{"id":5130,"date":"2016-02-08T19:06:44","date_gmt":"2016-02-09T00:06:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/entre-la-espada-y-la-pared\/"},"modified":"2016-02-08T19:06:44","modified_gmt":"2016-02-09T00:06:44","slug":"entre-la-espada-y-la-pared","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/entre-la-espada-y-la-pared\/","title":{"rendered":"Entre la espada y la pared"},"content":{"rendered":"<div>La notificaci&#243;n del embargo lleg&#243; cuando menos lo esperaba, Fue una tarde de viernes. Estaba tan ocupado en pensar c&#243;mo salvar el matrimonio, que no esperaba un fallo tan r&#225;pido de la justicia.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">El puerto de Valpara&#237;so, en Chile, suele ser agitado en algunos per&#237;odos del a&#241;o. Y as&#237;, como el mar turbulento, estaban sus pensamientos. Si su esposa regresaba, despu&#233;s de lo que crey&#243; era un disgusto pasajero, y se encontraba con que no hab&#237;a ninguno de los enseres en la casa, las cosas se pondr&#237;an a otro precio Todo ir&#237;a a parar en manos de los acreedores.<\/p>\n<p>En momentos as&#237;, hasta los amigos se alejan. Nadie quiere tener tratos con perdedores. Aunque parezca duro admitirlo, es as&#237;. La mayor&#237;a, sino todos, se apartan y jam&#225;s cumplen la consabida promesa de &#8220;Te llamar&#233; en cuanto pueda &#191;De acuerdo?&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;&#191;Qu&#233; hacer?&#8221;. Esa pregunta se la hizo una y otra vez, Nada parec&#237;a tener sentido. Las puertas estaban cerradas. No hab&#237;a una salida aparente.<\/p>\n<p>Y ahora&#8230; &#191;Qu&#233; hacer?<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; hacer cuando nos encontramos contra la espada y la pared? &#191;C&#243;mo actuar cuando detr&#225;s est&#225;n los enemigos que vienen con malas intenciones, y delante s&#243;lo hay un extenso mar?&#191;Qu&#233; pensar cuando no hay escapatoria?<\/p>\n<p>&#8220;Los egipcios con todo su ej&#233;rcito, con carros y caballer&#237;a, salieron a perseguir a los israelitas, y los alcanzaron a la orilla del mar, junto a Pi-hahirot y frente a Baal-sef&#243;n, donde estaban acampados. Cuando los israelitas se dieron cuenta de que el fara&#243;n y los egipcios se acercaban, tuvieron mucho miedo y pidieron ayuda al Se&#241;or&#8221;(&#201;xodo 14: 9, 10. versi&#243;n Popular &#8220;Dios Habla Hoy&#8221;).<\/p>\n<p>&#161;Ah&#237; est&#225; el secreto!&#8230; Pedir ayuda a Dios. <\/p>\n<p>Cuando lo hacemos, se expresan tres cosas. La primera, reconocemos nuestra incapacidad para resolver las dificultades con nuestros m&#233;todos y estrategias. Admitimos las limitaciones que nos asisten. Segundo, asumimos la necesidad de que alguien con un poder Superior, Dios, intervenga en procura de socorrernos. Generalmente estamos acostumbrados a resolver los problemas a nuestra manera, fundamentados en las capacidades que consideramos tener, y excluimos a Dios de nuestra existencia. Esa ha sido la causa del fracaso del hombre. Y en tercera instancia, lo que hacemos es reconocer el poder y soberan&#237;a de Dios. Que para &#201;l nada hay imposible. Que todo lo puede.<\/p>\n<p>Esta experiencia por la que atravesaron los israelitas cuando hu&#237;an de Egipto y eran seguidos de cerca por las tropas del fara&#243;n, arroja adem&#225;s otras lecciones de suma importancia para nuestra vida pr&#225;ctica hoy.<\/p>\n<p>Quien tiene fe, guarda la calma<\/p>\n<p>Presa de la desesperaci&#243;n, los israelitas se amotinaron y hasta desconfiaron del poder de Dios. Pero Mois&#233;s sali&#243; al paso y corrobor&#243; algo que usted y yo debemos tener claro: Quien tiene fe guarda la calma en medio de las crisis: &#8220;Pero Mois&#233;s contest&#243;: &#8211;No tengan miedo. Mant&#233;ngase firmes y f&#237;jense en lo que el Se&#241;or va a hacer hoy a los egipcios que ven. Ustedes no se preocupen. Que el Se&#241;or va a pelear por ustedes&#8221;(vv.13,14).<\/p>\n<p>Una caracter&#237;stica del cristiano debe ser su dependencia absoluta de Dios, guardando la serenidad por encima de las circunstancias. De esa manera tendremos mayor claridad para pensar. De paso, evitar&#237;amos los errores comunes cuando actuamos con rapidez, movidos por las emociones, sin medir las consecuencias.<\/p>\n<p>Si confiamos, Dios toma el control<\/p>\n<p>Es probable que el problema que enfrenta le tiene al borde de la desesperaci&#243;n. Todo lo que ha intentado, sali&#243; mal. Como si se tratara de un experimentado ajedrecista, sabe que cualquiera que fuera la jugada, terminar&#225; en jaque mate. En condiciones as&#237;, la derrota es inevitable. Sin embargo&#8230; &#161;No todo est&#225; perdido!. Si recurrimos al Se&#241;or, las cosas pueden cambiar. Si imploramos a Dios por la resoluci&#243;n de nuestros conflictos, &#201;l toma control de todo, por dif&#237;cil que parezca el asunto.<\/p>\n<p>&#8220;Mois&#233;s extendi&#243; su brazo sobre el mar, y el Se&#241;or envi&#243; un fuerte viento del este que sopl&#243; durante toda la noche y parti&#243; el mar en dos. As&#237; el Se&#241;or convirti&#243; el mar en tierra seca, y por tierra seca lo cruzaron los israelitas, entre dos murallas de agua, una a la derecha y otra a la izquierda&#8221;(vv.21, 22).<\/p>\n<p>Nuestro amado Dios obra maravillas, aun cuando las condiciones indican que es poco previsible. Ese hecho se repite una y otra vez en la Biblia. Nuestro Se&#241;or viene en ayuda cuando todo alrededor se puebla de densos nubarrones. &#201;l responde. No estamos solos.<\/p>\n<p>Probablemente le falta algo&#8230;<\/p>\n<p>&#8230;S&#237;, quiz&#225; no ha recibido al Se&#241;or Jesucristo como su &#250;nico y suficiente Salvador. Es f&#225;cil. S&#243;lo basta que haga una sencilla oraci&#243;n, all&#237; frente al computador. D&#237;gale: &#8220;Se&#241;or Jesucristo, reconozco que he pecado, que en la cruz moriste por todos mis errores presentes y pasados y me ofreces comenzar una nueva vida. Entra en mi coraz&#243;n y haz de mi la persona que t&#250; quieres que yo sea. Gracias. Am&#233;n&#8221;.<\/p>\n<p>Si hizo la oraci&#243;n, lo felicito. Su vida no ser&#225; la misma desde hoy. Ahora le aconsejo que asuma dos h&#225;bitos en su vida diaria. La oraci&#243;n y la lectura progresiva de la Biblia. Puede ser unos cuantos vers&#237;culos por vez. Luego ir&#225; aumentando.<\/p>\n<p>Tambi&#233;n le sugiero que se acerque a la congregaci&#243;n cristiana m&#225;s pr&#243;xima a su residencia. D&#237;gale al pastor la decisi&#243;n que hizo por Jesucristo. Si tiene alguna inquietud, sugerencia o quiz&#225; duda, escr&#237;bame, por favor:<\/p>\n<p>Ps. Fernando Alexis Jim&#233;nez<\/p>\n<p>Correo electr&#243;nico: <span id='eeEncEmail_8u2Nqy02PC'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 114';l[9]=' 111';l[10]=' 100';l[11]=' 97';l[12]=' 114';l[13]=' 111';l[14]=' 100';l[15]=' 97';l[16]=' 64';l[17]=' 111';l[18]=' 100';l[19]=' 110';l[20]=' 97';l[21]=' 110';l[22]=' 114';l[23]=' 101';l[24]=' 102';l[25]='>';l[26]='\"';l[27]=' 109';l[28]=' 111';l[29]=' 99';l[30]=' 46';l[31]=' 114';l[32]=' 111';l[33]=' 100';l[34]=' 97';l[35]=' 114';l[36]=' 111';l[37]=' 100';l[38]=' 97';l[39]=' 64';l[40]=' 111';l[41]=' 100';l[42]=' 110';l[43]=' 97';l[44]=' 110';l[45]=' 114';l[46]=' 101';l[47]=' 102';l[48]=':';l[49]='o';l[50]='t';l[51]='l';l[52]='i';l[53]='a';l[54]='m';l[55]='\"';l[56]='=';l[57]='f';l[58]='e';l[59]='r';l[60]='h';l[61]='a ';l[62]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_8u2Nqy02PC').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/p>\n<p>P&#225;gina en Internet: <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra\">[url=http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra]http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra<\/a>[\/url]<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La notificaci&#243;n del embargo lleg&#243; cuando menos lo esperaba, Fue una tarde de viernes. 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