{"id":4998,"date":"2016-02-08T19:05:33","date_gmt":"2016-02-09T00:05:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-cena-del-seor\/"},"modified":"2016-02-08T19:05:33","modified_gmt":"2016-02-09T00:05:33","slug":"la-cena-del-seor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-cena-del-seor\/","title":{"rendered":"LA CENA DEL SE&#209;OR"},"content":{"rendered":"<div><b>INTRODUCCION<\/b><\/p>\n<p>\t\tEl cristianismo del N. T. No es una religi&#243;n ritualista.  Es esencialmente el contacto directo del Hombre con Dios por medio del Esp&#237;ritu, por lo tanto, no impone una ley r&#237;gida de adoraci&#243;n, sino que deja a la iglesia de toda edad y tierra para que se ajuste al m&#233;todo mejor adoptado para la expresi&#243;n de su vida.<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Hay sin embrago, dos ceremonias que son esenciales, puesto que son divinamente ordenadas, es decir:<\/p>\n<p>*\t<b>El Bautismo en agua<\/p>\n<p>*\tLa Cena del Se&#241;or<\/b><\/p>\n<p>\nEn virtud de car&#225;cter sacro, se las describe con el nombre de \u00absacramentos\u00bb [lit. \u00abcosas sagradas\u00bb o \u00abjuramentos consagrados por un rito sagrado\u00bb].<\/p>\n<p>Se las refiere como Ordenanzas, puesto que son ceremonias \u00abordenadas\u00bb por el Se&#241;or mismo.<\/p>\n<p>\n<b>INTRODUCCION TEMATICA<\/b><\/p>\n<p>La Cena del Se&#241;or o Santa Comuni&#243;n puede ser definida como:<\/p>\n<p>\u00abUn rito distintivo de la adoraci&#243;n cristiana, instituida por el Se&#241;or Jes&#250;s en la v&#237;spera de su muerte expiatoria\u00bb<\/p>\n<p>Algunos aspectos(6) que podemos apreciar en:<\/p>\n<p>1&#176; Cor. 11:23-24-32<\/p>\n<p>Observamos primeramente que la Santa Cena debe ser:<\/p>\n<p>1.\tUna \u00abAcci&#243;n de gracias\u00bb [vs. 24] Cristo cuando tom&#243; la Cena dio<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233;?<\/p>\n<p>R:  Gracias (ver texto Vs. 24)<\/p>\n<p>Cuando &#203;L inici&#243; la Cena &#191;Qu&#233; estaba recordando en ese momento?<\/p>\n<p>R: La Pascua (La salida de Israel de Egipto).  Ah&#237; est&#225; el Se&#241;or dando gracias a Dios, no <br \/>\n    solamente por la comida, sino seguramente por lo que Dios hizo en aquel entonces en <br \/>\n    La Pascua.-<\/p>\n<p>2.\tTambi&#233;n debe ser un \u00abtiempo cuando Conmemoramos algo\u00bb [Vs. 24-25]<\/p>\n<p>Estamos recordando, conmemorando 2 cosas:<\/p>\n<p>(a)\t El Se&#241;or dijo: \u00abHaced esto en memoria de\u00bb para que recordemos en primer lugar a Jes&#250;s, y en segundo lugar,<\/p>\n<p>(b)\t Para que recordemos lo que &#201;l hizo en la cruz, pero estamos realizando el evento el tiempo alrededor de la mesa para recordar a &#201;l y todo lo que &#201;l significa &#8211; (Hijo de Dios, es decir. El Salvador).<\/p>\n<p>\n3.\tTambi&#233;n reconocemos que en la Santa Cena hay \u00abSIMBOLISMO\u00bb [Vs. 25] asociado con el PAN y el VINO.<\/p>\n<p>*\tEl PAN simboliza &#191;Qu&#233;? =  El cuerpo de Cristo.<\/p>\n<p>*\tEl VINO simboliza &#191;Qu&#233;? = La sangre de Cristo.<\/p>\n<p>\nAlgunos tambi&#233;n ven en estos 2 s&#237;mbolos el hecho de que el PAN nos habla de la ENCARNACI&#211;N DE CRISTO (El \u00abPan\u00bb que baj&#243; del cielo, que Dios nos ha dado a nosotros en Cristo) (Jn. 6:33).<br \/>\nAhora si el PAN simboliza la Encarnaci&#243;n; el VINO podr&#237;a simbolizar <\/p>\n<p>&#191;Qu&#233;?<\/p>\n<p>R: La EXPIACI&#211;N que Cristo realiz&#243; en beneficio nuestro (Expiaci&#243;n y sacrificio para pagar el precio por el pecado nuestro).<\/p>\n<p>\n NOTA:<\/p>\n<p>4.\tTambi&#233;n Santa Cena es un tiempo cuando logramos \u00abCOMUNI&#211;N\u00bb [1&#176; Cor. 10:16,21], porque el Se&#241;or se hace presente con nosotros cuando participamos, cuando recordamos, &#201;l no est&#225; alejando de nosotros cuando le recordamos a &#201;l, a su obra; est&#225; participando con nosotros en el evento.<\/p>\n<p>\n*\tYo creo, pues, firmemente de que el tiempo cuando celebramos la Santa Cena es el tiempo cuando Cristo administra su gracia, su poder (Enfermos reciben sanidad en el momento).<\/p>\n<p>\n5.\tTambi&#233;n aprovechamos la Santa Cena \u00abPROCLAMAR\u00bb  [Vs. 26],<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; es lo que Pablo se&#241;ala que proclamemos cuando participamos de la Santa? <\/p>\n<p>R: La muerte del Se&#241;or (Hasta que &#201;l venga).<br \/>\n     (Podemos aprovechar para proclamar el significado de la muerte).<\/p>\n<p>\n6.\tEn cada Santa Cena, tambi&#233;n debe haber un tiempo de \u00abINVESTIGACION\u00bb [Vs. 27-32].<\/p>\n<p>\n&#191;Qu&#233;  es lo que se debe investigar? (seg&#250;n Pablo)<br \/>\n(&#191;De qu&#233; se trata esto de la investigaci&#243;n?) [1&#176; Cor. 11:23-32]<\/p>\n<p>R: De s&#237; mismo, un autoexamen.<\/p>\n<p>\n&#191;Con qu&#233; fin, con qu&#233; prop&#243;sito?<\/p>\n<p>R: Con el prop&#243;sito de discernir el cuerpo de Cristo a fin de que no traiga divisi&#243;n.<\/p>\n<p>\n3\tVemos que los corintios estaban tomando la Santa Cena indignamente, refiriendo a su modo (forma) de tomar la Cena.<\/p>\n<p>3\tNo se refiere al hecho de que fueran indignos los corintios, pero estaban tomando la cena en forma indigna:<\/p>\n<p>1&#176;\tEstaban EBRIOS <\/p>\n<p>2&#176;\tTambi&#233;n estaban haciendo mucha acepci&#243;n de personas y menospreciando mucho <br \/>\n\ta los pobres y esclavos en la congregaci&#243;n.  No queriendo tener contacto con ellos, <br \/>\n\tNo queriendo compartir su comida con ellos.<\/p>\n<p>*\tEntonces en ese hecho estaban tomando la Santa cena en forma indigna, no estaban discerniendo el cuerpo del Se&#241;or, tal vez, por el hecho de estar ebrios, que lo ve&#237;an como una tremenda farra, una fiesta y no estaban participando con la debida reverencia.<\/p>\n<p>\n*\tEs importante, entonces, realizar ese tiempo de investigaci&#243;n propia.<\/p>\n<p>*\tSi hay algo que estorbe la comuni&#243;n entre nosotros y el Se&#241;or o entre nosotros y otro hermano; debemos arreglar eso para que podamos participar bien en la Santa Cena.<\/p>\n<p>*\tDebemos realizar un examen de nosotros mismos y arreglar la cuenta y as&#237; estamos en condiciones de tomar la Cena.<\/p>\n<p>&#191;Puede un reci&#233;n bautizado recibir la Santa Cena sin previa instrucci&#243;n de lo que esta es y significa?<\/p>\n<p>R: Yo no veo ning&#250;n problema en que participe, m&#225;s bien lo veo como algo bueno y<br \/>\n     Positivo para que disfrute de la comuni&#243;n con el Se&#241;or.<br \/>\n     Es un tiempo tan precioso para nosotros, que no quisi&#233;ramos robarle la bendici&#243;n.<\/p>\n<p>&#191;Qui&#233;n ser&#225; admitido o excluido de la mesa del Se&#241;or?<\/p>\n<p>Pablo trata el asunto de quien es digno de participar de la Cena [1&#176; Cor. 11:20-34] al decir:<\/p>\n<p>\t\u00abPorque el que come y bebe indignamente, ser&#225; culpado (DE OFENSA O PECADO) <br \/>\n\t  del cuerpo y de la sangre del Se&#241;or\u00bb<\/p>\n<p>\n&#191;Significa esto que s&#243;lo aquellos que son dignos pueden acercarse a la mesa del Se&#241;or?<\/p>\n<p>R: Luego todos nosotros somos excluidos, puesto que,<\/p>\n<p>\n&#191;Cu&#225;l de los hijos del hombre es digno de la m&#225;s peque&#241;a de las misericordias de Dios?<\/p>\n<p>\n*\tNO, el ap&#243;stol no habla de la indignidad de las PERSONAS, sino de la indignidad de las ACCIONES.<\/p>\n<p>*\tY as&#237;, aunque parezca extra&#241;o, es posible que una persona indigna participe dignamente.<\/p>\n<p>*\tEn cierto sentido, s&#243;lo aquellos que sienten sinceramente su indignidad se hallan en el estado correcto de acercarse a la mesa del Se&#241;or.<\/p>\n<p>*\tLos que se creen justos as&#237; mismos No son aptos nunca.<\/p>\n<p>*\tAdem&#225;s se ha notado que es la gente profundamente espiritual la que siente su indignidad en mayor grado.  Pablo se describe as&#237; mismo como el primero de los pecadores.<\/p>\n<p>*\tEl ap&#243;stol nos advierte en el sentido de no cometer acciones indignas o mantener una conducta tambi&#233;n indigna al participar de la Cena del Se&#241;or.<\/p>\n<p>\n&#191;C&#243;mo puede una persona participar indignamente?<\/p>\n<p>R: Al hacer cualquier cosa que le impida apreciar claramente el significado de los elementos, y acercarse de manera solemne en actitud reflexiva y reverente.<br \/>\nEn el caso de los corintios, el obst&#225;culo era grave, es decir, LA EBRIEDAD.<\/p>\n<p>\nDiferencia entre la SANTA CENA y el BAUTISMO<\/p>\n<p>\nSANTA CENA\tBAUTISMO<br \/>\n*\tEs un rito, algo que hacemos para lograr comuni&#243;n entre nosotros y Cristo (Una vez adentro de la ig.).\t*\tEs el rito que realizamos para ingresar a la iglesia.  Es el rito de inicio.<br \/>\n*\tReconocemos que nuestra vida espiritual contin&#250;a, a trav&#233;s, de la comuni&#243;n con Cristo.\t*\tEs el rito que simboliza el inicio de la vida espiritual.<br \/>\n*\tParticipamos en ella una vez que estamos dentro de la ig.\t*\tSe realiza una vez que somos salvos.<br \/>\n*\tAdministrada con frecuencia.\t*\tAdministrado una sola vez [Porque una persona no puede iniciarse m&#225;s de una vez en la vida cristiana].<br \/>\n*\tSignifica que disfrutamos, nos gozamos con una comuni&#243;n plena en Cristo.\t*\tSignifica que nosotros nos identificamos con el Se&#241;or en su experiencia [La Muerte, Sepultura y Resurrecci&#243;n].<\/p>\n<p>NOTA TOMADA DEL  DICCIONARIO BIBLICO CERTEZA<\/p>\n<p>CENA DEL SE&#209;OR, LA Lo m&#225;s conveniente es analizar las pruebas neotestamentarias de la ordenanza cristiana bajo los siguientes subt&#237;tulos: &#8220;La &#250;ltima cena&#8221;; &#8220;El partimiento del pan&#8221;; &#8220;La eucarist&#237;a paulina&#8221;, y &#8220;Otros materiales del NT&#8221;.<br \/>\nI. La &#250;ltima cena<br \/>\na. &#191;Era la pascua?<br \/>\nLa naturaleza precisa de la comida que nuestro Se&#241;or comparti&#243; con sus disc&#237;pulos la noche en que fue traicionado es uno de los temas que m&#225;s acaloradamente se han analizado en la historia y la interpretaci&#243;n del NT. Se han formulado diversas sugerencias.<br \/>\n1. La explicaci&#243;n tradicional es que la comida era la acostumbrada fiesta de la pascua, explicaci&#243;n que recibe el apoyo de las narraciones de los evangelios, tanto los sin&#243;pticos (p. ej. Mr. 14.1&#8211;2, 12&#8211;16) como el de Juan (p. ej. 13.21&#8211;30). Hay caracter&#237;sticas de la comida de Jes&#250;s con sus disc&#237;pulos que algunos entendidos en cuestiones relativas al Juda&#237;smo (esp. P. Billerbeck y G. H. Dalman) han hecho notar como distintivas de la comida pascual, p. ej. el estar reclinados a la mesa (v&#233;ase * ABRAHAM, SENO DE), la distribuci&#243;n de limosnas (cf. Jn. 13.29), y la costumbre de mojar el pan en la salsa especial, &#61544;&#61532;&#61537;&#61554;&#61551;&#61621;&#61555;&#61541;&#61556;&#61535;, que se sirve para rememorar la amargura de la esclavitud en Egipto. V&#233;anse detalles completos en G. H. Dalman, Jes&#250;s-Jeshua, trad. ing. 1929, pp. 106ss, y J. Jeremias, The Eucharistic Words of Jesus, trad. ing., &#178;1966, pp. 41ss; trad. cast. La &#250;ltima cena, palabras de Jes&#250;s, 1980. Pero las pruebas no son tan concluyentes como para que descartemos otras interpretaciones, aunque actualmente hay una tendencia, especialmente desde la primera publicaci&#243;n del libro de Jeremias en 1949, a considerar m&#225;s seriamente que antes el criterio que se inclina por la pascua. La opini&#243;n anterior era similar a de Hans Lietzmann, que descart&#243; la teor&#237;a de la pascua porque apenas conten&#237;a &#8220;un m&#237;nimo de vestigios de probabilidad&#8221; (Mass and Lord&#8217;s Supper, trad. ing. 1953, pp. 173). Se ha producido una reacci&#243;n en contra de este negativismo extremo.<br \/>\n2. Los elementos que hicieron que se pusiera en tela de juicio el punto de vista tradicional derivan principalmente del cuarto evangelio, que aparentemente coloca la noche de la cena y la pasi&#243;n un d&#237;a antes que los sin&#243;pticos. Seg&#250;n Jn. 13.1; 18.28; 19.14, 31, 42, la crucifixi&#243;n se produjo un d&#237;a antes del 15 de Nis&#225;n, que es el d&#237;a que establecen los sin&#243;pticos, y en consecuencia la &#250;ltima cena hab&#237;a tenido lugar la noche anterior. De ser as&#237; no podr&#237;a haber sido la comida regular de la pascua, porque el Se&#241;or muri&#243; a la misma hora en que los corderos estaban siendo inmolados en el ritual del templo para la comida pascual. De este modo se llega a un aparente callej&#243;n sin salida, que se ve complicado aun m&#225;s por la aseveraci&#243;n de que el relato sin&#243;ptico no es consecuente consigo mismo; p. ej., podemos interpretar que Lc. 22.15 representa un deseo no satisfecho. Los eruditos que prefieren apoyar la fecha joanina (p. ej. J. H. Bernard en el ICC sobre Juan) y creen que, en consecuencia, la &#250;ltima cena no podr&#237;a haber sido la comida de la pascua, tienen que contestar la siguiente pregunta: &#191;Qu&#233; tipo de comida fue entonces? Su respuesta es que se trataba de un &#61553;&#61545;&#61540;&#61540;&#61557;&#61621;&#61555;&#61544; sab&#225;tico, e. d., que de acuerdo con este punto de vista, Jes&#250;s y sus seguidores constitu&#237;an un grupo religioso que se reun&#237;a la v&#237;spera del d&#237;a de reposo y de la pascua, y realizaban un culto simple en el que se dec&#237;a una oraci&#243;n de santificaci&#243;n (&#61553;&#61545;&#61540;&#61540;&#61557;&#61621;&#61555;&#61544;) ante una copa de vino.<br \/>\n3. Como modificaci&#243;n de esta sugerencia Lietzmann sugiri&#243; la idea de que se trataba de una comida ordinaria, y que el Se&#241;or y los disc&#237;pulos que la compartieron formaban una asociaci&#243;n religiosa denominada &#61544;&#61532;&#61537;&#61538;&#61535;&#61557;&#61621;&#61554;&#61537;&#61621;&#61544;, similar a los grupos en los que se reun&#237;an los fariseos. Todas estas ideas han merecido severas cr&#237;ticas, y aparentemente el debate ha llegado a un punto <\/p>\n<p>muerto; aunque ahora se ha vuelto a abrir como consecuencia de la investigaci&#243;n de los nuevos elementos aportados por los rollos de Qumr&#225;n.<br \/>\n4. A la luz de las recientes investigaciones sobre la influencia de los calendarios separados utilizados para el c&#225;lculo de las festividades, es posible ahora considerar nuevamente las antiguas teor&#237;as de P. Billerbeck y J. Pickl de que los dos estratos de pruebas que proporcionan los evangelios pueden armonizarse suponiendo que ambos son comprensibles, y que reflejan tradiciones diferentes. Billerbeck y Pickl hicieron una distinci&#243;n entre la fecha de la pascua de los fariseos que utiliz&#243; Jes&#250;s y la de los saduceos, que la colocaban un d&#237;a antes, que es el que sigue el cuarto evangelio. Los cr&#237;ticos descartaron este parecer por no contar con pruebas a su favor, pero los ms(s). del mar Muerto muestran que se usaban calendarios divergentes en el juda&#237;smo heterodoxo, y es posible que en realidad hubiera tradiciones separadas en boga en la &#233;poca de la pasi&#243;n. A. Jaubert reconstruy&#243; recientemente los hechos sobre esta base a fin de armonizar los datos de los evangelios y de los primitivos testigos lit&#250;rgicos (en su libro The Date of the Last Supper, trad. ing. 1965. Para una aceptaci&#243;n de su tesis v&#233;ase E. E. Ellis, The Gospel of Loke&#178;, NCB, 1974, pp. 249s, y la contribuci&#243;n posterior de Jaubert en NTS 14, 1967&#8211;68, pp. 145&#8211;164).<br \/>\nNo es posible saber a ciencia cierta si alguna vez se podr&#225; determinar concluyentemente la fecha de la &#250;ltima cena, pero por cierto que podemos aceptar que cualquiera haya sido el car&#225;cter exacto de la comida, la pascua estaba en el pensamiento del Se&#241;or cuando se sent&#243; a comer con sus disc&#237;pulos. La pascua jud&#237;a, basada en Ex. 12 e interpretada en la &#61512;&#61537;&#61543;&#61543;&#61537;&#61621;&#61540;&#61535;&#61537;&#61621;&#61544; para la pascua y el tratado misnaico &#61520;&#61541;&#61555;&#61537;&#61544;&#61532;&#61545;&#61549;, proporciona la clave indispensable para comprender aquella cena y tambi&#233;n el significado de la Cena del Se&#241;or en la iglesia primitiva. Esta conclusi&#243;n se ha visto reforzada por estudios recientes en tipolog&#237;a que muestran la importancia de los acontecimientos del AT en su significaci&#243;n &#8220;tipol&#243;gica&#8221; para los escritores del NT; y ning&#250;n conjunto de acontecimientos salv&#237;ficos se destaca m&#225;s decisivamente en el pensamiento de la cristiandad primitiva que el &#233;xodo y la redenci&#243;n de Egipto (cf. H. Sahlin, &#8220;The New Exodus of Salvation according to St Paul&#8221;, en The Root of the Vine, eds. A. Fridrichsen, 1953, pp. 81&#8211;95; J. Dani&#233;lou, Sacramentum Futuri, 1950, libro IV, pp. 131ss). Tambi&#233;n podemos hacer referencia a la importante contribuci&#243;n de T. Preiss, Life in Christ, trad. ing. 1954, p, 90, quien muestra el lugar de &#8220;la totalidad de los acontecimientos del &#233;xodo centrados en la pascua&#8221;, tanto en la tradici&#243;n jud&#237;a como en la cristiana.<br \/>\nb. Las palabras de instituci&#243;n<br \/>\nPasemos ahora a examinar m&#225;s de cerca la &#250;ltima cena en el aposento alto. Surgen inmediatamente dos preguntas. &#191;Qu&#233; forma adquirieron las palabras de instituci&#243;n pronunciadas sobre el pan y el vino?, y, &#191;qu&#233; significan?<br \/>\n1. No es f&#225;cil descubrir la forma original de las palabras, debido a que hay varios grupos de variantes representados principalmente en la tradici&#243;n de Marcos y en la de Pablo, respectivamente. Lc. 22.15&#8211;20 contiene sus propias peculiaridades, tanto textuales como hermen&#233;uticas. Hay una tendencia reciente a aceptar la recensi&#243;n m&#225;s larga del texto de Lucas por oposici&#243;n a los pasajes m&#225;s cortos del ms(s). occidental D y ciertos antiguos ms(s). lat. y sir. que omiten los vv. 19b y 20. El valor del per&#237;cope lucano radica en el lugar que ocupa como prueba independiente de la misma tradici&#243;n que emplea Pablo, con el inesperado orden &#8220;copa &#8230; pan&#8221; en Lc. 22.17&#8211;19 y 1 Co. 10.16, 21 (cf. &#61508;&#61545;&#61540;&#61537;&#61546;&#61541;&#61580; 9); y la preservaci&#243;n en ambos relatos del mandato a repetir el rito (Lc. 22.19b; 1 Co. 11.25). H. Sch&#252;rmann pr&#225;cticamente estableci&#243; la originalidad del &#8220;texto m&#225;s largo&#8221; en Bib 32, 1951, pp. 364&#8211;392, 522&#8211;541. Cf. E. E. Ellis, Luke, pp. 254&#8211;256 (bibliogr.).<\/p>\n<p>Con respecto a las formas que presentan Marcos y Pablo, los argumentos de ninguna de las partes resultan concluyentes. Algunos entendidos piensan que Jes&#250;s nunca podr&#237;a haber sugerido que los disc&#237;pulos ten&#237;an que beber su sangre, ni siquiera simb&#243;licamente, y la versi&#243;n paulina, &#8220;esta copa es el nuevo pacto en mi sangre&#8221; (1 Co. 11.25), tiene mayores probabilidades de ser la forma original, especialmente desde el momento en que la f&#243;rmula de Marcos es lit&#250;rgicamente sim&#233;trica con la del pan, y sigue la l&#237;nea de Ex. 24.8 (LXX). En contra de esta posici&#243;n A. J. B. Higgins ha argumentado que la forma de Marcos es m&#225;s primitiva debido a sus semitismos duros en el gr. y la obvia dependencia de los pasajes sobre el Siervo en Isa&#237;as, aunque Higgins preferir&#237;a eliminar algunas de las frases de Marcos. De todas maneras, podemos considerar que el original reflejaba alg&#250;n parecido a lo que sigue: &#8220;Jes&#250;s tom&#243; el pan, lo bendijo, lo parti&#243; y dijo: Este es mi cuerpo. Y tom&#243; una copa, y la bendijo, y dijo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre (Pablo), o, Esta es mi sangre del pacto (Marcos)&#8221;. A esto sigui&#243; la declaraci&#243;n escatol&#243;gica, cf. Mr. 14.25; 1 Co. 11.26. Sobre el &#8220;voto de abstinencia&#8221;, v&#233;ase J. Jeremias, New Testament Theology, 1, trad. ing. 1971, pp. 298s; trad. cast. Teolog&#237;a del Nuevo Testamento, 1973.<br \/>\n2. Si comenzamos con la declaraci&#243;n escatol&#243;gica, esta se explica como la esperanza de los primitivos creyentes, seg&#250;n las instrucciones recibidas del Se&#241;or, de que su comuni&#243;n con &#233;l se cumplir&#225; en el reino perfeccionado de Dios; y esto pone un &#61556;&#61541;&#61554;&#61549;&#61545;&#61550;&#61557;&#61555;&#61472;&#61537;&#61540;&#61472;&#61553;&#61557;&#61541;&#61549; para la eucarist&#237;a paulina, porque cuando el Se&#241;or vuelva en gloria para unir a su pueblo en comuni&#243;n, cesar&#225; el acto de rememoraci&#243;n de la cena (cf. M. Dibelius, From Tradition to Gospel, trad. ing. 1934, pp. 208).<br \/>\nLas palabras interpretativas relativas a los elementos han sido estimadas de diferentes maneras. No hay fundamento para una equivalencia literal como en la doctrina de la transustanciaci&#243;n. La c&#243;pula &#8220;es&#8221; es el &#61555;&#61545;&#61543;&#61550;&#61545;&#61542;&#61545;&#61539;&#61537;&#61556; exeg&#233;tico como en Gn. 41.26; Dn. 7.17; Lc. 8.11; G&#225;. 4.24; Ap. 1.20; y en el arm. oral faltar&#237;a seguramente la c&#243;pula, como en Gn. 40.12; Dn. 2.36; 4.22. La connotaci&#243;n no literal, figurada, &#8220;nunca deber&#237;a haberse cuestionado&#8221; (Lietzmann).<br \/>\nLas palabras &#8220;cuerpo, sangre&#8221;, se toman a veces en el sentido de que Jes&#250;s se est&#225; refiriendo a su inminente muerte en la cruz cuando su cuerpo hab&#237;a de ser quebrantado (pero cf. Jn. 19.31&#8211;37) y su sangre vertida en muerte violenta. La principal objeci&#243;n a este punto de vista simb&#243;lico es que las palabras sobre el pan no fueron pronunciadas cuando fue partido, sino al distribuirlo, y el vino ya hab&#237;a sido servido anteriormente en el curso de la cena pascual. Tampoco hay nada particular o inusual en el hecho de partir pan. &#8220;Partir pan&#8221; era una expresi&#243;n hebrea com&#250;n para la participaci&#243;n en una comida.<br \/>\nOtra perspectiva considera que el gr. &#61555;&#61551;&#61621;&#61549;&#61537; (cuerpo) es equivalente al arm. &#61543;&#61557;&#61638;&#61542;, que significa no solamente &#8220;cuerpo&#8221; sino &#8220;persona&#8221;, como si Jes&#250;s hubiera dicho, &#8220;esta es mi persona, mi ser real&#8221;; y hace notar su ininterrumpida comuni&#243;n, como Se&#241;or resucitado, con su pueblo, cuando este repite la f&#243;rmula de la comuni&#243;n en la cena. Jeremias, sin embargo, ha objetado esta sugerencia de Dalman (op. cit., pp. 143), al aclarar que la verdadera contrapartida de &#8220;sangre&#8221; no es &#8220;cuerpo&#8221;, &#61555;&#61551;&#61621;&#61549;&#61537; , sino &#8220;carne&#8221;, &#61555;&#61537;&#61554;&#61560;, cuyo equivalente en arm. es &#61538;&#61545;&#61555;&#61554;&#61545;, &#8220;mi carne&#8221;. Pero v&#233;ase E. Schweizer, The Lord&#8217;s Supper according to the New Testament, trad. ing. 1967, pp. 14&#8211;17.<br \/>\nEl indicio m&#225;s valioso sobre el significado de las palabras de instituci&#243;n del Se&#241;or lo encontramos en el papel que representan el alimento y la bebida en el ritual de la pascua jud&#237;a. Seg&#250;n la interpretaci&#243;n de Higgins, podemos tomar las palabras de instituci&#243;n como agregados del Se&#241;or mismo a las disposiciones sobre la liturgia pascual en dos puntos vitales, antes y despu&#233;s de la comida principal. Jes&#250;s les dice a sus disc&#237;pulos, con sus palabras y su simbolismo prof&#233;tico, que el significado original del rito pascual ha sido sobrepasado ahora, puesto que &#233;l mismo es el Cordero pascual que cumple la prefiguraci&#243;n del AT (1 Co. 5.7). Sus palabras y su acci&#243;n al tomar el pan y la copa son par&#225;bolas que anuncian una nueva significaci&#243;n. Bajo su palabra soberana el pan se convierte en la par&#225;bola de su cuerpo entregado al servicio del prop&#243;sito redentor de Dios (cf. He. 10.5&#8211;10); y su sangre vertida en la muerte, lo que recuerda los ritos de los sacrificios del AT, est&#225; representada en la copa de bendici&#243;n en la mesa. A partir de entonces la copa adquiere un nuevo significado como elemento conmemorativo del nuevo &#233;xodo, cumplido en Jerusal&#233;n (Lc. 9.31).<br \/>\nLa funci&#243;n de los elementos es paralela, entonces, a la de las comidas de la pascua. En la fiesta anual el israelita se une, de manera realista y din&#225;mica, con sus antepasados, a los cuales el Se&#241;or redimi&#243; de Egipto. El pan de la mesa de la comuni&#243;n se ha de considerar como si fuera el &#8220;pan de aflicci&#243;n&#8221; que comieron los jud&#237;os de anta&#241;o (Dt. 16.3 en la forma en que se interpreta en la &#61512;&#61537;&#61543;&#61543;&#61537;&#61621;&#61540;&#61535;&#61537;&#61621;&#61544; de la pascua); el jud&#237;o debe considerarse como alguien que ha sido liberado personalmente de la tiran&#237;a de los egipcios en esa primera generaci&#243;n de la naci&#243;n mucho tiempo atr&#225;s (Misn&#225;, &#61520;&#61541;&#61555;&#61537;&#61544;&#61532;&#61545;&#61549; 10. 5). En la mesa del Se&#241;or, que gen&#233;ticamente se relaciona con el aposento alto, se re&#250;ne la iglesia de la nueva Israel como pueblo del nuevo pacto (Jer. 31.31ss); se ve nuevamente frente a los s&#237;mbolos de ese sacrificio, que fue ofrecido una sola vez; y vuelve a vivir la experiencia por la cual sali&#243; del Egipto del pecado y fue redimida para Dios por medio de la preciosa muerte de su propio Hijo como v&#237;ctima pascual. Mayores detalles de esta significaci&#243;n &#8220;din&#225;mica&#8221; de los elementos de la Cena del Se&#241;or aparecen en R. P. Martin, Worship in the Early Church, eds. 1974, pp. 114ss.<br \/>\nII. El partimiento del pan<br \/>\nEn la iglesia primitiva del libro de Hechos hay referencias aisladas a la comuni&#243;n en la mesa, p. ej. Hch. 2.42, 46, pasaje en el que la frase es &#8220;partimiento del pan&#8221;. En Hch. 20.7 (pero no en 27.35, que describe una comida ordinaria, no relacionada con el culto) hay una referencia a una comida de comuni&#243;n en la que se emplea id&#233;ntica frase. El hecho de que en todo el libro de Hechos no haya referencia alguna a la copa ha llevado a H. Lietzmann (v&#233;ase Exp T 65, 1953&#8211;54, pp. 333ss para una exposici&#243;n clara pero cr&#237;tica de su teor&#237;a) a formular la compleja tesis de que esta comuni&#243;n de Jerusal&#233;n con uno solo de los elementos es la forma m&#225;s primitiva y original del sacramento [sobre este t&#233;rmino v&#233;ase la nota aclaratoria al pie del art&#237;culo correspondiente], aunque apenas merece este nombre. Se trataba, &#61541;&#61560;&#61472;&#61544;&#61561;&#61552;&#61551;&#61556;&#61544;&#61541;&#61555;&#61545;, de una comida de camarader&#237;a que comenzaba con la conocida costumbre jud&#237;a de partir el pan, que era continuaci&#243;n, en realidad, de las comidas en com&#250;n del ministerio galileo, cuando el Se&#241;or aliment&#243; a las multitudes, y en el que &#233;l y sus disc&#237;pulos formaron una &#61544;&#61532;&#61537;&#61538;&#61535;&#61557;&#61621;&#61554;&#61537;&#61621;&#61544;. El tema del rito de Jerusal&#233;n no era la muerte de Jes&#250;s, sino la presencia invisible del Se&#241;or exaltado en medio de ellos. La Cena del Se&#241;or en 1 Co. 11, donde se pone el acento en el significado redentor de la muerte de Cristo, era la propia contribuci&#243;n de Pablo recibida por revelaci&#243;n especial del Se&#241;or glorificado. As&#237; piensa Lietzmann.<br \/>\nPero esta teor&#237;a es innecesaria. Hay pocos elementos para suponer que Pablo estaba innovando de esta manera. Como apunta A. M. Hunter, &#8220;pone a prueba la fe el que hubiese podido imponer exitosamente esta innovaci&#243;n &#8230; a toda la iglesia&#8221; (Paul and His Predecessors&#178;, 1961, pp. 75). La falta de menci&#243;n de la copa quiz&#225;s no sea significativa; &#8220;partimiento del pan&#8221; puede ser una expresi&#243;n casi t&#233;cnica para hacer referencia a toda la comida. Lo que es significativo acerca de la forma primitiva de la eucarist&#237;a es la nota de gozo que emana directamente, no tanto de las comidas galileas, como de las apariciones posteriores a la resurrecci&#243;n, muchas de las cuales est&#225;n asociadas con una comida entre el victorioso Se&#241;or y los suyos (Lc. 24.30&#8211;35, 36&#8211;48; Jn. 21.9ss; Hch. 1.4 (&#176;BA mg); 10.41; Ap. 3.20).<br \/>\nIII. La eucarist&#237;a paulina<br \/>\nEs m&#225;s probable que las comidas en com&#250;n del ministerio galileo hallen su cumplimiento en el &#61537;&#61543;&#61537;&#61552;&#61541;&#61621; o fiesta de amor de la iglesia corintia (1 Co. 11.20&#8211;34). En Corinto hab&#237;a dos partes en la observancia del culto: una comida en com&#250;n que se tomaba con el prop&#243;sito de alimentarse (cf. &#61508;&#61545;&#61540;&#61537;&#61546;&#61541;&#61580; 10.1: &#8220;una vez que est&#233;is saciados&#8221;), seguida por un solemne rito de la eucarist&#237;a (* AGAPE). Hubo serios excesos dentro de la asamblea corintia, tales como avaricia, ego&#237;smo, borrachera, y glotoner&#237;a. Pablo les envi&#243; una seria advertencia, y la impresi&#243;n que recibimos es que el ap&#243;stol deseaba que ambas partes se mantuvieran separadas, como ocurri&#243; en la iglesia posterior. La advertencia del ap&#243;stol es que los que ten&#237;an hambre comieran en su casa, y vinieran con reverencia y con examen de conciencia a la mesa (11.22, 30&#8211;34).<br \/>\nLa ense&#241;anza eucar&#237;stica distintiva de Pablo sirve para hacer resaltar el significado de la cena, al unirla firmemente al prop&#243;sito redentor de Dios; de modo que ella proclama la muerte del Se&#241;or (1 Co. 11.26), as&#237; como el ritual de la pascua (de donde proviene el t&#237;tulo &#61512;&#61537;&#61543;&#61543;&#61537;&#61621;&#61540;&#61535;&#61537;&#61621;&#61544;, e. d. declaraci&#243;n, cuyo equivalente gr. ser&#237;a el t&#233;rmino paulino &#61547;&#61537;&#61556;&#61537;&#61550;&#61543;&#61541;&#61548;&#61548;&#61541;&#61545;&#61550; de 1 Co. 11.26) proclamaba la misericordia redentora de Dios bajo el pacto antiguo. Tambi&#233;n explica Pablo el significado interior de la mesa como una comuni&#243;n (&#61547;&#61551;&#61545;&#61550;&#61551;&#61621;&#61550;&#61545;&#61537;) con el Se&#241;or en su muerte y en su vida de resurrecci&#243;n, cuya simbolizaci&#243;n es el pan y el vino (1 Co. 10.16). All&#237; descubre la unidad de la iglesia, porque mientras los miembros comparten el &#250;nico pan, se sientan a comer juntos como un solo cuerpo de Cristo (cf. el ensayo de A. E. J. Rawlinson en Mysterium Christi, eds. Bell y Deissmann, 1930, pp. 225ss). Tambi&#233;n hay alusiones escatol&#243;gicas, como en la tradici&#243;n evang&#233;lica, con la mirada hacia el futuro, al advenimiento en gloria. El &#61549;&#61537;&#61554;&#61537;&#61621;&#61550;&#61537;&#61621;&#61556;&#61544;&#61537;&#61621; de 1 Co. 16.22 bien puede colocarse dentro de un marco eucar&#237;stico, de modo que la ep&#237;stola termina con una invocaci&#243;n, &#8220;&#161;Se&#241;or nuestro, ven!&#8221;, y prepara la escena para la celebraci&#243;n de la cena despu&#233;s de haberse le&#237;do la ep&#237;stola a la congregaci&#243;n (cf. Lietzmann, op. cit., pp. 229; J. A. T. Robinson, &#8220;The Earliest Christian Liturgical sequence?&#8221;, JTS s.n. 4, 1953, pp. 38&#8211;41; pero v&#233;ase C. F. D. Moule, NTS 6, 1959&#8211;60, pp. 307ss). V&#233;ase tamb. G. Wainwright, Eucharist and Eschatology, 1971. Exposici&#243;n adicional de la ense&#241;anza de Pablo sobre la cena puede verse en R. P. Martin, op. cit., cap(s). 11.<br \/>\nIV. Otros materiales del Nuevo Testamento<br \/>\nEs significativo, por cierto, que haya pocos testimonios adicionales directos del sacramento u ordenanza en el NT, aparte de las referencias que acabamos de dar. Este hecho asume especial importancia al estimar el llamado &#8220;sacramentalismo&#8221; de Pablo. El escritor de 1 Co. 1.16&#8211;17 nunca podr&#237;a haber sido una persona que considerase los sacramentos como la &#250;ltima palabra en lo que hace a la fe y la pr&#225;ctica cristianas; sin embargo, debemos , admitir tambi&#233;n que, seg&#250;n las palabras de C. T. Craig, &#8220;Pablo no hubiera comprendido una expresi&#243;n de fe cristiana fuera de una comunidad en la que se celebrara la Cena del Se&#241;or&#8221; (citadas por A. M, Hunter, Interpreting Paul&#8217;s Gospel, 1954, pp. 105). Creemos que Adolf Schlatter ofrece la estimaci&#243;n m&#225;s fiel en su observaci&#243;n sobre la teolog&#237;a sacramental del ap&#243;stol: Pablo &#8220;puede expresar la palabra de Jes&#250;s, no a medias sino completamente, sin mencionar para nada los sacramentos. Pero si vienen al caso, los relaciona con la totalidad de las riquezas de la gracia de Cristo, porque ve en ellos la voluntad de Jes&#250;s, expresada en forma total y efectiva, y no parcial&#8221; (Die Briefe and die Thessalonicher, Philipper, Timotheus and Titus, 1950, pp. 262).<br \/>\nLo que es cierto en Pablo es cierto tambi&#233;n en lo que respecta a los dem&#225;s escritores del NT. Puede haber alusiones a la Cena del Se&#241;or en lugares como He. 6.4; 13.10; y el Evangelio de Juan contiene el memorable discurso de la sinagoga, que muchos entendidos relacionan con la tradici&#243;n eucar&#237;stica de la iglesia posterior (Jn. 6.22&#8211;59); pero no debemos forzar demasiado estas referencias, como parecer&#237;a haber hecho O. Cullmann al encontrar numerosas referencias sutiles al culto sacramental en el cuarto evangelio (v&#233;ase su Early Christian Worship, 1953, pp. 37ss, esp. pp. 106).<br \/>\nTenemos el testimonio de 2 P. 2.13 y Jud. 12 sobre el &#61537;&#61543;&#61537;&#61552;&#61541;&#61638;. Aparte de estos datos m&#225;s bien exiguos, y de estos detalles un tanto escasos, el NT no dice nada acerca del mandamiento de realizar cultos eucar&#237;sticos, ni sobre su observancia en las comunidades primitivas, debido principalmente al hecho de que lo que se acepta y practica generalmente no es objeto de extensos comentarios. Para la formulaci&#243;n del rito, y, debemos confesarlo, una fruct&#237;fera fuente de herej&#237;a y doctrina confusa, debemos esperar la correspondencia, las ep&#237;stolas, y las liturgias del ss. II y subsiguientes, desde 1 Clem. 40. 2&#8211;4; Ignacio, Esmirnenses 8. 1; y &#61508;&#61545;&#61540;&#61537;&#61546;&#61541;&#61580; 9&#8211;10, 14 en adelante.<br \/>\nBIBLIOGRAF&#205;A. E. Schweizer, A. D&#237;ez Macho, La iglesia primitiva, 1974; J. A. Selle, La eucarist&#237;a, sacramento de la iglesia indivisa, 1972; J. M. Castillo, S&#237;mbolos de libertad, 1981; F. Durrwell, La eucarist&#237;a, sacramento pascual, 1982; B. Klappert, L. Coenen, &#8220;Cena del Se&#241;or&#8221;, &#176;DTNT, t(t). I, pp. 247&#8211;261; J. Betz, &#8220;Fundamentos b&#237;blicos teol&#243;gicos de la eucarist&#237;a&#8221;, Mysterium salutis, vol. IV, t(t). II, pp. 186&#8211;207; F. Stagg, Teolog&#237;a del Nuevo Testamento, 1976.<br \/>\nEn el art&#237;culo se han mencionado las obras m&#225;s importantes. De especial valor son A. J. B. Higgins, The Lord&#8217;s Supper in the New Testament, 1952; y para la evoluci&#243;n posterior, J. H. Srawley, The Early History of the Liturgy, 1947. V&#233;ase tamb. A. M. Stibbs, Sucrifice, Sacrament and Eucharist, 1961. Revisiones &#250;&#237;tiles de recientes comentarios de las pruebas documentales neotestamentarias se encuentran en los libros de E. Schweizer, The Lord&#8217;s Supper according to the New Testament, trad. ing. 1967 (bibliograf&#237;a), y W. Marxsen, The Lord&#8217;s, Supper as a Christological Problem, trad. ing, 1970; para un an&#225;lisis m&#225;s popular, v&#233;ase R. P. Martin, Worship in the Early Church, 1974.<\/p>\n<p>R.P.M.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INTRODUCCION El cristianismo del N. T. No es una religi&#243;n ritualista. 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