{"id":5311,"date":"2016-02-08T19:08:18","date_gmt":"2016-02-09T00:08:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/volvieron-por-otro-camino\/"},"modified":"2016-02-08T19:08:18","modified_gmt":"2016-02-09T00:08:18","slug":"volvieron-por-otro-camino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/volvieron-por-otro-camino\/","title":{"rendered":"Volvieron por otro camino"},"content":{"rendered":"<div>El relato sobre los Tres Reyes Magos que se hace en Mateo 2:1-12 y que sirve de base para la celebraci&#243;n del D&#237;a de Reyes, es muy interesante, especialmente cuando lo vemos desde la perspectiva del Plan de Salvaci&#243;n de Dios para la humanidad.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">La gran mayor&#237;a de las personas, cristianos y no cristianos, ven esta celebraci&#243;n desde el punto de vista de los dones, los regalos que estos tres sabios, que es lo que eran y no magos como los conocemos actualmente, depositaron ante el Ni&#241;o Jes&#250;s. <\/p>\n<p>Despu&#233;s de que Mateo se asegura que conozcamos la genealog&#237;a de Jes&#250;s y su descendencia dav&#237;tica (del linaje de David) y que con el nacimiento de Jes&#250;s se cumple la profec&#237;a contenida en Isa&#237;as 7:14, el ap&#243;stol nos lleva en un recorrido con aquellos sabios de oriente, que seg&#250;n lo vemos es el recorrido que tenemos que hacer los que aspiramos a un encuentro con Jes&#250;s para alcanzar salvaci&#243;n y vida eterna.<\/p>\n<p>            &#8220;Cuando Jes&#250;s naci&#243; en Bel&#233;n de Judea en d&#237;as del Rey Herodes, vinieron del oriente unos magos, diciendo: &#8220;&#191;D&#243;nde est&#225; el rey de los jud&#237;os, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle&#8221; (Mat. 2:1-1).<\/p>\n<p>Aquellos magos no eran agoreros o encantadores, como se aplic&#243; el t&#233;rmino despu&#233;s. Estos magos, que ser&#237;a preferible llamarles sabios, proced&#237;an del Oriente y representaban una casta sacerdotal persa o meda (del &#225;rea de Media), y se les consideraba profetas.<\/p>\n<p>            As&#237; que no eran adivinos. No se inventaron lo de la estrella.  Posiblemente conoc&#237;an de la profec&#237;a de Isa&#237;as El Se&#241;or, Jehov&#225;, les revel&#243; much&#237;simo antes del nacimiento de Jes&#250;s, la se&#241;al que les llevar&#237;a al lugar donde encontrar&#237;an al Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Dios dio a estos sabios, o magos, la oportunidad de conocer y adorar a su Hijo Amado, tal como lo ha hecho conmigo, con usted, y con todos los que ahora reconocemos a Jesucristo como nuestro Se&#241;or y Salvador.<\/p>\n<p>Aquellos sabios no eran jud&#237;os, no formaban parte de Israel, el entonces Pueblo Escogido de Dios. Pero ellos escucharon la voz de Jehov&#225;, vieron su luz y se encaminaron en la b&#250;squeda del Mes&#237;as que vendr&#237;a para salvar al mundo.<\/p>\n<p>            La ense&#241;anza es, que una vez el Se&#241;or pone su luz delante de nosotros y sentimos ese redarg&#252;ir en nuestros corazones, es menester que obedezcamos y busquemos el camino que se&#241;ala la luz de su estrella, que como a aquellos sabios, nos conducir&#225; Jes&#250;s. <\/p>\n<p>            En su caminar siguiendo la estrella, la luz que les llevar&#237;a a Cristo, los sabios o magos se toparon con la maldad y el pecado.<\/p>\n<p>            &#8220;Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indag&#243; de ellos diligentemente el tiempo de la aparici&#243;n de la estrella; y envi&#225;ndolos a Bel&#233;n, dijo:  Id all&#225; y averiguad con diligencia acerca del ni&#241;o; y cuando le hall&#233;is, hac&#233;dmelo saber, para que yo tambi&#233;n vaya y le adore&#8221; (Mateo 2:7-8).<\/p>\n<p>            Cuando los cristianos aceptamos y reconocemos a Jesucristo como nuestro Se&#241;or y Salvador, &#201;l no nos saca del mundo donde impera el pecado.  Nos deja en medio de la maldad.  Nos deja a nuestro libre albedr&#237;o de obedecer los sabios y sanos mandatos divinos, hacer el bien y vivir en santidad y amor, o de unirnos a los pecadores, seguir sus malsanos consejos, y vivir haciendo maldad y, por consiguiente, en pecado.<\/p>\n<p>            Los sabios de oriente buscaron con insistencia y lograron encontrar a Jes&#250;s:<\/p>\n<p>&#8220;Y al ver la estrella, se regocijaron con grande gozo&#8221;.  Y al entrar en la casa, vieron al ni&#241;o con su madre Mar&#237;a y postr&#225;ndose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra&#8221; (Mat. 2:10-11).<\/p>\n<p>            El encuentro con Jes&#250;s llen&#243; de gozo a aquellos sabios y todav&#237;a sigue llenando de gozo a todo el que con &#201;l se encuentra.  Solo hay que hacer como ellos, buscarlo con insistencia, &#8220;mientras puedas hallarlo&#8221;, dice la Palabra.<\/p>\n<p>            Los sabios adoraron y se entregaron a Jes&#250;s con todo lo que tra&#237;an.  Sus m&#225;s preciados tesoros: oro, incienso y mirra, eran para el Hijo de Dios que hab&#237;a nacido. Los presentes que trajeron representan lo m&#225;s valioso de aquella &#233;poca. El oro, representaba lo m&#225;s preciado materialmente, el incienso lo m&#225;s preciado espiritualmente, y la mirra, para el cambio hacia la vida eterna.<\/p>\n<p>            As&#237; tambi&#233;n, nosotros, cuando tenemos un encuentro con Jes&#250;s, debemos entregarnos a &#201;l sin miramientos, &#8220;en esp&#237;ritu y en verdad&#8221;, dice la Biblia. Debemos postrarnos y rendirnos a &#201;l con lo que traemos, material y f&#237;sicamente. El se encargar&#225; de limpiar nuestra alma y hacer espacio para la ubicaci&#243;n del Esp&#237;ritu Santo en nuestros corazones.<\/p>\n<p>            Entonces los sabios &#8220;Siendo avisados por revelaci&#243;n en sue&#241;os que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino&#8221; (Mat. 2:12).<\/p>\n<p>            Una vez que tenemos ese encuentro con Jes&#250;s y le adoramos y glorificamos, &#201;l se glorificar&#225; tambi&#233;n en nosotros y como a aquellos sabios, el Esp&#237;ritu nos hablar&#225; y regresaremos a nuestro origen de santidad, por otro camino, dejando atr&#225;s el pecado.<\/p>\n<p>            En resumen: los sabios salieron de su tierra, que representa la santidad original, caminaron por el mundo, donde se topan con el pecado, que trata de cambiarles el rumbo trazado por Dios, pero logran volver a encontrar la estrella de Jehov&#225;, que les conducir&#237;a a su encuentro con Jes&#250;s, logran encontrar el camino hacia el salvador del mundo y le reconocen, le aceptan, se postran ante El, le adoran, ponen todo cuanto poseen a sus pies; &#8220;ya no vivo yo sino Cristo vive en m&#237;&#8221;, dir&#237;a Pablo&#8221;, reciben el gozo y la santidad que da el Se&#241;or vuelve a ellos (&#8220;regresan a su tierra&#8221;), por otro camino, alejados del pecado.<\/p>\n<p>            Ese es el encuentro que quiere Dios para nosotros. Si buscamos con insistencia su luz, que es Jesucristo, &#201;l nos conducir&#225; hacia la santidad por un camino alejado de la maldad y el pecado.        <\/p>\n<p>Por Cruz Roqu&#233;-Vic&#233;ns<\/p>\n<p>Iglesia del Nazareno de Levittown<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El relato sobre los Tres Reyes Magos que se hace en Mateo 2:1-12 y que sirve de base para la celebraci&#243;n del D&#237;a de Reyes, es muy interesante, especialmente cuando lo vemos desde la perspectiva del Plan de Salvaci&#243;n de Dios para la humanidad. 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