{"id":5262,"date":"2016-02-08T19:07:54","date_gmt":"2016-02-09T00:07:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/qu-derrota\/"},"modified":"2016-02-08T19:07:54","modified_gmt":"2016-02-09T00:07:54","slug":"qu-derrota","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/qu-derrota\/","title":{"rendered":"&#191;Qu&#233; Derrota?"},"content":{"rendered":"<div>Pasaje: San Lucas 24: 13-35<\/p>\n<p>Introducci&#243;n:<\/p>\n<p>Sab&#237;a usted que la palabra derrota no significa solamente, vencido. Esta palabra tiene un significado muy particular e interesante:<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">derrota<\/p>\n<p>(del lat&#237;n, dirupta, de diruptos, roto)<\/p>\n<p>1.     Ruta que hace un barco para ir de un punto a <\/p>\n<p>Otro<\/p>\n<p>&#191;Ser&#237;a esta la raz&#243;n por la que uno de nuestros gobernadores, luego de un proceso eleccionario dijo una vez, \u00ab&#191;Qu&#233; derrota?\u00bb Obviamente, entendi&#233;ndose por su declaraci&#243;n la ruta o camino que deb&#237;a tomar. O sea, hacia d&#243;nde ir&#233; ahora.<\/p>\n<p>        I.            &#191;Hacia D&#243;nde Iremos, qu&#233; derrota? <\/p>\n<p>Cuando dos de los disc&#237;pulos de Jesucristo fueron confrontados con la realidad de la derrota del Maestro, se preguntaron, \u00ab&#191;qu&#233; derrota? Estos, as&#237; casi dos mil a&#241;os, contestaron esta pregunta, estableciendo una ruta hacia su hogar: Ema&#250;s.<\/p>\n<p>Volv&#237;an al lugar de donde hab&#237;an salido hac&#237;a unos tres a&#241;os atr&#225;s. Hab&#237;an visto al Maestro hacer lo que nadie hab&#237;a hecho, pero ya todo hab&#237;a terminado. La emoci&#243;n y la adrenalina que Cristo les hac&#237;a correr por su cuerpo era cosa del pasado.<\/p>\n<p>A usted y a m&#237; nos puede pasar lo mismo cuando hoy luego de estas actividades del domingo de resurrecci&#243;n terminen. \u00abOh, qu&#233; gran semana he pasado, pero ya termino\u00bb Ya dejar&#233; al Maestro tranquilo y volver&#233; a \u00abmi casa en Emmaus.\u00bb Fue un buen intento, vali&#243; la pena hacerlo aunque fuera por unos d&#237;as, pero ahora debo volver al lugar del cual vine. Esa es la verdadera vida y debemos poner nuestros pies firmemente sobre la tierra.<\/p>\n<p>Elementos en nuestra derrota (camino) <br \/>\n\u00abY conversaban entre s&#237; acerca de todas<\/p>\n<p>estas cosas que hab&#237;an acontecido, y<\/p>\n<p>sucedi&#243; que mientras conversaban y discut&#237;an&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>(v.15)<\/p>\n<p>Estos dos disc&#237;pulos ya hab&#237;an trazado su derrota, iban de vuelta vencidos por el camino hacia el lugar de donde el SE&#209;OR los sac&#243;.<\/p>\n<p>Mientras iban por esa \u00abderrota,\u00bb ven&#237;an momentos donde ten&#237;an fuertes argumentos el uno con el otro porque no pod&#237;an encontrar explicaci&#243;n, probablemente, al suceso relatado por las mujeres que hab&#237;an encontrado la tumba del Maestro vac&#237;a. (Cf. Vv.1-12) &#191;No nos sucede en ocasiones situaciones similares a nosotros\/as? Cuando llegan esos momentos de confusi&#243;n y desanimo y decidimos volver o considerar la idea de volver a nuestro \u00abEma&#250;s.\u00bb<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; es lo que sucede en este tipo de situaci&#243;n? Bueno, es probable que nuestro coraz&#243;n se encuentre tan abrumado como el de aquellos dos hombres, tan abrumado que a&#250;n teniendo a Cristo al lado somos incapaces de reconocer su presencia.<\/p>\n<p>\u00ab&#8230;Jes&#250;s mismo se acerc&#243; y caminaba con ellos.\u00bb<\/p>\n<p>(v.15b)<\/p>\n<p>III. Cristo Les Hace Una Pregunta<\/p>\n<p>\u00ab&#191;Qu&#233; discusiones son estas que ten&#233;is entre<\/p>\n<p>vosotros mientras vais andando?\u00bb (v.17a)<\/p>\n<p>Debemos recordar que ellos van andando hacia el lugar del cual Cristo los sac&#243;, esto no debemos perderlo de vista y, menos aun olvidarlo.<\/p>\n<p>Cuando Cristo interrumpe su conversaci&#243;n con esta pregunta cambi&#243; toda la tonalidad del viaje. Ellos comenzaron a pensar de otra manera. Fij&#233;monos en lo primero que sucedi&#243;.<\/p>\n<p>\u00abY ellos se detuvieron, con semblante triste.\u00bb<\/p>\n<p>(v. 17)<\/p>\n<p>Cleofas le responde con tanto asombro porque &#233;l no puede entender c&#243;mo es posible que alguien pueda hacer semejante pregunta;<\/p>\n<p>\u00ab&#191;Eres t&#250; el &#250;nico visitante en Jerusal&#233;n que no sabe las cosas que en ella han acontecido en estos d&#237;as? (v.18)<\/p>\n<p>Cristo, la escuchar la pregunta que Cleofas le hace, le responde con otra pregunta:<\/p>\n<p>\u00ab&#191;Qu&#233; cosas? Y ellos le dijeron: Las referentes a Jes&#250;s el nazareno, que fue un profeta poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; y c&#243;mo los principales sacerdotes y nuestros gobernantes le entregaron a sentencia de muerte y le crucificaron. Pero nosotros esper&#225;bamos que &#201;l era el que iba a redimir a Israel&#8230;\u00bb (vv.19-21)<\/p>\n<p>Estos hombres le han hecho un recuento de las expectativas que ellos ten&#237;an con relaci&#243;n al Mes&#237;as, y hasta le cuentan lo que las mujeres han descubierto ese domingo al amanecer.<\/p>\n<p>Expectativa<\/p>\n<p>(del lat&#237;n, exspectatum, esperado)<\/p>\n<p>1.     esperanza o posibilidad de conseguir una cosa. <\/p>\n<p>Aqu&#237; es donde esta el problema de estas personas y, tambi&#233;n el nuestro: las expectativas que tenemos con relaci&#243;n a Cristo. En ocasiones Cristo no es lo que nosotros\/as pensamos que es. &#191;A qu&#233; me refiero? Nosotros\/as somos seres que hacemos de Dios un suplidor y nada m&#225;s. Lo vemos como alguien a donde vamos cuando las cosas no andan muy bien que digamos. Y si vamos a hacer honestos con la Palabra, es cierto que &#201;l es nuestro proveedor, pero tambi&#233;n es cierto que es mucho m&#225;s que esto. Y hacia eso los va a guiar el Maestro. Cristo les va a ayudar a redefinir qui&#233;n es &#201;L a la luz de las Escrituras y, no solamente de sus expectativas (cf. vv. 25-27)<\/p>\n<p>Redefinir<\/p>\n<p>1. Volver a mirar algo con la intenci&#243;n de cambiar o modificar.<\/p>\n<p>IV. Qu&#233;date Con Nosotros<\/p>\n<p>\u00ab&#8230;Qu&#233;date con nosotros, porque est&#225; atardeciendo,<\/p>\n<p>y el d&#237;a ya ha declinado. Y entr&#243; a quedarse con ellos.\u00bb (v.29)<\/p>\n<p>La revelaci&#243;n del Maestro a los dos disc&#237;pulos acontece en la intimidad del hogar y una comida servida. Llevar a Cristo a nuestras casas es la forma m&#225;s sabia de comenzar a redefinir nuestra relaci&#243;n personal con &#201;l. Es all&#237; cuando finalmente ellos pueden comprender que el que les acompa&#241;aba en el camino hacia Ema&#250;s era el Resucitado. Es ahora cuando sus almas pueden proclamar,<\/p>\n<p>\u00ab&#191;No ard&#237;a nuestro coraz&#243;n dentro de nosotros<\/p>\n<p>mientras nos hablaba en el camino, cuando<\/p>\n<p>nos explicaba las Escrituras?\u00bb (v.32)<\/p>\n<p>V. Volvamos a Jerusal&#233;n<\/p>\n<p>\u00abY levant&#225;ndose en esa misma hora, regresaron a Jerusal&#233;n, y hallaron reunidos a los once y a los que estaban con ellos&#8230;y ellos contaban sus experiencias en el camino, y c&#243;mo le hab&#237;an reconocido en el partir del pan.\u00bb (vv.33,35)<\/p>\n<p>&#161;Qu&#233; cambio, que redefinici&#243;n! Su viaje de vuelta hacia Jerusal&#233;n no pod&#237;a esperar. Ellos le hab&#237;an dicho a Cristo que se quedara con ellos porque ya comenzaba la noche. Ahora, eso no era lo m&#225;s importante.<\/p>\n<p>Amados\/as hermanos\/as cuando nuestra \u00abderrota\u00bb nos lleva a pensar y en ocasiones hasta accionar para volver al lugar del cual salimos debemos invitar a Cristo a quedarse y entrar a nuestro hogar. Esta experiencia nos guiar&#225; de forma inevitable de vuelta a Jerusal&#233;n. All&#237; a los pies de una cruz vac&#237;a y en la presencia de un Cristo vivo<\/p>\n<p>\u00abMientras ellos relataban estas cosas, Jes&#250;s se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros.\u00bb (v.36) <\/p>\n<p>Serm&#243;n predicado en la Iglesia Presbiteriana en Glenview, Ponce PR<\/p>\n<p>Domingo, 4 de abril de 1999. (Domingo de Resurrecci&#243;n de nuestro SE&#209;OR Jesucristo)<\/p>\n<p>Ismael Gonz&#225;lez-Silva, Pastor<\/p>\n<p>e-mail: <span id='eeEncEmail_kj9UiSlZv6'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 116';l[5]=' 101';l[6]=' 110';l[7]=' 46';l[8]=' 105';l[9]=' 117';l[10]=' 113';l[11]=' 111';l[12]=' 99';l[13]=' 64';l[14]=' 100';l[15]=' 101';l[16]=' 115';l[17]=' 101';l[18]=' 104';l[19]='>';l[20]='\"';l[21]=' 116';l[22]=' 101';l[23]=' 110';l[24]=' 46';l[25]=' 105';l[26]=' 117';l[27]=' 113';l[28]=' 111';l[29]=' 99';l[30]=' 64';l[31]=' 100';l[32]=' 101';l[33]=' 115';l[34]=' 101';l[35]=' 104';l[36]=':';l[37]='o';l[38]='t';l[39]='l';l[40]='i';l[41]='a';l[42]='m';l[43]='\"';l[44]='=';l[45]='f';l[46]='e';l[47]='r';l[48]='h';l[49]='a ';l[50]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_kj9UiSlZv6').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pasaje: San Lucas 24: 13-35 Introducci&#243;n: Sab&#237;a usted que la palabra derrota no significa solamente, vencido. 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