{"id":5153,"date":"2016-02-08T19:06:57","date_gmt":"2016-02-09T00:06:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-los-desiertos-golpean-nuestra-vida\/"},"modified":"2016-02-08T19:06:57","modified_gmt":"2016-02-09T00:06:57","slug":"cuando-los-desiertos-golpean-nuestra-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-los-desiertos-golpean-nuestra-vida\/","title":{"rendered":"Cuando los desiertos golpean nuestra vida&#8230;"},"content":{"rendered":"<div>Muchos desiertos son hermosos. Al menos as&#237; los apreciamos a primera vista. Ofrecen un paisaje imponente. Si quiere comprobarlo, basta que visite La Guajira, en el norte de Colombia. La inmensidad de arena, tierra y piedras de un amarillo degradado y por momentos opaco, se funde con las playas y el azul intenso de la Costa Atl&#225;ntica&#8230; &#161;Es un verdadero espect&#225;culo!.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">La regi&#243;n la habitan los ind&#237;genas Way&#250;u, so&#241;adores que se niegan a morir en un territorio donde los dem&#225;s s&#243;lo ven arena, pero que valoran como el para&#237;so terrenal.<\/p>\n<p>Las aguas lluvias, principal fuente para la provisi&#243;n de agua, se guardan cuidadosamente porque deben alcanzar para diez meses en los que no cae ni una gota.<\/p>\n<p>Para un visitante, el paisaje resulta fascinante&#8230; al comienzo. Luego se le despierta inquietud por abandonar el lugar. Y si transcurren m&#225;s de dos d&#237;as, lo m&#225;s seguro es que sienta desesperaci&#243;n porque terminen los recorridos por un desierto que parece interminable&#8230;<\/p>\n<p>Tambi&#233;n en nuestra cotidianidad&#8230;<\/p>\n<p>Los seres humanos tambi&#233;n enfrentamos desiertos. Son aquellos per&#237;odos en los que desear&#237;amos renunciar a nuestro trabajo, a nuestras metas, incluso a la relaci&#243;n familiar. Si se trata de cristianos practicantes, lo m&#225;s probable es que no queramos orar, leer la Biblia ni congregarnos en la iglesia.<\/p>\n<p>Lo grave es que en la mayor&#237;a de los casos, las etapas des&#233;rticas se prolongan m&#225;s de lo previsible. Y llegan el des&#225;nimo, la incertidumbre y la convicci&#243;n de que ya nada tiene sentido. Es una de las etapas de mayor cuidado, porque seguramente estamos en medio de la arena&#8230;<\/p>\n<p>Dios puede cambiar sus desiertos<\/p>\n<p>El &#250;nico que puede cambiar los per&#237;odos des&#233;rticos por los que usted atraviesa actualmente, es Dios. El lo dej&#243; claro cuando, a trav&#233;s del autor sagrado, dijo: &#8220;Jehov&#225; te pastorear&#225; siempre, y en las sequ&#237;as saciar&#225; tu alma, y dar&#225; vigor a tus huesos; y ser&#225;s huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan&#8221; (Isa&#237;as 58:11).<\/p>\n<p>Es una promesa y Dios cumple sus promesas. Adem&#225;s, El puede hacerlo. No descarto que haya muchos m&#233;todos para reducir el impacto de las crisis, pero sin duda quien obra de manera eficaz es nuestro Creador. &#201;l, adem&#225;s de sacarnos de los per&#237;odos de aridez, cambia las circunstancias y nos lleva por un cambio diferente.<\/p>\n<p>As&#237; es que, de entrada, es importante que tenga claro el hecho de que su problema tiene soluci&#243;n&#8230; <\/p>\n<p>Es necesario revisar las causas de la crisis<\/p>\n<p>En los momentos en los que sentimos que llegar al l&#237;mite de nuestras fuerzas, cuando el borde del abismo est&#225; frente a nuestros ojos y nada parece ofrecernos una alternativa, y cuando consideramos que ya agotamos todas las opciones, es necesario revisar nuestra vida.<\/p>\n<p>Lo m&#225;s aconsejable es tomar un tiempo prudente, ojal&#225; en la soledad de nuestra habitaci&#243;n, para respondernos los siguientes interrogantes:&#191;Qu&#233; est&#225; originando la crisis que enfrento?&#191;En qu&#233; momento comenz&#243;? &#191;Acaso las presiones de quienes me rodean han influido en la decisi&#243;n de no seguir adelante?&#191;A qui&#233;n beneficia mi disposici&#243;n de abandonarlo todo? &#191;Ya agot&#233; todas las alternativas? &#191;Cu&#225;l ser&#237;a una salida eficaz al laberinto en que me encuentro?.<\/p>\n<p>Una vez haya despejado estos interrogantes, recuerde que fracasar o salir adelante por encima de la adversidad, comienza con una decisi&#243;n que nadie m&#225;s que usted puede tomar. <\/p>\n<p>Un segundo paso, es reconocer que humanamente no podr&#225; avanzar mucho en el estado de crisis en que se encuentra. Y el tercer paso, es volver su mirada a Jesucristo. Al referirse a personas cansadas, casi en fracaso, &#233;l formul&#243; una invitaci&#243;n que cobra especial vigencia hoy: &#8220;Venid a mi todos los que est&#225;is trabajados y cargados, y yo os har&#233; descansar&#8221;(Mateo 11:28).<\/p>\n<p>No podemos luchar en nuestras fuerzas<\/p>\n<p>Luchar en nuestras fuerzas, generalmente nos traer&#225; nuevas derrotas. El des&#225;nimo y el escepticismo pueden embargarnos. Y en condiciones adversas, lo m&#225;s probable es que nos cansemos de seguir intent&#225;ndolo, cualquiera que sea nuestro objetivo, trabajo, meta o sue&#241;o.<\/p>\n<p>Un pastor escribi&#243; desde el norte de M&#233;jico. Su carta revelaba la intenci&#243;n de renunciar a la obra. Tras meses y meses de intenso trabajo, nada parec&#237;a ocurrir. Predicaba en todas las formas posibles, y nadie al parecer se daba por enterado de su labor. Es m&#225;s, para las gentes, ni exist&#237;a. Hasta que comprendi&#243; que estaba haciendo las cosas a su manera, con sus propias fuerzas, y no con las de Dios. Jam&#225;s olvide que cuando estamos a las puertas de renunciar, siempre tendremos la invitaci&#243;n de nuestro amado Se&#241;or para seguir esforz&#225;ndonos&#8230;<\/p>\n<p>Cuando sienta que nada vale la pena, apr&#243;piese de esta promesa: &#8220;El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas&#8230; pero los que esperan en Jehov&#225; tendr&#225;n nuevas fuerzas; levantar&#225;n alas como &#225;guila; correr&#225;n, y no se cansar&#225;n; caminar&#225;n, y no se fatigar&#225;n&#8221; (Isa&#237;as 40:29, 31).<\/p>\n<p>La &#250;nica paz verdadera <\/p>\n<p>Si sometemos a Dios esas crisis o desiertos en los que incurrimos con frecuencia, y pedimos que nos de la serenidad suficiente para saber enfrentarlas y encontrar una salida al laberinto, recibiremos respuesta. Jam&#225;s olvide que la paz verdadera proviene del Creador. As&#237; lo expres&#243; el Se&#241;or Jesucristo ante una multitud: &#8220;La paz os dejo, mi paz os doy; yo no la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro coraz&#243;n, ni tenga miedo&#8221; (Juan 14:29).<\/p>\n<p>Para terminar, recuerde que las crisis no son para toda la vida siempre y cuando busquemos un camino para salir de la encrucijada. Ser fiel a Dios no asegura que nunca m&#225;s experimentar&#225; desiertos, pero si garantiza que tendr&#225; a qui&#233;n acudir en procura de ayuda.<\/p>\n<p>Si tiene alguna duda o inquietud, escr&#237;bame ahora mismo.<\/p>\n<p>Ps. Fernando Alexis Jim&#233;nez<\/p>\n<p>Correo electr&#243;nico: <span id='eeEncEmail_B6N3VHNcUP'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 114';l[9]=' 111';l[10]=' 100';l[11]=' 97';l[12]=' 114';l[13]=' 111';l[14]=' 100';l[15]=' 97';l[16]=' 64';l[17]=' 111';l[18]=' 100';l[19]=' 110';l[20]=' 97';l[21]=' 110';l[22]=' 114';l[23]=' 101';l[24]=' 102';l[25]='>';l[26]='\"';l[27]=' 109';l[28]=' 111';l[29]=' 99';l[30]=' 46';l[31]=' 114';l[32]=' 111';l[33]=' 100';l[34]=' 97';l[35]=' 114';l[36]=' 111';l[37]=' 100';l[38]=' 97';l[39]=' 64';l[40]=' 111';l[41]=' 100';l[42]=' 110';l[43]=' 97';l[44]=' 110';l[45]=' 114';l[46]=' 101';l[47]=' 102';l[48]=':';l[49]='o';l[50]='t';l[51]='l';l[52]='i';l[53]='a';l[54]='m';l[55]='\"';l[56]='=';l[57]='f';l[58]='e';l[59]='r';l[60]='h';l[61]='a ';l[62]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_B6N3VHNcUP').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script> <\/p>\n<p>Vis&#237;tenos en Internet: <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra\">[url=http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra]http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra<\/a>[\/url]<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchos desiertos son hermosos. 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