{"id":5046,"date":"2016-02-08T19:06:00","date_gmt":"2016-02-09T00:06:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-ministerio-de-las-mujeres\/"},"modified":"2016-02-08T19:06:00","modified_gmt":"2016-02-09T00:06:00","slug":"el-ministerio-de-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-ministerio-de-las-mujeres\/","title":{"rendered":"El ministerio de las mujeres"},"content":{"rendered":"<div>El papel de las mujeres en las iglesias locales de la era apost&#243;lica. Breve comentario exeg&#233;tico e hist&#243;rico.- <\/p>\n<p>Para empezar, necesitamos retomar la perspectiva de nuestra posici&#243;n de ciudadanos del reino, mediante la gracia emanada de la cruz y la cuesti&#243;n de la mente espiritual y la mente carnal. Para tratar esta cuesti&#243;n, como para muchas otras, es vital tener claro lo que es una visi&#243;n espiritual y lo que es una visi&#243;n carnal de la vida, del mundo, de nuestro propio entorno. Y es muy importante porque aunque los legalistas como comunidades judeo-cristianas quedaron en cierto modo aisladas de la comuni&#243;n, otras ideas legalistas se unieron a las tradiciones paganas y entraron pronto dentro del cristianismo ortodoxo hasta hacerlo irreconocible en todas sus facetas. Estructura, doctrina, mensaje, relaciones internas, visi&#243;n, etc.<br \/>\n( &#8230;. )<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Realmente la cuesti&#243;n femenina hasta finales del siglo XIX no tuvo realmente el peso social necesario para profundizar en la historia y en las Escrituras sobre estos aspectos de la vida cristiana. Las mujeres hab&#237;an sido ense&#241;adas a conformarse con jugar ese papel irrelevante en la Iglesia de Cristo, al que desde luego Dios nos las hab&#237;a llamado, sino sus maestros, de modo que la gran mayor&#237;a lo aceptaban de buen grado &#243; resignadas. (&#8230;.)<\/p>\n<p>Por un lado le atribu&#237;an la culpa de Eva y por otro la idea de que eran intelectualmente inferiores a los varones estaba profundamente enraizada en el mundo secular, y sustentada por la teolog&#237;a imperante. <br \/>\n(&#8230;.) <\/p>\n<p>La cuesti&#243;n primordial de la existencia de la propia iglesia cristiana es, como ya hemos visto, la cruz que estableci&#243; un nuevo pacto, mediante la sangre de nuestro Se&#241;or Jesucristo, y haciendo la paz, trajo una nueva dimensi&#243;n en las relaciones del hombre con su Creador, y una visi&#243;n del proyecto trascendente y eterno que Dios tiene para Su pueblo.<\/p>\n<p>&#8230; lo que representaba el Antiguo Pacto y la Ley, apuntando al Nuevo Pacto y a la obra del Salvador. El antiguo pacto ten&#237;a unas caracter&#237;sticas propias en las que deb&#237;an vivir los seres humanos. Era un pacto de justicia y ley ante la realidad del pecado. Hab&#237;a un pueblo (Israel) que Dios hab&#237;a elegido. Los otros pueblos no gozaron de las mismas bendiciones. Aun en medio del pueblo de Israel, hab&#237;a una clase, una tribu, Levi, especialmente elegida por Dios para ocuparse de ministrar a Dios, llevar el arca &#243; servir en el Templo. Las otras tribus no ten&#237;an ese privilegio. Dentro de los levitas, unos eran sacerdotes y pod&#237;an ofrecer a Dios los sacrificios aceptables. Los otros levitas no pod&#237;an. De entre los sacerdotes, hab&#237;a solo uno que ten&#237;a acceso al lugar sant&#237;simo, los otros no pod&#237;an hacerlo.<\/p>\n<p>Pero Cristo vino, no para renovar en parte el antiguo pacto, sino para establecer uno nuevo. Diferente que declaraba extinguido el antiguo, as&#237; como las bases que lo sustentaban y tra&#237;a una nueva relaci&#243;n, y nuevos efectos. Uno de ellos, fue la universalidad del pacto: Todo aquel que crea en Jesucristo, sea de cualquier naci&#243;n, raza &#243; pueblo, tiene vida eterna. El evangelio, como revelaci&#243;n de Dios, tambi&#233;n ten&#237;a una dimensi&#243;n universal y Jes&#250;s mand&#243; a sus disc&#237;pulos predicar ir a predicar por todo el mundo, y a toda criatura la bendici&#243;n de este pacto. As&#237; ya no hab&#237;a ni jud&#237;o, ni gentil. No hab&#237;a ni esclavo, ni libre, no hab&#237;a ni hombre ni mujer. Jerusal&#233;n ya no era el lugar donde adorar, sino que el Padre buscaba adoradores que lo adorasen en cualquier lugar, en esp&#237;ritu y verdad. <\/p>\n<p>Tambi&#233;n los sacerdotes del antiguo pacto perdieron su exclusividad. En Cristo, y para la iglesia de los tiempos apost&#243;licos, todos los que creen forman un reino de sacerdotes, consagrados para ofrecer los sacrificios espirituales agradables a Dios. Uno de los cuales es el fruto de labios que confiesen su nombre (Heb. 13:15). Fruto de labios, es hablar a otros, es confesarle, predicarle, es alabarle. Jesucristo traspas&#243; el velo y la cortina que separaba el lugar santo del lugar sant&#237;simo se rompi&#243; de arriba abajo. Ahora todos tenemos el mismo acceso al mismo trono de la gracia. Todos somos bautizados en el mismo Esp&#237;ritu, recibi&#233;ndolo como arras, y todos recibimos dones para servir a Dios, fortalecer y construir en la Iglesia de Dios. Todos, es todos los que creen: hombres y mujeres, jud&#237;os &#243; griegos, ricos &#243; pobres. <\/p>\n<p>As&#237; pues, en el nuevo pacto, no hay ning&#250;n valor &#243; privilegio de la carne que pueda invocarse para ser reconocido en el cuerpo espiritual de Cristo. Recordar que hemos le&#237;do que solo los que son de la carne piensan en las cosas de la carne, pero los que son del Esp&#237;ritu, en las cosas, los valores, del Esp&#237;ritu. Y cuando la carne prima en la consideraci&#243;n de los aut&#233;nticos valores espirituales, los dones, carismas y espiritualidades que el Esp&#237;ritu Santo otorga para colocar a cada miembro en el cuerpo como El quiere, a su exclusivo albedr&#237;o, son ol&#237;mpicamente ignorados. <br \/>\n(&#8230;.)<\/p>\n<p>Desde entonces (Tertuliano) y con harta frecuencia se ha producido una confusi&#243;n tanto en las interpretaciones de los pasajes del nuevo testamento relativos a las mujeres, como en virtud de tales interpretaciones saltaron a las traducciones, mezcl&#225;ndose interesadamente &#243; por ignorancia textos que se refieren a ellas como mujeres con otros en los que se refieren a su papel como esposas. <br \/>\n(&#8230;.)<\/p>\n<p>Los prop&#243;sitos de la familia son igualmente temporales y no eternos. Est&#225;n relacionados con el mundo f&#237;sico y con el desarrollo emocional de los seres humanos en tanto que sujetos a la naturaleza de la carne. <br \/>\n(&#8230;.)<\/p>\n<p>Pero el cristiano no accede a la condici&#243;n de hijo de Dios por tales par&#225;metros, pues ni nace de sangre, ni de voluntad de carne, ni por voluntad de var&#243;n, sino de Dios, (Jn. 1:12,13; 1&#170; Pe. 1:23) por el Esp&#237;ritu Santo (Tit. 3:4-7), para que a partir de ese punto de inflexi&#243;n nuestra esfera relacional en tanto que cristianos se rija por los mismos presupuestos. (&#8230;.)<\/p>\n<p>no podemos eludir el hecho de que a la vez que cristianos tambi&#233;n somos padres, madres, hijos, esposos &#243; esposas y debemos conducirnos en las instituciones humanas dentro de los par&#225;metros de virtud de nuestro entorno, que no siempre coinciden con los espirituales, para que, haciendo las cosas bien en la opini&#243;n de los que nos rodean, se haga callar la ignorancia de los insensatos. Esto es prudencia cristiana, pero prudencia no es renuncia, ni tampoco prohibici&#243;n. (&#8230;.)<\/p>\n<p>Pero el texto que escribi&#243; el ap&#243;stol Pablo en 2&#170; Co. 5:16-17, es tan claro y contundente como en G&#225;latas 3:28 y complementario de aquel: <\/p>\n<p>DE MANERA QUE NOSOTROS DE AQU&#205; EN ADELANTE A NADIE CONOCEMOS SEGUN LA CARNE ; Y AUN SI A CRISTO CONOCIMOS SEG&#218;N LA CARNE, YA NO LO CONOCEMOS AS&#205;. DE MODO QUE SI ALGUNO ESTA EN CRISTO, NUEVA CRIATURA ES; LAS COSAS VIEJAS PASARON, HE AQU&#205; TODAS SON HECHAS NUEVAS. <\/p>\n<p>As&#237;, como cristianos nacidos de nuevo ya no distinguimos a hombres &#243; mujeres, ricos &#243; pobres, blancos &#243; negros, sino como personas renacidas por el Esp&#237;ritu Santo &#243; no. Pertenecemos a una nueva creaci&#243;n donde tales valores no tienen cabida: coherederos de la gracia, instrumentos para la gloria de Dios y embajadores en Cristo. El modelo que se nos pone delante es de una dimensi&#243;n que solo reconoce lo espiritual: el fruto del Esp&#237;ritu, la consagraci&#243;n, la fidelidad, el amor, la generosidad, e ignora lo material, lo carnal: pantalones &#243; faldas, tama&#241;os de cuentas corrientes &#243; colores de la piel. <\/p>\n<p>En Israel, la mujer siempre tuvo mucha mayor consideraci&#243;n que en las culturas de las naciones de su entorno. (? ) Mar&#237;a hermana de Mois&#233;s (&#8230;) era conocida como la profetisa (Ex. 15:20). Una mujer que ten&#237;a revelaci&#243;n de Dios para el pueblo de Israel, y la encontramos asumiendo la responsabilidad de animar espiritualmente al pueblo. Por la lectura, dif&#237;cilmente podr&#237;amos asignarle el papel que Dios le otorg&#243; cuando hablando por medio del profeta Miqueas (6:4), afirma: Envi&#233; al frente de ti (de Israel) a Mois&#233;s, a Aar&#243;n y a Mar&#237;a. <\/p>\n<p>La segunda mujer de importancia pol&#237;tica al frente del pueblo es D&#233;bora, cuya historia encontramos en el libro de Jueces cap&#237;tulos 4 y 5. Se trataba de una mujer casada y profetisa (4:4), que gobern&#243; y gui&#243; a Israel en paz durante cuarenta a&#241;os (5:31). Otros papeles de profetisas se pueden encontrar en el Antiguo Testamento, siendo la m&#225;s notable entre ellas, Hulda (2&#170; Rey.22 y 2&#170; Cr. 34), a quien consulta el rey Jos&#237;as, por medio de sus sacerdotes y consejeros, para el avivamiento espiritual que se hab&#237;a propuesto llevar a cabo en su reino.<\/p>\n<p>En los tiempos de Salom&#243;n las mujeres de Israel ten&#237;an tal importancia y reconocimiento que su papel en la familia era muy superior a cualquier otra cultura. En Prov. 31 se considera (? ) algunas cualidades que parecen chocantes. Por ejemplo, en el vers. 16, se declara que era competente por si misma para evaluar los negocios familiares y determinar comprar &#243; vender las propiedades. En el vers. 18, es la administradora de los bienes familiares. Y, en el vers. 26 se muestra como una persona instruida y sabia en su hablar. Como comparaci&#243;n, en Roma y donde la cultura romana se impuso, las mujeres no pod&#237;an administrar los recursos econ&#243;micos de las familias, ni los suyos propios cuando enviudaban, sino que estaban obligadas a tener un tutor masculino impuesto. (&#8230;.)<\/p>\n<p>Pero despu&#233;s de Salom&#243;n, pasa el tiempo, y los jud&#237;os han ido al exilio y han convivido con otras culturas en las que la mujer no tiene ning&#250;n papel de relevancia ni de autonom&#237;a personal y la influencia de esas culturas empiezan a cambiar las cosas. Despu&#233;s del regreso, vino la dominaci&#243;n griega, y tras esta, la romana empapan con sus leyes y costumbres a Palestina y arraigan en medio de los jud&#237;os con el benepl&#225;cito de sus l&#237;deres, escribas y maestros. (&#8230;.) <\/p>\n<p>Cuando llega Jes&#250;s sostiene una postura respecto a las mujeres que cambia radicalmente las costumbres de su &#233;poca y que sorprend&#237;a a sus propios disc&#237;pulos. As&#237; Jes&#250;s tuvo un grupo de mujeres galileas, que le segu&#237;an por las ciudades y aldeas, como disc&#237;pulas , y se conoc&#237;a entre sus seguidores con el nombre espec&#237;fico de las mujeres, (Mt. 27:55; Luc. 8:1,2; 23:49, 55; 24:22; Hch. 1:14), en forma an&#225;loga en que los doce que constitu&#237;an otro. Jes&#250;s otorga a estas el papel m&#225;s importante relacionado con su ministerio: llevar a los disc&#237;pulos varones las noticias de su resurrecci&#243;n, (Mt. 28:5-10: Lc. 24:9-12). Pero ellos, de acuerdo con la cultura, no las creyeron (vers. 11). Los doce varones ya hab&#237;an recibido de Jes&#250;s un corte con el asunto de la mujer samaritana. Cuando lo encontraron hablando con ella, y dice la Escritura que se quedaron estupefactos (Jn.4:27), pero cuando la mujer samaritana testific&#243; a los hombres acerca de Jes&#250;s, y muchos creyeron en &#233;l (Jn. 4:39), Jes&#250;s les dijo: Vais a segar lo que no labrasteis (Jn.4:38). &#191;Qui&#233;n hab&#237;a labrado? Obviamente la mujer samaritana.<\/p>\n<p>Tras la ascensi&#243;n de Jes&#250;s y sus seguidores se encuentran reunidos en Jerusal&#233;n, y el libro de los Hechos 1:13-15, menciona por su nombre a los once disc&#237;pulos varones<i>, alude a <i>las mujeres como segmento &#243; grupo concreto, n&#243;tese que Mar&#237;a, pese a ser mujer no forma parte de las integrantes del grupo, sino del familiar (?. ). Dice el relato de Lucas que Estos todos (los once) estaban ocupados continua y un&#225;nimemente en oraci&#243;n con las mujeres y Mar&#237;a y con los hermanos de &#233;l. La palabra griega que se usa en este texto es omothumadon, y seg&#250;n el diccionario Strong es una composici&#243;n de dos palabras cuyo significado es marchar como uno solo y al un&#237;sono. Es decir, es decir que todos por igual estaban dedicados a la oraci&#243;n.<\/p>\n<p>Y cuando lleg&#243; Pentecost&#233;s, Pedro dijo que se hab&#237;a cumplido la profec&#237;a de Joel (2:28) Dios derram&#243; su Esp&#237;ritu sobre toda carne (universalidad), hombres, mujeres, viejos y j&#243;venes. Todos los creyentes profetizaban y recib&#237;an revelaci&#243;n. Las mujeres disc&#237;pulas, tambi&#233;n. (&#8230;.)<\/p>\n<p>&#8230;.por lo tanto para ver el papel de las mujeres en la iglesia apost&#243;lica tenemos que irnos a los relatos de las ep&#237;stolas de Pablo y extraerlos de las alusiones que este hace.<\/p>\n<p>\nHemos tratado en otra parte a los colaboradores itinerantes de Pablo, compa&#241;eros de sus viajes, enviados con determinadas misiones pastorales. Estos son casi siempre varones. Es claro, porque en aquella &#233;poca no era ni normal, ni admisible por la sociedad que las mujeres se comportasen con esas libertades para viajar, para alojarse y entablar conversaciones en casas y con personas desconocidas. Tampoco las mujeres gentiles, salvo contadas excepciones, como la de Lidia, dispon&#237;an de recursos bajo sus propias decisiones para desarrollar estas actividades, pues como ya hemos dicho estaban supeditadas a la administraci&#243;n de un tutor var&#243;n. <\/p>\n<p>Sin embargo, dentro de sus lugares de residencia, donde eran conocidas, las mujeres soportaron y asumieron bajo su responsabilidad importantes tareas en las iglesias locales. Evodia y S&#237;ntique fueron un ejemplo, pero no &#250;nico ni excepcional. En las salutaciones finales de la ep&#237;stola a los Romanos, que ya hemos tratado, encontramos la menci&#243;n por su nombre de casi el doble de hombres que de mujeres cristianos, pero sin embargo hay el doble de mujeres reconocidas por su trabajo y esfuerzo en la causa cristiana que de varones.<\/p>\n<p>Pero, alguno estar&#225; pensando, todo esto est&#225; muy bien, pero Pablo escribi&#243; que la mujer calle en la congregaci&#243;n y que la mujer aprenda en silencio y que no permite a la mujer ense&#241;ar ni ejercer mando sobre los hombres, sino estar en silencio (1&#170; Cor. 14:34 y 1&#170;Tim. 2:11-15).<\/p>\n<p>Bien. Solo podemos hacer sobre esto, y por razones de extensi&#243;n, una breve s&#237;ntesis. Lo primero que tenemos que dejar claro al respecto es que la palabra mujer tiene que entenderse, como Pablo la escribi&#243;, como a mujer casada y no como una mujer en general, aunque la palabra abarca ambas posibilidades. Pablo dice claramente que para las SOLTERAS no tiene ning&#250;n mandamiento de parte del Se&#241;or (1&#170; Cor. 7:25), y que &#250;nicamente lo que escribe con respeto a ellas se limita a ser una opini&#243;n personal. (&#8230;.). <\/p>\n<p>Sin embargo cuando desde esta carta han transcurrido 9 &#243; 10 a&#241;os, y el ap&#243;stol escribe su primera ep&#237;stola a Timoteo, su consejo, determinado por la experiencia acumulada, por las situaciones vividas y desde una comprensi&#243;n mejor de que la venida del Se&#241;or no era tan inminente como pensaba cuando escribi&#243; a los corintios, dice que es mejor que las solteras se casen y que tengan hijos y gobiernen sus casas por causa del testimonio, para evitar las maledicencias. Esto fue necesario porque la ense&#241;anza apost&#243;lica de1&#170; Cor. 7:34, unida a la promesa del galard&#243;n celestial por el trabajo en la iglesia, 1&#170; Cor. 3:12-14, promovi&#243; que a partir de ah&#237;, muchas mujeres no quisiesen casarse y se dedicasen a servir a las iglesias y extender el evangelio. Incluso lleg&#243; un momento en que las casadas, restringidas por los quehaceres familiares y las condiciones de vida propias de la sociedad, comparativamente pensaban que ellas no podr&#237;an recibir unos galardones semejantes a los de aquellas que no ten&#237;an marido. Por esta causa, Pablo escribe en 1&#170; Tim. 2:15 (texto que aparece con una desafortunada aplicaci&#243;n del sujeto en muchas versiones), que para su calidad de salvaci&#243;n (SUS GALARDONES) les ser&#237;a tenido en cuenta si con modestia y prudencia consegu&#237;an que sus hijos permaneciesen en la fe, en el amor y en la santificaci&#243;n. (&#8230;.)<\/p>\n<p>Volviendo a los dos textos restrictivos de 1&#170; Cor. 14:34 y 1&#170;Tim. 2:11-15, debe notarse que se refieren, el primero a la mujer en referencia a su marido, y el segundo en referencia a sus hijos. Lo cual de entrada nos convierte la cuesti&#243;n en algo relativo al estado y condici&#243;n civil, que no al genero. En el capitulo 7 de 1&#170; Cor. Pablo, en referencia a ocuparse de las cosas del Se&#241;or, solo establece una diferencia entre casados &#243; casadas y solteros &#243; solteras (32 al 34), pero no en cuanto diferencias por razones de sexo. Esto es normal, o Pablo estar&#237;a en contradicci&#243;n con sus propias palabras de Gal. 3:28.<\/p>\n<p>Pero el ap&#243;stol afirma tambi&#233;n la capacidad y el derecho para hablar, profetizar, todos los miembros seg&#250;n reciban del Se&#241;or. As&#237; 1&#170; Cor. 11:4 y 5, dice que cuando oran &#243; profetizan, unas y otros deben mantener las normas habituales de la sociedad. Por lo tanto, unas y otros lo hac&#237;an y lo pod&#237;an hacer. Mas adelante, en 12:31 anima a todos a que aspiren a tener del Esp&#237;ritu los mejores dones, y tras hacer un par&#233;ntesis sobre la excelencia del amor sobre los dones, vuelve a la cuesti&#243;n en el 14:1, animando a todos para que sobre cualquier otro don todos ans&#237;en el de profec&#237;a, porque (14:3) el que profetiza habla a los hombres (a la gente, a los seres humanos) para edificaci&#243;n, exhortaci&#243;n y consolaci&#243;n. (v-5) Quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero m&#225;s que profetizaseis, porque mayor es el que profetiza. (v-24, 25) pero si TODOS profetizan, por TODOS es convencido, por TODOS es juzgado, lo oculto de su coraz&#243;n se hace manifiesto; y as&#237;, postr&#225;ndose sobre el rostro adorar&#225; a Dios, declarando que verdaderamente Dios est&#225; entre vosotros. (v-31) Porque pod&#233;is profetizar TODOS uno por uno, para que TODOS aprendan y TODOS sean exhortados.<\/p>\n<p>Creo que es no dif&#237;cil admitir que Pablo est&#225; facultando con claridad a todos los cristianos que se re&#250;nen como iglesia a participar con sus dones, sobre todo con el de profec&#237;a, que tiene como fin edificar a TODA la iglesia.<\/p>\n<p>Vuestras esposas callen (gr. Sigatosan. Der. de sigao) en las congregaciones, porque no les est&#225; permitido hablar, sino que est&#233;n sujetas, COMO TAMBI&#201;N LA LEY LO DICE. Y si algo desean aprender que pregunten en casa a sus propios maridos, porque es vergonzoso (gr. Aischron) para una mujer casada hablar en la iglesia. (1&#170;Cor. 14:33,34). Lo m&#225;s resaltable de este texto, es que no se refiere a las mujeres a las mujeres en general, sino solo a las casadas, y en virtud de la ley (NO LA LEY DE MOISES, QUE NO LO DICE Y ADEMAS ES AJENA A LOS CRISTIANOS, NI LA DE CRISTO, QUE NADA DICE, SINO LA LEY DE LA SOCIEDAD) consuetudinaria local, que establec&#237;a que era una verg&#252;enza (UN ESC&#193;NDALO) el hecho de que una mujer casada hablase en p&#250;blico estando su marido presente. En segundo lugar, que no se refiere al hecho en si de predicar &#243; profetizar en la congregaci&#243;n, sino al de interrumpir en la reuni&#243;n para opinar &#243; preguntar, y el cap&#237;tulo se est&#225; refiriendo al orden que deben mostrar los cristianos en las reuniones para evitar escandalizar y a la vez dar un adecuado testimonio de que Dios no es un Dios de tumultos y agitaciones desordenadas (v-33. Gr. Akatastasias).<\/p>\n<p>Las mujeres casadas APRENDAN (gr. manthano) en reposo (gr. esuchia. Tranquilidad, serenidad, reposo), con toda subordinaci&#243;n (gr. upotage). Porque no permito a la mujer casada ense&#241;ar ni dominar (gr. Didaskein oude authentein) sobre el marido, sino estar en serenidad (gr. Esuchia). Es una instrucci&#243;n que est&#225; en la misma l&#237;nea que la anterior y que tiene en cuenta las normas de conducta que deb&#237;an observar las esposas respecto a sus maridos en p&#250;blico, en virtud de las leyes imperantes. La intenci&#243;n de seguir estas normas en las iglesias ten&#237;a por objeto alcanzar un buen testimonio de honestidad y correcci&#243;n en la sociedad. Pero nada de esto se refiere a que las mujeres no profetizasen ni ejerciesen autoridad en las iglesias, aunque lo habitual era que tales mujeres fuesen viudas &#243; solteras. Sin embargo tenemos la excepci&#243;n relatada en la Biblia de c&#243;mo Priscila tuvo un papel importante en el magisterio de Apolos (Hch. 18:26).<\/p>\n<p>Otros ejemplos de mujeres importantes en aquel per&#237;odo lo encontramos en la ep&#237;stola a los colosenses (4:19) donde Pablo env&#237;a saludos a Ninfa, probablemente viuda pues de ser casada lo normal era mencionar como la casa del marido, y a la iglesia que se re&#250;ne en su casa y que probablemente qued&#243; al frente de la iglesia de Laodicea, haci&#233;ndose cargo de la obra local cuando Epafras, que era oriundo de la ciudad de Colosas y evangelista en las comarcas de Hier&#225;polis y Laodicea (Col. 1:7; 4:12,13), fue a reunirse con Pablo en Roma y tambi&#233;n pas&#243; un tiempo encarcelado all&#237; (Fil. 1:23). En la iglesia de Colosas, tambi&#233;n hay otra mujer importante que se llama Apia (Fil. 1:2) a la que Pablo saluda expresamente. <\/p>\n<p>Historia posterior.- En la carta de Plinio el Joven a Trajano, a principios del siglo II (a&#241;os 111 &#243; 112), en la que este pide instrucciones sobre como proceder, menciona que en el transcurso de sus investigaciones tortur&#243; a dos esclavas, a quienes llamaban ministras (lat. ministrae)? La ep&#237;stola de Ignacio a Mar&#237;a de Neapolis, (sea &#243; no genuina del m&#225;rtir del siglo II, al prop&#243;sito de nuestros efectos es igualmente valida) reconoce a &#233;sta mujer cristiana su excelencia en palabra y obra, y su capacidad para amonestar a otros, y menciona que su fama ha llegado hasta la iglesia de Roma. <\/p>\n<p>Verdaderamente las mujeres tienen un gran protagonismo en las iglesias hasta que irrumpe Tertuliano a finales del siglo II, criticando a Montano, porque este acoge a las mujeres en plano de igualdad. (&#8230;. )<\/p>\n<p>En un principio las cr&#237;ticas y condenas del movimiento de la Nueva Profec&#237;a &#243; Montanismo (Grupo de doctrina ortodoxa con &#233;nfasis en la expectaci&#243;n adventista y en versi&#243;n carism&#225;tica) por parte de las iglesias no fue en raz&#243;n al destacado ministerio de sus profetisas, ni porque tuviesen unas herej&#237;as doctrinales de importancia, sino porque pon&#237;an sus propias profec&#237;as por encima de las escrituras apost&#243;licas y de los evangelios y porque sus profec&#237;as resultaron ser falsas. (El fin del mundo no vino inmediatamente despu&#233;s de la muerte de Maximila, ni la Nueva Jerusal&#233;n descendi&#243; sobre Pepuza, Frigia, ni tampoco Montano fue el portavoz autorizado del Esp&#237;ritu Santo). <\/p>\n<p>(&#8230;.)<br \/>\nLa importancia de los escritos de Tertuliano en su tiempo vienen dados en raz&#243;n de que escribi&#243; en lat&#237;n, lo cual le otorg&#243; una gran difusi&#243;n en la parte occidental del imperio, donde el griego, lengua que hasta entonces ocupaba la practica totalidad de los escritos cristianos, era menos conocido sobre todo en las clases populares y humildes. Por esta raz&#243;n en las iglesias del Oriente no tuvo la misma repercusi&#243;n, y fueron m&#225;s liberales durante siglos. Unas de las fijaciones tertulianas son el sexo y las mujeres. Cuando se convierte, conviene con su mujer no convivir m&#225;s sexualmente, y vivir como hermanos. Y sobre las mujeres descargar&#225; toda la ex&#233;gesis m&#225;s extrema de que puede ser capaz, escribiendo cosas tales como: T&#250; eres la puerta del demonio; eres la que quebr&#243; el sello de aquel &#225;rbol prohibido; eres la primera desertora de la ley divina; eres la que convenci&#243; a aqu&#233;l a quien el diablo no fue suficientemente valiente para atacar. As&#237; de f&#225;cil destruiste la imagen de Dios, el hombre. A causa de tu deserci&#243;n, incluso el Hijo de Dios tuvo que morir. <\/p>\n<p>En sus escritos se opone a quienes afirman que las mujeres puedan ense&#241;ar o bautizar, lo cual era admitido en muchos lugares (De baptism, 17; Adv. Marc. I-14). Culp&#243; a las mujeres de que los &#225;ngeles pecaran, en una particular ex&#233;gesis de Gen. 6:1-6, y anduvo meti&#233;ndose en como ten&#237;an que vestirse, velarse, etc. (&#8230;.) la influencia de su pensamiento entre los cristianos de Cartago, influy&#243; en pensamiento de Cipriano, gran impulsor clerical y tambi&#233;n obispo de Cartago, que en el siglo III promueve la separaci&#243;n de los miembros por clases, donde el obispo somete bajo su autoridad a profetas, maestros y di&#225;conos y se comienza la instauraci&#243;n del episcopado mon&#225;rquico<\/p>\n<p>Pero acerca del ministerio de mujeres en aquellos tempranos tiempos encontramos menciones tambi&#233;n en Epifanio, que se opone a un grupo liderado por una profetisa llamada Quintila, donde las mujeres eran obispos y presb&#237;teros, lo cual para &#233;l es una herej&#237;a bajo el argumento como si no hubiese diferencia de naturaleza (Adversus Haereses 49,2). Justamente la oposici&#243;n y anatema que lanzan estos escritores sobre los ministerios femeninos de las iglesias, son la evidencia m&#225;s fuerte de c&#243;mo esa pr&#225;ctica antigua existi&#243; y fue reprimida con el paso del tiempo. <br \/>\n(&#8230;.)<\/p>\n<p>Pero durante siglos se intent&#243; eliminar cualquier vestigio relativo al protagonismo de las mujeres en el cristianismo de los primeros siglos. Un ejemplo de esta manipulaci&#243;n puede encontrarse en la bas&#237;lica de Roma dedicada a las santas Pudenciana y Pr&#225;xedes, en la Via Urbana 160, en la que entre otros antiguos mosaicos, existe uno en la capilla de S. Cen&#243;n, donde aparecen representadas cuatro mujeres; una es Mar&#237;a, la madre de Jes&#250;s, las otras dos son los rostros de las santas a quienes est&#225; dedicada la iglesia, pero la cuarta es una mujer cubierta con un velo y tiene una aureola cuadrada alrededor de la cabeza, y posee una inscripci&#243;n que dice: Theodora episcopa. Alguien con celo mis&#243;gino, deseando suprimir una tan evidente referencia, rasp&#243; las dos &#250;ltimas letras del nombre intentando evitar que se leyese claramente el nombre femenino, y sugiriendo que era el de Theodoro, nombre de var&#243;n, pero por ignorancia mantuvo episcopa, que es el femenino de obispo, mientras que el masculino en lat&#237;n es episcopus, permitiendo reconocer esta referencia al obispado de la tal Theodora.<\/p>\n<p>Por Pablo Blanco<br \/>\nFuente: ForoCristiano.com.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El papel de las mujeres en las iglesias locales de la era apost&#243;lica. Breve comentario exeg&#233;tico e hist&#243;rico.- Para empezar, necesitamos retomar la perspectiva de nuestra posici&#243;n de ciudadanos del reino, mediante la gracia emanada de la cruz y la cuesti&#243;n de la mente espiritual y la mente carnal. 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