{"id":5041,"date":"2016-02-08T19:05:57","date_gmt":"2016-02-09T00:05:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/introduccin-al-estudio-bblico\/"},"modified":"2016-02-08T19:05:57","modified_gmt":"2016-02-09T00:05:57","slug":"introduccin-al-estudio-bblico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/introduccin-al-estudio-bblico\/","title":{"rendered":"Introducci&#243;n al Estudio B&#237;blico"},"content":{"rendered":"<div>2Co 2:17  Porque no somos como muchos, mercaderes falsos de la palabra de Dios: antes con sinceridad, como de Dios, delante de Dios, hablamos en Cristo.<\/p>\n<p>2Co 3:4  Y tal confianza tenemos por Cristo para con Dios:<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">2Co 3:5  No que seamos suficientes de nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra suficiencia es de Dios;<\/p>\n<p>2Co 3:6  El cual asimismo nos hizo ministros suficientes de un nuevo pacto: no de la letra, mas del esp&#237;ritu; porque la letra mata, mas el esp&#237;ritu vivifica.<\/p>\n<p>2Co 3:12  As&#237; que, teniendo tal esperanza, hablamos con mucha confianza; (gr. parrhesia: franqueza, libertad, abiertamente)<\/p>\n<p>2Co 3:13  Y no como Mois&#233;s, que pon&#237;a un velo sobre su faz, para que los hijos de Israel no pusiesen los ojos en el fin de lo que hab&#237;a de ser abolido.<\/p>\n<p>2Co 3:14  Empero los sentidos de ellos se embotaron; porque hasta el d&#237;a de hoy les queda el mismo velo no descubierto en la lecci&#243;n del antiguo testamento, el cual por Cristo es quitado.<\/p>\n<p>2Co 3:15  Y aun hasta el d&#237;a de hoy, cuando Mois&#233;s es le&#237;do, el velo est&#225; puesto sobre el coraz&#243;n de ellos.<\/p>\n<p>2Co 3:16  Mas cuando se convirtieren al Se&#241;or, el velo se quitar&#225;.<\/p>\n<p>2Co 3:17  Porque el Se&#241;or es el Esp&#237;ritu; y donde est&#225; el Esp&#237;ritu del Se&#241;or, all&#237; hay libertad.<\/p>\n<p>2Co 3:18  Por tanto, nosotros todos, mirando &#225; cara descubierta como en un espejo la gloria del Se&#241;or, somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Esp&#237;ritu del Se&#241;or.<\/p>\n<p>2Co 4:1  POR lo cual teniendo nosotros esta administraci&#243;n seg&#250;n la misericordia que hemos alcanzado, no desmayamos;<\/p>\n<p>2Co 4:2  Antes quitamos los escondrijos de verg&#252;enza, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por manifestaci&#243;n de la verdad encomend&#225;ndonos &#225; nosotros mismos &#225; toda conciencia humana delante de Dios.<\/p>\n<p>2Co 4:3  Que si nuestro evangelio est&#225; a&#250;n encubierto, entre los que se pierden est&#225; encubierto:<\/p>\n<p>2Co 4:6  Porque Dios, que mand&#243; que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeci&#243; en nuestros corazones, para iluminaci&#243;n del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.<\/p>\n<p>Tras esta introducci&#243;n de las palabras escritas por el ap&#243;stol Pablo, me gustar&#237;a aportar unos apuntes creo que necesarios para tener en cuenta antes de empezar cualquier estudio serio de alguna parte de las Sagradas Escrituras. Esta tarea es extraordinaria, pero requiere:<\/p>\n<p>1.- Estudio con sinceridad, libertad y auxilio Divino. Una disposici&#243;n personal y espiritual sobre la cual podemos meditar trayendo estas frases escritas por Pablo en su segunda ep&#237;stola a los corintios. Se requiere en primer lugar acercarse con sinceridad delante de Dios, no como mercaderes falsos que no dudan en manipular la Palabra, trat&#225;ndola con astucia para acomodarla a intereses propios &#243; pr&#243;ximos. En segundo lugar, es necesario buscar nuestra suficiencia de parte de Dios. Es del Esp&#237;ritu Santo de quien debemos buscar la ayuda y direcci&#243;n precisa. En tercer lugar es muy importante aproximarse a ella con plena libertad, sin otros condicionamientos que nuestra fe en Cristo Jes&#250;s. Los que somos de Cristo, en virtud del Nuevo Pacto en su sangre, podemos mirar a cara descubierta todas las cosas, con los &#250;nicos l&#237;mites de nuestra capacidad intelectual y espiritual, impidiendo que intereses de cualquier tipo la sujeten y condicionen a presupuestos denominacionales &#243; sectarios.<\/p>\n<p>En nuestro estudio nos enfrentaremos, pues, a los diferentes temas sin tener delante ning&#250;n velo, mirando cara a cara y no escondi&#233;ndonos antes cuestiones dif&#237;ciles &#243; delicadas. Es m&#225;s, dedic&#225;ndonos principalmente a la ex&#233;gesis de las cuestiones dif&#237;ciles y delicadas.<\/p>\n<p>En nuestros d&#237;as por todas partes se ofrecen a los lectores interesados estudios b&#237;blicos. Cuantas denominaciones cristiano-evang&#233;licas hay y una larga lista de sectas cristianas &#243; para cristianas, como Testigos de Jehov&#225;, Adventistas del 7&#186; D&#237;a, Romanistas, Ortodoxos de todas las tendencias, etc. pretenden instruirnos con los tratados desarrollados por sus mejores maestros y te&#243;logos, que apuntan a sostener sus bases doctrinales diferenciales. Pero hay una gran diferencia entre los estudios de las sectas y los que pueda realizar un cristiano maduro, con edad y experiencia en la vida cristiana. Es el mismo talante de  libertad cristiana. Las sectas y religiones tienen la pretensi&#243;n de ser incuestionables en sus doctrinas. Sus seguidores no pueden pensar por si mismos. Se les obliga a creer en el magisterio infalible de su secta, de su cuerpo gobernante, de su &#8220;profeta&#8221;, de sus maestros tradicionales, etc. La pena para los d&#237;scolos &#243; desobedientes es la excomuni&#243;n, expulsi&#243;n &#243; desasociaci&#243;n. Pero esta cuesti&#243;n de la libertad es la caracter&#237;stica esencial para poder afirmar que carecen de la ayuda del Esp&#237;ritu Santo, porque como afirma Pablo, donde est&#225; el Esp&#237;ritu del Se&#241;or hay libertad. Y donde no hay libertad, no est&#225; el Esp&#237;ritu. Ser&#225; en libertad y con su ayuda que la Palabra revelada que nos har&#225; crecer, madurar y entender muchas cosas a lo largo de nuestra vida espiritual.<\/p>\n<p>Muchas sectas se dedican a preparar unos cuestionarios b&#225;sicos para sus adeptos en defensa de sus m&#225;s diferenciales doctrinas. Pero cuando les sacas de esos dos &#243; tres textos que han aprendido en sus catequesis, en sus salones del reino, &#243; en su literatura cotidiana, muchos se quedan perplejos. Nunca les hab&#237;an hablado de esas cosas, ni desde esa perspectiva, desde otra forma de ver y pensar, y abandonan el debate, refugi&#225;ndose en el h&#225;bitat de su propio c&#237;rculo. Cuando llevan a sus lideres esas inquietudes, siempre les contestan con evasivas, para que se olviden de la cuesti&#243;n. Una de las pretensiones t&#237;picas de las sectas es alcanzar un pensamiento doctrinal uniforme, enga&#241;ando, amenazando &#243; coaccionando a los que dudan. Cuando de ni&#241;o estudiaba la religi&#243;n romanista y contaba a mis compa&#241;eros los errores doctrinales, y estos a su vez los trasladaban al cura que nos instru&#237;a, la respuesta era siempre la misma: Esas son cuestiones muy dif&#237;ciles y para eso est&#225;n los doctores de la santa madre iglesia. A ellos acudid. Pero ni el cura ni mis amigos conoc&#237;an a ninguno de esos doctores por lo que o aparcaban las cuestiones en la indiferencia ignorante &#243; dejaban de creer en todo.<\/p>\n<p>El &#233;xito de la ignorancia es el fanatismo, mientras que el &#233;xito del conocimiento y del estudio es la libertad. Cuando alguien tiene conocimiento puede vivir con sana conciencia tomando decisiones y realizando actos que los ignorantes no pueden hacer sin temor. El ignorante vive siempre encogido, temeroso de Dios y de los hombres, incluso de si mismo, desconociendo si la cuesti&#243;n es de tal &#243; cual manera, si ha actuado bien &#243; mal. Si esto es &#243; no pecado. Esa vida de temor no es la que corresponde a un cristiano.<\/p>\n<p>Es cierto que a los ni&#241;os que estudian el primer grado no pueden entender el &#225;lgebra aunque se la expliquen con claridad, porque necesitan todav&#237;a algunos conocimientos intermedios, pero esto no quiere decir que la ense&#241;anza se detenga, sino que el ni&#241;o es instruido, incluso contra su voluntad, bajo un sistema progresivo de ense&#241;anza para que al cabo de un cierto tiempo sea capaz de entender y asimilar materias m&#225;s complicadas. Pablo, el ap&#243;stol, tambi&#233;n dijo que cuando &#233;l era ni&#241;o pensaba como ni&#241;o y opinaba como ni&#241;o, pero cuando creci&#243; dej&#243; lo que era de ni&#241;o (1&#170; Cor. 13:11). Ese es el proceso sano y normal. A los beb&#233;s se les empieza alimentando con leche, luego con papillas, seguidamente con alimento s&#243;lido y variado, para que tenga una existencia sana y fuerte.<\/p>\n<p>En Hebreos 5:12-14 leemos sobre esta cuesti&#243;n que estamos tratando. Algunos cristianos que debiendo ser ya maestros, con conocimiento propio e instruyendo ya a otros, se hab&#237;an quedado raqu&#237;ticos e in&#250;tiles. Se quedaron convertidos en unos fr&#225;giles beb&#233;s porque solo se alimentaron de leche, y ahora, en una figura, los pod&#237;amos ver con bigote, por la edad, y a la vez con un chupete en la boca, diciendo y opinando tonter&#237;as impropias. Raqu&#237;ticos por su comodidad. Un d&#237;a entendieron el evangelio, aceptaron el perd&#243;n de gracia y decidieron seguir a Cristo. Al poco pensaron que ya con esto ten&#237;an lo suficiente y abandonaron su capacidad de profundizaci&#243;n en el conocimiento de Dios y de su revelaci&#243;n. Pas&#243; el tiempo, sin dedicarse al estudio sistem&#225;tico y profundo de las Escrituras y ya no entienden muchas cuestiones b&#225;sicas, incluso albergan dudas espirituales sobre ciertos asuntos. El problema no radica en que tales cuestiones sean especialmente dif&#237;ciles de asimilar &#243; entender. Solo lo son para aquellas personas que durante a&#241;os no han tenido un deseo de aprender y crecer. Tendr&#237;an que estar de vuelta de muchos asuntos, siendo maestros de hermanos m&#225;s j&#243;venes, incluso en su familia, y ahora no solo son in&#250;tiles hacia los dem&#225;s, sino que ni siquiera pueden entender muchas cosas.<\/p>\n<p>2.- Abandono del dogmatismo y sectarismo fan&#225;tico. Debe quedar claro desde un principio que nada de lo que podamos deducir &#243; entender ser&#225; una cuesti&#243;n dogm&#225;tica, fuera de los contenidos esenciales de la salvaci&#243;n por gracia mediante la fe, porque esa es la piedra angular de la revelaci&#243;n, de la salvaci&#243;n y de la obra redentora realizada por nuestro Se&#241;or Jesucristo. El nuestro es un estudio cristiano por el cual tenemos que asumir aquellos presupuestos que son inherentes a la fe, como la existencia de Dios, el pecado del hombre, su condici&#243;n perdida, la vida eterna, etc.<\/p>\n<p>Exceptuando ese tipo de cuestiones b&#225;sicas, cuyo desarrollo no es el motivo de nuestro estudio, ninguna de nuestras deducciones tendr&#225; la pretensi&#243;n de que sea la visi&#243;n que deba ser aceptada por todos los cristianos, pues por muy all&#225; que lleg&#225;semos y por muy acertadas que fuesen nuestras conclusiones, siempre hay cabida para ser mejoradas.<\/p>\n<p>Este es el problema de publicar un libro con las conclusiones de un estudio, que en muchas ocasiones, con el paso del tiempo y si nuestra capacidad de conocimiento no ha disminuido, al leer nuestros propios trabajos descubrimos una inc&#243;moda sensaci&#243;n de incapacidad. Probablemente nuestra opini&#243;n sobre ciertas cosas haya cambiado mientras nuestros libros est&#233;n todav&#237;a en las estanter&#237;as de venta de las librer&#237;as. Probablemente nos parecer&#225; insolente alg&#250;n &#233;nfasis que hab&#237;amos hechos y del que no estamos tan seguros&#8230; O descubrimos que algo ha quedado d&#233;bil y ahora vemos con mucha m&#225;s claridad&#8230;<\/p>\n<p>De lo &#250;nico que puedo afirmar con respecto a este trabajo m&#237;o &#243; a otros art&#237;culos anteriores es que era honesto en las exposiciones que hice en el momento en que las hice. Es por esto que nada de lo que  escriba &#243; predique, al menos yo, tiene cualquier pretensi&#243;n que va m&#225;s all&#225; que la de ser de ayuda y bendici&#243;n. Incluso, presentar un punto de reflexi&#243;n &#243; meditaci&#243;n para contrastar junto con otros para que el lector se forme una propia opini&#243;n tomando informaci&#243;n de un lado y de otro.<\/p>\n<p>El paso del tiempo es un enemigo cruel para los dogm&#225;ticos y sectarios. Por ejemplo, muchas de las doctrinas de la secta exclusivista de los Testigos de Jehov&#225;, presentadas como la revelaci&#243;n del esclavo fiel y discreto, que as&#237; se llaman a si mismos los mandamases de turno, fueron escritas por personas que ya ni pertenecen a esa organizaci&#243;n, ni siquiera las creen, sino que a&#241;os m&#225;s tarde las han rebatido en libros y art&#237;culos.<\/p>\n<p>Por estas razones es necesario cultivar un talante tolerante y no dogm&#225;tico, respetando los argumentos de personas que tienen otros puntos de vista en todas las materias opinables. Pero sobre todo es importante discernir cuales son doctrinas b&#225;sicas y cuales son creencias y opiniones sobre cuestiones no elementales.<\/p>\n<p>Lo &#250;nico exigible a los que ense&#241;an es que lo hagan con sana conciencia delante de Dios, aunque esa sana conciencia les enfrente con los hombres, los grupos &#243; las denominaciones. Que persuadidos de aquello que dicen, son consecuentes con sus afirmaciones y al mismo tiempo ense&#241;en y reconozcan sus limitaciones. El hecho de que una persona haya predicado &#243; ense&#241;ado hace tiempo ciertas cosas y ahora ense&#241;e otras diferentes son la l&#243;gica consecuencia de quien no ha dejado de crecer ni de estudiar. Las personas sanas, maduran, suman experiencias, estudio, reflexi&#243;n y sus conceptos cambian en ocasiones, siendo entonces la consecuencia l&#243;gica de su integridad que ahora expliquen y ense&#241;en las cosas con su perspectiva actual<\/p>\n<p>3.- Nunca sabremos lo suficiente. 1&#170; Cor. 8:2 &#8220;Y si alguno se imagina que sabe algo, aun no sabe nada como debe saberse&#8221;. Vaya reto con este vers&#237;culo. Una cura de humildad para los que pretenden que lo saben todo. Esta verdad la hab&#237;amos comprobado ya todos los que estudiamos con un cierto rigor las Escrituras. Hemos descubierto que son una fuente inagotable de conocimiento, sabidur&#237;a y poder. Y aunque el conocimiento pleno no se alcance nunca, tambi&#233;n hemos entendido que con la aportaci&#243;n progresiva del estudio de muchos hermanos, hoy ya sabemos m&#225;s y mejor de cosas mejor que nuestros antepasados. Si alguno se imagina que de cualquier tema ya lo sabe todo, es seguro que si se pone a reestudiarlo bajo las condiciones que antes habl&#225;bamos, con tiempo, meditaci&#243;n y voluntad de ser de bendici&#243;n, va a descubrir nuevas ense&#241;anzas que jam&#225;s hubiera imaginado.<\/p>\n<p>4.- Un prop&#243;sito sano para un estudio provechoso. Estudiar por estudiar es tan in&#250;til como sembrar por el mero hecho de sembrar y desentenderse de la cosecha. Hay muchos prop&#243;sitos por los que la gente actualmente estudia la Biblia y algunos de ellos son insanos. Algunos la estudian con la intenci&#243;n de desacreditarla &#243; de negar a Dios. Otros por curiosidad intelectual &#243; para convertirse en eruditos, satisfaciendo su ego. Algunos lo hacen para destacar &#243; medrar en su c&#237;rculo, congregaci&#243;n &#243; iglesia. Otros para buscar una justificaci&#243;n a conductas injustificables. Pero el &#250;nico prop&#243;sito por el que el Esp&#237;ritu Santo, que todo lo escudri&#241;a (1&#170; Cor. 2:10), puede ayudarnos es cuando la meta propuesta sea producir la bendici&#243;n propia, creciendo en madurez, para servir a la iglesia y a la causa del evangelio.<\/p>\n<p>No se trata de buscar conocimiento, sino llegar a ser de bendici&#243;n a trav&#233;s del conocimiento. El Salmo 1 habla de la dicha que alcanza aquella persona que medita en Su ley d&#237;a y noche, porque ser&#225; como un &#225;rbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo y su hoja no cae, y todo lo que hace prosperar&#225;. El fruto a su tiempo del que carec&#237;an aquellos a los que se refer&#237;a el texto de Hebreos 5:12-14. Cuando lleg&#243; el tiempo de ser maestros, no solo de ser maduros consigo mismo, sino que ya podr&#237;an estar discipulando a otros y siendo de utilidad, resultaba que ni daban fruto hacia los dem&#225;s, y segu&#237;an siendo como ni&#241;os dependientes. Pero todo aquel que se prepara con ansia, cuando llega la necesidad tiene la capacitaci&#243;n, el texto, la exhortaci&#243;n &#243; la ense&#241;anza adecuada con la que ayudarse a si mismo &#243; ser de ayuda para los dem&#225;s. Y prosperar&#225;, y las cosas ir&#225;n bien porque sus consejos ser&#225;n correctos, y sus actos producto de la sabidur&#237;a.<\/p>\n<p>Pablo dice en 2&#170; Tim. 3:16 que las Escrituras han sido inspiradas por Dios con el prop&#243;sito de ser un instrumento &#250;til en el camino de la salvaci&#243;n y equipar adecuadamente al creyente. Por medio de ellas complementamos nuestra capacitaci&#243;n. No es lo &#250;nico de nuestra relaci&#243;n con Dios y sus asuntos, porque tambi&#233;n debemos cultivar la adoraci&#243;n, la alabanza, la oraci&#243;n, el testimonio, la virtud y la evangelizaci&#243;n, pero sin ellas la vida como creyentes ni va a ser sana, ni estaremos preparados para desempe&#241;ar las obras y los proyectos que Dios tenga planeados nuestra vida.<\/p>\n<p>\n&#8211; Admitir la posibilidad de equivocarse. Es importante asumir que en nuestro estudio habr&#225; cosas en las que estaremos m&#225;s &#243; menos acertados y otras en las que posiblemente estaremos desacertados. Esto no nos conduce al desaliento porque tenemos otra certeza fundamental, y es que nada de lo que nosotros pensemos, ense&#241;emos, opinemos &#243; expongamos va a cambiar lo que Dios tiene determinado hacer. Tampoco cambiar&#225; lo que Dios ya ha hecho, lo entendamos &#243; no nosotros. Todo cuanto Dios ha predeterminado y dise&#241;ado, lo har&#225; perfecto y bien, aunque nosotros lo entendamos o lo interpretemos mal. Esto es una tranquilidad puesto que tanto lo que Dios es como Ser as&#237; como Sus obras no est&#225;n afectadas por nuestras ignorancias ni equivocaciones.<\/p>\n<p>6.- En la discrepancia buscar el mismo sentimiento. Es leg&#237;timo y enriquecedor pensar sobre muchas cosas en formas diferentes, pero es fundamental sentir lo mismo. Saber que todos los que aman a Dios y han sido rescatados por la sangre de Jesucristo est&#225;n orientados en la misma direcci&#243;n. Todos construyen en la misma trayectoria. Buscan lo mejor unos para los otros y para la obra del evangelio. Cuando estamos en la misma orientaci&#243;n, las opiniones diferentes otorgan perspectivas m&#225;s amplias, cubren diferentes posibilidades y campos. Es fant&#225;stico. Cuando verdaderamente no hay el mismo sentimiento, sino envidias, celos, rencores, pasiones egoc&#233;ntricas, es cuando la discrepancia produce sectas, contiendas y divisiones. Obviamente me estoy refiriendo a la divergencia en cuestiones que no son la esencia del evangelio y de la obra de Jesucristo en la cruz, como veremos a lo largo del estudio cuando tratemos la cuesti&#243;n del legalismo y la postura y ense&#241;anza de Pablo a las iglesias.<\/p>\n<p>7.- Asumir que hay cosas dif&#237;ciles de entender. La variedad en la interpretaci&#243;n de muchos pasajes no solo es leg&#237;tima, sino tambi&#233;n la consecuencia l&#243;gica de la complejidad de algunos de los asuntos que estamos tratando. Pedro dice en 2&#170; Ped. 3:16 que en las ep&#237;stolas de Pablo, y vamos a estudiar una de ellas, hay cosas dif&#237;ciles de entender. Y aunque parezca de Perogrullo, si son dif&#237;ciles, no son f&#225;ciles, por lo tanto alcanzar un acuerdo en todo no ser&#225; f&#225;cil, ni siquiera posible. Muchas cosas no las podremos entender ni a la primera, ni a la vig&#233;sima lectura. Se requieren constancia en la meditaci&#243;n e inteligencia en el an&#225;lisis y adem&#225;s la ayuda del Esp&#237;ritu Santo, que nos ayudar&#225;, pero no nos sustituir&#225; en el papel que nos corresponde a nosotros, que es el de escudri&#241;ar y reflexionar. Son las conclusiones ignorantes y precipitadas de indoctos e inconstantes las que tuercen muchos aspectos del entendimiento de la vida cristiana, acarreando da&#241;o para si mismos y para las iglesias.<\/p>\n<p>8.- Respeto para las Escrituras ocultas. Hay cosas en las Escrituras que est&#225;n &#8220;selladas&#8221;, ocultas (Dan. 12:4 y 9). Si sobre alg&#250;n tema se han escrito toneladas de tonter&#237;as, han sido sobre las cuestiones escatol&#243;gicas: Profec&#237;as y milenarismo. Casi todo lo que se ha escrito sobre el fin del mundo y los cumplimientos prof&#233;ticos de muchos pasajes ha sido un desastre, porque no solo han trabajado sobre temas oscuros, sino que est&#225;n sellados por voluntad divina. Pero el mayor problema de todas estas especulaciones no es que hayan concluido en un rotundo fracaso, sino que han acarreado incontable da&#241;o a muchos creyentes.<\/p>\n<p>Muchos osados &#8220;maestros&#8221; han afirmado, calculado y deducido enormes disparates. Algunos se han obsesionado con estos asuntos y so&#241;ado con ellos de tal manera que han asumido la pretensi&#243;n de que sus elucubraciones se las hab&#237;a revelado Dios sue&#241;os &#243; visiones, mostr&#225;ndoles cuando y como ser&#237;an estas cosas. Este es el motivo por el que el fin apocal&#237;ptico fue anunciado ya en tantas ocasiones por sectas y grupos conformados por legiones de ignorantes y liderados por iluminados maestros y profetas.<\/p>\n<p>En el siglo II, los montanistas ya profetizaron y esperaban el fin del mundo y el descenso de la Nueva Jerusal&#233;n en Pepuza (Asia Menor). Y en el siglo III, Hip&#243;lito narra que el obispo de una iglesia siria profetiz&#243; el fin para una fecha que se cumplir&#237;a un a&#241;o despu&#233;s de que este obispo afirmase haber tenido una revelaci&#243;n prof&#233;tica, que obviamente result&#243; falsa, pero que sumi&#243; en la desgracia a muchos de los fieles de su iglesia porque dejaron de trabajar y se retiraron al desierto para encontrarse con Cristo, lo cual no sucedi&#243;. Sin embargo el mismo Hip&#243;lito no resisti&#243; a la tentaci&#243;n de hacer su propio c&#225;lculo milenarista seg&#250;n el cual, el reino milenial de Cristo se establecer&#237;a en la tierra en torno al a&#241;o 500 (Seis mil a&#241;os despu&#233;s de Ad&#225;n que Hip&#243;lito calcul&#243; que hab&#237;a sido creado en el a&#241;o 5500 a C.). El caso m&#225;s sonado de los &#250;ltimos siglos fue el gran chasco de Guillermo Miller que lo hab&#237;a profetizado para 1843 y 1844, consiguiendo que m&#225;s de 100.000 personas en los EEUU se creyesen su fantas&#237;a, saliesen de sus iglesias y le siguiesen en su error. Cuando lleg&#243; la fecha pronosticada, muchas de ellas, se vistieron de ropas blancas para esperar la llegada de Jesucristo. Luego el honor del error le correspondi&#243; a los Testigos de Jehov&#225; que profetizaron diversas fechas, siendo la ultima la de 1975, enga&#241;ando a sus fieles desde 10 a&#241;os antes con que Cristo vendr&#237;a en ese a&#241;o, empleando una versi&#243;n actualizada de la antigua teor&#237;a de Hip&#243;lito. Y en el campo de las iglesias tradicionales de nuestro suelo patrio, aun recuerdo una carta de 1999 de un presunto profeta radicado en Asturias advirti&#233;ndonos a las iglesias evang&#233;licas de Espa&#241;a de que el fin llegar&#237;a en el a&#241;o 2000.<\/p>\n<p>Al estudiar la Biblia hay que respetar las reglas, y si estas palabras est&#225;n selladas, aceptarlo. Jes&#250;s dijo a sus disc&#237;pulos cuando le preguntaron sobre la cuesti&#243;n: No os toca a vosotros saber los tiempos (Hch. 1:7), pero si no obedecemos y nos dedicamos a especular sobre algo que no nos toca a nosotros saber, solo podemos resultar errados.<\/p>\n<p>9.- La lectura prof&#233;tica y algunas claves para su comprensi&#243;n. Una de las equivocaciones m&#225;s frecuentes es la de introducirse en la profec&#237;a sin comprender que este tipo de revelaci&#243;n est&#225; sujeta a unas condiciones especiales. As&#237; muchos ignoran que la revelaci&#243;n prof&#233;tica no tiene por objeto dar a conocer de forma clara para el lector cuantas cosas van a suceder en el futuro y divulgarlas anticipadamente con todos sus detalles. Cuando uno afirma algo como esto se da cuenta de la cara de asombro y desconcierto de muchos de sus oyentes y lectores. Pero sin embargo es cierto.<\/p>\n<p>Dios, ha hablado muchas veces y de muchas maneras en el pasado a nuestros antepasados por los profetas, (Heb. 1:1). Unas fueron m&#225;s claras, otras fueron bastante oscurecidas en su momento. En muchas ocasiones la profec&#237;a corresponde a un lenguaje de &#8220;tipos&#8221; (La Pascua, el Tabern&#225;culo, el Man&#225;, la serpiente del desierto, Mois&#233;s, la esclavitud en Egipto, David, Ciro, etc.). Pero en otras la revelaci&#243;n celestial estaba oculta dentro de un relato hist&#243;rico, al que solo mucho tiempo m&#225;s tarde se le ha entender su proyecci&#243;n prof&#233;tica futura.<\/p>\n<p>La mayor&#237;a de las profec&#237;as b&#237;blicas pertenecen a esta forma. Aunque esta cuesti&#243;n es muy extensa intentar&#233; ser conciso con un ejemplo. Muchas veces perdemos la perspectiva de que nos encontramos en medio de un conflicto cuyas dimensiones nos sobrepasan. Dios tiene un plan inteligente y coherente, como lo son todas sus obras y actos, que est&#225; desplegando con vistas a un desenlace de enormes dimensiones eternas. Pero a su vez tambi&#233;n tiene un adversario fuerte que se le opone. Aunque gran parte de esta lucha es invisible para nosotros, tiene efectos y consecuencias visibles que a nuestra realidad material y a nosotros mismos, porque Dios est&#225; trabajando y actuando con la perspectiva de que ese adversario no frustre sus proyectos, y adem&#225;s aprovecha sus movimientos para cumplir con Su plan previamente trazado.<\/p>\n<p>Paralelamente a esto, Dios se ha propuesto rescatar a un pueblo para el que tiene reservados tales proyectos. En el cumplimiento de ese programa, Dios ha hablado informando de la salvaci&#243;n que ha preparado, de c&#243;mo se llevar&#237;a a cabo la redenci&#243;n y de muchas otras cosas que suceder&#225;n. Esta revelaci&#243;n contenida en las Sagradas Escrituras esta orientada informar y tranquilizar a &#8220;los suyos&#8221; que viven en el &#225;rea del conflicto. Algo parecido a lo que un pa&#237;s en guerra hace para comunicarse y transmitir informaci&#243;n a sus agentes y fuerzas que est&#225;n en medio de la naci&#243;n enemiga, para animarles &#243; instarles a que resistan, &#243; para que act&#250;en, etc. Este tipo de informaci&#243;n estrat&#233;gica desde siempre se env&#237;a protegida y a menudo codificada y oculta en medio de otra mucha informaci&#243;n, reconociendo que puede ser vista por el enemigo, pero evitando que este la entienda, y la frustre. En el caso de la revelaci&#243;n de Dios, tambi&#233;n est&#225; expuesta a la lectura y el escrutinio tanto de los suyos como de su adversario. La prueba de que Satan&#225;s conoce perfectamente el texto b&#237;blico la tenemos en la forma en que tent&#243; a Jes&#250;s, mencionando las Escrituras. As&#237; que Dios trat&#243; en su forma de revelaci&#243;n que aquellos que conf&#237;an en &#201;l, pudiesen encontrar las verdades prof&#233;ticas destinadas a ellos y discriminarlos del conjunto del texto. Entiendo que esto para esc&#233;pticos y ateos es algo complicado de entender, pero estamos tratando asuntos que tienen que tienen una dimensi&#243;n trascendente, y entran claramente en el campo de la fe. Pero no quiero que el lector piense que estas consideraciones que estoy escribiendo son algo de mi invenci&#243;n, sino lo que ya lo escribi&#243; Pablo, el ap&#243;stol, en su ep&#237;stola a los Corintios, llam&#225;ndolo &#8220;sabidur&#237;a ocultada&#8221;, (1&#170;Cor. 2:7). No se trata de que sea ocultada, dentro de un concepto gn&#243;stico, para unos pocos iniciados, sino destinado para los que son de la fe. Los que creen, como consecuencia de esa fe, encuentran no solo las evidencias subjetivas y objetivas de la propia fe en su vida, sino que en la meditaci&#243;n y aplicaci&#243;n de las Escrituras Sagradas, descubren a su debido tiempo significados que nunca antes hab&#237;an comprendido.<\/p>\n<p>Una parte importante de toda esa revelaci&#243;n fue prof&#233;tica cuando se redact&#243;, y se encuentra salpicada aqu&#237; y all&#225;, en forma velada, como cifrada, no para que el receptor aventure &#243; dogmatice divagando sobre acontecimientos futuros sino para que los que creen reconozcan en los hechos, &#8220;a medida que se cumplen&#8221;, los diversos estadios del programa y la mano de Dios desarrollando ese complejo plan estrat&#233;gico. Por tanto Dios ha otorgado esa revelaci&#243;n fragmentada, como con las piezas de un puzzle, con el prop&#243;sito de que su pueblo adquiera post-eventum, la confirmaci&#243;n de que tales acontecimientos estaban previamente anunciados, y de esta forma fortalecer su fe. Si Dios hubiese entregado un informe conciso y claro de todas y cada una de las iniciativas que ten&#237;a determinado realizar, en un lenguaje comprensible para cualquier lector, no cabe duda de que muchas partes del mismo ser&#237;an saboteadas. Pablo menciona en dos ocasiones como ejemplo de esta estrategia el caso de la muerte de Jesucristo, una en Hechos 13:27-29 y tambi&#233;n en 1Cor. 2:8, y dice que, ninguno de los pr&#237;ncipes y eminentes de este mundo, pese a leer los textos y conocerlos perfectamente logr&#243; alcanzar a comprender claramente lo que estaba sucediendo, porque si lo hubiesen entendido entonces nunca habr&#237;an crucificado al Cristo, (no por bondad, sino para hacer fracasar el plan de Dios) pero as&#237;, actuando en su ignorancia, al condenarlo, cumplieron lo preestablecido, y no pudieron evitar que el plan de la salvaci&#243;n se consumase.<\/p>\n<p>El ap&#243;stol Pedro afirma sobre esta cuesti&#243;n que Jes&#250;s fue entregado a la muerte y crucificado siguiendo los pasos de un plan predise&#241;ado y conocido anticipadamente por Dios (Hch. 2:22,23), en cuyo cumplimiento participaron sin saberlo, pero a la vez actuando en la libertad de sus propias decisiones confabul&#225;ndose imp&#237;amente aquellos jud&#237;os contempor&#225;neos de Jes&#250;s. Sin embargo, despu&#233;s de que todo sucediese, se puede entender y encontrar que todo estaba profetizado y descrito hasta en sus &#250;ltimos detalles, y eruditos b&#237;blicos han logrado encontrar en el Antiguo Testamento hasta 300 profec&#237;as cumplidas en el nacimiento, vida y ministerio de Jesucristo.<\/p>\n<p>Bajo esta forma de revelaci&#243;n, los autores del texto b&#237;blico, en muchas ocasiones no ten&#237;an conciencia del alcance de la informaci&#243;n que estaban proporcionando y sin duda actuaban convencidos de que pertenec&#237;an exclusivamente a su contexto hist&#243;rico. En ocasiones, como en el caso de la consulta de Herodes sobre el nacimiento del Mes&#237;as, algunos de los m&#225;s eruditos rabinos pod&#237;an haber encontrado alguna informaci&#243;n, como que nacer&#237;a en Bel&#233;n de Judea (Mat. 2:4-6), pero sin embargo no pudieron entender pasajes que nos parecen tan evidentes como Isa&#237;as 53 &#243; el Salmo 22, para atribuirlos a la vida del Mes&#237;as, y no lo pueden entender a&#250;n hoy en d&#237;a porque tienen el velo de Mois&#233;s, como hemos mencionado en nuestra cita inicial de 2&#170; Cor. 3:14-15. <\/p>\n<p>Abundando sobre la cuesti&#243;n, Pedro en su primera ep&#237;stola dice que aquello que les fue revelado, no era para si mismos, para los propios escritores de los textos, sino para nosotros. Que aquellos estaban administrando sin saberlo cosas que ahora forman parte del mensaje del Evangelio (1&#170; Pe. 1:12). Tambi&#233;n podemos un ejemplo de esta estrategia en los tiempos actuales de guerra, cuando mucha de la informaci&#243;n estrat&#233;gica y consignas circulan a trav&#233;s de medios p&#250;blicos de comunicaci&#243;n. Tambi&#233;n se ha escrito mucho sobre esto relacionado con ejemplos de la pasada guerra mundial, &#243; de la guerra fr&#237;a, en que los locutores de radio que transmit&#237;an emisiones con consignas ignoraban el texto que se encontraba oculto en las mismas. Los destinatarios de la informaci&#243;n eran quienes despu&#233;s de procesarla, la escudri&#241;aban y encontraban los contenidos de los mensajes. De la misma manera tambi&#233;n nosotros nos gozamos al ver cumplidas en Cristo no solo las profec&#237;as que le se&#241;alan, sino tambi&#233;n las expectativas de nuestra fe y la seguridad de que de la misma forma que aquellas se cumplieron, tambi&#233;n se cumplir&#225;n las que esperamos.<\/p>\n<p>Cuando Jes&#250;s llama e instruye a sus disc&#237;pulos, les manifiesta quien es y que viene a realizar a trav&#233;s de obras providenciales, milagros y un original mensaje de buenas nuevas: el evangelio del reino. Pero cuando se cumplen sus tres a&#241;os de ministerio todav&#237;a aquellos hombres no ten&#237;an una clara constancia de lo que Jesucristo representaba en el contexto de las profec&#237;as del Antiguo Testamento. Aunque llegaron a aceptar que era el Mes&#237;as de Dios, desconoc&#237;an casi todas las claves de su ministerio porque Jes&#250;s tampoco se las pod&#237;a explicar con claridad hasta que fuesen consumadas. Realmente no lo hizo hasta el final (Jn. 16:25-29), cuando ya nada pod&#237;a ser cambiado.<\/p>\n<p>Durante su ministerio anterior Jes&#250;s dec&#237;a a los jud&#237;os: Escudri&#241;ad las Escrituras&#8230; porque ellas dan testimonio de m&#237; (Jn. 5:39). No dec&#237;a leed, sino buscad, escrutad, investigad, pero en esta ocasi&#243;n no les dec&#237;a mirad aqu&#237;, &#243; mirad all&#237;, y ved esto &#243; aquello. No les pod&#237;a desvelar a&#250;n las claves de la interpretaci&#243;n prof&#233;tica. Pero despu&#233;s consumar su sacrificio y resucitar, Jes&#250;s ya pudo explicarles detalladamente todo el contenido prof&#233;tico consumado en &#233;l. Y la primera lecci&#243;n magistral de profec&#237;a fue dada a aquellos disc&#237;pulos que iban camino de Ema&#250;s, explic&#225;ndoles claramente, ahora si, todo lo que hab&#237;a sido cumplido. &#191;No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas? Y comenzando desde Mois&#233;s&#8230; les interpret&#243; (diermeneusen autois)  lo que las Escrituras dec&#237;an de &#233;l, Es necesario que se cumpliesen todas las cosas que est&#225;n escritas de m&#237; en la ley de Mois&#233;s, en los profetas y en los salmos, Luc. 24:44. Jes&#250;s ahora les muestra como y donde encontrar aquellos textos que sin duda conoc&#237;an, y que se refer&#237;an a &#233;l, aunque estuvieran escondidos en historias pasadas, y a ellos les ard&#237;a el coraz&#243;n al ver como todo aquello era el cumplimiento exacto de la revelaci&#243;n de Dios.<\/p>\n<p>Pero hay en las Escrituras una gran cantidad de informaci&#243;n sobre acontecimientos futuros, algunos pasajes parecen bastante comprensibles, otros son ciertamente m&#225;s obscuros, pero las claves del desarrollo de la historia que concluir&#225;n en determinadas situaciones est&#225;n obvia y deliberadamente ocultados, as&#237; como sus tiempos. Por ese motivo no debemos especular ni jugar con los acontecimientos futuros. Sabemos que el Se&#241;or vendr&#225; y que cuando lo haga ser&#225; por sorpresa. El mundo, sin que se de cuenta, se encontrar&#225; en el marco de los acontecimientos predise&#241;ados y se cumplir&#225; toda la revelaci&#243;n prof&#233;tica contenida en las Escrituras. Y, cuando eso suceda se podr&#225; ver con claridad que hasta los m&#225;s m&#237;nimos detalles estaban realmente revelados y escritos, pero mientras tanto que esto sucede, el deseo del conocimiento se tiene que sujetar a la obediencia a Dios, depositando nuestra fe en &#201;l.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2Co 2:17 Porque no somos como muchos, mercaderes falsos de la palabra de Dios: antes con sinceridad, como de Dios, delante de Dios, hablamos en Cristo. 2Co 3:4 Y tal confianza tenemos por Cristo para con Dios: 2Co 3:5 No que seamos suficientes de nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/introduccin-al-estudio-bblico\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIntroducci&#243;n al Estudio B&#237;blico\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5041","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5041","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5041"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5041\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}