{"id":4995,"date":"2016-02-08T19:05:32","date_gmt":"2016-02-09T00:05:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-virgen-concebir\/"},"modified":"2016-02-08T19:05:32","modified_gmt":"2016-02-09T00:05:32","slug":"la-virgen-concebir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-virgen-concebir\/","title":{"rendered":"La Virgen concebir&#225;"},"content":{"rendered":"<div>El tema de nuestro t&#237;tulo no es nuevo en el debate apolog&#233;tico aunque ha recobrado fuerza en los &#250;ltimos tiempos por el &#233;nfasis de los cr&#237;ticos en su ataque a la virginidad de Mar&#237;a (enti&#233;ndase virginidad antes del parto de Jesucristo). La cita de Mateo sobre el texto de Isa&#237;as 7:14 ha sido tambi&#233;n descalificada en las modernas versiones de la Biblia, como la Reina Valera 95, que tiene una nota que dice: Mujer joven. Es decir que la cuesti&#243;n de virgen &#243; no queda descabalgada de la profec&#237;a, y lo &#250;nico que se permite entender es que Mar&#237;a era una mujer joven.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Sobre esta cuesti&#243;n pues vamos a tratar a lo largo de este ensayo, abarcando los siguientes asuntos:<\/p>\n<p>1.- La Septuaginta.- Texto y autores.<br \/>\n2.- La profec&#237;a de Isa&#237;as 7 en su contexto primario hist&#243;rico.<br \/>\n3.- &#191;Virgen &#243; mujer joven?<br \/>\n4.- La aplicaci&#243;n de la profec&#237;a al nacimiento de Jes&#250;s.<br \/>\n5.- Antecedentes de que el Hijo de Dios nacer&#237;a de una virgen.<br \/>\n6.- La lectura prof&#233;tica y sus claves de comprensi&#243;n.<\/p>\n<p><b>1.- La Septuaginta &#243; traducci&#243;n de los escritos jud&#237;os al griego, llamada tambi&#233;n LXX. <\/b><\/p>\n<p>La traducci&#243;n al griego, conocida como la Septuaginta fue realizada entre los a&#241;os 285 al 246 a d.C. en Alejandr&#237;a, para la famosa biblioteca de Alejandr&#237;a a instancias de Demetrio, el bibliotecario de Tolomeo II Filadelfo. Es el resultado del trabajo de 72 rabinos jud&#237;os (Seis de los m&#225;s ancianos por cada una de las tribus, muy entendidos en las leyes, para que nos ense&#241;en el sentido m&#225;s claro y acorde de aquellos libros y su cuidadosa traducci&#243;n, A. de los Jud&#237;os XII, II, 4), que trabajaron en equipo durante setenta y dos d&#237;as, y que tomaron en consideraci&#243;n para ser traducidos aquellos libros que les fuesen prestados por las autoridades religiosas de Jerusal&#233;n, fuesen &#243; no considerados can&#243;nicos con posterioridad. Ver Antig&#252;edades de los Jud&#237;os, libro XII, cap&#237;tulo II, y la controvertida documento llamada &#8220;La carta de Aristeas&#8221;. Josefo afirma que Aristeas escribi&#243; un libro relatando el proceso y los antecedentes de esta traducci&#243;n, y lo cita como existente en su &#233;poca (&#8220;&#8230;puede consultar a Aristeas, quien escribi&#243; un libro sobre el particular, p&#225;rrafo 12), pero hoy en d&#237;a nadie puede afirmar que el controvertido documento conocido como &#8220;La carta de Aristeas&#8221;, sea una copia del libro aut&#233;ntico y no un ap&#243;crifo tard&#237;o que alguien escribiese a ra&#237;z de la menci&#243;n de Josefo.<\/p>\n<p>Adem&#225;s del apoyo ling&#252;&#237;stico que pudiese serles prestado por eruditos alejandrinos, el idioma griego era bien conocido de los rabinos participantes y una segunda lengua en Palestina desde la helenizaci&#243;n llevada a cabo desde Alejandro el Macedonio, sobre todo por el asentamiento pol&#237;tico de sus sucesores, que convirtieron en la pr&#225;ctica al griego en la lengua mediterr&#225;nea oficial.<\/p>\n<p>Sobre el car&#225;cter de esta traducci&#243;n, a continuaci&#243;n voy a incorporar unos p&#225;rrafos de de la obra La Biblia Jud&#237;a y la Biblia Cristiana (&#8220;Introducci&#243;n a la historia de la Biblia&#8221;), que es una exhaustiva compilaci&#243;n de las posturas de la cr&#237;tica textual, realizada por el eminente Dr. Julio Trebolle Barrera (Miembro del Comit&#233; Internacional de edici&#243;n de los Manuscritos del Mar Muerto, autor de varios libros de critica textual y literaria de la Biblia, Profesor del Dpto. de estudios hebreos y Arameos. Director del Instituto de ciencias de las religiones de la U. Complutense de Madrid. Doctor en Filolog&#237;a Sem&#237;tica y Teolog&#237;a, Licenciado en Filosof&#237;a Pura y en Ciencias B&#237;blicas y &#233;l&#232;ve honoraire de l&#8217;Ecole Biblique de Jerusal&#233;n), quien escribe:<\/p>\n<p>&#8220;Si desde el punto de vista de la cr&#237;tica textual la versi&#243;n de los LXX refleja en ocasiones un texto hebreo diferente del TM (texto masor&#233;tico), desde el punto de vista de la interpretaci&#243;n targ&#250;mica y de la historia de la religi&#243;n, la versi&#243;n de los LXX es reflejo a un tiempo de las ideas teol&#243;gicas y de las tendencias hermen&#233;uticas del juda&#237;smo de la &#233;poca. La versi&#243;n de los LXX constituye una verdadera obra de ex&#233;gesis jud&#237;a, comparable en ocasiones a un T&#225;rgum. (Fr&#228;nkel, Prijs, Seeligman, Gehman, Gooding, Le Deaut, etc.). Las tendencias teol&#243;gicas de la versi&#243;n griega aparecen con mayor claridad en versiones m&#225;s libres como la de Isa&#237;as &#243; de Proverbios que m&#225;s parecen un midr&#225;s jud&#237;o helen&#237;stico que no una verdadera traducci&#243;n al griego a partir de un original hebreo.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;La traducci&#243;n de Isa&#237;as es muy libre. No es apenas utilizable para la cr&#237;tica del texto hebreo de este libro. Representa, por el contrario, una fuente inestimable de datos para el estudio de la antigua ex&#233;gesis jud&#237;a, pues se basa en tradiciones exeg&#233;ticas que aparecen m&#225;s tarde en el T&#225;rgum y en la Pesitta. Las frecuentes citas del texto de Isa&#237;as en el NT y en la apolog&#233;tica cristiana y jud&#237;a confieren a esta traducci&#243;n un valor a&#241;adido.&#8221; <br \/>\nMas adelante a&#241;ade:<\/p>\n<p>&#8220;Las numerosas y significativas coincidencias existentes entre LXX y manuscritos hebreos de Qumr&#225;m, ha revalorizado el testimonio del texto griego frente a las corrientes imperantes en la &#233;poca anterior al descubrimiento (1947), que consideraban el texto griego desprovisto de valor cr&#237;tico y muy valioso en cambio como testimonio de la ex&#233;gesis jud&#237;a contempor&#225;nea de la &#233;poca de la traducci&#243;n.&#8221;<\/p>\n<p>Es decir que, si por una parte la mayor&#237;a de los cr&#237;ticos estaban de acuerdo en que representaba un fiel reflejo del pensamiento jud&#237;o de su tiempo ahora, desde la comparaci&#243;n con los manuscritos de los esenios, es reconocido tambi&#233;n como una fuente muy precisa y fidedigna del texto original. Esto ratifica la afirmaci&#243;n de Josefo en el cap&#237;tulo antes mencionado, p&#225;rrafo 13, donde dice que &#8220;con toda atenci&#243;n y celo se dieron a la tarea de traducir la ley&#8221;. <\/p>\n<p>Sin duda, los participantes fueron los mejores expertos que entonces pudieron ser hallados en Palestina para llevar a cabo esta empresa encargada por el propio rey con destino al organismo m&#225;s brillante y culto de toda la historia antigua, La Biblioteca de Alejandr&#237;a. Pero adem&#225;s su resultado fue sometido con posterioridad a diversas revisiones tanto para ajustar el lenguaje como el estilo, y cuando se encontraba alguna diferencia, acomodar lo m&#225;s puntualmente posible el texto griego al contenido del hebreo proto-masor&#233;tico, en un proceso que se llama de &#8220;recensi&#243;n&#8221;. <\/p>\n<p>Despu&#233;s de la realizaci&#243;n de este trabajo surgieron diversas leyendas fant&#225;sticas entre las comunidades jud&#237;as, principalmente situadas fuera de Palestina. Algunas de estas leyendas afirmaban que cada uno de los rabinos tradujo de forma individual el texto completo, ofreciendo como resultado setenta y dos copias exactas, lo cual era se&#241;al de un prodigio divino que convert&#237;a aquella traducci&#243;n en una versi&#243;n inspirada e infalible. Pero cabe deducir que nada de esto tuvo verdadera extensi&#243;n cuando menos en Palestina y en los tiempos de Josefo (siglo I d.C.), quien hace un relato bastante extenso, sin mencionar nada de ello como una creencia de su tiempo. As&#237; pues, este tipo de historias solo se deben atribuir a fantas&#237;a populares tard&#237;as. <\/p>\n<p>Esta traducci&#243;n griega se extendi&#243; con profusi&#243;n por las comunidades jud&#237;as situadas fuera de Palestina, donde muchos jud&#237;os, que ya no conoc&#237;an bien su idioma nacional, el hebreo, se familiarizaban con la versi&#243;n griega m&#225;s accesible a su lenguaje, siendo adem&#225;s la &#250;nica que pod&#237;an acceder comprensiblemente los pros&#233;litos del juda&#237;smo (paganos convertidos a la religi&#243;n judaica). Esto tuvo tal importancia que cuando los autores del Nuevo Testamento citan pasajes del Antiguo Testamento intercalados en los textos de los evangelios &#243; las ep&#237;stolas, lo hicieron sobre la base del texto de la versi&#243;n LXX. La raz&#243;n m&#225;s probable para este hecho fue facilitar que la mayor&#237;a de creyentes en la fe de Abraham (jud&#237;os de la Di&#225;spora &#243; pros&#233;litos gentiles), leyesen el texto en la misma versi&#243;n textual a la que estaban acostumbrados y cuyos fragmentos muchos de ellos conoc&#237;an de memoria, evitando causar una probable confusi&#243;n entre ellos si empleasen la versi&#243;n masor&#233;tica de los textos, pues era desconocida para la mayor&#237;a de los que habitaban en tierras gentiles, a&#250;n cuando los autores del nuevo testamento, como jud&#237;os palestinos y el mismo Jes&#250;s, estaban personalmente mucho m&#225;s pr&#243;ximos al texto masor&#233;tico. Simplemente actuaron con el mismo criterio que nosotros en semejantes circunstancias. Por ejemplo, cuando trato temas b&#237;blicos con alg&#250;n cat&#243;lico romano empleo las traducciones m&#225;s pr&#243;ximas a su entorno, N&#225;car Colunga, Jerusal&#233;n, P. Petisco, Scio, etc. con el prop&#243;sito de que me siga con m&#225;s facilidad en la exposici&#243;n, a trav&#233;s de los textos que posee, &#243; con los que est&#225; m&#225;s familiarizado, incluso a los que otorga un mayor cr&#233;dito y confianza, que si usase una versi&#243;n protestante.<\/p>\n<p>Pero para los creyentes, a fin de cuentas, la palabra de Dios es Jesucristo, y las palabras de su revelaci&#243;n son esp&#237;ritu y son vida (Jn. 6:63), y no la mera letra que mata (2&#170; Cor. 3:6). No hay ninguna doctrina esencial que tenga su base en un &#250;nico vers&#237;culo &#243; palabra, sino que deben est&#225;n basadas en diversos textos y contextos. Adem&#225;s, para los que creemos en Cristo Jes&#250;s como Dios, est&#225;n asentadas en la obra que el Esp&#237;ritu Santo realiza en el creyente. Aunque para los que no creen, mucho de esto carece de sentido y siempre suelen considerarnos como apegados a la letra,  y as&#237; andan continuamente erre que erre buscando tres pies al gato con una palabra &#243; una letra.<\/p>\n<p><b>2.- La profec&#237;a de Isa&#237;as 7 en su contexto primario hist&#243;rico. <\/b><\/p>\n<p>El or&#225;culo que estamos tratando, en el contexto de su presentaci&#243;n, surge en unas circunstancias de angustia para el reino de Jud&#225;, que se encuentra asediado por una alianza de poderosos enemigos: el rey de Siria y el rey de Israel, quienes han derrotado en el campo de batalla a su ej&#233;rcito causando una tremenda mortandad. El resto de sus fuerzas supervivientes se ha refugiado en la capital, Jerusal&#233;n, cuyas murallas hasta el momento han resistido las acometidas. Pero malas noticias siguen llegando que cuentan de una alianza de los enemigos con los habitantes de Efraim, para constituir una confederaci&#243;n aun m&#225;s fuerte, para acabar con la resistencia, aniquilarlos y as&#237; conquistar y repartirse los territorios del reino de Jud&#225;. En el plano militar aquella poderosa coalici&#243;n con seguridad vencer&#237;a a las menguadas y fatigadas fuerzas defensoras de la ciudad. Estas malas noticias trajeron la desaz&#243;n a los habitantes de Jerusal&#233;n. Entonces Dios quiere tranquilizar a la poblaci&#243;n y demostrar que la situaci&#243;n por desesperada que parezca, est&#225; bajo su control. Isa&#237;as acompa&#241;ado de un hijo suyo, llamado Sear-jasub, porque su nombre tiene una connotaci&#243;n de esperanza, pues significa &#8220;un remanente volver&#225;&#8221;, es enviado para reunirse con el rey Acaz, que reinaba en Jud&#225; desde Jerusal&#233;n, con la promesa de que no ser&#237;an destruidos completamente. Este hijo de Isa&#237;as no tiene nada que ver con el otro ni&#241;o del que hablaremos m&#225;s adelante y se trataba de un hijo fruto bien de un matrimonio anterior &#243; incluso actual, pues la poligamia entonces era normal y frecuente, y as&#237; los hombres se casaban con varias mujeres a lo largo de su vida. <\/p>\n<p>El mensaje del profeta anuncia una sorprendente e impensable, en t&#233;rminos militares y humanos, salvaci&#243;n de Jerusal&#233;n, as&#237; como el desastre futuro para sus enemigos. El mensaje no solo afirma el resultado, sino que establece un plazo de tiempo para que suceda, y est&#225; basado en la concesi&#243;n de una se&#241;al: El tiempo que transcurrir&#237;a entre el momento de la revelaci&#243;n prof&#233;tica y aquel en el que la mujer comprometida para ser esposa de Isa&#237;as, estaba a&#250;n soltera en casa de su padre, y por tanto era doncella, se convirtiese en la esposa de Isa&#237;as, concibiera y diese a luz un hijo var&#243;n, cuyo sobrenombre ser&#237;a Emmanuel, que significa Dios con nosotros. Pues antes de que ese ni&#241;o tuviese edad de discernir (probablemente que empezase a conocer y distinguir los objetos por su nombre), Jerusal&#233;n ser&#237;a liberada de los enemigos que la asediaban. <\/p>\n<p>En el cap&#237;tulo 8, Isa&#237;as dice que despu&#233;s de recibir el or&#225;culo fue a buscar como testigos de la cuenta atr&#225;s del plazo al sacerdote Ur&#237;as y a Zacar&#237;as, en cuya presencia contrae los esponsales, se une a la que, ahora, deja de ser llamada &#8220;la doncella&#8221;, para pasar a denominarse como &#8220;la profetisa&#8221;, mujer del profeta, es decir, la esposa de Isa&#237;as que en calidad de tal recibe el titulo. (N&#243;tese como ha cambiado el nombre con el que se refiere a ella. Antes en Is. 7:14 aun era &#8220;doncella&#8221;, &#8220;&#8217;almah&#8221;, pero ahora en Isa&#237;as 8:3 ya es &#8220;nbiy&#8217;at&#8221;. Esta palabra tiene dos acepciones: a) en descripci&#243;n propia, profetisa, una mujer profeta, y b) en asociaci&#243;n, profetisa en el sentido de mujer del profeta. Aqu&#237; es claramente la segunda porque la mujer no tiene ninguna intervenci&#243;n prof&#233;tica que conste, sino que el profeta es claramente Isa&#237;as). Y ella quien concibe y da a luz el ni&#241;o profetizado.<\/p>\n<p>3.- &#191;Virgen &#243; mujer j&#243;ven?.<br \/>\nPor m&#225;s que los cr&#237;ticos se enciendan, el lenguaje griego no era tan pobre como ellos pretenden atribuir, como para entender que el lenguaje no dispon&#237;a de un buen n&#250;mero de sin&#243;nimos que se usaban indistintamente en el lenguaje coloquial. Algunos, como en este caso de virgen, doncella, moza, soltera pero comprometida, no necesitan hacer referencias concretas de car&#225;cter sexual, como para que el lector de entonces entendiese perfectamente lo que del t&#233;rmino se pudiese deducir, pues no se aplicaron en la LXX, en relaci&#243;n con ninguna mujer cuya condici&#243;n fuese de madre, casada &#243; viuda.<\/p>\n<p>Por ejemplo, la palabra griega parthenia, empleada en Lucas 2:36 tiene tambi&#233;n la acepci&#243;n de solter&#237;a, refiri&#233;ndose al tiempo que la Ana hab&#237;a estado casada y convivido con su marido durante siete a&#241;os a partir de su solter&#237;a, desde la conclusi&#243;n de su etapa virginal. Porque lo corriente cuando se contra&#237;a matrimonio era entender la consumaci&#243;n sexual, y por tanto la conclusi&#243;n de la virginidad, sin que el lector empiece a cuestionar si el autor tiene la constancia f&#237;sica de que en ese momento fue cuando dej&#243; de ser f&#237;sicamente virgen. Hay muchas acepciones que tienen connotaciones sobreentendidas. El griego Parthenia, virgen, equivale a solter&#237;a y parth&#233;nos a soltero, en cuyos casos el estado de castidad y virginidad se sobreentiende, siendo la normalidad en t&#233;rminos castos de los solteros. En hebreo, la palabra bthuwlah, efectivamente resalta expl&#237;citamente la condici&#243;n sexual, de forma que bthuwliym significa espec&#237;ficamente virginidad, pero el t&#233;rmino se empleaba para denominar tambi&#233;n a las mujeres solteras, en el sentido de &#8220;doncellas&#8221;, implicando la virginidad sexual. Sin embargo la palabra m&#225;s frecuente era &#8220;na&#8217;arah&#8221;, pero no la &#250;nica, porque con la palabra &#8220;&#8217;almah&#8221;, que es la que aparece en Isa&#237;as 7:14, y que se usa tambi&#233;n en Gen. 24:43, para Rebeca, y un poco m&#225;s adelante en 24:57, tiene el mismo contexto que  &#8220;na&#8217;arah&#8221;, lo cual significa que se empleaban normalmente como sin&#243;nimos, y ven&#237;an a significar una mujer joven no desposada,  con la implicaci&#243;n sexual que tal estado representaba.<\/p>\n<p>Sin embargo, la ra&#237;z de la que procede la &#8220;&#8217;almah&#8221; significa &#8220;secreto &#250; oculto&#8221;, que tiene la clara connotaci&#243;n hacia el velo que se usaban las j&#243;venes cuando se compromet&#237;an en matrimonio, para quedar preservadas de la vista de los otros hombres, significando que no estaban libres, sino que ten&#237;an un marido adjudicado, y esto era as&#237; aun cuando no se hubiesen celebrado los esponsales, algo equivalente a lo que en nuestra cultura llamamos &#8220;pedida&#8221;.<\/p>\n<p>En el libro de los Cantares de Salom&#243;n, cap. 6 vers. 8. El autor tambi&#233;n emplea la palabra &#8220;&#8217;almah&#8221; en el mismo sentido para referirse a doncellas que estaban comprometidas en matrimonio, pero que a&#250;n no lo hab&#237;an celebrado. El pasaje es muy curioso, pues menciona tres clases de muchachas: Las que eran reinas, casadas con el rey, aunque no por ello dejar&#237;an de ser mujeres j&#243;venes, (se casaban a partir de los doce a&#241;os), pero no se les llama &#8220;&#8217;almah&#8221;; las concubinas, que sin duda igualmente ser&#237;an mujeres j&#243;venes, pero tampoco se les llama  &#8220;&#8217;almah&#8221;, porque ya no eran doncellas en el sentido sexual de la palabra; y el tercer grupo, que si se les llama &#8220;&#8217;almah&#8221;, porque se refiere a otras j&#243;venes que estaban comprometidas para ser esposas del rey, aunque probablemente esperando llegar a la edad de contraer el matrimonio que estaba concertado y que en el aspecto sexual, obviamente eran v&#237;rgenes y no hab&#237;an conocido sexualmente a su marido. De todas formas, nadie presentar&#237;a problemas por la traducci&#243;n al griego de este texto en la LXX, ni entrar&#237;a en debate alguno por esta cuesti&#243;n, sino fuese por las connotaciones de la cita de Mateo atribuyendo al nacimiento de Jes&#250;s el cumplimiento prof&#233;tico del contenido de la frase, aunque la base, como veremos m&#225;s adelante, no sea en absoluto relevante, para castigo y rid&#237;culo de los eruditos cr&#237;ticos que se enredan en su ciencia. <\/p>\n<p>As&#237; pues, cuando se prepar&#243; la traducci&#243;n LXX, a nadie le sorprendi&#243; que la palabra griega empleada para traducir &#8220;&#8217;almah&#8221; fuese &#8220;parth&#233;nos&#8221;, pues significaba virgen y se aplicaba como sin&#243;nimo de doncella, joven soltera, comprometida en matrimonio, pero mujer que no conoce sexualmente a un marido. La palabra fue perfectamente incuestionable por m&#225;s de 400 a&#241;os, a pesar de que el texto LXX, como hemos dicho, sufri&#243; diversas revisiones. Con posterioridad al siglo II d.C., y ya m&#225;s conocidas, se realizaron varias revisiones del texto LXX, tanto por jud&#237;os (Aquila, S&#237;nmaco y Teodoci&#243;n), como por cristianos (Or&#237;genes, Hesiquio y Luciano). No es momento de entrar en el proceso de ellas, sino en la cuesti&#243;n relativa al cambio de esa palabra. <\/p>\n<p>Cuando la propagaci&#243;n cristiana tuvo magnitud y las disputas teol&#243;gicas con los jud&#237;os que permanecieron en su forma de religi&#243;n, centraban el advenimiento del Mes&#237;as, en la persona y figura de Jes&#250;s de Nazaret, tambi&#233;n se extendi&#243; el tema de su nacimiento providencial, por medio de una joven doncella, o virgen, como se quiera utilizar, que no hab&#237;a conocido var&#243;n, y su alusi&#243;n al cumplimiento de la profec&#237;a de Isa&#237;as. En el siglo II d.C., un jud&#237;o llamado Aquila prejuiciado por la cuesti&#243;n cristiana prepar&#243; una versi&#243;n griega de la LXX en la que sustituy&#243; aquellos t&#233;rminos que hab&#237;an adquirido connotaciones cristianas. Como las corrientes hiperasc&#233;ticas provenientes del paganismo, empezaban a tener peso en las comunidades cristianas del siglo II, y muchos cristianos empezaron a hacer un gran &#233;nfasis en la cuesti&#243;n de la virginidad como un estado m&#225;s espiritual y santo que la maternidad, apelando a la virginidad de Mar&#237;a, y a esta cita de Isa&#237;as, mencionada por Mateo, que se enfrentaban al pensamiento hist&#243;rico del pueblo jud&#237;o que siempre hab&#237;a considerado la maternidad como la m&#225;xima dignidad que pod&#237;a alcanzar una mujer, que cumpl&#237;a con la voluntad de Dios de procrear y llenar la tierra (Gen. 9:7; Jer. 29:5-7), Aquila cambi&#243; la palabra &#8220;parth&#233;nos&#8221; por &#8220;ne&#226;nis&#8221; (joven mujer), pero sencillamente por prejuicio en raz&#243;n de querer quitar fuerza escritural al argumento de los cristianos y no tanto porque el nacimiento no fuese virginal. Esta cuesti&#243;n de que Jesucristo es Dios, que se hizo hombre, tanto ahora como entonces es una cuesti&#243;n de fe, que puede ser aceptada &#243; no. Pero el prop&#243;sito, insisto, fue tratar de eliminar referencias argumentales a los cristianos sobre los textos sagrados de los jud&#237;os. De la misma manera, por ejemplo, donde dec&#237;a el hebreo Mashiyach (gr. Khristos, ungido) &#233;l tradujo Eleimmenos, as&#237; se eliminaba el t&#233;rmino Cristo de Antiguo Testamento.<\/p>\n<p><b>4.- La aplicaci&#243;n de la profec&#237;a al nacimiento de Jes&#250;s. <\/b><\/p>\n<p>El pueblo de Israel ten&#237;a una expectativa cierta pero inconcreta del nacimiento del &#8220;Netser&#8221;, el Vastago de Yishay (Is. 11:1). Esta era una promesa muy aceptada por los jud&#237;os porque estaba impl&#237;cita en muchas otras anteriores desde el G&#233;nesis. Aquella &#8220;simiente (&#8220;zera&#8221;) de mujer (no de var&#243;n), que herir&#237;a a la serpiente en la cabeza&#8221; (Gen. 3:15), que Pablo afirma escribiendo a los G&#225;latas que fue cumplida a su tiempo (Gal. 4:4) en Cristo Jes&#250;s. Pero debido al lenguaje prof&#233;tico, del que hablaremos m&#225;s adelante, algunos grupos lo apropiaban a sus l&#237;deres, como los esenios a su Maestro de Justicia, otros a ciertos rabinos, y algunos como aquel Judas galileo, que se levant&#243; en los tiempos del censo, a si mismos (Hch. 5:37). Otros no especulaban sobre los tiempos ni caracter&#237;sticas, y a&#250;n otros mezclaban las profec&#237;as con ideas m&#225;s &#243; menos sensatas de las diferentes escuelas de rabinos.<\/p>\n<p>Pero es justamente a partir del ministerio y la predicaci&#243;n de Isa&#237;as donde los rabinos buscan y encuentran con mayor claridad al personaje, que luego sigue presente en los otros profetas (Jerem&#237;as, Daniel, Zacar&#237;as, Miqueas, Oseas, etc.). De tal forma que esa figura lleg&#243; a ser parte importante de las expectativas que, pasado el tiempo tanto jud&#237;os (Herodes llama a sus consejeros para averiguar donde entend&#237;an los escribas que nacer&#237;a el Mes&#237;as esperado), como samaritanos (la mujer samaritana en su conversaci&#243;n con Jes&#250;s menciona la creencia de su pueblo en la venida del Mes&#237;as) lo cre&#237;an. Poco antes de que Jes&#250;s iniciase su ministerio surgi&#243; otro importante personaje, Juan el Bautista, predicando en Judea, y su predicaci&#243;n alcanza una importante relevancia en su tiempo. Anunciaba que tras &#233;l ven&#237;a uno que le superaba en poder y que bautizar&#237;a con Esp&#237;ritu Santo y fuego (Mr. 1:7,8). Y se aplicaba a si mismo las palabras prof&#233;ticas de Isa&#237;as: Voz de uno que clama en el desierto. Preparad el camino del Se&#241;or. (Mt. 3:3). As&#237;, muchos jud&#237;os en aquel tiempo estaban esperando ansiosamente su cumplimiento. Y a&#250;n hoy siguen esper&#225;ndolo los jud&#237;os ortodoxos, que no aceptan el Nuevo Testamento, basados en los contenidos del Antiguo, pues contin&#250;an con la espera a causa de la tradici&#243;n judaica arraigada desde los profetas mayores.<\/p>\n<p>Isa&#237;as hab&#237;a escrito lo m&#225;s concreto de la cuesti&#243;n en el cap&#237;tulo 9:6 y 7, como un ni&#241;o (&#8220;yeled&#8221;) que nace y es, entre otras cosas, Dios Fuerte (&#8220;gibbowr &#8216;el&#8221;) y el Padre Eterno (&#8220;Ad ab&#8221;). Pero en la idea de los jud&#237;os posteriores a la era prof&#233;tica, no hay un pensamiento uniforme sobre los datos relativos a este personaje, porque su lectura no es tan sencilla, a priori, y adem&#225;s se presenta intencionalmente como confusa: Unas veces es Dios y otras, hombre. Unas pr&#237;ncipe, y otras siervo. En ocasiones es sacerdote y en otras es v&#237;ctima. A veces reina y otras veces muere. As&#237; pues, no ten&#237;an una clara conciencia de la identidad del Ungido, ni del tiempo en que hab&#237;a de aparecer, pero eso no quiere decir que no formase una parte esencial de las convicciones religiosas del pueblo de Israel. Algo parecido sucede ahora con la promesa del advenimiento de Jesucristo que los cristianos aguardamos. No sabemos cuando, ni como, pero esto no quiere decir en absoluto que no sea una de nuestras doctrinas fundamentales, ni que no vivamos en la expectativa de que pueda ocurrir en cualquier momento.<\/p>\n<p>Nace Jes&#250;s de Nazaret en unas condiciones excepcionales pero quedan reducidas a un m&#237;nimo grupo de testigos. Y pasa el tiempo. Jes&#250;s se desarrolla como hombre y se prepara para su ministerio desde la normalidad que tiene dise&#241;ada realizar hasta que se cumpla el tiempo en que debe comenzar su ministerio y a la realizaci&#243;n de la misi&#243;n que vino a desempe&#241;ar. No es ahora momento de extenderse respecto a la &#8220;kenosis&#8221; de Cristo, aunque sea un asunto vital para la comprensi&#243;n de muchos aspectos de su ministerio y misi&#243;n. Cuando Jes&#250;s inicia su ministerio anunciando en s&#237; mismo el cumplimiento de una profec&#237;a de Isa&#237;as (Is. 61:1,2) se arma un gran revuelo. Por entonces a&#250;n no le conocen sus disc&#237;pulos. <\/p>\n<p>M&#225;s tarde Jes&#250;s llama e instruye a sus disc&#237;pulos, y manifest&#225;ndoles a trav&#233;s de obras providenciales, milagros y un original mensaje de buenas nuevas, el evangelio del reino, as&#237; como su identidad y la obra que viene a realizar. Con todo, cuando cumple tres a&#241;os de ministerio todav&#237;a aquellos hombres no tienen una clara constancia de lo que Jesucristo representaba en el contexto de las profec&#237;as del Antiguo Testamento. Cre&#237;an que era el Mes&#237;as de Dios, pero ignoraban muchas de las claves de su ministerio porque Jes&#250;s no pod&#237;a dec&#237;rselas claramente hasta que fuesen consumadas. <\/p>\n<p>Jes&#250;s dec&#237;a a los jud&#237;os: Escudri&#241;ad las Escrituras&#8230; porque ellas dan testimonio de m&#237; (Jn. 5:39). No dec&#237;a leed, sino buscad, escrutad, investigad, pero no les pod&#237;a desvelar a&#250;n las claves de la interpretaci&#243;n prof&#233;tica para que entonces pudiesen comprender muchas de ellas. Hasta el momento de la muerte de Jes&#250;s, no creo que ninguno de los disc&#237;pulos tuviese una conciencia prof&#233;tica clara de los acontecimientos que hab&#237;an vivido tan de cerca. Solo fue cuando despu&#233;s de resucitar, Jes&#250;s, les explic&#243; detalladamente el contenido prof&#233;tico consumado en &#233;l. La primera lecci&#243;n magistral de profec&#237;a fue dada a los disc&#237;pulos que iban camino de Ema&#250;s, explic&#225;ndoles claramente, ahora si, todo lo que hab&#237;a sido cumplido. &#191;No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas? Y comenzando desde Mois&#233;s&#8230; les interpret&#243; (diermeneusen autois)  lo que las Escrituras dec&#237;an de &#233;l, Es necesario que se cumpliesen todas las cosas que est&#225;n escritas de m&#237; en la ley de Mois&#233;s, en los profetas y en los salmos, Luc. 24:44. Jes&#250;s les ense&#241;a como y donde encontrar aquellos textos que sin duda conoc&#237;an, y que se refer&#237;an a &#233;l, aunque estuvieran escondidos en historias pasadas.<\/p>\n<p>Probablemente por el resultado de aquella singular y magistral lecci&#243;n encontramos el origen de esta cita que Mateo a&#241;os m&#225;s tarde incorpor&#243; al escribir su evangelio. &#161;Como les fueron abiertos los ojos! Mateo, como los otros disc&#237;pulos, ve los claros antecedentes prof&#233;ticos del nacimiento de Jes&#250;s en las Escrituras. Tambi&#233;n en la cita Is. 7:14. Ahora puede entender como el nacimiento providencial de Jesucristo ten&#237;a que ser como sucedi&#243;. No porque estuviese anticipado en Isa&#237;as, sino que fue anticipado en Isa&#237;as porque estaba planeado que fuese as&#237;, aun cuando algunas de sus claves estaban ocultas en medio de historias contempor&#225;neas al profeta. El &#233;nfasis prof&#233;tico de este texto est&#225;, no en la cuesti&#243;n de la madre, que es accesoria, sino en la persona y figura del Hijo (las Escrituras dan testimonio de m&#237;), que es el centro y objeto de la revelaci&#243;n. La clave era que un ni&#241;o que ser&#237;a llamado Emmanuel, que significa Dios con nosotros, o Dios est&#225; con nosotros. No significa que ese ser&#237;a su nombre de pila, sino que a ese ni&#241;o le llamar&#237;an as&#237; por su papel, porque encarna la esperanza de la salvaci&#243;n que Dios consumar&#225;. Un ni&#241;o que llega en un momento de angustia y desesperaci&#243;n para traer noticias de esperanza y gran gozo, las noticias de la liberaci&#243;n de los que se ve&#237;an condenados a la muerte, as&#237; como de la derrota de sus enemigos.  El hecho de que tanto este ni&#241;o ser&#237;a llamado Emmanuel, por otros, no sustituye el nombre de pila, que en el caso del Salvador fue Jes&#250;s (Mt. 1:21, tr. Griego del hebreo yeho&#770;shu&#770;a&#8219;:  Jehov&#225; salva, &#8220;porque &#201;l salvar&#225; al pueblo de sus pecados&#8221;), as&#237; como en el del hijo de Isa&#237;as fuese Maher-shalal-chash-baz (Is. 8:3, &#8220;Date prisa al despojo; apres&#250;rate a la presa&#8221;, porque el enemigo ser&#237;a derrotado de forma inminente y el pueblo oprimido podr&#237;a recoger los despojos del opresor).<\/p>\n<p>Mateo, de la misma manera que nos sucede a los cristianos se maravillar&#237;a al encontrar que la cita, adem&#225;s de lo relativo al ni&#241;o, contiene en su redacci&#243;n textual connotaciones singulares de su nacimiento: como fue anunciado a su madre cuando aun era una mujer soltera aunque desposada, (no unida a&#250;n a su marido) igual que en el caso de Mar&#237;a: Pero adem&#225;s la exactitud del hecho en una frase que fue redactada varios siglos antes por alguien que no ve&#237;an en el texto m&#225;s que un relato hist&#243;rico &#8220;la virgen &#243; la doncella concebir&#225;&#8221;. Al trasladarla al nacimiento de Jes&#250;s es sorprendentemente literal, exacta y concreta, en su aplicaci&#243;n a la madre de Jes&#250;s, a Mar&#237;a, que conforme a la expresi&#243;n, no solo griega, sino hebrea igualmente: trata de como una joven virgen prometida a su esposo, antes de unirse en matrimonio, recibe la promesa de concebir un hijo. (La diferencia estriba en que en el caso hist&#243;rico, el de la mujer de Isa&#237;as, la profetisa dej&#243; de ser virgen y concibi&#243; a su hijo de su marido tras su matrimonio. Pero lo sorprendente es que una frase que en t&#233;rminos ling&#252;&#237;sticos parecer&#237;a absolutamente normal, y pas&#243; desapercibida dentro de un texto hist&#243;rico, y por la prueba de los expertos rabinos que prepararon la versi&#243;n y sus correctores posteriores, solo fue cuestionada a&#241;os despu&#233;s cuando se hizo p&#250;blica en el evangelio de Mateo y atendiendo a prejuicios teol&#243;gicos). <\/p>\n<p>Poco tiempo despu&#233;s de que Jes&#250;s explicase las profec&#237;as, comienza la predicaci&#243;n de los disc&#237;pulos, en Pentecost&#233;s, y Pedro anuncia ante la sorpresa general el cumplimiento de otras profec&#237;as, de Joel (Hch. 2:17-21), de los Salmos (Hch. 2:25-28; 34 y 35; 4:11; 4:25-26), del Deuteronomio (Hch. 3:22-23) del G&#233;nesis (Hch. 3:25), en una forma y estilo totalmente diferente, por ejemplo a los comentarios exeg&#233;ticos esenios, encontrados en Qumram, impropio de alguien rudo e iletrado como el pescador galileo. M&#225;s tarde, esa ex&#233;gesis de la profec&#237;a se encuentra en Esteban hablando ante el concilio (Hch. 7). Y desde esa misma perspectiva de cumplimiento prof&#233;tico, predica tambi&#233;n Pablo a&#241;os mas tarde (Hch. 17:11; 28:23). Y lo hacen, sin duda, todos los que fueron esparcidos por la persecuci&#243;n y llevaron aquel &#8220;Camino&#8221; all&#225; a donde iban. &#191;De donde hab&#237;an sacado aquel conocimiento y sabidur&#237;a aquellos galileos ignorantes y sin letras? (Hch. 4:13) Pues es obvio, de las lecciones magistrales recibidas de Jesucristo, tras su resurrecci&#243;n.<\/p>\n<p>Sin ello, es improbable que Mateo se inventase algo como asignar este texto de Isa&#237;as al nacimiento de Jes&#250;s, sin saber que iba a ser un tema de controversia, m&#225;xime cuando no era un asunto vital en el contexto del mensaje de Cristo para la salvaci&#243;n que es por medio de la fe. El mensaje evang&#233;lico considera esencial que el hombre se sienta pecador y que vea en Jesucristo, el Cordero de Dios que saca el pecado del mundo, cargando sobre su inocente ser el castigo que merecemos como culpables del pecado. El tema de Isa&#237;as no es esencial para el perd&#243;n, o para la salvaci&#243;n. No tiene relevancia creer que Mar&#237;a fuese virgen &#243; no, sino en que Cristo llev&#243; el castigo que merec&#237;a nuestra condici&#243;n pecadora, y que gratuitamente, por gracia y a trav&#233;s de la fe en su nombre, otorga perd&#243;n y salvaci&#243;n a todo aquel que cree. De hecho, al introducir la cita, Mateo expone a los cristianos ante la cr&#237;tica encarnizada de los opositores, quienes se burlan diciendo que Jes&#250;s es el hijo de una adultera. Pero esta consecuencia no es ninguna novedad, sino algo que ya estuvo presente durante el ministerio de Jes&#250;s, como vemos en Jn. 8:41, y vemos como los jud&#237;os le acusan de ser hijo de fornicaci&#243;n y no tener padre (conocido). <\/p>\n<p><b>5.- Antecedentes de que el Hijo de Dios nacer&#237;a de una virgen. <\/b><\/p>\n<p>Frecuentemente los cr&#237;ticos del cristianismo nos vienen contando historias de c&#243;mo eso del nacimiento del hijo de un dios engendrado de una virgen es, en realidad, un cuento mitol&#243;gico que est&#225; presente en la mitolog&#237;a de numerosas culturas. Y nos lo dicen con la boca llena, en son de burla. As&#237; nos mencionan que Persas, egipcios, sirios, griegos, romanos, hind&#250;es, aztecas e incas compart&#237;an tradiciones en las que un dios hac&#237;a que una madre virgen tuviese un hijo para cumplir un papel de mediador entre el dios y los hombres, y ser&#237;a un salvador para los hombres. Y nos recitan a Tammuz, Buda, Krishna, Horus, Osiris, Zoroastro, etc. etc. Yo estoy perfectamente de acuerdo en ello, porque justamente este justamente es un argumento de peso para la postura cristiana.<\/p>\n<p>Acepto y comparto que hay unos sentimientos universales en todas las culturas que revelan claramente un pasado com&#250;n. As&#237;, nuestra fe no trata de algo imaginado &#243; inventado por jud&#237;os hace dos mil a&#241;os, sino que mucho antes, por toda la tierra, en los imperios y en tribus remotas, en todas las civilizaciones, y en diversos continentes hay en los hombres la conciencia de que hay un Dios Creador, de que el hombre es pecador, de que Dios tendr&#237;a un hijo concebido de una virgen para salvar a sus criaturas, de una vida trascendente a esta realidad f&#237;sica, etc. Y los cr&#237;ticos solo nos muestran algo m&#225;s de una docena de ejemplos, porque no tienen evidencias y rastros documentales de muchas m&#225;s culturas y civilizaciones, porque, si los hubiesen hallado, encontrar&#237;amos docenas de otros ejemplos donde est&#225;n presentes semejantes conceptos.<\/p>\n<p>De la misma manera hay una tradici&#243;n de un diluvio universal extendido en todas las civilizaciones y culturas remotas a lo largo y ancho del mundo y algunos investigadores han encontrado m&#225;s de 100 historias locales antiguas relativas a este evento. <\/p>\n<p>Tambi&#233;n es cierto que cada cultura fue incorporando a estos conceptos b&#225;sicos y originales, transmitidos de generaci&#243;n en generaci&#243;n. Toda una diversidad de adornos y desviaciones provienen de sus particulares realidades, del desarrollo de su conocimiento y de los sistemas religiosos propios en forma de doctrinas. Muchas veces incurren en el absurdo &#243; en la fantas&#237;a m&#225;s f&#233;rtil. Pero nadie puede negar que justamente esa realidad evoca un origen com&#250;n y no lejano, como la Biblia dice que tenemos los seres humanos. Evoca la existencia de una tradici&#243;n pasada de padres a hijos de un conocimiento com&#250;n primario, aunque sea cierto que los adornos a&#241;adidos con posterioridad hacen que en muchas ocasiones se conviertan en historias pintorescas e inveros&#237;miles. Pero este origen tan com&#250;n da peso a que en todas las culturas, tambi&#233;n en la judaica, se asumiese que el Mes&#237;as, el Hijo de Dios, cuando naciese lo har&#237;a siendo engendrado en una mujer que no conoc&#237;a var&#243;n, es decir, virgen.<\/p>\n<p>La lectura prof&#233;tica y algunas claves para su comprensi&#243;n.<br \/>\nA lo largo y ancho del mundo y de la historia ha habido numerosas religiones te&#237;stas. Algunas monote&#237;stas, otras polite&#237;stas, fruto de un concepto primario y original que los cristianos entendemos, de que Dios es uno y varios a la vez (Yehovah &#8216;elohiym &#8216;echad Yehovah). La perversi&#243;n de este principio por la imaginer&#237;a humana, ha dado origen a las falsas religiones e idolatr&#237;as. &#8220;Porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio coraz&#243;n fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadr&#250;pedos y de reptiles. Por lo cual tambi&#233;n Dios los entreg&#243; a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones. (Romanos 1:21-24). Pero junto con estas religiones, ya digo te&#237;stas, casi desde el principio ha actuado otra clase de fe, las religiones ate&#237;stas, del NO DIOS, que es ciertamente tan poliforme en sus planteamientos como las te&#237;stas, y compone igualmente aquellas un heterog&#233;neo paisaje.<\/p>\n<p>Las religiones de esta clase han proliferado enormemente en los &#250;ltimos siglos. Estos tipos de religi&#243;n tienen tambi&#233;n sus profetas, sus comentarios exeg&#233;ticos, sus formas de doctrina. Son igualmente proselitistas, y muchos de sus seguidores se dedican con aut&#233;ntico celo y ferviente fe a servir a su religi&#243;n, y a la extensi&#243;n de su credo. Presentan a sus l&#237;deres m&#225;s relevantes, aquellos que de ellos han alcanzado m&#225;s preeminencia en el mundo de la imagen, de la ciencia y de la historia, y los citan con el mismo orgullo y fe que los cristianos citamos a los grandes hombres de la historia cristiana.<\/p>\n<p>A veces, para los creyentes, no nos es f&#225;cil comprender porque raz&#243;n est&#225;s personas, que aparentemente no tienen una fe religiosa intentan activamente infiltrarse aqu&#237; y all&#225; entre los creyentes para destruir y socavar los principios de la fe de otros. Es simple. Porque son militantes de otra religi&#243;n, y como tales act&#250;an. Ya el salmista se preguntaba: &#191;Por qu&#233; se rebelan las gentes y los pueblos piensan cosas vanas? Se levantar&#225;n los reyes de la tierra y pr&#237;ncipes consultar&#225;n unidos contra Yehovah y contra su Mes&#237;as diciendo: Rompamos sus ligaduras y echemos de nosotros sus cuerdas. (Sal. 2:1-2) Y ante esto a&#241;ade: El que mora en los cielos se reir&#225;. El Se&#241;or se burlar&#225; de ellos, (v-3).<\/p>\n<p>As&#237; pues, esta parte final de mi art&#237;culo no va destinado a los militantes de ese credo, sino a cristianos, aquellos que creemos en Cristo Jes&#250;s como el Mes&#237;as y Salvador de la promesa ed&#233;nica. Nosotros creemos y aceptamos que Dios, ha hablado muchas veces y de muchas maneras en el pasado a nuestros antepasados por los profetas, (Heb. 1:1), y ahora estamos tratando alguna de ellas. Unas fueron m&#225;s claras, otras fueron bastante oscurecidas en su momento. En ocasiones la profec&#237;a corresponde a un lenguaje de tipos (La Pascua, el Tabern&#225;culo, el Man&#225;, la serpiente del desierto, Mois&#233;s, la esclavitud en Egipto, David, Ciro, etc.). En otras esa revelaci&#243;n estaba oculta en un relato hist&#243;rico, pero con una proyecci&#243;n prof&#233;tica futura. <\/p>\n<p>Muchas de las profec&#237;as b&#237;blicas pertenecen a esta forma. Esto es muy extenso pero intentar&#233; ser conciso. Sigo escribiendo para creyentes cristianos que entienden que desde la creaci&#243;n de las cosas hay un conflicto. Que Dios tiene un plan inteligente y coherente, como lo son todas sus obras y actos, y que est&#225; desplegando con vistas a un desenlace de dimensiones eternas. Pero que a su vez, tambi&#233;n tiene un adversario que se opone. Esta lucha, que para nosotros es invisible, tiene efectos y consecuencias visibles que nos afectan como personas y a nuestra realidad. Y Dios trabaja para que ese adversario no frustre sus proyectos, sino que adem&#225;s aprovecha sus movimientos para cumplir con Su plan previamente trazado.<\/p>\n<p>Paralelamente se comunica para informar y tranquilizar a &#8220;los suyos&#8221; que viven en el &#225;rea del conflicto. Algo parecido a lo que un pa&#237;s en guerra hace para comunicarse y transmitir informaci&#243;n a sus agentes que est&#225;n en medio de la naci&#243;n enemiga, para que resistan, &#243; para que act&#250;en, etc. Esta informaci&#243;n se env&#237;a codificada y oculta en medio de otra mucha informaci&#243;n, que est&#225; al alcance tanto de su los suyos como de su adversario. Satan&#225;s conoce perfectamente el texto b&#237;blico y tent&#243; a Jes&#250;s en el desierto empleando la propia revelaci&#243;n prof&#233;tica. As&#237; que Dios trata de que aquellos que conf&#237;an en &#201;l, a trav&#233;s de sus comunicaciones, puedan encontrar los mensajes destinados a ellos y discriminarlos del conjunto del texto. Yo entiendo que esto para esc&#233;pticos y ateos es muy complicado de entender, pero estamos tratando asuntos que tienen que tienen una dimensi&#243;n trascendente, y entran claramente en el campo de la fe. No estamos haciendo un an&#225;lisis literario de un texto profano cl&#225;sico, como por ejemplo la Il&#237;ada, o ninguno, creyentes, esc&#233;pticos &#243; ateos, hubi&#233;semos gastado tanto tiempo y espacio en el asunto b&#237;blico. <\/p>\n<p>Los que recibimos los textos b&#237;blicos como la revelaci&#243;n del Dios creador del universo, lo hacemos bajo  un criterio de comprensi&#243;n. Estas cosas para el no creyente y los seguidores de las religiones ate&#237;stas, son una locura. Y esto que afirmo no es algo de mi invenci&#243;n, sino lo que ya lo escribi&#243; Pablo, el ap&#243;stol, en su ep&#237;stola a los Corintios, llam&#225;ndolo &#8220;sabidur&#237;a oculta&#8221;, (2Cor. 2:7), no por un concepto gn&#243;stico, para unos pocos iniciados, sino destinado para lo que son de la fe. Los que creen, como consecuencia de esa fe, encuentran no solo las evidencias subjetivas y objetivas de la propia fe en su vida, sino que en la meditaci&#243;n y aplicaci&#243;n de las Escrituras Sagradas, descubren significados que nunca antes hab&#237;an comprendido. Una parte importante de toda esa revelaci&#243;n fue prof&#233;tica cuando se redact&#243;, y se encuentra salpicada aqu&#237; y all&#225;, en forma velada, como cifrada, no para que el receptor aventure &#243; dogmatice divagando sobre acontecimientos futuros (muchos lo han hecho para su propia confusi&#243;n y la profusi&#243;n de sectas), sino para que los que creen reconozcan en los hechos, &#8220;a medida que se cumplen&#8221;, los diversos estadios del programa y la mano de Dios desarrollando ese complejo plan estrat&#233;gico. <\/p>\n<p>Por tanto Dios ha otorgado esa revelaci&#243;n fragmentada, como con las piezas de un puzzle, con el prop&#243;sito de que su pueblo adquiera post-eventum, la confirmaci&#243;n de que tales acontecimientos estaban previamente anunciados, y de esta forma fortalecer su fe. Si Dios hubiese entregado un informe conciso y claro de todas y cada una de las iniciativas que ten&#237;a determinado realizar, comprensible para cualquier lector, no cabe duda de que muchas partes del mismo ser&#237;an saboteadas. Pablo menciona en dos ocasiones como ejemplo de esta estrategia el caso de la muerte de Jesucristo, una en Hechos 13:27-29 y tambi&#233;n en 1Cor. 2:8, y dice que, ninguno de los pr&#237;ncipes y eminentes de este mundo, pese a leer los textos y conocerlos perfectamente logr&#243; alcanzar a comprender claramente lo que estaba sucediendo, porque si lo hubiesen entendido (antes) nunca habr&#237;an crucificado al Cristo, (no por bondad, sino para hacer fracasar el plan de Dios) pero as&#237;, actuando en su ignorancia, al condenarlo, cumplieron lo preestablecido, y no pudieron evitar que el plan de la salvaci&#243;n se consumase. Sin embargo, ahora, despu&#233;s de ocurrir, se puede entender como todo estaba profetizado y descrito hasta en sus &#250;ltimos detalles. Eruditos b&#237;blicos han logrado encontrar en el Antiguo Testamento hasta 300 profec&#237;as cumplidas en el nacimiento, vida y ministerio de Jesucristo. <\/p>\n<p>En esta forma de revelaci&#243;n, el autor del texto b&#237;blico, como Isa&#237;as en el caso que nos ocupa, en muchas ocasiones no ten&#237;a conciencia del alcance de la informaci&#243;n que estaba proporcionando y sin duda actuaba convencido de que pertenec&#237;a exclusivamente al contexto hist&#243;rico. Un ejemplo de esto mismo lo encontramos en tiempos de guerra con la informaci&#243;n cifrada que se env&#237;a por medio de la radio &#243; de la televisi&#243;n. Y mucho sobre esto se ha escrito relacionado con ejemplos de la pasada guerra mundial, en que los locutores de radio que transmit&#237;an emisiones con consignas ignoraban el texto que se encontraba oculto en las mismas. Los destinatarios de la informaci&#243;n, luego la procesaban, la escudri&#241;aban y encontraban los contenidos de los mensajes. Y cuando los encontraban se llenaban de gozo, como nos gozamos los cristianos al ver cumplidas en Cristo no solo las profec&#237;as que le se&#241;alan, sino tambi&#233;n las expectativas de nuestra fe y la seguridad de que de la misma forma que aquellas se cumplieron, tambi&#233;n se cumplir&#225;n las que esperamos.<\/p>\n<p>Entre todos los libros del Antiguo Testamento, tres han sido especialmente atacados por los seguidores de las religiones ate&#237;stas. Son los libros del G&#233;nesis, Isa&#237;as y Daniel. Es normal, porque son los que contienen profec&#237;as y relatos m&#225;s objetivos. El G&#233;nesis por todo lo relativo a los or&#237;genes y al Diluvio, presentando a Dios como Creador y como Juez, actuando en el mundo f&#237;sico. El de Isa&#237;as, porque aparte de las referencias al Mes&#237;as, se niegan a admitir que cien a&#241;os antes se vaticinara la aparici&#243;n de una figura tan contrastada hist&#243;ricamente como Ciro. Y a Daniel por las secuencias de los imperios que dominaron el mundo, despu&#233;s de profetizado. Estas profec&#237;as ponen fren&#233;ticos a muchos y se inventan las descalificaciones de los documentos, de sus autores y de los relatos en s&#237; mismos. Durante siglos acusaron de que los textos del Antiguo Testamento eran tard&#237;os y pertenecientes en su mayor parte a la era cristiana, hasta que aparecieron los manuscritos de Qumram, entonces con mucha rabia tuvieron que retrasar unos cuantos siglos sus anteriores asignaciones, pero siguen sin concederles el cr&#233;dito que merecen, aunque luego van por la vida de eruditos y aceptan como perfectamente hist&#243;ricos muchos otros documentos antiguos con menor carga evidencial. <\/p>\n<p>En fin, sigan con su cruzada y con su fe y que con su pan se la coman, porque YO SE A QUIEN HE CREIDO, y ya no solo creo por lo que dicen los documentos, sino porque he experimentado esa fuente de agua que salta para vida eterna, y se que verdaderamente este es el Salvador del mundo, el Cristo, (Jn. 4:42).<\/p>\n<p>Pablo Blanco (Un hijo de Dios por gracia por medio de la fe)<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tema de nuestro t&#237;tulo no es nuevo en el debate apolog&#233;tico aunque ha recobrado fuerza en los &#250;ltimos tiempos por el &#233;nfasis de los cr&#237;ticos en su ataque a la virginidad de Mar&#237;a (enti&#233;ndase virginidad antes del parto de Jesucristo). 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