{"id":5139,"date":"2016-02-08T19:06:49","date_gmt":"2016-02-09T00:06:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-tiempos-del-fin\/"},"modified":"2016-02-08T19:06:49","modified_gmt":"2016-02-09T00:06:49","slug":"los-tiempos-del-fin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-tiempos-del-fin\/","title":{"rendered":"LOS TIEMPOS DEL FIN"},"content":{"rendered":"<div>Mat. 24:3-14 Y estando &#233;l sentado en el monte de los Olivos, los disc&#237;pulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, &#191;cu&#225;ndo ser&#225;n estas cosas, y qu&#233; se&#241;al habr&#225; de tu venida, y del fin del siglo? 4Respondiendo Jes&#250;s, les dijo: Mirad que nadie os enga&#241;e. 5Porque vendr&#225;n muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos enga&#241;ar&#225;n. 6Y oir&#233;is de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turb&#233;is, porque es necesario que todo esto acontezca; pero a&#250;n no es el fin. 7Porque se levantar&#225; naci&#243;n contra naci&#243;n, y reino contra reino; y habr&#225; pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. 8Y todo esto ser&#225; principio de dolores.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">9Entonces os entregar&#225;n a tribulaci&#243;n, y os matar&#225;n, y ser&#233;is aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. 10Muchos tropezar&#225;n entonces, y se entregar&#225;n unos a otros, y unos a otros se aborrecer&#225;n. 11Y muchos falsos profetas se levantar&#225;n, y enga&#241;ar&#225;n a muchos; 12y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriar&#225;. 13Mas el que persevere hasta el fin, &#233;ste ser&#225; salvo. 14Y ser&#225; predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendr&#225; el fin.<\/p>\n<p>1Tes. 5:1-8 Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no ten&#233;is necesidad, hermanos, de que yo os escriba. 2Porque vosotros sab&#233;is perfectamente que el d&#237;a del Se&#241;or vendr&#225; as&#237; como ladr&#243;n en la noche; 3que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendr&#225; sobre ellos destrucci&#243;n repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escapar&#225;n. 4Mas vosotros, hermanos, no est&#225;is en tinieblas, para que aquel d&#237;a os sorprenda como ladr&#243;n. 5Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del d&#237;a; no somos de la noche ni de las tinieblas. 6Por tanto, no durmamos como los dem&#225;s, sino velemos y seamos sobrios. 7Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan. 8Pero nosotros, que somos del d&#237;a, seamos sobrios, habi&#233;ndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvaci&#243;n como yelmo. Dios no nos ha puesto para ira, sino para alcanzar salvaci&#243;n por medio de nuestro Se&#241;or Jesucristo, 10quien muri&#243; por nosotros para que ya sea que vigilemos, o que durmamos, vivamos juntamente con &#233;l. 11Por lo cual, animaos unos a otros y edificaos unos a otros, as&#237; como lo est&#225;is haciendo.<\/p>\n<p>1Tes. 5:1-11 En cuanto a las fechas y los tiempos, hermanos, no necesitan que les escribamos. 2Ustedes saben muy bien que el d&#237;a del regreso del Se&#241;or llegar&#225; cuando menos se lo espere, como un ladr&#243;n que llega de noche. 3Cuando la gente diga: &#8220;Todo est&#225; en paz y tranquilo&#8221;, entonces vendr&#225; de repente sobre ellos la destrucci&#243;n, como le vienen los dolores de parto a una mujer que est&#225; encinta; y no podr&#225;n escapar. 4Pero ustedes, hermanos, no est&#225;n en la oscuridad, para que el d&#237;a del regreso del Se&#241;or los sorprenda como un ladr&#243;n. 5Todos ustedes son de la luz y del d&#237;a. No somos de la noche ni de la oscuridad; 6por eso no debemos dormir como los otros, sino mantenernos despiertos y en nuestro sano juicio. 7Los que duermen, duermen de noche, y los que se emborrachan, se emborrachan de noche; 8pero nosotros, que somos del d&#237;a, debemos estar siempre en nuestro sano juicio. Debemos protegernos, como con una coraza, con la fe y el amor, y cubrirnos, como con un casco, con la esperanza de la salvaci&#243;n. 9Porque Dios no nos destin&#243; a recibir el castigo, sino a alcanzar la salvaci&#243;n por medio de nuestro Se&#241;or Jesucristo. 10Jesucristo muri&#243; por nosotros, para que, ya sea que sigamos despiertos o que nos durmamos con el sue&#241;o de la muerte, vivamos juntamente con &#233;l. 11Por eso, an&#237;mense y fortal&#233;zcanse unos a otros, tal como ya lo est&#225;n haciendo. (D&#180;s Habla Hoy)<\/p>\n<p>ABOMINACI&#211;N DESOLADORA<\/p>\n<p>Dn. 11:31 Se levantar&#225;n sus tropas, que profanar&#225;n el santuario y la fortaleza, quitar&#225;n el sacrificio continuo y pondr&#225;n la abominaci&#243;n desoladora.<\/p>\n<p>Mt. 24:15-22 Por tanto, cuando ve&#225;is en el Lugar santo la abominaci&#243;n desoladora de la que habl&#243; el profeta Daniel&#8212;el que lee, entienda&#8212;, 16entonces los que est&#233;n en Judea, huyan a los montes. 17El que est&#233; en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; 18y el que est&#233; en el campo, no vuelva atr&#225;s para tomar su capa. 19Pero &#161;ay de las que est&#233;n encinta y de las que cr&#237;en en aquellos d&#237;as! 20Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en s&#225;bado, 21porque habr&#225; entonces gran tribulaci&#243;n, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habr&#225;. 22Y si aquellos d&#237;as no fueran acortados, nadie ser&#237;a salvo; pero por causa de los escogidos, aquellos d&#237;as ser&#225;n acortados.<\/p>\n<p>2Tes. 2:1-4 Con respecto a la venida de nuestro Se&#241;or Jesucristo y nuestra reuni&#243;n con &#233;l, os rogamos, hermanos, 2que no os dej&#233;is mover f&#225;cilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturb&#233;is, ni por esp&#237;ritu ni por palabra ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el d&#237;a del Se&#241;or est&#225; cerca. Ha llegado (traducci&#243;n mas certera del original griego) 3&#161;Nadie os enga&#241;e de ninguna manera!, Pues no vendr&#225; sin que antes venga la apostas&#237;a y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdici&#243;n, 4el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto, que se sienta en el templo de Dios como Dios, haci&#233;ndose pasar por Dios.<\/p>\n<p>LOS SELLOS<\/p>\n<p>Ap. 6:1-11 1Entonces vi que el Cordero abri&#243; uno de los sellos, y o&#237; a uno de los cuatro seres vivientes decir con una voz como de trueno: &#171;&#161;Ven!&#187;.<\/p>\n<p>2Mir&#233;, y vi un caballo blanco. El que lo montaba ten&#237;a un arco y le fue dada una corona, y sali&#243; venciendo y para vencer.<\/p>\n<p>3Cuando abri&#243; el segundo sello, o&#237; al segundo ser viviente, que dec&#237;a: &#171;&#161;Ven!&#187;.<\/p>\n<p>4Sali&#243; otro caballo, de color rojizo. Al que lo montaba le fue dado poder para quitar la paz de la tierra y hacer que se mataran unos a otros. Y se le dio una espada muy grande.<\/p>\n<p>5Cuando abri&#243; el tercer sello, o&#237; al tercer ser viviente, que dec&#237;a: &#171;&#161;Ven!&#187;.<\/p>\n<p>Mir&#233;, y vi un caballo negro. El que lo montaba ten&#237;a una balanza en la mano. 6Y o&#237; una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que dec&#237;a: &#171;Dos libras de trigo por un denario y seis libras de cebada por un denario, pero no da&#241;es el aceite ni el vino&#187;.<\/p>\n<p>7Cuando abri&#243; el cuarto sello, o&#237; la voz del cuarto ser viviente que dec&#237;a: &#171;&#161;Ven!&#187;.<\/p>\n<p>8Mir&#233;, y vi un caballo amarillo. El que lo montaba ten&#237;a por nombre Muerte, y el Hades lo segu&#237;a: y les fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad y con las fieras de la tierra.<\/p>\n<p>9Cuando abri&#243; el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que hab&#237;an muerto por causa de la palabra de Dios y del testimonio que ten&#237;an. 10Clamaban a gran voz, diciendo: &#171;&#191;Hasta cu&#225;ndo Se&#241;or, santo y verdadero, vas a tardar en juzgar y vengar nuestra sangre de los que habitan sobre la tierra?&#187;., 11Entonces se les dio vestiduras blancas y se les dijo que descansaran todav&#237;a un poco de tiempo, hasta que se completara el n&#250;mero de sus consiervos y sus hermanos que tambi&#233;n hab&#237;an de ser muertos como ellos.<\/p>\n<p>LOS &#218;LTIMOS TIEMPOS O TIEMPOS DEL FIN &#161;ESTOS TIEMPOS!<\/p>\n<p>BURLADORES:<\/p>\n<p>2Pe. 3:3-4 sabiendo primero esto, que en los postreros d&#237;as vendr&#225;n burladores, andando seg&#250;n sus propias concupiscencias, 4y diciendo: &#191;D&#243;nde est&#225; la promesa de su advenimiento? Porque desde el d&#237;a en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen as&#237; como desde el principio de la creaci&#243;n<\/p>\n<p>Jd. 17-19 Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los ap&#243;stoles de nuestro Se&#241;or Jesucristo; 18los que os dec&#237;an: En el postrer tiempo habr&#225; burladores, que andar&#225;n seg&#250;n sus malvados deseos. 19Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Esp&#237;ritu.<\/p>\n<p>MURMURADORES:<\/p>\n<p>Jd.11-16 &#161;Ay de ellos! Porque han seguido el camino de Ca&#237;n, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicci&#243;n de Cor&#233;. 12Estos son manchas en vuestros &#225;gapes, que comiendo imp&#250;dicamente con vosotros se apacientan a s&#237; mismos; nubes sin agua, llevadas de ac&#225; para all&#225; por los vientos; &#225;rboles oto&#241;ales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados; 13fieras ondas del mar, que espuman su propia verg&#252;enza; estrellas errantes, para las cuales est&#225; reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.<\/p>\n<p>14De &#233;stos tambi&#233;n profetiz&#243; Enoc, s&#233;ptimo desde Ad&#225;n, diciendo: He aqu&#237;, vino el Se&#241;or con sus santas decenas de millares, 15para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los imp&#237;os de todas sus obras imp&#237;as que han hecho imp&#237;amente, y de todas las cosas duras que los pecadores imp&#237;os han hablado contra &#233;l. 16Estos son murmuradores, querellosos, que andan seg&#250;n sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho.<\/p>\n<p>FALSOS PROFETAS<\/p>\n<p>Mt. 7:15-23 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16Por sus frutos los conocer&#233;is. &#191;Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 17As&#237;, todo buen &#225;rbol da buenos frutos, pero el &#225;rbol malo da frutos malos. 18No puede el buen &#225;rbol dar malos frutos, ni el &#225;rbol malo dar frutos buenos. 19Todo &#225;rbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. 20As&#237; que, por sus frutos los conocer&#233;is. 21No todo el que me dice: Se&#241;or, Se&#241;or, entrar&#225; en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que est&#225; en los cielos. 22Muchos me dir&#225;n en aquel d&#237;a: Se&#241;or, Se&#241;or, &#191;no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23Y entonces les declarar&#233;: Nunca os conoc&#237;; apartaos de m&#237;, hacedores de maldad.<\/p>\n<p>APOSTAS&#205;A<\/p>\n<p>1Tm. 4:1 Pero el Esp&#237;ritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatar&#225;n de la fe, escuchando a esp&#237;ritus enga&#241;adores y a doctrinas de demonios&#8230;<\/p>\n<p>CONCLUSI&#211;N<\/p>\n<p>Mt. 12:30-32 El que no es conmigo, contra m&#237; es; y el que conmigo no recoge, desparrama. 31Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia ser&#225; perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Esp&#237;ritu no les ser&#225; perdonada. 32A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le ser&#225; perdonado; pero al que hable contra el Esp&#237;ritu Santo, no le ser&#225; perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.<\/p>\n<p>. \u00abEl que no est&#225; de mi parte, est&#225; contra m&#237;; y el que conmigo no recoge, esparce. Por eso les digo que a todos se les podr&#225; perdonar todo pecado y toda blasfemia, pero la blasfemia contra el Esp&#237;ritu no se le perdonar&#225; a nadie. A cualquiera que pronuncie alguna palabra contra el Hijo del hombre se le perdonar&#225;, pero el que hable contra el Esp&#237;ritu Santo no tendr&#225; perd&#243;n ni en este mundo ni en el venidero&#8221; NIV<\/p>\n<p>&#191;Cu&#225;l es la blasfemia contra el Esp&#237;ritu Santo? Yo creo que es atribuir al E. S. Acciones que no le pertenecen y atribuir acciones del E. S. A otras personas o entidades, es una apreciaci&#243;n personal. <\/p>\n<p>29\/07\/2001<br \/>\nPor Ra&#250;l Horcada.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mat. 24:3-14 Y estando &#233;l sentado en el monte de los Olivos, los disc&#237;pulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, &#191;cu&#225;ndo ser&#225;n estas cosas, y qu&#233; se&#241;al habr&#225; de tu venida, y del fin del siglo? 4Respondiendo Jes&#250;s, les dijo: Mirad que nadie os enga&#241;e. 5Porque vendr&#225;n muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-tiempos-del-fin\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLOS TIEMPOS DEL FIN\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5139","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5139","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5139"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5139\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5139"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5139"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5139"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}