constituir el per&#237;odo del que fueron descontadas las setenta semanas; las setenta semanas deben por consiguiente formar parte de los 2.300 d&#237;as, y ambos per&#237;odos deben comenzar juntos. El &#225;ngel declar&#243; que las setenta semanas datan del momento en que sali&#243; el edicto para reedificar a Jerusal&#233;n. Si se puede encontrar la fecha de aquel edicto, queda fijado el punto de partida del gran per&#237;odo de los 2.300 d&#237;as.<br \/>\n\t\t&#8220;El decreto se encuentra en el cap&#237;tulo s&#233;ptimo de Esdras. (Vers. 12-26) Fue expedido en su forma m&#225;s completa por Artajerjes, rey de Persia, en el a&#241;o 457 ant. de J. C. [&#8230;].<br \/>\n\t\t&#8220; &#8216;Desde la salida de la palabra para restaurar y edificar a Jerusal&#233;n hasta el Mes&#237;as Pr&#237;ncipe, habr&#225; siete semanas, y sesenta y dos semanas&#8217; &#8211; es decir sesenta y nueve semanas, o sea 483 a&#241;os. El decreto de Artajerjes fue puesto en vigencia en el oto&#241;o del a&#241;o 457 ant. de J. C. Partiendo de esta fecha, los 483 a&#241;os alcanzan al oto&#241;o del a&#241;o 27 de J. C. [&#8230;] Entonces fue cuando esta profec&#237;a se cumpli&#243;. La palabra &#8216;Mes&#237;as&#8217; significa &#8216; el Ungido&#8217;. En el oto&#241;o del a&#241;o 27 de J. C., Cristo fue bautizado por Juan y recibi&#243; la unci&#243;n del Esp&#237;ritu Santo. [&#8230;].<br \/>\n\t\t&#8220; &#8216;Y en otra semana confirmar&#225; el pacto a muchos.&#8217; La semana de la cual se habla aqu&#237; es la &#250;ltima de las setenta. Son los siete &#250;ltimos a&#241;os del per&#237;odo concedido especialmente a los jud&#237;os. Durante ese plazo que se extendi&#243; del a&#241;o 27 al a&#241;o 34 de J. C., Cristo, primero en persona y luego por intermedio de sus disc&#237;pulos, present&#243; la invitaci&#243;n del Evangelio especialmente a los jud&#237;os. [&#8230;].<br \/>\n\t\t&#8220; &#8216;A la mitad de la semana har&#225; cesar el sacrificio y la ofrenda.&#8217; El a&#241;o 31 de J. C., tres a&#241;os y medio despu&#233;s de su bautismo, nuestro Se&#241;or fue crucificado. [&#8230;].<br \/>\n\t\t&#8220;Hasta aqu&#237; cada uno de los detalles de las profec&#237;as se ha cumplido de una manera sorprendente, y el principio de las setenta semanas queda establecido irrefutablemente en el a&#241;o 457 ant. de J. C. y su fin en el a&#241;o 34 de J. C. Partiendo de esta fecha no es dif&#237;cil encontrar el t&#233;rnimo de los 2.300 d&#237;as. Las setenta semanas &#8211; 490 d&#237;as &#8211; descontadas de los 2.300 d&#237;as, quedan 1.810 d&#237;as. Contando desde 34 de J. C., los 1.810 a&#241;os alcanzan al a&#241;o 1844. Por consiguiente los 2.300 d&#237;as de Daniel 8:14 terminaron  en 1844. Al fin de este gran per&#237;odo prof&#233;tico, seg&#250;n el testimonio del &#225;ngel de Dios, &#8216;el santuario&#8217; deb&#237;a ser &#8216;purificado.&#8217; De este modo la fecha de la purificaci&#243;n del santuario &#8211; la cual se cre&#237;a universalmente que se verificar&#237;a en el segundo advenimiento de Cristo &#8211; qued&#243; definitivamente establecida.&#8221; (2\/372-376).<\/p>\n<p>h) Una vez vista la interpretaci&#243;n de Daniel 8:14 y 9:24-27, para llegar a 1844, presentada por la persona que m&#225;s autoridad tiene en el Adventismo, pasamos a poner, en un gr&#225;fico, los c&#225;lculos que est&#225;n expuestos en esa interpretaci&#243;n:<\/p>\n<p>\nGr&#225;fico primero.<\/p>\n<p>[Para ver el gr&#225;fico debe ver la versi&#243;n PDF de este Estudio]<\/p>\n<p>\ni) Vemos que los 2.300 a&#241;os contados desde el oto&#241;o del a&#241;o 457 a. C. llegan hasta el oto&#241;o del a&#241;o 1844 d. C. El Adventismo cuenta los 490 a&#241;os de las 70 semanas desde la misma fecha que los 2.300 a&#241;os. Cuando terminaron los 490 a&#241;os (que considera que est&#225;n cortados o descontados de los 2.300), los cuales llegan hasta el oto&#241;o del a&#241;o 34 d. C., suman, a esta fecha, los 1.810 a&#241;os restantes de los 2.300, y as&#237; llegan al oto&#241;o del a&#241;o 1844. Veamos ahora, en otros gr&#225;ficos, el desarrollo de los c&#225;lculos de las 70 semanas (o 490 a&#241;os) hechos por el Adventismo:<\/p>\n<p>Gr&#225;fico segundo.<\/p>\n<p>[Para ver el gr&#225;fico debe ver la versi&#243;n PDF de este Estudio]<\/p>\n<p>j) Contando las 69 primeras semanas, de las 70 (Daniel 9:25), o 483 a&#241;os, desde el oto&#241;o del a&#241;o 457 a. C., se llega al oto&#241;o del a&#241;o 27 d. C., cuando (seg&#250;n el Adventismo) Cristo fue bautizado. As&#237;, a la mitad de la &#250;ltima semana ( = 7 a&#241;os), en la primavera del a&#241;o 31 d. C., Jes&#250;s fue crucificado; a esta fecha, se suman los 3 &#189; a&#241;os restantes de la segunda mitad de la &#250;ltima de las 70 semanas, y se llega al oto&#241;o del a&#241;o 34 d. C., donde termina el per&#237;odo de las 70 semanas (o 490 a&#241;os). Al oto&#241;o del a&#241;o 34, se suman los 1.810 a&#241;os restantes de los 2.300, y se llega al oto&#241;o del a&#241;o 1844 (como se ve en el gr&#225;fico primero), que es la fecha buscada a lo largo de todos estos c&#225;lculos. Por tanto, las fechas de los a&#241;os 457 a. C., 27 d. C. 31 y 34 s&#243;lo son hitos para llegar al a&#241;o 1844, que es la fecha fundamental del Adventismo, hasta tal punto que esta fecha figura entre las &#8220;creencias fundamentales&#8221; de la Iglesia Adventista al mismo nivel que la creencia en Dios, en Jesucristo, etc. (6\/254-255). De aqu&#237; que, si se demuestra que alguna de esas cuatro fechas (a&#241;os 457, 27, 31, 34) es falsa, resultar&#225; una cat&#225;strofe para las creencias fundamentales del Adventismo, y para su raz&#243;n de ser (como hemos visto en la primera parte). Por tanto, pasamos a examinar esas cuatro fechas por orden cronol&#243;gico.<\/p>\n<p>\n<b>Cap&#237;tulo II<\/p>\n<p>\nLA FECHA DEL A&#209;O 457 A. C. <\/b><\/p>\n<p>1) El Adventismo cuenta desde el oto&#241;o de este a&#241;o 457 a. C. las 70 semanas de Daniel 9:24-27 y los 2.300 d&#237;as (convertidos en a&#241;os) de Daniel 8:14. En realidad, estos textos de Daniel contienen dos profec&#237;as distintas entre s&#237;, y nada tiene que ver la una con la otra. En efecto, la de Daniel 8:14 fue dada &#8220;En el a&#241;o tercero del reinado del rey Belsasar&#8221; (o Baltasar), seg&#250;n Daniel 8:1, que corresponde al &#8220;a&#241;o 553\/552 a. C.&#8221;, seg&#250;n el mismo Adventismo (7\/tomo 4, p. 828). Por lo que se refiere a la profec&#237;a de Daniel 9:24-27, &#233;sta fue dada &#8220;En el a&#241;o primero de Dar&#237;o hijo de Asuero, de la naci&#243;n de los medos, que vino a ser rey sobre el reino de los caldeos&#8221;, seg&#250;n Daniel 9:1. El Adventismo no tiene ning&#250;n inter&#233;s en precisar, en este lugar de su Comentario B&#237;blico, a qu&#233; fecha corresponde el primer a&#241;o de este Dar&#237;o (que es el mismo mencionado en Daniel 5:31 y 11:1); pero el Jehovismo dice lo siguiente sobre Dar&#237;o el Medo (al que tambi&#233;n llama Dar&#237;o I):<\/p>\n<p>\t&#8220;[&#8230;], por lo menos con un a&#241;o y posiblemente parte de un segundo a&#241;o para Dar&#237;o el Medo, el primer a&#241;o del rey Ciro el Persa quiz&#225;s no haya comenzado sino hasta el a&#241;o 538 a. de la E. C., extendi&#233;ndose hasta el siguiente a&#241;o, 537 a. de la E. C.&#8221; (8\/87).<\/p>\n<p>\t&#8220;El reinado de Dar&#237;o I fue breve; la menci&#243;n del &#8216;primer a&#241;o&#8217; de su reinado infiere que fue rey por lo menos por un a&#241;o completo. (Dn. 9:1; 11:1) Ciro lo sigui&#243; en el trono a fines de 538 y el profeta de Jehov&#225;, Daniel, continu&#243; en un puesto alto. &#8216;En cuanto a este Daniel, prosper&#243; en el reinado de Dar&#237;o y el reinado de Ciro el persa.&#8217; (Dan. 6:2, 28) [&#8230;].&#8221; (9\/13).<\/p>\n<p>2) Por consiguiente, el primer a&#241;o de Dar&#237;o el Medo estar&#237;a en torno al a&#241;o 538 a. C. Un estudio detallado sobre este a&#241;o primero de Dar&#237;o el Medo se halla en (54\/177-200, 469).<\/p>\n<p>3) Por tanto, sabemos que la profec&#237;a de Daniel 8:14 (sobre los 2.300 d&#237;as) fue dada hacia el a&#241;o 552 a. C., y la de Daniel 9:24-27 (sobre las 70 semanas) fue revelada hacia el a&#241;o 538 a. C. Esto supone que entre Daniel 8:14 y Daniel 9:24-27 hay 14 a&#241;os de diferencia; pero parece que al Adventismo le gustar&#237;a borrar esos 14 a&#241;os de historia entre los cap&#237;tulos 8 y 9 de Daniel, para que as&#237; fuera m&#225;s f&#225;cil su teor&#237;a de que las 70 semanas est&#225;n cortadas del per&#237;odo de los 2.300 d&#237;as, y por tanto ambas profec&#237;as comienzan en la misma fecha. He aqu&#237; un intento de borrar esos 14 a&#241;os, realizado por el Dr. Jean Z&#252;rcher (a quien ya nos hemos referido m&#225;s arriba), y publicado en la Revista oficial del Adventismo; dice as&#237;:<\/p>\n<p>\t&#8220;[&#8230;]. Esto es lo que pide Daniel en su oraci&#243;n: &#8216;Dios nuestro &#8230; haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado&#8217; (Dan. 9:17). Es verdad que el profeta pensaba en el santuario terrenal, mientras que el &#225;ngel le habla del santuario celestial. Daniel estaba pensando en los setenta a&#241;os de la profec&#237;a de Jerem&#237;as, cuando Gabriel le declar&#243;: &#8216;Hasta dos mil trescientas tardes y ma&#241;anas; luego el santuario ser&#225; purificado&#8217; (Dan. 8:14).&#8221; (11\/11).<\/p>\n<p>4) Vemos c&#243;mo el Dr. Z&#252;rcher suprime los 14 a&#241;os que separan los cap&#237;tulos 8 y 9 de Daniel, pues, seg&#250;n &#233;l, cuando Daniel estaba orando en el a&#241;o 538 a. C., vino el &#225;ngel y le dijo lo que ya le hab&#237;a dicho en el a&#241;o 552 a. C. (es decir, 14 a&#241;os antes); parece incre&#237;ble que un doctor en Filosof&#237;a razone de esta manera; pero esto s&#243;lo es un amago de los intentos que har&#225;n para conseguir establecer su fundamental fecha de 1844, lo veremos.<\/p>\n<p>5) Por otra parte, en N&#250;meros 14:34 y Ezequiel 4:6, no hay ninguna regla, que diga que en las profec&#237;as dadas en d&#237;as, &#233;stos deban transformarse en a&#241;os; pues en esos dos textos s&#243;lo se trata de dos hechos concretos, en cada uno de los cuales se dice lo contrario del otro: en N&#250;meros 14:34, se afirma &#8220;un a&#241;o por cada d&#237;a&#8221;, mientras que, en Ezequiel 4:6, se informa: &#8220;d&#237;a por a&#241;o&#8221;. Veamos esos dos textos dentro de sus contextos:<\/p>\n<p>a) Dios orden&#243; a Mois&#233;s que enviara doce hombres a reconocer la tierra de Cana&#225;n, donde deb&#237;an entrar los israelitas; los doce esp&#237;as tardaron 40 d&#237;as en reconocer aquella tierra (N&#250;meros 13:1-25). Diez de los doce dieron un informe negativo, que arrastr&#243; a los israelitas a rechazar la orden de Dios para entrar en Cana&#225;n; entonces, Dios dijo que todos los que tuvieran de 20 a&#241;os para arriba, morir&#237;an en el desierto, excepto Caleb y Josu&#233; (N&#250;meros 14:1-30); por tanto, para que los desobedientes murieran en el desierto, Dios los castig&#243; a deambular por all&#237; 40 a&#241;os, un a&#241;o por cada d&#237;a que hab&#237;an tardado en reconocer la tierra:<\/p>\n<p>\t&#8220;Conforme al n&#250;mero de los d&#237;as, de los cuarenta d&#237;as en que reconocisteis la tierra, llevar&#233;is vuestras iniquidades cuarenta a&#241;os, un a&#241;o por cada d&#237;a; y conocer&#233;is mi castigo.&#8221; (N&#250;meros 14:34).<\/p>\n<p>b) En Ezequiel cap&#237;tulos 4 y 5, Dios anuncia, mediante una serie de acciones que ordena realizar al profeta, el sitio y destrucci&#243;n de Jerusal&#233;n, lo cual se explica en 2 Reyes 25:1-10. Entre esos gestos simb&#243;licos, Ezequiel tuvo que realizar dos, que consist&#237;an en cargar Dios, simb&#243;licamente, la maldad de la casa de Israel, que hab&#237;a durado 190 a&#241;os, sobre el profeta, reduci&#233;ndola a 190 d&#237;as ( un d&#237;a por cada a&#241;o), que el profeta ten&#237;a que dormir sobre el lado izquierdo; despu&#233;s, como la maldad de la casa de Israel hab&#237;a durado 40 a&#241;os, Dios ordena, al profeta, que duerma otros cuarenta d&#237;as sobre el lado derecho, y dice:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;[&#8230;], y llevar&#225;s la maldad de la casa de Jud&#225; cuarenta d&#237;as; d&#237;a por a&#241;o, d&#237;a por a&#241;o te lo he dado.&#8221; (Ezequiel 4:6).<\/p>\n<p>6) Como es evidente, estos dos pasajes van en sentido contrario. En el primero, los 40 d&#237;as se transforman en 40 a&#241;os; en el segundo, los 40 a&#241;os se convierten en 40 d&#237;as. Por tanto, en estos dos pasajes no hay ninguna regla prof&#233;tica, sino un castigo real en el primer caso, y un castigo simb&#243;lico en el segundo. Si alguien quiere coger estos dos textos (N&#250;meros 14:34 y Ezequiel 4:6), para establecer una regla que mida el tiempo prof&#233;tico, tiene que, seg&#250;n el primer texto, transformar los d&#237;as en a&#241;os (40 d&#237;as = 40 a&#241;os), y, seg&#250;n el segundo texto, tiene que convertir los a&#241;os en d&#237;as (40 a&#241;os = 40 d&#237;as). Muchos, por no fijarse bien en lo que dicen estos dos textos b&#237;blicos, han aplicado (cada uno como bien le ha parecido en cuanto al punto de partida) el invento de esa regla o norma, que no existe en ninguna parte, y todos sus c&#225;lculos han terminado en un rotundo fracaso; en ninguna ocasi&#243;n se ha cumplido lo que han anunciado con unos c&#225;lculos hechos con esa regla (v&#233;ase el Ap&#233;ndice 1). Por tanto, cuando la Biblia da profec&#237;as en d&#237;as, los d&#237;as s&#243;lo son d&#237;as (v&#233;ase el Ap&#233;ndice 2). S&#243;lo, en las 70 semanas de Daniel, se cuenta un a&#241;o por cada d&#237;a; pero la medida no viene de esos dos textos que comentamos, sino de un hecho que simboliza lo anunciado en las 70 semanas (lo cual s&#237; se cumpli&#243; al pie de la letra); adem&#225;s, en estos dos casos, la medida del tiempo no se da en d&#237;as, sino en semanas, y, en uno de ellos, se dice claramente que son semanas de a&#241;os (v&#233;ase el Ap&#233;ndice 3 y el Ap&#233;ndice 9).<\/p>\n<p>7) Por tanto, los 2.300 d&#237;as de Daniel 8:14 son d&#237;as literales (v&#233;ase el Ap&#233;ndice 2); se trata de los d&#237;as que se iba a tardar en reconstruir el templo de Jerusal&#233;n que, cuando se dio la profec&#237;a de Daniel 8: 14 en el a&#241;o 552 a. C., estaba destruido desde el a&#241;o 19 del reinado de Nabucodonosor (2 Reyes 25:8-10), que es el a&#241;o 586 a. C. (54\/200-228). En efecto:<\/p>\n<p>a) En Jerem&#237;as 17:27, se anuncia la destrucci&#243;n de Jerusal&#233;n. Esta destrucci&#243;n fue realizada, como queda indicado, en el a&#241;o 586 a. C., cuando el templo tambi&#233;n fue destruido, seg&#250;n se explica en 2 Reyes 25:8-10.<\/p>\n<p>b) Seg&#250;n Daniel 8:1, en el a&#241;o 552 a. C., se anuncia la restauraci&#243;n de ese templo en Daniel 8:14, la cual fue terminada y el templo dedicado en el sexto a&#241;o del reinado del rey Dar&#237;o, seg&#250;n se dice en Esdras 6:15-18. Este rey es Dar&#237;o I, y su sexto a&#241;o (seg&#250;n el Adventismo) corresponde al a&#241;o 515 a. C. (7\/tomo III, p. 363). (V&#233;ase el Ap&#233;ndice 2).<\/p>\n<p>c) En Daniel 9:26, se vuelve a anunciar la destrucci&#243;n de Jerusal&#233;n y del templo, lo cual sucedi&#243; en el a&#241;o 70 d. C. por medio de las legiones romanas al mando del pr&#237;ncipe Tito, hijo del emperador romano Vespasiano (7\/tomo V, p. 484).<\/p>\n<p>8) Es evidente que el hecho de convertir los 2.300 d&#237;as en 2.300 a&#241;os no tiene base b&#237;blica; de ah&#237;, los intentos del Adventismo para &#8220;cortar&#8221; las 70 semanas de los 2.300 d&#237;as de Daniel 8:14, empezando los dos per&#237;odos al mismo tiempo en el a&#241;o 457 a. C., como se ve en el gr&#225;fico primero de m&#225;s arriba; pero ese subterfugio no le sirve para sus fines; porque no le salen las cuentas en su c&#225;lculo de las 70 semanas de Daniel 9:24-27, como vamos a demostrar a continuaci&#243;n.<\/p>\n<p>9) En Daniel 9.25, se dice que las 70 semanas se empezar&#237;an a contar &#8220;desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusal&#233;n [&#8230;]&#8221;.<\/p>\n<p>10) En Esdras 7:12-13, el rey persa Artajerjes dice, al sacerdote jud&#237;o Esdras, en su decreto:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Artajerjes rey de reyes, a Esdras, sacerdote y escriba erudito en la ley del Dios del cielo: Paz.<br \/>\n\t\t&#8220;Por m&#237; es dada orden que todo aquel en mi reino, del pueblo de Israel y de sus sacerdotes y levitas, que quiera ir contigo a Jerusal&#233;n, vaya.&#8221;<\/p>\n<p>11) No se dice en qu&#233; d&#237;a dio el rey Artajerjes esta orden; pero s&#237; se afirma en la Biblia:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;[&#8230;], este Esdras subi&#243; de Babilonia. [&#8230;] Y con &#233;l subieron a Jerusal&#233;n algunos de los hijos de Israel, y de los sacerdotes, levitas, cantores, porteros y sirvientes del templo, en el s&#233;ptimo a&#241;o del rey Artajerjes. Y lleg&#243; a Jerusal&#233;n en el mes quinto del a&#241;o s&#233;ptimo del rey. Porque el d&#237;a primero del primer mes fue el principio de la partida de Babilonia, y al primero del mes quinto lleg&#243; a Jerusal&#233;n, [&#8230;].&#8221; (Esdras 7:6-9).<\/p>\n<p>12) Vemos con claridad que, aunque no se dice en qu&#233; d&#237;a se emiti&#243; esa orden del rey Artajerjes, est&#225; claramente expresado que ese viaje a Jerusal&#233;n se realiz&#243; en el a&#241;o s&#233;ptimo del rey Artajerjes, y que salieron de Babilonia en el d&#237;a primero del primer mes, que es Nis&#225;n, equivalente al mes de abril (aproximadamente); y llegaron a Jerusal&#233;n el d&#237;a primero del mes quinto, que es Av, el cual corresponde al mes de agosto (aproximadamente), (12\/73, 107). As&#237; que el viaje empez&#243; a primeros de abril, y llegaron a Jerusal&#233;n a primeros de agosto del a&#241;o s&#233;ptimo del reinado del rey Artajerjes. Ahora hay que calcular dos cosas:<\/p>\n<p>a) A qu&#233; a&#241;o del calendario juliano corresponde el a&#241;o s&#233;ptimo del reinado de Artajerjes.<\/p>\n<p>b) En qu&#233; momento, dentro de ese a&#241;o s&#233;ptimo, el rey Artajerjes emiti&#243; esa &#8220;orden&#8221;, para realizar ese viaje a Jerusal&#233;n.<\/p>\n<p>13) Sobre el a&#241;o s&#233;ptimo de Artajerjes, el Adventismo dice:<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Uno de los papiros de doble fecha descubiertos en la colonia jud&#237;a de Elefantina, Egipto [&#8230;], fue escrito en el a&#241;o de ascensi&#243;n al trono de Artajerjes, en enero del 464 a. C. [&#8230;]. Compar&#225;ndolo con otros registros, antiguos, se puede deducir que, mediante el c&#243;mputo jud&#237;o, el &#8216;comienzo de su reinado&#8217; o &#8216;a&#241;o ascensional&#8217; comenz&#243; despu&#233;s del A&#241;o Nuevo jud&#237;o de 465 a. C. y termin&#243; en el siguiente A&#241;o Nuevo jud&#237;o, en septiembre-octubre del 464 a. C. Entonces, su &#8216;primer a&#241;o&#8217; (su primer a&#241;o calendario completo) habr&#237;a sido desde septiembre-octubre del 464 a. C. hasta septiembre-octubre del 463 a. C. El 7&#186; a&#241;o de Artajerjes se extender&#237;a entonces, desde el oto&#241;o (septiembre-octubre) del 458 a. C. hasta el oto&#241;o del 457 a. C. [&#8230;].&#8221; (7\/tomo 4, p. 879).<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Artajerjes ascendi&#243; al trono a finales del a&#241;o 465 A. C. Pero el a&#241;o 465-464 A. C. no fue el primero de Artajerjes. [&#8230;] Tanto jud&#237;os como persas contaban los a&#241;os del reinado de los monarcas a partir de fechas fijas. Los jud&#237;os contaban los a&#241;os civiles de oto&#241;o a oto&#241;o, comenzando con el 1&#186; de Tisri (Septiembre). El per&#237;odo que iba desde la ascensi&#243;n al trono hasta el siguiente d&#237;a 1&#186; de Tisri era denominado &#8216;comienzo del reinado&#8217; [&#8230;]. Ahora se acostumbra llamarlo &#8216;a&#241;o ascensional&#8217;. Pod&#237;a durar d&#237;as o meses. Reci&#233;n al terminar comenzaba el primer a&#241;o de reinado.&#8221; (13\/tomo III, p. 223).<\/p>\n<p>14) Por otra parte, tenemos la siguiente informaci&#243;n sobre el comienzo del reinado de Artajerjes, cuando sucedi&#243; a su padre Jerjes:<br \/>\n\t\t&#8220;JERJES. Rey de Persia, llamado Asuero en lat&#237;n, hijo de Dar&#237;o I, n. hacia el a&#241;o 519 a. de J. C. y m. en 465. [&#8230;], siendo asesinado, junto con su hijo mayor Dar&#237;o, por el jefe de la guardia, Artab&#225;n, en Diciembre de 465 &#243; Enero del 464, que fue muerto el mismo d&#237;a. Le sucedi&#243; su hijo Artajerjes I.&#8221; (14\/tomo 28, pp. 2669-2670).<\/p>\n<p>15) Recogiendo ahora, en un gr&#225;fico, toda la informaci&#243;n de estas tres &#250;ltimas citas, veremos con claridad d&#243;nde queda situado el a&#241;o 7&#186; del rey Artajerjes en el calendario juliano.<\/p>\n<p>\t\t\t\t\t\t\tGr&#225;fico tercero.<\/p>\n<p>[Para ver este gr&#225;fico debe ver la versi&#243;n PDF de este Estudio]<\/p>\n<p>16) Observamos, en este gr&#225;fico, que los a&#241;os del calendario jud&#237;o, que van de oto&#241;o a oto&#241;o, comprenden el &#250;ltimo trimestre de un a&#241;o juliano m&#225;s los tres primeros trimestres del a&#241;o siguiente. El &#8220;a&#241;o ascensional&#8221; de Artajerjes comenz&#243; entre finales de diciembre del a&#241;o 465 a. C. y primeros d&#237;as de enero del a&#241;o 464 a. C. y termin&#243; por finales de septiembre del a&#241;o 464 a. C. Tambi&#233;n vemos d&#243;nde empez&#243; y termin&#243; el viaje que hizo Esdras a Jerusal&#233;n en el a&#241;o 7&#186; del reinado de Artajerjes; se observa que este a&#241;o 7&#186;  comprende el &#250;ltimo trimestre del a&#241;o 458 a. C. y los tres primeros trimestres del a&#241;o 457 a. C.<br \/>\n17) Una vez averiguado a qu&#233; a&#241;o del calendario juliano corresponde el a&#241;o 7&#186; de Artajerjes, nos queda deducir en qu&#233; momento, dentro de ese a&#241;o 7&#186;, emiti&#243; el rey Artajerjes esa &#8220;orden&#8221;, para realizar ese viaje a Jerusal&#233;n, que es lo que hemos indicado m&#225;s arriba, en el punto 12-b.<\/p>\n<p>18) Es evidente que la &#8220;orden&#8221;, para realizar ese viaje, tuvo que emitirse antes de comenzar dicho viaje. L&#243;gica y evidentemente los hechos cronol&#243;gicos sucedieron as&#237;:<\/p>\n<p>a) El rey Artajerjes emite la &#8220;orden&#8221; para el viaje.<\/p>\n<p>b) La &#8220;orden&#8221; dice que todo el que quiera ir &#8220;en mi reino&#8221; a Jerusal&#233;n, se re&#250;na en Babilonia; por tanto, la &#8220;orden&#8221; debe darse a conocer por todo el reino del rey Artajerjes.<\/p>\n<p>c) Cuando los jud&#237;os que viv&#237;an en el reino persa de Artajerjes, conocieron esa &#8220;orden&#8221;, los que quisieron ir a Jerusal&#233;n, se concentraron en Babilonia para hacer el viaje con Esdras; en Esdras 8:1-36, se habla de los que hicieron ese viaje.<\/p>\n<p>d) Ahora bien, &#191;cu&#225;nto tiempo pudo pasar desde que el rey dio la &#8220;orden&#8221; hasta que estos jud&#237;os se reunieron en Babilonia? Si nos fijamos en el mapa del reino persa (en la &#250;ltima p&#225;gina), y en (52\/tomo I, p. 44), vemos que los que viv&#237;an en la parte oriental de ese reino, por ejemplo, en la importante ciudad de Bactra, o en el extremo occidental, tuvieron que recorrer unas distancias mayores que el camino recorrido despu&#233;s para ir desde Babilonia a Jerusal&#233;n rodeando el desierto de Arabia. Adem&#225;s, puesto que era un viaje sin retorno, pues se trataba de ir a vivir en Jerusal&#233;n, es decir, volver a la tierra de donde hab&#237;an sido deportados sus padres, estos jud&#237;os tuvieron que liquidar sus negocios y propiedades antes de ir a Babilonia para reunirse con Esdras. Por consiguiente, aunque ese viaje hasta Babilonia se hiciera m&#225;s r&#225;pido que el de Babilonia a Jerusal&#233;n, porque un viaje individual es m&#225;s r&#225;pido que el de una caravana, si en el viaje a Jerusal&#233;n se tard&#243; unos cuatro meses, en el viaje hasta Babilonia, al ser la distancia, para los m&#225;s alejados, casi el doble que de Babilonia a Jerusal&#233;n, no podemos calcular que tardaran menos de otros cuatro meses; a estos cuatro meses hay que sumar el tiempo que tardaron los heraldos del rey (&#233;stos m&#225;s r&#225;pidos) de llevar la noticia de la &#8220;orden&#8221; del rey hasta Bactra, por ejemplo; tambi&#233;n hay que sumar el tiempo que estos jud&#237;os tardaran en liquidar sus posesiones. No es ninguna exageraci&#243;n calcular que, desde que el rey emiti&#243; la &#8220;orden&#8221; en cuesti&#243;n hasta que los jud&#237;os de los lugares m&#225;s alejados del reino persa se pusieran en camino hacia Babilonia, pasaron otros dos meses m&#225;s. Por tanto, desde que el rey emiti&#243; la &#8220;orden&#8221; hasta que Esdras empez&#243; el viaje desde Babilonia, se habr&#237;an pasado seis meses como m&#237;nimo; As&#237;, pues, como Esdras sali&#243; de Babilonia el d&#237;a primero del primer mes, que hemos visto que corresponde a primeros de abril del calendario juliano, resulta que seis meses antes corresponde a primeros del mes de octubre del a&#241;o 458 a. C., es decir, nos situamos en el comienzo del a&#241;o 7&#186; del reinado del rey Artajerjes, que es el comienzo del oto&#241;o del a&#241;o 458 a. C., como se puede ver m&#225;s arriba (gr&#225;fico tercero).<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\"><b>Debido a la longitud del Estudio no lo hemos publicado completo, para seguir ley&#233;ndolo <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"\/pdf\/advenjeho.pdf\">descargue la versi&#243;n en PDF<\/a>.<\/b><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Su origen y su peculiar mensaje) Dedicado a los que buscan la Verdad (Jn. 14:6; Ef. 4:21) INTRODUCCI&#211;N Cierto te&#243;logo, en el momento de obtener su doctorado en Teolog&#237;a, con una tesis sobre Carlos Taze Russell, dijo: &#8220;Lo que yo no s&#233; es por qu&#233; aparecieron los Testigos de Jehov&#225;.&#8221; Exactamente eso es lo que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/adventismo-y-jehovismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abADVENTISMO Y JEHOVISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4982","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4982","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4982"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4982\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4982"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4982"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4982"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}