{"id":5354,"date":"2016-02-08T19:08:44","date_gmt":"2016-02-09T00:08:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/analogas\/"},"modified":"2016-02-08T19:08:44","modified_gmt":"2016-02-09T00:08:44","slug":"analogas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/analogas\/","title":{"rendered":"Analog&#237;as"},"content":{"rendered":"<div>Ning&#250;n tiempo es igual a otro tiempo, y sin embargo s&#237; hay semejanzas entre los tiempos. Nuestro Se&#241;or Jesucristo aludi&#243; a este hecho que no deja de ser sorprendente cuando habl&#243; as&#237;: &#171;Como sucedi&#243; en los d&#237;as de No&#233;, as&#237; ser&#225; tambi&#233;n en los d&#237;as del Hijo del hombre&#8230; Lo mismo, como sucedi&#243; en los d&#237;as de Lot&#8230;&#187; (Lc 17,26.28; Mt 24,37).<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Esa part&#237;cula, &#8220;como&#8221;, te introduce en el camino de las analog&#237;as. Mira por ejemplo estos casos: &#171;y baj&#243; sobre &#233;l el Esp&#237;ritu Santo en forma corporal, como una paloma&#187; (Lc 3,22); &#171;Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial&#187; (Mt 5,48); &#171;Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo&#187; (Lc 6,36); &#171;venga tu Reino; h&#225;gase tu Voluntad as&#237; en la tierra como en el Cielo&#187; (Mt 6,10); &#171;y perd&#243;nanos nuestras deudas, as&#237; como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores&#187; (Mt 6,12); &#171;Y dijo Jes&#250;s al centuri&#243;n: &#8220;Anda; que te suceda como has cre&#237;do.&#8221; Y en aquella hora san&#243; el criado&#187; (Mt 8,13); &#171;Entonces Jes&#250;s le respondi&#243;: &#171;Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas.&#187; Y desde aquel momento qued&#243; curada su hija&#187; (Mt 15,28); &#171;y dijo: &#8220;Yo os aseguro: si no cambi&#225;is y os hac&#233;is como los ni&#241;os, no entrar&#233;is en el Reino de los Cielos.&#8221; &#187; (Mt 18,3; Mc 10,15; Lc 18,16.17); &#171;Y el que reciba a un ni&#241;o como &#233;ste en mi nombre, a m&#237; me recibe&#187; (Mt 18,5; Mc 9,37; 10,14); &#171;amar&#225;s a tu pr&#243;jimo como a ti mismo&#187; (Mt 19,19; 22,39; Mc 12,31; Lc 10,27); &#171;en la resurrecci&#243;n, ni ellos tomar&#225;n mujer ni ellas marido, sino que ser&#225;n como &#193;ngeles en el Cielo&#187; (Mt 22,30; Mc 12,25; Lc 20,36); &#171;Porque como el rel&#225;mpago sale por oriente y brilla hasta occidente, as&#237; ser&#225; la venida del Hijo del hombre&#187; (Mt 24,27; Lc 17,24; cf. 21,35); &#171;Porque, as&#237; como Jon&#225;s fue se&#241;al para los ninivitas, as&#237; lo ser&#225; el Hijo del hombre para esta generaci&#243;n&#187; (Lc 11,30); &#171;Padre m&#237;o, si es posible, que pase de m&#237; esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras t&#250;&#187; (Mt 26,39); &#171;El aspecto del &#193;ngel era como el rel&#225;mpago y su vestido blanco como la nieve&#187; (Mt 28,3); &#171;ha resucitado, como lo hab&#237;a dicho&#187; (Mt 28,6); &#171;id a decir a sus disc&#237;pulos y a Pedro que ir&#225; delante de vosotros a Galilea; all&#237; le ver&#233;is, como os dijo&#187; (Mc 16,7); &#171;como hab&#237;a anunciado a nuestros padres&#187; (Lc 1,55); &#171;como hab&#237;a prometido desde tiempos antiguos, por boca de sus santos profetas&#187; (Lc 1,70); &#171;como est&#225; escrito en la Ley del Se&#241;or&#187; (Lc 2,23; cf. Lc 5,14); &#171;&#201;l les dijo: &#8220;Yo ve&#237;a a Satan&#225;s caer del cielo como un rayo.&#8221;&#187; (Lc 10,18); &#171;Se&#241;or, ens&#233;&#241;anos a orar, como ense&#241;&#243; Juan a sus disc&#237;pulos&#187; (Lc 11,1); &#171;el mayor entre vosotros sea como el m&#225;s joven y el que gobierna como el que sirve&#187; (Lc 22,26.27); &#171;Yo, por mi parte, dispongo un Reino para vosotros, como mi Padre lo dispuso para m&#237;&#187; (Lc 22,29).<\/p>\n<p>He tomado todos estos ejemplos de los Evangelios, sin incluir por ahora el de Juan. La constancia del modo comparativo y anal&#243;gico de hablar te indica tres cosas, cuando menos: primera, que hay una especie de inadecuaci&#243;n entre la capacidad significativa del lenguaje humano y la realidad trascendente significada. Este es el caso no s&#243;lo de la part&#237;cula &#8220;como&#8221;, sino de todo el estilo parab&#243;lico de Nuestro Se&#241;or: &#171;Y les anunciaba la Palabra con muchas par&#225;bolas como &#233;stas, seg&#250;n pod&#237;an entenderle&#187; (Mc 4,33).<\/p>\n<p>Segunda, que hay una analog&#237;a profunda entre los hechos mismos por los que Dios se revela, de modo que la mente humana, si atiende al sentido de los hechos y se educa en el &#8220;sentido de Dios&#8221; puede, cada vez mejor, reconocer su paso. Por eso exclamaba Isa&#237;as, en nombre del Dios Alt&#237;simo: &#171;como hice con Samar&#237;a y sus &#237;dolos, &#191;no har&#233; asimismo con Jerusal&#233;n y sus simulacros?&#187; (Is 10,11). A una comprensi&#243;n parecida invitaba Am&#243;s, abrasado en el Fuego Divino: &#171;&#191;No sois vosotros para m&#237; como hijos de kusitas, oh hijos de Israel? -or&#225;culo de Yahveh- &#191;No hice yo subir a Israel del pa&#237;s de Egipto, como a los filisteos de Kaftor y a los arameos de Quir?&#187; (Am 9,7). Este punto es muy importante, porque es el que puede alentarte a buscar las se&#241;ales de Dios con la santa audacia de Gede&#243;n: &#171;Perd&#243;n, se&#241;or m&#237;o. Si Yahveh est&#225; con nosotros &#191;por qu&#233; nos ocurre todo esto? &#191;D&#243;nde est&#225;n todos esos prodigios que nos cuentan nuestros padres cuando dicen: &#8220;&#191;No nos hizo subir Yahveh de Egipto?&#8221; Pero ahora Yahveh nos ha abandonado, nos ha entregado en manos de Madi&#225;n&#8230;&#187; (Jue 6,13), o como or&#243; Salom&#243;n: &#171;Que Yahveh, nuestro Dios, est&#233; con nosotros como estuvo con nuestros padres, que no nos abandone ni nos rechace&#187; (1 Re 8,57). En efecto, los mejores argumentos ante Dios son las obras que el mismo Dios ya ha realizado. Bien sab&#237;a esto el que dijo: &#171;Oh Dios, con nuestros propios o&#237;dos lo o&#237;mos, nos lo contaron nuestros padres, la obra que t&#250; hiciste en sus d&#237;as en los d&#237;as antiguos&#187; (Sal 44,3).<\/p>\n<p>Tercera, que en estas analog&#237;as descubres la profunda unidad de la profesi&#243;n de fe, pues teniendo lo esencial de la fe se tiene potencialmente todo cuanto puede decirse o ense&#241;arse sobre la fe. Por esto el Nuevo Testamento llega a f&#243;rmulas tan pasmosamente simples en las que afirma estar todo el tesoro de la salvaci&#243;n. Dos ejemplos notables son la respuesta de Pedro el d&#237;a de Pentecost&#233;s: &#171;Convert&#237;os y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisi&#243;n de vuestros pecados; y recibir&#233;is el don del Esp&#237;ritu Santo&#187; (Hch 2,38), y la expresi&#243;n de Pablo en su Carta a los Romanos: &#171;Porque, si confiesas con tu boca que Jes&#250;s es Se&#241;or y crees en tu coraz&#243;n que Dios le resucit&#243; de entre los muertos, ser&#225;s salvo&#187; (Rom 10,19). Estas expresiones no hay que entenderlas como absolutas, esto es, desmembradas de la vida entera de la Iglesia, ni tampoco como recetas m&#225;gicas, sino, seg&#250;n te he dicho, como condensaciones bell&#237;simas, fruto de la analog&#237;a que hallas en la Palabra.<\/p>\n<p>Deleita tu coraz&#243;n en los ejemplos que te he dado, que tienen poder para elevar tu mente y la de quienes los reverencien con amor. Deja que te invite a la alegr&#237;a. Dios te ama; su amor es eterno.<\/p>\n<p>Por &#193;ngel.<\/p>\n<p>Viernes, 7 de enero del 2000<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ning&#250;n tiempo es igual a otro tiempo, y sin embargo s&#237; hay semejanzas entre los tiempos. 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