{"id":5070,"date":"2016-02-08T19:06:12","date_gmt":"2016-02-09T00:06:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vuestra-justicia\/"},"modified":"2016-02-08T19:06:12","modified_gmt":"2016-02-09T00:06:12","slug":"vuestra-justicia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vuestra-justicia\/","title":{"rendered":"Vuestra justicia"},"content":{"rendered":"<div>Aparte de la justicia de Dios est&#225; la justicia del creyente, que es requisito b&#225;sico para entrar en el reino de los cielos. Esta justicia es una forma de rectitud y de santidad que va m&#225;s all&#225; de los c&#225;nones religiosos y humanos en uso.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">&#8220;Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entrar&#233;is en el reino de los cielos.&#8221; (Mateo 5:20)<\/p>\n<p>Cuando el Se&#241;or Jes&#250;s dijo estas palabras estaba sentado en la cumbre de un monte, y los disc&#237;pulos y la multitud estaban a su alrededor, oy&#233;ndole. Era un hombre que les hablaba, sin ning&#250;n elemento exterior que revelara la grandeza de su persona, su realeza, su magnificencia y su gloria.<\/p>\n<p>Sin embargo, para nosotros, este vers&#237;culo y toda esta ense&#241;anza, tiene el mismo valor que si hubiese sido dicha desde un trono, en un palacio gigantesco y lujoso, con la presencia de personalidades connotadas, de embajadores, y todo tipo de grandeza, porque el que lo dijo es el Se&#241;or Jesucristo, el cual es el Rey.<\/p>\n<p>Estas son las palabras del Rey.<\/p>\n<p>&#191;De qu&#233; clase de justicia se habla?<\/p>\n<p>Aqu&#237; dice: &#8220;Vuestra justicia&#8221;. La primera pregunta que nos asalta es esta: &#191;De qu&#233; justicia est&#225; hablando aqu&#237; el Se&#241;or? &#191;Est&#225; hablando de esa justicia objetiva, esa justicia, imputada, que es de Cristo, y que ella imparte gratuitamente a todo hombre que cree en &#233;l? &#191;Es esa justicia objetiva que no es fruto del esfuerzo humano, que no es m&#233;rito del hombre, sino que es un regalo de Dios en Cristo? &#191;Se trata esta justicia de esa justicia para obtener la cual nosotros no trabajamos ni nunca nos esforzamos, ni jam&#225;s hubi&#233;semos podido comprar? &#191;Es la justicia de la cual habla Pablo en Romanos, la justicia de Dios, la justicia que es gratuita por la fe en Jesucristo? &#191;Es esta la justicia de la que se habla aqu&#237;, o es otro tipo de justicia?<\/p>\n<p>Si se tratara de la justicia de Dios, entonces, no tendr&#237;amos otra cosa que hacer ahora sino alabar a Dios y darle gracias por este regalo. Tendr&#237;amos que decir: &#8220;&#161;Qu&#233; bueno es lo que Dios ha hecho con nosotros, c&#243;mo &#201;l nos ha favorecido! etc, etc,. Entonces, tendr&#237;amos que dedicar el resto de este mensaje y de esta reuni&#243;n a darle gracias a Dios por la justicia que nos ha sido dada gratuitamente. <\/p>\n<p>Pero, &#191;qu&#233; creen ustedes? &#191;Se trata de esa justicia?<\/p>\n<p>Dice aqu&#237;: &#8220;Vuestra justicia &#8230;&#8221; Si miramos el cap&#237;tulo 6:1, dice: &#8220;Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres &#8230;&#8221; En el 5:20 dice &#8220;Vuestra justicia&#8221; y aqu&#237; en 6:1 otra vez dice: &#8220;Vuestra justicia&#8221;. Y dice: &#8220;Cu&#237;dense de hacer vuestra justicia delante de los hombres&#8221;. &#191;A qu&#233; se refiere? Si miramos el cap&#237;tulo 6 encontramos que habla de la limosna, de la oraci&#243;n y del ayuno. Entonces, se trata de algo que es nuestro, y que es producto de un cierto obrar y de un cierto hacer.<\/p>\n<p>El Se&#241;or ense&#241;&#243;: &#8220;Guardaos de dar limosnas para que os vean, guardaos de orar para que os oigan,  guardaos de ayunar para que os vean p&#225;lidos y os alaben&#8221;. Aqu&#237; estamos hablando de una forma de conducirse, de vivir, que es propia de los hijos de Dios, de los que aspiran a entrar en el reino de los cielos. &#8220;Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entrar&#233;is en el reino de los cielos.&#8221; Y este &#8220;no entrar&#233;is&#8221; que aparece aqu&#237;, en el griego es m&#225;s categ&#243;rico todav&#237;a: Dice: &#8220;De ning&#250;n modo entrar&#233;is.&#8221;<\/p>\n<p>Hay, por tanto, una justicia objetiva, que es un regalo de Dios en Cristo,  y hay una justicia subjetiva, que se va perfeccionando en nosotros en el caminar diario, en la obediencia. Hay una justicia que se va cultivando y que se va manifestando en nuestras obras, en nuestro hablar, en nuestro trabajar, en nuestro andar. Cuando esta justicia subjetiva, la justicia del creyente se cultiva y progresa, llega un momento en que al mirar nosotros a ese creyente, podemos decir: he aqu&#237; un hombre muy parecido a Cristo.<\/p>\n<p>La justicia de Dios, objetivamente, es la misma para todos, y nadie puede hacer ostentaci&#243;n de m&#233;rito alguno por tenerla. Si aqu&#237; en esta asamblea hay 300 personas, y si hay creyentes de 30 a&#241;os, y otros de un mes, todos tienen la misma justicia imputada, la misma justicia que es regalo de Dios.<\/p>\n<p>Y con esa justicia, la justicia de Dios, nosotros tenemos dentro de nosotros, la semilla, el germen de una santidad, de una rectitud, que espera ser cultivada y vista en la vida pr&#225;ctica.<\/p>\n<p>La justicia de los escribas y fariseos<\/p>\n<p>Al mirar las Escrituras encontramos que los escribas y fariseos hac&#237;an ostentaci&#243;n de sus obras buenas. En el cap. 6 dice que cuando ellos daban limosna, hac&#237;an tocar trompeta delante de s&#237;, para que toda la gente se enterase. Al hacerlo, sub&#237;an como en coro las alabanzas de los hombres. Cuando as&#237; ocurr&#237;a, ellos ya ten&#237;an su recompensa &#8211; dice aqu&#237;. En el acto mismo de ser alabados, ya estaban recibiendo su recompensa. Cuando dice: &#8220;De cierto os digo que ya tienen su recompensa&#8221;, puede traducirse tambi&#233;n: &#8220;Ya est&#225;n recibiendo (completa) su recompensa&#8221;.<\/p>\n<p>Ellos tambi&#233;n oraban: se pon&#237;an en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres. Entonces, ellos recib&#237;an su recompensa, porque todos dec&#237;an: &#8220;&#161;Qu&#233; piadoso es este hombre!&#8221; <\/p>\n<p>Tambi&#233;n ellos ayunaban. Y cuando lo hac&#237;an, dejaban que su rostro luciera la palidez propia de quien no ha comido por alg&#250;n tiempo, para mostrar a los hombres que ayunaban. Ellos visitaban tambi&#233;n a las viudas y a los hu&#233;rfanos. Pero en Mateo 23 dice que ellos, en vez de ir a ayudar y a consolar, ellos &#8220;devoraban&#8221; (o se tragaban) las casas de las viudas. Ellos llevaban en sus vestidos unos colgajos, se&#241;al de piedad, y llevaban en sus vestimentas algunos vers&#237;culos de las Escrituras.<\/p>\n<p>Ellos caminaban por las calles con solemnidad, y les gustaba que la gente, al pasar se inclinara delante de ellos, y les dijera: &#8220;&#161;C&#243;mo est&#225;, Rab&#237;!&#8221;. Ellos tambi&#233;n, dentro de sus h&#225;bitos de justicia, diezmaban de todo lo que ellos ganaban.  <\/p>\n<p>La justicia de los escribas y fariseos era, en cierto modo, admirable. Era digna de elogio. Si mir&#225;ramos externamente, parecer&#237;a que ellos de verdad eran justos. Sin embargo, el Se&#241;or desnud&#243; su justicia una y otra vez, y dijo que ellos eran hip&#243;critas. Y la hipocres&#237;a supone un doble est&#225;ndar. Supone mostrar algo que no es. La hipocres&#237;a es un arte: es el arte de hacer ver como verdadero algo que es falso. Es el arte de causar una impresi&#243;n que no es real. Por eso el Se&#241;or les dijo en una ocasi&#243;n: &#8220;&#161;Ay de vosotros escribas y fariseos hip&#243;critas, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera a la verdad se muestran hermosos, pero por dentro est&#225;n llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. As&#237; tambi&#233;n vosotros, por fuera, os mostr&#225;is justos ante los hombres. Pero por dentro est&#225;is llenos de toda hipocres&#237;a e iniquidad&#8221; (Mateo 23:27-28).<\/p>\n<p>&#161;Qu&#233; figura m&#225;s fuerte us&#243; el Se&#241;or! &#161;Un sepulcro! Lo podemos pintar por fuera, lo hermoseamos, si queremos lo adornamos con oro, m&#225;rmol, o lo que queramos por fuera, pero por dentro no deja de ser lo que es, no deja de tener lo que tiene todo sepulcro: Huesos de muertos.<\/p>\n<p>El Se&#241;or Jes&#250;s dijo esto a los fariseos frente a frente. Nosotros creemos que el Se&#241;or Jes&#250;s es el Salvador, el Redentor de todos los hombres; es quien se ofrend&#243; por el perd&#243;n de los pecados de todos los hombres; nosotros creemos en la propiciaci&#243;n que es en Cristo Jes&#250;s; en el poder de su sangre para salvar. Creemos en su bondad sin l&#237;mites. Creemos que Jes&#250;s tiene un coraz&#243;n cari&#241;oso, amoroso, tierno y compasivo. As&#237; lo conocemos a &#233;l, y por eso le adoramos con gratitud y nos desbordamos en toda palabra buena hacia &#233;l. Pero cuando leemos estas palabras, vemos a Jes&#250;s el Rey. A Jes&#250;s, cuya palabra es con autoridad, que nos hace temblar, que nos conmueve por dentro.<\/p>\n<p>La justicia de los s&#250;bditos del reino  <\/p>\n<p>Y luego &#233;l nos da algunas muestras de c&#243;mo ha de ser esta justicia. &#8220;S&#250;bditos m&#237;os, esclavos m&#237;os &#8211;parece que nos dijera el Se&#241;or&#8211; ustedes no se pueden enojar contra su hermano. Ustedes no pueden decirle &#8220;necio&#8221; a su hermano, Ustedes no pueden decirle &#8220;est&#250;pido&#8221; a su hermano. No pueden decirle &#8220;desgraciado&#8221; a su hermano. Si lo hacen, se exponen a las llamas del infierno.&#8221;<\/p>\n<p>La ense&#241;anza antigua era; &#8220;No mates&#8221;. Con que no mataran, los jud&#237;os se lavaban las manos: &#8220;Yo no he matado a nadie&#8221;. Sin embargo, el Se&#241;or &#8211;el Rey&#8211; dice: &#8220;No te enojes contra tu hermano.&#8221; No abras tu boca para maldecirlo; no uses ep&#237;tetos indecorosos cuando te refieras a &#233;l. <\/p>\n<p>&#8220;Cuidado con las miradas impuras&#8221;, s&#250;bditos del Rey. &#191;Miraste una mujer para codiciarla? &#161;Adulteraste! No estuviste en su alcoba, pero la miraste con lascivia, &#161;adulteraste! Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasi&#243;n de caer, s&#225;calo. Si tu mano derecha te es ocasi&#243;n de caer, c&#243;rtala. &#161;S&#250;bditos del Rey!: No basta con pedir perd&#243;n por haber codiciado a una mujer extra&#241;a. Es necesario sacarse el ojo y echarlo. Si esa costumbre que t&#250; tienes te es ocasi&#243;n de caer, des&#233;chala. Si ese h&#225;bito arraigado que tienes te es ocasi&#243;n de caer, c&#243;rtalo. No s&#243;lo el Se&#241;or est&#225; hablando de que hay adulterio en tales casos, sino est&#225; ense&#241;ando c&#243;mo hacer para evitar volver a caer en lo mismo. <\/p>\n<p>Este es el abuso que se comete con la gracia de Dios: La sangre est&#225; disponible, los pecados son perdonados, por tanto, puedo seguir pecando. Pero el Se&#241;or dice: &#8220;Si eso te es ocasi&#243;n de caer, s&#225;calo.&#8221; As&#237; evitar&#225;s volver a caer. La voluntad del Se&#241;or no es que t&#250; tengas que echar mano a la sangre a cada rato. La voluntad perfecta del Se&#241;or es que quitemos aquello que nos es ocasi&#243;n de caer.<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; cosas hay en la vida de los s&#250;bditos del Rey, que son ocasi&#243;n de ca&#237;das, de tropiezos, de pecados? &#191;Qu&#233; cosas est&#225;n haciendo provisi&#243;n para la carne? <\/p>\n<p>&#161;Cuidado, s&#250;bditos casados! Cuidado con repudiar a vuestras mujeres. Alguien puede decir: &#8220;Yo no la he repudiado. Yo la sigo soportando&#8221;. &#191;Soportando, dijiste? &#191;Dices &#8220;soportando&#8221;? &#191;Cu&#225;ntas veces ha habido un repudio en el coraz&#243;n, s&#250;bditos del Rey, que no llega al extremo de despedirla de la puerta para afuera, pero que s&#237; alberga en el coraz&#243;n sentimientos de repudio?  <\/p>\n<p>&#8220;Ojo por ojo y diente por diente&#8221; se dijo. Mas yo os digo: &#8220;No resist&#225;is al que es malo&#8221;. Antes a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vu&#233;lvele tambi&#233;n la otra para recibir el segundo golpe. &#191;Qu&#233; es lo que normalmente ocurre? Despu&#233;s que vino el golpe, huimos. O damos nosotros el golpe de vuelta. A lo m&#225;s que llega nuestra justicia es a huir. Pero ninguna de esas dos opciones es el mandamiento del Se&#241;or. &#201;l dijo: &#8220;Cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vu&#233;lvele tambi&#233;n la otra.&#8221;<\/p>\n<p>&#191;Alguno te puso un pleito para quitarte algo? La soluci&#243;n: Contrata un abogado. As&#237; no va a poder quitar lo que quiere quitarte. No permitas que te quiten lo que es tuyo, lo que t&#250; ganaste con el sudor de tu frente. Pero el Rey dice: &#8220;Si alguien quiere quit&#225;rtelo, dale tambi&#233;n la capa. Si alguien te obliga a llevar carga por una milla, ve con &#233;l dos&#8221;. No s&#243;lo has de hacer lo que es justo, sino m&#225;s que eso. No s&#243;lo la bondad: m&#225;s que eso. Es una bondad absurda. &#161;Humanamente es absurda! &#191;O no lo es? &#161;Es absurdo, Se&#241;or, &#191;por qu&#233; nos pides esto? &#161;Esto es imposible!<\/p>\n<p>Testimonios<\/p>\n<p>Recuerdo la historia de un muchacho negro que vivi&#243; como 22 a&#241;os solamente, pero en esos 22 a&#241;os mostr&#243; mucho del car&#225;cter de Cristo. Hace muchos a&#241;os atr&#225;s, &#233;l viaj&#243; en un barco desde &#193;frica a Estados Unidos. En el barco todos le hablaban duro; algunos lo pisotearon y golpearon. Este muchacho &#8211; Samuel Morris &#8211; vivi&#243; exactamente esto que el Se&#241;or mand&#243; aqu&#237;. Al terminar ese viaje de muchos d&#237;as, casi todos en el barco se hab&#237;an convertido a Cristo. Desde el capit&#225;n para abajo. Y esos hombres que primero lo insultaban, al final de la traves&#237;a casi lo adoraban. &#191;Qu&#233; hab&#237;a hecho &#233;l? &#161;Era s&#243;lo un muchacho negro! &#161;No era un te&#243;logo! Pero &#233;l ten&#237;a la vida de Cristo, amaba al Se&#241;or, y lo que conoc&#237;a del Se&#241;or lo pon&#237;a en pr&#225;ctica.<\/p>\n<p>Cuando lo golpearon, nunca reaccion&#243;, puso siempre la otra mejilla. Siempre obedeci&#243; las &#243;rdenes, y cuando hab&#237;a uno enfermo, corr&#237;a a ayudarlo, y cuando hab&#237;a uno necesitado &#233;l era el primero en socorrerlo.  <\/p>\n<p>Nosotros somos demasiado racionales e inteligentes, y entonces comenzamos a cuestionar esta Palabra y a decir: &#8220;No, esto es impracticable. Si yo hago esto, entonces la pr&#243;xima vez me van a pasar por encima. Si yo hago esto, me van a usar como estropajo.&#8221; <\/p>\n<p>Se cuenta la historia de una ancianita china a la cual le entraron a robar. Y para sorpresa del ladr&#243;n, la ancianita no se asust&#243;, sino que se compadeci&#243; de &#233;l y lo atendi&#243; amablemente. El ladr&#243;n qued&#243; estupefacto. Esa noche se entreg&#243; al Se&#241;or. <\/p>\n<p>El hermano Watchman Nee cuenta la historia de un hermano en China. El ten&#237;an un arrozal en una ladera y almacenaba el agua para regarlo. Su vecino tambi&#233;n ten&#237;a un arrozal al lado abajo del suyo. Un d&#237;a el vecino hizo un boquete en su estanque, para regar su propio arrozal. Y as&#237; hizo varios d&#237;as. El hermano cerraba el boquete y almacenaba para su arroz, y el vecino lo abr&#237;a y hac&#237;a correr el agua para el suyo. El no dijo nada. No hubo ninguna injuria en su boca. Simplemente, iba y correg&#237;a el asunto y recib&#237;a el agua para su arrozal.  <\/p>\n<p>Finalmente consult&#243; con los hermanos, y le dijeron que deb&#237;a ir m&#225;s all&#225; de lo que era justo. As&#237; que el hermano comenz&#243; a regar el arrozal del vecino por las ma&#241;anas y el suyo por la tarde. Cuando el vecino se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo, qued&#243; perplejo. Al final, &#233;l quiso conocer qu&#233; clase de gente era esa que proced&#237;a as&#237;, y se entreg&#243; al Se&#241;or.<\/p>\n<p>Estas palabras del Se&#241;or hablan de una justicia que va m&#225;s all&#225; de toda l&#243;gica. El hermano Richard Wurmbrand escribi&#243;, hace algunas d&#233;cadas atr&#225;s, un libro titulado &#8220;Torturado por Cristo&#8221;. &#201;l estuvo 14 a&#241;os preso en las c&#225;rceles de Rumania por causa del Se&#241;or. &#201;l cuenta all&#237; de la conversi&#243;n de muchos carceleros al ver c&#243;mo los cristianos, despu&#233;s de ser golpeados, de ser privados de alimentos y de abrigo, los bendec&#237;an, y los amaban todav&#237;a. Eso ellos no lo pod&#237;an entender. Estaba fuera de toda l&#243;gica.<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; hac&#233;is de m&#225;s?<\/p>\n<p>&#8220;O&#237;steis que fue dicho: Amar&#225;s a tu pr&#243;jimo y aborrecer&#225;s a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen. Haced bien a los que os aborrecen y orad por los que os ultrajan y os persiguen, para que se&#225;is hijos de vuestro Padre que est&#225; en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si am&#225;is a los que os aman, &#191;qu&#233; recompensa tendr&#233;is? &#191;No hacen tambi&#233;n lo mismo los publicanos? Y si salud&#225;is a vuestros hermanos solamente, &#191;qu&#233; hac&#233;is de m&#225;s? &#191;No hacen tambi&#233;n as&#237; los gentiles? Sed pues, vosotros perfectos como vuestro Padre que est&#225; en los cielos es perfecto.&#8221;<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; hacen los publicanos? Ellos aman a los que los aman. &#191;Qu&#233; hacen los gentiles? Ellos saludan a los que los saludan. Y vosotros &#191;qu&#233; hac&#233;is de m&#225;s? Mire la pregunta: &#8220;&#191;Qu&#233; hac&#233;is de m&#225;s?&#8221; Saludar al que nos saluda es hacer lo justo, lo que hacen todos. Es proceder seg&#250;n el sentido de la justicia natural. Amar a los que nos aman es lo mismo que hacen quienes no conocen al Se&#241;or. Pero vosotros, &#191;qu&#233; hac&#233;is de m&#225;s? &#191;Hac&#233;is lo justo solamente, lo que demanda el buen criterio y la justicia de los hombres? &#191;O hac&#233;is algo de m&#225;s? &#191;Qu&#233; hac&#233;is de m&#225;s?<\/p>\n<p>&#161;La justicia de Dios en nosotros consiste en hacer cosas de m&#225;s! Consiste en ir m&#225;s all&#225; de la l&#243;gica y de la bondad humana. Es ir la segunda milla, regalar la capa cuando nos quitan la t&#250;nica. Bendecir a los que nos crucifican es hacer algo de m&#225;s. Jes&#250;s desde la cruz pidi&#243; al Padre que perdonara a los que lo crucificaban. Jes&#250;s, cuando era maldecido, no respond&#237;a con maldici&#243;n; &#233;l bendijo, solamente bendijo &#8230; &#191;Cu&#225;l es la regla de nuestra justicia? &#191;Es la de los escribas y fariseos, es la de los publicanos o la de los gentiles? Aqu&#237; hay tres reglas de medida: la de los fariseos, la de los publicanos y la de los gentiles. Pero ninguna de ellas es digna de un s&#250;bdito del rey Jes&#250;s. Ninguna de ellas es suficiente. <\/p>\n<p>&#161;Oh, yo no quisiera estar diciendo estas cosas, porque tambi&#233;n soy hombre, y estoy sujeto a debilidad! Pero, &#191;sabe amado hermano? Estas ense&#241;anzas del Se&#241;or Jesucristo han sido por demasiado tiempo descuidadas, o han sido guardadas en un ba&#250;l, o enterradas bajo tierra. Han sido le&#237;das como se lee el diario. Pasamos r&#225;pido por ah&#237;, porque no nos conviene leerlas. Sin embargo, mira la gravedad del asunto: &#8220;Si vuestra justicia no es mayor que la de aquellos, no entrar&#233;is de ning&#250;n modo en el reino de los cielos.&#8221; Y algunos de nosotros estamos tan seguros de entrar en el reino de los cielos &#8230;  <\/p>\n<p>Los afanes del mundo<\/p>\n<p>&#8220;Los gentiles buscan todas estas cosas, pero vuestro Padre sabe que ten&#233;is necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os ser&#225;n a&#241;adidas&#8221;. &#191;Qu&#233; hacen los gentiles, es decir, los incr&#233;dulos? Ellos se afanan por la comida, por la bebida, y el abrigo. &#8220;&#191;Qu&#233; comeremos, qu&#233; beberemos, qu&#233; vestiremos?&#8221; &#8211; dicen. Los gentiles buscan todas estas cosas. Ellos no tienen Dios. Ellos piensan que si no trabajan duro les va a faltar el pan. Ellos acumulan dinero. Ellos procuran tener una cuenta de ahorro bien grande, o bien tienen terrenos y casas. Ellos est&#225;n afanados. Ellos piensan que si les falta ese dinero no van a poder vivir. &#191;Qu&#233; ser&#225; del ma&#241;ana? &#191;Qu&#233; ser&#225; de los hijos? &#191;Qu&#233; ser&#225; de la esposa? &#161;Oh, qu&#233; desesperaci&#243;n! Hay que acumular dinero, hay que trabajar mucho. &#161;As&#237; hacen los gentiles! &#161;Ellos no tiene Dios! &#8230; &#161;Ellos no tienen Dios! &#8230;<\/p>\n<p>&#191;Pero qu&#233; hacen los s&#250;bditos del Rey? Cuando ellos ven un pajarillo saltando feliz en la rama de un &#225;rbol, o en una pradera, ellos dicen: &#8220;&#161;Qu&#233; lindo es ese pajarillo. No le ha faltado de comer. No se ve l&#225;nguido. Est&#225; feliz. El escarba en la tierra y encuentra. Va detr&#225;s de los animales, y siempre encuentra. O bien apega el o&#237;do a la tierra, y encuentra. As&#237; el Se&#241;or los sustenta. &#191;No har&#225; mucho m&#225;s a vosotros, hombres de poca fe? &#8220;Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia&#8221;. &#191;Ven? El reino de Dios tiene una justicia. Es el reino y su justicia, su rectitud en el actuar. Es la santidad propia del reino de Dios.<\/p>\n<p>En otra parte, la Escritura dice: &#8220;Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Esp&#237;ritu Santo&#8221;. &#191;Por qu&#233; los hombres no conocen la paz y el gozo? Porque ellos se afanan. Ellos no creen que Dios les sustentar&#225;, que Dios les guarda, que Dios les ama m&#225;s que a esos pajarillos del campo. Entonces se afanan tras los tesoros en la tierra. Entonces sirven a un dios extra&#241;o que se llama Mam&#243;n, la riqueza idolatrada, la riqueza del avaro.<\/p>\n<p>Las actuales hipocres&#237;as<\/p>\n<p>Oh, amados hermanos: &#8220;No todo el que me dice: Se&#241;or, Se&#241;or, entrar&#225; en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que est&#225; en los cielos &#8211; dijo el Se&#241;or Jes&#250;s (Mateo 7:21). Noten ustedes las siguientes frases: &#8220;No todo el que me dice, sino el que hace&#8221;. No es lo que se dice lo que importa, sino lo que se hace. &#8220;Muchos me dir&#225;n en aquellos d&#237;as, Se&#241;or, &#191;no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?&#8221; &#161;Qu&#233; trabajos m&#225;s santos son estos! Lo que yo estoy haciendo en este momento es eso: profetizar, hablar de parte de Dios. Pero &#161;podr&#237;a suceder tambi&#233;n que yo, que estoy profetizando aqu&#237;, caiga bajo el poder y sanci&#243;n de esta Palabra! &#8220;Muchos me dir&#225;n en aqu&#233;l d&#237;a: &#191;No profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Entonces les declarar&#233;: Nunca os conoc&#237;; apartaos de m&#237;, hacedores de maldad.&#8221;<\/p>\n<p>As&#237; como dijimos antes que la justicia de los fariseos consist&#237;a en hacer obras en p&#250;blico para ser alabados por los hombres, as&#237; encontramos ac&#225; en este pasaje otro tipo de justicia. Es la justicia de predicar en el nombre del Se&#241;or, de echar fuera demonios y de hacer milagros. Estos tambi&#233;n tienen una justicia que exhibir. Tal vez podamos decir que aquella justicia &#8211;la de los fariseos&#8211;  es la justicia del Antiguo Pacto, y que &#233;sta pudiera ser la justicia del Nuevo Pacto. M&#225;s bien, la justicia de los hip&#243;critas del Nuevo Pacto.<\/p>\n<p>Parece tan dif&#237;cil de entender que estas gentes que hac&#237;an estas cosas tan buenas eran tambi&#233;n hacedores de maldad. &#191;Podemos imaginarnos las dos cosas juntas? &#191;Uno que profetiza y que es hacedor de maldad? &#191;Uno que echa fuera demonios que es hacedor de maldad? &#191;Y uno que hace milagros que es tambi&#233;n hacedor de maldad? &#191;Es posible que se re&#250;nan esas caracter&#237;sticas tan contrastantes? &#161;Es el Rey el que habla, amados! No es Pablo, no es Pedro. &#161;Es el Rey el que habla! &#161;Inclin&#233;monos ante el Rey! &#161;Oh, temamos a las palabras del Rey! &#8220;Hacedores de maldad &#8230; no los quiero ver, no los conozco &#8230; ap&#225;rtense &#8220;&#8230; A ese extremo llega el rechazamiento, el repudio que le causa al Se&#241;or este tipo de personas. <\/p>\n<p>Dones y vida<\/p>\n<p>&#191;Por qu&#233; es posible que ocurra esto? Amados hermanos, tanto el profetizar, como el echar demonios y el hacer milagros son acciones propias de la gente que tiene dones. Dios da dones a los hombres. En la cristiandad hay hombres con esos dones. Pero los dones nunca han significado o han equivalido a rectitud en el obrar. No equivalen a una rectitud en el caminar, no equivalen a una santidad pr&#225;ctica. As&#237; se entiende, entonces, que se pueda tener estos dones y ser un hacedor de maldad. <\/p>\n<p>Un predicador argentino se preguntaba tiempo atr&#225;s c&#243;mo es posible que haya este tipo de gente que tienen tantos dones y que son reprobados por el Se&#241;or. Y &#233;l contaba que durante un tiempo le pregunt&#243; al Se&#241;or, orando con mucha aflicci&#243;n: &#8220;Se&#241;or, expl&#237;came, quiero entender. Quiero saber por qu&#233; ocurre esto de que se puede ser un siervo muy dotado, pero no necesariamente ser aprobado por ti.&#8221; Y entre otras razones que el Se&#241;or le dio, recuerdo esta: Los dones no son dados a quienes tienen m&#225;s justicia que exhibir. Para que nadie se glor&#237;e. Un don es un regalo, no una recompensa.<\/p>\n<p>Una segunda raz&#243;n. Eso es as&#237;, para que todos los que tienen dones, teman y tiemblen hasta el final. Es una buena advertencia. El d&#237;a que el Se&#241;or nos retire su gracia, nos hundimos en un abismo sin fondo. &#191;Has vivido, aunque sea algunos minutos, la experiencia de que la gracia no te asiste, que el poder de Dios no te sustenta? &#191;La experiencia en que parece que la cobertura sobre tu alma desapareci&#243;? &#191;Lo has vivido al menos por un minuto? &#161;Seguramente ese ha sido para ti un d&#237;a negro! Porque sin &#201;l no somos nada.<\/p>\n<p>La prudencia de o&#237;r y hacer<\/p>\n<p>&#8220;Cualquiera, pues, que me oye estas palabras y las hace le comparar&#233; a un hombre prudente &#8230;&#8221; (Mateo 7:24). Noten ustedes estos verbos que hay aqu&#237;. &#8220;&#8230; Que me oye estas palabras y las hace &#8230; le comparar&#233; &#8230; &#191;A qu&#233;? &#8230; a un hombre prudente&#8221; &#8230; Hay muchos cristianos imprudentes. <\/p>\n<p>La justicia de algunos cristianos es de un nivel muy bajo. Como dec&#237;a antes, la justicia de algunos maridos consiste s&#243;lo en soportar a su mujer. O la justicia de alguna esposa consiste en apenas soportar a su marido. La justicia de uno que antes era un vividor es apenas el hecho de no salir por las noches, pero en su casa tiene todav&#237;a alguna forma de libertinaje. &#191;Es esa la justicia de uno que postula al reino de los cielos? La justicia de algunos cristianos es de un nivel muy bajo, indigna del Se&#241;or.<\/p>\n<p>Hemos hablado mucho de la santidad y de la justicia imputada, como verdades objetivas, eternas, inmutables. Hemos dicho: &#8220;Posicionalmente somos santos. &#8220;Posicionalmente somos justos&#8221;. Pero subjetivamente, el estado ha andado muy lejos y contradiciendo la posici&#243;n. Hay una disociaci&#243;n entre las dos cosas.<\/p>\n<p>\n&#191;Qui&#233;nes gobernar&#225;n con Cristo?<\/p>\n<p>Amados hermanos y amigos: El reino de los cielos es santo, es justo, es puro. Es de tal nobleza, de tal calidad, como nunca se ha visto sobre la tierra. No hay ning&#250;n reino sobre la tierra que ostente la gloria, la majestad, la justicia, la rectitud del reino de los cielos. Y el Se&#241;or Jes&#250;s est&#225; preparando s&#250;bditos para que reinen con &#233;l. &#191;A qui&#233;nes pondr&#225; &#233;l a gobernar, a administrar en su reino? Solamente pondr&#225; a los que son prudentes, a los que han o&#237;do sus palabras y las hacen.<\/p>\n<p>Miremos por favor la par&#225;bola del hijo pr&#243;digo. A nosotros nos gusta la par&#225;bola del hijo pr&#243;digo. La figura de este muchacho que se va de la casa, que vuelve, que es perdonado, y que en su honor se hace fiesta, nos enternece. Hay perd&#243;n, hay misericordia para &#233;l en la casa de su Padre. <\/p>\n<p>Pero, hermanos, les voy a hacer ahora una pregunta un poco dif&#237;cil a prop&#243;sito de esta par&#225;bola: &#191;A cu&#225;l de los dos hijos el padre pondr&#237;a a administrar su hacienda? &#191;A cu&#225;l de los dos le dar&#237;a la responsabilidad de administrar dineros y de tratar con los jornaleros? &#191;A cu&#225;l de ellos le dar&#225; una responsabilidad mayor a la hora que &#233;l tuviera que irse, porque muere o porque se va lejos? &#8230; Acu&#233;rdense de que el padre le dice a su hijo mayor: &#8220;Hijo, t&#250; siempre est&#225;s conmigo, y todas mis cosas son tuyas&#8221;. &#191;Se acuerdan?<\/p>\n<p>El hijo pr&#243;digo es digno de misericordia, pero no es apto para administrar los recursos en la casa de su padre. El Se&#241;or est&#225; buscando s&#250;bditos a los cuales asignarles el gobierno, la administraci&#243;n de una ciudad, de un reino. Est&#225; buscando a quienes entregarles la tuici&#243;n sobre otros y sobre muchas cosas.<\/p>\n<p>Hay cristianos que viven siempre con el ciclo del hijo pr&#243;digo, y&#233;ndose de la casa y volviendo a la casa. Lo &#250;nico que ellos saben es la vida disipada afuera y el perd&#243;n despu&#233;s en la cada del padre. Su vida es un c&#237;rculo vicioso. Se van y vuelve. Ellos nunca administrar&#225;n nada. <\/p>\n<p>Amados hermanos santos: recibamos a los hijos pr&#243;digos, am&#233;mosles, perdon&#233;mosles, as&#237; como nosotros hemos sido perdonados. Pero tengamos una meta m&#225;s alta que ser permanentemente perdonados por nuestros desvar&#237;os: Seamos rectos, seamos justos, seamos responsables. Tengamos un caminar en justicia. Seamos personas a las cuales Dios les pueda asignar tareas, trabajos y responsabilidades. Seamos puntuales, cumplamos con lo que se nos asigna. Que el Se&#241;or nos socorra.<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.aguasvivas.cl\/centenario\/04_justicia.htm\">http:\/\/www.aguasvivas.cl\/centenario\/04_justicia.htm<\/a><br \/>\n14 de abril de 2002 <\/p>\n<p>AGUAS VIVAS<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.aguasvivas.cl\/\">http:\/\/www.aguasvivas.cl\/<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aparte de la justicia de Dios est&#225; la justicia del creyente, que es requisito b&#225;sico para entrar en el reino de los cielos. 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