{"id":5210,"date":"2016-02-08T19:07:26","date_gmt":"2016-02-09T00:07:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cmo-reaccionamos-ante-los-problemas-de-la-cotidianidad\/"},"modified":"2016-02-08T19:07:26","modified_gmt":"2016-02-09T00:07:26","slug":"cmo-reaccionamos-ante-los-problemas-de-la-cotidianidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cmo-reaccionamos-ante-los-problemas-de-la-cotidianidad\/","title":{"rendered":"&#191;C&#243;mo reaccionamos ante los problemas de la cotidianidad?"},"content":{"rendered":"<div>Cuando los cubiertos volaron por encima de la mesa, no pens&#243; que era una reacci&#243;n violenta. Sent&#237;a necesidad de expresar su contrariedad. Y lo hizo. Fue algo mec&#225;nico, aprendido con el paso de los a&#241;os. De su estado no lo sac&#243; ni siquiera la estridencia de platos y cucharas al caer.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Su esposa e hijos miraban at&#243;nitos. No pod&#237;an entender qu&#233; hab&#237;a desencadenado una reacci&#243;n as&#237;. Frente a sus ojos, un padre furibundo que sacud&#237;a un recibo de servicios b&#225;sicos. Vociferaba, dec&#237;a cosas sin coherencia, amenazaba.<\/p>\n<p>Nadie se atrev&#237;a siquiera a abrir los labios. Los ni&#241;os salieron en direcci&#243;n a su cuarto. La esposa recogi&#243; los alimentos que hab&#237;an rodado por el suelo. No tomaron la cena. El incidente lo ech&#243; todo a perder&#8230; No dijeron nada porque no hab&#237;a nada que decir.<\/p>\n<p>Minutos despu&#233;s, Rafael estaba sentado en la sala, viendo la televisi&#243;n. Mir&#243; de nuevo la factura de los servicios. &#8220;No est&#225; tan cara&#8230; Otras veces la cuenta ha sido mayor&#8230;&#8221;, razon&#243;. Pero estaba solo. Los dem&#225;s estaban fuera. No quer&#237;an compartir ese instante con &#233;l. No era el momento apropiado. Sinti&#243; remordimiento y concluy&#243; que ese incidente pudo tener otro curso. Que las cosas pudieron resolverse de otra forma, con sensatez.<\/p>\n<p>&#191;Cu&#225;les son sus reacciones? <\/p>\n<p>Incidentes sencillos de nuestra cotidianidad revelan gran parte de lo que somos. Nuestras reacciones ponen al descubierto c&#243;mo pensamos y actuamos. Por esa raz&#243;n, eventualidades por peque&#241;as que parezcan, sacan a la luz qui&#233;nes somos en realidad, Para enfrentar situaciones complejas quiz&#225; estemos preparados, pero no para afrontar contrariedades peque&#241;as.<\/p>\n<p>Un incidente familiar relatado en la Biblia evidencia la personalidad, principios y valores que asisten a un cristiano aut&#233;ntico. El pasaje lo encontramos en el segundo libro de Reyes, cap&#237;tulo seis, vers&#237;culos del uno al siete. &#191;El protagonista? El profeta Eliseo. De su experiencia podemos aprender pautas que aplicadas en la pr&#225;ctica, nos traer&#225;n crecimiento personal y espiritual.<\/p>\n<p>1. Un cristiano est&#225; preparado para el mejoramiento continuo.<\/p>\n<p>El conformismo y la mediocridad no deben estar asociados con el cristiano. Por el contrario, nuestra mente debe estar abierta a los cambios, a mejorar cada d&#237;a, a ser excelentes tanto en nuestro desempe&#241;o social, familiar como ministerial, es decir, el servicio que prestamos en nuestra congregaci&#243;n. <\/p>\n<p>La Escritura se&#241;ala que: &#8220;Un d&#237;a, los profetas dijeron a Eliseo: Mira, el lugar donde vivimos contigo es demasiado estrecho para nosotros. Perm&#237;tenos ir al Jord&#225;n y tomar cada uno de nosotros un tronco para construir all&#237; un lugar donde vivir. &#8211;Vayan pues&#8212;respondi&#243; Eliseo.&#8221; (2 Reyes 6:1, 2 Versi&#243;n Popular &#8220;Dios habla hoy&#8221;).<\/p>\n<p>No es concebible asumir que estamos resignados a vivir en el estancamiento. Cristianos que no aspiren a progresar, que asimilan y adoptan la miseria y la falta de condiciones de vida digna &#8211; a nivel personal y con quienes le rodean&#8211;, aquellos que no esperan avanzar en todas las &#225;reas de su vida, est&#225;n condenados al estancamiento. Y eso no es justo. Nuestro Dios es activo, din&#225;mico&#8230; y sus hijos no podemos sujetarnos a la inercia sin hacer lo m&#225;s m&#237;nimo por salir adelante.<\/p>\n<p>3. Un cristiano tiene sue&#241;os, metas y prop&#243;sitos claros<\/p>\n<p>Conoc&#237; una iglesia que crec&#237;a de manera sorprendente, al sur de Cali. Pronto las instalaciones no ofrec&#237;an el espacio suficiente para albergar un elevado n&#250;mero de asistentes. Sin embargo sus pastores y l&#237;deres se resist&#237;an no solo a cambiar de sede sino a contemplar la posibilidad de adquirir o al menos rentar un espacio m&#225;s amplio.<\/p>\n<p>Si revisamos los dos primeros vers&#237;culos del texto que analizamos, encontraremos a un grupo de personas que anhelaban &#8220;ensanchar la tienda&#8221;, es decir, crecer.<\/p>\n<p>Como cristiano, usted naci&#243; para cosas grandes. Revise su vida. No puede seguir estancado en peque&#241;eces. Su reto son los sue&#241;os que rompen las dimensiones de los que tienen quienes le rodean. El compromiso: materializarlos con ayuda de Dios.<\/p>\n<p>4. Un cristiano no se limita a ordenar sino que es el primero en actuar<\/p>\n<p>Despierta preocupaci&#243;n que en nuestras iglesias haya muchos &#8220;caciques&#8221; y pocos &#8220;indios&#8221;. Pareciera que todos aspirara a ser pastores para acceder al poder, a impartir c&#225;tedra y dejar de lado el trabajo que es necesario hacer, aunque algunos pastores y l&#237;deres no lo hacen.<\/p>\n<p>Cursaba por aqu&#233;l entonces los primeros semestres de teolog&#237;a en el Seminario. Un s&#225;bado en la tarde nos enviaron a evangelizar en las calles. El l&#237;der nos instruyo por varios minutos sobre lo que deb&#237;amos hacer al abordar a quienes no conoc&#237;an a Jesucristo. Y salimos con entusiasmo. Sobra decir que en verano Cali es una ciudad calurosa.<\/p>\n<p>Nuestra sorpresa fue may&#250;scula cuando, media hora despu&#233;s, encontramos a nuestro l&#237;der al amparo de la sombra, bebiendo soda mientras que los estudiantes sud&#225;bamos la gota gorda en la avenida. La jornada termin&#243; en un rotundo fracaso. A ninguno le qued&#243; &#225;nimo de nada.<\/p>\n<p>Ahora bien &#191;De qu&#233; manera encaja este principio de vida en el texto? Frente a la propuesta que le hicieron, Eliseo estuvo dispuesto a ser el primero en involucrarse: &#8221;&#8212;Vayan, pues&#8212;respondi&#243; Eliseo.<\/p>\n<p>&#8211;Por favor, acomp&#225;&#241;anos&#8212;dijo uno de ellos.<\/p>\n<p>&#8211;Muy bien, los acompa&#241;ar&#233;&#8212;contest&#243; &#233;l. Y Eliseo fue con ellos hasta el Jord&#225;n, y all&#237; se pusieron a cortar &#225;rboles&#8221; (vers&#237;culos 3 y 4).<\/p>\n<p>Es fundamental que desechemos la actitud autoritaria, de s&#243;lo ordenar y comenzar desde ya a ser cristianos que jalonan el cambio, que no s&#243;lo dicen sino que hacen.<\/p>\n<p>5. Un cristiano enfrenta situaciones normales&#8230; <\/p>\n<p>Una actitud generalizada entre muchos cristianos es pensar que s&#243;lo a ellos les ocurren incidentes. Algunos asocian las circunstancias con una &#8220;dif&#237;cil prueba que me puso el Se&#241;or&#8221;. Otros preguntan: &#8220;&#191;Por qu&#233; a m&#237;?&#8221;. Y olvidamos que al aceptar a Cristo no compramos un &#8220;seguro contra todo incidente&#8221;. Y por supuesto, no deber&#237;a ser as&#237;. <\/p>\n<p>El pasaje que analizamos muestra que circunstancias contrarias, as&#237; sean peque&#241;as, es normal que se presenten. De ah&#237; que llama la atenci&#243;n que las haya consignado all&#237; el autor. &#8220;Pero ocurri&#243; que, al cortar uno un tronco, el hacha se le cay&#243; al agua. Entonces grit&#243;: &#8211;&#161;Ay, maestro! &#161;Esa hacha era prestada!&#8221; (vers&#237;culo 5).<\/p>\n<p>Sorprende que haya quienes se descomponen por cosas sencillas. Pero ocurre con frecuencia y es necesario aprender a manejar esas situaciones. No podemos ni desanimarnos ni desesperarnos porque perdemos la capacidad de actuar con serenidad. Y el af&#225;n y la desesperaci&#243;n no son buenos consejeros.<\/p>\n<p>6. Un cristiano busca soluciones, no agranda los problemas<\/p>\n<p>La reacci&#243;n de Eliseo, frente a este incidente que estaba fuera de sus planes, no fue la de buscar un culpable ni de se&#241;alar o cuestionar el descuido. Fue, sencillamente, de buscar soluciones con ayuda de Dios. &#8220;&#8212;&#191;D&#243;nde cay&#243;?&#8212; le pregunt&#243; el profeta. El otro se&#241;al&#243; el lugar. Entonces Eliseo cort&#243; un palo, lo arroj&#243; all&#237; e hizo que el hacha saliera a flote. &#8211;Rec&#243;gela&#8212; orden&#243; Eliseo. El otro extendi&#243; la mano y recogi&#243; el hacha&#8221; (vers&#237;culos 6 y 7).<\/p>\n<p>Si busc&#225;ramos salidas antes que laberintos, de seguro las cosas ser&#237;an m&#225;s f&#225;ciles. La vida ser&#237;a m&#225;s llevadera. El problema radica en que tornamos complejo todo lo que nos rodea. En ocasiones hasta nos ahogamos en un &#8220;vaso con agua&#8221;. Y eso no es justo para nuestra vida ni para la de quienes nos rodean. <\/p>\n<p>Sus reacciones y actitudes pueden cambiar<\/p>\n<p>La disposici&#243;n de cambio nace en el coraz&#243;n. Nadie puede obligarnos para hacerlo. Pero no basta con querer. Es necesario que haya una fuerza que nos motive  para hacerlo. Y esa fuerza proviene de Dios. S&#243;lo &#201;l puede ayudarnos. <\/p>\n<p>Yo le invito para que rinda todas sus debilidades a Aqu&#233;l que puede cambiar las vidas. S&#243;lo Jesucristo, el Hijo de Dios, puede hacer de usted una nueva persona. Pero es necesario que reconozca sus errores y le pida que obre en su existencia. El Se&#241;or transformar&#225; su existencia. No lo dude &#161;Comience ahora!. No olvide que las pautas trazadas en la Biblia no son para ilustrarnos &#250;nicamente sino para llevarlas a la vida pr&#225;ctica. S&#243;lo de esta manera crecemos espiritual y personalmente.<\/p>\n<p>Si tiene alguna duda, petici&#243;n de oraci&#243;n o inquietud, no dude en escribirme.<\/p>\n<p>Ps. Fernando Alexis Jim&#233;nez<br \/>\nMinisterio de Evangelismo y Misiones &#8220;Heraldos de la Palabra&#8221;<br \/>\nP&#225;gina en Internet: <br \/>\n<a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra\">[url=http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra]http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra<\/a>[\/url]<br \/>\nCorreo personal: <span id='eeEncEmail_dSR6hsgu9T'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 114';l[9]=' 111';l[10]=' 100';l[11]=' 97';l[12]=' 114';l[13]=' 111';l[14]=' 100';l[15]=' 97';l[16]=' 64';l[17]=' 111';l[18]=' 100';l[19]=' 110';l[20]=' 97';l[21]=' 110';l[22]=' 114';l[23]=' 101';l[24]=' 102';l[25]='>';l[26]='\"';l[27]=' 109';l[28]=' 111';l[29]=' 99';l[30]=' 46';l[31]=' 114';l[32]=' 111';l[33]=' 100';l[34]=' 97';l[35]=' 114';l[36]=' 111';l[37]=' 100';l[38]=' 97';l[39]=' 64';l[40]=' 111';l[41]=' 100';l[42]=' 110';l[43]=' 97';l[44]=' 110';l[45]=' 114';l[46]=' 101';l[47]=' 102';l[48]=':';l[49]='o';l[50]='t';l[51]='l';l[52]='i';l[53]='a';l[54]='m';l[55]='\"';l[56]='=';l[57]='f';l[58]='e';l[59]='r';l[60]='h';l[61]='a ';l[62]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_dSR6hsgu9T').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando los cubiertos volaron por encima de la mesa, no pens&#243; que era una reacci&#243;n violenta. 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