{"id":5284,"date":"2016-02-08T19:08:05","date_gmt":"2016-02-09T00:08:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-muchas-moradas\/"},"modified":"2016-02-08T19:08:05","modified_gmt":"2016-02-09T00:08:05","slug":"las-muchas-moradas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-muchas-moradas\/","title":{"rendered":"Las muchas moradas"},"content":{"rendered":"<div>\u00ab&#8230;en la casa de mi Padre muchas moradas hay; si as&#237; no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros&#8230;\u00bb (Jn. 14:1-7), (Jer. 23:3)<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Desde los tiempos m&#225;s remotos el hombre siempre ha buscado un lugar donde protegerse del fr&#237;o y del calor; donde guarecerse de las fieras o de sus enemigos, y a&#250;n m&#225;s, un lugar que compartir con los suyos, en fin un lugar donde crear hogar. All&#237; se siente protegido y, si tiene qui&#233;n le cuide, tambi&#233;n amado.<\/p>\n<p>Al principio, en la prehistoria, fueron las cavernas el lugar adecuado. La vida tan rudimentaria no daba para otro tipo de habit&#225;culo. Conforme fueron pasando los a&#241;os, y la mente del hombre progresando, se inventaron herramientas que, aunque precarias, capacitaron al ser humano para mejorar sus condiciones de vida, incluida su vivienda.<\/p>\n<p>De esta manera, ya no habitaron en grutas que encontraban en su entorno, si no que buscaron lugares mas apropiados, donde ellos mismos hac&#237;an sus propias cuevas en lugares m&#225;s inaccesibles para los depredadores.<\/p>\n<p>Con el paso de los siglos, el hallazgo del fuego, de la rueda, revolucionarios descubrimientos, y otros de menor entidad, la capacidad creativa del hombre fue en aumento, logrando construir aut&#233;nticos lugares de reposo, donde habitaban junto con todos los suyos y donde comenzaron a aislarse unos de otros. As&#237;, pues, vemos que donde con anterioridad hab&#237;a una tribu en la que se compart&#237;an todas las cosas en com&#250;n, empiezan a aparecer viviendas individuales acompa&#241;adas de un fuerte sentimiento de propiedad.<\/p>\n<p>De &#233;sta manera se construye la primera ciudad que, seg&#250;n nos relata la Biblia no fue Babel, como muchos creen, si no Enoc, edificada por Ca&#237;n (G&#233;n. 4:17).<\/p>\n<p>Es de destacar en este pasaje, que Jehov&#225; Dios nunca mand&#243; construir ciudades al hombre que hab&#237;a creado, mas bien lo puso en el huerto para que lo labrase y guardase, y en ning&#250;n lugar aparece mandamiento tal como que iniciara la construcci&#243;n de una ciudad, de donde se deduce que, ya desde temprano, la contaminada mente del hombre eligi&#243; su propio camino, alej&#225;ndose cada vez mas de la voluntad divina, incluso en la forma de habitar.<\/p>\n<p>En el transcurrir de los a&#241;os la arquitectura se convirti&#243; en un verdadero arte haci&#233;ndose por mano del hombre aut&#233;nticas maravillas. Majestuosas mansiones, imponentes castillos, y palacios de ensue&#241;o, cambiaron el sentido aut&#233;ntico, que Dios hab&#237;a dado al lugar de habitaci&#243;n del hombre, por otro muy alejado de su pensamiento.<\/p>\n<p>Lo que en un principio, constituy&#243; el coraz&#243;n mismo del hogar, el ser humano fue paulatinamente sustituido por adornos, atav&#237;os, aderezos&#8230; Ya no era la sencilla tienda, llena de calor humano, donde todos participaban, si no una casa\/mansi&#243;n cada vez mas sofisticada. S&#243;lo hace falta que miremos a nuestro alrededor, a&#250;n nuestra propia casa, para comprobar este extremo.<\/p>\n<p>Ahora bien, el concepto que Dios tiene de \u00abmorada\u00bb, es mucho m&#225;s profundo que el que tiene el hombre. \u00abPorque mis pensamientos no son vuestros pensamientos&#8230; (Is. 55:8-9). La morada que el Soberano Art&#237;fice, ha dise&#241;ado para ti, es tu propio cuerpo. All&#225; a donde vayas, vas t&#250;, y todo lo que t&#250; eres, contigo mismo. Tu cuerpo es tu perfecta casa; una casa viva, no hecha por mano humana, una casa que late, no muerta. Una casa no hecha con el mismo material que los &#237;dolos, piedra, madera e incluso oro, sino edificada con sabidur&#237;a, principios, sentimientos y cosas semejantes que no se destruyen con el simple paso del tiempo.<\/p>\n<p>Por ello Su Morada, Su Casa, est&#225; constituida de piedras vivas, &#201;l no pod&#237;a utilizar para habitar, sino el mejor material de la Creaci&#243;n: hijos redimidos. Ni siquiera los &#225;ngeles, arc&#225;ngeles ni querubines de gloria, tienen tan gran privilegio. Privilegio que t&#250; y yo s&#237; tenemos, de ser la Morada de Dios en los cielos.<\/p>\n<p>Somos, pues, habitantes y habitados. Habitantes porque, como dice el vers&#237;culo del encabezamiento, tenemos un lugar donde vivir para siempre. Lugar que ha sido preparado personalmente por nuestro Se&#241;or Jesucristo. Y habitados porque el Dios que los cielos de los cielos no pueden contener (1&#170; R. 8:27), se ha dignado morar en nuestro interior por medio de su Esp&#237;ritu Santo. As&#237; que somos, continente y contenido, jarro y agua, tinaja y vino.<\/p>\n<p>Muchos de nosotros no somos capaces de entender la grandeza de &#233;sta visi&#243;n, yo el primero, si pudi&#233;ramos verla, de seguro que algo cambiar&#237;a en nuestro interior. El caminar cristiano, como dijo Wachman Nee, se trata de progresivas revelaciones, alguna de ellas muy dolorosas, que van cambiando, mejor dicho cincelando, nuestra vida. Un conocimiento cada vez mas profundo de nuestro Dios, y no el obrar nuestro, es lo que nos hace avanzar en el esp&#237;ritu. El ser cambiados visi&#243;n tras visi&#243;n es el equivalente a ser \u00ab&#8230; transformados de gloria en gloria&#8230;\u00bb (2 Co. 3:18).<\/p>\n<p>Pasamos ahora a considerar otra porci&#243;n del vers&#237;culo, se trata de la palabra: muchas.<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; nos quiere indicar la Escritura con la palabra muchas? Pues sencillamente, y aunque parezca una perogrullada, quiere decir exactamente lo que dice: cantidad, abundancia, profusi&#243;n.<\/p>\n<p>Amado, no pienses que vas a estar s&#243;lo en el Cielo &#243; exclusivamente con aquel grupo tan querido tuyo con el que te reun&#237;as varias veces por semana. No, no es ese pensamiento del Se&#241;or de multitudes, Padre de toda familia (Ef. 3:15). Si no que vas a estar pero que muy bien acompa&#241;ado. Vas a unir tu voz en alabanza con la de millones de otros tan amados como t&#250;. &#191;C&#243;mo va estar a mi lado, codo con codo, aquel que no cre&#237;a en las preciosas doctrinas que yo tanto estimaba? &#191;C&#243;mo es posible que Bautistas adoren a Dios al lado de Pentecostales, y Metodistas canten sus preciosos coros junto a Cat&#243;licos? &#191;Y Qu&#233; diremos de los distintos niveles espirituales en los que hemos traspasado el velo cada uno de nosotros? &#191;El gran ap&#243;stol Pablo se sentar&#225; a la misma mesa que el buen ladr&#243;n para celebrar las Bodas del Cordero?<\/p>\n<p>\u00ab&#8230;En la casa de mi padre muchas moradas hay&#8230;\u00bb Puede que ni en nuestro coraz&#243;n, ni en nuestro entendimiento, quepan muchos de los hermanos que nos rodean, pero no dudes lo mas m&#237;nimo que delante del Gran Trono blanco no faltar&#225; ninguno de aquellos que recibieron a Jesucristo como Se&#241;or y Maestro, ya que nuestra entrada al Reino de los Cielos no es por pertenecer a &#233;sta o a aquella Iglesia, mas &#250;nicamente por nuestra fe en el Hijo de Dios; los que han sido lavados con la sangre preciosa del Cordero.<\/p>\n<p>El pueblo de Dios, en el Antiguo Testamento, lo compon&#237;an doce tribus (doce es un s&#237;mbolo de plenitud) y no una, por muy ortodoxa que &#233;sta tribu te parezca. El Israel que conquist&#243; la Tierra Prometida, estaba integrado por hombres y mujeres de todo tipo y condici&#243;n con un denominador com&#250;n, todos ellos hab&#237;an sido rescatados de Egipto con la mano fuerte y el brazo poderoso de Jehov&#225;. Aunque de la mayor&#237;a de ellos no se agrad&#243; Dios (1 Co. 10:5), no obstante todos pertenec&#237;an al Pueblo. Incluso despu&#233;s de adorar al becerro de oro, Su Pueblo segu&#237;a siendo Su Pueblo. Al fin y al cabo la \u00abfunda\u00bb de nuestro cuerpo es distinta seg&#250;n la cultura en la que hallamos nacido y la educaci&#243;n recibida pero, una vez desnudados de esta nuestra capa terrenal, nuestros esp&#237;ritus son iguales delante de Dios. Ninguno es mejor que otro. Los frutos del Esp&#237;ritu amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, etc. (G&#225;l. 5:22-23), son id&#233;nticos en cada integrante de su pueblo. De la misma manera, en el coraz&#243;n del Padre cabemos todos, todas las razas, todas las iglesias, todo los grupos cristianos, todos aquellos que en suma hallamos sido rescatados de nuestra vana manera de vivir (1 Pe. 1:18-19).<\/p>\n<p>En ocasiones me pongo a pensar c&#243;mo ser&#225; posible que yo pueda cohabitar con hermanos tan distintos a m&#237;, con pensamientos y costumbres tan dispares a las m&#237;as. Pero lo que s&#237; s&#233; es que conviviremos juntos. No s&#233; c&#243;mo lo har&#225; &#201;l, pero lo har&#225;.<\/p>\n<p>De todas formas hay algo que debemos tener muy en cuenta, y es que cuando estemos all&#225; arriba no tendremos la mente que hoy tenemos, m&#225;s habremos sido cambiados a su misma imagen y por lo tanto conoceremos los misterios de Dios; como dice 1&#170; de Corintios 13:12, veremos cara a cara, con lo cual lo que hoy nos es incomprensible, all&#237; estar&#225; claro como el cristal y todas nuestras inc&#243;gnitas ser&#225;n contestadas. No es &#233;sta nuestra mente actual la que entender&#225; y ver&#225;, plenamente, las incontables maravillas de Dios, si no una mente totalmente renovada, cuyos pensamientos si ser&#225;n conforme a los pensamientos del Alt&#237;simo, y cuyos caminos s&#237; ser&#225;n conforme a sus Caminos, porque seremos Uno con &#201;l de la misma forma que Jes&#250;s es Uno con el Padre (Jn. 17:21).<\/p>\n<p>Por eso es que el Se&#241;or Jes&#250;s ha ido a preparar lugar para nosotros, una \u00abmorada\u00bb en el Esp&#237;ritu para cada uno de nosotros. Regoc&#237;jate, hijo de Dios, porque todo lo que Jes&#250;s te ha prometido, se cumplir&#225; (2 Co. 1:20). Am&#233;n y am&#233;n.<\/p>\n<p>Epafrodito<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab&#8230;en la casa de mi Padre muchas moradas hay; si as&#237; no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros&#8230;\u00bb (Jn. 14:1-7), (Jer. 23:3) Desde los tiempos m&#225;s remotos el hombre siempre ha buscado un lugar donde protegerse del fr&#237;o y del calor; donde guarecerse de las fieras o de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-muchas-moradas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLas muchas moradas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5284","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5284","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5284"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5284\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5284"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5284"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5284"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}