{"id":5076,"date":"2016-02-08T19:06:16","date_gmt":"2016-02-09T00:06:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-cree-estar-firme-mire-que-no-caiga\/"},"modified":"2016-02-08T19:06:16","modified_gmt":"2016-02-09T00:06:16","slug":"si-cree-estar-firme-mire-que-no-caiga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-cree-estar-firme-mire-que-no-caiga\/","title":{"rendered":"Si cree estar firme&#8230; &#161;Mire que no caiga!"},"content":{"rendered":"<div>&#8220;&#161;Caer en pecado y tirar por la borda a&#241;os y a&#241;os de caminar con el Se&#241;or?&#8221; Esa idea siempre le pareci&#243; descabellada. &#8220;Es una locura&#8221;, pens&#243; muchas veces, y a rengl&#243;n seguido se dec&#237;a una y otra vez que se necesitar&#237;a estar loco para concebir siquiera el apartarse de Dios y regresar a una vida sin prop&#243;sito, exenta de principios, y sin un claro objetivo de qu&#233; quer&#237;a lograr de la existencia.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Pero le ocurri&#243;. Cuando menos lo esperaba. Y no fue con una mujer que asistiera a su congregaci&#243;n. &#161;No!. Se sinti&#243; atra&#237;do por alguien vecino de su vivienda. &#161;Jam&#225;s lo imagin&#243;! La conoc&#237;a de tiempo atr&#225;s. Amable, con una marcada noci&#243;n de servicio, alegre y&#8230; muy atractiva. Pero, razonaba, antes no lo hab&#237;a advertido. Adem&#225;s, ella se encontraba a punto de divorciarse.<\/p>\n<p>Sin saber c&#243;mo, ni cuando, ni el por qu&#233;, se enred&#243; en una relaci&#243;n que le rob&#243; la paz espiritual y trajo graves inconvenientes a su matrimonio.<\/p>\n<p>Tiempo despu&#233;s, con el hogar desecho, fuera de la iglesia a la que asisti&#243; por varios a&#241;os y la incertidumbre de no saber qu&#233; ser&#237;a de su ma&#241;ana, se pregunt&#243; &#191;C&#243;mo hab&#237;a comenzado todo?&#8230;<\/p>\n<p>Lo que hacemos tiene sus consecuencias<\/p>\n<p>Todo cuanto hagamos, bueno o malo, tiene sus consecuencias. Sembramos hoy lo que cosecharemos ma&#241;ana. Es una ley de la vida. &#8220;El que siembra maldad cosecha desgracias&#8221; (Proverbios 22: 8 a. Nueva Versi&#243;n Internacional). Inevitablemente tendremos que responder por las decisiones que tomemos hoy.<\/p>\n<p>No tiene sentido que por la debilidad de un momento de satisfacci&#243;n, renunciemos a una familia, a proyectos que nos traer&#225;n solidez profesional y espiritual, y al panorama prometedor que se abre frente a nosotros cuando caminamos de la mano del Se&#241;or Jesucristo.<\/p>\n<p>Todo tiene su origen<\/p>\n<p>La ca&#237;da, estancamiento y retroceso de la vida cristiana, tiene un origen y evoluci&#243;n. Y &#233;stos se resumen en a) autosuficiencia, b) descuido y c) renuncia.<\/p>\n<p>a.- Autosuficiencia<\/p>\n<p>Con m&#225;s frecuencia de lo que imaginamos, solemos olvidar que somos vulnerables. Creemos que espiritual y moralmente tenemos mucha fortaleza. Nos consideramos invencibles. Si esto ocurre, nos exponemos f&#225;cilmente a caer en el pecado, cualquiera que sea su manifestaci&#243;n. A este peligro conocido como autosuficiencia, se refiri&#243; el ap&#243;stol Pablo cuando advirti&#243;: &#8220;Por lo tanto, si alguien piensa que est&#225; firme, tenga cuidado de no caer&#8221; (1 Corintios 10:12. Nueva Versi&#243;n Internacional).<\/p>\n<p>b.- Descuido<\/p>\n<p>Una vez cruzamos el umbral de la autosuficiencia, es f&#225;cil llegar a la frontera del descuido. No es algo que ocurra de inmediato, sino progresivo.  Olvidamos que &#8220;nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestres&#8221; (Efesios 6:12. Nueva Versi&#243;n Internacional).<\/p>\n<p>Tambi&#233;n alerta el Nuevo Testamento: &#8220;Practiquen el dominio propio y mant&#233;nganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como le&#243;n rugiente, buscando a quien devorar. Res&#237;stanlo, manteni&#233;ndose firmes en la fe&#8230;&#8221; (1 Pedro 5:8, 9 a. Nueva Versi&#243;n Internacional).<\/p>\n<p>c.- Renuncia<\/p>\n<p>Cuando se incurre en pecado y se ocupa alguna posici&#243;n de reconocimiento en la iglesia, o quiz&#225;s en nuestra condici&#243;n de cristianos comprometidos con la evangelizaci&#243;n, nos sentimos presionados a renunciar, no queremos seguir adelante y nos apartamos paulatinamente del Se&#241;or. Consideramos que somos indignos.<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; hacer?&#191;Renunciar? No creo que salir corriendo sea el plan de Dios para nuestra vida. M&#225;s bien, lo es que reconozcamos nuestra situaci&#243;n, nos arrepintamos y, tomados de la mano de Jesucristo, emprendamos de nuevo el camino de la consagraci&#243;n.<\/p>\n<p>Aqu&#237; tendr&#237;a aplicaci&#243;n una palabra de Dios al profeta Jerem&#237;as: &#8220;Por eso, as&#237; dice el Se&#241;or: &#8220;Si te arrepientes, yo te restaurar&#233; y podr&#225;s servirme. Si evitas hablar en vano y hablas lo que en verdad vale, t&#250; ser&#225;s mi portavoz. Que ellos se vuelvan a ti,. Pero t&#250; no te vuelvas hacia ellos.&#8221; (Jerem&#237;as 15: 19. Nueva Versi&#243;n Internacional).<\/p>\n<p>El texto nos presenta los pasos a seguir. Primero, arrepentimiento; segundo, volvernos a Dios; tercero, comenzar el proceso de cambio dependiendo de las fuerzas divinas y no de las nuestras, y cuarto, disponernos a ser restaurados para servirle de nuevo.<\/p>\n<p>Por supuesto, no ser&#225; en un abrir y cerrar de ojos. Es un proceso que vale la pena porque durante ese per&#237;odo, en el que pr&#225;cticamente comenzamos de cero, aprendemos muchas cosas, Dios nos ayudar&#225; en el crecimiento espiritual y moral, fundamentados s&#243;lidamente.<\/p>\n<p>&#161;Animo! &#161;Es hora de comenzar de nuevo, asidos de la mano del Se&#241;or Jesucristo!.<\/p>\n<p>\nSi tiene alguna inquietud, no deje de escribirme ahora mismo.<br \/>\nPs. Fernando Alexis Jim&#233;nez<br \/>\nCorreo personal: <span id='eeEncEmail_mwinLNqOUk'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 114';l[9]=' 111';l[10]=' 100';l[11]=' 97';l[12]=' 114';l[13]=' 111';l[14]=' 100';l[15]=' 97';l[16]=' 64';l[17]=' 111';l[18]=' 100';l[19]=' 110';l[20]=' 97';l[21]=' 110';l[22]=' 114';l[23]=' 101';l[24]=' 102';l[25]='>';l[26]='\"';l[27]=' 109';l[28]=' 111';l[29]=' 99';l[30]=' 46';l[31]=' 114';l[32]=' 111';l[33]=' 100';l[34]=' 97';l[35]=' 114';l[36]=' 111';l[37]=' 100';l[38]=' 97';l[39]=' 64';l[40]=' 111';l[41]=' 100';l[42]=' 110';l[43]=' 97';l[44]=' 110';l[45]=' 114';l[46]=' 101';l[47]=' 102';l[48]=':';l[49]='o';l[50]='t';l[51]='l';l[52]='i';l[53]='a';l[54]='m';l[55]='\"';l[56]='=';l[57]='f';l[58]='e';l[59]='r';l[60]='h';l[61]='a ';l[62]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_mwinLNqOUk').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><br \/>\nVis&#237;tenos en Internet: <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra\">[url=http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra]http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra<\/a>[\/url]<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;&#161;Caer en pecado y tirar por la borda a&#241;os y a&#241;os de caminar con el Se&#241;or?&#8221; Esa idea siempre le pareci&#243; descabellada. &#8220;Es una locura&#8221;, pens&#243; muchas veces, y a rengl&#243;n seguido se dec&#237;a una y otra vez que se necesitar&#237;a estar loco para concebir siquiera el apartarse de Dios y regresar a una vida &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-cree-estar-firme-mire-que-no-caiga\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSi cree estar firme&#8230; &#161;Mire que no caiga!\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5076","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5076","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5076"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5076\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5076"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5076"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5076"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}