{"id":5208,"date":"2016-02-08T19:07:25","date_gmt":"2016-02-09T00:07:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-reprender-es-amar\/"},"modified":"2016-02-08T19:07:25","modified_gmt":"2016-02-09T00:07:25","slug":"cuando-reprender-es-amar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-reprender-es-amar\/","title":{"rendered":"Cuando reprender es amar"},"content":{"rendered":"<div>Esta reflexi&#243;n no pretende excusar aquellas actitudes propias o ajenas, que bajo la bandera de servir a Dios, ofenden verbalmente al lector con palabras malsonantes o hirientes hacia su persona; mi intenci&#243;n con este escrito, es afirmar con la Palabra de Dios que reprender y predicar la verdad, puede parecer a los ojos de algunos, falta de amor o caridad, y ser precisamente todo lo contrario. Hablar a los dem&#225;s de lo que Dios dice en Su Palabra, siempre es en obediencia al Se&#241;or y producir&#225; reacciones adversas, cuando la propia Palabra y el Esp&#237;ritu Santo est&#225; redarguyendo al lector de su pecado; pero esto es amar a Dios sobre todas las cosa y al pr&#243;jimo como a ti mismo.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">&#191;C&#243;mo amamos a Dios sobre todas las cosas?, la respuesta es obvia: obedeci&#233;ndole, y &#201;l nos dice en Su Palabra, de boca del ap&#243;stol Pablo:  &#8220;Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qu&#233; avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. Mas evita profanas y vanas palabrer&#237;as, porque conducir&#225;n m&#225;s y m&#225;s a la impiedad.&#8221; (2 Timoteo 2:15-16); es decir, que para ser un buen obrero del Se&#241;or, hay que usar bien la Palabra de verdad y evitar profanas y vanas palabrer&#237;as, hemos pues de procurar hablar m&#225;s con la Biblia, que con nuestras palabrer&#237;as, y si son nuestras palabras, que &#233;stas tengan un total respaldo b&#237;blico y redarg&#252;ir, reprender y exhortar con toda paciencia y doctrina. (2 Timoteo 4:1-2). <\/p>\n<p>Ahora, establezcamos las bases sobre las cuales hemos de exhortar, reprender y redarg&#252;ir con AMOR al pr&#243;jimo; veamos como es el amor, seg&#250;n la Palabra de Dios: &#8220;El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.&#8221; (1 Corintios  13:4-7). <\/p>\n<p>Cada una de estas definiciones, es en s&#237; un reto para el cristiano y hemos de procurar que nuestras exposiciones est&#233;n llenas de esas definiciones al decir la verdad, al predicar el evangelio de Cristo, pero siempre diciendo como Pablo: &#8220;&#191;Me he hecho, pues, vuestro enemigo, por deciros la verdad?.&#8221; (G&#225;latas 4:16). En Espa&#241;a tenemos un refr&#225;n que dice: &#8220;Con las verdades, se pierden las amistades&#8221;. Si yo digo la verdad y con ello te estoy ofendiendo, &#191;no ser&#225; quiz&#225; que mi sinceridad ha chocado con tu falsedad, y al quedar tu en descubierto, tu orgullo te hace reaccionar en contra m&#237;a?. Cuanto m&#225;s, si son verdades espirituales, que ponen en evidencia tu pecado y es el Esp&#237;ritu Santo, Dios mismo, qui&#233;n te est&#225; pidiendo una respuesta. Adem&#225;s, has de saber algo, y es que Dios me va a demandar sobre lo que yo te haya dicho y sobre lo que te he dejado de decir, lee atentamente estas palabras: &#8220;Hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel; oir&#225;s, pues, t&#250; la palabra de mi boca, y los amonestar&#225;s de mi parte. Cuando yo dijere al imp&#237;o: De cierto morir&#225;s; y t&#250; no le amonestares ni le hablares, para que el imp&#237;o sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el imp&#237;o morir&#225; por su maldad, pero su sangre demandar&#233; de tu mano. Pero si t&#250; amonestares al imp&#237;o, y &#233;l no se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, &#233;l morir&#225; por su maldad, pero t&#250; habr&#225;s librado tu alma. Si el justo se apartare de su justicia e hiciere maldad, y pusiere yo tropiezo delante de &#233;l, &#233;l morir&#225;, porque t&#250; no le amonestaste; en su pecado morir&#225;, y sus justicias que hab&#237;a hecho no vendr&#225;n en memoria; pero su sangre demandar&#233; de tu mano. Pero si al justo amonestares para que no peque, y no pecare, de cierto vivir&#225;, porque fue amonestado; y t&#250; habr&#225;s librado tu alma.&#8221; (Ezequiel 3:17-21.) <\/p>\n<p>Otro problema, que se nos presenta con frecuencia es la definici&#243;n de enemigo en la lucha espiritual; muchos, al defender las ense&#241;anzas de Cristo pierden de vista qui&#233;n es su enemigo, y los receptores del mensaje, tambi&#233;n creen ser el objeto del odio y por lo tanto, enemigos del que habla; esto, debiera de quedar claro desde el principio e impl&#237;cito en el mensaje, y es tarea del emisor, no dar lugar a malos entendido. &#8220;Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.&#8221; (Efesios 6:12).  <\/p>\n<p>Por si no queda suficientemente claro, los enemigos del creyente, no son seres humanos, sino los demonios que operan en las tinieblas, y que incitan a los hombres a pecar y a rebelarse contra Dios y Su Palabra, aunque muchas veces, los hombres seamos conscientes de que estamos siendo manipulados por esas huestes de maldad, enga&#241;&#225;ndonos a nosotros mismos bajo la apariencia de falsa piedad. <\/p>\n<p>&#191;Es l&#237;cito para un cristiano discutir sobre doctrinas?, la Palabra nos da ejemplos de que s&#237;, siempre que lo hagamos respetando las normas de Dios:  &#8220;Y(Pablo) discut&#237;a en la sinagoga todos los d&#237;as de reposo, y persuad&#237;a a jud&#237;os y a griegos. Y cuando Silas y Timoteo vinieron de Macedonia, Pablo estaba entregado por entero a la predicaci&#243;n de la palabra, testificando a los jud&#237;os que Jes&#250;s era el Cristo. Pero oponi&#233;ndose y blasfemando &#233;stos, les dijo, sacudi&#233;ndose los vestidos: Vuestra sangre sea sobre vuestra propia cabeza; yo, limpio; desde ahora me ir&#233; a los gentiles.&#8221; (Hechos 18:4-6.) <\/p>\n<p>En definitiva, se puede y se debe reprender y exhortar, incluso discutir o debatir, sin llegar a caer en el pecado, con la tranquilidad de hacerlo para la gloria de Dios, pero en amor y con paciencia; pidiendo al oyente que no confunda amor y benignidad, con hablar toda la verdad que Dios expresa y revela en Su Palabra, por muy dura que esta sea, y que entienda que si se siente ofendido, ser&#225; probablemente porque Dios est&#225; hablando a su coraz&#243;n; si a pesar de todo, habl&#225;ndole con amor y sin ofensas personales, no entiende , s&#243;lo resta decir como Pablo: &#8220;Por tanto, yo os protesto en el d&#237;a de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos; porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios&#8221;. (Hechos 20:26-27.)  <\/p>\n<p>Maripaz<br \/>\n<span id='eeEncEmail_hUiCzV9Hlo'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 111';l[9]=' 110';l[10]=' 97';l[11]=' 105';l[12]=' 116';l[13]=' 115';l[14]=' 105';l[15]=' 114';l[16]=' 99';l[17]=' 108';l[18]=' 105';l[19]=' 97';l[20]=' 109';l[21]=' 101';l[22]=' 64';l[23]=' 122';l[24]=' 97';l[25]=' 112';l[26]=' 105';l[27]=' 114';l[28]=' 97';l[29]=' 77';l[30]='>';l[31]='\"';l[32]=' 109';l[33]=' 111';l[34]=' 99';l[35]=' 46';l[36]=' 111';l[37]=' 110';l[38]=' 97';l[39]=' 105';l[40]=' 116';l[41]=' 115';l[42]=' 105';l[43]=' 114';l[44]=' 99';l[45]=' 108';l[46]=' 105';l[47]=' 97';l[48]=' 109';l[49]=' 101';l[50]=' 64';l[51]=' 122';l[52]=' 97';l[53]=' 112';l[54]=' 105';l[55]=' 114';l[56]=' 97';l[57]=' 77';l[58]=':';l[59]='o';l[60]='t';l[61]='l';l[62]='i';l[63]='a';l[64]='m';l[65]='\"';l[66]='=';l[67]='f';l[68]='e';l[69]='r';l[70]='h';l[71]='a ';l[72]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_hUiCzV9Hlo').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta reflexi&#243;n no pretende excusar aquellas actitudes propias o ajenas, que bajo la bandera de servir a Dios, ofenden verbalmente al lector con palabras malsonantes o hirientes hacia su persona; mi intenci&#243;n con este escrito, es afirmar con la Palabra de Dios que reprender y predicar la verdad, puede parecer a los ojos de algunos, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-reprender-es-amar\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCuando reprender es amar\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5208","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5208","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5208"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5208\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5208"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5208"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5208"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}