{"id":5282,"date":"2016-02-08T19:08:04","date_gmt":"2016-02-09T00:08:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/marta-intrprete-de-jess\/"},"modified":"2016-02-08T19:08:04","modified_gmt":"2016-02-09T00:08:04","slug":"marta-intrprete-de-jess","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/marta-intrprete-de-jess\/","title":{"rendered":"Marta, int&#233;rprete de Jes&#250;s"},"content":{"rendered":"<div>Hace unos d&#237;as tuve la oportunidad de leer algunas secciones del libro The Seven Habits of Highly Effective People. All&#237;, relata su autor, Steven R. Covey una experiencia vivida por &#233;l en un tren subterr&#225;neo en la ciudad de Nueva York:<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">\u00abRecuerdo yo un peque&#241;o cambio en mi paradigma experimentado un domingo por la tarde en un subterr&#225;neo en Nueva York. Las personas estaban sentadas tranquilamente-unos le&#237;an el per&#237;odico, otros estaban perdidos en sus pensamientos, algunos descansaban cerrando sus ojos. Todo estaba calmado, era una escena de total tranquilidad.<\/p>\n<p>Entonces repentinamente, un hombre y su ni&#241;o entraron al vag&#243;n del tren. El ni&#241;o estaba haciendo tanto ruido que todo el ambiente cambio radicalmente.<\/p>\n<p>El hombre se sent&#243; junto a mi y cerr&#243; sus ojos, aparentemente inconsciente de la situaci&#243;n. El ni&#241;o estaba gritando de un lado para otro, le arrancaba el per&#237;odico de las manos, tiraba las cosas. Era una conducta muy molestosa. A&#250;n asi, el padre no hac&#237;a nada.<\/p>\n<p>Resultaba dif&#237;cil no irritarse. No pod&#237;a creer que &#233;l fuera tan insensible y que no hiciera nada al respecto, no asum&#237;a ning&#250;n tipo de responsabilidad. Era f&#225;cil ver como todo el mundo en el vag&#243;n estaba irritatado. Finalmente, me volte&#233; hacia &#233;l y le dije, \u00abSe&#241;or, su hijo est&#225; verdaderamente molestando a todos los que estamos en este carro del tren, me pregunto si usted podr&#237;a contralarlo un poco.\u00bb<\/p>\n<p>El hombre levant&#243; su mirada como si de repente tomara consciencia, por primera vez, de lo que estaba sucediendo. \u00abOh, usted est&#225; correcto, creo que debo hacer algo al respecto. Es que acabamos de salir del hospital donde su madre acaba de morir hace como una hora. No s&#233; que pensar, creo que tampoco s&#233; c&#243;mo manejar esta situaci&#243;n.\u00bb<\/p>\n<p>&#191;Pueden imaginarse c&#243;mo me sent&#237; en ese momento? Mi paradigma cambi&#243;. De repente comenc&#233; a ver las cosas diferente, y porque ve&#237;a las cosas diferente, comenc&#233; a pensar diferente, a sentir diferente y, a comportarme diferente. Mi irritaci&#243;n se esfum&#243;. No ten&#237;a que preocuparme por controlar mi actitud o mi conducta; mi coraz&#243;n fue invadido por el dolor de este hombre. Sentimientos de simpat&#237;a y compasi&#243;n comenzaron a fluir libremente. \u00ab&#191;Su esposa acaba de morir? Oh, cu&#225;nto lo siento. &#191;Puede contarme? &#191;Qu&#233; puedo hacer para ayudarlo? Todo cambi&#243; en un instante.\u00bb (pp. 30-31)<\/p>\n<p>&#191;A qui&#233;n no le ha sucedido algo similar a lo que le sucedi&#243; a Covey en ese vag&#243;n del subterr&#225;neo? Muchas han sido las experiencias que nos han llevado de una mala interpretaci&#243;n a una correcta interpretaci&#243;n. Es el conocimiento de la verdad y la correcta interpretaci&#243;n de esa verdad la que nos llevar a ver, pensar, sentir y actuar diferente.<\/p>\n<p>En esta ocasi&#243;n utilizaremos lo aprendido hasta ahora para que nos sirva de gu&#237;a en el an&#225;lisis del pasaje de San Lucas 10: 38-42. Aqu&#237;, como muchos recordar&#225;n se encuentra el relato de la llegada de Jes&#250;s a la casa de Marta y Mar&#237;a (L&#225;zaro).<\/p>\n<p>Cuando comienzo a recordar la cantidad de sermones que he escuchado acerca de Marta y Mar&#237;a vienen a mi mente la enorme cantidad de ataques que ha sufrido Marta por no haberse sentado a los pies de Jes&#250;s tal y como su hermana lo hizo. Hoy, les invito a tomar unos minutos para echarle una mirada m&#225;s a esta historia.<\/p>\n<p>\u00aby una mujer llamada Marta le recibi&#243; en su casa\u00bb- verso 38<\/p>\n<p>Lo primero que llam&#243; mi atenci&#243;n fue que Marta actu&#243; hospitalariamente con Jes&#250;s. Para el que no ten&#237;a \u00abun lugar donde su cabeza reposar\u00bb, ella s&#237; ten&#237;a donde acomodarle en su casa. Ella hizo todo lo posible para que el Maestro estuviera bien. Al principio, ella le prest&#243; su atenci&#243;n. All&#237; estaba Marta y Mar&#237;a, las dos juntas escuchando lo que Jes&#250;s les estaba ense&#241;ando. De repente, Marta decidi&#243; levantarse e irse a hacer otras cosas que para ella resultaban m&#225;s importantes en ese momento.<\/p>\n<p>La parte importante es notar que ella no abandon&#243; a Jes&#250;s inmediatamente. El verso dice que ella \u00ablo recibi&#243; en su casa.\u00bb &#191;C&#250;antas personas hoy dia no tendr&#237;amos dificultad alguna en identificarnos con Marta?<\/p>\n<p>Nosotros\/as tambi&#233;n hemos recibido a Cristo en nuestro \u00abhogar\u00bb (ie.: alma). La pregunta que debemos hacernos es, &#191;qu&#233; hemos hecho con Jes&#250;s despu&#233;s de recibirlo en nuestro hogar?<\/p>\n<p>Cuando continuamos leyendo el relato de Lucas podemos identificar c&#250;al fue el primer error de Marta aquel dia cuando Jes&#250;s entr&#243; a su casa. Ella se distrajo. Para poder entender mejor el acto de esta mujer debemos definir lo que significa distracci&#243;n:<\/p>\n<p>\u00abEs lo que sucede cuando una persona dirige su atenci&#243;n hacia m&#225;s de un objeto y\/o<\/p>\n<p>mira en diferentes direcciones a la misma vez.\u00bb<\/p>\n<p>Como hemos dicho ya hace unos momentos, la distracci&#243;n de Marta nos indica claramente que al inicio ella coloc&#243; su vista sobre Jes&#250;s. Ella no sali&#243; corriendo inmediatamente hacia la cocina. Ella tambi&#233;n amaba al Maestro pero de repente su mente fue capturada por \u00abotras cosas.\u00bb Es en ese ambiente, cuando lo que comenz&#243; como una peque&#241;a e insignificante distracci&#243;n, se convirti&#243; en una grande preocupaci&#243;n.<\/p>\n<p>All&#237; estaba una mujer que hab&#237;a recibido a Cristo en su \u00abcasa\u00bb totalmente abrumada por los eventos que estaban dominando su vida. El que calmaba las tormentas, el que sacaba los demonios, el que sanaba los enfermos, el que levantaba a los muertos estaba presente en la \u00abcasa\u00bb de Marta y ella estaba esclavizada por las preocupaciones. &#191;Puede usted explicarme c&#243;mo puede ser posible tal cosa? &#191;No te sucede a ti igual? &#191;No le hemos abierto nuestro \u00abhogar\u00bb a Jes&#250;s y de repente nos vemos abrumados por las cosas de esta vida? &#191;No ser&#225; que estamos haciendo lo que Marta hizo? &#191;Despu&#233;s que Jes&#250;s entr&#243; le hemos prestado nuestra atenci&#243;n como EL se merece? Jes&#250;s estaba en su casa, pero ella no estaba \u00abcon\u00bb Jes&#250;s.<\/p>\n<p>\u00aby acerc&#225;ndose a &#201;l, le dijo: Se&#241;or, &#191;no te importa&#8230;.? (v.40)<\/p>\n<p>Marta hab&#237;a llegado al punto donde ya no pod&#237;a tolerar o soportar m&#225;s. <\/p>\n<p>Estando ya vencida decide volver a la presencia del Maestro. En su estado psico-emocional decide interpretar el evento ante su Maestro. Lo primero que ella entiende de la experiencia que est&#225; viviendo es, que a Jesucristo no le importa lo que le est&#225; sucediendo a ella. &#161;Oh, hermano\/a cu&#225;nto nos parecemos a Marta t&#250; y yo! No es hasta que nuestros problemas se nos van de control cuando entonces decidimos volver a los pies del Maestro para reclamarle si lo que nos est&#225; sucediendo a El no le importa. Ella acaba de poner en tela de juicio el amor de Jes&#250;s por ella. En ocasiones t&#250; y yo, venimos a decirle a Jes&#250;s c&#243;mo El tiene que interpretar las experiencias que estamos viviendo.<\/p>\n<p>Marta viene a decirle a Jes&#250;s c&#250;al es su problema (el de ella) y c&#243;mo El tiene que actuar para ayudarla a solucionarlo. Ella le dice:<\/p>\n<p>\u00ab&#191;no te importa que mi hermana me deje servir sola?\u00bb Dile pues que me ayude. (v.40)<\/p>\n<p>F&#237;jese amado\/a lector c&#243;mo Marta va un paso m&#225;s all&#225; y le dice a Jes&#250;s que la culpable de su (el de ella) problema era Mar&#237;a. Ella esta as&#237; por culpa de su hermana. Marta est&#225; convencida que Jes&#250;s s&#237; la comprender&#225; y que le ayudar&#225; a resolver su situaci&#243;n. Ella est&#225; totalmente convencida de que El le va a ordenar a Mar&#237;a que se levante y le ayude. Pero Marta se equivoc&#243; en su interpretaci&#243;n.<\/p>\n<p>\u00abMarta, Marta, t&#250; est&#225;s preocupada y molesta por tantas cosas&#8230;.\u00bb (v.41)<\/p>\n<p>Tomemos unos minutos para definir una palabra que es muy importante en este verso 41: molesta.<\/p>\n<p>molesta: indica una violenta agitaci&#243;n, en su mente, sentimientos y cuerpo.<\/p>\n<p>Dice Jes&#250;s que \u00abMar&#237;a ha escogido la buena parte\u00bb Pero, &#191;qu&#233; significa escoger?<\/p>\n<p>escoger: significa seleccionar libremente despu&#233;s de haber considerado.<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; significa considerar?<\/p>\n<p>considerar: tomado del lat&#237;n, considerare. Significa, atender con detenimiento.<\/p>\n<p>Ense&#241;anza:<\/p>\n<p>Tanto Marta como Mar&#237;a oyeron la misma voz. Ambas dejaron que Jes&#250;s entrara en su \u00abcasa\u00bb. Una se sent&#243; con Jes&#250;s en su \u00abcasa\u00bb y la otra se distrajo aun teniendo a Cristo en su \u00abcasa.\u00bb Esto la llev&#225; a distraerse, preocuparse, cuestionar el amor de Jes&#250;s por ella, a echarle la culpa de lo que le suced&#237;a a Mar&#237;a. Pero el volver otra vez a la presencia del Maestro sirvi&#243; para que toda su interpretaci&#243;n de lo sucedido cambiara. Asi como el encuentro de Steven Covey, con aquel hombre y su hijo en el vag&#243;n del tren en el subterr&#225;neo, cambi&#243; su forma de ver, pensar, sentir y comportarse de igual forma le sucedi&#243; a Marta cuando volvi&#243; a la presencia de nuestro Salvador y Se&#241;or Jesucristo. Todo volvi&#243; a la calma cuando reinterpret&#243; la experiencia a la luz de lo que el Maestro le ense&#241;&#243;. Volver a Jesucristo la llen&#243; de paz yde entendimiento.<\/p>\n<p>Serm&#243;n predicado en la Iglesia Presbiteriana en Glenview, Ponce PR<\/p>\n<p>12 de julio de 1998.<br \/>\nPor: Ismael Gonzalez Silva <span id='eeEncEmail_ktbtoBZTJX'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 116';l[5]=' 101';l[6]=' 110';l[7]=' 46';l[8]=' 97';l[9]=' 110';l[10]=' 105';l[11]=' 114';l[12]=' 97';l[13]=' 109';l[14]=' 101';l[15]=' 118';l[16]=' 97';l[17]=' 64';l[18]=' 109';l[19]=' 111';l[20]=' 108';l[21]=' 97';l[22]=' 104';l[23]=' 115';l[24]='>';l[25]='\"';l[26]=' 116';l[27]=' 101';l[28]=' 110';l[29]=' 46';l[30]=' 97';l[31]=' 110';l[32]=' 105';l[33]=' 114';l[34]=' 97';l[35]=' 109';l[36]=' 101';l[37]=' 118';l[38]=' 97';l[39]=' 64';l[40]=' 109';l[41]=' 111';l[42]=' 108';l[43]=' 97';l[44]=' 104';l[45]=' 115';l[46]=':';l[47]='o';l[48]='t';l[49]='l';l[50]='i';l[51]='a';l[52]='m';l[53]='\"';l[54]='=';l[55]='f';l[56]='e';l[57]='r';l[58]='h';l[59]='a ';l[60]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_ktbtoBZTJX').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos d&#237;as tuve la oportunidad de leer algunas secciones del libro The Seven Habits of Highly Effective People. 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