{"id":5098,"date":"2016-02-08T19:06:29","date_gmt":"2016-02-09T00:06:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/manifestacin-de-amor-xii\/"},"modified":"2016-02-08T19:06:29","modified_gmt":"2016-02-09T00:06:29","slug":"manifestacin-de-amor-xii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/manifestacin-de-amor-xii\/","title":{"rendered":"Manifestaci&#243;n de Amor XII"},"content":{"rendered":"<div>&#8220;Este es mi Hijo amado; a &#233;l o&#237;d&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Tenemos un tesoro maravilloso en nuestras manos,<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">el cual reci&#233;n empezamos a descubrir&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Se nos ha dado la bendici&#243;n de poder participar de la eterna comuni&#243;n que existe entre el Padre, el Hijo y el Esp&#237;ritu Santo&#8221;<\/p>\n<p>&#191;Hace cuanto tiempo el Se&#241;or te llam&#243;? <\/p>\n<p>&#191;Cu&#225;nto conoces al Se&#241;or desde entonces?<\/p>\n<p>Formulamos las preguntas anteriores porque sin duda nos dan un panorama de lo que realmente es nuestra vida cristiana, independiente del tiempo y el lugar donde el Se&#241;or nos ha llamado.<\/p>\n<p>El haber conocido al Se&#241;or y estar conoci&#233;ndole no es un proceso est&#225;tico que alguna vez nos paso, sino m&#225;s bien tiene que ver con toda la vida. Eso abre las puertas para que nos cuestionemos sobre porqu&#233; nuestra vida cristiana raya en lo religioso y rutinario muchas veces.<\/p>\n<p>&#191;Cu&#225;nto conocemos a nuestro Se&#241;or?<\/p>\n<p>En un momento de la vida de Jes&#250;s acontece un hecho conocido como la transfiguraci&#243;n. Ese d&#237;a Jes&#250;s se apart&#243; con  Pedro, Juan y Jacobo. En el momento menos esperado, el velo de la humanidad se abri&#243; y Jes&#250;s se mostr&#243; como realmente era, su rostro tom&#243; un brillo sin igual y sus vestiduras se transformaron en un blanco resplandeciente. En ese momento trat&#243; algunos asuntos relacionados con su pronta partida al Padre con Mois&#233;s y El&#237;as. Lo particular de este momento es que se nos revela la eternidad del Hijo, la trascendencia en el tiempo. <\/p>\n<p>En un momento Pedro empieza a balbucear frente a este gran momento y  Dios habla desde la realidad celestial:<\/p>\n<p>&#8220;Este es mi Hijo amado; a &#233;l o&#237;d&#8221;. Lucas 9:35<\/p>\n<p>Qu&#233; impresi&#243;n deben haber tenido esos hombres cuando el Jes&#250;s humano al cual conoc&#237;an les mostr&#243; algo de su gloria, es m&#225;s, cuando escucharon resonar la voz del Dios todopoderoso declar&#225;ndolo como su Hijo amado y la orden de a El o&#237;d.<\/p>\n<p>El ap&#243;stol Juan debe haber quedado marcado en este episodio para despu&#233;s escribir el evangelio del San Juan, el cual revela las profundidades de aquella relaci&#243;n entre el Padre y el Hijo.<\/p>\n<p>El evangelio de San Juan nos declara que Jes&#250;s es eterno, y que vive en el Padre y el Padre en El. Nos declara que Jes&#250;s hace la voluntad del Padre y el Padre se regocija en El. Tambi&#233;n se nos declara que el  Padre ama a Jes&#250;s y el Hijo le responde de la misma forma. Toda esta relaci&#243;n es eterna, permanente y nunca acaba. <\/p>\n<p>&#8220;A Dios nadie lo ha visto jam&#225;s; el unig&#233;nito Hijo, que est&#225; en el seno del Padre, &#233;l lo ha dado a conocer&#8221; (San Juan. 1:18).<\/p>\n<p>El ap&#243;stol Juan escribe que el unig&#233;nito Hijo est&#225; en el seno del Padre  a&#241;os despu&#233;s que Jes&#250;s hab&#237;a ascendido al los cielos. <\/p>\n<p>&#161;Nos habla en tiempo presente&#161;  &#161;Qu&#233; hermoso!<\/p>\n<p>Jes&#250;s en el coraz&#243;n de Dios, en su seno, cu&#225;nto amor, cu&#225;nta dicha.  El Hijo, el que alguna vez exclam&#243;:  Eloi, Eloi, &#191;lama sabactani? (Dios m&#237;o, Dios m&#237;o &#191;porqu&#233; me has abandonado?). Ahora, y por la eternidad, en la realidad celestial se encuentra en el seno de su Padre.<\/p>\n<p>El padre engendra desde toda la eternidad a su Hijo, igual a s&#237; mismo. &#8220;El verbo estaba con Dios, y el verbo era Dios&#8221; &#8211; en uno y mismo acto, en una y misma naturaleza&#8230; El padre contin&#250;a engendrando a su Hijo de la eternidad y no de otra forma&#8230;.El Padre engendra a su Hijo sin cesar, y afirmo adem&#225;s: me engendra como Hijo suyo y como el mismo Hijo. Y digo todav&#237;a m&#225;s: me engendra no s&#243;lo como hijo suyo; me engendra como &#233;l mismo, y &#233;l mismo como yo, y yo como su ser y su naturaleza. En lo m&#225;s profundo de mi ser yo procedo del Esp&#237;ritu Santo; s&#243;lo existe una vida y un ser. Todo lo que Dios hace es uno; por esta raz&#243;n me engendra como a su propio Hijo, sin diferencia alguna.<\/p>\n<p>Mi padre carnal no es realmente mi padre, sino s&#243;lo con una peque&#241;a parte de su naturaleza, y yo existo separado de &#233;l: &#233;l puede estar muerto y yo seguir viviendo. Por esta raz&#243;n el Padre celestial es en realidad mi Padre. Yo soy hijo suyo, y todo lo que tengo viene de &#233;l, y yo soy el mismo hijo y no otro. Porque el Padre realiza s&#243;lo una obra, en consecuencia &#233;l me engendra como su hijo unig&#233;nito, sin diferencia alguna. (Maestro Eckhart)<\/p>\n<p>Si por alg&#250;n momento nos dej&#225;ramos de desconcentrar y dar importancia suprema a los regalos que Dios nos ha dado, y nos dedic&#225;ramos a conocer a Cristo, quedar&#237;amos extasiados con la realidad divina, la cual, por medio del Esp&#237;ritu Santo nos hace conocer los misterios y la relaci&#243;n eterna de Cristo y el Padre. Si bien la salvaci&#243;n es importante porque cambi&#243; nuestro destino, lo  m&#225;s eterno y glorioso es que pasamos a ser parte de Cristo, cada uno de nosotros, los que alguna vez Dios llam&#243; a su reino. Tenemos la oportunidad gloriosa y muy poco explorada de experimentar estar en el seno del Padre, conocer a Cristo, conocer al Esp&#237;ritu Santo, el experimentar momentos en que el velo se corre y vemos cual &#237;nfima, pasajera y vol&#225;til es la realidad humana y cual gloriosa, pura y santa es la realidad celestial.<\/p>\n<p>Cuando meditamos y nos introducimos en lo anterior caemos postrados por el amor de Dios. El c&#243;mo se propuso con nosotros tener eterna comuni&#243;n, pudiendo ser de cualquier otra forma, Dios, el que imparte vida a todo ser, nos llam&#243; para estar con &#201;l eternamente.<\/p>\n<p>&#161;Qu&#233; gloria!.  Qu&#233; inexplicable se hace seguir escribiendo.<\/p>\n<p>&#8220;El nacimiento espiritual que tiene lugar en m&#237; es uno con aquel por el que el Padre engendra al Hijo. La alegr&#237;a y el placer supremo que Dios me puede conceder es que quiere engendrarme eternamente como hijo suyo. La obra que m&#225;s complace a Dios es engendrar a su Hijo en ti&#8221; (Angel Silesio)<\/p>\n<p>El evangelio de San Juan, como tambi&#233;n la carta a los Filipenses nos relata que en la eternidad Jes&#250;s era el verbo de Dios, pero tom&#243; forma de hombre, se hizo carne para cumplir el mandato del Padre.<\/p>\n<p>En la eternidad  Jes&#250;s es eterno, para estar entre nosotros toma forma de hombre y el verbo de Dios vuelve al padre en forma de hombre.<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; me est&#225;n diciendo?<\/p>\n<p>El verbo, el eterno, el Hijo, vuelve al padre en forma de hombre, glorificado por siempre como primicia de la nueva creaci&#243;n restaurada y sin pecado. Todos los hombres y mujeres representados en Cristo, escondidos en El con la oportunidad gloriosa de tener comuni&#243;n con el Padre, con Cristo y a trav&#233;s del Esp&#237;ritu Santo.<\/p>\n<p>Hermano, hermana, &#191;Has descubierto este maravilloso tesoro?<\/p>\n<p>Este tesoro esta escondido como nos relata la par&#225;bola en San Mateo 13:44. El hombre anda por el campo y encuentra aquello que puede cambiar su existencia y no esta visible, el hombre no lo busc&#243;, ni estaba a pedir de boca, estaba escondido y lo encontr&#243;, pero no bastaba con esta experiencia, tuvo que vender todo lo que tiene para empezar a experimentar las riquezas de este tesoro y el cambio maravilloso de este descubrimiento. &#161;Hay que dejarlo todo!<\/p>\n<p>Parece tan simple, pero la demanda del Se&#241;or choca con una generaci&#243;n que tiene toda su vida proyectada y afincada en este mundo, navegando en la comodidad del presente siglo donde todo nos aleja del guardar tiempo para el Se&#241;or y su obra.<\/p>\n<p>Es por eso que el experimentar al Se&#241;or como lo estamos describiendo se ve como algo incre&#237;ble.<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; es el evangelio para nosotros?<\/p>\n<p>Para cuantos el evangelio s&#243;lo es un salvavidas del infierno por a&#241;os y a&#241;os, una manda por alg&#250;n favor concedido, un eterno caminar entre actividades y actividades o una terapia que los libr&#243; de alg&#250;n vicio o conflicto diverso. <\/p>\n<p>Para cuantos el evangelio es un escudo de defensa para enfrentar este mundo hostil, mientras esperamos el cielo que tarda en llegar para ser arrebatados y disfrutar de los placeres del cielo.<\/p>\n<p>Para cuantos el evangelio es un eterno subir y bajar , cuyo  autoestima se basa en los cargos religiosos que otorgan poder al que muchas veces nunca ha tenido nada.<\/p>\n<p>Para cuantos el evangelio tiene al hombre como el centro inamovible y donde Dios est&#225; al servicio de su causa.<\/p>\n<p>&#161;Cu&#225;nta frustraci&#243;n&#161; &#161;Cu&#225;nta apariencia&#161;<\/p>\n<p>Cuantos hemos encontrado nuestro tesoro, a Cristo, pero no hemos querido dejar todo para poder experimentar aquello que hace olvidar cualquier realidad pasada.<\/p>\n<p>Cuantos ha recibido revelaci&#243;n de la palabra, sin embargo, esto mas que llevarlos a Cristo, han acentuado los revanchismos, las divisiones, el creerse mayor, el desprecio hacia otros hermanos y la apat&#237;a por los perdidos. Para que mencionar la apropiaci&#243;n y manipulaci&#243;n de lo que pertenece s&#243;lo a Cristo: Su Iglesia<\/p>\n<p>Cuantos hemos recibido el Esp&#237;ritu Santo y nos hemos divertido con los dones, las lenguas y las grandes manifestaciones pero hemos olvidado lo fundamental:<\/p>\n<p>&#8220;Pues no hab&#233;is recibido el esp&#237;ritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que hab&#233;is recibido el esp&#237;ritu de adopci&#243;n, por el cual clamamos: &#161;Abba, Padre&#161;.<\/p>\n<p>El Esp&#237;ritu mismo da testimonio a nuestro esp&#237;ritu, de que somos hijos de Dios&#8221;  Romanos 8:15-16<\/p>\n<p>&#161;Abba Padre&#161; <\/p>\n<p>&#161;Conocer al Padre! <\/p>\n<p>&#161;Conocer a Cristo! <\/p>\n<p>&#161;Conocer al Esp&#237;ritu Santo!<\/p>\n<p>Aquel Esp&#237;ritu vino para llevarnos y guiarnos al seno del Padre, a aquella realidad y vivencia &#250;nica en la vida, la cual ninguna religi&#243;n puede imitar.<\/p>\n<p>Es tiempo de escuchar la sentencia de Dios:<\/p>\n<p>&#8220;Este es mi Hijo amado; a &#233;l o&#237;d&#8221;<\/p>\n<p>Si el Se&#241;or no viene por su Iglesia antes, nos moriremos, y puede ser la desgracia m&#225;s grande: Haber tenido la oportunidad de experimentar a Cristo, de experimentar la vida divina invadiendo nuestro ser y no ser sensibles al Se&#241;or y ser salvos como por fuego.<\/p>\n<p>&#191;Qui&#233;n estuvo en el secreto del Se&#241;or, y vio, <\/p>\n<p>y  oy&#243; su palabra?<\/p>\n<p>&#191;Qui&#233;n estuvo atento a su palabra y la oy&#243;?                    Jerem&#237;as 23:18<\/p>\n<p>Reaccionemos al Se&#241;or en este tiempo, entremos a su lugar secreto para escuchar su dulce voz <\/p>\n<p>&#191;A cuantos de los que leemos estas l&#237;neas se nos ha revelado el eterno, el verbo de vida?<\/p>\n<p>La eterna comuni&#243;n a la que somos invitados hay que buscarla para encontrarla, pues no est&#225; no oferta.<\/p>\n<p>El Se&#241;or nos dice: <\/p>\n<p>Yo soy la imagen del Dios invisible,<\/p>\n<p>El primog&#233;nito de toda la creaci&#243;n.<\/p>\n<p>Porque en mi fueron creadas todas las cosas,<\/p>\n<p>Las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, <\/p>\n<p>visibles e invisibles;<\/p>\n<p>Sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; <\/p>\n<p>todo fue creado por medio m&#237; y para m&#237;.<\/p>\n<p>Yo soy antes de todas las cosas, y todas las cosas en m&#237; subsisten; <\/p>\n<p>Yo soy la cabeza del cuerpo que es la Iglesia, <\/p>\n<p>yo soy el principio, el primog&#233;nito de entre los muertos, <\/p>\n<p>para que en todo tenga la preeminencia;<\/p>\n<p>Por cuanto agrad&#243; a mi Padre que<\/p>\n<p>En m&#237; habitase toda plenitud,<\/p>\n<p>Y por medio de mi reconciliar todas las cosas, <\/p>\n<p>as&#237; las que est&#225;n en la tierra como las que est&#225;n en los cielos, <\/p>\n<p>haciendo las paz mediante mi sangre en la cruz. <\/p>\n<p>Colosenses 1:15-20<\/p>\n<p>__________________________________________________________<\/p>\n<p>Comunidades Cristianas Enero 2003<br \/>\n<a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.comunidadescristianas.cl\">http:\/\/www.comunidadescristianas.cl<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Este es mi Hijo amado; a &#233;l o&#237;d&#8221; &#8220;Tenemos un tesoro maravilloso en nuestras manos, el cual reci&#233;n empezamos a descubrir&#8221; &#8220;Se nos ha dado la bendici&#243;n de poder participar de la eterna comuni&#243;n que existe entre el Padre, el Hijo y el Esp&#237;ritu Santo&#8221; &#191;Hace cuanto tiempo el Se&#241;or te llam&#243;? &#191;Cu&#225;nto conoces al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/manifestacin-de-amor-xii\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abManifestaci&#243;n de Amor XII\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5098","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5098","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5098"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5098\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5098"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5098"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5098"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}