{"id":5012,"date":"2016-02-08T19:05:43","date_gmt":"2016-02-09T00:05:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-qu-temes-decir-que-eres-cristiano\/"},"modified":"2016-02-08T19:05:43","modified_gmt":"2016-02-09T00:05:43","slug":"por-qu-temes-decir-que-eres-cristiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-qu-temes-decir-que-eres-cristiano\/","title":{"rendered":"&#191;Por qu&#233; temes decir que eres cristiano?"},"content":{"rendered":"<div>Nunca antes un caf&#233; tinto le supo tan amargo con aqu&#233;l d&#237;a. Estaban en la cafeter&#237;a de la empresa. Ca&#237;a la ma&#241;ana y en esos breves minutos pretend&#237;an reponer fuerzas para seguir la revisi&#243;n de libros contables. Llevaba cinco a&#241;os en la Divisi&#243;n Financiera de la empresa y s&#243;lo en aquella ocasi&#243;n se vio confrontado con sus convicciones de fe:<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">&#8211;&#191;De manera que eres cristiano?&#8212;le pregunt&#243; su compa&#241;ero de oficina. No respondi&#243; nada. Fingi&#243; no escuchar. Revolvi&#243; el caf&#233; una y otra y otra vez.<br \/>\n&#8211;&#191;Me escuchas? Te pregunto si eres cristiano&#8211;. El tono insistente de la voz no le gust&#243; nada.<br \/>\n&#8211;&#191;Por qu&#233;?&#8212;<br \/>\n&#8211;Hoy cuando abriste el escritorio, vi la Biblia en el primer caj&#243;n. Y por supuesto, ahora entiendo los cambios que has experimentado&#8230; &#161;Te lo ten&#237;as bien guardado!&#8212;le dijo.<br \/>\nEl mir&#243; a su alrededor con el sigilo de quien oculta algo o est&#225; inmerso en una actividad clandestina y acaba de ser descubierto. Baj&#243; la voz y lo confes&#243;: &#8211;S&#237;, estoy yendo con mi esposa a una iglesia pr&#243;xima a nuestro apartamento, pero por favor, no se lo digas a nadie mas &#191;De acuerdo?&#8211;. Con una mirada fulminante quiso enfatizarle qu&#233; significaba ese &#8220;&#191;De acuerdo?&#8221;.<br \/>\n&#8211;&#191;Qu&#233; tiene de malo que lo supieran?&#8212;Le interrog&#243; su amigo.<br \/>\n&#8211;Te lo pido&#8230; es un favor&#8212;insisti&#243;.<br \/>\nNo hablaron mas. Terminaron el refrigerio y regresaron a su lugar de trabajo. Se sent&#237;a inc&#243;modo. No quer&#237;a que nadie m&#225;s lo supiera&#8230; las horas se tornaron muy prolongadas en el reloj de pared. Quer&#237;a irse cuanto antes&#8230;<\/p>\n<p>&#191;A qu&#233; le tememos?<\/p>\n<p>Con frecuencia apreciamos cristianos que profesan su fe &#8220;en lo secreto&#8221;. Es decir, no quieren que nadie m&#225;s se entere. Pareciera que temen ser marginados o marcados quiz&#225; con un estigma por su condici&#243;n de creyentes en Jes&#250;s. Aunque parezca ins&#243;lito, hay quienes llevan su Biblia bien camuflada en bolsas pl&#225;sticas o escondidas en el fondo de su portafolios, para que nadie m&#225;s se entere de su condici&#243;n de hijos de Dios. Y cuando van a entrar al templo, miran a todos los lados para asegurarse que &#8220;nadie conocido&#8221; los vio&#8230;<\/p>\n<p>Quienes act&#250;an as&#237;, olvidan las palabras de nuestro amado Se&#241;or Jesucristo: &#8220;A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo tambi&#233;n le confesar&#233; delante de mi Padre que est&#225; en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo tambi&#233;n le negar&#233; delante de mi Padre que est&#225; en los cielos&#8221;(Mateo 10:32, 33).<\/p>\n<p>Cristiano en medio de la crisis<\/p>\n<p>Es interesante que mientras hay quienes se empe&#241;an en negar al Se&#241;or Jesucristo, otros proclaman libremente su fe, sin importar el qu&#233; dir&#225;n. Tienen claro que antes que palabras bonitas, los cristianos debemos evidenciar nuestra fidelidad con hechos.<\/p>\n<p>En la Biblia encontramos a un hombre que reafirm&#243; su fe en Jes&#250;s, el Se&#241;or, por encima de la crisis que se desencaden&#243; a su alrededor. Todos hab&#237;an huido, incluso Pedro, que dijo estar dispuesto a morir por el Maestro y sin embargo en el momento culminante le neg&#243; tres veces. Los disc&#237;pulos corrieron en busca de amparo. Nadie estuvo con El hasta &#250;ltimo instante. Pero Jos&#233;, de Arimatea, rompi&#243; todos los esquemas&#8230; Fue fiel por encima de lo que pudieran pensar o decir quienes le rodeaban&#8230;<\/p>\n<p>Nadando contra la corriente&#8230;<\/p>\n<p>Jos&#233;, de Arimatea, defendi&#243; su fe. Ten&#237;a claridad en cuanto a sus convicciones. No dudaba. Eso le llev&#243; a permanecer firme. Su condici&#243;n de hombro probo, le llev&#243; a ir contra la corriente. &#8220;Y hab&#237;a un hombre llamado Jos&#233;, miembro del concilio, var&#243;n bueno y justo (el cual no hab&#237;a asentido al plan y al proceder de los dem&#225;s) que era de Arimatea, ciudad de los jud&#237;os, y que esperaba el reino de Dios&#8221; (Lucas 23:50, 51).<\/p>\n<p>&#161;Cu&#225;nto hacen falta creyentes as&#237;, que no cambien si todo a su alrededor amenaza con desmoronarse!.<\/p>\n<p>Guardando la esperanza<\/p>\n<p>Al releer el vers&#237;culo 51, nos encontramos a un hombre tan convencido de su esperanza en el reino de los cielos, que no se sinti&#243; desilusionada ante la aparente &#8220;derrota&#8221; por la muerte de Jes&#250;s, el m&#225;ximo l&#237;der de aquella corriente de fe que tomaba fuerza en Palestina. Por el contrario, tuvo la entereza de ir hasta el gobernador Pilato para pedir el cuerpo del Maestro, tal como lo leemos en el vers&#237;culo 52.<\/p>\n<p>Igual usted: debe permanecer firme as&#237; parezca que nada ocurre a su alrededor, que todo sigue igual. Espere en Dios. No importan las circunstancias. Es necesario avanzar siempre hasta la meta del supremo llamamiento que es Cristo Jes&#250;s.<\/p>\n<p>Fidelidad a Jes&#250;s siempre<\/p>\n<p>Jos&#233;, de Arimatea, pudo huir como los dem&#225;s. Estaba frente a un aparente &#8220;fracasado&#8221;. Su cuerpo yac&#237;a inerte en la cruz. Sin embargo, &#233;l fue fiel en todo momento porque relata el evangelista: &#8221; &#8230; y baj&#225;ndole, le envolvi&#243; en un lienzo de lino, y le puso en un sepulcro excavado en la roca donde nadie hab&#237;a sido puesto todav&#237;a. Era el d&#237;a de la preparaci&#243;n, y estaba para comenzar el d&#237;a de reposo.&#8221;(vv.52, 53).<\/p>\n<p>Imagine por un instante la emoci&#243;n que embarg&#243; el coraz&#243;n de este buen hombre cuando, dos d&#237;as despu&#233;s, recibi&#243; la noticia sobre la resurrecci&#243;n del Se&#241;or Jes&#250;s&#8230; Fue un instante memorable que transform&#243; definitivamente su existencia&#8230; &#161;Hab&#237;a valido la pena tener fe!&#8230;<\/p>\n<p>Tal vez quiere vivir esa experiencia<\/p>\n<p>Al leer sobre un hombre de profundas convicciones, que ten&#237;a una raz&#243;n para vivir y para luchar, reflexione que en su vida no ocurre lo mismo. Y desea vivir la experiencia transformadora de la fe. &#161;Pues h&#225;galo ahora mismo!. Es sencillo. Basta que haga una oraci&#243;n corta, incluso frente al computador. D&#237;gale: &#8220;Se&#241;or Jesucristo, reconozco que he pecado pero tambi&#233;n, que gracias a tu sacrificio en la cruz, perdonaste todas mis deudas. Entra en mi coraz&#243;n. Transf&#243;rmame, y haz de mi la persona que t&#250; quieres que yo sea. Am&#233;n&#8221;<\/p>\n<p>Felicitaciones. Es el mejor paso que ha podido dar. Ahora le recomiendo tres cosas. La primera, que adopte el h&#225;bito de hablar con Dios mediante la oraci&#243;n. Dir&#237;jase a &#201;l como un amigo. Segunda, que lea su Palabra diariamente. En la Biblia encontrar&#225; principios de vida cristiana que le ayudar&#225;n a crecer espiritualmente y como persona. Tercera, que comience a congregarse en una iglesia cristiana.<\/p>\n<p>Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme ahora mismo.<\/p>\n<p>Ps. Fernando Alexis Jim&#233;nez<br \/>\nCorreo electr&#243;nico: <span id='eeEncEmail_ShcaEESAeZ'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 108';l[9]=' 97';l[10]=' 105';l[11]=' 114';l[12]=' 101';l[13]=' 116';l[14]=' 115';l[15]=' 105';l[16]=' 110';l[17]=' 105';l[18]=' 109';l[19]=' 100';l[20]=' 101';l[21]=' 114';l[22]=' 64';l[23]=' 111';l[24]=' 100';l[25]=' 110';l[26]=' 97';l[27]=' 110';l[28]=' 114';l[29]=' 101';l[30]=' 102';l[31]='>';l[32]='\"';l[33]=' 109';l[34]=' 111';l[35]=' 99';l[36]=' 46';l[37]=' 108';l[38]=' 97';l[39]=' 105';l[40]=' 114';l[41]=' 101';l[42]=' 116';l[43]=' 115';l[44]=' 105';l[45]=' 110';l[46]=' 105';l[47]=' 109';l[48]=' 100';l[49]=' 101';l[50]=' 114';l[51]=' 64';l[52]=' 111';l[53]=' 100';l[54]=' 110';l[55]=' 97';l[56]=' 110';l[57]=' 114';l[58]=' 101';l[59]=' 102';l[60]=':';l[61]='o';l[62]='t';l[63]='l';l[64]='i';l[65]='a';l[66]='m';l[67]='\"';l[68]='=';l[69]='f';l[70]='e';l[71]='r';l[72]='h';l[73]='a ';l[74]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_ShcaEESAeZ').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><br \/>\nP&#225;ginas en Internet <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com\">[url=http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com]http:\/\/www.heraldosdelapalabra.com<\/a>[\/url] y meditaciones diarias en <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones\">[url=http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones]http:\/\/www.adorador.com\/meditaciones<\/a>[\/url]<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nunca antes un caf&#233; tinto le supo tan amargo con aqu&#233;l d&#237;a. 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