{"id":5227,"date":"2016-02-08T19:07:36","date_gmt":"2016-02-09T00:07:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/bienaventurados-en-apocalipsis\/"},"modified":"2016-02-08T19:07:36","modified_gmt":"2016-02-09T00:07:36","slug":"bienaventurados-en-apocalipsis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/bienaventurados-en-apocalipsis\/","title":{"rendered":"Bienaventurados en Apocalipsis"},"content":{"rendered":"<div>BIENAVENTURADOS EN APOCALIPSIS<br \/>\nAPOCALIPSIS 1:3 APOCALIPSIS 22:7 <\/p>\n<p>Las mismas palabras encontradas en el principio del libro, lo encontramos al finalizar de &#233;l, as&#237; que el estudio del libro de las revelaciones de Juan, son de gran valor, pero no solo un conocimiento te&#243;rico, sino una practica en el cumplir la Palabra de Dios es lo que realmente nos lleva a recibir de parte de &#201;l las bendiciones prometidas.<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Apocalipsis 14:13. Bienaventurados los muertos que de aqu&#237; en adelante mueren en el Se&#241;or (para que descansen de sus arduos trabajos; pues sus obras les seguir&#225;n.)<\/p>\n<p>Apocalipsis 16:15. Bienaventurado el que vela, y guarda sus vestidos para que no ande desnudo y vean su verg&#252;enza.<\/p>\n<p>Apocalipsis 19:9. Bienaventurados los que han sido llamados a la cena de las bodas del Cordero. (Estas son palabras verdaderas de Dios.)<\/p>\n<p>Apocalipsis 20:6. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrecci&#243;n. (Sobre estos la segunda muerte no tiene ning&#250;n poder; sino que ser&#225;n sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinaran con &#201;l por los mil a&#241;os.)<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; tipo de bendici&#243;n buscamos en nuestras vidas?<\/p>\n<p>Quiz&#225;s una breve mirada a este libro nos ayude haber lo que en verdad significa ser bendecido por Dios.<\/p>\n<p>Apo. 1:4. A las siete iglesias que est&#225;n en Asia.<\/p>\n<p>Eran iglesias reales, cada una con sus propios problemas y dilemas, tambi&#233;n es una referencia a la iglesia de Dios a trav&#233;s de los tiempos, pero puede ser la situaci&#243;n en que se encuentre nuestra iglesia local en este momento.<\/p>\n<p>Hay una referencia que marca a todas ellas.<\/p>\n<p>Apo.1: 4-8.: Nos dice lo que Cristo ha hecho por todos nosotros, y lo que esta haciendo por nosotros, adem&#225;s de lo que har&#225; por nosotros.<\/p>\n<p>Pero aparte de esto vamos a ver las verdaderas bendiciones de las iglesias, una por una.<\/p>\n<p>    Efeso. (Cap. 2:1-7).<\/p>\n<p>La bienaventuranza de esta iglesia es comer del &#225;rbol de la vida, que est&#225; en  medio del para&#237;so de Dios.<\/p>\n<p>&#191;C&#243;mo puede ser eso, en una iglesia que con su trabajo y perseverancia, han demostrado ser unos fieles servidores de Dios?, una iglesia que no soporta a los malos, a los falsos ap&#243;stoles y a los servidores de mentira.<\/p>\n<p>Sufrir por causa del nombre de Jes&#250;s, y no desfallecer en todo ello es algo que a muchos de nosotros nos har&#237;an ser algo m&#225;s &#8220;espirituales&#8221;.<\/p>\n<p>Sin embargo como todos nosotros ten&#237;an algo que desear, o mejor dicho que hab&#237;an dejado en el camino,&#8230;..el primer amor.<\/p>\n<p>&#191;Que nos mueve a hacer todo aquello que realizamos?<\/p>\n<p>&#191;Nos mueve la obra del Se&#241;or, o el Se&#241;or de la obra?<\/p>\n<p>Por eso la bienaventuranza es: la gracia de Dios en sus corazones, Dios es el que da de comer del &#225;rbol de la vida, y nosotros hemos de vivir una vida de agradecimiento a Su gracia. Sino&#8230;..quitare tu candelero de su lugar.<\/p>\n<p>    Esmirna: (cap. 2: 8-11.)<\/p>\n<p>La bienaventuranza de esta iglesia es la promesa de que jam&#225;s recibir&#225; da&#241;o de la muerte segunda.<\/p>\n<p>Por eso el Se&#241;or les recuerda (ver. 8 ) el hecho de su muerte y su resurrecci&#243;n.<\/p>\n<p>No todo consiste en lo que vamos a vivir aqu&#237;, ni nuestra vida cristiana se limita a lo que aqu&#237; podamos servir al Se&#241;or, todo se proyecta hacia una eternidad con Dios.<\/p>\n<p>Tribulaci&#243;n y pobreza y las blasfemias de los falsos seguidores de Dios, eran signos de su riqueza espiritual. Nada ni nadie les iba a privar de su galard&#243;n, aunque para ello el sufrimiento de la c&#225;rcel y de la muerte f&#237;sica, les pod&#237;a hacer temer.<\/p>\n<p>&#8211;No tengas temor&#8212;palabras de Jesucristo hacia una iglesia que era reflejo de sus propios padecimientos en su vida terrena, unos padecimientos con bienaventuranza&#8230;&#8230;&#8230;la corona de la vida.<\/p>\n<p>    P&#233;rgamo:  (cap.2: 12-17.).<\/p>\n<p>La bendici&#243;n de Dios, siempre viene de lo alto, en medio de un mundo que nos atosiga, hemos de mirar a lo alto, y esperar &#8220;el man&#225;&#8221; de Dios.<\/p>\n<p>Una piedrecita con un nombre nuevo&#8230;nos recuerda,  (seremos  semejantes a &#201;l. 1 Juan 3:2.).<\/p>\n<p>No llevaremos siempre lo que somos aqu&#237;, as&#237; que nuestra esperanza tiene que estar puesta en  el man&#225;, (lo que Dios nos da cada d&#237;a), y lo que seremos all&#225; (semejantes a Cristo) para que tambi&#233;n &#8220;nos purifiquemos a nosotros mismos, como Cristo es puro&#8221;.<\/p>\n<p>La vida de los creyentes en P&#233;rgamo no era f&#225;cil, viv&#237;an en medio del poder de Satan&#225;s, donde fieles eran muertos (Antipas). Aun as&#237; eran fieles y el nombre del Se&#241;or era guardado entre ellos.<\/p>\n<p>Pero aunque su testimonio fuera de la iglesia era bueno, dentro de ella permit&#237;an entrar lobos con piel de ovejas.<\/p>\n<p>El numero no hace la fuerza, y si dejamos entrar a cualquier extra&#241;o en la iglesia, Cristo mismo vendr&#225; a pelear con ellos para echarlos.<\/p>\n<p>El  testimonio cristiano, es de dentro hacia fuera, y eso lo sabe Satan&#225;s que har&#225; lo imposible para colarse en la iglesia.<\/p>\n<p>Esperar &#8220;en&#8221; Dios, y esperar &#8220;a&#8221; Dios es nuestra bendici&#243;n aqu&#237;.<\/p>\n<p>    Tiatira:  (cap. 2: 18-29.).<\/p>\n<p>La bienaventuranza de reinar con Cristo, debe llevarnos  a aferrarnos a la obra que el Se&#241;or ha puesto en nuestras manos.<\/p>\n<p>El que escudri&#241;a la mente y el coraz&#243;n nos dar&#225; a cada uno el verdadero merecimiento de nuestras obras aqu&#237;&#8230;&#8230;..hasta que yo venga.<\/p>\n<p>Jesucristo conoce nuestra obra, amor, fidelidad, servicio y perseverancia, y que vamos a la perfecci&#243;n, pues nuestras ultimas obras son mejores que las primeras. (ver. 19.)<\/p>\n<p>Sin embargo el hecho de las falsas doctrinas es algo que enseguida se presta a entrar en las iglesias, como vimos ya en P&#233;rgamo.<\/p>\n<p>En P&#233;rgamo la iglesia era brutalmente perseguida, en Tiatira estaba en pleno crecimiento y en paz. Sin embargo las armas de Satan&#225;s eran las mismas: inmoralidad sexual, y sacrificado a los &#237;dolos.<\/p>\n<p>Pablo nos recuerda que: &#8220;el que se une a una ramera un cuerpo es con ella&#8221; y tambi&#233;n que la uni&#243;n matrimonial es igual a la uni&#243;n de Cristo y la iglesia.<\/p>\n<p>As&#237; que: si la inmoralidad entra en nuestra vida, podemos pensar en hacer lo mismo en nuestra relaci&#243;n con el Se&#241;or.<\/p>\n<p>Si somos infieles en lo poco en lo mucho tambi&#233;n.<\/p>\n<p>El da&#241;o que nos hace la inmoralidad, creo que no lo podemos llegar a saber, llegamos a atentar contra nuestro propio cuerpo, sin saber hasta que el da&#241;o ya esta hecho.<\/p>\n<p>Pero si no somos fieles en lo material, &#191;c&#243;mo lo seremos en lo espiritual?<\/p>\n<p>Asimismo, el comer de lo sacrificado, nos ense&#241;a a compartir nuestra relaci&#243;n con Jes&#250;s, con otras religiones. El falsamente llamado ecumenismo, nos lleva, no a compartir experiencias con otras personas, sino a quitarnos responsabilidades de nuestra fe.<\/p>\n<p>La carne y la falta de responsabilidad es un arma que Satan&#225;s siempre ha introducido en la iglesia por una misma puerta: los falsos profetas.<\/p>\n<p>Por eso hemos de pensar en nuestra bienaventuranza: Reinaremos con Cristo.<\/p>\n<p>Solo eso puede llevarnos a conservar lo que es nuestro, y mirar a aquel que se merece nuestra eterna fidelidad.<\/p>\n<p>    Sardis. (cap.3: 1-6.).<\/p>\n<p>Que mejor bendici&#243;n que la que el propio Dios nos d&#233; una vestidura digna del reino. Acord&#233;monos del hijo prodigo, como su padre le visti&#243; despu&#233;s de que volviera al hogar.<\/p>\n<p>Que bendici&#243;n es que nuestro nombre este inscrito en el libro de Dios, que podamos tener la seguridad de que &#201;l  no borrar&#225; nuestro nombre de &#233;l.<\/p>\n<p>Que bendici&#243;n, que Jesucristo, nos confiese delante de Su Padre y de Sus &#225;ngeles.<\/p>\n<p>&#191;Qui&#233;n no quisiera verse as&#237;?<\/p>\n<p>Pero esta bendici&#243;n es para los vivos en el Se&#241;or. Y para los  que no han manchado sus vestidos blancos.<\/p>\n<p>&#191;Que diferencia hay entre lo que Dios piensa de nosotros, y lo que nosotros pensamos de nosotros mismos?.  Puede haber mucha.<\/p>\n<p>Por eso Dios nos da seguridad. Un nuevo vestido. Una inscripci&#243;n eterna, una confesi&#243;n del santo Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Es tiempo de arrepentimiento, para aquellos que piensan que est&#225;n en paz con Dios, y no lo est&#225;n, piensan que son vivos, pero viven de los recuerdos, piensan que Dios ya est&#225; satisfecho con sus obras pasadas, pero todav&#237;a no las han acabado, y no pueden acabarlas, porque est&#225;n manchados.<\/p>\n<p>    Filadelfia. (cap. 3:7&#8211;13)<\/p>\n<p>Bienaventurados aquellos que cuando el Se&#241;or regrese de las bodas les halle haciendo as&#237;. (Lucas 12:43)<\/p>\n<p>En el contexto de Lucas, encontramos lo que es un siervo que en verdad sirve de coraz&#243;n al Se&#241;or.<\/p>\n<p>Lucas 12:32&#8211;34. &#191;D&#243;nde esta nuestro tesoro? &#191;D&#243;nde nuestro coraz&#243;n?<\/p>\n<p>Lucas 12:35&#8211;40. Bienaventurados aquellos siervos&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>&#191;Que bendici&#243;n pod&#237;a dar el Se&#241;or a la iglesia fiel?<\/p>\n<p>Guardarle de la prueba que ha de venir sobre los moradores de este mundo.<\/p>\n<p>Darle su corona.<\/p>\n<p>Ser soporte de la adoraci&#243;n de Dios.<\/p>\n<p>No ser echado nunca fuera.<\/p>\n<p>Y ser como una carta&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>Llevar escrito el nombre del destinatario. Dios<\/p>\n<p>El nombre de nuestra futura direcci&#243;n.   La nueva Jerusal&#233;n<\/p>\n<p>El nombre de nuestro remitente.              Jesucristo.<\/p>\n<p>Que bendici&#243;n para la iglesia fiel, servir al Dios fiel.<\/p>\n<p>    Laodicea. (cap. 3:14&#8211;22.)<\/p>\n<p>La bendici&#243;n de Dios es la que enriquece, y no a&#241;ade  tristeza con ella. (Prover. 10:22).<\/p>\n<p>Si la tribulaci&#243;n y la pobreza traen riqueza en Cristo. (Esmirna). La supuesta riqueza nos convierte en desgraciados.<\/p>\n<p>&#8220;El dinero no trae la felicidad.&#8221; Es la famosa frase que corre en boca de todos. Pero que los cristianos no nos sabemos aplicar.<\/p>\n<p>&#8220;Pero ayuda&#8221;. Es la que todos conocemos.<\/p>\n<p>No solos somos desgraciados, (somos como los galgos detr&#225;s del conejo de trapo).<\/p>\n<p>Si no que nos convertimos en miserables. (No a nuestra propia opini&#243;n, por supuesto)<\/p>\n<p>Pobres. (Nos olvidamos del serm&#243;n del monte)<\/p>\n<p>Ciegos. (No hay mas ciego que el que no quiere ver)<\/p>\n<p>Desnudos. &#191;D&#243;nde est&#225;n esas vestiduras que llevaban los hermanos de Sardis?<\/p>\n<p>Estamos llenos de las cosas materiales, y el Se&#241;or nos da un consejo. Compra de M&#237;.<\/p>\n<p>Oro: enriquecer nuestra vida.<\/p>\n<p>Vestidos blancos: para cubrir nuestra desnudez. (Todos los hombres son iguales delante de Dios, nuestro dinero, no nos har&#225; diferentes).<\/p>\n<p>Colirio: para ver. (En este para ver, no soy quien para decir que es lo que tiene que ver cada uno.)<\/p>\n<p>El amor del Se&#241;or se deja ver en la disciplina. (Hebreos 12 nos habla de ello.)<\/p>\n<p>Hermanos pueden vencer, como &#201;l venci&#243;, y la bendici&#243;n es la bendici&#243;n de Cristo. sentarnos con &#201;l en su trono, hermanos, la bendici&#243;n de Dios est&#225; a la puerta, y llama, si o&#237;mos su voz, dej&#233;mosle entrar. No solo hemos de vivir de lo que o&#237;mos, sino que la bendici&#243;n viene con la practica de lo que o&#237;mos.<\/p>\n<p>Apo. 1:3 y 22:7. Bienaventurado. El que guarda las palabras de esta profec&#237;a.<\/p>\n<p>Palabraviva<br \/>\n<span id='eeEncEmail_SuzarLVhpE'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 115';l[5]=' 101';l[6]=' 46';l[7]=' 115';l[8]=' 105';l[9]=' 107';l[10]=' 97';l[11]=' 114';l[12]=' 114';l[13]=' 97';l[14]=' 64';l[15]=' 97';l[16]=' 118';l[17]=' 105';l[18]=' 118';l[19]=' 97';l[20]=' 114';l[21]=' 98';l[22]=' 97';l[23]=' 108';l[24]=' 97';l[25]=' 112';l[26]='>';l[27]='\"';l[28]=' 115';l[29]=' 101';l[30]=' 46';l[31]=' 115';l[32]=' 105';l[33]=' 107';l[34]=' 97';l[35]=' 114';l[36]=' 114';l[37]=' 97';l[38]=' 64';l[39]=' 97';l[40]=' 118';l[41]=' 105';l[42]=' 118';l[43]=' 97';l[44]=' 114';l[45]=' 98';l[46]=' 97';l[47]=' 108';l[48]=' 97';l[49]=' 112';l[50]=':';l[51]='o';l[52]='t';l[53]='l';l[54]='i';l[55]='a';l[56]='m';l[57]='\"';l[58]='=';l[59]='f';l[60]='e';l[61]='r';l[62]='h';l[63]='a ';l[64]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_SuzarLVhpE').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>BIENAVENTURADOS EN APOCALIPSIS APOCALIPSIS 1:3 APOCALIPSIS 22:7 Las mismas palabras encontradas en el principio del libro, lo encontramos al finalizar de &#233;l, as&#237; que el estudio del libro de las revelaciones de Juan, son de gran valor, pero no solo un conocimiento te&#243;rico, sino una practica en el cumplir la Palabra de Dios es lo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/bienaventurados-en-apocalipsis\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBienaventurados en Apocalipsis\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5227","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5227","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5227"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5227\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5227"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5227"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5227"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}