{"id":5196,"date":"2016-02-08T19:07:20","date_gmt":"2016-02-09T00:07:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-amnesia-espiritual\/"},"modified":"2016-02-08T19:07:20","modified_gmt":"2016-02-09T00:07:20","slug":"la-amnesia-espiritual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-amnesia-espiritual\/","title":{"rendered":"La amnesia espiritual"},"content":{"rendered":"<div>A menudo, los convertidos a Jesucristo nos vamos forjando en las iglesias, con el paso de los a&#241;os, una idea de lo que es pecado que peca de simplista. Pero no nos apercibimos de que el fen&#243;meno que acaba en el resultado fat&#237;dico del \u00abenfriamiento\u00bb llega a producirse porque \u00abnuestro coraz&#243;n se carga con disipaci&#243;n y embriaguez y con las preocupaciones de la vida\u00bb, degenerando en \u00abamnesia espiritual\u00bb, que es olvidar el primer amor, lo cu&#225;l constituye el primero y m&#225;s grande pecado; es decir: EL VERDADERO PECADO: NO AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Esto es el farise&#237;smo, el cu&#225;l se va convirtiendo en un gigante en las iglesias. Nos dicen lo que tenemos que hacer y nos dan buena doctrina, diciendo, pero no haciendo, mientras echan sobre nosotros pesadas cargas que ellos no tocan ni con un dedo. Y as&#237; se van institucionalizando las iglesias, hasta convertirse en islas de poder mundano, donde los \u00abgobernantes\u00bb se ense&#241;orean de los fieles, impeliendo a los m&#225;s destacados la inercia de una carrera contrarreloj por la posici&#243;n de dignidad del servicio eclesial, para ser tenidos por aprobados por los hombres, dejando de lado si Dios los aprueba, o no. Esta enfermedad apareci&#243; desde el principio de los tiempos entre el pueblo de Israel, pero su rebrote m&#225;s end&#233;mico se dio entre los primeros cristianos, los cu&#225;les no soportaron las persecuciones y se entregaron a la vida sedentaria, exenta de ejercicio espiritual, cayendo dentro del m&#225;s v&#237;rico imperio romano: la Iglesia Cat&#243;lica. <\/p>\n<p>Hoy en d&#237;a podemos hablar con m&#225;s propiedad de este mal, debido al desarrollado avance de los medios de comunicaci&#243;n, los cu&#225;les nos han hecho saber m&#225;s de la naturaleza gen&#233;tica que estimula la propagaci&#243;n del virus de la hipocres&#237;a amn&#233;sica, la cu&#225;l hace olvidar la purificaci&#243;n de los antiguos pecados, hasta que parece que fuimos lavados por nosotros mismos al nacer de nuevo. Los primeros s&#237;ntomas comienzan tan solo por un inconsciente escarceo amoroso con un nuevo amante: el ministerio, y son s&#237;ntomas muy dif&#237;ciles de diagnosticar, pues parecen puro celo por la obra; pero al final se acaba por fornicar con el nuevo y con todos los viejos amantes. Oseas lo describe muy bien. Y cuando la amnesia espiritual llega a su fase terminal, nos vendemos al poder pol&#237;tico, para caer en lazo del diablo, y nunca m&#225;s saber a qui&#233;n debemos nuestra fidelidad (y todo lo que tenemos), si a Dios, o a los hombres. Y esto sin mencionar los casos m&#225;s carentes de pudor, en los que el ad&#250;ltero espiritual se vende al dinero.<\/p>\n<p>Poco antes de llegar a la muerte espiritual, apenas se puede sentir en los miembros la sensaci&#243;n de con qui&#233;n se est&#225; comprometido, pues el sistema inmunol&#243;gico del orden de prioridades queda totalmente da&#241;ado e irreparable. Cuando el cuerpo ya ha muerto, sin m&#225;s pre&#225;mbulo, pasa a formar parte de la gran ramera, la Babilonia la grande (o la gran confusi&#243;n), madre de todas las rameras. Se le inscribe (al cuerpo finado) en los registros legales de todos los ministerios, en las asociaciones que aglutinan a difuntos y moribundos, y, como suele pasar en todos los que se mueren, antes de entrar en coma profundo experimenta lo que parece una milagrosa recuperaci&#243;n, fruto de la imagen de placebo que se propaga entre los miembros del cuerpo, y hasta hay quien dir&#237;a que el herido de muerte goza de una espl&#233;ndida salud.<\/p>\n<p>Un caso cl&#237;nico curioso es el que nos cuenta un sujeto que escap&#243; de milagro de esta enfermedad. &#201;l tambi&#233;n fue contaminado por el enga&#241;ado sutil de las astutas rameras espirituales, sin comprender qu&#233; le estaba pasando; hasta que, entrado ya en la lucha por la posici&#243;n de dignidad del servicio eclesial, pudo descubrir y palpar las armas que se estaban empleando, las cu&#225;les no eran espirituales, sino carnales, y 10 veces m&#225;s destructivas que las primeras, pues parec&#237;an lo que no eran. Por ello, lleg&#243; a producir anticuerpos de forma desenfrenada, hasta el punto de que un desconcertante mes de agosto Dios le dio un mensaje para la iglesia; pero, lejos de haber sido aprobado por su pastor para compartirlo, en su lugar, &#233;ste invit&#243; a un profesional de la tertulia filol&#243;gica (estudiaba filolog&#237;a en la universidad), ya que &#233;l estaba de vacaciones y no hab&#237;a quien diese palabra a la congregaci&#243;n (seg&#250;n le pareci&#243; a dicho pastor). Y este cazador de almas disert&#243; a la congregaci&#243;n, a la que pertenec&#237;a el sujeto inmunizado de forma milagrosa, sobre el servicio, dejando a todos,  al fin del mensaje, la siguiente frase lapidaria: \u00abEl que no vive para servir, no sirve para vivir\u00bb. De inmediato, toda la congregaci&#243;n all&#237; reunida entr&#243; en coma bajo la acci&#243;n del mensaje, a lo cu&#225;l contribuyeron los fuertes calores estivales de aquella ciudad espa&#241;ola (dicho sea de paso, ah&#237; no ten&#237;an aire acondicionado, y parece, por las noticias que nos han llegado recientemente, que a&#250;n no lo han puesto). No dej&#243;, como se suele decir, \u00abt&#237;tere con cabeza\u00bb, y el ardor de las protestas subi&#243; hasta el pastor, el cu&#225;l se comprometi&#243; a no volverle a permitir predicar en aquella congregaci&#243;n. En este improvisado predicador hizo gran mella el enga&#241;o de la ramera, y la enfermedad le hab&#237;a invadido casi por completo, dej&#225;ndole inconsciente, sin sentido com&#250;n (el cu&#225;l se dijera que es el menos com&#250;n de los sentidos) e insensible (pues cre&#237;a de s&#237; mismo que era un predicador irresistible). La &#250;ltima vez que nuestro amigo inmune le vio se le apreciaban las secuelas, y la enfermedad, posiblemente, se le hizo cr&#243;nica, pues hab&#237;a aprendido a convivir con ella sin que los dem&#225;s lo notasen, pues me consta que ni siquiera tom&#243; medicamentos (al parecer, el pastor ni le ri&#241;&#243;, solo se limit&#243; a no invitarle m&#225;s a predicar).<\/p>\n<p>Dado el alto riesgo de propagaci&#243;n en las iglesias del virus de la hipocres&#237;a amn&#233;sica, animo a los hermanos a no descuidar la forma f&#237;sica del esp&#237;ritu, absteni&#233;ndose del abuso pernicioso de la \u00abministerina\u00bb (o adicci&#243;n a los ministerios), la cu&#225;l solo es buena en las dosis que prescribe el Se&#241;or, emple&#225;ndose a fondo en la oraci&#243;n y los buenos h&#225;bitos de lectura b&#237;blica diaria, as&#237; como en la fundamental observancia de una abundante y saludable dieta rica en amor sobre todas las cosas a Dios, no olvidando el diario lavamiento del sucio egocentrismo con agua en soluci&#243;n de amor al pr&#243;jimo como a uno mismo.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A menudo, los convertidos a Jesucristo nos vamos forjando en las iglesias, con el paso de los a&#241;os, una idea de lo que es pecado que peca de simplista. 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