{"id":5018,"date":"2016-02-08T19:05:45","date_gmt":"2016-02-09T00:05:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/unin-con-cristo-en-la-consagracin\/"},"modified":"2016-02-08T19:05:45","modified_gmt":"2016-02-09T00:05:45","slug":"unin-con-cristo-en-la-consagracin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/unin-con-cristo-en-la-consagracin\/","title":{"rendered":"UNI&#211;N CON CRISTO EN LA CONSAGRACI&#211;N"},"content":{"rendered":"<div>T. Austin-Sparks<\/p>\n<p>&#8220;Despu&#233;s hizo que trajeran el otro carnero, el carnero de las consagraciones, y Aar&#243;n y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero. Y lo degoll&#243;; y tom&#243; Mois&#233;s de la sangre, y la puso sobre el l&#243;bulo de la oreja derecha de Aar&#243;n, sobre el dedo pulgar de su mano derecha, y sobre el dedo pulgar de su pie derecho. Hizo acercarse luego los hijos de Aar&#243;n, y puso Mois&#233;s de la sangre sobre el l&#243;bulo de sus orejas derechas, sobre los pulgares de sus manos derechas, y sobre los pulgares de sus pies derechos; y roci&#243; Mois&#233;s la sangre sobre el altar alrededor.&#8221; Lev&#237;tico 8: 22-24<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">&#8220;As&#237; que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que present&#233;is vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2No os conform&#233;is a este siglo, sino transformaos por medio de la renovaci&#243;n de vuestro entendimiento, para que comprob&#233;is cu&#225;l sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.&#8221; Romanos 12: 1,2<\/p>\n<p>&#8220;Y por ellos yo me santifico a m&#237; mismo, para que tambi&#233;n ellos sean santificados en la verdad&#8221;. Juan 17:19<\/p>\n<p>En este pasaje del cap&#237;tulo ocho del libro de Lev&#237;tico, es importante notar lo que aconteci&#243; en la consagraci&#243;n de Aar&#243;n y sus hijos al sacerdocio. Se trajo el carnero de las consagraciones; Aar&#243;n y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del animal, que luego fue sacrificado y su sangre derramada. Enseguida torn&#243; Mois&#233;s de la sangre y la aplic&#243; sobre cada uno de ellos, en distintas partes de sus cuerpos.<\/p>\n<p>Aqu&#237; tenemos los dos aspectos de la consagraci&#243;n. La sangre derramada es el lado de la muerte; la sangre aplicada, el de la vida. La sangre derramada representa la vida sacrificada, entregada, abandonada; pero en la sangre aplicada al hombre tenemos la vida impartida para obrar en &#233;l activa y poderosamente. Cuando esto se reconoce, se entiende lo que es la consagraci&#243;n y tambi&#233;n lo que significa la imposici&#243;n de las manos, o sea el acto de identificaci&#243;n con una vida entregada a la muerte. La sangre aplicada representa una nueva posici&#243;n; quiere decir que ahora no hay nada de la vida propia del hombre, todo es de Dios pues vive por &#201;l y para &#201;l &#250;nicamente. Esto es la consagraci&#243;n.<\/p>\n<p>El cap&#237;tulo diecisiete del evangelio seg&#250;n San Juan, se conoce corno la oraci&#243;n sacerdotal del Se&#241;or Jes&#250;s. All&#237; est&#225;, avanzando hacia el altar, en la consagraci&#243;n de s&#237; mismo por Sus hijos, a los que quiere llevar a la gloria para que vean Su gloria, y para que ellos tambi&#233;n gocen de esa misma gloria. Aqu&#237; tenemos, sin duda, lo que representan Aar&#243;n y sus hijos. El Sumo Sacerdote se santifica (se consagra) a s&#237; mismo, como dice, para que ellos tambi&#233;n sean santificados (consagrados). El resto de la oraci&#243;n es una maravillosa exposici&#243;n del significado espiritual de esta parte de Lev&#237;tico, cap&#237;tulo ocho. Por medio de estas pocas l&#237;neas procuraremos entenderlo mejor.<\/p>\n<p>El hombre entero entra en el terreno de la consagraci&#243;n, en sus dos aspectos de muerte y vida; por un lado la vida entregada, abandonada, y por otro la vida, hallada, que continua, pero sobre una nueva base. Esto concierne al hombre entero representado por su o&#237;do, mano y pie. Es un mensaje sencillo y claro para nuestros corazones.<\/p>\n<p>EL GOBIERNO DEL OIDO<\/p>\n<p>Empezamos por el o&#237;do:<\/p>\n<p>&#8220;&#8230;. y tom&#243; Mois&#233;s de la sangre, y la puso sobre el l&#243;bulo de la oreja derecha de Aar&#243;n&#8221;<\/p>\n<p>Esto simboliza que el Se&#241;or debe tener el gobierno supremo del o&#237;do, que debemos llegar al punto en que el o&#237;do est&#225; muerto a toda otra voz o influencia que quiera dominarnos, pero que est&#225; vivo para Dios y solamente para &#201;l.<\/p>\n<p>Est&#225; claro que, en cierto modo, el o&#237;do es lo que gobierna cada vida; no necesariamente el &#243;rgano exterior, sino la facultad de escuchar voz, de prestar o&#237;do a cualquier sugesti&#243;n. Las sugestiones pueden venir de nuestro propio temperamento y de nuestra educaci&#243;n. Las cosas que nos inspiran en nuestra vida pueden ser nuestros deseos e inclinaciones naturales, las tendencias de nuestra constituci&#243;n, ambiciones, aficiones e intereses profundamente arraigados en nosotros, sencillamente porque es as&#237; nuestra naturaleza. Escuchar esas voces es tener la vida gobernada por nuestros propios intereses. O tal vez sean otras cosas, como las sugestiones, deseos y ambiciones de otras personas para nosotros, la voz del mundo, la voz de los afectos humanos, el considerar lo que a otros agrada.<\/p>\n<p>&#161;Oh, cu&#225;ntas voces pueden llamarnos! Si las escuchamos, vendremos a ser sus servidores y esclavos; ellas gobernar&#225;n nuestro o&#237;do y, con &#233;l, nuestra vida.<\/p>\n<p>Esta verdad significativa de Lev&#237;tico ocho, nos dice definitiva y enf&#225;ticamente a usted y a m&#237;, que esta muerte, esta inmolaci&#243;n, es la de nuestro o&#237;do con respecto a todas esas voces, y que la sangre aplicada demuestra que ahora tenemos o&#237;do solamente para el Se&#241;or, que es Su voz la que debe gobernar nuestra vida. La oreja derecha -al igual que la mano derecha-, representa el lugar de honor y poder en lo que se refiere a nuestro o&#237;r. Por lo tanto, usted y yo, al decir que somos hombres y mujeres consagrados, testificamos que hemos muerto con Cristo al gobierno o dominio que quiera ejercer sobre nosotros toda voz que no sea la del Se&#241;or mismo. No debemos consultar la voz de nuestros propios intereses, de nuestras propias ambiciones, inclinaciones, ni la voz de los deseos de otra persona cualquiera.<\/p>\n<p>Es una palabra solemne y clara para cada uno de nosotros, especialmente para los m&#225;s j&#243;venes, cuyas vidas pueden ser influenciadas por otras consideraciones, dado que la carrera de ellos reci&#233;n se inicia. Puede ser que el sentido de la responsabilidad en cuanto a su vida sea muy fuerte, el sentimiento de que ser&#237;a un desastre equivocarse y de malgastar el tiempo, adem&#225;s de ambicionar el tener &#233;xito. Que esto sea la ley para toda su vida; y aunque las cosas se desarrollen de una manera inesperada, que los caminos del Se&#241;or le parezcan a veces extra&#241;os, que en medio de experiencias profundas tenga que estar atento a la exhortaci&#243;n que nos es dada en el libro de Proverbios 3:5:<\/p>\n<p>&#8220;F&#237;ate de Jehov&#225; de todo tu coraz&#243;n, y no te apoyes en tu propia prudencia. &#8220;<\/p>\n<p>&#8230;m&#225;s tarde comprender&#225; usted que todo ha contribuido al &#233;xito de Dios; ver&#225; que ha alcanzado lo que Dios quer&#237;a y, en verdad, &#191;hay algo m&#225;s importante o de m&#225;s valor que esto? El camino posiblemente sea muy distinto de lo que hab&#237;a usted esperado, pensado o juzgado razonable para su vida, pero qu&#233; importa eso ya que Dios ha alcanzado Su prop&#243;sito en la vida de usted, ya que su vida es un &#233;xito desde el punto de vista de Dios. Este es el secreto: un o&#237;do vivo para &#201;l, y muerto para todo lo que venga de otra fuente que no sea el Se&#241;or mismo.<\/p>\n<p>El cap&#237;tulo diecisiete del evangelio seg&#250;n San Juan es un comentario de esta verdad.<\/p>\n<p>&#8220;no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo&#8230;&#8221;  <\/p>\n<p>Si fu&#233;semos de este mundo, aceptar&#237;amos su criterio para nuestras vidas, lo que el mundo juzga como<br \/>\nsiendo el camino del &#233;xito, la prosperidad y el bienestar. El esp&#237;ritu del mundo entra a veces en nuestros corazones para sugerirnos que seguir este u otro camino ser&#237;a desastroso. Dar o&#237;do a esa voz es ser conformado a este siglo.<\/p>\n<p>&#8220;As&#237; que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que present&#233;is vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.&#8221; .<\/p>\n<p>Y, desde el principio, en cuanto al gobierno de la vida, el sentido principal es el o&#237;do. La sangre debe ser aplicada a la oreja; es decir que &#233;sta ha de estar bajo la sangre para que sea el medio por el cual Dios gobierne. Significa que debemos tener un o&#237;do espiritual. Como hijos de Dios, tenemos, por el nuevo nacimiento, la facultad de o&#237;r lo espiritual y debemos cuidar de ejercitarla como el Se&#241;or quiere.<\/p>\n<p>Esto nos muestra que el o&#237;do debe estar atento. Muchas personas tienen o&#237;do, oyen, pero no escuchan.<\/p>\n<p>El Se&#241;or nos dice muchas cosas y no escuchamos lo que est&#225; diciendo, aunque sabemos que est&#225; habl&#225;ndonos. Debe haber en nosotros un &#8220;lugar quieto&#8221; para el Se&#241;or. El enemigo quiere llenar nuestras vidas de otras voces: peticiones, deberes e intereses para que nos sea imposible disfrutar de un o&#237;do atento al Se&#241;or. El o&#237;do debe desarrollarse, crecer en capacidad. El ni&#241;ito tiene o&#237;do pero, aunque escuche, no siempre entiende lo que oye. El nene oye, pero no comprende el significado del sonido. A medida que crece va conociendo el significado de esos sonidos. De igual manera, el o&#237;do espiritual, el o&#237;do consagrado, debe tener las mismas marcas de desarrollo y progreso. Adem&#225;s, este o&#237;do debe ser obediente para que, oyendo, obedezcamos. Es as&#237; que Dios gobierna la vida desde el comienzo.<\/p>\n<p>LA OBRA DE NUESTRAS MANOS<\/p>\n<p>Luego llegamos a la mano:<\/p>\n<p>&#8220;&#8230;tom&#243; Mois&#233;s de la sangre , y la puso&#8230;&#8230;&#8230;sobre el dedo pulgar de la mano derecha&#8221;.<\/p>\n<p>El orden es as&#237;: primeramente la oreja, despu&#233;s la mano. El Se&#241;or ha de tener el lugar de honor y poder en las actividades de nuestra vida, en la obra de nuestras manos. Todo esto puede parecer muy sencillo, pero es menester escuchar lo que el Se&#241;or nos quiere decir a este respecto. Lo principal es que, en cualquier cosa que hagamos o tengamos la intenci&#243;n de hacer, en todo nuestro servicio, debe morir el &#8220;yo&#8221;; no sirviendo a nosotros mismos ni al mundo, no sirviendo para nuestra propia gratificaci&#243;n, nuestro placer, ventaja, honor, gloria, posici&#243;n, exaltaci&#243;n o reputaci&#243;n. En la muerte de Aquel que se dio por nosotros, hemos muerto a todo eso; desde ahora, nuestra mano, en todo lo que hace, sea en los asuntos de este mundo o en los muchos quehaceres diarios, en cualquier actividad que tenga que ocuparse, nuestra mano ha de estar muerta a s&#237; misma, y por otro lado trabajar con miras a los intereses del Se&#241;or.<\/p>\n<p>&#8220;Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo seg&#250;n tus fuerzas. Eclesiast&#233;s 9:10<\/p>\n<p>Recordemos c&#243;mo nos advierte el ap&#243;stol acerca del servicio hecho a los hombres como para agradar a los hombres y no al Se&#241;or. Hablaba sobre todo a los esclavos de entonces, los cuales ten&#237;an que hacer much&#237;simas cosas que no eran del agrado de ellos, pero &#233;l les dijo: Cumplid vuestro servicio, no como para esos hombres que son vuestros amos, sino como para el Se&#241;or. (V&#233;ase Colosenses 3:17. 22-24).<\/p>\n<p>Debemos preguntarnos por qu&#233; ocupamos un cierto lugar, o qu&#233; es lo que nos lleva a desear tal lugar o trabajo particular. &#191;Cu&#225;l es el motivo principal en nuestra ambici&#243;n de servir? Deber&#237;amos poder decir, delante de Dios, que toda consideraci&#243;n personal o mundana est&#225; muerta, y que ahora nuestro servicio no es del que se siente obligado a cumplirlo, sino el servicio de uno que voluntariamente se ofrece para hacer aun las cosas dif&#237;ciles, penosas, las que no son agradables ni interesantes, haci&#233;ndolo todo para agradar al Se&#241;or.<\/p>\n<p>Escriba en su coraz&#243;n estas palabras: el Se&#241;or no le puede elevar y dar otro trabajo m&#225;s &#250;til, m&#225;s provechoso y m&#225;s glorioso para &#201;l, mientras no le haya usted rendido su servicio fiel, enteramente como para El, en ese lugar y trabajo humilde, despreciado, mon&#243;tono o desagradable. Ello significa la entrega del yo a la muerte continuamente. Es el camino al ascenso.<\/p>\n<p>Es el camino por el que llegamos a una posici&#243;n en la que el Se&#241;or recibe de nuestras vidas m&#225;s de lo que pensamos. Hay un ministerio sacerdotal en hacer como para el Se&#241;or lo que nos es dif&#237;cil y desagradable; pero en el momento en que lo hacemos no vemos que somos sacerdotes. La idea de llevar vestiduras sacerdotales cuando estamos barriendo el piso o fregando los platos, est&#225; muy lejos de nuestra imaginaci&#243;n. Sin embargo, damos un testimonio efectivo sin saberlo. Tal vez se vea un d&#237;a. Alguien nos dir&#225;: Tuve la prueba de que Jesucristo es una realidad, sencilla mente cuando vi c&#243;mo hac&#237;a usted las cosas que supe no le gustaban, porque las hac&#237;a de tal manera que me convenci&#243; de que Cristo es una viva realidad. Esto no es imaginaci&#243;n, es lo que verdaderamente acontece. El Se&#241;or esta atento a todo lo que hacemos.<\/p>\n<p>\nEL ANDAR DIRIGIDO<\/p>\n<p>Ahora consideremos el pie.<\/p>\n<p>&#8220;&#8230;..tom&#243; Mois&#233;s de la sangre, y la puso&#8230;.sobre el dedo pulgar del pie derecho&#8221;<\/p>\n<p>Esto indica que el Se&#241;or debe tener la direcci&#243;n de nuestra vida, que todas nuestras salidas y entradas han de ser guiadas &#250;nicamente por los intereses del Se&#241;or. No siempre se nos manda que andemos. El andar es a veces m&#225;s f&#225;cil; es el detenernos y esperar lo que cuesta. Deseamos tanto ir adelante que a menudo el Se&#241;or tiene dificultad en hacernos ir por Su camino. En todo caso, tenemos aqu&#237; un mensaje sencillo, una palabra directa. En nuestro andar, tanto en el quedarnos como en el salir, debemos estar muertos a todo lo que no es del Se&#241;or. Nuestra vida propia ha sido entregada, abandonada, es decir lo que era la vida vivida por y para nosotros mismos. Ahora vivimos en otro nivel.<\/p>\n<p>EL SUPREMO EJEMPLO<\/p>\n<p>Apliquemos, esto al Se&#241;or, nuestro Sumo Sacerdote. &#191;Tuvo El alguna vez o&#237;do para s&#237; mismo, o para el mundo? &#191;No estaba atento Su o&#237;do al Padre solamente? Pensemos en cada paso de Su vida. Satan&#225;s vino a &#201;l en el desierto y empez&#243; a hablarle. No sabemos c&#243;mo sucedi&#243;. Sabemos que el Se&#241;or tuvo que haberlo contado en secreto a algunos de Sus disc&#237;pulos, ya que nadie estaba con &#201;l en aquel momento. &#201;l estaba solo. No sabemos si Satan&#225;s se present&#243; en forma f&#237;sica y le habl&#243; con voz perceptible, pero es probable que no fuese as&#237; y que actuara m&#225;s bien por medio de sugestiones interiores, acosando insistentemente al Se&#241;or en Su coraz&#243;n con ciertas consideraciones, mostr&#225;ndole Su propio inter&#233;s. No cabe duda que Satan&#225;s le habl&#243; de un modo u otro, y &#201;l oy&#243; lo que Satan&#225;s le dec&#237;a; pero Su o&#237;do estaba &#8220;crucificado&#8221; y el poder de esa voz fue paralizado por Su consagraci&#243;n al Padre. &#201;l triunf&#243; efectivamente sobre esta base: No tengo o&#237;do para ti. Mi o&#237;do es s&#243;lo para Mi Padre.<\/p>\n<p>Satan&#225;s se le present&#243; de otras maneras, no siempre abiertamente, a veces de un modo encubierto. Es as&#237; que en una ocasi&#243;n se sirvi&#243; de un disc&#237;pulo amado, dici&#233;ndole: &#8220;Se&#241;or ten compasi&#243;n de ti; en ninguna manera esto te acontezca&#8221; (Mateo 16:22). El Se&#241;or se volvi&#243; y le dijo: &#8220;&#161;Qu&#237;tate de delante de M&#237;, Satan&#225;s! me eres tropiezo&#8221;(v.23). Reconoci&#243; esa voz como la de la consideraci&#243;n y preservaci&#243;n de s&#237; mismo. &#201;l estaba muerto a todo eso; este camino de la Cruz era el camino del Padre para &#201;l. Ten&#237;a o&#237;do para el Padre solamente, y as&#237; fue en todo el camino.<\/p>\n<p>&#191;Fue esto cierto en cuanto a Su servicio? &#191;Hubo acaso un momento en que obrara buscando Su propia voluntad, Su propia gloria? &#161;No! Si hab&#237;a algo en que pudiera servir a los intereses del Padre, ah&#237; estaba El dispuesto, aunque estuviese cansado, rendido, agotado; nunca buscando Su propia gloria ni lo que sent&#237;a; y no dudo que a veces sufriera intensamente. Leemos de &#201;l que estuvo &#8220;cansado&#8221; (Juan 4:6). Sabemos c&#243;mo es cuando estamos cansados; cu&#225;nto nos gustar&#237;a no solamente sentarnos al borde del pozo, sino quedarnos all&#237;, aunque haya algo que hacer. Si somos del Se&#241;or, hemos de ser gobernados por los intereses del Se&#241;or y barrer todas las sugestiones hechas con el fin de que nos cuidemos, que pensemos en nosotros mismos. Fue as&#237; para el Se&#241;or en todo Su camino. Tanto si ten&#237;a que marchar como si ten&#237;a que pararse, todo Su andar someti&#243; &#201;l al Padre.<\/p>\n<p>En cierta ocasi&#243;n Sus hermanos quisieron persuadirle a que fuese a la fiesta, pero &#201;l no cedi&#243; a las insistencias ni a los argumentos de ellos. El &#250;nico criterio para &#201;l era: &#191;Qu&#233; piensa Mi Padre de esto? En las bodas de Can&#225;, Su madre insist&#237;a dici&#233;ndole que no ten&#237;an vino. Su respuesta inesperada fue: &#8220;&#191;Qu&#233; tienes conmigo, mujer?&#8221; (Juan 2:4). Dicho de otra manera: &#191;Qu&#233; dice Mi Padre acerca de esto? Fue as&#237; durante toda Su vida; por un lado, muerto a S&#237; mismo y al mundo, y, por otro, vivo para Dios solamente. &#161;Qu&#233; vida fruct&#237;fera la suya, vivida para la satisfacci&#243;n de Dios!<\/p>\n<p>Hay una uni&#243;n con Cristo en la consagraci&#243;n. &#8220;Por ellos Yo me santifico a m&#237; mismo, para que tambi&#233;n ellos sean santificados en la verdad&#8221; &#8220;As&#237; que, hermanos, os ruego&#8230; que present&#233;is vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional&#8221; .Ah&#237; est&#225; lo que es nuestro sacerdocio, nuestra consagraci&#243;n.<\/p>\n<p>&#191;Prestaremos o&#237;do a este mensaje? &#191;Lo llevaremos al Se&#241;or en oraci&#243;n? &#191;Nos postraremos delante de &#201;l con este mensaje? Tal vez sea el mensaje que ponga fin a alg&#250;n conflicto, alguna lucha, y que elimine la inquietud, la irritaci&#243;n, la falta de paz y gozo. Es posible que hayamos estado preocupados pensando que hablamos malgastado nuestra vida y que esto nos haya afligido. &#191;Le gobiernan sus propias ideas, su propia concepci&#243;n de las cosas, lo que otros piensan de usted, lo que la gente u otros har&#237;an en su lugar? No son esas voces las que debemos escuchar, sino preguntarnos: &#191;Qu&#233; dice el Se&#241;or? Es en esto que debe usted esperar y descansar. Puede ser que no lo entienda ahora, pero es cierto que una vida basada en esto, alcanzar&#225; el prop&#243;sito de Dios. &#191;Deseamos que Dios tenga &#233;xito en nuestras vidas? Dios puede hacer por medio nuestro algo de lo cual nos cre&#237;amos absolutamente incapaces a causa de nuestro temperamento y constituci&#243;n. Hasta ahora hab&#237;a usted pensado que su car&#225;cter, lo que es usted por naturaleza era lo que deb&#237;a indicar el rumbo de su vida. No es as&#237;. Vengamos, pues, al Se&#241;or a este respecto y, si es necesario, consideremos de nuevo nuestra consagraci&#243;n.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>T. Austin-Sparks &#8220;Despu&#233;s hizo que trajeran el otro carnero, el carnero de las consagraciones, y Aar&#243;n y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero. 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