{"id":4986,"date":"2016-02-08T19:05:26","date_gmt":"2016-02-09T00:05:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hay-perdn-para-quien-pec-mucho\/"},"modified":"2016-02-08T19:05:26","modified_gmt":"2016-02-09T00:05:26","slug":"hay-perdn-para-quien-pec-mucho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hay-perdn-para-quien-pec-mucho\/","title":{"rendered":"&#191;Hay perd&#243;n para quien pec&#243; mucho?"},"content":{"rendered":"<div>El jurado promulg&#243; su veredicto: condena a cadena perpetua. Todos guardaron silencio. El abogado defensor se dej&#243; caer sobre la silla, doblegado por el peso de la derrota. No ten&#237;a &#225;nimo ni siquiera para guardar los documentos que ten&#237;a regados en la mesa. &#8220;<i>Lo siento<\/i>&#8221; dijo, sin dirigir siquiera la mirada a su cliente, una profesional acusada de dar muerte a su esposo bajo violentas circunstancias. Los hechos ocurrieron cuando lo sorprendi&#243; en infidelidad.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">A partir de ese momento los d&#237;as se tornaron eternos. Las mismas cuatro paredes, sucias y desconchadas, pobladas con garabatos e inscripciones de todo g&#233;nero. Caminar los cuatro metros de lado y lado, en una celda que pronto se convirti&#243; en un infierno.<\/p>\n<p>Nada ten&#237;a sentido. No hab&#237;a prop&#243;sito para existir. Nada pod&#237;a cambiar la pena por un sonado incidente que por varios d&#237;as ocup&#243; las primeras p&#225;ginas de los diarios.  Y no era para menos, porque toc&#243; las fibras m&#225;s sensibles en la sociedad de su pa&#237;s.<\/p>\n<p>&#8220;<i>&#191;Hay perd&#243;n para mi vida? <\/i>&#8221; pregunt&#243; al ministro evang&#233;lico que la visit&#243; en la penitenciar&#237;a de alta seguridad. &#8220;<i>&#191;Acaso Dios puede perdonar a quien &#8211;cegado por la ira&#8212;provoc&#243; una muerte as&#237;?<\/i>&#8221;. La intensidad de sus preguntas era tanta, que no pod&#237;a entender que &#8211;si se arrepent&#237;a y aceptaba el perd&#243;n de Cristo en la cruz&#8212;podr&#237;a comenzar una nueva vida, cargada de esperanza&#8230;<\/p>\n<p><b>&#161;Todav&#237;a hay una oportunidad!<\/b><\/p>\n<p>Un joven pandillero me abord&#243; cierto d&#237;a para expresarme su escepticismo: &#8220;<i>He hecho tantas cosas malas, que dif&#237;cilmente Dios podr&#237;a prodigarme una mirada de misericordia<\/i>&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>Igual una mujer que cay&#243; en adulterio: &#8220;<i>Ni con la muerte puedo quitarme la carga de conciencia que me acompa&#241;a a todos lados<\/i>&#8221;, argument&#243;.<\/p>\n<p>Como ellos, decenas de personas en todo el mundo. Reconocen la magnitud de sus errores, pero no admiten la luz de esperanza que se encuentra en el Se&#241;or Jesucristo. Consideran que los dados del ma&#241;ana giraron en el aire para caer estruendosamente, y evidenciaron que hab&#237;an perdido la partida. Tienen la idea que jugaron el juego de la vida, y fracasaron&#8230;<\/p>\n<p>Comprensible. Pero ignoran la misericordia de Dios. El dijo: <b><i> &#8220;Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehov&#225; el Se&#241;or; convertios, pues, y vivir&#233;is.&#8221; (Ezequiel 18:32).<\/i><\/b><\/p>\n<p>El paso necesario entonces es reconocer nuestros pecados, arrepentirnos y abrir el coraz&#243;n para que Dios opere una profunda transformaci&#243;n en nuestras vidas. El lo prometi&#243;: <b><i> &#8220;Apart&#225;ndose el imp&#237;o de su impiedad que hizo, y haciendo seg&#250;n el derecho y la justicia, har&#225; vivir su alma.&#8221; (Ezequiel 18:27)<\/i><\/b>.<\/p>\n<p>&#191;Y si los pecados fueren muchos? Dios los perdona gracias a la obra redentora del Se&#241;or Jes&#250;s en la cruz. Ahora El nos mira como quien apenas comienza a vivir, con las p&#225;ginas limpias de una existencia renovada: &#8220;<b><i>Venid luego, dice Jehov&#225;, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve ser&#225;n emblanquecidos; si fueren rojos como el carmes&#237;, vendr&#225;, vendr&#225;n a ser como blanca lana.&#8221; (Isa&#237;as 1:18)<\/i><\/b>.<\/p>\n<p><b>&#191;C&#243;mo hacerlo?<\/b><\/p>\n<p>Dar el paso a una existencia renovada comienza con una oraci&#243;n sencilla que usted puede realizar, incluso all&#237;, frente al computador. D&#237;gale: <b><i> &#8220;Se&#241;or Jesucristo, reconozco que moriste en la cruz por mis pecados y gracias a tu sacrificio, recib&#237; el perd&#243;n. Entra en mi coraz&#243;n y haz de mi la persona que t&#250; quieres que yo sea&#8221;. Am&#233;n.<\/i><\/b><\/p>\n<p>Si hizo esta sencilla oraci&#243;n, felicitaciones. Se abren ante usted las puertas de un nuevo amanecer. Hay tres pasos m&#225;s. El primero, dialogar diariamente con Dios mediante la oraci&#243;n; la segunda, edificarse a trav&#233;s de su palabra, y tercera, comenzar a congregarse en una comunidad cristiana.<\/p>\n<p>Viva para Cristo, viva a Cristo y ponga su mirada s&#243;lo en Cristo. Tenga siempre presente la recomendaci&#243;n que hizo el Se&#241;or Jes&#250;s a una mujer sorprendida en el acto mismo de adulterio y a quien la multitud quer&#237;a linchar: <b><i> &#8220;&#8230; ni yo te condeno; vete,  no peques m&#225;s.&#8221; (Juan 8:11)<\/i><\/b>.<\/p>\n<p>Si terne alguna inquietud, no dude en escribirme ahora mismo:<\/p>\n<p>Ps. Fernando Alexis Jim&#233;nez<br \/>\nCorreo electr&#243;nico: <span id='eeEncEmail_X3y5EU7B0a'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 108';l[9]=' 97';l[10]=' 105';l[11]=' 114';l[12]=' 101';l[13]=' 116';l[14]=' 115';l[15]=' 105';l[16]=' 110';l[17]=' 105';l[18]=' 109';l[19]=' 100';l[20]=' 101';l[21]=' 114';l[22]=' 64';l[23]=' 111';l[24]=' 100';l[25]=' 110';l[26]=' 97';l[27]=' 110';l[28]=' 114';l[29]=' 101';l[30]=' 102';l[31]='>';l[32]='\"';l[33]=' 109';l[34]=' 111';l[35]=' 99';l[36]=' 46';l[37]=' 108';l[38]=' 97';l[39]=' 105';l[40]=' 114';l[41]=' 101';l[42]=' 116';l[43]=' 115';l[44]=' 105';l[45]=' 110';l[46]=' 105';l[47]=' 109';l[48]=' 100';l[49]=' 101';l[50]=' 114';l[51]=' 64';l[52]=' 111';l[53]=' 100';l[54]=' 110';l[55]=' 97';l[56]=' 110';l[57]=' 114';l[58]=' 101';l[59]=' 102';l[60]=':';l[61]='o';l[62]='t';l[63]='l';l[64]='i';l[65]='a';l[66]='m';l[67]='\"';l[68]='=';l[69]='f';l[70]='e';l[71]='r';l[72]='h';l[73]='a ';l[74]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_X3y5EU7B0a').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script> <br \/>\nP&#225;gina en Internet <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com\">[url=http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com]http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com<\/a>[\/url] y meditaciones diarias en <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones\">[url=http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones]http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones<\/a>[\/url]<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El jurado promulg&#243; su veredicto: condena a cadena perpetua. 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