{"id":5004,"date":"2016-02-08T19:05:37","date_gmt":"2016-02-09T00:05:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-poder-detrs-de-las-palabras\/"},"modified":"2016-02-08T19:05:37","modified_gmt":"2016-02-09T00:05:37","slug":"el-poder-detrs-de-las-palabras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-poder-detrs-de-las-palabras\/","title":{"rendered":"El poder detr&#225;s de las palabras"},"content":{"rendered":"<div>Se despert&#243; aquella ma&#241;ana con la inquietud e incertidumbre por lo que ocurrir&#237;a en el curso del d&#237;a. Ten&#237;a una entrevista de trabajo. Por fin estaba a las puertas de sobreponerse a la crisis atraviesa todo desempleado. Mir&#243; el reloj por segunda vez y se decidi&#243; a enfrentar la ma&#241;ana.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Su madre fue la primera persona a quien le hizo el comentario cuando le serv&#237;a el desayuno:&#8211;Es probable que no quede entre los opcionados&#8212;se tom&#243; un poco m&#225;s de caf&#233; y continu&#243;&#8211;: Es probable que elijan a otros. Hay gente m&#225;s preparada que yo&#8211;.<\/p>\n<p>&#8211;Anoche, cuando oramos en el templo, no ten&#237;amos esa misma actitud&#8212;interrumpi&#243; su madre.<\/p>\n<p>&#8211;Si, pero eso fue anoche. Despu&#233;s de tanto pensarlo, creo que pierdo tiempo en ir. Pero ir&#233;&#8211;, murmur&#243;.<\/p>\n<p>Su hermanita menor iba de salida para el colegio:&#8211;Deseo que te vaya bien en la entrevista&#8212;le dijo.<\/p>\n<p>&#8211;No creo, es muy complicado porque muchos llevaron sus hojas de vida. Pero agradezco tus buenas intenciones&#8212;respondi&#243; mientras continuaba con af&#225;n su desayuno.<\/p>\n<p>En la entrada del edificio un guarda de seguridad. &#8220;&#191;Mucha gente ha venido por lo del empleo?&#8221;&#8212;pregunt&#243;. &#8220;Mucha&#8221; la seca respuesta del hombre. <\/p>\n<p>&#8211;Lo sab&#237;a. Dif&#237;cilmente me dar&#225;n el empleo&#8212;coment&#243; mientras iba en busca del ascensor.<\/p>\n<p>Como es natural&#8230; no le dieron la plaza&#8230;<\/p>\n<p>Lo que decimos trae consecuencias<\/p>\n<p>Con demasiada frecuencia nos vemos envueltos en dificultades por no medir el alcance de nuestras palabras. En medio del problema desear&#237;amos tener en nuestras manos la posibilidad de regresar el tiempo para corregir el error, sin embargo, est&#225; fuera de nuestro alcance.<\/p>\n<p>Lo que decimos, queda dicho. Al referirse a la responsabilidad que debemos asumir con nuestras palabras, la Biblia dice: &#8220;La vida y la muerte dependen de la lengua; los que hablan mucho sufrir&#225;n las consecuencias&#8221;(Proverbios 18:21. Versi&#243;n Popular &#8220;Dios habla hoy&#8221;).<\/p>\n<p>El texto deja planteados dos aspectos de suma importancia. El primero, que la responsabilidad de todo cuanto expresamos es &#250;nicamente nuestra. La decisi&#243;n de qu&#233; decimos o no, es de cada uno. De ah&#237; que el mismo autor sagrado haya advertido: &#8220;El que mucho habla, mucho yerra; callar a tiempo es de sabios&#8221;(Proverbios 10:19. Versi&#243;n Popular &#8220;Dios habla hoy&#8221;), y tambi&#233;n:&#8221;Cuidar las palabras es cuidarse uno mismo; el que mucho habla se arruina solo&#8221;(13:3).<\/p>\n<p>El segundo aspecto que amerita tener en cuenta es que todo aquello que verbalizamos desencadena consecuencias, positivas o negativas. Torn&#233;moslo gr&#225;fico. Revise mentalmente aquellas personas que est&#225;n a su alrededor y a quienes generalmente les va mal, o al menos, dejan sentadas las bases  para un permanente fracaso.<\/p>\n<p>Analice c&#243;mo se expresan. Descubrir&#225; que sus palabras favoritas son:&#8221;No&#8221;,&#8221;Mal&#8221;, &#8220;Derrota&#8221;, &#8220;Imposible&#8221;, &#8220;Muy dif&#237;cil&#8221;, entre otras.<\/p>\n<p>El poder de la confesi&#243;n verbal<\/p>\n<p>Nuestra forma de establecer contacto con quienes se encuentran alrededor es con palabras. Las expresiones trazan un puente con el interlocutor.<\/p>\n<p>El ap&#243;stol Pablo escribi&#243; en su carta a los Romanos algo de sumo inter&#233;s:&#8221;&#191;Qu&#233; afirma entonces? &#8216;La palabra est&#225; cerca de ti; la tienes en la boca y en el coraz&#243;n&#8217;. Esta es la palabra de fe que predicamos; que si confiesas con tu boca que Jes&#250;s es el Se&#241;or, y crees en tu coraz&#243;n que Dios lo levant&#243; de entre los muertos, ser&#225;s salvo&#8221; (vers&#237;culos 8,9. Nueva Versi&#243;n Internacional).<\/p>\n<p>Cuando hablamos, testimoniamos aquello de lo que tenemos convencimiento. El Se&#241;or Jes&#250;s ense&#241;&#243; a un grupo de sus contradictores: &#8220;&#161;Generaci&#243;n de v&#237;boras! &#191;C&#243;mo pod&#233;is hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del coraz&#243;n habla la boca&#8221; (Mateo 12:34). &#191;Se da cuenta de la importancia de medir todo cuanto decimos?&#191;Hab&#237;a pensando alguna vez en eso?<\/p>\n<p>La fe expresada en palabras<\/p>\n<p>De acuerdo con hebreos 11:1 &#8220;fe es la garant&#237;a de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve&#8221; (Nueva Versi&#243;n Internacional). El Se&#241;or Jes&#250;s les inst&#243; a permanecer firmes en esa convicci&#243;n, &#8220;Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que est&#233;n pidiendo en oraci&#243;n, y lo obtendr&#225;n&#8221; (Marcos 11;24. Nueva Versi&#243;n Internacional). Hasta all&#237; tenemos todo claro, imagino. Pero vamos a algo trascendental: Expresar nuestra fe.<\/p>\n<p>Hay dos ejemplos sencillos. El primero, cuando Jes&#250;s iba de camino con sus disc&#237;pulos. &#8220;Y viendo una higuera en el camino, vino a ella, y no hall&#243; nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo; Nunca jam&#225;s nazca de ti fruto. Y luego se sec&#243; la higuera&#8221;(Mateo 21:19. Versi&#243;n Reina Varela 1960). Observe que el Se&#241;or le habl&#243; a la higuera y verbaliz&#243; la sentencia. Y el milagro ocurri&#243;.<\/p>\n<p>Igual con un prodigio que tuvo lugar cuando Pedro y Juan iban al templo a la ora de la oraci&#243;n. All&#237; encontraron un hombre cojo de nacimiento. Depend&#237;a de la caridad p&#250;blica, y como tal, les extendi&#243; la mano. &#8220;Pedro, con Juan, fijando en &#233;l los ojos, le dijo: M&#237;ranos. Entonces &#233;l les estuvo atento, esperando recibir algo de ellos. M&#225;s Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, lev&#225;ntate y anda&#8230; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos&#8221;(Hechos 3:1-7).<\/p>\n<p>La fe de los ap&#243;stoles estuvo acompa&#241;ada de una confesi&#243;n p&#250;blica&#8230; y el milagro se produjo.<\/p>\n<p>Palabras y milagros en su vida<\/p>\n<p>Si me pidiese una conclusi&#243;n, se la resumir&#233; con sencillez: si tenemos fe y estamos pidiendo un milagro, est&#225; bien que confesemos que se realizar&#225;. &#8220;Yo creo que Dios me sanar&#225;&#8221;, &#8220;Estoy convencido que ese problema se resolver&#225; con ayuda de Dios&#8221;. No me cabe la menor duda que los milagros se producir&#225;n. Hay fe y confesi&#243;n. Una llave poderosa.<\/p>\n<p>Ahora imagine que en oraci&#243;n pidi&#243; algo a Dios. Y apenas termina, comienza a preguntarse &#8211;a usted mismo o a los dem&#225;s&#8211;:&#8221;&#191;Ocurrir&#225; ese milagro? &#191;Es posible que se produzca un hecho as&#237; a pesar de que la ciencia se&#241;ala que es imposible?&#8221;. Usted mismo, con su actitud, est&#225; extendiendo un manto de duda y confesando incredulidad, es probable que nada ocurra.<\/p>\n<p>Tenga presente este concepto: creer y confesar. No que siempre deba ser as&#237;, pero mirando la Biblia, es un hecho que ha sido eficaz cuando se aplic&#243; este principio. Manifieste fe con su coraz&#243;n y expr&#233;sela con lo que habla.<\/p>\n<p>Quiz&#225; est&#233; clamando al Se&#241;or por un milagro. Deseamos ayudarle a interceder. Basta que nos escriba ahora mismo:<\/p>\n<p>Ps. Fernando Alexis Jim&#233;nez<br \/>\nCorreo electr&#243;nico: <span id='eeEncEmail_EVu8oZeClC'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 108';l[9]=' 97';l[10]=' 105';l[11]=' 114';l[12]=' 101';l[13]=' 116';l[14]=' 115';l[15]=' 105';l[16]=' 110';l[17]=' 105';l[18]=' 109';l[19]=' 100';l[20]=' 101';l[21]=' 114';l[22]=' 64';l[23]=' 111';l[24]=' 100';l[25]=' 110';l[26]=' 97';l[27]=' 110';l[28]=' 114';l[29]=' 101';l[30]=' 102';l[31]='>';l[32]='\"';l[33]=' 109';l[34]=' 111';l[35]=' 99';l[36]=' 46';l[37]=' 108';l[38]=' 97';l[39]=' 105';l[40]=' 114';l[41]=' 101';l[42]=' 116';l[43]=' 115';l[44]=' 105';l[45]=' 110';l[46]=' 105';l[47]=' 109';l[48]=' 100';l[49]=' 101';l[50]=' 114';l[51]=' 64';l[52]=' 111';l[53]=' 100';l[54]=' 110';l[55]=' 97';l[56]=' 110';l[57]=' 114';l[58]=' 101';l[59]=' 102';l[60]=':';l[61]='o';l[62]='t';l[63]='l';l[64]='i';l[65]='a';l[66]='m';l[67]='\"';l[68]='=';l[69]='f';l[70]='e';l[71]='r';l[72]='h';l[73]='a ';l[74]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_EVu8oZeClC').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script>  <br \/>\nP&#225;ginas en Internet <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com\">[url=http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com]http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com<\/a>[\/url] y meditaciones diarias en <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones\">[url=http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones]http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones<\/a>[\/url]<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se despert&#243; aquella ma&#241;ana con la inquietud e incertidumbre por lo que ocurrir&#237;a en el curso del d&#237;a. 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