{"id":5079,"date":"2016-02-08T19:06:17","date_gmt":"2016-02-09T00:06:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/recuperacin-de-la-verdadera-gracia-en-la-iglesia-de-los-ltimos-tiempos\/"},"modified":"2016-02-08T19:06:17","modified_gmt":"2016-02-09T00:06:17","slug":"recuperacin-de-la-verdadera-gracia-en-la-iglesia-de-los-ltimos-tiempos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/recuperacin-de-la-verdadera-gracia-en-la-iglesia-de-los-ltimos-tiempos\/","title":{"rendered":"RECUPERACI&#211;N DE LA VERDADERA GRACIA EN LA IGLESIA DE LOS &#218;LTIMOS TIEMPOS"},"content":{"rendered":"<div><a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/212.73.32.211\/hosting\/00004\/aalcarria\/gracia.htm\">http:\/\/212.73.32.211\/hosting\/00004\/aalcarria\/gracia.htm<\/a><\/p>\n<p>SOBRE LOS RELIGIOSOS PROTESTANTES Y EVANG&#201;LICOS<\/p>\n<p>Me sorprende constatar c&#243;mo el pueblo evang&#233;lico se halla en manos de l&#237;deres que est&#225;n por dise&#241;ar una estrategia educativa, en cuanto al enfoque teol&#243;gico que seg&#250;n ellos habr&#237;a que darle a la hermen&#233;utica, cuando est&#225;n hablando del Nuevo Orden Mundial, sin apercibirse de la realidad de los tiempos de los cu&#225;les est&#225;n disertando. &#191;No ven estos l&#237;deres (pues han perdido la visi&#243;n de lo alto) que no queda tiempo para seguir dise&#241;ando estrategias de mercado?. No estamos aqu&#237; la Iglesia de Cristo para vender un mensaje, haci&#233;ndolo asequible a las demandas del mundo, sino para hacer la voluntad del Padre. Porque este mundo ya solo tiene dos opciones: o endurece su coraz&#243;n y se pierde de inmediato, o reconoce su condici&#243;n y acepta a Jes&#250;s como Salvador &#218;nico. El problema es que las nuevas generaciones no est&#225;n oyendo de Jesucristo como o&#237;amos aquellos que superamos la cuarentena de a&#241;os. Estas nuevas generaciones no conocen al Cristo Mes&#237;as, sino al Cristo politico-religioso pintado por el mundo secular y por los secularizados religiosos, y por ello tienen una &#250;nica demanda: que les dejen destruirse a su modo, y de la &#250;nica manera que les parece m&#225;s placentera, es decir: disfrutando de su carne sin distinguir el pecado, porque han perdido la esperanza, y nadie les est&#225; hablando con la autoridad de lo alto necesaria para que renazcan las esperanzas en los corazones. El mundo se suicida l&#233;ntamente, dejando que el pecado le mate, abandon&#225;ndose a la desesperaci&#243;n sembrada por el enemigo de las almas, mientras la Iglesia sigue sin entendimiento. &#191;No se dan cuenta los l&#237;deres evang&#233;licos que ahora es tiempo de recibir la lluvia tard&#237;a que nos ha de dar el poder del que habla el libro de los Hechos de los ap&#243;stoles para testificar a un mundo perdido que se halla pr&#243;ximo a su fin?. Es tiempo de predicar el arrepentimiento a las naciones, y de exaltar a Jesucristo como el Gran Rey que est&#225; a las puertas, porque se avecina la gran cosecha final de almas, y no necesitamos m&#225;s ex&#233;gesis humanista en las iglesias, sino discernir los tiempos por medio del Todopoderoso Esp&#237;ritu Santo.<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">La teolog&#237;a no salva, ni la ha hecho Dios, sino que es humana. Y lo peor de la teolog&#237;a es que nace de la locura humana de pretender &#8220;pintar&#8221; a Dios, cuando es &#201;l quien nos &#8220;pint&#243;&#8221; a nosotros, sus criaturas. Por tanto, no es la teolog&#237;a la que va a decidir el desenlace final del drama humano, sino el Esp&#237;ritu de Dios. Se&#241;ores te&#243;logos, vayan entendiendo que son una especie en extinci&#243;n, porque antes de que ustedes alcancen a dise&#241;ar su estrategia, habr&#225; venido Jesucristo a llevarse Su Iglesia. Miren que no se hallen ustedes &#8220;pensando&#8221;, mientras sucede el rapto de aquellos que est&#225;n trabajando en las calles sembrando la Palabra, junto con el fruto de la siembra. <\/p>\n<p>No me refiero a que no haya que ense&#241;ar, y ense&#241;ar de forma ortodoxa la bendita Palabra de Dios, sino que es tiempo de entender el verdadero mensaje del evangelio. Y no hay tiempo que perder en &#8220;dise&#241;os&#8221;, o en &#8220;estrategias&#8221;, sino que hemos de aprovechar bien el tiempo, predicando a tiempo y fuera de tiempo, sabiendo que el evangelio no consiste en palabras, sino en poder. Y por ese poder se convierten las almas. El problema es que aquellos que tienen muchas letras tienen poco poder; y, a veces, los que tienen mucho poder tienen pocas letras. Pero hermanos, es tiempo de que los valientes entiendan, se preparen y luchen en la batalla final. <\/p>\n<p>SOBRE EL CONOCIMIENTO DE LA VERDAD <\/p>\n<p>Los grandes pensadores que han existido a lo largo de la Historia Universal, nos han ense&#241;ado que el mayor problema con que se encuentran los hombres, para conocer la verdadera verdad, se centra en que existe una barrera casi infranqueable entre ambos. Esta barrera, solo les permite ver sombras de la realidad, o reflejos de la misma. Pablo dec&#237;a que ve&#237;amos &#8220;como por espejo&#8221;. Esta barrera son las premisas aceptadas, o juicios previos que no se han razonado. Estas son las creencias que hemos adoptado sin haber examinado si son ciertas o verdaderas. Y, en muchos casos, los admitimos por tradici&#243;n, o porque alguien con cierta reputaci&#243;n de sabidur&#237;a lo dijo. Pero tambi&#233;n sabemos que una mentira, repetida el suficiente n&#250;mero de veces, termina por ser aceptada como la verdad, porque el hombre com&#250;n no se preocupa por ver m&#225;s all&#225; de donde le alcanza la vista, siendo ciego. <\/p>\n<p>Y ya que estamos avisados de esta realidad confusa, de guerra entre la verdad y la mentira, podemos entender que Dios haya dicho: &#8220;Mi pueblo perece por falta de conocimiento&#8221;. Pero hemos de diferenciar entre el conocimiento verdadero, o sabidur&#237;a, y aqu&#233;l que es diferente del conocimiento que se refiere solo a poseer mucha informaci&#243;n, lo cu&#225;l es debido a la buena memoria, o a la mucha curiosidad. Por mucho conocimiento que el hombre tenga puede padecer de falta de conocimiento, porque el mucho conocimiento que tenga puede ser falso. <\/p>\n<p>Dios se queja de continuo de que su pueblo siga mandamientos humanos, y no le crean a &#201;l. Pablo lo expres&#243; as&#237;, refiri&#233;ndose a sus contempor&#225;neos religiosos, porque en aquellos d&#237;as a&#250;n no hab&#237;an cat&#243;licos, ni evang&#233;licos, ni pentecostales: <\/p>\n<p>&#8220;Porque hay muchos rebeldes, habladores vanos y enga&#241;adores, especialmente los de la circuncisi&#243;n, a quienes es preciso tapar la boca, porque est&#225;n trastornando familias enteras, ense&#241;ando, por ganancias deshonestas, cosas que no deben. Uno de ellos, su propio profeta, dijo: Los cretenses son siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos. Este testimonio es verdadero. Por eso, repr&#233;ndelos severamente para que sean sanos en la fe, no prestando atenci&#243;n a mitos judaicos y a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad. Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incr&#233;dulos nada es puro, sino que tanto su mente como su conciencia est&#225;n corrompidas. Profesan conocer a Dios, pero con sus hechos lo niegan, siendo abominables y desobedientes e in&#250;tiles para cualquier obra buena. Pero en cuanto a ti, ense&#241;a lo que est&#225; de acuerdo con la sana doctrina.&#8221; (Tito 1:10-1:16 y 2:1) <\/p>\n<p>En cuanto a nosotros, los que hemos recibido la correcta visi&#243;n de las Escrituras, ense&#241;aremos la sana doctrina, s&#237;, y solo s&#237;, ense&#241;amos todo lo que vemos en la Palabra, solo lo que vemos en la Palabra, y como lo vemos en la Palabra (LA VERDAD, TODA LA VERDAD, Y NADA M&#193;S QUE LA VERDAD). El Esp&#237;ritu de Dios ha escogido, en este tiempo, a un pueblo de en medio de su pueblo, a aquellos que tienen o&#237;dos para o&#237;r lo que el Esp&#237;ritu dice a la Iglesia, y lo est&#225; despojando y limpiando de toda la religiosidad cat&#243;lica heredada, la evang&#233;lica y la pentecostal; porque todos los mandamientos de los hombres que as&#237; se llaman son abominaci&#243;n para Dios, como hemos visto en el pasaje anterior de la carta del ap&#243;stol Pablo a su disc&#237;pulo Tito, el cu&#225;l era pastor en la iglesia que estaba en Creta. Y tan abominable es el mandamiento humano que anula el Divino, ya sea cuando lo dicta un cat&#243;lico, como cuando lo dicta un evang&#233;lico; tanto si es pentecostal, como si no lo es. <\/p>\n<p>LOS MANDAMIENTOS DE HOMBRES <\/p>\n<p>&#8220;Jes&#250;s estaba ense&#241;ando en una de las sinagogas un d&#237;a de reposo, y hab&#237;a all&#237; una mujer que durante dieciocho a&#241;os hab&#237;a tenido una enfermedad causada por un esp&#237;ritu; estaba encorvada, y de ninguna manera se pod&#237;a enderezar. Cuando Jes&#250;s la vio, la llam&#243; y le dijo: Mujer, has quedado libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella, y al instante se enderez&#243; y glorificaba a Dios. Pero el oficial de la sinagoga, indignado porque Jes&#250;s hab&#237;a sanado en d&#237;a de reposo, reaccion&#243; diciendo a la multitud: Hay seis d&#237;as en los cuales se debe trabajar; venid, pues, en esos d&#237;as y sed sanados, y no en d&#237;a de reposo. Entonces el Se&#241;or le respondi&#243;, y dijo: Hip&#243;critas, &#191;no desata cada uno de vosotros su buey o su asno del pesebre en d&#237;a de reposo y lo lleva a beber? Y &#233;sta, que es hija de Abraham, a la que Satan&#225;s ha tenido atada durante dieciocho largos a&#241;os, &#191;no deb&#237;a ser libertada de esta ligadura en d&#237;a de reposo? Y al decir &#201;l esto, todos sus adversarios se avergonzaban, pero toda la multitud se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por &#201;l.&#8221; (Lucas 13:10-17) <\/p>\n<p>Los mandamientos impuestos por hombres religiosos mantienen atados al pecado a los creyentes, a los hijos de la fe de Abraham que ignorantemente les siguen, a los cu&#225;les llamamos &#8220;cristianos&#8221;; y no son hijos leg&#237;timos porque siguen atados por hombres religiosos, habiendo recibido la libertad completa ganada por Cristo Jes&#250;s; pero que en nada o en poco les aprovecha, porque siguen arrastrando la carga del pecado. Ni entran, ni dejan entrar a otros en el reino de Dios. Frustran a muchos que se acercan a Dios y son gu&#237;as ciegos de los que est&#225;n ciegos, haci&#233;ndoles tropezar con ellos, y juntos caer en el hoyo, como explic&#243; el Maestro. Si tom&#225;semos algunos ejemplos pr&#225;cticos, nos dar&#237;amos cuenta de la diferencia que hay entre lo que Dios dice y lo que los hombres dicen: <\/p>\n<p>1       Sobre la diferenciaci&#243;n, tan a menudo defendida desde puntos de vista teol&#243;gicos, entre el bautismo &#8220;con&#8221;, y el bautismo &#8220;en&#8221; el Esp&#237;ritu Santo, podemos comprobar que solo existe como bautismo perteneciente al Esp&#237;ritu Santo, y que la Biblia no habla para nada de tales diferencias, sino que ambas cosas son traducidas de la preposici&#243;n griega &#8220;en&#8221; (transliterada, e igual en nuestra lengua). Y esta preposici&#243;n solo significa que somos sumergidos dentro de Dios, o del Esp&#237;ritu de Dios, de tal modo que no solo existe en nuestro interior como llama sutil, sino que nos rodea. Y de esto podemos decir que todo hombre es bautizado por el Esp&#237;ritu Santo seg&#250;n complace a Dios, pero generalmente por imposici&#243;n de manos, o por soplo de aliento. En Hch. 10:44-48 vemos que no hubo ni lo uno, ni lo otro, sino tan solo por recibir la palabra de Pedro. <\/p>\n<p>2       La oraci&#243;n en el esp&#237;ritu, en ninguna parte dice que sea solo en lenguas, sino que lo dice la tradici&#243;n pentecostal. Lo que as&#237; se llama, solo debe entenderse como el resultado de una comuni&#243;n &#237;ntima con el Esp&#237;ritu Santo, el cu&#225;l saca lo que hay en el coraz&#243;n del hombre, y lo eleva hacia Dios Padre. La idea que el original confiere, nuevamente es la de estar rodeado de la presencia de Dios cuando se ora, y eso se consigue dejando la carnalidad; es decir: poniendo la mente en las cosas del esp&#237;ritu. El que recibe las lenguas, puede orar en el esp&#237;ritu en lenguas; pero los que tienen el Esp&#237;ritu Santo, aunque no hayan recibido las lenguas, pueden orar en el esp&#237;ritu. Nadie puede demostrar lo contrario con la Biblia en la mano, ni por revelaci&#243;n, ni por experiencia; pero s&#237; que puede frustrar gravemente a muchos creyentes con otros dones, los cu&#225;les no ejercer&#225;n porque son menospreciados al ser puestos por los hombres como creyentes menos espirituales, o de segundo orden, aunque en la pr&#225;ctica veamos que sea todo lo contrario. <\/p>\n<p>3       En cuanto a las lenguas, en ninguna parte de la Biblia alguien podr&#225; mostrar que diga &#8220;orar en lenguas&#8221;, sino que dice: &#8220;hablar&#8221;. El original menciona un solo verbo, designado como &#8220;hablar&#8221;. Aunque orar es hablar. Y, as&#237; mismo, en ninguna parte es diferente el &#8220;hablar en lenguas&#8221; del &#8220;don de lenguas&#8221;, sino que siempre se trata del don de lenguas, que en algunos es manifestado m&#225;s abundantemente que en otros. Pablo dec&#237;a: &#8220;doy gracias a Dios de que hablo en lenguas m&#225;s que todos vosotros&#8221;. 1&#170; de Cor. 12:23 llama al hablar en lenguas, en general, &#8220;don de lenguas&#8221;. Es como el don prof&#233;tico: muchos hemos profetizado algunas veces, sin que por ello se nos caracterice como profetas. Y, &#191;profetizan solo los que tienen el oficio de profetas?. No. 1&#170; Cor. 12:30 dice que no todos hablan en lenguas, refiri&#233;ndose a los que en verdad son bautizados y tienen los dones del Esp&#237;ritu, explicando que a cada cu&#225;l le es dada en manera diferente la operaci&#243;n del Esp&#237;ritu Santo, dejando constancia de que ellos tambi&#233;n son bautizados. <\/p>\n<p>Podr&#237;amos entrar en otros &#243;rdenes, pero solo vamos a tocar estos ejemplos, como creyentes que venimos de un trasfondo &#8220;pentecostal&#8221;. Porque entrar a juzgar las cosas de los hombres, es m&#225;s problem&#225;tico todav&#237;a que juzgar las cosas espirituales. Pero lo que deseo subrayar es que como pentecostales hemos de arrepentirnos de la falta de unidad que hemos practicado, mientras la critic&#225;bamos en los no pentecostales. La Iglesia de Dios es una, y por culpa de no practicarla adecuadamente muchos protestantes est&#225;n entrando en el ecumenismo, que no es otra cosa que la estrategia de las tinieblas para globalizar tambi&#233;n el &#8220;comercio religioso&#8221;. Globalizaci&#243;n de la econom&#237;a, globalizaci&#243;n de la pol&#237;tica, y globalizaci&#243;n de la religi&#243;n: he aqu&#237; los tres comercios del misterio de la iniquidad y del &#8220;hombre de pecado&#8221; de los cu&#225;les hablan las Escrituras. <\/p>\n<p>RESTAURACI&#211;N, SANIDAD Y LIBERACI&#211;N <\/p>\n<p>Jesucristo es la Verdad; el Esp&#237;ritu Santo es el Esp&#237;ritu de Verdad; la Palabra de Dios es la Palabra de Verdad. Jesucristo dijo: &#8220;conocer&#233;is la verdad, y la verdad os har&#225; libres.&#8221; <\/p>\n<p>Cuando el Esp&#237;ritu de Verdad viene a nuestras vidas, nuestra condici&#243;n ca&#237;da es restaurada en una nueva criatura; entonces somos preparados para recibir la sanidad de nuestro cuerpo y la liberaci&#243;n de nuestra alma. Pero los mandamientos de los hombres religiosos, con sus rudimentos o pr&#225;cticas religiosas, y sus esfuerzos y penitencias, o sacrificios carnales, esclavizan a muchos, at&#225;ndoles al pecado, negando la gracia y la cruz de Cristo. Por medio de esa gracia ganada por Jesucristo, ya no es necesario hacer un fundamento del arrepentimiento de las obras muertas de la carne en cuanto a nuestra fe hacia Dios. Por el contrario, veamos c&#243;mo Pablo nos dice que aquellas cosas que son tenidas como de buena reputaci&#243;n entre los religiosos, en realidad no lo son, sino que no pueden ayudarnos eficazmente contra los apetitos de la carne que nos llevan al pecado. Por lo que el falso fundamento de la propia justicia o dignidad religiosa, nacido de la insinceridad del que continuamente se lamenta de su condici&#243;n pecadora, solo le lleva al c&#237;rculo vicioso del arrepentirse para volver a pecar, para volver a arrepentirse, para volver a pecar. A esto han llevado por a&#241;os a las ovejas y corderos de Dios, que ten&#237;an fe, los falsos maestros cat&#243;licos y evang&#233;licos y, c&#243;mo no, las sectas. <\/p>\n<p>&#8220;Mirad que nadie os haga cautivos por medio de su filosof&#237;a y vanas sutilezas, seg&#250;n la tradici&#243;n de los hombres, conforme a los principios elementales del mundo y no seg&#250;n Cristo. Porque toda la plenitud de la Deidad reside corporalmente en &#201;l, y hab&#233;is sido hechos completos en &#201;l, que es la cabeza sobre todo poder y autoridad; en &#201;l tambi&#233;n fuisteis circuncidados con una circuncisi&#243;n no hecha por manos, al quitar el cuerpo de la carne mediante la circuncisi&#243;n de Cristo; habiendo sido sepultados con &#201;l en el bautismo, en el cual tambi&#233;n hab&#233;is resucitado con El por la fe en la acci&#243;n del poder de Dios, que le resucit&#243; de entre los muertos. Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisi&#243;n de vuestra carne, os dio vida juntamente con &#201;l, habi&#233;ndonos perdonado todos los delitos, habiendo cancelado el documento de deuda que consist&#237;a en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clav&#225;ndolo en la cruz. Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espect&#225;culo p&#250;blico, triunfando sobre ellos por medio de &#201;l. Por tanto, que nadie se constituya en vuestro juez con respecto a comida o bebida, o en cuanto a d&#237;a de fiesta, o luna nueva, o d&#237;a de reposo; cosas que s&#243;lo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo pertenece a Cristo. Nadie os defraude de vuestro premio deleit&#225;ndose en la humillaci&#243;n de s&#237; mismo y en la adoraci&#243;n de los &#225;ngeles, bas&#225;ndose en las visiones que ha visto, hinchado sin causa por su mente carnal, pero no asi&#233;ndose a la Cabeza, de la cual todo el cuerpo, nutrido y unido por las coyunturas y ligamentos, crece con un crecimiento que es de Dios. Si hab&#233;is muerto con Cristo a los principios elementales del mundo, &#191;por qu&#233;, como si a&#250;n vivierais en el mundo, os somet&#233;is a preceptos tales como: no manipules, ni gustes, ni toques (todos los cuales se refieren a cosas destinadas a perecer con el uso), seg&#250;n los preceptos y ense&#241;anzas de los hombres? Tales cosas tienen a la verdad, la apariencia de sabidur&#237;a en una religi&#243;n humana, en la humillaci&#243;n de s&#237; mismo y en el trato severo del cuerpo, pero carecen de valor alguno contra los apetitos de la carne.&#8221; (Col. 2:8-23) <\/p>\n<p>El arrepentimiento de las obras muertas de la carne no constituye un sacrificio o esfuerzo agradable a Dios. Ning&#250;n sacrificio humano puede agradarle, pues solo el sacrificio vicario de Cristo satisfizo plenamente las demandas de Dios contra los hombres. Por ello, nada hay que el hombre pueda hacer para que Dios le ame m&#225;s; y nada de lo que haga puede hacer que le ame menos. Porque el sacrificio de Jesucristo fue completo: universal y eterno, y por medio del mismo somos totalmente aceptos en el Amado ante Dios. Nada hay en nosotros por lo que &#201;l nos pueda rechazar, salvo que neguemos esa gracia salvadora en Cristo Jes&#250;s. <\/p>\n<p>Por esta causa, al traer a la memoria los antiguos pecados que ya fueron perdonados al convertirnos, los estamos haciendo revivir. Esto significa que a&#250;n estamos atados al pecado por causa de una mala ense&#241;anza que ha cambiado el fundamento de nuestra salvaci&#243;n, el cu&#225;l est&#225; puesto en el Cristo crucificado y resucitado, por el falso fundamento de tradiciones y rudimentos de los hombres. Y con ello se nos arrastra a perder nuestro galard&#243;n, el cu&#225;l no es otro que el premio por haber cre&#237;do a Dios, el cu&#225;l consiste en la gracia de poder acercarnos confiadamente a Dios, sin temor alguno, recibiendo de forma inmediata los beneficios de restauraci&#243;n, sanidad y liberaci&#243;n ganados por Cristo para nosotros. No debemos esperar a ser aprobados por los religiosos, o por aquellos que tengan reputaci&#243;n o graduaci&#243;n religiosa alguna; ni siquiera hemos de juzgarnos nosotros mismos, seg&#250;n dice Pablo, a la hora de apropiarnos de los beneficios de la gracia que gan&#243; Cristo. Ya sabemos que no somos dignos de Dios, pero si para &#201;l somos totalmente dignos por medio del que nos am&#243; hasta sufrir muerte de cruz, &#191;quienes somos nosotros para desechar la gracia, haciendo inmunda la sangre del pacto, no juzg&#225;ndonos dignos de tomar el poder espiritual que por fe nos corresponde, y no por obras?. No hay manera de predicar el evangelio en el poder del Esp&#237;ritu Santo, si no es apropi&#225;ndose por gracia de todas las riquezas ganadas por Cristo. Pero los religiosos andan siempre echando pesadas cargas sobre los dem&#225;s para ganar m&#233;ritos (las cu&#225;les ellos no tocan ni con un dedo), ense&#241;&#225;ndoles tambi&#233;n a los dem&#225;s que deben ganarse el cielo con esfuerzos (l&#233;ase autoaflicciones, penitencias, aprobaciones humanas y otros). No necesitamos m&#225;s aprobaci&#243;n que la sangre de Cristo derramada para apropiarnos de la gracia, perd&#243;n, y poder espiritual como ten&#237;a la iglesia primitiva para sanar enfermos y otras se&#241;ales y prodigios que confirmen la palabra predicada, para que los hombres se conviertan de las tinieblas y de Satan&#225;s a Jesucristo el Hijo de Dios. Pero, claro, la iglesia de nuestros d&#237;as empez&#243; a recibir poder, y luego contrist&#243; al Esp&#237;ritu de Dios porque muchos se empezaron a cuestionar de d&#243;nde ven&#237;a ese poder; y otros porque el poder les serv&#237;a como ganancia o exhibicionismo, en lugar de salir a predicar la Palabra y que ese poder se diese de gracia, tal como de gracia se recibi&#243;. Ganancia de dinero robado a Dios y a los hombres, o ganancia de reputaci&#243;n y gloria robada a Dios; mas el Maestro ense&#241;&#243; que todo lo que nos fuese p&#233;rdida &#201;l lo convertir&#237;a en ganancia, y que toda ganancia nos supondr&#237;a p&#233;rdida, pues &#201;l no comparte Su gloria con nadie. Esta es la piedra de tropiezo. El hombre religioso que no gana m&#233;ritos, a&#250;n el honrado que jam&#225;s se atreva a tocar el dinero que no le pertenezca, no entiende que jam&#225;s ser&#225; merecedor de la gracia, y que si espera merecerla para tocarla se quedar&#225; a las puertas del Reino, y no entrar&#225;. Por ello no tocar&#225; el dinero, ni tocar&#225; las cosas santas que son suyas, pero s&#237; buscar&#225; satisfacer sus carencias personales en su trabajo para Dios, oficio religioso, o esfuerzos meritorios ante los ojos de los dem&#225;s, por lo que tocar&#225; la gloria de la gracia que solo a Dios pertenece.<\/p>\n<p>SOLO LA GRACIA NOS SALVA, Y SOLO POR ELLA PODEMOS VIVIR <\/p>\n<p>\nEn la promesa del Redentor, en el libro de Isa&#237;as, el Esp&#237;ritu nos dice: <\/p>\n<p>&#8220;No record&#233;is las cosas anteriores, ni consider&#233;is las cosas del pasado. He aqu&#237;, hago algo nuevo, ahora acontece; &#191;no lo percib&#237;s? Aun en los desiertos har&#233; camino y r&#237;os en el yermo.&#8221; (Is. 43: 18-19) <\/p>\n<p>Si aqu&#237; est&#225; ordenado no recordar las cosas anteriores de un pasado de pecado, despu&#233;s que se recibe la gracia del Redentor, evidentemente constituye pecado el recuerdo del pecado. La conciencia atada a las obras muertas del pecado, impide al hombre servir a Dios, porque sigue siendo esclavo del pecado, y el pecado es su se&#241;or: <\/p>\n<p>&#8220;Por tanto, dejando las ense&#241;anzas elementales acerca de Cristo, avancemos hacia la madurez, no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas y de la fe hacia Dios&#8221; (He. 6:1). <\/p>\n<p>Si el fundamento de nuestra fe est&#225; puesto en la gracia, el pecado pierde su se&#241;or&#237;o sobre el hombre, para que ya no sirvamos m&#225;s al pecado, estando libres, no atados, para servir al verdadero Se&#241;or: el Dios vivo: <\/p>\n<p>&#8220;&#191;cu&#225;nto m&#225;s la sangre de Cristo, el cual por el Esp&#237;ritu eterno se ofreci&#243; a s&#237; mismo sin mancha a Dios, purificar&#225; vuestra conciencia de obras muertas para servir al Dios vivo?&#8221; (He. 9:14) <\/p>\n<p>La Palabra nos dice que debemos: <\/p>\n<p>1       Perseverar en la gracia (Hch. 13:43) <\/p>\n<p>2       Recibir la abundancia de la gracia (Ro. 5:17) <\/p>\n<p>3       Complacernos en la gracia (2&#170; Co. 1:12) <\/p>\n<p>4       Aprovechar bien la gracia recibida (2&#170; Co. 6:1) <\/p>\n<p>5       No anular la gracia (G&#225;. 2:21) <\/p>\n<p>6       Poner nuestra esperanza completamente en la gracia (1&#170; P. 1:13) <\/p>\n<p>7       Crecer en la gracia (2&#170; P. 3:18) <\/p>\n<p>Estas no son cosas triviales, sino fundamentales. Porque al decir que pongamos nuestra esperanza completamente en la gracia, se nos est&#225; diciendo que nuestra salvaci&#243;n depende totalmente de la misma, y que todo esfuerzo de nuestra carne, o humano, es in&#250;til. <\/p>\n<p>LA FALSA HUMILDAD DEL RELIGIOSO <\/p>\n<p>Cuando el hombre religioso pone como excusa la propia humillaci&#243;n, o expresa cierta afectaci&#243;n de humildad, cuando en realidad ostenta una falsa apariencia de piedad, est&#225; afirmando su propia capacidad, o su propio esfuerzo y carne. Esto no es agradable a Dios, ni tampoco es verdadero, puesto que nadie puede humillarse a s&#237; mismo, sino que ello ser&#237;a una falsa humildad. Es Dios quien humilla al hombre, porque la humildad no es uno de los atributos humanos y, aquello que surge espont&#225;neamente de la naturaleza ca&#237;da del hombre, es la vanidad. Es Dios quien humilla, y el precio que el hombre paga por ver las maravillas de Dios en su propia vida, no consiste en esfuerzos, ni en sacrificios, ni en penitencias, sino en la negaci&#243;n de la propia carne, del &#8220;yo&#8221;, cuando Dios le humilla, disciplina y corrige, a fin de que toda la excelencia sea de &#201;l, y no del hombre. <\/p>\n<p>Esta es la cruz que el hombre de Dios toma, cada d&#237;a, sabiendo que Dios recoge donde no sembr&#243;, y que a otro no dar&#225; su gloria por mucho que haga, aunque lo haga pretendidamente para &#201;l. Porque siempre seremos deudores de un perd&#243;n inmerecido: la gracia. Y, quien niega la gracia, solo est&#225; apoy&#225;ndose en sus propios m&#233;ritos, y negando la justicia de Dios en Cristo; por lo que el beneficio de la cruz no le aprovecha, ya que lo niega. <\/p>\n<p>El que trabaja, debe ser como si no trabajase; y el que no trabaja, debe ser como si trabajase. Pero ambos deben esforzarse en hacer la obra que se les haya encomendado, porque ese el resultado de estar bajo la gracia, por medio de la cu&#225;l amamos al que nos am&#243; primero, y se lo demostramos obedeciendo por amor, y no por temor. Porque el perfecto amor echa fuera el temor, y el hombre religioso sigue mirando sus pecados porque teme el castigo, y no tiene confianza en el perd&#243;n gratuito de Dios (la gracia), sino en su propia carne, esfuerzos y prudencia. Y a esto se le llama negar la fe, o apostas&#237;a; estado en el cu&#225;l se halla sumida la mayor parte de las iglesias evang&#233;licas de nuestros d&#237;as. Esto ha estado patente desde el principio, seg&#250;n la doctrina apost&#243;lica, como ya hemos visto en los pasajes anteriores de la Biblia, y como vamos a ver en los siguientes: <\/p>\n<p>&#8220;En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor.&#8221; (1&#170; Jn. 4:18) <\/p>\n<p>Pedro tambi&#233;n nos advierte contra aquellos que tuercen las Escrituras, los cu&#225;les torcieron las ense&#241;anzas paulinas sobre la Divina gracia; y esos no son otros, sino los religiosos, hip&#243;critas e ignorantes de la verdad, inestables que van hacia la perdici&#243;n. Pero este otro ap&#243;stol, al que Pablo tuvo que tachar de hip&#243;crita p&#250;blicamente, porque en otro tiempo hab&#237;a sido llevado a agradar a los religiosos (G&#225;. 2:11-12), ahora nos dice que crezcamos en esa gracia que por un momento neg&#243;: <\/p>\n<p>&#8220;Considerad la paciencia de nuestro Se&#241;or como salvaci&#243;n, tal como os escribi&#243; tambi&#233;n nuestro amado hermano Pablo, seg&#250;n la sabidur&#237;a que le fue dada. Asimismo en todas sus cartas habla en ellas de esto; en las cuales hay algunas cosas dif&#237;ciles de entender, que los ignorantes e inestables tuercen &#8211; como tambi&#233;n tuercen el resto de las Escrituras &#8211; para su propia perdici&#243;n. Por tanto, amados, sabiendo esto de antemano, estad en guardia, no sea que arrastrados por el error de hombres libertinos, caig&#225;is de vuestra firmeza; antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Se&#241;or y Salvador Jesucristo. A &#201;l sea la gloria ahora y hasta el d&#237;a de la eternidad. Am&#233;n.&#8221; (2&#170; P. 3:15-18) <\/p>\n<p>EL PACTO DE LA GRACIA EN LA SANGRE DE JES&#218;S ES PARA GUARDAR LA LEY DE DIOS POR MEDIO DE LA FE, MOTIVADOS POR EL AMOR, Y NO POR TEMOR <\/p>\n<p>Los religiosos israelitas no pudieron guardar la ley, porque no la segu&#237;an por fe; es decir: no confiaban en el amor de Dios, sino que le ve&#237;an a &#201;l como una especie de tirano, por lo que siempre acababan por rebelarse y pecar. Pero el pacto de Dios no es m&#250;ltiple, ni nuevo, ni antiguo; ni la ley es contraria a la gracia, ni la gracia va contra la ley. Hay un solo pacto que Dios renueva en Cristo, porque el hombre nunca pudo cumplir su parte. De modo que Dios decide, desde el principio de los tiempos, enviar a nuestro Redentor, Jesucristo. Pero lo env&#237;a despu&#233;s de que el hombre recibe la ley, y puede as&#237; comprender al Creador y Su obra. Como anunciaron los profetas, al recibir el Esp&#237;ritu Santo en nuestro coraz&#243;n, &#201;l se convierte en la Ley de Dios escrita en nuestros corazones, produciendo en nuestros sentimientos la inclinaci&#243;n natural hacia la obediencia a Dios. Esto que Dios ha conseguido por medio del cumplimiento de la ley en Cristo, el cu&#225;l la cumple por nosotros, y en nosotros, capacit&#225;ndonos para perseverar en la confianza en el amor de Dios para as&#237; no volvernos contrarios o rebeldes, es lo que la ley no produc&#237;a en los israelitas que no ten&#237;an la gracia salvadora de Jes&#250;s, el autor de nuestra fe. Porque esta fe es la que hace que creyendo en la bondad de Dios, no pecando por pretender burlarle, sino por debilidad, esta fe nos sea contada por la justicia que no tenemos cuando fallamos, y as&#237; podemos ser hallados limpios ante Dios. Pero como deudores de Dios, debemos esforzarnos en la gracia y en el conocimiento de la naturaleza de Jesucristo, pues Su naturaleza es la naturaleza de la Ley de Dios. De este modo le amamos, y por ello aborrecemos el pecado y luchamos en su contra, buscando agradar al Dios y Padre que con tan grande amor nos am&#243; hasta la muerte, y muerte de cruz. Esta es la gratitud del verdadero hijo de Dios. <\/p>\n<p>Al pueblo de Israel le fue imposible mantener su integridad, por cuanto hab&#237;a echado fuera la Shekinah; a los cristianos de hoy que niegan el pentecost&#233;s les ha sobrevenido lo mismo: han echado fuera la Presencia del Esp&#237;ritu Santo y no les es posible mantener su integridad, siendo arrastrados por la corriente de este mundo, que es la apostas&#237;a. El cristianismo liberal es una forma de humanismo est&#233;ril, al que le sucede como al pueblo de Israel, que no segu&#237;a la ley (que es el Cristo encarnado) por fe; parafraseando las palabras de Pablo en Romanos 9:31-10:4: <\/p>\n<p>&#8220;Pero esos cristianos, que iban tras una ley de gracia, no alcanzaron esa ley. &#191;Por qu&#233;? Porque no iban tras ella por fe, sino en sus esfuerzos carnales. Tropezaron en la piedra de tropiezo, tal como est&#225; escrito: HE AQUI, PONGO EN MI IGLESIA UNA PIEDRA DE TROPIEZO Y ROCA DE ESCANDALO; Y EL QUE CREA EN &#201;L NO SER&#193; AVERGONZADO. Hermanos, el deseo de mi coraz&#243;n y mi oraci&#243;n a Dios por ellos es para su salvaci&#243;n. Porque yo testifico a su favor de que tienen celo de Dios, pero no conforme a un pleno conocimiento. Pues desconociendo la justicia de Dios y procurando establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios. Porque Cristo es el fin de todo esfuerzo humano para justicia a todo aquel que anda en el poder del Esp&#237;ritu.&#8221; <\/p>\n<p>Somos conscientes de que no nos es f&#225;cil, en nuestras humanas fuerzas, de aceptar que debemos imitar tan elevado ejemplo de vida como el que observ&#243; Jes&#250;s; pero es un mandamiento ineludible, si queremos ser hijos de nuestro Padre. Por ello, no nos pongamos la venda sobre los ojos, creyendo que Cristo lo hace ya todo por nosotros, mientras andamos en la carne, si no estamos andando en el Esp&#237;ritu. Y eso, solo es posible entregando nuestra vida por entero al Esp&#237;ritu Santo; es decir, a dejarnos controlar por &#201;l, alcanzando la misma relaci&#243;n que la iglesia apost&#243;lica ten&#237;a con la Persona de Dios manifiesta en la poderosa visitaci&#243;n del Consolador. <\/p>\n<p>LA LEY DE GRACIA ES PARA NO PECAR, Y NO AL REV&#201;S (Ro. 6:14-15), Y SOLO EL ESP&#205;RITU DE GRACIA NOS CAPACITA PARA CUMPLIRLA. Los ap&#243;stoles ya ten&#237;an el Esp&#237;ritu Santo al creer, al recibir la Palabra, y al recibir autoridad sobre los esp&#237;ritus, puesto que ya eran cristianos, o disc&#237;pulos de Cristo; pero fue en Pentecost&#233;s cuando recibieron poder para vivir la vida cristiana y el testimonio a las naciones, cuando fueron bautizados con Esp&#237;ritu Santo y fuego. Y, &#191;d&#243;nde est&#225; el error de los que a&#250;n siendo pentecostales no reciben la visitaci&#243;n del Esp&#237;ritu de Dios en el a&#241;o 2000?. En que no se trata de alcanzar una experiencia crucial, como pueda ser el hecho de hablar lenguas angelicales, sino de hacer de la Presencia de Dios una experiencia cotidiana en la que estar inmerso (bautizado). Lo contrario es religiosidad y misticismo. En Cristo no hay pentecostales, ni no pentecostales, ni denominaciones, sino hijos de Dios nacidos de Su Esp&#237;ritu. <\/p>\n<p>Hermanos, el fin se acelera, pero nosotros tenemos la bendita esperanza del regreso de Jesucristo a buscar a Su Iglesia. No creamos en la pol&#237;tica de hombres religiosos sin poder de Dios que les confirme en sus &#8220;ministerios&#8221;; no nos hagamos como los escribas y fariseos, preparando estrategias seg&#250;n nuestra humana opini&#243;n. Oigamos lo que el Esp&#237;ritu Santo est&#225; hablando a su pueblo, y dejemos que &#201;l haga la obra seg&#250;n su plan soberano expresado por los profetas de las Escrituras. Pueblo de Dios, tan solo debemos arrepentirnos y creer en el evangelio. Y, lo que no debemos hacer, es escribir en la historia las tristes p&#225;ginas de la adecuaci&#243;n teol&#243;gica a una glogalizaci&#243;n que es parte de la estrategia de las tinieblas, y no de Dios, en lugar de evitar que las almas sigan y&#233;ndose al infierno sin tener quien les gu&#237;e a la luz verdadera del Cristo resucitado que nos dio poder para predicar a los muertos y hacer que vivan por medio de Su Palabra. Tomemos por medio de la fe la unci&#243;n del Santo que todo lo puede, para que por medio de ella podamos llevar medicina que sane las heridas del cuerpo y del alma de las personas que viven en un mundo que ya est&#225; agonizante. No creamos en los &#8220;grandes hombres de Dios&#8221;, sino en el Dios grande de los hombres que se atreven a pelear en Su Nombre. Tomemos las riquezas del Reino sempiterno de justicia para hacer las obras que glorifican al Padre de los esp&#237;ritus. No seamos como el hermano mayor del hijo pr&#243;digo, que estando en la casa del Padre de familia nunca tom&#243; lo que era suyo; ni tampoco gastemos en rameras espirituales la herencia del Padre, como hizo el hijo pr&#243;digo, sino salgamos a la calle a predicar Su gloriosa grandeza y Majestad. <\/p>\n<p><<&#8220;El Se&#241;or conoce los razonamientos de los sabios, los cuales son in&#250;tiles.&#8221; As&#237; que nadie se jacte en los hombres, porque todo es vuestro: ya sea Pablo, o Apolos, o Cefas, o el mundo, o la vida, o la muerte, o lo presente, o lo por venir, todo es vuestro, y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios. Que todo hombre nos considere de esta manera: como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, adem&#225;s se requiere de los administradores que cada uno sea hallado fiel. En cuanto a m&#237;, es de poca importancia que yo sea juzgado por vosotros, o por cualquier tribunal humano; de hecho, ni aun yo me juzgo a m&#237; mismo. Porque no estoy consciente de nada en contra m&#237;a; mas no por eso estoy sin culpa, pues el que me juzga es el Se&#241;or. >>(1&#170; Co. 3:20-23, 4:1-4) <\/p>\n<p>Am&#233;n. Todo es nuestro, y los razonamientos de los que se creen grandes te&#243;logos son in&#250;tiles en las cosas de Dios. Ning&#250;n otro texto b&#237;blico puede ser m&#225;s claro en darnos la raz&#243;n a la hora de decir al pueblo de Dios cuanto hasta aqu&#237; se ha dicho. Que el Se&#241;or nos de visi&#243;n verdadera, y el discernimiento del Esp&#237;ritu Santo de los tiempos en que estamos. <\/p>\n<p>e-mail: <span id='eeEncEmail_Rn9slCFUfi'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 116';l[5]=' 101';l[6]=' 110';l[7]=' 46';l[8]=' 108';l[9]=' 101';l[10]=' 116';l[11]=' 114';l[12]=' 105';l[13]=' 97';l[14]=' 64';l[15]=' 97';l[16]=' 105';l[17]=' 114';l[18]=' 114';l[19]=' 97';l[20]=' 99';l[21]=' 108';l[22]=' 97';l[23]=' 97';l[24]='>';l[25]='\"';l[26]=' 116';l[27]=' 101';l[28]=' 110';l[29]=' 46';l[30]=' 108';l[31]=' 101';l[32]=' 116';l[33]=' 114';l[34]=' 105';l[35]=' 97';l[36]=' 64';l[37]=' 97';l[38]=' 105';l[39]=' 114';l[40]=' 114';l[41]=' 97';l[42]=' 99';l[43]=' 108';l[44]=' 97';l[45]=' 97';l[46]=':';l[47]='o';l[48]='t';l[49]='l';l[50]='i';l[51]='a';l[52]='m';l[53]='\"';l[54]='=';l[55]='f';l[56]='e';l[57]='r';l[58]='h';l[59]='a ';l[60]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_Rn9slCFUfi').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script> <\/p>\n<p>&#169; 2000 Angel Alcarria<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>http:\/\/212.73.32.211\/hosting\/00004\/aalcarria\/gracia.htm SOBRE LOS RELIGIOSOS PROTESTANTES Y EVANG&#201;LICOS Me sorprende constatar c&#243;mo el pueblo evang&#233;lico se halla en manos de l&#237;deres que est&#225;n por dise&#241;ar una estrategia educativa, en cuanto al enfoque teol&#243;gico que seg&#250;n ellos habr&#237;a que darle a la hermen&#233;utica, cuando est&#225;n hablando del Nuevo Orden Mundial, sin apercibirse de la realidad de los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/recuperacin-de-la-verdadera-gracia-en-la-iglesia-de-los-ltimos-tiempos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abRECUPERACI&#211;N DE LA VERDADERA GRACIA EN LA IGLESIA DE LOS &#218;LTIMOS TIEMPOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5079","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5079","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5079"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5079\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5079"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5079"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5079"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}