{"id":5057,"date":"2016-02-08T19:06:07","date_gmt":"2016-02-09T00:06:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-y-la-guerra\/"},"modified":"2016-02-08T19:06:07","modified_gmt":"2016-02-09T00:06:07","slug":"dios-y-la-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-y-la-guerra\/","title":{"rendered":"DIOS Y LA GUERRA"},"content":{"rendered":"<div>Todos los medios de comunicaci&#243;n nos est&#225;n bombardeando diariamente con las &#250;ltimas noticias entorno a la guerra contra Irak. Ciudadanos de todos los rincones del planeta se manifiestan p&#250;blica y  personalmente declarando su rechazo a la misma. Tambi&#233;n los cristianos evang&#233;licos de todo el mundo expresan su sentir al respecto con divisi&#243;n de opiniones sobre la conveniencia o no de un ataque norteamericano. Cada cual tiene sus propios argumentos pol&#237;ticos, econ&#243;micos, humanos o morales  para apoyar o rechazar el uso de la fuerza. Yo por mi parte, al escribir este art&#237;culo, no pretendo debatir sobre est&#225; guerra (que personalmente desapruebo), m&#225;s bien me gustar&#237;a ofrecer al lector una reflexi&#243;n personal, a la luz de la Biblia y de la historia, de por qu&#233; Dios puede permitir este tipo de guerras y las implicaciones espirituales que para el mundo occidental y la iglesia pueden tener.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Durante las pasadas guerras mundiales y otras m&#225;s del sangriento siglo XX, muchas personas se preguntaban c&#243;mo pod&#237;an reconciliar su creencia en la bondad, justicia y omnipotencia de Dios con el hecho de que &#201;l permitiese tan crueles acontecimientos; al no obtener respuestas por desconocer las Escrituras, muchos de ellos perdieron su poca fe, otros sufrieron crisis espirituales y algunos m&#225;s abandonaron la iglesia.  Sin embargo, la Biblia no nos enga&#241;a y es muy realista abordando el tema de la guerra, por ello es necesario estar bien preparados para evitar sorpresas.<\/p>\n<p>      En primer lugar, y para empezar, ser&#237;a bueno decir que Dios en su Palabra jam&#225;s promete que no habr&#225; guerras.  Jes&#250;s mismo profetiz&#243; que oir&#237;amos de guerras y de rumores de guerras, y que unas naciones se levantar&#237;an contra otras (Mt 24:6-7). Asimismo el ap&#243;stol  Pablo, en algunas de sus ep&#237;stolas, nos predice que el sistema mundial ir&#225; de mal en peor (2Ti 3:1-5) (2Ts 2:3-10).  La idea social de que mediante la inteligencia humana, la cultura, la educaci&#243;n y el esfuerzo moral de todos se puede a la larga construir un mundo en paz y libre de guerras es una quimera. A veces tambi&#233;n los cristianos podemos caer en el mismo error, tal y como ya ha sucedido en el pasado, cuando algunas escuelas de teolog&#237;a ense&#241;aban que mediante la predicaci&#243;n del evangelio y de acuerdo con el plan de Dios, el mundo se convertir&#237;a progresivamente en un para&#237;so. Es cierto que el evangelio aten&#250;a el mal de forma poderosa, pero &#233;ste no ser&#225; totalmente eliminado hasta que el Se&#241;or cree el cielo nuevo y la tierra nueva (Ap. 21).<\/p>\n<p>      Es esencial descubrir lo que Dios ha prometido y lo que no para este mundo, a fin de no crearnos falsas expectativas que de no cumplirse dar&#225;n lugar a la desilusi&#243;n, la tristeza y la crisis de fe.  Tenemos que considerar las palabras de Jes&#250;s y no sorprendernos si la guerra nos alcanza. &#201;l nos dijo que &#8220;no nos turb&#225;ramos&#8221; si ello sucediese. Hay que ser realistas pero no fatalistas, el cristianismo ha sufrido y puede seguir sufriendo los efectos de una guerra, pero con la esperanza y el consuelo de que todo ayudar&#225; a bien a los que aman a Dios y ning&#250;n conflicto b&#233;lico nos separar&#225; de su amor.  As&#237; que en vez de preguntarnos por qu&#233; permite Dios la guerra, m&#225;s bien deber&#237;amos formular otra pregunta: &#191;ha prometido Dios alguna vez que iba a evitar todas las guerras?    <\/p>\n<p>     Otra cuesti&#243;n interesante ser&#237;a preguntarnos: &#191;por qu&#233; deber&#237;a Dios prohibir las guerras? Y  probablemente contestar&#237;amos que para evitar el horror y el sufrimiento de las personas inocentes y eludir todas las penurias que afectar&#237;an a nuestro cotidiano y tranquilo vivir. L&#243;gicamente desear esto es bueno y l&#237;cito, y debemos como ciudadanos luchar por la paz y la justicia; pero no es suficiente que solo deseemos la paz para vivir en bienestar, nuestro verdadero deseo de tener paz debe ser otro m&#225;s elevado: el de aprovechar los buenos tiempos para cultivar m&#225;s y mejor una vida piadosa sirviendo y glorificando al Se&#241;or. Existen en la Biblia dos pasajes muy iluminadores que corroboran lo que decimos: &#8220;Entonces las iglesias (despu&#233;s de la persecuci&#243;n) ten&#237;an paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas andando en el temor del Se&#241;or, y se acrecentaban fortalecidas por el Esp&#237;ritu Santo (Hch 9:31). El otro pasaje se halla en 1Timoteo 2:1-2:  &#8220;exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todo los hombres; por los reyes y por todos los que est&#225;n en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. <\/p>\n<p>       En consecuencia debemos desear la paz porque nos permite mayor libertad, concentraci&#243;n, calma y  tiempo para consagrarnos al Se&#241;or, para edificar su iglesia y extender su reino, sin sufrir los impedimentos que impondr&#237;a un estado de guerra (inseguridad ciudadana, preocupaciones familiares, escasez de recursos). Ahora bien, &#191;traer mayor gloria a Dios es la raz&#243;n por la que deseamos la paz o m&#225;s bien el motivo por el cual la deseamos es puramente ego&#237;sta para que nada perturbe nuestro acomodado status social y eclesial? &#191;Anhelamos nuestra patria celestial y vivimos aqu&#237; como peregrinos esperanzados o tememos la guerra porque hemos hecho de este mundo nuestra patria permanente? <\/p>\n<p>      En  &#233;pocas de paz duradera suele acontecer que en vez de aprovechar esta bendici&#243;n para vivir agradecidos al Se&#241;or y consagrados a &#201;l, se cae en la relajaci&#243;n y en paulatina  p&#233;rdida de la fe. Despu&#233;s de la &#250;ltima guerra mundial que sacudi&#243; a Europa se ha podido vivir relativamente en paz y con un progresivo crecimiento econ&#243;mico y  social,  pero a la par que ha existido prosperidad material ha decrecido el inter&#233;s de la sociedad por Dios y tambi&#233;n el compromiso cristiano en particular, hasta tal punto que muchos creyentes de pa&#237;ses de tradici&#243;n protestante y tambi&#233;n los cat&#243;licos, se han secularizado y entregado a una vida materialista y pecaminosa. Al declinar la religi&#243;n cristiana, declin&#243; tambi&#233;n la moral pol&#237;tica y social. Esto tambi&#233;n sucedi&#243; con el pueblo de Israel; en su prosperidad se olvidaban de Dios, tan solo se acordaban de &#201;l cuando sus enemigos amenazaban con la guerra (Jue 4:1-3). Entonces, &#191;tenemos derecho a esperar que El Se&#241;or nos conceda tiempos de paz solo para que la gente contin&#250;e alej&#225;ndose de &#201;l y viva m&#225;s en el pecado insultando as&#237; su santo nombre? Las guerras nos pueden llevar a una reflexi&#243;n seria de s&#237; Dios es nuestra prioridad n&#250;mero uno en la vida. <\/p>\n<p>      Como evang&#233;licos entendemos que Dios tiene una voluntad perfecta para con todas las cosas, pero muchas veces, por la dureza del coraz&#243;n humano, act&#250;a bajo su voluntad permisiva y deja que las crisis humanas sucedan. Esta claro que el Se&#241;or no desea las guerras (y si no existen m&#225;s es por su misericordia) porque sabe que son consecuencias graves del pecado y de la carnalidad del hombre, y no primariamente debidas a crisis pol&#237;ticas y socioecon&#243;micas como algunos interpretan: &#191;De donde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? &#191;No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?&#8230; (St  4:1-2). La Biblia no a&#237;sla la guerra como un hecho aparte diferente de otros hechos pecaminosos; es una de las consecuencias del pecado. Pedirle a Dios que proh&#237;ba toda guerra es pedirle que proh&#237;ba una consecuencia particular del pecado, y sabemos que existe la ley inmutable de la siembra y la siega. El Se&#241;or respeta esta ley (Ro 1:18-32), y por ello en su sabidur&#237;a y omnisciencia permite ciertas guerras para que el hombre recoja los frutos de su pecado, y  tambi&#233;n porque tiene planes elevados que redundar&#225;n, al final,  en beneficio de su gloria. Habacuc pregunt&#243; a Dios por qu&#233; no imped&#237;a el ataque de los caldeos contra su pueblo,  pero  el Se&#241;or le dio a entender a lo largo de la conversaci&#243;n cu&#225;les eran sus prop&#243;sitos al permitir esto. Cuando el profeta comprendi&#243; la justicia y la sabidur&#237;a de Dios estallo en gozo y fe, pues alcanz&#243; a contemplar el asunto de la guerra desde la &#243;ptica divina. <\/p>\n<p>       En tiempos de paz consideramos el pecado como algo liviano y pensamos con cierto optimismo que en el fondo los hombres no son tan malos, pero llega la guerra y el coraz&#243;n humano nos revela su maldad y perversidad.  Las guerras nos obligan a examinar sobre que  fundamentos edificamos nuestra vida, y nos plantea el interrogante de por qu&#233; la raza humana act&#250;a tan cruelmente. El hombre en su orgullo e insensatez reh&#250;sa o&#237;r que es pecador y sigue pensando que los conflictos b&#233;licos pueden ser evitables si aplican buenas pol&#237;ticas. Tiene una confianza ciega en s&#237; mismo y cree que puede crear un mundo justo sin Dios. Lo que el ser humano no quiere aprender por la predicaci&#243;n del evangelio en tiempos de paz, Dios se lo tiene que revelar a trav&#233;s del sufrimiento en tiempos de guerra a fin de mostrarle su miseria. El amor de Dios que el hombre rechaza en tiempos de paz, quiz&#225;s lo acepte si viene la aflicci&#243;n en tiempos de guerra. <\/p>\n<p>                 Javier Fern&#225;ndez <\/p>\n<p>                 Iglesia Evang&#233;lica de San Sebasti&#225;n. Asambleas de Dios de Espa&#241;a<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos los medios de comunicaci&#243;n nos est&#225;n bombardeando diariamente con las &#250;ltimas noticias entorno a la guerra contra Irak. Ciudadanos de todos los rincones del planeta se manifiestan p&#250;blica y personalmente declarando su rechazo a la misma. Tambi&#233;n los cristianos evang&#233;licos de todo el mundo expresan su sentir al respecto con divisi&#243;n de opiniones sobre &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-y-la-guerra\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDIOS Y LA GUERRA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5057","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5057","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5057"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5057\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5057"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5057"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5057"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}