{"id":5250,"date":"2016-02-08T19:07:47","date_gmt":"2016-02-09T00:07:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-justificacin-y-sus-conceptos-correctos\/"},"modified":"2016-02-08T19:07:47","modified_gmt":"2016-02-09T00:07:47","slug":"la-justificacin-y-sus-conceptos-correctos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-justificacin-y-sus-conceptos-correctos\/","title":{"rendered":"La justificaci&#243;n y sus conceptos correctos"},"content":{"rendered":"<div>Casa Sobre La Roca, Iglesia Cristiana Integral<\/p>\n<p>El hombre pecador es justificado por la fe en la obra de Cristo y no por obras humanas.<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">El te&#243;logo contempor&#225;neo Paul Tillitch afirma en un capitulo de su celebre teolog&#237;a sistem&#225;tica: &#8220;Las iglesias no son santas por la santidad de sus miembros, son santas por la santidad de su fundamento.&#8221;<\/p>\n<p>Esto nos sugiere que si fuera por nuestro grado de santidad la iglesia no pasar&#237;a de ser una simple asociaci&#243;n, sin trascender en lo mas m&#237;nimo al plano espiritual; mas bien lo que sostiene a hace santa a al iglesia es su fundamento que no debe ser otro sino aquel que dio su vida por ella, ese fundamento se llama Jes&#250;s.<\/p>\n<p>Desde el principio la &#8220;santidad&#8221; de hombre a quedado en entredicho; no solo porque fallamos constantemente, sino tambi&#233;n por el motivo mismo de tales fallas, este no es mas sino el hecho de que no estamos en las condiciones necesarias para no hacerlo.<\/p>\n<p>En una ocasi&#243;n tuve la oportunidad de pronunciarme al respecto desde un p&#250;lpito y recuerdo que era de vital importancia que la congregaci&#243;n entendiera que el hecho de tener a Cristo en nuestros corazones, no implica el no volver a pecar; incluso en una de las acostumbradas charlas que realizaba en compa&#241;&#237;a de mi novia (Ahora esposa) y uno que otro amigo, recuerdo que llegamos a la conclusi&#243;n de que tenemos mal elaborado el concepto del arrepentimiento, si se me permite me quiero valer de un ejemplo meramente matem&#225;tico para ilustrar dicha afirmaci&#243;n. Hemos  escuchado frecuentemente que en un caso excepcional de &#8220;santidad&#8221;, el hombre que menos peca lo hace al menos siete veces al d&#237;a, lo que nos indica que en un a&#241;o lo har&#237;a unas 2555 veces, y unas 12775 en cinco a&#241;os; ahora bien, el concepto que muchos cristianos tienen sobre el arrepentimiento es que consiste en reconocer el pecado y no cometerlo nunca mas, esto nos llevar&#237;a a pensar que en pocos a&#241;os el sujeto de nuestro ejemplo estar&#237;a perfeccionado en un grado de santidad similar al de Dios ya que se le agotar&#237;a la lista de pecados por cometer, obviamente es un concepto errado.<\/p>\n<p>Citar&#233; a continuaci&#243;n a un jud&#237;o del que hemos o&#237;do hablar multitud de veces, este jud&#237;o gozaba adem&#225;s de ciudadan&#237;a romana y una educaci&#243;n de primera impartida por un rabino de la &#233;poca llamado Gamaliel. Nuestro amigo era un ferviente jud&#237;o que promet&#237;a ser un serio aspirante para ocupar el cargo de sumo sacerdote, pasaba los ratos libre persiguiendo y ejecutando cristianos &#8211; valla amigo -, en una de sus persecuciones tuvo un percance que alterar&#237;a su vida para siempre, quedo siego, pero que sorpresa el saber que fue tras una visi&#243;n tenida en el camino de Damasco que quedo reducido a las penumbras; solo intente imaginar lo que se cruz&#243; por la cabeza de Saulo &#8211; Despu&#233;s llamado Pablo &#8211; cuando al ver una luz cegadora escuchaba una voz que le dec&#237;a: &#8220;Saulo, Saulo, &#191;Porque me persigues?&#8221; Hch 9:3-4. De ser uno de los mas temidos perseguidores de los antiguos cristianos, pasar&#237;a a ser uno de los hombres m&#225;s importantes para el Cristianismo.<\/p>\n<p>Podemos decir que su vida cambio de manera radical en el momento en el que conoci&#243; al Se&#241;or, pero es obvio que su naturaleza humana segu&#237;a presente, segu&#237;a siendo un hombre con todas las implicaciones que esto trae, sin embargo Dios lo utilizo como a pocos hombres.<\/p>\n<p>En los tiempos actuales &#8211; Al igual que antes &#8211; se tiene una idea err&#243;nea sobre la santidad; ensamblemos ahora los dos ejemplos, el matem&#225;tico y el de Pablo, dentro de un ambiente con conceptos cruzados.<\/p>\n<p>Pablo sufr&#237;a de momentos de gran amargura dado que pensaba que el nunca m&#225;s volver&#237;a a pecar, as&#237; vemos en sus cartas expresiones como &#8220;Pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago&#8221; Ro 7:15b.<\/p>\n<p>Esta amargura provocada en Pablo part&#237;a de la influencia de un concepto errado a cerca del arrepentimiento, el mismo que crea sentimientos de culpa y autocastigo &#8211; Ll&#225;mese depresiones &#8211; en la iglesia actual.<\/p>\n<p>Volviendo a la charla que cite unos p&#225;rrafos atr&#225;s. Llegamos a la conclusi&#243;n de que el arrepentimiento debe ser un cambio de actitud frente al pecado, sin implicar el que nunca mas se vuelve a cometer.<\/p>\n<p>Se debe tener especial cuidado en la explicaci&#243;n de este concepto ya que una interpretaci&#243;n err&#243;nea se prestar&#237;a para pasar de un estado depresivo a uno de total libertinaje.<\/p>\n<p>Todo esto solo para recordar una cosa: Somos hombres perfectibles, no perfectos, que obramos buscando una similitud a la santidad de nuestro Padre Celestial, siguiendo el &#250;nico Camino Verdadero, JES&#218;S. Como lo dir&#237;a Pablo, somos imitadores de Cristo.<\/p>\n<p>Quedando claro que el &#250;nico perfecto y tres veces Santo es Dios; me veo en el deber de recordarle a usted &#8211; amigo lector -, que un d&#237;a estaremos frente a &#201;l y &#201;l mirara nuestro nombre en el libro de la vida y nos recibir&#225; en su gloria.<\/p>\n<p>Pero &#191;C&#243;mo llegamos hasta este punto siendo nosotros imperfectos y habiendo cometido multitud de faltas?<\/p>\n<p>Solo puedo dar una respuesta ante tal hecho, es en la que creo y por la cual le doy infinitas gracias a Dios, por la que lo alabo, le sirvo y le entrego todo mi ser. Para la salvaci&#243;n no son necesarias las &#8220;obras de la ley&#8221;, sino la fe en Jes&#250;s como Cristo, quien ha querido, con su muerte en la cruz, expiar todos los pecados de los hombres y regenerar a toda la humanidad. &#201;l es el &#8220;nuevo Ad&#225;n&#8221; por quien el hombre ha sido rescatado del mal y por quien llegar&#225; a la resurrecci&#243;n de la vida eterna.<\/p>\n<p>El hombre como pecador es incapaz por naturaleza de arrepentirse por si solo y as&#237; ganarse la salvaci&#243;n, aun la fe es un don de Dios al hombre.<\/p>\n<p>La justificaci&#243;n es un acto instant&#225;neo, cambia la posici&#243;n del hombre ante Dios, pero no su vida interior.<\/p>\n<p>Debemos recordar que la justificaci&#243;n se da por la infinita misericordia de Dios y no porque la merezcamos por nosotros mismos. &#8220;Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redenci&#243;n que es en Cristo Jes&#250;s&#8221; Ro 3:24, Ro 3:28, Ga 2:6.<\/p>\n<p>Pero adem&#225;s de la salvaci&#243;n, debemos atribuirle a la justificaci&#243;n otros resultados descritos en la carta del ap&#243;stol Pablo a los romanos en los vers&#237;culos del 1 al 11 del capitulo cinco; dichos resultados son:<\/p>\n<p>            Paz<\/p>\n<p>            Entrada a la gracia<\/p>\n<p>            Esperanza<\/p>\n<p>            paciencia<\/p>\n<p>            amor y<\/p>\n<p>            reconciliaci&#243;n con Dios.<\/p>\n<p>Se&#241;or te damos gracias por el sacrificio que haz hecho al dar a tu hijo unig&#233;nito para nuestra salvaci&#243;n, danos el poder para seguir adelante en la labor que nos haz encomendado, ay&#250;danos a ser cada d&#237;a mas como tu. &#8220;Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como esta escrito. El justo por la fe vivir&#225;&#8221; Ro 1:17<\/p>\n<p>Te amamos Se&#241;or Jes&#250;s.<\/p>\n<p>                                                Gracias.<\/p>\n<p>Enviado por: Americo  Davila<br \/>\n<span id='eeEncEmail_Sg4a4DQPvQ'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 101';l[5]=' 112';l[6]=' 46';l[7]=' 109';l[8]=' 111';l[9]=' 99';l[10]=' 46';l[11]=' 99';l[12]=' 110';l[13]=' 97';l[14]=' 98';l[15]=' 115';l[16]=' 97';l[17]=' 64';l[18]=' 97';l[19]=' 108';l[20]=' 105';l[21]=' 118';l[22]=' 97';l[23]=' 68';l[24]=' 65';l[25]='>';l[26]='\"';l[27]=' 101';l[28]=' 112';l[29]=' 46';l[30]=' 109';l[31]=' 111';l[32]=' 99';l[33]=' 46';l[34]=' 99';l[35]=' 110';l[36]=' 97';l[37]=' 98';l[38]=' 115';l[39]=' 97';l[40]=' 64';l[41]=' 97';l[42]=' 108';l[43]=' 105';l[44]=' 118';l[45]=' 97';l[46]=' 68';l[47]=' 65';l[48]=':';l[49]='o';l[50]='t';l[51]='l';l[52]='i';l[53]='a';l[54]='m';l[55]='\"';l[56]='=';l[57]='f';l[58]='e';l[59]='r';l[60]='h';l[61]='a ';l[62]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_Sg4a4DQPvQ').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><br \/>\nPor: Juan Sebasti&#225;n Arbelaez<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Casa Sobre La Roca, Iglesia Cristiana Integral El hombre pecador es justificado por la fe en la obra de Cristo y no por obras humanas. El te&#243;logo contempor&#225;neo Paul Tillitch afirma en un capitulo de su celebre teolog&#237;a sistem&#225;tica: &#8220;Las iglesias no son santas por la santidad de sus miembros, son santas por la santidad &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-justificacin-y-sus-conceptos-correctos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa justificaci&#243;n y sus conceptos correctos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5250","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5250","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5250"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5250\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5250"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5250"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5250"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}