{"id":5072,"date":"2016-02-08T19:06:14","date_gmt":"2016-02-09T00:06:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vida-por-vida\/"},"modified":"2016-02-08T19:06:14","modified_gmt":"2016-02-09T00:06:14","slug":"vida-por-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vida-por-vida\/","title":{"rendered":"VIDA POR VIDA"},"content":{"rendered":"<div>Dos hermanos viv&#237;an juntos en una ciudad oriental, donde el m&#225;s joven se entregaba a una vida desarreglada y libertina.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">El hermano mayor era, por el contrario, un hombre tranquilo, humilde y temeroso de Dios. Muchas veces hab&#237;a exhortado, hasta con l&#225;grimas, a su hermano, que renunciase a su vida pecaminosa.<\/p>\n<p>Una noche, a altas horas ya, en que como de costumbre el mayor estaba orando a Dios mientras esperaba al ausente, oy&#243; golpear violentamente la puerta de la calle. Se apresur&#243; a abrirla y se encontr&#243; frente a frente con su hermano, que ven&#237;a p&#225;lido, tr&#233;mulo y con las ropas en desorden y ensangrentadas.<\/p>\n<p>-&#161;S&#225;lvame! &#161;Esc&#243;ndeme! le suplic&#243; desesperadamente . He matado a un hombre y me persiguen. Mira, ve aqu&#237; su sangre.<\/p>\n<p>Pero, &#191;d&#243;nde esconderle para poderle sustraer a la acci&#243;n de la justicia?<\/p>\n<p>Su gran amor al delincuente le sugiri&#243; un heroico pensamiento y sin perder tiempo en palabras in&#250;tiles, el hermano mayor despoj&#243; al culpable de las ropas acusadoras para vest&#237;rselas &#233;l mismo. Luego le hizo vestirse con su propio traje y le empuj&#243; hacia el cuarto contiguo, qued&#225;ndose &#233;l en su puesto, esperando lo que suceder&#237;a.<\/p>\n<p>No tuvo que esperar mucho. Oy&#243; pasos precipitados y varios agentes de la autoridad irrumpieron en la habitaci&#243;n.<\/p>\n<p>-Exactamente como lo hab&#237;amos pensado exclam&#243; uno de ellos ; he aqu&#237; escondido el asesino!<br \/>\nSe aproximaron al supuesto culpable y mir&#225;ndole con gran severidad le dijeron:<br \/>\n&#8211; &#191;Eres tu el asesino?<br \/>\nEl interpelado se limit&#243; a contestar:<br \/>\n-Debo expiar este crimen, y cuanto m&#225;s pronto mejor.<br \/>\nD&#237;as despu&#233;s tuvo lugar el juicio. Constando en autos los vestidos manchados de sangre que vest&#237;a el acusado cuando lo detuvieron, la prueba testifical poco tuvo que a&#241;adir.<\/p>\n<p>UNA CARTA PATETICA<br \/>\nLa noche antes de la ejecuci&#243;n, el reo pidi&#243; hablar con el director de la c&#225;rcel y le dijo:<br \/>\n-&#191;Tendr&#225; usted la bondad de escuchar y atender el &#250;ltimo deseo de un hombre que va a morir? Pido que se me facilite papel, pluma, tinta y lacre, para escribir una carta. Pero, antes &#8211;dijo-, prom&#233;tame en la presencia de Dios, que, sin abrirla, la har&#225; entregar a su destinatario despu&#233;s que yo haya muerto.<br \/>\nLos objetos pedidos le fueron tra&#237;dos y en la misma tarde, al sentir al vigilante cuando verificaba una de sus rondas, puso en sus manos la carta que hab&#237;a escrito, quien la llev&#243; a su destino.<\/p>\n<p>\n&#191;CUAL ERA EL CONTENIDO DE AQUELLA CARTA?<\/p>\n<p>En s&#237;ntesis dec&#237;a: &#8220;Ma&#241;ana, ocupando tu lugar, y vistiendo tu propio traje, morir&#233; por ti; no pod&#237;a verte perecer en tus pecados; pero t&#250;, en memoria de m&#237;, debes arrepentirte, y llevar desde ese momento una vida santa y justa.&#8221;<\/p>\n<p>\nMORIRE POR TI. Estas pocas palabras perturbaron al culpable hasta el fondo de su alma, y aquel coraz&#243;n, endurecido por el pecado fue conmovido, y como si volviese s&#250;bitamente a la realidad, exclam&#243; con un grito: &#8220;Morir&#233; por ti&#8221;; y pensando en la posibilidad de que la sentencia no hubiese sido a&#250;n ejecutada, se precipit&#243; a la calle con el prop&#243;sito de evitar la muerte de su hermano. Pero ya era tarde.<\/p>\n<p>\nSALVO POR SUSTITUCION<br \/>\nNo se hab&#237;a cometido injusticia; antes al contrario, la justicia se hab&#237;a cumplido en todos sus tr&#225;mites legales. Un hombre hab&#237;a cargado voluntariamente con la responsabilidad del hecho cometido, hab&#237;a ocupado el lugar del culpable y la sociedad no pod&#237;a hacer reclamaci&#243;n alguna; hab&#237;a sido vindicada. El magistrado contempl&#243; largamente al que hab&#237;a sido objeto de un amor tan grande, y conmovido en su coraz&#243;n tuvo que dictaminar que no ten&#237;a derecho a encarcelar al verdadero culpable y mucho menos condenarlo a muerte, pues&#8230;.<\/p>\n<p>Por haber sido ya satisfecha la justicia, la libertad y la vida le quedaban asegurada.<\/p>\n<p>ARREPENTIDO Y TRANSFORMADO<br \/>\nCon la carta en la mano, el culpable, salvo por una tan grande misericordia, se dirigi&#243; a su casa. All&#237;, verdaderamente arrepentido de todos sus cr&#237;menes y pecados, clam&#243; a Dios anegado en l&#225;grimas: <br \/>\n&#8220;Se&#241;or y Dios m&#237;o, no me dejes morir en mis pecados. Otro ha sufrido el castigo que s&#243;lo yo merec&#237;a. Dame Tu socorro para luchar contra el mal. Hazme digno de llevar los vestidos de Aqu&#233;l que ha sido juzgado por los hombres en mi lugar, ay&#250;dame a guardarlos puros de toda mancha de pecado.&#8221;<\/p>\n<p>A partir de este momento nuestro protagonista fue completamente transformado, y tan grande fue su cambio, que ni a&#250;n sus propios amigos le reconoc&#237;an.<br \/>\nLos antiguos compa&#241;eros trataron muchas veces de hacerle volver a su vida pasada. Pero siempre fueron rechazados por esta conmovedora respuesta: &#8220;Con los vestidos que llevo ahora me es imposible ir con vosotros. Mi hermano no hubiese nunca entrado en los lugares que frecuent&#225;is vosotros.&#8221;<\/p>\n<p>Finalmente lleg&#243; el momento en que el hermano menor tuvo que pagar su tributo a la muerte, y conforme a sus deseos, fue enterrado con los vestidos de aqu&#233;l que le hab&#237;a dicho: &#8220;Morir&#233; por t&#237;&#8221;. Dejando tras de s&#237; un recuerdo que no pod&#237;an olvidar f&#225;cilmente en la vecindad.<\/p>\n<p>Hoy, los dos hermanos reunidos ambos y ya sin diferencias, est&#225;n disfrutando de su Patria Celestial.<\/p>\n<p>NUESTRA PROPIA HISTORIA<br \/>\nEsta hermosa narraci&#243;n, ilustra la historia de cada ser humano. Encierra la tuya tambi&#233;n.<br \/>\nProbablemente has le&#237;do o te han contado acerca de la Pasi&#243;n y Muerte de Nuestro Se&#241;or Jesucristo, pero no has llegado a profundizar todo su significado y, por tanto, no estas gozando de las bendiciones que para ti debe tener.<\/p>\n<p>Reflexiona atentamente, inteligente lector, y ve c&#243;mo el amor de Dios, que se hace ya patente en las obras de la Naturaleza, en los frutos de los campos, en la lluvia que los riega, en las flores de los prados, y en todo lo que hace feliz y agradable nuestra vida, se mostr&#243; sublime en este maravilloso plan de la Redenci&#243;n.<\/p>\n<p>Al sufrir el Hijo de Dios por nosotros en el Calvario, no solamente satisfizo las exigencias de la Justicia que impera en el Reino de los Cielos, la cual no permite dar por inocente al culpable, sino que con tal acto de abnegaci&#243;n ha ganado, en el curso de los siglos, los corazones de millones de seres humanos, retrotray&#233;ndolos a una obediencia voluntaria y gozosa a la voluntad siempre perfecta del Creador.<\/p>\n<p>\nUNA VISION DEL MAS ALLA<br \/>\nEste es el &#250;nico medio de salvaci&#243;n para nuestras almas. En el &#250;ltimo libro de la Biblia leemos que todos los redimidos que se hallan en el Cielo cantan un c&#225;ntico. de gloria:<\/p>\n<p>&#8220;Al que nos am&#243; y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre, de todo linaje y lengua y pueblo y naci&#243;n&#8221; (Apoc. 1:5). Ninguno atribuye el inmenso privilegio de su salvaci&#243;n eterna a sus propios m&#233;ritos o esfuerzos, sino al amor incomparable de Aqu&#233;l que dio su vida por ellos.<\/p>\n<p>Sin embargo, hay muchas personas en este mundo que. ni agradecen el sacrificio que Cristo hizo por ellos, ni se preocupan de pedir a Dios el perd&#243;n de sus pecados por los m&#233;ritos de Cristo.<\/p>\n<p>&#191;Eres de los tales, amigo lector?<\/p>\n<p>Dios ha declarado que la salvaci&#243;n o perdici&#243;n eterna de todo hombre depende de la actitud que cada uno tome hacia la obra de Cristo y al requerimiento que El nos hace por su Evangelio de vivir una vida digna del amor que nos demostr&#243;.<br \/>\nLee con detenimiento los siguientes fragmentos de la Palabra de Dios y ver&#225;s cu&#225;ntos son los puntos de contacto que tienes con el hermano menor de la historia.<\/p>\n<p>Dice el ap&#243;stol San Juan:<br \/>\n&#8220;En esto hemos conocido el Amor de Cristo, porque El puso su vida por nosotros&#8221; (l. Ep&#237;stola de Juan, 3:16).<\/p>\n<p>\nJESUCRISTO MURIO POR TI<br \/>\nEstos textos de la Sagrada Escritura te dicen que Cristo ha muerto por ti, para que t&#250;, revestido de Su Justicia, nacido a nueva vida, seas un irreprensible, hijo de Dios, sin culpa ante el Tribunal de su justicia, si arrepentido y agradecido aceptas y haces tuyo su sacrificio.<br \/>\nEl te ha amado con un amor incompresible, probado por sus sufrimientos y ha dado su vida por ti, no solamente para librarte de la condenaci&#243;n eterna, sino tambi&#233;n para rescatarte del dominio del pecado y hacerte capaz de vivir para su Gloria.<\/p>\n<p>&#161;Qu&#233; gloriosa verdad! Jes&#250;s no se averg&#252;enza de llamarte hermano (Ep&#237;stola a los Hebreos, 2:1l). Ha consentido en ser semejante a ti en todo, excepto en el pecado, para poder sacarte de la miseria moral y hacerte part&#237;cipe de la naturaleza divina<\/p>\n<p>&#191;C&#243;mo vas a responder a su carta?<\/p>\n<p>&#191;No quieres arrodillarte en este mismo momento y decirle como el hermano de nuestra historia?:<\/p>\n<p>&#8220;Se&#241;or m&#237;o y Dios m&#237;o: No me dejes morir en mis pecados. Puesto que Cristo ha sufrido el castigo que s&#243;lo yo merec&#237;a, aplica a mi alma la virtud de su muerte expiatoria. Borra todos mis pecados pasados&#8217;, conforme has prometido hacer con los que aceptan a Cristo como su Salvador. Dame tu socorro para luchar contra el mal y hazme digno de entrar en tu gloria para agradecer por los siglos de los siglos el inmenso amor de Aqu&#233;l que muri&#243; por m&#237;&#8221;<\/p>\n<p>Hazlo ahora mismo, antes de acabar de leer este escrito, y cree que la Justicia de Dios no podr&#225; condenarte si t&#250; te hallas cobijado en la de Cristo.<\/p>\n<p>Toma el asunto en serio, pues es el m&#225;s importante de la vida. No lo dejes para otro d&#237;a y empieza desde hoy a ser un cristiano de verdad.<\/p>\n<p>Samuel Vila<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos hermanos viv&#237;an juntos en una ciudad oriental, donde el m&#225;s joven se entregaba a una vida desarreglada y libertina. El hermano mayor era, por el contrario, un hombre tranquilo, humilde y temeroso de Dios. Muchas veces hab&#237;a exhortado, hasta con l&#225;grimas, a su hermano, que renunciase a su vida pecaminosa. 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