{"id":5190,"date":"2016-02-08T19:07:15","date_gmt":"2016-02-09T00:07:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-triste-historia-de-alguien-que-pas-sin-pena-ni-gloria-la-mayor-parte-de-su-vida\/"},"modified":"2016-02-08T19:07:15","modified_gmt":"2016-02-09T00:07:15","slug":"la-triste-historia-de-alguien-que-pas-sin-pena-ni-gloria-la-mayor-parte-de-su-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-triste-historia-de-alguien-que-pas-sin-pena-ni-gloria-la-mayor-parte-de-su-vida\/","title":{"rendered":"La triste historia de alguien que pas&#243; sin pena ni gloria la mayor parte de su vida"},"content":{"rendered":"<div>Fueron m&#225;s de veinte mil cartas que no llegaron a su destino final. Eran de diferentes tama&#241;os, con sinn&#250;mero de estilos de escritura e incontables destinatarios. Misivas que esperaban hombres, mujeres, j&#243;venes y hasta ni&#241;os. Llevaban noticias agradables, recados urgentes y una que otra nota de amor.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Fueron muchos rostros asom&#225;ndose con ansiedad cada vez que tocaban a la puerta, con la esperanza de que all&#237;, con una sonrisa, estuviera el cartero. Pero jam&#225;s lleg&#243;, ni tampoco las cartas.<\/p>\n<p>Las comunicaciones terminaron arrumadas en una habitaci&#243;n propiedad de Helmut, un empleado del servicio postal de Austria que reconoci&#243;, d&#237;as despu&#233;s de pensionarse, que por espacio de veinticinco a&#241;os dej&#243; de entregar comunicaciones, la mayor&#237;a con el r&#243;tulo de &#8220;urgente&#8221;, porque estaba bajo el influjo de la bebida.<\/p>\n<p>Hoy, con m&#225;s de cincuenta a&#241;os, vive pensionado en una modesta casa al oriente de Viena.<\/p>\n<p>Lo m&#225;s grave para su existencia es reconocer que pudo hacer mucho m&#225;s por quienes le rodeaban, pero se reh&#250;so, atado por un vicio. Y muchas vidas esperaron por a&#241;os y a&#241;os una carta que nunca lleg&#243;&#8230;<\/p>\n<p>Un error muy com&#250;n<\/p>\n<p>Hoy d&#237;a es com&#250;n encontrar empleados que no cumplen sus funciones a cabalidad. Trabajan poco pero exigen mucho. Pierden con rapidez el entusiasmo con el que emprendieron sus labores d&#237;as inmediatamente despu&#233;s de su vinculaci&#243;n. Pronto caen en la inercia y, del funcionario capaz y eficiente, no quedan sino los recuerdos&#8230;<\/p>\n<p>Y no es justo, ni para nosotros, ni para quienes nos rodean y menos para quien contrata nuestros servicios. Lo m&#225;s honesto, si estamos recibiendo una remuneraci&#243;n por el trabajo, es dar lo m&#225;ximo de nuestras capacidades. Pero si no trabajamos con gusto, dif&#237;cilmente lograremos colmar estas expectativas.<\/p>\n<p>El cambio comienza por nosotros<\/p>\n<p>Si aspiramos un mundo diferente, en el que haya honestidad, en el que todas las personas cumplan sus funciones a cabalidad, en el que prime el inter&#233;s por servir antes que por ser servidos, debemos aplicar cambios. Y deben producirse en usted y en mi. Si cambiamos nosotros, cambiar&#225; el mundo.<\/p>\n<p>Ahora, vamos al plano espec&#237;fico de un cristiano. &#191;C&#243;mo debe ser en su condici&#243;n de empleado? Debe buscar cada d&#237;a un mejor desempe&#241;o, rendir resultados, ser parte del cambio. En s&#237;ntesis, debe constituir un buen ejemplo.<\/p>\n<p>El ap&#243;stol Pablo lo explic&#243; as&#237;: &#8220;Y todo lo que hag&#225;is, hacedlo de coraz&#243;n, como para el Se&#241;or y ni para los hombres; sabiendo que del Se&#241;or recibir&#233;is la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Se&#241;or serv&#237;s&#8221; (Colosenses 3:23, 24).<\/p>\n<p>Los cristianos estamos llamados a transformar el mundo, con ayuda de Dios. A establecer su reino, constituyendo una opci&#243;n para un mundo en donde prevalecen la desconfianza, la desilusi&#243;n y la deshonestidad.<\/p>\n<p>Tal vez al leer este art&#237;culo sienta que su vida necesita un cambio, no solo en su desempe&#241;o como fuerza productiva, sino a nivel personal. &#161;Ya es hora de que lo haga!. Pero ese cambio no ser&#225; posible asistidos &#250;nicamente por los buenos prop&#243;sitos&#8230; Es necesaria una fuerza superior que nos motive, estimule y fortalezca. Esa fuerza proviene de Dios y toca nuestra vida cuando aceptamos a Jesucristo como nuestro &#250;nico y suficiente Salvador.<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; hacer? Es f&#225;cil. S&#243;lo basta hacer una sencilla oraci&#243;n all&#237;, frente a su computador. D&#237;gale: &#8220;Se&#241;or Jesucristo, reconozco que he pecado, que mi vida no tiene rumbo fijo, que necesito un cambio. Reconozco tambi&#233;n que s&#243;lo t&#250; puedes obrar esa transformaci&#243;n en mi existencia. Te abro las puertas de mi coraz&#243;n. Entra en &#233;l y haz de mi la persona que t&#250; quieres que yo sea. Am&#233;n&#8221;.<\/p>\n<p>Si tom&#243; la decisi&#243;n por Cristo, lo felicito. Es el primer paso hacia una vida renovada. Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme:<\/p>\n<p>Ps. Fernando Alexis Jim&#233;nez<br \/>\nCorreo electr&#243;nico: <span id='eeEncEmail_zKziz1TH7X'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 114';l[9]=' 111';l[10]=' 100';l[11]=' 97';l[12]=' 114';l[13]=' 111';l[14]=' 100';l[15]=' 97';l[16]=' 64';l[17]=' 111';l[18]=' 100';l[19]=' 110';l[20]=' 97';l[21]=' 110';l[22]=' 114';l[23]=' 101';l[24]=' 102';l[25]='>';l[26]='\"';l[27]=' 109';l[28]=' 111';l[29]=' 99';l[30]=' 46';l[31]=' 114';l[32]=' 111';l[33]=' 100';l[34]=' 97';l[35]=' 114';l[36]=' 111';l[37]=' 100';l[38]=' 97';l[39]=' 64';l[40]=' 111';l[41]=' 100';l[42]=' 110';l[43]=' 97';l[44]=' 110';l[45]=' 114';l[46]=' 101';l[47]=' 102';l[48]=':';l[49]='o';l[50]='t';l[51]='l';l[52]='i';l[53]='a';l[54]='m';l[55]='\"';l[56]='=';l[57]='f';l[58]='e';l[59]='r';l[60]='h';l[61]='a ';l[62]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_zKziz1TH7X').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><br \/>\nP&#225;gina en Internet: <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra\">[url=http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra]http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra<\/a>[\/url]<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fueron m&#225;s de veinte mil cartas que no llegaron a su destino final. 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