{"id":5142,"date":"2016-02-08T19:06:52","date_gmt":"2016-02-09T00:06:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-desafo-ser-un-ciudadano-cristiano\/"},"modified":"2016-02-08T19:06:52","modified_gmt":"2016-02-09T00:06:52","slug":"el-desafo-ser-un-ciudadano-cristiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-desafo-ser-un-ciudadano-cristiano\/","title":{"rendered":"El desaf&#237;o: Ser un ciudadano cristiano"},"content":{"rendered":"<div>Es indudable que en nuestra actual realidad econ&#243;mico-social resulta un verdadero desaf&#237;o el ser &#8220;ciudadanos cristianos&#8221;. No es una mera etiqueta que debemos ponernos para que el resto de la poblaci&#243;n se entere de nuestra condici&#243;n; es una actitud de compromiso ante Dios para que nuestra fe se vea a trav&#233;s de nuestras obras como est&#225; expresado en Santiago 2.14-18.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Lo primero que debemos tener en cuenta es que los cristianos prestamos obediencia a los mandatarios y leyes por causa de la conciencia (Romanos 13:1-8; Tito 3:1). Por lo tanto, es nuestra obligaci&#243;n el cumplir con las leyes y el  estar al d&#237;a con los impuestos y cuentas, sin deber nada a nadie. Esta actitud de obediencia es fundamental para  estar a cuenta en nuestra condici&#243;n de ciudadanos en Cristo.<\/p>\n<p>            Ahora bien, sabiendo de nuestro deber de ser obedientes y respetuosos con nuestras autoridades, esto no implica que debamos ser c&#243;mplices del gobernante corrupto e insensato. Esto tampoco nos habilita para difamar ni a levantar falso testimonio contra ninguna autoridad, tampoco a tomar actitudes de rebeld&#237;a ni violencia contra el gobernante corrompido. Es bueno recordar  que nuestra lucha no es contra carne ni sangre y que por lo tanto en ocasiones de enfrentamiento contra injusticias debemos vestirnos de &#8220;toda la armadura de Dios&#8221;, ce&#241;idos con la verdad, vestidos con la justicia y calzados con el evangelio de la paz (Efesios 6:10-20)<\/p>\n<p>            Solo con el Esp&#237;ritu Santo y la palabra de Dios podemos enfrentar victoriosos a las m&#250;ltiples iniquidades del mundo de hoy, sabiendo que nuestra victoria no es nuestra por nosotros sino por el poder de Dios. Pero definitivamente enfrentar las injusticias, pues el silencio y la pasividad es transformarnos en c&#243;mplices del pecado. Acaso podemos mantenernos pasivos y callados frente al hambre de muchos miles de personas, frente a la desnutrici&#243;n, desprecio y desatenci&#243;n?<\/p>\n<p>            Hist&#243;ricamente est&#225; demostrado que ninguna revoluci&#243;n en armas amparadas por cualquier ideolog&#237;a del hombre, ha dejado otro r&#233;dito mayor que el un sinn&#250;mero de muertes, y que en tanto jam&#225;s han cambiado para soluci&#243;n total un sistema pol&#237;tico-social-econ&#243;mico. Al igual que las guerras, estas revoluciones, adem&#225;s de miles de muertes han tra&#237;do cambios beneficiosos para algunos, y perjuicios para otros. Si estas revoluciones hubieran sido realmente justas, estar&#237;a el mundo como est&#225;?   <\/p>\n<p>            Por citar solo algunos ejemplos: la Revoluci&#243;n Francesa destituy&#243; a la monarqu&#237;a con un alto costo de vidas humanas, pero no solucion&#243; la debacle social y econ&#243;mica de la Francia del siglo XVIII. La Revoluci&#243;n Bolchevique fue proclamada como la gran soluci&#243;n pol&#237;tica para el siglo XX y sin embargo no lleg&#243; a la centuria de vigencia carcomida por la decadencia y la corrupci&#243;n. El proclamado triunfo del capitalismo y liberalismo no libr&#243; a sus pa&#237;ses de los altos &#237;ndices de indigencia y desigualdades sociales. Por &#250;ltimo, la Revoluci&#243;n cubana, que trajo consigo una notable pr&#225;ctica del sentido de la igualdad social y econ&#243;mica, llev&#243; a un pa&#237;s entero a la pobreza generalizada y a generar el tristemente c&#233;lebre &#8220;turismo sexual&#8221; con &#237;ndices alarmantes de prostituci&#243;n, en much&#237;simos casos infantil, por necesidad econ&#243;mica de sus habitantes.<\/p>\n<p>            Perm&#237;tame unas preguntas:<\/p>\n<p>1       &#191;Conoce entonces alg&#250;n programa ideol&#243;gico-pol&#237;tico-econ&#243;mico polma ideola: &#191; Conoce entonces algunristemente clibrros. por el poder de Dios.onas, frente a la desnutricioo contra injuscreado por el hombre que sea el paradigma de las naciones justas?<\/p>\n<p>2       &#191;Qu&#233; ser&#225; de nosotros si confiamos que nuestra naci&#243;n se salves por medio de la ayuda del Fondo Monetario Internacional, el Banco mundial, La Comunidad Econ&#243;mica Europea, etc.?<\/p>\n<p>Hay una sola respuesta, y es contundente: &#8220;Solo Dios nos salvar&#225; ahora y por siempre&#8221; (Jud&#237;os 1:25)<\/p>\n<p>Mientras tanto, &#191;bastar&#225; solo con encerrarnos a orar para afrontar los frutos de las injusticias de hoy?, &#191;y qu&#233; de nuestras obras?<\/p>\n<p>      Si bien, no voy a poner en duda el poder de la oraci&#243;n (lejos estoy de ello, por el contrario puedo testimoniar acerca de ese poder) vale destacar que el amor del cristiano de amor en acci&#243;n, y la acci&#243;n del cristiano es a trav&#233;s del amor. Simplificando, nuestra fe sin amor no es nada (1 Corintios 13)<\/p>\n<p>      Hermanos, hay mucho por hacer: Chicos que mueren de hambre (no solo en Tucum&#225;n o en donde los medios de comunicaci&#243;n quieren solo que veamos), hombres y mujeres con sus necesidades elementales insatisfechas. &#161;Por el Amor de Dios! Se puede entender el hambre en el pa&#237;s de las vacas y el trigo? Hay un sistema educativo deficitario, lo mismo en el &#225;rea salud y un sistema pol&#237;tico viciado de corrupci&#243;n. Hay mucho terreno para comprometernos en el nombre de nuestro Se&#241;or Jes&#250;s.<\/p>\n<p>      Hacen falta profesionales cristianos en lugares estrat&#233;gicos del pa&#237;s. Pol&#237;ticos, jueces, abogados, m&#233;dicos, docentes y obreros en cada &#225;rea de nuestra vida cotidiana que sirva de testimonio vivo de la justicia de Dios como &#250;nico camino a la salvaci&#243;n. Es hora de comprometernos, desde nuestro lugar de trabajo, desde nuestros hogares, desde el n&#250;cleo familiar, vecinal y social.<\/p>\n<p>      Dios quiere una naci&#243;n justa, con gobernantes justos, y estos saldr&#225;n de un pueblo justo (Deuteronomio 4:5). El llamado de nuestro Se&#241;or est&#225; hecho, no miremos para otro lado, es a nosotros a quienes nos llama, y espera nuestra respuesta.<\/p>\n<p>      El Se&#241;or nos compromete a ser ciudadanos cristianos y por lo tanto, testimonio vivo de la gloria y el poder de Dios. Como expresa La Biblia en Mateo 5:14-16, &#8220;vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se la ponen dentro de un caj&#243;n, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que est&#225;n en la casa. As&#237; alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras, y glorifiquen a vuestro Padre que est&#225; en los cielos&#8221;. <\/p>\n<p>Por Germ&#225;n Aguirre<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es indudable que en nuestra actual realidad econ&#243;mico-social resulta un verdadero desaf&#237;o el ser &#8220;ciudadanos cristianos&#8221;. No es una mera etiqueta que debemos ponernos para que el resto de la poblaci&#243;n se entere de nuestra condici&#243;n; es una actitud de compromiso ante Dios para que nuestra fe se vea a trav&#233;s de nuestras obras como &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-desafo-ser-un-ciudadano-cristiano\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl desaf&#237;o: Ser un ciudadano cristiano\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5142","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5142","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5142"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5142\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5142"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5142"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5142"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}