{"id":5172,"date":"2016-02-08T19:07:06","date_gmt":"2016-02-09T00:07:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/a-alguien-que-frustr-los-sueos-de-su-vida\/"},"modified":"2016-02-08T19:07:06","modified_gmt":"2016-02-09T00:07:06","slug":"a-alguien-que-frustr-los-sueos-de-su-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/a-alguien-que-frustr-los-sueos-de-su-vida\/","title":{"rendered":"A alguien que frustr&#243; los sue&#241;os de su vida"},"content":{"rendered":"<div>Ten&#237;a sue&#241;os, metas y esperanzas. Terminar de construir su vivienda, a las afueras de la ciudad, financiar los estudios universitarios de su hija de solo tres a&#241;os, y de jubilarse relativamente joven. &#8220;La vida hay que disfrutarla a plenitud&#8221;, sol&#237;a repetir.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Excelente amigo, buen conversador, bohemio y de compromiso cada viernes en la noche&#8230; No faltaba en su agenda, ni la fiesta, ni la conquista ni la intimidad con quien compartiera el mismo deseo que &#233;l&#8230;<\/p>\n<p>Pero a Luis Eduardo la vida le jug&#243; una mala pasada. Lo supo cuando recibi&#243; el diagn&#243;stico m&#233;dico. Era sida. Sinti&#243; que el mundo se hund&#237;a bajo sus pies. Revis&#243; personalmente los resultados de la prueba. Por segundos razon&#243; que ese &#8220;seropositivo&#8221; que figuraba all&#237;, no era &#233;l. &#8220;Debe ser una equivocaci&#243;n&#8221; argument&#243; ante el especialista. Pero no lo era. Su pesadilla apenas comenzaba&#8230;<\/p>\n<p>Inclu&#237;a, confes&#225;rselo a su esposa&#8230; y por supuesto, a aquellas personas con las que en los &#250;ltimos tiempos hab&#237;a tenido relaciones sexuales. A este hecho, de por si traum&#225;tico desde la perspectiva que se le mirara, Luis Eduardo tuvo que sumar el que personas cercanas se enteraran. El se&#241;alamiento. Las cr&#237;ticas. Los recurrentes &#8220;&#191;Por qu&#233; no te cuidaste?&#8221; y el sinn&#250;mero de consejos que, &#233;l bien lo sab&#237;a, de nada serv&#237;an en momentos como ese.<\/p>\n<p>Quedo solo. Con una enorme carga de conciencia: contagi&#243; a su esposa. Y todos le volvieron la espalda. Unos le miraban con desprecio, otros con compasi&#243;n y la gran mayor&#237;a, prefer&#237;an ni siquiera tratarle.<\/p>\n<p>Fue en medio de esa crisis, en un peregrinar prolongado e incesante, en el que se confund&#237;an los d&#237;as, en el que cada segundo val&#237;a oro porque era vida, en el que los d&#237;as feriados parec&#237;an iguales a los de la jornada diaria, en el que una pieza vac&#237;a era lo &#250;nico que le esperaba al caer la noche, que Luis Eduardo volvi&#243; su mirada a Jesucristo. Al menos El no le dio la espalda. Y fue quien le acompa&#241;&#243; hasta &#250;ltimo momento, hasta cuando la ciencia no pudo hacer nada por salvarse. Y termin&#243; en un cementerio con el estigma de haber tomado una decisi&#243;n errada, y de paso, tener sobre s&#237; el peso de las vidas que contamin&#243; con la enfermedad.<\/p>\n<p>Cifras alarmantes<\/p>\n<p>El caso de Luis Eduardo no es el &#250;nico. Por el contrario, es uno m&#225;s entre cientos y cientos de dramas que se viven a diario. El promedio crecimiento del sida en Latinoam&#233;rica es alarmante. Mientras que en la d&#233;cada de los noventa, el n&#250;mero de mujeres con contagio era del 5%, hoy es del 30%. Una imagen gr&#225;fica de la gravedad del problema se evidencia en el hecho de que hasta hace diez a&#241;os, por cada quince hombres portadores de sida hab&#237;a una mujer infectada. Hoy la proporci&#243;n es de una mujer portadora por cada tres hombres. Adem&#225;s, el segmento de poblaci&#243;n con la enfermedad es cada vez mayor entre personas menores de 25 a&#241;os.<\/p>\n<p>En criterio del sic&#243;logo Diego Correa, funcionario de la Fundaci&#243;n de Lucha contra el Sida y del grupo de sida del Hospital Universitario del Valle del Cauca, en Colombia, cuando se mezclan alcohol o drogas con relaciones sexuales indiscriminadas, el riesgo de contagio es mayor. &#8220;Las personas pierden, en cierta medida, todo control y no se preocupan&#8211;por ejemplo&#8212;de si la pareja utiliza o no un preservativo&#8221;, explic&#243;.<\/p>\n<p>Otro hecho de significaci&#243;n es que los adolescentes, muchos de los cuales toman el ejercicio de su sexualidad a la ligera, representan un alto volumen de quienes resultan afectados.<\/p>\n<p>Frente al tema del sida<\/p>\n<p>En primera instancia, los cristianos no podemos asumir una actitud puritana frente al tema del sida y las enfermedades de transmisi&#243;n sexual. Es necesario que desde los p&#250;lpitos y los diferentes escenarios en los que tenemos contacto con los creyentes, se abran espacios de discusi&#243;n y an&#225;lisis.<\/p>\n<p>Segundo, desde temprana edad debemos educar a los hijos sobre todo lo que implica peligro, de manera que en su formaci&#243;n y desenvolvimiento social, est&#233;n preparados para enfrentar las tentaciones que genera una sociedad en la que la b&#250;squeda de placer y del sexo abunda por todas partes.<\/p>\n<p>Un tercer elemento es que, bajo ninguna circunstancia, la iglesia cristiana puede ni debe condenar, marginar o se&#241;alar a quienes est&#225;n en situaci&#243;n de riesgo o son portadores del VIH-sida. No somos Dios para juzgar a nadie. Y la sangre del Se&#241;or Jesucristo fue derramada por ellos en la cruz, d&#225;ndoles tambi&#233;n la oportunidad de ser salvos si le aceptan como &#250;nico y suficiente Salvador.<\/p>\n<p>\nios instituy&#243; por una relaci&#243;n estable<\/p>\n<p>Desde siempre Dios contempl&#243; la monogamia en el plan de vida para los seres humanos. &#8220;Dijo entonces&#8230; Por tanto dejar&#225; el hombre a su padre y a su madre, y se unir&#225; a su mujer, y ser&#225;n una sola carne.&#8221; (G&#233;nesis 2:23, 24). <\/p>\n<p>Cuando el hombre o la mujer, se unen en relaci&#243;n sexual a alguien que no es su c&#243;nyuge, incurre en fornicaci&#243;n, y de estar ya casados, en adulterio. Adem&#225;s de atentar contra su propia vida y dignidad, un comportamiento as&#237; no est&#225; conforme a la voluntad de Dios: &#8220;&#191;No sab&#233;is que vuestros cuerpos son miembros de Cristo?&#191;Quitar&#233;, pues, los miembros de Cristo y los har&#233; miembros de una ramera? De ning&#250;n modo. &#191;O no sab&#233;is que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos ser&#225;n una sola carne.&#8221; (1 Corintios 6:15, 16).<\/p>\n<p>El respeto a la dignidad <\/p>\n<p>Valorar nuestra dignidad como ser humano, comienza con la decisi&#243;n de respetarse y respetar a quienes nos rodean. No podemos ni debemos, utilizar y ser utilizados. Y estar inmersos en un mundo que genera condicionantes hacia la b&#250;squeda del placer por el solo hecho de satisfacer los sentidos, sin tener en cuenta ni los sentimientos ni el valor de la otra persona, no puede arrastrarnos como un remolino. <\/p>\n<p>La decisi&#243;n de decir no, esta en nuestras manos. Nadie nos puede obligar, inducir o presionar. Es a esto que se refiere el ap&#243;stol Pablo cuando escribe: &#8220;Todas las cosas me son il&#237;citas mas no todas convienen; todas las cosas me son l&#237;citas, mas yo no me dejar&#233; dominar de ninguna.&#8221; (1 Corintios 6:12).<\/p>\n<p>Y tambi&#233;n plantea: &#8220;Huid de la fornicaci&#243;n. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, est&#225; fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. &#191;O ignor&#225;is que vuestro cuerpo es templo del Esp&#237;ritu Santo, el cual est&#225; en vosotros, el cual ten&#233;is de Dios, y que no sois vuestros?&#8221;(1 Corintios 6:18, 19). <\/p>\n<p>         Si tiene una relaci&#243;n matrimonial, permanezca firme en su compromiso de fidelidad a su pareja. Si todav&#237;a no est&#225; casado, es tiempo que reflexione en su comportamiento. Asumiendo riesgos que no necesita, que le pueden frustrar su futuro. La decisi&#243;n de esperar hasta el matrimonio, conforme a la voluntad de Dios, est&#225; en sus manos. Nadie le obliga. Yo no le obligo. Nadie le obliga. Jam&#225;s olvide que la decisi&#243;n est&#225; &#250;nicamente en sus manos.<\/p>\n<p>\nPs. Fernando Alexis Jim&#233;nez<br \/>\nCorreo: <span id='eeEncEmail_mxIXeHmN81'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 114';l[9]=' 111';l[10]=' 100';l[11]=' 97';l[12]=' 114';l[13]=' 111';l[14]=' 100';l[15]=' 97';l[16]=' 64';l[17]=' 111';l[18]=' 100';l[19]=' 110';l[20]=' 97';l[21]=' 110';l[22]=' 114';l[23]=' 101';l[24]=' 102';l[25]='>';l[26]='\"';l[27]=' 109';l[28]=' 111';l[29]=' 99';l[30]=' 46';l[31]=' 114';l[32]=' 111';l[33]=' 100';l[34]=' 97';l[35]=' 114';l[36]=' 111';l[37]=' 100';l[38]=' 97';l[39]=' 64';l[40]=' 111';l[41]=' 100';l[42]=' 110';l[43]=' 97';l[44]=' 110';l[45]=' 114';l[46]=' 101';l[47]=' 102';l[48]=':';l[49]='o';l[50]='t';l[51]='l';l[52]='i';l[53]='a';l[54]='m';l[55]='\"';l[56]='=';l[57]='f';l[58]='e';l[59]='r';l[60]='h';l[61]='a ';l[62]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_mxIXeHmN81').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><br \/>\nVis&#237;tenos en Internet: <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra\">[url=http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra]http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra<\/a>[\/url]<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ten&#237;a sue&#241;os, metas y esperanzas. 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