{"id":4989,"date":"2016-02-08T19:05:28","date_gmt":"2016-02-09T00:05:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jams-deje-de-soar-grandes-sueos\/"},"modified":"2016-02-08T19:05:28","modified_gmt":"2016-02-09T00:05:28","slug":"jams-deje-de-soar-grandes-sueos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jams-deje-de-soar-grandes-sueos\/","title":{"rendered":"Jam&#225;s deje de so&#241;ar grandes sue&#241;os&#8230;"},"content":{"rendered":"<div>La idea le naci&#243; a H&#233;ctor Fabio un atardecer en el que, sentado en una silla de la Plaza de Caycedo, disfrutaba de la fresca brisa proveniente de los farallones de Cali. &#8220;<i>&#191;Qu&#233; hacer para sacar ni&#241;os y j&#243;venes inmersos en el bajo mundo de las calles? <\/i>&#8221;, se preguntaba una y otra vez hasta ese preciso instante en el que &#8211;como en las caricaturas&#8211; sinti&#243; que se prendi&#243; el bombillito que le hizo pensar: &#8220;<i>&#161;Claro&#8230; la soluci&#243;n ha estado siempre ah&#237;!<\/i>&#8221;, para &#8211;acto seguido&#8211; concebir el sue&#241;o de crear una escuela de actos circenses para estimularlos a ocupar su tiempo en otras cosas.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Comenzar no fue f&#225;cil. De un lado, pocos cre&#237;an que a trav&#233;s del arte se pudiera rescatar una juventud involucrada en drogas y robo. De otra parte, lo inveros&#237;mil del proyecto llev&#243; a que todos aquellos a quienes pidi&#243; apoyo, le cerraran las puertas con la vaga promesa de: &#8220;<i>Otra vez ser&#225;&#8230;<\/i>&#8221;<\/p>\n<p>Hoy su sue&#241;o es una realidad. Una docena de chicos y chicas son los primeros graduados. Ahora son malabaristas, mimos, payasos, magos y equilibristas. Cursaron su formaci&#243;n en la carpa multicolor que se levanta al norte de la ciudad, en un campo tan grande como sus aspiraciones.<\/p>\n<p>Si usted le pregunta c&#243;mo lo hizo, le responder&#225;, con esa sonrisa que le acompa&#241;a siempre y que caracteriza a los optimistas: &#8220;<i>Dios me ayud&#243; siempre<\/i>&#8221;. Y tiene toda la raz&#243;n. Su fe le permiti&#243; ver el nacimiento y fortalecimiento de lo que hoy se conoce como Escuela de Circo &#8220;El Sam&#225;n&#8221;.<\/p>\n<p><b>Nunca deje de so&#241;ar<\/b><\/p>\n<p>En los di&#225;logos que sostienen los protagonistas de &#8220;<i>Flahsdance<\/i>&#8221;, una conocida pel&#237;cula disco de finales de los ochenta, el propietario de la factor&#237;a dice algo como: &#8220;<i>Cuando abandonas tus sue&#241;os, mueres&#8230; <\/i>&#8221;. Una frase cargada con una profunda filosof&#237;a. Tiene tanta vigencia hoy como cuando se estren&#243; el filme.<\/p>\n<p>S&#243;lo llegan a sus metas, quienes sue&#241;an. Y alcanzan nuevos pelda&#241;os en la escalera al triunfo, aquellos que &#8211;tomados de la mano de Dios&#8212;no se dejan vencer pese a las dificultades.<\/p>\n<p><b>Jabes, el prototipo del so&#241;ador<\/b><\/p>\n<p>Sin que las Escrituras especifiquen mucho respecto a sus or&#237;genes, trascendencia o el momento en que tuvo un encuentro personal con Dios, encontramos un registro acerca de Jabes, un so&#241;ador de tiempo completo. <\/p>\n<p>Se caracteriz&#243; ser diferente a sus hermanos. &#8220;<b><i>Y Jabes fue m&#225;s ilustre que sus hermanos, al cual su madre llam&#243; Jabes, diciendo: Por cuanto lo di a luz en dolor&#8221; <br \/>\n(1 Cr&#243;nicas 4:9)<\/i><\/b>. Pensaba y actuaba diferente. Tal como ocurre con aquellos que tienen metas. Se convierten en piedras de tropiezo para quienes les rodean, en el blanco de sus burlas y cr&#237;ticas o quiz&#225;, objeto de la indiferencia general por el hecho de ir en contrav&#237;a.<\/p>\n<p><b>Jabes confi&#243; en un Dios de milagros<\/b><\/p>\n<p>Cuando lleg&#243; el momento de llevar sus planes a la presencia de Dios, ten&#237;a claro que el nuestro es un Dios de milagros y que El ama a quienes sue&#241;an grandes sue&#241;os. Pensaba m&#225;s all&#225; de las cosas, planes y proyectos peque&#241;os que articulaban los dem&#225;s. &#8220;<b><i>E invoc&#243; Jabes al Dios de Israel, diciendo: &#161;Oh, si me dieras bendici&#243;n, y ensancharas mi territorio&#8230;&#8221; (v.10 a)<\/i><\/b>. <\/p>\n<p>Igual usted. Tiene aspiraciones. Pero las abandon&#243; pronto. No olvide que, si ponemos en manos del Se&#241;or nuestras iniciativas, tenemos su ayuda. Para El nada es imposible. Es hora recobrar esos objetivos olvidados. No pueden proseguir en el cuarto del abandono.<\/p>\n<p><b>Si Dios con nosotros &#191;Qui&#233;n contra nosotros?<\/b><\/p>\n<p>Humanamente podemos lograr muchas cosas. Pero mucho m&#225;s con la ayuda de Dios. &#8220;<b><i>&#8230;y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me da&#241;e<\/i><\/b>&#8220;. Si el va con nosotros, si acompa&#241;a nuestros proyectos, seguramente llegaremos a ver construidos nuestros sue&#241;os.<\/p>\n<p><b>Dios nos otorga lo que pedimos<\/b><\/p>\n<p>Si nuestros sue&#241;os, metas y proyectos est&#225;n conforme la voluntad de Dios, El nos los concede. Este hecho se evidenci&#243; en la oraci&#243;n de Jabes y la forma como concluye su registro en la historia b&#237;blica. &#8220;<b><i>&#8230;Y le otorg&#243; Dios lo que pidi&#243;&#8221; (v.10 b)<\/i><\/b>. <\/p>\n<p>Es probable que el relato haya tocado su vida. Si es as&#237;, recuerde que iguales posibilidades tiene usted. S&#243;lo basta que no deje de so&#241;ar. Todo aquello que anhelamos puede convertirse en realidad. Basta que perseveremos, que no salgamos corriendo ante los primeros fracasos,  que confiemos en el Dios de milagros en quien hemos cre&#237;do y que El puede traernos bendici&#243;n incluso en aquellas circunstancias que nosotros consideramos adversas.<\/p>\n<p>Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme:<\/p>\n<p>Autor: Ps. Fernando Alexis Jim&#233;nez<br \/>\nCorreo electr&#243;nico: <span id='eeEncEmail_h6bH6fojBe'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 108';l[9]=' 97';l[10]=' 105';l[11]=' 114';l[12]=' 101';l[13]=' 116';l[14]=' 115';l[15]=' 105';l[16]=' 110';l[17]=' 105';l[18]=' 109';l[19]=' 100';l[20]=' 101';l[21]=' 114';l[22]=' 64';l[23]=' 111';l[24]=' 100';l[25]=' 110';l[26]=' 97';l[27]=' 110';l[28]=' 114';l[29]=' 101';l[30]=' 102';l[31]='>';l[32]='\"';l[33]=' 109';l[34]=' 111';l[35]=' 99';l[36]=' 46';l[37]=' 108';l[38]=' 97';l[39]=' 105';l[40]=' 114';l[41]=' 101';l[42]=' 116';l[43]=' 115';l[44]=' 105';l[45]=' 110';l[46]=' 105';l[47]=' 109';l[48]=' 100';l[49]=' 101';l[50]=' 114';l[51]=' 64';l[52]=' 111';l[53]=' 100';l[54]=' 110';l[55]=' 97';l[56]=' 110';l[57]=' 114';l[58]=' 101';l[59]=' 102';l[60]=':';l[61]='o';l[62]='t';l[63]='l';l[64]='i';l[65]='a';l[66]='m';l[67]='\"';l[68]='=';l[69]='f';l[70]='e';l[71]='r';l[72]='h';l[73]='a ';l[74]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_h6bH6fojBe').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script> <br \/>\nP&#225;gina en Internet <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com\">[url=http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com]http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com<\/a>[\/url] y meditaciones diarias en <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones\">[url=http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones]http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones<\/a>[\/url]<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La idea le naci&#243; a H&#233;ctor Fabio un atardecer en el que, sentado en una silla de la Plaza de Caycedo, disfrutaba de la fresca brisa proveniente de los farallones de Cali. &#8220;&#191;Qu&#233; hacer para sacar ni&#241;os y j&#243;venes inmersos en el bajo mundo de las calles? &#8221;, se preguntaba una y otra vez hasta &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jams-deje-de-soar-grandes-sueos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJam&#225;s deje de so&#241;ar grandes sue&#241;os&#8230;\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4989","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4989","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4989"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4989\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4989"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4989"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4989"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}