{"id":5305,"date":"2016-02-08T19:08:15","date_gmt":"2016-02-09T00:08:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/bendito-el-que-viene-en-nombre-del-seor\/"},"modified":"2016-02-08T19:08:15","modified_gmt":"2016-02-09T00:08:15","slug":"bendito-el-que-viene-en-nombre-del-seor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/bendito-el-que-viene-en-nombre-del-seor\/","title":{"rendered":"Bendito el que viene en nombre del Se&#241;or"},"content":{"rendered":"<div>&#8220;&#161;BENDITO EL QUE VIENE EN NOMBRE DEL SE&#209;OR&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Las multitudes iban delante de El y los que le segu&#237;an aclamaban diciendo: &#161;Hosanna al Hijo de David! &#161;Bendito el que viene en el nombre del Se&#241;or&#161; &#161;Hosanna en las alturas!&#8221; (Mateo 21:9)<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Era un d&#237;a de fiesta muy importante. Todos en Jerusal&#233;n quer&#237;an en aquel d&#237;a participar del manjar de la fiesta de Pascua y del sacrificio que hac&#237;an en holocausto cada a&#241;o en recordaci&#243;n de c&#243;mo Jehov&#225; los protegi&#243;, &#8220;pasando por alto&#8221; (que es lo significa Pascua), cuando el &#225;ngel de destrucci&#243;n pas&#243; para hacer morir a todos los primog&#233;nitos de Egipto y no toc&#243; las moradas de los israelitas marcadas con la sangre del cordero). Puso Jehov&#225; a un l&#237;der por El escogido, Mois&#233;s, para que los sacara de Egipto, y librarles del yugo que el fara&#243;n manten&#237;a sobre sus hombros, encamin&#225;ndolos hacia la tierra prometida, donde fluye leche y miel, y a una mejor esperanza de vida.<\/p>\n<p>En su gozo mundano, no pod&#237;an ellos ni siquiera pensar en que esta celebraci&#243;n ser&#237;a completa y absolutamente diferente a las anteriores. Much&#237;simo menos pod&#237;an imaginar que el sacrificio para esa Pascua era especial, era una donaci&#243;n de Dios para salvaci&#243;n del mundo.<\/p>\n<p>Jes&#250;s entraba a la Ciudad Santa.<\/p>\n<p>La gente gritaba &#8220;&#161;Hosanna, hosanna!&#8221;, que significa &#8220;&#161;Salva ahora, salva ahora!&#8221; o &#8220;&#161;Te rogamos que salves!&#8221; Era, y es, una exclamaci&#243;n de gozo y de esperanza. &#161;C&#243;mo que hac&#237;a siglos que estaban en espera del &#8220;Mes&#237;as&#8221;, del &#8220;ungido descendiente de la dinast&#237;a de David&#8221;, que deb&#237;a librarlos de la miseria y opresi&#243;n en que estaban bajo el gobierno del imperio romano&#161;<\/p>\n<p>&#161;Cu&#225;ntos hoy, como aquellos israelitas, esperan el que habr&#225; de sacarlos de la miseria y la opresi&#243;n, no del imperio romano, como entonces, sino de la esclavitud en que los mantienen otros imperios igualmente poderosos, como la drogadicci&#243;n, el alcoholismo, la prostituci&#243;n, el homosexualismo, el consumismo, el juego. Ese mismo Jes&#250;s, est&#225; presente y dispuesto y a tu alcance para cuando desees aceptarle como Se&#241;or y Salvador.<\/p>\n<p>Aquellos israelitas, se empujaban, se atropellaban, unos a otros, buscando posicionarse en el mejor lugar para ver pasar a Jes&#250;s, para tocarlo, e identificarse con &#201;l.<\/p>\n<p>La mayor&#237;a de los congregados, incluyendo a sus propios disc&#237;pulos, quienes aunque le acompa&#241;aron por m&#225;s de tres a&#241;os, y con sus propios ojos vieron y participaron de sus milagros de sanidad, de resurrecci&#243;n y otras se&#241;ales milagrosas, no estaban seguros de s&#237; &#201;l era. Aunque fueron muchas las veces que &#201;l les dijo: &#8220;Yo Soy&#8221;&#8230;<\/p>\n<p>Los disc&#237;pulos, en ese momento, ni siquiera pod&#237;an recordar que &#201;l les hab&#237;a confiado todo lo que estaba por suceder. Dice San Mateo, que a una pregunta de Jes&#250;s sobre qui&#233;n dec&#237;an que &#201;l era, Pedro hab&#237;a reconocido que su Maestro era &#8220;el Cristo, el Hijo del Dios viviente&#8221;, y Jes&#250;s asinti&#243; y le confes&#243; que estaba en lo cierto. Pero les pidi&#243; que no lo dijeran a nadie. Es en este momento que les dice que tiene que morir y resucitar, para salvar al mundo del pecado.<\/p>\n<p>&#8220;Desde entonces comenz&#243; Jes&#250;s a declarar a sus disc&#237;pulos que le era necesario ir a Jerusal&#233;n y padecer mucho (a manos) de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer d&#237;a&#8221;. (Mateo 16:21).<\/p>\n<p>Jes&#250;s confes&#243; a sus disc&#237;pulos que era el Hijo de Dios y que morir&#237;a para salvar al mundo del pecado, pero que ellos no deb&#237;an decirlo a nadie, para que no se malograra el Plan de Salvaci&#243;n de Dios: Sacrificar a su Hijo, en holocausto para redimir al mundo de pecado, Aunque reconoci&#243; que Juan El Bautista lo hab&#237;a revelado al verle llegar hacia &#233;l para ser bautizado, cuando dijo: &#8220;He ah&#237; el Cordero que quita el pecado del mundo&#8221; (Juan 1:29).<\/p>\n<p>No autorizaba en ese momento Jes&#250;s a sus disc&#237;pulos a dar testimonio de que conoc&#237;an que &#201;l era el Hijo de Dios. Esa potestad todav&#237;a estaba en manos del Padre, que era el &#250;nico que pod&#237;a revelar ese testimonio.<\/p>\n<p>&#8220;Si yo doy testimonio de m&#237; mismo, mi testimonio no es verdadero. Otro (Juan) es el que da testimonio acerca de m&#237;, y s&#233; que el testimonio que da es verdadero&#8230;Yo no recibo testimonio de hombre alguno&#8230; El Padre que me envi&#243; ha dado testimonio de m&#237;&#8230;&#8221; (Juan 5:32, 34, 37)<\/p>\n<p>El Cordero para el sacrificio pascual entraba a Jerusal&#233;n.<\/p>\n<p>Esa triunfante entrada de Jes&#250;s a la Ciudad Sagrada, montado sobre un simple asno, daba cumplimiento a la profec&#237;a:<\/p>\n<p>&#8220;&#161;Al&#233;grate mucho, oh hija de Si&#243;n! &#161;Da voces de j&#250;bilo, oh hija de Jerusal&#233;n! He aqu&#237;, tu rey viene a ti, justo y victorioso, humilde y montado sobre un asno, sobre un pollino, hijo de asna.&#8221; (Zacar&#237;as 9:9). <\/p>\n<p>As&#237; hab&#237;a proclamado el profeta alrededor de 500 a&#241;os (5 siglos) antes.<\/p>\n<p>Como era costumbre, al paso de un rey, &#8220;la mayor parte de la multitud tendi&#243; sus mantos en el camino, mientras otros cortaban ramas de los &#225;rboles, y las tend&#237;an en el camino.&#8221; (Mateo 21:8). &#8220;&#161;Bendito el rey que viene en el nombre del Se&#241;or! &#161;Paz en el cielo, y gloria en las alturas!&#8221; (Lucas 19:35-38), exclamaban jubilosos los israel&#237;es al recibir a Jes&#250;s, con c&#225;nticos de alabanza, c&#237;mbalos, panderos y batiendo palmas. <\/p>\n<p>&#8220;&#161;Paz en el cielo, y gloria en las alturas!&#8221;<\/p>\n<p>Acerc&#225;ndose la hora del fin de la jornada y sacrificio de Jes&#250;s en la cruz, se pronuncian con muy poca variaci&#243;n, las mismas palabras exclamadas por las huestes celestiales que se aparecieron a los pastores tras su nacimiento. &#191;Recuerdan?<\/p>\n<p>&#8220;&#161;Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres&#161;&#8221; (Lucas 2:14), exclamaron aquellos seres celestiales al nacer Jesucristo, marcando su entrada al mundo pecador.<\/p>\n<p>Ahora eran los israelitas los que exclamaban: &#8220;&#161;Paz en el cielo, y gloria en las alturas!&#8221; Una muestra de que el mensaje de Jes&#250;s estaba sembrado en sus corazones. Ese era su prop&#243;sito. En su momento se ver&#237;an los frutos.<\/p>\n<p>Esa es tambi&#233;n la funci&#243;n de los que hemos sido salvados por &#201;l y le servimos: Sembrar en el coraz&#243;n de todos los que oyen la semilla de salvaci&#243;n que representa su Palabra, que &#8220;nunca vuelve atr&#225;s vac&#237;a&#8221;, sino que da frutos. Sus disc&#237;pulos de ahora s&#237; estamos obligados a dar testimonio de lo que ha significado para nuestras vidas.<\/p>\n<p>Recepci&#243;n masiva, con bombos y platillos, dir&#237;amos ahora.<\/p>\n<p>Los israelitas sab&#237;an de reyes. Ellos fueron gobernados por muchos reyes. Conocen que eran esos reyes eran los due&#241;os de sus vidas y haciendas; que eran absolutistas y que, como s&#250;bditos estaban en sus manos, y las decisiones de estos reyes, incluso, pod&#237;an llevarles hasta la muerte, porque su palabra era ley.<\/p>\n<p>Sosten&#237;an los reyes que su autoridad proven&#237;a de mandato divino y que esto les hac&#237;a m&#225;s dignos de respeto. La autoridad real, el poder absoluto, sobre el gobierno del reino, las milicias y la implantaci&#243;n de la ley, era hereditaria. As&#237; que el reinado, con todo su poder, pasaba de padres a hijos. Incluyendo el trono, el cetro y la corona, que representan los s&#237;mbolos de autoridad.<\/p>\n<p>Este rey que entra a Jerusal&#233;n es eterno, viene con todo el poder que le ha sido otorgado, posee el trono, el cetro y la corona de autoridad de su Padre, que es quien le env&#237;a &#8220;a salvar lo que se hab&#237;a perdido&#8221;. Pero este rey no llega en lujosa carroza, ni escoltado por guardias con armas mort&#237;feras. Nuestro rey llega con humildad y sencillez. Montado en un simple asno, sin lujos. La &#250;nica arma que portan &#201;l y su escolta es su poderosa y milagrosa Palabra. &#8220;No es con espada, ni con ej&#233;rcitos, sino con su Santo Esp&#237;ritu&#8221;, que vino a salvar y conquistar el mundo perdido y en pecado.<\/p>\n<p>Con todo, la entrada de Jes&#250;s a Jerusal&#233;n fue grandiosa. Su recepci&#243;n en ese d&#237;a glorioso, que hoy conocemos como el Domingo de Ramos, mayormente por las ramas y esterillas de palmas que bland&#237;an sus seguidores a lo largo del camino hacia la sagrada ciudad, fue digna de lo que en verdad era y sigue siendo: Rey de Reyes y Se&#241;or de Se&#241;ores.<\/p>\n<p>Aunque pr&#225;cticamente ninguno de aquellos que le vitoreaban lo sab&#237;an, y sus propios disc&#237;pulos, que le amaban, le hab&#237;an escuchado y le admiraban, no estaban muy seguros, llegaba un rey con aut&#233;ntico poder, autoridad y dominio.<\/p>\n<p>Llegaba Jes&#250;s a su gran coronaci&#243;n, ante un pueblo que le aclamaba como el Rey de los Jud&#237;os; en preludio al calvario y sacrificio de sangre que por encomienda y en obediencia al Padre har&#237;a para redimir a este pueblo pecador. El mismo pueblo que en pocas horas habr&#237;a de cambiar de pensar y actuar, y exigir&#237;a la crucifixi&#243;n del que poco antes proclamaban rey.<\/p>\n<p>No ha dejado de pasar as&#237;. Muchos, cuando est&#225;n en necesidad, reclaman su presencia, le alaban y le glorifican. El, con su infinita misericordia, bondad y amor hacia su m&#225;xima creaci&#243;n, escucha las peticiones y responde. As&#237; nos protege, nos aleja de la maldad, nos sana de enfermedades, nos consuela en momentos dolorosos de la vida. Pero, una vez que consiguen que &#201;l atienda y satisfaga su petici&#243;n &#8211;tal como aquellos que le vitorearon a su entrada a Jerusal&#233;n y luego exigieron su crucifixi&#243;n&#8211; tambi&#233;n le dan la espalda, lo rechazan, lo olvidan; en fin, lo crucifican nuevamente con su actitud.<\/p>\n<p>Ignoraban aquellos israelitas que todo aquel montaje formaba parte del Plan de Salvaci&#243;n y Vida Eterna de Dios para la humanidad; que la crucifixi&#243;n significar&#237;a la consagraci&#243;n del Hijo de Dios e Hijo de Hombre, Jesucristo. Desconoc&#237;an que la verdadera y real coronaci&#243;n de Jes&#250;s, no ser&#237;a como Rey de Israel, sino como Rey del Universo y Se&#241;or y Salvador de todo aquel que en &#201;l cree, para gloria de su Nombre, la obtenci&#243;n del perd&#243;n por los pecados y el derecho a la vida eterna de los as&#237; redimidos.<\/p>\n<p>Todo aquel espect&#225;culo y entrada triunfal se llevaba a cabo en el comienzo de la celebraci&#243;n de la Pascua, tambi&#233;n llamada la Fiesta del Pan sin levadura, una de las tres festividades de peregrinaci&#243;n del juda&#237;smo. Millares invad&#237;an Jerusal&#233;n, cumpliendo con el deber sagrado ordenado por las Escrituras.<\/p>\n<p>Los disc&#237;pulos tambi&#233;n cumpl&#237;an con ese deber religioso. Pero Jes&#250;s era el &#250;nico que sab&#237;a que era el comienzo del fin de sus d&#237;as como Hijo de Hombre o Dios Encarnado; que se acercaba el momento del sacrificio y derramamiento de su sangre, como el &#8220;Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo&#8221; (Juan 1:29), tal como lo sentenci&#243; Juan el Bautista y tambi&#233;n de convertirse en &#8220;el cordero como inmolado&#8221; de la visi&#243;n celestial que el disc&#237;pulo amado, Juan, narra en el libro de Apocalipsis.<\/p>\n<p>Se acercaba, r&#225;pidamente, el fin de los d&#237;as en la carne de este maravilloso ser divino, que se hizo hombre pobre para enriquecernos con su servidumbre. &#8220;Porque el Hijo del Hombre tampoco vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.&#8221; (Marcos 10:45).<\/p>\n<p>Es interesante como cada d&#237;a, al escudri&#241;ar las Escrituras, nos sorprende la sabidur&#237;a de Dios.<\/p>\n<p>Jes&#250;s deb&#237;a llevar a la cruz los pecados del hombre. Esa fue la encomienda que el Padre coloc&#243; sobre sus hombros y &#201;l, obedientemente, cumplir&#237;a la encomienda. Sab&#237;a que su entrada a Jerusal&#233;n le conducir&#237;a a la muerte en la cruz, para resucitar al tercer d&#237;a y luego reinar para siempre.<\/p>\n<p>Pero&#8230;, resulta interesante que, para esa encomienda, tal y como lo sigue haciendo para consumar favorablemente sus planes, Dios se vale de toda situaci&#243;n y mecanismos a su alcance. Inclusive, &#201;l hace uso de sus detractores, de gente que no le ama, de vasos sucios o rotos.<\/p>\n<p>No puede uno pasar por alto, que al igual que Jes&#250;s dijo, como mencionamos al principio, que &#8220;&#8230;le era necesario&#8230; ser muerto y resucitar al tercer d&#237;a&#8221;, Caif&#225;s, el sumo sacerdote, su perseguidor, expres&#243; casi exactas las mismas palabras: Vosotros&#8230; ni pens&#225;is que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que la naci&#243;n perezca.&#8221; (Juan 11:49&#173;-50). Dios usa a Caif&#225;s, un enemigo, para sus sanos prop&#243;sitos. Era necesario que Jes&#250;s muriera para nosotros ser salvos y tener la esperanza de vida eterna que &#201;l representa. Caif&#225;s no sab&#237;a que estaba siendo utilizado por Dios, pero ser&#237;a quien se encargar&#237;a de que se consumara el hecho.<\/p>\n<p>Jes&#250;s pose&#237;a maravillosos atributos no dados por el hombre, sino otorgados por su Padre, el omnipotente, omnisciente y omnipresente Dios y Se&#241;or Nuestro. El rey que ser&#225; crucificado est&#225; adornado con todas las virtudes imaginables. Su naturaleza se compone de misericordia, de paz, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de justicia y resumiendo todo eso, de amor.<\/p>\n<p>Este Cordero, blanco como el alma de Dios que es, sin mancha como el Hijo de Dios que es, y puro como el Esp&#237;ritu Santo que es, es quien entrar&#225; al lugar del sacrificio, para tomar la cargada cruz del pecado para con su sangre derramada regenerar, redimir y justificar a los pecadores de Israel.<\/p>\n<p>Ese es el Redentor resucitado, que yo te presento en este d&#237;a. El mismo Jesucristo que entr&#243; a Jerusal&#233;n en medio de v&#237;tores para luego ser traicionado y crucificado, pero que mediante su sacrificio salv&#243; del pecado al mundo, quiere entrar a tu coraz&#243;n, para salvarte a ti tambi&#233;n, regener&#225;ndote, mediante la redenci&#243;n y justificaci&#243;n de tus pecados, y luego santificarte con la llenura del Esp&#237;ritu Santo.<\/p>\n<p>Cada d&#237;a Jes&#250;s est&#225; buscando almas para salvar. No es casualidad que est&#233;s en este d&#237;a aqu&#237;. El Se&#241;or es quien ha guiado tus pasos hasta este lugar de adoraci&#243;n a Jesucristo, no hagas como aquellos israelitas, que le recibieron con gozo, enarbolando palmas y c&#225;nticos de salmos, acompa&#241;ados con sonoros c&#237;mbalos y panderos, pero luego le dieron la espalda y le rechazaron, pidiendo su crucifixi&#243;n. Ya &#201;l hizo el sacrificio de amor por ti, solo falta que tu respondas a su llamado. &#201;l dio el primer paso, el m&#225;s dif&#237;cil, sigue su huella y camina junto a &#201;l hacia tu salvaci&#243;n. El te espera con los brazos abiertos. Ac&#233;rcate y permite que oremos por ti.<\/p>\n<p>Oraci&#243;n: <\/p>\n<p>Amant&#237;simo Padre y Se&#241;or nuestro, te alabamos y glorificamos y te damos gracias por este grupo de hermanos. Limpia Se&#241;or sus corazones de toda traza de pecado, busca en todo rinc&#243;n de su humanidad y red&#237;meles amado Padre. Llena estos corazones de tus atributos m&#225;s preciados, como son la humildad, la misericordia, la benignidad, la paz, la mansedumbre, la justicia, el amor. Ahora Padre, imp&#225;rteles tu bendici&#243;n, que es la del Padre, el Hijo y el Esp&#237;ritu Santo. Am&#233;n y Am&#233;n.<\/p>\n<p>Reflexi&#243;n: Domingo 16 de Abril 2000<br \/>\nPor Cruz Roqu&#233;-Vic&#233;ns<br \/>\n<span id='eeEncEmail_lwicTCzXgu'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 116';l[5]=' 101';l[6]=' 110';l[7]=' 46';l[8]=' 105';l[9]=' 117';l[10]=' 113';l[11]=' 111';l[12]=' 99';l[13]=' 64';l[14]=' 101';l[15]=' 117';l[16]=' 113';l[17]=' 111';l[18]=' 114';l[19]=' 99';l[20]='>';l[21]='\"';l[22]=' 116';l[23]=' 101';l[24]=' 110';l[25]=' 46';l[26]=' 105';l[27]=' 117';l[28]=' 113';l[29]=' 111';l[30]=' 99';l[31]=' 64';l[32]=' 101';l[33]=' 117';l[34]=' 113';l[35]=' 111';l[36]=' 114';l[37]=' 99';l[38]=':';l[39]='o';l[40]='t';l[41]='l';l[42]='i';l[43]='a';l[44]='m';l[45]='\"';l[46]='=';l[47]='f';l[48]='e';l[49]='r';l[50]='h';l[51]='a ';l[52]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_lwicTCzXgu').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;&#161;BENDITO EL QUE VIENE EN NOMBRE DEL SE&#209;OR&#8221; &#8220;Las multitudes iban delante de El y los que le segu&#237;an aclamaban diciendo: &#161;Hosanna al Hijo de David! &#161;Bendito el que viene en el nombre del Se&#241;or&#161; &#161;Hosanna en las alturas!&#8221; (Mateo 21:9) Era un d&#237;a de fiesta muy importante. 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