{"id":5071,"date":"2016-02-08T19:06:13","date_gmt":"2016-02-09T00:06:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vivamos-la-esperanza-ante-la-tardanza-de-la-esperanza\/"},"modified":"2016-02-08T19:06:13","modified_gmt":"2016-02-09T00:06:13","slug":"vivamos-la-esperanza-ante-la-tardanza-de-la-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vivamos-la-esperanza-ante-la-tardanza-de-la-esperanza\/","title":{"rendered":"Vivamos la esperanza (ante la tardanza de la esperanza)"},"content":{"rendered":"<div>Jonathan Gallagher(1) <\/p>\n<p>Ante la tardanza de la esperanza <\/p>\n<p>El problema con el futuro.<\/p>\n<p>El problema con la esperanza en el futuro es que el presente nos abruma. Sencillamente parecemos incapaces de ver m&#225;s all&#225; de lo que ya sabemos. As&#237; que, pensar en lo que el futuro nos puede deparar, nos acongoja. Cuando cay&#243; el Muro de Berl&#237;n en 1989,&#191;qui&#233;n sab&#237;a lo que vendr&#237;a despu&#233;s? Muchos expertos hicieron predicciones. Sin embargo, en el 10 aniversario de ese evento tan trascendental, un periodista ech&#243; una mirada retrospectiva para ver qui&#233;n hab&#237;a estado en lo correcto referente a lo que habr&#237;a de suceder una vez que el Muro se desplomara. Este hombre descubri&#243; que nadie acert&#243;. Ninguno predijo la r&#225;pida ca&#237;da del comunismo europeo ni la muerte de la Uni&#243;n Sovi&#233;tica.<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Por el contrario, hicieron predicciones que estuvieron fuera de base:<\/p>\n<p>El fin del comunismo tardar&#225; mucho tiempo en suscitarse. Falso. De continuar el pacto de Varsovia, continuar&#225; tambi&#233;n la OTAN. Falso. No se permitir&#225; que Alemania se re&#250;na. Falso. Una Alemania unida se convertir&#225; en un poder nuclear antes del fin del milenio. Falso. Gorbachov continuar&#225; en el poder por mucho tiempo. Falso.<br \/>\nEn lo que respecta a predecir el futuro, aun por el breve lapso de 10 a&#241;os, los expertos no pueden atinar.&#191;Por qu&#233; no? Porque \u00abel problema con tratar de ver el futuro es el presente. Lo que sabemos ahora generalmente se sobrepone a nuestra habilidad de ver lo que podr&#237;a llegar a ser. Lo que es, es; tiene la ventaja de tener existencia tangible. Esto convierte al presente en algo dif&#237;cil de sacudirse, no importa cu&#225;n ingenioso sea usted\u00bb (Robert G. Kaiser,del servicio del Washington Post en el International Herald Tribune,10 de noviembre, 1999).<\/p>\n<p>&#191;Ser&#225; que lo que sabemos ahora est&#225; avasallando nuestra capacidad de ver lo que est&#225; por venir? M&#225;s todav&#237;a, &#191;qu&#233; acerca de los c&#225;lculos de tiempo para el futuro?<\/p>\n<p>Podemos pensar que tenemos las respuestas. Con todo, el presente puede enga&#241;arnos tambi&#233;n, a menos que estemos abiertos al pensamiento de que &#233;ste no es el factor dominante. Es por eso que podemos ver una demora en nuestra esperanza. Por cuanto queremos tan intensamente que nuestra esperanza se cumpla y que el tiempo transcurra, comenzamos a preguntarnos si la promesa est&#225; siendo diferida.<\/p>\n<p>Los cristianos han estado aguardando la esperanza por casi dos milenios. Las preguntas nos inquietan: &#8220;&#191;Es correcto que sigamos predicando un mensaje tal? &#191;Le ha dado el paso de los a&#241;os un car&#225;cter de mentira a la promesa de Cristo? &#191;Ha llegado el momento de renunciar y olvidarnos de cualquier retorno del Mes&#237;as?&#8221; <\/p>\n<p>&#191;D&#243;nde est&#225; la esperada promesa?<\/p>\n<p>No dudar de la esperanza es un verdadero desaf&#237;o para la iglesia. Si bien muchos no quisieran expresar pensamientos dudosos, las preguntas son insistentes a medida que las sombras del pesimismo se prolongan y la duda invade la iglesia. Lea lo siguiente y vea si corresponde a una actitud que usted haya escuchado de s&#237; mismo, o tal vez inclusive un eco de pensamientos que pudiera haber tenido:<\/p>\n<p>&#8220;&#191;D&#243;nde esta la promesa del regreso del Salvador que pondr&#225; fin a todo esto? &#191;Por qu&#233; el tiempo contin&#250;a? &#191;Cu&#225;ndo vendr&#225; Jes&#250;s? La iglesia cristiana ha estado esperando por casi dos milenios. &#191;Estaban en lo correcto los primeros cristianos al afirmar el pronto regreso? &#191;Acaso los &#8216;pioneros&#8217; se equivocaron? &#191;Hacemos bien en seguir predicando un mensaje tal? &#191;No es tiempo ya de claudicar y olvidarnos de la esperanza?\u00bb<\/p>\n<p>Pedro contesta a esta situaci&#243;n:<\/p>\n<p>\u00abSabiendo primero esto, que en los postreros d&#237;as vendr&#225;n burladores, andando seg&#250;n sus propias concupiscencias, y diciendo: &#191;D&#243;nde est&#225; la promesa de su advenimiento? Porque desde el d&#237;a que los padres durmieron, todas las cosas permanecen as&#237; como desde el principio de la creaci&#243;n.\u00bb (2 Ped. 3:3,4).<\/p>\n<p>Aunque la burla ciertamente se diferencia de la duda genuina, la pregunta es la misma: &#8220;&#191;D&#243;nde est&#225; la &#8216;venida&#8217; que el Se&#241;or prometi&#243;?&#8221;<\/p>\n<p>La respuesta de la Escritura apunta a la naturaleza compasiva y long&#225;nime de Dios. Con toda seguridad, &#233;l no retrasa su venida; de hecho, &#233;l est&#225; ansioso de venir. Pero su advenimiento tambi&#233;n ocasiona la tragedia de la p&#233;rdida de aquellos que no lo han aceptado, por eso &#233;l procura llevar al arrepentimiento a todos los que le sea posible: \u00abEl Se&#241;or no retarda su promesa, seg&#250;n algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.\u00bb (2 Ped. 3:9).<\/p>\n<p>&#191;Existe una tardanza?<\/p>\n<p>\u00abTardanza\u00bb es una palabra desafortunada. Sugiere error e imperfecci&#243;n. Vemos tardanzas causadas por situaciones inesperadas, descomposturas o problemas t&#233;cnicos. Como seres humanos, nos tardamos porque no deseamos estar a tiempo para hacer cualquier cosa que preferir&#237;amos evitar. &#191;Pero es &#233;ste un t&#233;rmino &#250;til para describir la forma en que algunos perciben el tiempo de la Segunda Venida?<\/p>\n<p>&#191;Podemos calificar las acciones de Dios como tardadas? Si &#233;l es eterno y ajeno al tiempo, &#191;c&#243;mo se puede retrasar? &#191;C&#243;mo puede alguien que conoce el fin desde el principio \u00abposponer\u00bb sus planes? &#191;Qu&#233; en cuanto a la omnisapiencia de Dios?<\/p>\n<p>Es desde nuestra perspectiva que hablamos del concepto de tardanza. El problema est&#225; en nosotros, con nuestro entendimiento finito. Podemos pensar que el regreso de Jes&#250;s deber&#237;a haber ocurrido antes de ahora. Como seres humanos vemos 2,000 a&#241;os entre el ofrecimiento de la promesa y nuestro tiempo.<\/p>\n<p>Cristo hizo del evangelio al mundo(Mar.13:10) una precondici&#243;n necesaria para el Advenimiento. Por medio de 2 Pedro 3,nos damos cuenta del deseo divino de salvar a toda la humanidad. Varios eventos y situaciones terrenales tienen que preceder a la venida del Hijo del Hombre. La emergencia del anticristo, el cl&#237;max del ataque contra Dios (2 Tes.2) y el rebosamiento de la copa de iniquidad (Apoc.17:4,18:6) forman parte del \u00abtiempo\u00bb que primeramente tiene que alcanzar su plenitud. Sin embargo, no podemos tomar la condici&#243;n mundial como la primera raz&#243;n para la tardanza. Dios no est&#225; esperando que suceda una destrucci&#243;n total antes que &#233;l salve a su pueblo. Todav&#237;a est&#225; al control de nuestro planeta. Sus &#225;ngeles retienen los vientos de destrucci&#243;n. El Se&#241;or no est&#225; sentado ociosamente, esperando que el pecado se multiplique a su propio tiempo.<\/p>\n<p>Aqu&#237; operan dos principios divinos: El prop&#243;sito imperturbable de Dios, y su paciencia. El primero implica su soberana voluntad y prop&#243;sito expresados en la certeza de la segunda venida de Cristo: \u00abVendr&#233; otra vez\u00bb. Para un Dios omnisapiente, el tiempo tambi&#233;n es algo conocido (v&#233;ase Mat. 24:36). De la misma manera que vino el Diluvio (n&#243;tese el vers. 37), as&#237; como los israelitas entraron en la Tierra Prometida, en la misma forma en que Cristo apareci&#243; por primera vez \u00abvenido el cumplimiento del tiempo\u00bb, as&#237; vendr&#225; otra vez en su tiempo espec&#237;fico (1 Tim. 6:14, 15; v&#233;ase tambi&#233;n Luc. 17:24, 30). Dios no est&#225; de ninguna manera sujeto o dependiente de la humanidad en cuanto a sus decisiones fundamentales. La Segunda Venida ocurrir&#225;, y \u00abno tardar&#225;\u00bb (Heb. 10:37). En t&#233;rminos del poder y autoridad absolutos de Dios, la segunda venida de Cristo es un evento incondicional. La promesa ha sido dada bajo la divina omnipotencia. Dios no puede fallar, no puede cambiar, y no puede \u00abtardarse\u00bb.<\/p>\n<p>El otro principio se relaciona con la paciencia de Dios: su misericordia y longanimidad. Esta perspectiva concibe al Se&#241;or como permitiendo que corra tiempo adicional de modo que su pueblo pueda aceptar su promesa y entrar en una relaci&#243;n de pacto con &#233;l basada en el amor. Por &#250;ltimo, Dios es paciente, \u00abno queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento\u00bb (2 Ped. 3:9).<\/p>\n<p>La continuaci&#243;n del tiempo es para beneficio nuestro. No obstante, no podemos hacer de la compasi&#243;n de Dios una excusa que acepte que el pecado, el dolor y la muerte persistan para siempre. El fin tiene que llegar, &#161;tenemos que recordar que fue el siervo negligente quien comenz&#243; a decir: \u00abMi Se&#241;or se tarda en venir\u00bb,<\/p>\n<p>Esperanza diferida<\/p>\n<p>A pesar de todo esto, aun podemos sentir que nuestra esperanza est&#225; siendo diferida. En palabras de Proverbios: \u00abLa esperanza que se demora es tormento del coraz&#243;n\u00bb (Prov. 13:12).<\/p>\n<p>Es una reacci&#243;n natural. El tiempo de espera, como ya vimos, no es un momento placentero. Nos encontramos entre la promesa y su cumplimiento, y al transcurrir el tiempo, sentimos que no corre tan r&#225;pidamente como quisi&#233;ramos. Como Daniel, quien vio que la visi&#243;n se extend&#237;a por mucho tiempo, nos sentimos exhaustos y nos enfermamos (v&#233;ase Dan. 8:27).<\/p>\n<p>A diferencia del caso de Daniel, Dios no nos informa en cuanto al tiempo restante para el cumplimiento de nuestra esperanza. Pero cuando nos sintamos descorazonados, recordemos que la esperanza no averg&#252;enza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Esp&#237;ritu Santo que nos fue dado\u00bb (Rom. 5:5).<\/p>\n<p>Al final, los que se salven de este mundo ser&#225;n \u00ablos que son de Cristo, en su venida\u00bb (1 Cor. 15:23), el trigo madurado por el Se&#241;or mediante la lluvia tard&#237;a (Mat. 3:12; 13:30; Sant. 5:7). Dios reunir&#225; a su pueblo, aquellos con quienes tiene una relaci&#243;n especial (v&#233;ase 1 Ped. 2:9), aquellos que han confiado solamente en la demostraci&#243;n divina, la provisi&#243;n de Jes&#250;s y las promesas del Se&#241;or.<\/p>\n<p>El Se&#241;or provee la respuesta, los medios y los m&#233;todos. Nos toca contestar y actuar en consecuencia. Dios nunca ha pedido a su pueblo que calcule el tiempo del Advenimiento, que se preocupen si se han cubierto todas las precondiciones, o que se aflijan respecto a la tardanza. Todo lo que les pidi&#243; fue: &#8220;&#161;Velad!&#8221;, &#8220;Preparaos!&#8221; y &#8220;&#161;Levantad vuestras cabezas!&#8221; porque la redenci&#243;n se acerca, y est&#225; m&#225;s cerca que cuando cre&#237;mos (Luc. 21:28; Rom. 13:11).<\/p>\n<p>Va a suceder. Las dudas acerca del tiempo generan dudas respecto al evento. Pero no, dice Pedro, es absolutamente cierto. El Se&#241;or vendr&#225;. Y como resultado, estaremos anhelando ese nuevo cielo y nueva tierra, el hogar de la justicia (v&#233;ase 2 Ped. 3:13).<\/p>\n<p>El desaf&#237;o no consiste en ver la esperanza como algo que se est&#225; retrasando. La meta es conservar la esperanza mucho m&#225;s viviente todav&#237;a, y no atarla en nuestras mentes a ciertos l&#237;mites de tiempo. Como concluye el vers&#237;culo de Proverbios: \u00abLa esperanza que se demora es tormento del coraz&#243;n; pero &#225;rbol de vida es el deseo cumplido\u00bb (Prov. 13:12).<\/p>\n<p>Debemos continuar anticipando el cumplimiento de la esperanza, y as&#237; permitirle al divino &#225;rbol de la vida que nos sane de nuestra enfermedad. <\/p>\n<p>Paciencia significa salvaci&#243;n<\/p>\n<p>Mientras esperamos el cumplimiento de la promesa, tenemos que tener \u00abentendido que la paciencia de nuestro Se&#241;or es para salvaci&#243;n\u00bb (2 Ped. 3:15). Consecuentemente, la esperanza no averg&#252;enza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Esp&#237;ritu Santo que nos fue dado\u00bb (Rom. 5:5).<\/p>\n<p>La impaciencia y la sobreexpectaci&#243;n pueden llevarnos a especular que la Segunda Venida \u00abno est&#225; m&#225;s que a unos cuantos a&#241;os de distancia\u00bb. Otros puede ser que vean en cada evento que se desarrolla una se&#241;al de los tiempos. Esto puede condicionar a las personas para un terrible chasco y desaliento.<\/p>\n<p>Resulta interesante observar las varias clases de cosas que la gente ha considerado como \u00abse&#241;ales de los tiempos\u00bb.<\/p>\n<p>Cierto libro sobre profec&#237;a de principios de 1900 consideraba el desarrollo de la transportaci&#243;n mediante trenes r&#225;pidos de vapor como cumplimiento de aquella predicci&#243;n de que \u00abmuchos correr&#225;n de aqu&#237; para all&#225;\u00bb. Bajo la figura de dos primitivos biplanos aparec&#237;a la leyenda la flota a&#233;rea de la naci&#243;n\u00bb, tambi&#233;n vista como un asombroso acontecimiento que \u00abprobaba\u00bb que el fin estaba cerca.<\/p>\n<p>Otras \u00abse&#241;ales\u00bb del pasado han incluido el tel&#233;grafo, los radios \u00abinal&#225;mbricos\u00bb, el autom&#243;vil, la m&#225;quina de escribir y las pel&#237;culas.<\/p>\n<p>Sin embargo, la verdad es que &#8220;leer el peri&#243;dico como d&#225;ndole una fecha al fin&#8221; (como alguna vez cierta persona aconsej&#243;) puede dirigirnos a suposiciones y expectativas falsas. No todo es una se&#241;al de los tiempos.<\/p>\n<p>Por ejemplo, las personas con frecuencia citan las guerras y conflictos militares como evidencia para la aproximaci&#243;n del fin. Pero en Mateo 24, Jes&#250;s hace un gran esfuerzo para se&#241;alar que aunque pueda haber guerras y rumores de guerras, a&#250;n no es el fin. Resulta instructivo repasar este cap&#237;tulo de las \u00abse&#241;ales\u00bb y darse cuenta de cu&#225;ntos eventos que normalmente interpretamos como se&#241;ales, Jes&#250;s claramente los excluye de serlo.<\/p>\n<p>Una revisi&#243;n r&#225;pida del internet nos muestra predicciones del fin del mundo para casi cada d&#237;a dentro de los pr&#243;ximos pocos a&#241;os, basadas en leyendas mayas o mediciones de las pir&#225;mides o visiones m&#237;sticas de los extraterrestres. El problema con tales profetas falsos -y cualquier forma de colocaci&#243;n de fechas- es que hace que toda la perspectiva del futuro se desorganice.<\/p>\n<p>Algunos equiparan el acto de apremiar a la gente diciendo que &#8220;Jes&#250;s estar&#225; de vuelta en unos cuantos a&#241;os\u00bb, con la predicaci&#243;n de fuego y azufre. El deseo \u00abego&#237;sta\u00bb de evitar los aspectos negativos del juicio lo consideran equivalente a contratar un \u00abseguro contra incendios\u00bb.<\/p>\n<p>Debemos preguntarnos: &#191;Qu&#233; es lo m&#225;s importante aqu&#237;? &#191;Es el tiempo del advenimiento, o la certeza del advenimiento? &#191;Estamos llamados a predicar fechas para el futuro inmediato (sea que las demos espec&#237;ficamente o s&#243;lo digamos \u00abdentro de x n&#250;mero de a&#241;os\u00bb), o predicar la \u00absegura y cierta\u00bb esperanza que se cumplir&#225; en el retorno de \u00abeste mismo Jes&#250;s\u00bb?<\/p>\n<p>En una reuni&#243;n ministerial, un pastor expres&#243; sus sentimientos de frustraci&#243;n. \u00abHeme aqu&#237;, al borde de la jubilaci&#243;n -dijo a sus compa&#241;eros ministros-. He estado predicando el mensaje del Advenimiento por m&#225;s de cuarenta a&#241;os. He discutido con los hermanos respecto a la necesidad de ir a la universidad antes de entrar al ministerio, porque siempre cre&#237; que no tendr&#237;a tiempo para completar el programa de estudios antes que Jes&#250;s regrese. Ahora ya soy viejo, y estoy chasqueado. &#191;Por qu&#233; no ha venido Jes&#250;s?\u00bb <\/p>\n<p>Esperando en el Se&#241;or<\/p>\n<p>Si estuvi&#233;ramos predicando una doctrina para \u00abdentro de X a&#241;os\u00bb, el chasco ser&#237;a inevitable a este lado de la venida. Tal enfoque se centra en el tiempo, no en el significado y prop&#243;sito del evento. Apela a nuestra naturaleza humana, la cual quiere prepararse para un evento espec&#237;fico en un tiempo espec&#237;fico. Por lo tanto, el tiempo no especificado del advenimiento nos deja perturbados.<\/p>\n<p>Pero Jes&#250;s dice: &#8220;&#161;Estad listos. Siempre!&#8221; No en el sentido de que tratemos de hacernos id&#243;neos por cuenta propia para la traslaci&#243;n, sino que procuremos una relaci&#243;n tal con nuestro amante Se&#241;or que podamos felizmente encontrarlo cuando quiera que aparezca. \u00abLos viajes terminan en una reuni&#243;n de enamorados\u00bb, observ&#243; Shakespeare, y si nosotros de veras amamos a Jes&#250;s, entonces su venida no ser&#225; un evento temible ni una intrusi&#243;n en nuestras vidas, sino que ser&#225; el d&#237;a cuando nuestro mejor Amigo regresar&#225;.<\/p>\n<p>No necesitamos darle fecha al advenimiento, &#161;pero s&#237; necesitamos conocer a \u00abeste mismo Jes&#250;s\u00bb ahora! Su regreso es la \u00abbienaventurada esperanza\u00bb s&#243;lo si &#233;l es nuestra bienaventuranza en el paciente presente. Eso quiere decir que, a pesar de nuestra conciencia de todas nuestras faltas y errores, a&#250;n podemos orar con Juan, \u00abAm&#233;n; s&#237;, ven, Se&#241;or Jes&#250;s\u00bb (Apoc. 22:20) y decirlo de coraz&#243;n hoy y cada d&#237;a hasta que &#233;l aparezca en el cielo.<br \/>\n&#8220;Porque estoy ligado con cuerdas carnales,<br \/>\nEl gozo, la belleza, est&#225;n m&#225;s all&#225; de mi alcance;<br \/>\nEsfuerzo mi coraz&#243;n, extiendo mis manos,<br \/>\nY los atrapo en la esperanza&#8221;.Cristina Rossetti, De Profundis.<\/p>\n<p>A pesar de que el mundo nos considere ilusos, nosotros capturamos estos beneficios en la esperanza. Nos aferramos a la bienaventuranza de la esperanza, sabiendo que no seremos chasqueados al final. Aun cuando los tiempos de paciencia puedan ser arduos, podemos tener la confianza en ese Dios que ha prometido. Cada uno tiene que aprender a \u00abesperar en el Se&#241;or\u00bb en todas las cosas, y dejar que Dios se encargue de todo en su debido tiempo: \u00abAguarda a Jehov&#225;; esfu&#233;rzate, y ali&#233;ntese tu coraz&#243;n, s&#237;, espera a Jehov&#225;\u00bb (Sal.27:14).<\/p>\n<p>Nuestra alma espera a Jehov&#225;; nuestra ayuda y nuestro escudo es &#233;l. Sal.33:20<\/p>\n<p>Esper&#233; yo a Jehov&#225;, esper&#243; mi alma; en su palabra he esperado Sal.130:5<\/p>\n<p>1 Obra publicada por la Asociaci&#243;n Publicadora Interamericana. Miami: 2002<\/p>\n<p>por Luis Casta&#241;o<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jonathan Gallagher(1) Ante la tardanza de la esperanza El problema con el futuro. El problema con la esperanza en el futuro es que el presente nos abruma. Sencillamente parecemos incapaces de ver m&#225;s all&#225; de lo que ya sabemos. As&#237; que, pensar en lo que el futuro nos puede deparar, nos acongoja. 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