{"id":5021,"date":"2016-02-08T19:05:46","date_gmt":"2016-02-09T00:05:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-el-pasado-no-muere-moriremos-en-el-pasado\/"},"modified":"2016-02-08T19:05:46","modified_gmt":"2016-02-09T00:05:46","slug":"si-el-pasado-no-muere-moriremos-en-el-pasado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-el-pasado-no-muere-moriremos-en-el-pasado\/","title":{"rendered":"Si el pasado no muere, moriremos en el pasado&#8230;"},"content":{"rendered":"<div>No se puede negar que al caer la tarde ofrece una imagen triste. Y en la noche puede lucir l&#250;gubre. Pero trae alegr&#237;a. Aunque tiene cruces y l&#225;pidas, es un cementerio diferente de todos los dem&#225;s. Es el lugar al que decenas de hombres, mujeres y ni&#241;os van a enterrar sus tristezas, rencores, temores y hasta desamores.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Alguien enterr&#243; la pereza y otro m&#225;s ingenioso, los proyectos del a&#241;o pasado que jam&#225;s desarrollo, bien porque no persever&#243; o porque las metas eran demasiado grandes para materializarlas en unos cuantos meses. Un hijo cargado de venganza, la sepult&#243; bajo tierra, y decor&#243; el epitafio con letras de colores para simbolizar un nuevo comienzo.<\/p>\n<p>&#191;D&#243;nde queda? En Yarumal, al noroeste de Colombia. Lo concibi&#243; una pensionada: Gudiela V&#233;lez, quien invirti&#243; todos sus ahorros en aqu&#233;l sue&#241;o, por muchos calificado como una locura, y por otros, como la realizaci&#243;n de una met&#225;fora o del argumento de un cuento subrealista como los del escritor mejicano, Juan Rulfo.<\/p>\n<p>Todav&#237;a se recuerda la soleada tarde cuando lo inauguraron. Fue el 27 de septiembre del 2002. Las gentes m&#225;s representativas del pueblo asistieron a la ceremonia: desde el cura p&#225;rroco, pasando por el boticario, el m&#233;dico y el notario, hasta Juana, la propietaria de la cafeter&#237;a m&#225;s vistosa y agradable que se encuentra justo en el marco del parque principal.<\/p>\n<p>Son cincuenta metros cuadrados en los que yacen las cosas que impiden ser felices, crecer y tener esperanzas.  Y algo que tambi&#233;n hace distinto aqu&#233;l sitio, es que quienes entierran sus tristezas y debilidades, lloran por un buen rato pero al salir, esbozan una sonrisa confiada, con la certeza de que comienzan una nueva vida&#8230;<\/p>\n<p>Corazones que semejan un cementerio&#8230;<\/p>\n<p>El coraz&#243;n de muchas personas parece un cementerio. All&#237; guardan los restos de las frustraciones por lo que pudo ser y no fue; de las ilusiones muertas; de los desenga&#241;os; del resentimiento por el da&#241;o que les causaron; del rencor por lo que ocurri&#243; hace muchos a&#241;os pero que sigue vivo en sus recuerdos.<\/p>\n<p>Pasa el tiempo y guardan y guardan cosas y permanecen presos en los muros de la tristeza, del resentimiento y de la desesperanza. Sus rostros, m&#225;s que el reflejo de una vida satisfecha, parecen una l&#225;pida con un crudo epitafio que reza: &#8220;Yo cargo mi amargura donde quiera que voy&#8221;.<\/p>\n<p>El pasado debe morir&#8230;<\/p>\n<p>El pasado es pasado. Por mucho que nos esforcemos, no podremos regresar el tiempo. Los errores cometidos ya se cometieron. Nos queda s&#243;lo revisar d&#243;nde fallamos y corregir hacia el futuro los nuevos errores en que podr&#237;amos incurrir.<\/p>\n<p>Dios mismo nos recomend&#243; dejar atr&#225;s todo aquello que no trae sino amargura, tristeza y dolor. Es adem&#225;s de la m&#225;s hermosa recomendaci&#243;n que podamos asumir en nuestras vidas, una promesa de que tenemos una nueva oportunidad para comenzar. El dijo: &#8220;No os acord&#233;is de las cosas pasadas ni traig&#225;is a memoria las cosas antiguas. He aqu&#237; que yo hago cosa nueva; pronto saldr&#225; a la luz; &#191;no la conocer&#233;is? Otra vez abrir&#233; camino en el desierto, y r&#237;os en la soledad&#8221; (Isa&#237;as 43:18,19).<\/p>\n<p>El ayer debe quedar atr&#225;s. Tenemos delante el hoy para vivirlo, y el ma&#241;ana, que todav&#237;a no llega. Es m&#225;s, en ocasiones somos nosotros quienes nos acordamos de los errores porque, quienes est&#225;n a nuestro alrededor y que fueron v&#237;ctimas de nuestro mal, ya los olvidaron.<\/p>\n<p>Si pecamos y pedimos perd&#243;n, Dios nos abre las puertas a un comienzo diferente: &#8220;Si confesamos nuestros pecados, el es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad&#8221;(1 Juan 1:9). Dios ya nos perdon&#243;, as&#237; es que no tiene sentido amargarnos por lo que hicimos en el pasado.<\/p>\n<p>Adem&#225;s, si guardamos rencores, temores, resentimientos, dudas en nosotros, reaccionaremos conforme todo lo que hayamos almacenado en nuestro coraz&#243;n. Actuamos como pensamos. Este es un principio que est&#225; contenido en la Biblia: &#8220;Porque cual es su pensamiento en su coraz&#243;n, tal es &#233;l&#8221; (Proverbios 23:7), y que nos debe llevar a una renovaci&#243;n en nuestra forma de pensar.<\/p>\n<p>Es hora de comenzar<\/p>\n<p>Seguramente usted es conciente de la necesidad de sepultar todos sus pecados y errores, y comenzar de nuevo. Nada impide que empiece hoy. Es hora de poner manos a la obra&#8230; Un mundo lleno de oportunidades se abre frente a usted&#8230;<\/p>\n<p>Pero tambi&#233;n es probable que todav&#237;a no se haya reconciliado con Dios. Se siente lejos de &#201;l. Y quiere que las cosas sean diferentes. Le invito entonces para que le acepte en su coraz&#243;n. Es f&#225;cil. Basta una sencilla oraci&#243;n. D&#237;gale: &#8220;Se&#241;or Jesucristo, reconozco que he pecado, pero quiero cambiar. Perd&#243;name por mis errores y dame la fuerza necesaria para cambiar. Te recibo hoy en mi coraz&#243;n. Haz de mi la persona que t&#250; quieres que yo sea. Am&#233;n&#8221;.<\/p>\n<p>Le felicito. Ha tomado la mejor decisi&#243;n de su existencia. Ahora le sugiero tres cosas. La primera, que asuma el h&#225;bito de hablar con Dios, es decir, de orar. La segunda, que lea la Biblia para encontrar orientaci&#243;n del Se&#241;or. Y la tercera, que comience a congregarse en una iglesia. Su vida espiritual ser&#225; edificada.<\/p>\n<p>Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme:<\/p>\n<p>Ps.  Fernando Alexis Jim&#233;nez<\/p>\n<p>Correo personal: <span id='eeEncEmail_StL2400StL'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 114';l[9]=' 111';l[10]=' 100';l[11]=' 97';l[12]=' 114';l[13]=' 111';l[14]=' 100';l[15]=' 97';l[16]=' 64';l[17]=' 111';l[18]=' 100';l[19]=' 110';l[20]=' 97';l[21]=' 110';l[22]=' 114';l[23]=' 101';l[24]=' 102';l[25]='>';l[26]='\"';l[27]=' 109';l[28]=' 111';l[29]=' 99';l[30]=' 46';l[31]=' 114';l[32]=' 111';l[33]=' 100';l[34]=' 97';l[35]=' 114';l[36]=' 111';l[37]=' 100';l[38]=' 97';l[39]=' 64';l[40]=' 111';l[41]=' 100';l[42]=' 110';l[43]=' 97';l[44]=' 110';l[45]=' 114';l[46]=' 101';l[47]=' 102';l[48]=':';l[49]='o';l[50]='t';l[51]='l';l[52]='i';l[53]='a';l[54]='m';l[55]='\"';l[56]='=';l[57]='f';l[58]='e';l[59]='r';l[60]='h';l[61]='a ';l[62]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_StL2400StL').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><br \/>\nP&#225;gina en Internet:<br \/>\n<a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra\">[url=http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra]http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra<\/a>[\/url]<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No se puede negar que al caer la tarde ofrece una imagen triste. 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